miércoles, agosto 30, 2006





El mes de septiembre, EscanerCultural.cl, un portal que dirige desde hace 8 años la pintora chilena, Isabel Aranda, Yto, editará bajo el título: PASOS DEL PUENTE ROJO, íntegramente este Poemario integrado por 21 textos, homenaje al Golden Gate Bridge, el Puente de San Francisco.

Hablo de un puente que no conozco, suspendido en mi imaginación, aunque sé que existe. Sobre el tiempo flota, es bruma, es metal. El Puente es un hilo rojo que nace de tus pasos y permanece el eco de un tiempo no conocido. Es el Puente que yo conozco y desconozco. Si alguien escucha tus pasos al amanecer o en la tarde rendida a tus manos, el Puente existe y su principio no tendrá fin. El Puente nace del principio y el fin de tus pasos. Es orilla y orilla, vuelo inmóvil, paso a paso. Una mano y otra mano, origen del Puente. ROLANDO GABRIELLI

La sombra roja
La sombra roja
del abecedario,
es San Francisco.
¿Qué se ve cuando
tu no estás?
La tarde tarde
cabe en una cerveza,
se amanceba en su cuarto
y la liebre en su cueva.
Es cálido el verano
en tus pechos rojos,
jovenzuela de tus cuarenta.
Calles rojas de memoria,
asfaltadas de nubes negras.
¿Kerouac, Ginsberg o Ferlinghetti
borran, pisan, las devoran?
La poesía es santa varona.

Rolando Gabrielli©2006

De una boca San Francisco
El puente es rojo el aire que lo borra,
la memoria de los pasos en el sueño,
que no llegan a cruzar San Francisco,
en la bruma de su pasado suspendido.
¿Quién, quién atraviesa,
de un lado a otro la cabeza del amanecer,
de una boca a otra boca,
sin luz la llama roja del puente
y alguien desconoce la otra orilla?

Rolando Gabrielli©2006

Puente, tu ala
La noche es un puente rojo,
San Francisco,
hilo atraviesa el paso,
noche del puente,
pisan los vivos,
pasan los muertos.
Puente, tu ala,
mis pies,
el tiempo cuelga
como un suicida rojo,
San Francisco
vuela ángel,
no tenemos más alas
que la memoria,
el puente de mis pies
y tus pasos.

Rolando Gabrielli©2006

BIG SUR EN EL SUEÑO


La mañana es un ala azul, el cielo con esas nubes de algodón deslizándose, balando a lo lejos. Se puede sostener la idea del mundo en una hamaca. El tiempo mece un presente ganado palmo a palmo en el rosado diván de los días. Tiempo que el ojo dobla en una esquina. Cae una hoja intensamente amarilla y su vuelo es caída efímera. Una mariposa de un amarillo más profundo que la yema de un huevo en movimiento mantiene su vuelo alegre, chispeante, luminoso, y divertido. La hoja toca tierra, pero estoy viendo el verde intenso de la selva, que filtra una pequeña luz profunda. El cuerpo sobre la hamaca es un punto de inflexión. El único ruido posible es el de la lavadora, que es como un slogan del siglo XX. Unas cuantas ropas íntimas al jabón y el motor se apagará como un lejano ruido de mar. La mañana no tiene nombre y sin embargo es real.

Mañana caerá un aguacero como un piano de una montaña. Así son los días en este tiempo y no necesitan anuncio. Las benévolas colas de los huracanes dejan intensas lluvias y unos vientos que vuelan techos y derriban árboles de sus raíces como niños despeinados. Me quedo con este cielo azul, la bóveda perfecta, que algunas nubes harapientas, aburridas, comparten porque no tienen nada más que hacer. Tanto espacio tiene el cielo, que deja vagar las nubes. Así miro la mañana, pintada en tu caballete, ignorada por el tiempo y a una sombra que está a mi lado no le niego el espacio. El sol se ha instalado con su memoria de antiguo Dios Inca y la naturaleza lee su abecedario verde. La ciudad está más allá del río que siento crecer en la noches y ahora sus lentos pasos me acompañan. Cierro los ojos y no voy muy lejos, porque la tibia mañana no despega sus ojos sobre mi piel, el tiempo también se siente en compañía y nos habla con su largo silencio de hojas que renuevan los árboles. El pasado no toca las puertas de esta mañana y el futuro es prudente, espera, sólo espera en algún lugar. Las horas muertas construyen este presente y nada más. Son otros los que erigen puentes y edificaciones para la posteridad, aunque nada es más duro que las palabras y lo que tal vez no dijeron.

Dejé que la hamaca se bamboleara con la brisa y el tiempo meciera el presente, nada más, dormitando entre papeles y Big Sur de Kerouac, la memoria, la memoria. Todo el tiempo al presente. Y no sé, aún no tengo la respuesta, por qué soñé con la Casa del Lago. Yo estaba ahí, esperando a una persona, pero habían transcurrido más de dos años. Y el lago se transformaba en mar y el bosque en playa. Una escena que se confundía y mezclaba. Los espacios se turnaban y trasladaban, como que no estaban seguros. Las frases si se repetían. Hay un libreto que alguien nos escribe, pensé. Repetía estas palabras mientras sentía mi mano sobre la piel del lomo dorado de mi perra W. Había una clave que era esperar y todo sería posible, porque el sueño estaba construido sobre la base de una magia invisible, pero compartida, vivida, mucho más allá de las palabras escritas. Es más fácil decirlo, que explicarlo, porque para hacerlo, hay que haberlo vivido, como en efecto me estaba ocurriendo. No todo es una película y tampoco sinónimo de fracaso. Me detenía en detalles, porque en el sueño todo es posible, lugares que creía conocer sólo por referencia o quizás alguna vez estuve allí con alguien. La persona que esperaba decía al otro lado del sueño frases que parecían piedras en el camino. No las recuerdo exactamente, pero me llevaban a esto ya no puede ser. Ella echaba de menos, añoraba en verdad, el paisaje junto al lago, pero más le agradaba la playa, aunque había vivido años entre montañas y grandes y anchas, infinitas soledades.

En la película de La Casa del Lago, que es muy parecida a mi sueño, con esto de paisajes distintos, las personas en países lejanos, más bien correos electrónicos que cartas, aunque existen medios impresos más originales, la espera es la clave porque es la esencia para que un sueño se haga realidad y porque no todo es posible en un mismo momento o las personas no están preparadas en ese instante. Me detuve casi sonriente en un detalle de la protagonista femenina que había realizado su práctica médica en Madison. Ese lugar tenía una gran coincidencia en el sueño con otra situación definitivamente importante, en mi historia. Las mujeres se suelen obcecar con que las cosas si no fueron de alguna manera ya no serán y en ese impulso suceden situaciones, circunstancias intermedias, inmanejables, que confirman, que la espera da resultados, pero que se requiere también de decisiones. Un libreto, es un libreto, pero la realidad también construye sus caminos. La mujer de la película, K, mantiene un romance simplón, circunstancial, con alguien que no ama y una fuerte correspondencia con el nuevo inquilino de la Casa del Lago, que ella había dejado y añora. El nuevo inquilino es arquitecto, A, y a él le encomienda que le envíe la correspondencia que le pueda llegar a la casa que abandona. Son grandes ventanales, una vitrina silenciosa suspendida en el silencio sobre el lago. No llega más que el cuerpo que respira, como la casa que uno habita junto al río. Sé de esos paisajes que se recogen en las noches y la ciudad recién entonces existe. La casa es una nave detenida en el tiempo y no se necesita más para un perfecto naufragio. El cristal que la ilumina y recrea, el cuerpo que la recorre y respira, las manos que la reconstruyen sobre un papel en blanco y la imaginación que la sigue soñando cada noche, como un cuerpo femenino. Todo está allí en el instante que la casa ofrece a un tiempo suspendido, pero real.

K ha retornado a Chicago, ciudad de ciudades en su arquitectura, a un hospital y A, repara la casa que ha encontrado abandonada, a pesar que K se fue hace unos días. El tiempo, el tiempo, y ella le advierte sobre unas huellas en el puente que conduce a la casa, y las huellas, como el amor ya venían en camino. A, trabaja en una construcción de casas en serie, la monotonía de la arquitectura sin mayor relieve. La correspondencia entre ambos es la que agita los sentidos y bombea el corazón, crea escenas inmensamente vividas, serpentea los caminos en uno sólo finalmente. Las palabras buscan un camino, ordenan situaciones, recomponen el pasado y proyectan el futuro. la diferencia son dos años de tiempo, según la historia, y las escenas se mezclan, crecen a expensas unas de otras: del 2004 al 2006. El sueño flota en las palabras, a mí me llegan con la tibieza del trópico húmedas de luz filtradas superan las barreras del tiempo.

La mañana aquí es personal, es muy distinto el cielo al que nos describe Kerouac en Big Sur y al gris que vemos en el acero del atardecer de La Casa del Lago. Son las imágenes que asaltan mi sueño. El camino a tientas de Jk a la casa de Monsanto en el bosque de Big Sur, cuando siente el precipicio y el mar juntos unirse al vértigo de lo desconocido la oscuridad sin tiempo, el mar en la ola que crece en la niebla. "Es tan fácil soñar despierto en los bosques y elevar plegarias a los espíritus del lugar y decirles, comenta Kerouac: Permitan que me quede aquí sólo busco paz." También están esas frases que te cruzan como para despertarte y decir, -Hey, te llevo, soy la realidad, cuando afirma Jack: "El mundo seguirá siendo lo que es, variable y transitorio" No parece inofensiva la frase, y así llega orillando su verdad. Él venía de vuelta, de subida y bajada, de un vida acelerada al borde del abismo, con mucha carretera recorrida, paisajes aprendidos de memoria, desiertos expandiéndose en las noches y brillando al amanecer.

A veces hace falta decir las palabras, escribirlas, siempre para mí. El Buzón, P.O. Box, se transforma en un actor de primera en La Casa del Lago. Cómplice irremplazable, puente insistituible, un mecanismo necesario para comunicar un deseo, dejar abierta la vena del corazón en el papel. Si ese recurso es compartido, entonces existe una comunicación y si ella fluye, todo es probable. Nada más real que la invención de un mismo deseo que se comparte,"... porque nuestra desesperación nunca está exenta de un poquito de esperanza". "Disperazione senza un po di speranza". Pier Paolo Pasolini. No hay recetas en el amor, de alguna manera es lo que logramos entender en algún momento de nuestras vidas. K, leía a Dovstoyesvky y un libro de cabecera rondaba su existencia (Persuasión de Austen) y A, disfrutaba con el paisaje, los detalles de las casas y la arquitectura de la ciudad. Las fachadas y todo el lenguaje de la ciudad en su volumetría, eran en buenas cuentas sus libros. Por eso, através de una carta, la invitó a recorrer la ciudad y a detenerse en los mismos lugares que él admiraba y amaba. K, sólo se arrepintió de no haberlos recorrido con él. Así sucede, son los detalles los que suman en toda comunicación, aquellos que entierran la banalidad y despuntan, brillan con luz propia.

La espera, la esperanza, sentía un ronroneo en mi oreja sobre la hamaca inmóvil aparentemente el tejido de un lenguaje conocido, ya escuchado, no sólo es importante, sino lo es también empujar a tiempo en un mismo sentido, allí donde las manecillas convierten el tiempo en un sólo reloj. "No importa el lugar", sentía las palabras como una fresa, la delicia del fruto en su pequeña danza, y las palabras seguían avanzando sin resistencia, sobre los muros inexistentes, derribados y cómplices sólo las palabras. ¿El tiempo a destiempo? Hay un tiempo, siempre, para todo.

No olvidemos que en el cine se sienta la ilusión a oscuras. Doble compromiso para un Director. El argentino, Alejandro Agresti, quien dirige La Casa del Lago, ha logrado su propósito de reencantar la ficción con la realidad. Y es K, ella, quien persiste en el amor, aunque lo haga frente al fantasma de A, el arquitecto.

Rolando Gabrielli©2006

domingo, agosto 27, 2006

HEY, CEREZA TIBIA





Hey, a quién nombras
sí, en tu boca de cereza tibia,
yo estoy de viaje.
Las calles son largos zarcillos.
Soy de un valle
que la montaña
corta en el olvido.
Me guía la lanza rota
de los antepasados.
He vuelto, la ciudad
escribe mi futuro.
Todo mi pasado
son apenas 28 años
de huesos duros.
Cereza tibia
soy un viaje en tu boca.
Ese tiempo será
menos que la sombra
del árbol que he vuelto a sembrar.
No olvides,
los hijos se van.
Uno queda de semilla,
si el camino
no arroja polvo a los ojos
o todo se va al mar.
Esto nunca estuvo escrito,
hay caminos
que los tuerce el destino.
Rolando Gabrielli©2006

LA BALLENA JOROBADA VIENE VOLANDO

Viajan 9 mil kilómetros desde la Antártica con sus cuarenta toneladas de equipajes en sus lomos de aviones marinos. Es su época de apareamiento y el ciclo reproductivo de seguir perpetuando su especie. Maravillosos ángeles, es la ballena Jorobada que aún permanece con nosotros, en la maravilla de la vida marina. Se extienden en sus 18 metros de largo y cuando salen a la superficie simplemente vuelan. Por esta época llegan a Gorgona, en el Chocó colombiano y al límite de Panamá, en un periplo fantástico, un crucero perfecto. Permanecen bajo un mejor tiempo y vuelan con sus quillas estas embarcaciones oceánicas entre la espuma y el cielo. Es la fiesta de la naturaleza y el hombre. Es un gigante, hermoso ejemplar que viene del Sur, de mares fríos, desolados, tiempos antiguos, distantes. En estas aguas se multiplicará la vida.
En su larga travesía que dura 45 días, la magnífica ballena Jorobada, pierde 10 toneladas para multiplicar la vida y aunque su tamaño es tan imponente como el de una embarcación, no es fácil divisarla. Pareciera volar con toda su humanidad hacia un mejor destino...
Rolando Gabrielli©2006

LOS MODERMS TIMES DE BOB DYLAN



"siento que mi alma está empezando a expandirse. Si miras en mi corazón, puedes llegar a comprenderlo".

Bob Dylan, escribir de su pasado, no tiene gracia. Todo está escrito y borrado. Él se encargó de lanzar la valija silenciosa al mar, desierto detrás de la montaña, bajo la nieve. No le dio descanso a su imaginación, a pesar de haber perdido el camino. Dejó de creer en sus canciones y el mundo no necesitaba una más. Parecía que se había quedado fuera del círculo de Dios. Alguien había ahorcado el mito y Bob Dylan sentía la soga en el cuello. El pasado le era indiferente, porque no sentía el futuro. ¿Ya era historia? Eso se piensa de los que han hecho historia. Había cantado: Acuéstate, mujer, acuéstate en mi gran cama de bronce/Quédate mujer, quédate, quédate con tu hombre un poco más/Hasta que rompa el alba, déjame ver como le haces sonreír/Su ropa está sucia pero sus manos están limpias/Y tu eres lo mejor que él haya visto nunca...¿Por qué esperar al que amas si está frente a ti?
Grandes momentos, tropezones, retiro, una fea enfermedad, fracasos, del pozo al cielo. Iba y venía el viento de Minnesota. El poeta y cantante, el clásico contestario, el mito, icono, Bob Dylan. Hey Bob, aquí de nuevo, como Charles Chaplin, intacto. Toca una que yo te canto:
Bob Dylan siempre se movió en la carretera/dejó libre el tiempo que brilló/ fue la paradoja de la roca y el motor/Estos son sus tiempos son/fue vanguardia, tradición, pero siempre Bob/Ha vuelta a la ruta/ por la misma pista sale el sol/para qué rendir un homenaje al rey del folk/De Minnesota vino y volvió/a recorrer el country con su metáfora/la parodia en un país enloquecedor/hizo del amor el love/de la balada al ácid rock/Bob, ya no dejará de ser Dylan/Estos son sus tiempos son.Rolando Gabrielli©2006

lunes, agosto 21, 2006

JOSÉ MIGUEL VARAS


El Premio Nacional de Literatura de Chile, tiene un atractivo: es tan arbitrario que lo transforma en un objeto codiciado y deseado, por los mismos que lo critican por su carácter también de propina post jubilación. No hay quien no se refiera con desdén al mayor lauro literario de Chile, por la manera en que se realiza su escogencia y el monto que representa para quien ha dedicado toda su vida a las letras. Se supone que es por amor al Arte, pero el mundo neoliberal reclama las cuentas del mercado. Y aún así, esos mismos ácidos detractores “se la juegan con el Premio Nacional” y hacen fila cada dos años en el turno, que son cuatro porque se alternan los dos géneros premiados: poesía y prosa. La próxima ruleta rusa es para los poetas, cuyo enjambre hace aún más compleja la decisión.
Roberto Bolaño, uno de los escritores más premiados de Chile en el extranjero, quien criticaba hasta por los codos estas puestas en escena, fue postulado poco antes de morir. Gabriela Mistral es uno de los casos más patéticos de la miseria humana que trascienden estos premios, porque recibió seis años después el Premio nacional que el Nobel de Literatura. Lihn, ni Teillier, recibieron el premio. De Rokha lo recibió en la agonía de sus días. Ahora para qué, alcanzó a decir, poco antes de destaparse los sesos. María Luisa Bombal, una narradora de excepción, no pasó la antesala de los verdugos. La lista de injusticias es más amplia, pero nuestro tema es otro: el periodista y narrador chileno, José Miguel Varas, de 77 años de edad, autor de una vasta obra narrativa, cuento y novela, así como de crónicas, es el Premio nacional de Literatura 2006 y fue escogido por unanimidad en menos de media hora. Conozco sólo algunos relatos de su obra, de manera fragmentaria. Cuando encargué sus cuentos, estaban agotados. Nada de él se encuentra en Panamá. Aquí estuvo Chile como invitado especial de la Feria del libro, pero no trajeron nada de José Miguel Varas.
La prosa que he leído de JMV, me gusta porque es sencilla, profunda, ingeniosa, entretenida, anecdotaria también. Es un premio cantado, porque era un favorito. Varas es un escritor de oficio, con casi sesenta años, no sólo en la literatura, sino en el periodismo, donde se fogueó diariamente. Hombre de radio, cronista, biógrafo y exiliado. Fue director del diario El Siglo y jefe de Prensa de Televisora Nacional en la época de Salvador Allende. Su candidatura derrotó a 18 escritores, entre ellos a Germán Marín y a Diamela Eltit. Días antes de recibir el premio se le preguntó si se sentía líder en la nominación de las candidaturas y respondió: “No estoy seguro de que yo lidere nada. Eso es relativo. Hay un grupo de gente amiga mía que se ha propuesto hacer una serie de cosas en relación con el premio, y yo les agradezco mucho. Pero es muy antipática la exigencia de la postulación, y el modo en que se hace, que es un poco burocrático”.
El galardonado dijo: “Este premio representa una gran responsabilidad para mí, pues antes lo habían recibido grades escritores como Pablo Neruda y Gabriela Mistral, y al recordar esos nombres yo me siento como un enano por mi trabajo literario"
¿Si usted no ganara, quién es su candidato? Así respondió Varas: “Creo que Germán Marín tiene méritos notables como escritor; yo le tengo mucho respeto. He leído no toda su obra, pero sí muchas de ellas. Círculo vicioso me pareció notable. Además es un buen cuentista. Me parece que si se le da el premio a él, va a ser un premio bien dado. Diamela Eltit también tiene méritos notables, ha hecho una literatura experimental y de difícil acceso para muchos lectores. Le tengo mucho respeto como escritora, y también me gustan mucho sus artículos de opinión”. Armando Uribe Arce, poeta, el anterior Premio Nacional de Literatura, había calificado a Varas, tiempo atrás, como el mejor cuentista chileno.
Sorprende, al menos, lo que leo y reviso, que la noticia del Premio Nacional de Literatura de Chile, tenga una mínima trascendencia allende las fronteras del país del Sur. He revisado diarios argentinos, país limítrofe, y no me he encontrado con la noticia aún.
Isabel Allende, la exitosa novelista chileno-norteamericana, residente en California, a su llegada a Chile, calificó el Premio Nacional de Literatura de machista y burocrático. Dijo que no volverá por una nueva candidatura a ese lauro y denunció que existe un grupito en Chile de gente muy envidiosa que me detesta. en ningún momento habló de literatura, sino se refirió al mundo que le rodea con sus lectores ávidos para que le firmen sus libros e inclusive los mozos de los restaurantes chilenos que hacen fila para que les firme una servilleta. (¿No querrán leer algo más que una servilleta?) Isabel Allende, sobrina del expresidente Salvador Allende, se encuentra promocionando su última novela: Inés del Alma mía. Viajará a Buenos Aires en los próximos días, anunció, donde espera editar un nuevo libro de memorias.

Obras : Cahuín, cuentos (1946), Sucede, cuentos (1950), Porái, novela (1963), Chacón, biografía novelada (1967), Lugares comunes, cuentos (1968), Historias de risas y lágrimas, cuentos (1972), Las pantuflas de Stalin, crónicas (1990), Neruda y el huevo de Damocles (1992), El correo de Bagdad, novela (1994), La novela de Galvarino y Elena, biografía novelada (1995), Exclusivo, cuentos (1996), Cuentos de ciudad (1997), Nerudario, crónicas (1999), Cuentos completos (2001), Neruda clandestino, crónica (2003), Los sueños del pintor, novela (2005).
Rolando Gabrielli©2006

LOS QUE NO ESTÁN...A partir de Parra (2)

Una antología la integran también los que no están. Esos que se hicieron río y se fueron a la mar. ¿Hay tantos poetas en Chile, que sobran las piedras? Las Antologías no dan abasto. Se talan cada vez más árboles en cada libro y aún así. El gusto es una ilusión personal. Una Antología tiene un tronco, pero no puede irse por las ramas. A los autores de una Antología les convoca un tercero, cuyos actos son en primera persona, ante sí y por sí mismo. Se reúne un grupo de autores para ser leídos como algo especial, un viento de posteridad pareciera soplarles y están ahí para ser contemplados en el ruido oculto de sus alas. En todos los tiempos y épocas, aparecen y desaparecen poetas. La crítica tiene mucho que ver en la suerte que corrieron algunos autores.
La poesía de por sí es un milagro, un acto personal, solitario, que el lector multiplica por libre elección. Pero el mercado es juez y parte, es lector ciego de un género que llega a cuentagotas y se mantiene en círculos de pasión y en cuartos solitarios.
Tan próxima y tan lejana, antigua, permanente, natural, amada, temida por el poder, humillada por el olvido y apetito banal del mercado.
La poesía es un largo interminable poema Norte-Sur, la loca geografía del poema. El poema es un viaje secreto de la rosa y la espina.
Es el poema señal inequívoca de la palabra, raiz de lo que descubre el lector. El poema resiste, una dos, tres, mil lecturas y sigue siendo el mismo poema, escrito por Otro.
Un poema cuenta con la complicidad de cada lector y se deja leer como si las palabras respiraran por última vez.
¿Quién dijo primero poesía?
¿Cuál fue el primer verso y quién lo pronunció?
Alguien debio escribir un primer verso alguna primera vez en un primer tiempo.
Qué gran poema fue el Big bang, la ilusión de la vida. Así estalló el poema y la poesía.
Rolando Gabrielli©2006
Poemas seleccionados de la Antología Poesía Chilena de Hoy
Bajo que techo

Bajo qué techo te amaré

en qué calle

en cuál ciudad del mundo

qué luna habrá

cuál será la exacta posición

de los astros

cuando yo te ame

cuando yo te ame

Cuando entre en ti

me hará escolta el tumulto

de los mares

con sus arduas mareas

Cuando entre en ti

entraré como el jabali enardecido

y habrá boda y banquete

y los reyes amantes

caerán borrachos bajo la mesa

enlazados en la más voluptuosa

de las cópulas

Manuel Silva Acevedo


viernes, agosto 18, 2006

EN EL BARRANCO DE VÍZNAR


España sigue prisionera de su pasado, atada al negro crimen del Príncipe de la poesía andaluza, y huérfana en sus miserias de inquisidoras nostalgias. Hoy busca su cadáver en una fosa común, 70 años después del crimen, que bastaría para condenar de por vida el régimen franquista y a sus herederos, que prefirieron la complicidad, que la gracia, la magia imborrable del Duende granadino.
Esa tarde, la más negra de España, los cuervos le arrancaron los ojos a la poesía, culatearon pianos, pusieron de rodillas la vida y se atragantaron ratas en la garganta de los traidores: la infamia escondía su bilis en su propia joroba. Tanta envidia y odio, que ni un Duende pudo salvarse. La venganza aguarda en Granada, ese 18 julio de 1936. Tanto se ha escrito para borrar y perpetuar la infamia. El destino estaba escrito. Le asesinarían junto a un maestro y dos banderilleros. A una fosa común, tan común en la España de Franco. Más de 5 mil fueron los granadinos ejecutados por ese entonces. España sangraba como un cordero degollado.
Dice el poeta Antonio Machado que al amanecer se le vio a García Lorca caminar entre fusiles. Allí cayó, en el barranco de Víznar

No se sabe a ciencia cierta donde está el cuerpo de Federico García Lorca, pero si el de Francisco Franco: en el Infierno.
Rolando Gabrielli©2006
SUR
Sur, espejismo, reflejo.
Da lo mismo
decir estrella
que naranja,
cauce que cielo.
¡Oh la flecha,
la flecha
!El Sur es eso:
una flecha de oro,
sin blanco,
sobre el viento.
Federico García Lorca

LA CEBOLLA ESTÁ PELADA



¿La historia es un gran encebollado de lágrimas o tiene paladar de chocolate para el vencedor? Gunter Grass ha puesto la cebolla en la llaga. (Beim Haeuten der Zwiebel (Pelando la cebolla). Es su último libro, una autobiografías, donde cuenta entre muchas cosas de su vida, su reclutamiento y paso durante los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, en la Waffen-SS hitlerianas, cuando tenía 17 años. Las más temidas consonantes de la historia, Sin Sorpresa, pero lo fueron para el joven Grass, que no supo descifrar, y ahora recoge en el mantel largo de la vida. La historia le sirvió la mesa a su talento y talante post guerra, con el Premio Nobel y una serie de magníficos libros. El Tambor de hojalata; El rodaballo y Mi Siglo, entre otros, que muestran a un hombre comprometido con su tiempo. Ahora pela su niñez y juventud, en medio de un revuelo mundial por su revelación como miembro de la SS, hecho que fue notorio para las tropas noretamericanas cuando lo detuvieron y registraron el 3 de enero de 1946. No estuvo detenido más de tres meses. Tres años le llevó a escribir estas confesiones, después de convivir de 61 años con ese fantasma, según sus comentarios desde Dinamarca, donde se encuentra en su retiro.
Pelando la cebolla, el detonante, fue lanzado por la editorial Steidl, después que Grass dijo en respuesta a sus detractores e inquisidores: lèanlo, ahí encontrarán mi respuesta. El público alemán dijo sí al mensaje de Grass y se vendieron más de 120 mil ejemplares el primer día, de una edición de 150 mil. La otra edición ya está lista. El marketing del morbo, curiosidad, misterio, vende. Grass ha sido un hombre comprometido con su siglo y la nueva Alemania. Protagonista, público, un intelectual que nunca ha dejado de opinar. Nunca disparó un tiro, dijo, cuando pasó por las SS y tampoco se autoreclutó. Tiene un caudal de amigos y enemigos, de seguro, como le ocurre a un hombre público y a todo escritor que se precie de estar vivo. son muchos los que murieron siendo nazis y prolongaron la filosofía del terror en otros países muy lejanos. Tómese nota: Colonia Dignidad, un laboratorio del más puro terror germano en el Sur de Chile.

Grass no ha dejado de pelar su cebolla, tubérculo de tantas capas y hojas indescifrables, muy solicitado en la cocina mundial. 3200 años antes de Cristo , se pelaba la cebolla, que ingreso por Estados Uniodos a nuestro hemisferio americano. La eficacia de la cebolla en curar infecciones oculares, herpes bucales, conciliar el sueño, mordeduras de perros, dolores de muelas, disentería, lumbago, era legendaria. Neruda le dedicó una Oda sublime

Oda a la cebolla / Ode to the Onion

Cebolla, luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.
Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron tus hojas
como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinad,
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre la mesa
de las pobres gentes.
Nos hiciste llorar
sin afligirnos.
Yo cuanto existe celebré,
cebolla,
pero para mi eres
más hermosa que un ave
de plumas cegadoras
eres para mis ojos globo celeste,
copa de platino,
baile inmóvil
de anémona nevada
y vive la fragancia
de la tierra
en tu naturaleza cristalina.
La polémica sobre el juvenil pasado de GG ha traido de todo: ataques y defensa, como suele ocurrir con estos grandes momentos históricos.
John Irving, señaló: "Grass sigue siendo un héroe para mí, como escritor y como guía moral; su valor, como escritor y ciudadano de Alemania es ejemplar, y su valentía se enaltece, no se merma, por su revelación más reciente". Salman Rushdie y el cineasta Volker Schlöndorff defendieron también a Grass.
Desde luego en el mundo falta más debate y compromiso. Caso cerrado.
Rolando Gabrielli©2006

LA MOSTRA EN EL PALACIO DE LOS AHORCADOS



El provincianismo chileno ha quedado demostrado con la Mostra de Parra, que estuvo a punto de ser censurada por las autoridades culturales nacionales. Aló ¿con la Casa de la Cultura?, pregunta uno de los eslóganes de Parra y se contesta: Sí, conchetumadre. Nicanor Parra el poeta chileno vivo más trascendente, vive en la lucidez de sus 92 años y aún manotea detrás del cristal de cualquier oficialismo, con su retórica transgresora, y se presenta en un Chile acartonado, fome, monótono, lugar donde no habiendo nada mejor, buenas son las pantrucas.
Por fin, el Centro Cultural Palacio de La Moneda, presentó los últimos 20 años de producción inédita de Nicanor Parra Sandoval. Recursos visuales, audiovisuales y tridimensionales. Todo este material parriano busca acercar al público a la creación del poeta antipoeta, y mago porque está vivo.
Lo que más revolucionó a las 600 personas invitadas al encuentro con Parra. (No todos pueden entrar a La Moneda, eso se acabó el 73), de esta “perfomance” intitulada Obra Pública, fue El Pago de Chile, donde se presenta a los presidentes de Chile desde O`higgins a Ricardo Lagos, ahorcados en una soga. Este cuadro había revolucionado a las autoridades culturales para suspender la Mostra Parriana. A la distancia, no logro entender el alcance de Parra, ni de las autoridades chilenas.
Me contaba mi madre, cuando era un muchacho, hechos de la política chilena, cuando yo no existía: Queremos ver a Ibáñez colgado de un farol, tamaña y lengua fuera, pidiéndonos perdón. Eso ya se pensaba y coreaba en las calles hace medio siglo. Fue un hecho real. Ibáñez fue presidente de Chile por el voto popular. Se hablaba de las 400 mil vacas que votaron por él. Dentro de la historia, Arturo Alessandri, populista y derechista, acuñó la famosa frase: La Casa donde tanto se sufre, en relación a La Moneda, Palacio de gobierno. ¿Por ahí venía Parra?. Balmaceda se suicidó y a Allende lo suicidaron. Dos presidentes democráticos, que en verdad los suicidaron los intereses nacionales conservadores y extranjeros, son lo más próximo al estado del ahorcado y al Pago de Chile. El Tiranosaurio ahorcó la democracia, torturó y mató a miles, exilió, y estaría bien ahorcado. Eduardo Frei, según su médico personal, fue asesinado en el quirófano. Esa es otra variante de los magnicidios "involuntarios", a la chilena.
La democracia se ahorca cuando legitima la impunidad. Pero sigamos con Parra y su Mostra, que es a lo que hemos venido. No la he visto, estoy muy lejos aún, por lo que no podré detallar más de lo que he visto en los Medios. Confío en que hay un trasfondo mayor que el que se puede distinguir en la prensa. Lo mejor de Parra es su poesía en la antipoesía, es lo que quedará, el cambio de timón que le dio a la poesía. Por alguna razón leyó
El Hombre Imaginario. Un gran poema. Un mundo imaginario que es totalmente real.
El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario
De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios
Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios
Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario
Los presidentes no reciben el tardicional Pago de Chile. Ellos concluyen su gobierno satisfechos y retornan en su pequeña o gran gloria a sus casas y quehaceres profesionales. El pueblo es el que sigue acumulando bilis, adrenalina y puntos como un boxeador a punto de caer en el cuadrilátero. Lo salva aparentemente la campana y sigue al otro round y a veces más, un nuevo periodo presidencial. Gabriela Mistral, Enrique Lihn y Jorge Tellier, recibieron el Pago de Chile. La lista es más larga, se renueva perdiódicamente y con certeza, nunca concluirá. La Violeta Parra, también debemos incluirla allí.
Parra le sigue viendo, es su objetivo, la hoja a la Parra de la Poesía. La presidenta Michelle Bachelet, entró en el escenario de Parra y le dijo o más bien se preguntó: ¿me agregará a ella cuando me vaya Don Nicanor?, quiero decirles a los chilenos no se me pongan parranoicos.
La Mostra se presenta, lo que hemos podido ver, con algunas frases ingeniosas en una badeja de cartón, como para servirle al gusto del cliente o lector. CHE, por ejemplo, Contigo, Hermano Explotado. En Biblioteca de bolsillo, el antipoeta recoge tres titulos de libros. Mi Lucha; Manual de Carreño y El Manifiesto del Partido Comunista. Presenta dos poleras, remeras, una, con La Hoz y el Martillo y la otra, con la Swástica. En una de las tantas frases se pregunta: ¿Cómo eso de la Antipoesía? responde: nada del otro mundo, lisa y llanamente mi yo se niega a hablar en jerigonza. MARX PARA BOLIVIA el paisaje es de todos & de nadie” o “Antipoesía o MUERTE: venceremos. Individualistas del mundo, uníos, antes que sea demasiado tarde. Probablemente ya se unieron. Es la señal del mercado.
El General Oscar Izurieta, Comandante de las Fuerzas Armadas chilenas, ya dio un paso al frente, y se deslizó en su propia perfomance, ofreciendo honores militares si el General Pinochet muriera mañana. La realidad pareciera superar a la ficción. Hacía unas horas se había muerto el General Strossner, quien gobernó en una dictadura de hierro Paraguay durante 35 años y no recibirá honores en su país. La ministra de Defensa de Chile, Vivianne Blanlot (¿el país está en manos de los franceses?), advirtió que eran dichos inapropiados. El General Pinochet, entre tanto, superó los 90 años y se resiste dejar Chile. El juicio avanza, perdido, sin memoria y se espera para el 2008 una sentencia. Ya no se hablará del Pago de Chile, sino de la (in)Justicia de Chile.
Rolando Gabrielli©2006

martes, agosto 15, 2006


ASESINATO EN QUEENS

En un bar de Queens
la muerte borra el pasado.
Lo original de esta escena
es el presente.
(Me obsesiona morir en el sueño
y esto es real,
como si fuera un sueño)
Las cámaras de seguridad
no son tan seguras para una camarera,
pero recogen el instante
que la vida exhala.
La última madrugada para Sandra Pérez
en Nueva York es un azar
disparado mortalmente
en este luminoso verano en Queens.
Cae detrás de la barra la bella,
el tiempo desolado y un silencio herido
en un bar de Queens.
Detrás de una puerta
o en el alero de una ventana,
la suerte acecha y vuela,
golondrina herida,
es reina inevitable en Queens.
Rolando Gabrielli ©2006

domingo, agosto 13, 2006


Carmen Balcells: la diosa de papel



Carmen Balcells es un a especie de Budas y Rey Midas femenino de los escritores latinoamericanos. Es la más famosa editora en idioma castellano y sólo ha dado dos entrevistas a lo largo de 45 años. Personalmente no la conozco, así que no pudo darme declaración alguna. Me inspira esta nota el hecho de ser escritor inédito per se y todo el historial negro del mundo editorial, ese trasvasije histórico de favoritismos, audacias, arbitrariedades, mercanchiflismo, ignorancia, conque se ha manejado este complejo oficio y negocio de los editores de libros.
Joyce, García Márquez, Proust, Cortázar, Bolaño, muchos autores reconocidos, fueron despreciados por decenas de editoriales en su tiempo. El tema no es nuevo, pero hoy manda el mercado, son muchos más los que escriben, menos lo que se lee, Internet compite, la banalidad se ha entronizado en la mente de millones de personas, los juegos digitales arrancan las neuronas a pedazos y las pasa por un colador insensible. Ahora se llaman Agentes Literarios, una especie de espías de libros que saben qué hacer con ellos. Conocen más de letra menuda que los propios autores y sobre todo saben tocar las teclas del mercado. Se erigen en pequeños dioses, dueños del papel y la palabra, de los gustos y placeres de los sentidos, convierten su olfato en el de todos y lanzan un título, dos, o tres, los que sean necesarios. A las Ferias de Libros llegan los “famosos”, que venden o los que creen que venderán. La poesía, ya sabemos no cuenta en este negocio. Ver un Editor o Agente con un libro de poesía en la mano, sería un hallazgo fabuloso o más bien un chiste. Habría que fotografiar y editar ese hecho insólito. Las editoriales y los libreros se quejan que las ventas no son lo que debieran. ¿Todos tienen razón, menos el lector, el público paciente? El escritor hace su trabajo lo mejor que puede y todo lo demás escapa de sus manos, porque entra en la maquinaria diabólica del mercado. He visto pasar ante mis narices las vedettes de celofán como barbies desfilar ante su público lector o aquellos seres Carmen Balcells, cuenta la leyenda, que no ha escrito una sola línea, pero cambió la historia editorial en el mundo hispanoamericano y dio un golpe de timón en favor de los escritores, a merced de los dictados de las editoriales que eran dueñas absolutas de los derechos, traducciones y la vida de los autores. Ella no necesita hablar, porque sus famosos representados, le han erigido altares en vida y son devotos de su diosa de papel. Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Juan Goytisolo, Camilo José Cela, Manuel Vásquez Montalbán, todos y muchos más apostaron y lo siguen haciendo, después de muertos, por ella. Con ese aspecto de monja devota por las sagradas escrituras, el que muestra la foto del Blog, rodeada de sus cachorros convertidos tigres, Carmen Balcells a sus 75 años sigue inspirada en los nuevos vientos editoriales. No cree en
la muerte de la palabra y la invoca 20 años después del principio o de la primera vez.
Lo nuevo de Carmen Balcells, en medio de su historia que no necesita más historia, es su participación en un 20 por ciento en la editorial argentina, Alpha Decay, estilo artesanal y con mirada crítica, como la define ella misma. El sello estará dirigido por Diana Zaforteza y Enric Cucurella. Una editorial con sus títulos y rarezas, que van de un texto casi desconocido de Einstein a las historias de un enano homsexual que aspira al jet set venezolano. ¿Es el mercado a la conquista o el mercado te conquista?
Rolando Gabrielli©2006

EN EL TRÓPICO...

UNO
En el trópico,
no llueve, el Cielo se desahoga.

DOS
En el trópico, el Sol es parte del inventario
del paisaje. (caliente, quema, arde
junto con nosotros)
TRES
En el trópico, la Humedad, es
la atmósfera que se reconoce en cada piel.
CUATRO
En el trópico, la Vida, se multiplica
por las veces que sea necesario,
pero nunca muere.
CINCO
En el trópico, el Cielo es luminoso, se
ve más alto porque está más despejado,
pero desciende vertiginosamente
cuando todo está nublado, lluvioso y
la ciudad desaparece.
SEIS
En el trópico, todo Crece, se reproduce, renueva
y muere tan rápido, y de manera vertiginosa, la semilla
vuelve a soñar con el fruto que ya viene y crece.
SIETE
En el trópico, la Muerte siempre pierde
de vista, que mañana es tiempo, de
nuevamente...
Rolando Gabrielli©2006
TRES MOSQUETEROS EN BÚSQUEDA DE UN DETRACTOR
(con el sello de Borges, Neruda y García Márquez)

Neruda, Borges y García Márquez son animales sagrados de la literatura que pueden descansar en paz. Les une la universalidad, pero son fetiches insuperables, antropófagos de la atmósfera literaria en sus respectivos países. Los fantasmas de los poetas chileno y argentino, décadas después de muertos siguen siendo los emblemas nacionales más poderosos desde sus distintas orillas en sus respectivas naciones. Lo que Borges no vio lo palpó Neruda y viceversa. Vecinos del Sur, en primera y última instancia, no dejaron de serlo. Siguen anclados en el futuro de sus nuevos lectores y detractores. Son la pasión más grande de la escritura y pasión de colegas y críticos. Neruda, tal vez más recreado como personaje, odiado y amado por su militancia, presencia en los foros, la popularidad de su poesía desde los años 20, muy temprano en su caudalosa vida literaria. Borges es más de “salón” en Argentina, y Neruda, de “batalla”, en Chile. Es notoria la “agresividad”, “conmoción” que produce el Vate de Isla Negra, después de casi 33 años de desaparición física. Han biografiado su vida de pies a cabeza y nunca pareciera estar todo dicho, ni mucho menos. Su amigo Volodia Teiteilboin, se aproxima al personaje total, integral, íntimo desde al complicidad de una vieja e inmortal amistad. Su otro amigo y compañero de diplomacia, Jorge Edwards, le da una de cal y otra de arena, desde su propia perspectiva y visión. Enrique Lafourcade, un declarado e irónico enemigo, arremete contra el político, el poeta, y sólo deja intacto prácticamente. Al Neruda de la poesía amorosa. Roberto Bolaño, un admirador incondicional de Nicanor Parra, le dedica un libro, critica, ridiculiza y también lo considera una “Vaca Sagrada”, un intocable. Hay quienes hacen antologías A Partir de Parra, en oposición al largo período nerudiano. Pero siempre el referente está ahí. ¿O Neruda es muy grande o Chile muy provinciano? Pero Isabel Allende escribe sobre la portada de un libro de Neruda y siempre cuenta la misma historia que Neruda no le dio una entrevista y que le dijo que no era buena periodista y mejor se dedicara a novelista. Antonio Skármeta hace un libro y una película: Il Postino y es premiada en Hollywood. Hernán Loyola, no ha abandonado la obra y vida de Neruda en 50 años. Acaba de editar: Neruda. La Biografía literaria. (primer tomo). Loyola que conocía a fondo a Neruda y su obra, revela nuevos episodios de la vida de este inagotable personaje. Es su más fiel y conocedor tal vez biógrafo y crítico. Jorge Teillier, solía decir que: ”A Neruda le saco el sombrero.” Inclusive hay una foto en el Sur, ambos con abrigo en un invierno y Teillier se está quitando el sombrero frente al mítico personaje. Neruda venía de feroces batallas poéticas desde muy joven con sus pares: Vicente Huidobro y Pablo de Rokha. Con Huidobro se reconcilió al final de los días del autor de Altazor, pero a De Rokha, nunca lo perdonó y llamó Perico de los Palotes, un don nadie en Chile. Fue amigo de sus amigos y enemigo de sus enemigos. Llegó a representar la chilenidad de un tiempo ya pasado, donde derechistas y comunistas se tomaban un café en la amabilidad de la atrde santiaguina. Flor de tiempo que conserva algunas espinas.
Borges, del otro lado, conservador, nacionalista, anglo-sureño, siempre argentino, orillero, universal, agnóstico, irónico, antiperonista, fue un mito viviente, ciego de la dictadura militar y sus horrores. Dijo y se desdijo, un cuentista y ficcionador extraordinario. Paseó su frágil y ciega y lúcida figura por Buenos Aires y el mundo, su clara inteligencia, la visión de su mundo y lecturas, y se tomó los escenarios de la academia y de los periódicos. Ironizó de su país, la democracia, los negros, la guerra, el amor, de todo. Odiado y amado, no tan leído como debiera, pero siempre en la primera línea de fuego. Nunca dejó de ser Borges, el Otro, el mismo, ese que se sorprendía así mismo frente a sus odiados espejos. Amó quizás tanto a la Argentina, aquella que encontró eterna, que decidió dormir su última noche fuera de su territorio y para siempre. ¿Borges se sorprendía así mismo? Se dejó condecorar por Pinochet y sepultó, hizo polvo su candidatura para el premio Nobel, que merecía hace años. No le preocupó. Tal vez, no habría sido Borges. Estuvo más cerca del papel que de la carne, todo lo contrario de Neruda. Muy admirado Borges en Chile, muy admirado Neruda en Argentina. La novela latinoamericana está en deuda con ambos escritores y otros poetas. Borges nunca escribió una novela. Dijo que no leyó Cien Años de Soledad. Al final de los militares, comprendió la tragedia y lo reconoció. estaba ciego, pero no tanto.
Gabriel García Márquez está vivo, el único de los tres y es colombiano caribeño, muy diferente temperamento al de sus pares de esta nota. Sin embargo, es un clásico vivo y muy amado y odiado en Colombia. Se les parece en eso. Un icono. Animal político, se ha hecho de enemigos. Se fue de Colombia hace décadas a México para salvar su vida. Retorna eventualmente con devoción a Cartagena de Indias, su lugar sagrado, como un misterioso viajero, pero retorna a sus lares. Supersticioso, mamador de gallo, amigo de sus amigos, no le gusta dar entrevistas, él siendo periodista. Vive en un semi retiro después de una demoledora enfermedad, de la cual es un sobreviviente. Tempranamente obtuvo el Premio Nobel y no aceptó un premio más. García Márquez y Neruda, amigos en vida, comparten su pasión por la vida, la materia, el hombre, sus circunstancias y futuro. Ambos conjugan el verbo participar. Los tres autores pertenecen a sus tierras íntimas, la ciudad, sus calles, el pueblo, el lugar, sus patrias. García Márquez creó el mítico pueblo de Macondo que en realidad existe y es Aracataca, pero él lo ficcionó e hizo universal. Neruda en su mítica Isla negra, que no es isla, ni es negra, pero fue su mundo poético. Borges, no necesitó más que ser porteño, recrear el mundo de esa portentosa ciudad, capital poética de la prosa. Borges es la punta del iceberg. García Márquez está un poco más solo sin pares notables, fuera de su amigo Alvaro Mutis, el narrador y poeta, que también vive en México. Muchos hoy viajan contra la literatura de García Márquez, el llamado realismo mágico, no sólo en Colombia, sino como lo hizo Bolaño, desde Europa. Ver rodar la cabeza de un padre o de un clásico es una delicia para quienes ponen en alto la vara de su propia escritura. Es una tradición, un deber, una necesidad de los ciclos, cambios, de la naturaleza humana del Arte de la supervivencia. La obra de estos Tres Mosqueteros de las Letras latinoamericanas e Hispano americanas, ya está hecha. Macondo es un mito; Isla Negra, también y Buenos Aires, sin duda.
Lo que los escritores deben acompañar a sus palabras públicas, son sus obras. Ellas son las que inclinarán la balanza a uno u otro lado. Lo nuevo siempre pugnará por vivir, es un acto esencialmente humano. García Márquez pareciera ser el más descuidado con su futuro y patrimonio literario. No existe una Fundación que lo proyecte cuando no esté con sus lectores. Neruda y Borges cuentan con sus fundaciones. Quizás es prematuro para el aracateño o sea su manera de ser, de ver la vida sin aprehensiones futuristas después de la muerte. Borges legó en vida, al aparecer, todo a su joven viuda, María Kodama, el día que se casó furtivamente en Paraguay y huyó a Suiza, donde tenía un compromiso irrenunciable con la muerte. Neruda había dejado un testamento, mucho antes de morir en manos de la dictadura pinochetista que prohibió su obra y conculcó su casa de Isla Negra. Son tres autores biográficos de sí mismos, por distintas vías. El yo inmenso nerudiano, su universo amatorio y material, y eterna apuesta por la vida y el hombre, conforman su perfil público y privado. Borges, lo escribió trazó desde el desdén, como si no le importara más que las dos fechas, como dijo poco antes de partir. Se biografió en Buenos Aires, sus calles, barrios, café, sueños, historia, con sus amigos, en la memoria del olvido, aquellas esquina que dobló en silencio con su luz amarillenta en los ojos en el pálido atardecer porteño. Borges apostó contra su grandeza. Se hizo invisible hilo e la red de su tiempo y de los porvenir. A nadie le era más indiferente Borges que el propio Borges, y por eso estaba seguro que otros le continuarían en el tiempo. García Márquez es periodista, biógrafo por naturaleza y su historia ya estaba escrita por los gitanos de Cien Años de Soledad. Su mundo mágico e historia personal, protagonista, testigo de excepción de la
historia y la política, de los grandes acontecimientos, le permitieron Vivirla para Contarla.
Los tres autores viajaron lo que los pies le permitieron, Neruda y García Márquez más bien tomando el pulso y participando en el escenario político, y Borges, en el coche de salón, desde el penhouse de la política. Hicieron su trabajo a imagen y semejanza de lo que fueron y son: escritores comprometidos con su mundo, el que alentaron, sobre el que escribieron y acuerparon con la palabra y hechos. Vivieron un tiempo común y Neruda fue el primero en abandonar el carrusel de la vida, el más polémico de los tres porque mayor fue su compromiso con una época dividida en dos grandes bloques. Participó activamente en el primer experimento socialista democrático a nivel mundial y eso lo estigmatizó en uno y otro sentido. Poeta de Utilidad Pública, se autocalificó en un discurso en Valparaíso, adjetivo inocente para los que recibió de sus detractores. García Márquez era el más joven y sigue viviendo, aunque no es la sombra del periodista y escritor andariego, comprometido con lo socio-político que fue durante varias décadas. Su afinidad con Neruda era innegable, como su amistad. Los tres sin embargo, son clásicos en el idioma castellano.
Son tiempos distintos, y pareciera que cualquier disparo o cañón de bolsillo apaga la voz de un escritor. ¿ Para qué desgañitarse en el desierto o arar en el mar? El sepulcro pareciera estar al final de la esquina para la palabra y su verdad.
Rolando Gabrielli©2006

domingo, agosto 06, 2006

IMÁGENES



Imágenes, la ciudad persiste,
fachadas que el mar golpea,
en un puño de sal hiriente,
columnas de un cuerpo desnudo,
que mis manos tocan,
ventanas de un tiempo
que ya no me pertenece.
La ciudad cicatriza
el sueño que la noche invade.
Alguien organiza un tiempo nuevo,
un himno a la salida del sol,
el amanecer que oscurece mi mano.
Utopía abrázame,
quién sabe si mañana,
si después entonces
sobre un tiempo ordinario
echaremos raices.
La ciudad es el mar
que la contiene y separa,
la vive que si la muere,
una mancha azul espaciosa.
Cruzas la endemoniada existencia,
en bicicleta un áspero atardecer,
los viejos números con tiza
de la primaria conmueven tus ojos,
el mundo,
en su pantano de luz y sal,
no es mejor que este atardecer
donde tu imagen se ha borrado.
La ciudad me habla con grandeza

de su futuro,
desde su miseria,
un ojo clava un ojo,
así se ama.

Rolando Gabrielli©2006

Hiroshima, sólo el campanario

El mundo está ocupado, en guerra. El mundo está en llamas. El mundo se mira en su espejo retrovisor. La historia se repite. La misma piedra. Hiroshima: 6 de agosto de 1945 y Nagasaki, 9 de agosto, ciudades japonesas convertidas en polvo radioactivo por las bombas atómicas lanzadas por la aviación norteamericana, como un recurso para poner fin a la Segunda Guerra Mundial. Murieron instantáneamente en Hiroshima 120 mil personas y otras 75 mil quedaron heridas, de una población de 450 mil habitantes. 50 mil murieron en Nagasaki y 30 mil quedaron heridos, de una población de 195 mil personas. La radiación nuclear acabó con millares de personas más en los años siguientes.
Un campanario de Hiroshima llama a recogimiento, tañe y convoca silencio, paz, es lo que ilustra nuestra nota en señal de respeto por los muertos. El poema del chileno Oscar Hahn, residente en Iowa City, es un gran poema escrito en los 60.
La interrogante del último verso de esta visión del apocalipsis, nos lleva a preguntarnos doblemente: si sobreviviremos a este ritmo devastador de la naturaleza y vida humana. Ding, dong... R.G.


Visión de Hiroshima
Oscar Hahn


Arrojó sobre la triple ciudad un proyectil único,
cargado con la potencia del universo.
Mamsala Purva(Texto sánscrito milenario)

Ojo con el ojo numeroso de la bomba

que se desata bajo el hongo vivo.
Con el fulgor del hombre no vidente, ojo y ojo.

Los ancianos huían decapitados por el fuego,
encallaban los ángeles en cuernos sulfúricos
decapitados por el fuego,
se varaban las vírgenes de aureola radioactiva
decapitadas por el fuego.
Todos los niños emigraban decapitados por el cielo.
No el ojo manco, no la piel tullida, no sangre
sobre la calle derretida vimos:
los amantes sorprendidos en la cópula,
petrificados por el magnesium del infierno,
los amantes inmóviles en la vía pública,
y la mujer de Lot
convertida en columna de uranio.
El hospital caliente se va por los desagües,
se va por las letrinas tu corazón helado,
se van a gatas por debajo de las camas,
se van a gatas verdes e incendiadas
que maúllan cenizas.
La vibración de las aguas hace blanquear al cuervo
y ya que no puedes olvidar esa piel adherida a los muros
porque derrumbamiento beberás, leche en escombros.
Vimos cúpulas fosforecer, los ríos
anaranjados pastar, los puentes preñados
parir en medio del silencio.
El color estridente desgarraba
el corazón de sus propios objetos:
el rojo sangre, el rosado leucemia,
el lacre llaga, enloquecidos por la fisión.
El aceite nos arrancaba los dedos de los pies,
las sillas golpeaban las ventanas
flotando en marejadas de ojos,
los edificios licuados se veían chorrear
por troncos de árboles sin cabeza,
y entre las vías lácteas y las cáscaras,
soles o cerdos luminosos
chapotear en las charcas celestes.

Por los peldaños radioactivos suben los pasos,
suben los peces quebrados por el aire fúnebre.
¿Y qué haremos con tanta ceniza?