La bandera negra de Chile,
oscuro luto de sus almas
desparecidas,
navega en el lago
de la muerte y asciende al cielo,
que la recibe, mudo.
Rolando Gabrielli2026
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
La bandera negra de Chile,
oscuro luto de sus almas
desparecidas,
navega en el lago
de la muerte y asciende al cielo,
que la recibe, mudo.
Rolando Gabrielli2026
El bibliotecario ciego aparece
en mis sueños vestido impecablemente.
Recorre la biblioteca amparado
en las sombras como un rìo contenido,
manso, huèrfano, solitario, ilustrado.
Nadie sabe cuantos libros
ha leìdo, pero son muchos.
Suficientes para ser un
bibliotecario ciego.
Rolando Gabrielli2026
El insomnio es autor
de este poema,
en la hermosa, inmensa
oscuridad, donde el tejido
oscuro del silencio
definitivo de la noche,
teje el amanecer.
Rolando Gabrielli2026
Hablé conmigo ayer, hacía tiempo que no recurría a esta motivación, exploración
del yo, así que aproveché que estaba solo, nadie nos interrumpiría, podríamos hablar
con toda confianza, sin límites, no habría nada que ocultar. Me noté con ganas
de escucharme, querer entenderme, saber en qué pienso realmente y cuáles son
mis intereses. Conocerlos de primera mano. Entender en qué consisten en verdad
mis motivaciones, para luego comprender mejor en que ando.
Este es el momento de una auto confesión, sin pelos en la lengua. De vez en
cuando uno debe llamarse la atención, hacer un alto, refrescar la memoria,
regañarse, si es necesario, hasta que todo se haga transparente. Salga a la luz,
dicen algunos noticieros, cuando se trata de un crimen o casos de corrupción.
Es difícil, en una época en que los confesionarios se ventilan en la
Redes sociales, sin tapujos de ninguna clase, mantener a salvo el Yo. Dicen que,
si no estás ahí, no estás en ninguna parte. Jugar a Dios en tiempos no tan
santos, no sé si alcanza para una blasfemia. En todo caso habría que
investigar. Por ahora sigo atendiendo mi monólogo interior, que es más que
suficiente para intentar sobrevivir al ritmo de este vals apocalìptico.
Rolando Gabrielli2026
Caminar, trasladarse de
un punto a otro,
frente a un bosque de
ciudad contaminada,
dibujar en la memoria
alguna escena juvenil,
refrescar historias no
descifradas del todo,
es un paseo por la mañana
para encontrar
un nuevo sentido a las
palabras.
Curiosamente las
preguntas se toman
la tribuna y disparan sus
dudas màs ìntimas,
que pueden llegar a
compartir la búsqueda
de la misteriosa realidad
y verdad,
tal y como creìamos
conocerla.
Es un tiempo para
distanciarse de la lluvia,
del bombardeo de meteoritos
digitales
que pueden llegar a
espantar
a un monje orando en el Tibet,
por nuestra especie,
todos nosotros,
en peligro de extinción.
Rolando Gabrielli2026
Fue un período muy interesante en el desarrollo casi evangelizador de su anonimato. Un escritor fantasma que hacía honor a su título y cuando creía que había alcanzado su máximo nivel de pericia en el manejo del olvido, podríamos decir, -una especial habilidad de camuflajearse ante la vista de todos- surgìa una vertiente inesperada en lo que ya era su principal oficio. No era otro que pasar desapercibido, ser ese Nadie, que para efectos personales, significa sin identidad conocida, un virtual N.N.
Un día llegó el momento sublime de su carrera, inventar dedicatorias para un libro sobre los museos, que su verdadero autor suscribiría con la elegante tinta negra del èxito. Finalmente, embalsamó su palabra. Fue un ejercicio auténtico, arte de la màs pura creatividad, para pasar a la historia por el laberinto de los desapercibidos. Al final de esta silenciosa carrera profesional, sintiò unos aplausos en off, que no eran màs que la confirmaciòn de una vuelta de pàgina.
Rolando Gabrielli2026
Hay hechos en la historia imborrables, por más que algunos los ignoren o intenten borrarlos. El cruento Golpe Cívico Militar del 11 de septiembre de 1973, que encabezó el General Augusto Pinochet, ha cumplido 53 años de su ejecución, con un saldo de miles de muertos, desaparecidos, torturados. No hay olvido, NUNCA MÁS!!!
PREGÚNTALE
AL POLVO
No me
crean, no me crean/
el Tata
está vivo/
dejó de
escupir el muerto/
de orinar
el vivo la cara de Chile/
dejó la
camisa de fuerza/
dejó sus
cenizas para que lean/
dejó
esperando a los gusanos.
Somos
polvo/
vean las
cenizas de Chile/
flotar las
blancas heces/
en un
Chile bautismal.
Rolando
Gabrielli2026
(Tomado del libro LOS POETAS DE CHILE)
La muerte
està de aniversario:
11 de septiembre de 1973.
2
Septiembre
enluta mis palabras,
mis horas màs tristes.
No hay olvido,
es nuestra historia.
3
¿Y si la fecha
se queda sin
memoria?
Yo soy la fecha,
la memoria.
4
Septiembre,
es tiempo
de primavera
en el Sur, Chile,
de memoria.
5
Solo dos palabras:
NUNCA MÀS.
Rolando Gabrielli2026
En este oficio de la poesía,
se gana y pierde.
El amor es el vaivén
de las olas en distintas playas.
La poesía encuentra sitio
en la palabra
y ordena las magníficas
vocales y consonantes
como si fueran fardos de trigo
en la espléndida pradera.
No he visto al hombre en estos tiempos,
más distraído en las máquinas
y olvidado de las palabras.
Rolando Gabrielli2026
La soledad te muerde
silenciosamente
el espinazo,
hasta aplastarte
sin hacer crujir
un solo hueso,
gusano, gusano.
Rolando Gabrielli2026
Diràn los cronistas de este siglo,
tantas cosas, que una màs,
no asombrarìa a fechas ni hechos,
el tiempo tiene pies largos,
recoge todo lo que pasa en su camino
y renueva ciclos y estaciones.
Todo se verà en el horizonte
o al final del tùnel,
es una opciòn detràsdel velo
de cada cosa.
Las palabras tienen
su propia medida y peso,
los dìas no se acumularàn
en vano en los calendarios,
seràn libres raices
para nuevos frutos.
Todo este tiempo
no alcanza en un poema,
pero la historia,
como la poesìa,
tienen fechas y memoria.
Nadie navegarà sobre el rìo
de la memoria, ni firmarà,
la ùltima palabra.
Rolando Gabrielli2026
La poesìa
es pasiòn,
silencio,
libertad,
memoria,
es lo que
debièramos
aprender,
al respirar.
Rolando Gabrielli2026
Esta es la historia
de una ciudad herida,
que se reinventa
en su propia tragedia
y quien dijera,
la ciudad de Whitman,
donde murió King Kong
y se han vivido casi todas
las fantasías, Broadway, Wall Street,
Manhattan, Brooklyn, Queens,
el Bronx.
John Lennon vivía plácidamente
frente al Central Park,
en el edificio Dakota,
un día llegando a casa,
un fans lo acribilló
por la espalda,
con cinco certeros disparos,
después que le firmara un autógrafo.
La ciudad se estremeció
y no ha dejado de acariciar
la muerte entre sus manos,
desde aquel día.
Rolando Gabrielli2026
El bien y el mal
se encuentran en un lugar
para desconocidos
y sorprendidos,
se miran, reconocen y abrazan,
se funden, en verdad,
en un gran abrazo
de mutuo respeto.
Saben que su existencia
depende del otro.
Al menos intuyen,
que van a seguir existiendo
y actuando de acuerdo
a las circunstancias,
a la naturaleza del ser humano.
Estàn tan íntimamente ligados,
que comparten el aceite
y el vinagre en una misma mesa,
como el pan de cada dìa.
Rolando Gabrielli2026
Adivino tu rostro esta mañana
El café que anuncia el día
Y tus palabras
Ahora sé que fuiste real
Existes como la primavera
Tus pasos de tan lejos vinieron
Y así se fueron con alas por el mundo
Pájaros libres llenos de sueños
El tiempo es el tiempo inexplicable
Sucede que aún pasa sin prisa
No deja más que tu fascinante huella
Estoy en un país sin estaciones
Mar por todas partes
Lluvias que borran la memoria
Arrancan de raíz grandes árboles
De cualquier estación y época
Hay quienes se asoman al balcón del apocalipsis
Suenan trompetas de miedo y terror
Aplauden sobre los cadáveres
Se divierten con los muertos
Su verdadera obra maestra
Quería contarte estas cosas
Que suceden cada día con los días
No te has perdido nada más que el dolor
El fracaso de una parte de la humanidad
Que debiéramos expulsar de nuestro paraíso
Aún te veo saliendo en las alegres mañanas
Con tu risa juvenil y tu aroma a café
Corriendo por el mundo a enseñar
La pedagogía del amor y de la felicidad
Espero que te encuentres bien
Entre las nubes y los espíritus libres.
Rolando Gabrielli2026
Amor,
no me leas
como un algoritmo,
mis
palabras son tus palabras
en
cualquier parte te encuentres,
la clave es
sentir y responder
con los
cinco sentidos.
Ser, solo
ser y fluir.
Rolando Gabrielli2026
Errante,
viaja la oscuridad,
herrumbre de un mundo tóxico,
oscuras golondrinas revolotean,
un futuro auspicioso de negros nubarrones
poliniza las azufrosas praderas.
El viento lleva y trae escombros,
la miseria humana crece
sobre castillos de hojarasca.
2
Somos un gran pozo azul,
que gira, circunvala,
una nave loca,
bajo un sol vibrante,
que nos ilumina y oscurece,
podría abandonarnos por la eternidad.
3
Ambiciosas, oscuras, ciegas
tempestades de incontrolables aguas,
nada dejan a su paso.
Basta un segundo
para desaparecernos
en el ruidoso sueño del más allá.
4
Hombre, las estrellas brillan
por nosotros.
Rolando Gabrielli2026
La casualidad puede
presentarse en cualquir momento,
ser, existir, ocurrir.
Encontrarnos, por ejemplo,
sin ningùn propòsito en una librerìa,
un parque, en el Metro,
sin cita previa, sin ningùn objetivo.
Todo al azar como el viento
sobre una rama o si mismo,
solo pasar.
Un encuentro, cuyo protagonismo
se reduce a una mirada,
una simple expresiòn o gesto
que podrìa construir una historia
a partir de ese preciso,
instante.
Rolando Gabrielli2026
He vuelto a Borges,
sin ningún orden,
ni pretensión.
La sola idea de saber
que sigue urdiendo
palabras y tramas
en la oscura noche
de estos días.
Esa luz de quien viaja
y busca a sabiendas
en la sombra
que le acompaña
y guía sus pasos
con la esperanza
de volver sobre ellos
algún día.
Rolando Gabrielli2026
¿A dónde vas, poeta?,
preguntan, preguntan,
son voces de impaciencia,
corren con el tiempo,
en las horas muertas,
viven un presente irrenunciable,
prisa, prisa, mañana es tarde,
el verbo pone en acción el futuro,
el tiempo pareciera detenido
en el tiempo,
es una mera ilusiòn
del pasado,
el presente no espera.
El poeta no tiene planes,
definitivamente,
solo ejerce su oficio,
el que le asignan las palabras.
Rolando Gabrielli2026
Una ventana siempre es
una puerta abierta al mundo,
nada más lejos, nada más cerca,
todo lo que vemos es a ojo
de buen cubero, destreza visual,
donde pone el ojo pone la bala.
La ventana que veo y me mira,
me enseña uno de mis jardines
y la mañana ya es otra mañana,
tiene algo de Mozart y Chopin,
pero son las estaciones de Vivaldi.
Rolando Gabrielli2026
Qué sería del largo, inmenso mar,
de Chile
Del vasto, misterioso desierto
de Chile
De la majestuosa montaña andina
de Chile,
los Andes eternamente nevados.
Qué sería de los lagos y volcanes,
de Chile,
de los infinitos, deslumbrantes fiordos
de Chile
Qué sería de los ríos que cruzan
sin tiempo Chile
Qué sería de la Araucaria tutelar
de Chile
Qué sería de los glaciales
de Chile
Qué sería de ese paisaje rotundo,
de belleza inagotable,
ese largo y angosto, fértil pasillo,
que habita Chile
y se estremece cada cierto tiempo,
rompe y levanta una y otra vez
y echa andar el huesudo,
desmembrado, infatigable,
volcánico, cuerpo de Chile,
que nunca se da por vencido.
Rolando Gabrielli2026
Cuando un poema
encuentra a su lector,
sabe que es portador
de las palabras
justas y necesarias.
No siempre son nuevas
y necesitan de una explicación.
Rolando Gabrielli2026
A veces, el espejo,
me vacila,
es un objeto ineludible,
me hace ver con un aire,
dejo italiano
y en otras ocasiones,
alguien del Mediterráneo.
Vamos, no es casualidad,
los antepasados parecieran
orillar la descendencia,
llamar la atención
detrás del árbol genealógico.
Somos esa rama que viene
de un tronco que sigue creciendo
por su cuenta y riesgo.
Rolando Gabrielli2026
El oficio del amor
es hipnotizar
y dejarse hipnotizar,
hasta que salga el sol
y repetir la ecuación
en la oscuridad.
Rolando Gabrielli2026
Dirán,
quién soy yo para
escarbar
en esta historia
insepulta
y traer los
muertos a la intemperie,
cuerpos y huesos
bajo
estos escombros
heridos
que miran al
impasible mar,
que todo lo ve y
lo vuelve a mirar.
Con la palabra que los nombra,
aun sin conocerlos,
salen a tomar sol.
Es insoportable
ver la fe que tienen
en el olvido los que apuestan
a la impunidad,
crupieres de
casinos
de poca monta.
Son el espanto,
qué vergüenza estos
muertos
sin tumba, sin
nombre,
oscuros, oscuros,
están aquí vivos en la palabra.
Rolando Gabrielli2026
La vieja estación me espera
como un tren sin pasajeros
Huérfano de destino,
el viaje queda suspendido
en silencio
La estación sin tiempo
solo es memoria.
Rolando Gabrielli2026
A propósito de la
inmortalidad,
del cangrejo,
el hombre se
plantea superar al tiempo,
proyectarse al más
allá.
Ha intentado volar
en carnes vivas,
transitar de su
espacio vital,
alcanzar nuevas
marcas,
una obsesión
infinita buscar lo inalcanzable,
fantasear con el
frívolo artilugio de la inmortalidad.
Es un viejo juego
versus su destino,
el camino infinito
hacia el universo infinito,
al parecer, lo que
no se tiene ni alcanza a ver,
lo desconocido, es
lo más preciado,
dejar atrás la
caverna.
Son el repicar de
campanas
para un sol en el
brillante espacio
que muere en el
ocaso,
pero nos deslumbra
y convoca,
paso a paso, se
anuncia en su agonía,
va y viene en una
tierra desolada
de almas muertas,
cuerpos sepultados,
escondrijo de un
mundo deshumanizado.
Sus autores sacan
a bailar la muerte
en cualquier
esquina, a su paso,
los humanos son
tratados como en un insectario,
todo muere,
absolutamente,
de pies a cabeza
nada queda,
una apuesta
macabra de este siglo
imitar a la
muerte en todas sus dimensiones.
Hoy me entero, da
lo mismo el tiempo,
los tanques
avanzan casi con rigor romano,
precisos,
aplastantes van aplastando
todo lo que
obstaculiza su paso,
edificaciones,
gente, piedras sobre piedras,
felices avanzan
inmortales sobre la nada,
dejan un
desamparado paisaje,
pero la muerte
fiel, les acompaña.
A propósito de
inmortalidad,
el hombre se
plantea superar al tiempo,
de tantas maneras
se proyecta más allá
de su espacio
vital,
en el camino del
universo,
mientras la Tierra
se debate
en una anunciada
agonía,
que va y
viene con silencio esclavo
del hombre que se
niega a vivir en paz.
La muerte vive sin
esperanza de vida.
Rolando Gabrielli2026
A vuelo de pájaro,
que dicho más absurdo
para decir algo impreciso,
una definición con un cálculo
impreciso, intangible.
El vuelo del pájaro
no conoce altura,
ni distancia,
es absolutamente libre.
Rolando Gabrielli2026
Fin del mundo,
cuantas veces
hemos estado
a punto de, al
borde,
solo de apretar un
botón
para volver a ser
nada
y desde los
púlpitos
se sigue
anunciando
que se acerca,
está próxima su
llegada,
es cuestión de
tiempo,
todo estaba
escrito
desde hace miles
de años
y nosotros ya
formamos parte
de ese escenario
apocalíptico,
que no puede
esperar más
y nadie podrá
escapar
del Juicio Final.
Mi mecánico se sabe
toda la historia
y mientras revisa mi auto,
me hace los anuncios
y después comienza a llever,
incesantemente.
Rolando Gabrielli2026
El
niño le pregunta al padre:
¿cuándo
es el fin del mundo?
El
padre no sabe qué responder,
son
tantos los anuncios,
piensa,
lo mira y contesta:
no
hay fecha, es un negocio.
Rolando Gabrielli2026
Floridor Pérez,
nunca me pareció
un nombre para poeta,
aunque no se necesita
un nombre rimbombante
para ser poeta
y Floridor tenía las agallas
suficientes para ser poeta,
un gran poeta.
Rolando Gabrielli2026
El poema me ha escrito,
no sé cuantas veces.
Me acompaña
en cada silencio,
descifra mis labios,
pero nunca repite
las mismas palabras,
como si no terminara
de conocerme.
Rolando Gabrielli2026
¿Qué sabe el poema del poema?,
balbuceo, nacimiento de la palabra,
reencuentro de sí mismo,
nada, nada, todavía.
Ser y saber, sus palabras son únicas
Aún cuando solo sea especulación,
ensayo y error, ejercicio, revelación.
Forma y contenido son uno,
en la unidad.
Rolando Gabrielli2026
What Does the Poem Know of the Poem?
What does the poem know of the poem?
Hiroshima fue la
lotería de la muerte,
una carnicería que
cayó del cielo,
un 6 de agosto de
1945
a las 8.15 de la mañana,
en Japón.
En un abrir y cerrar
de ojos,
solo polvo,
cenizas, asfixia,
un aire
irrespirable,
murió hasta el
silencio.
El hongo ascendió
a los cielos
con 70 mil almas.
La hora de
Hiroshima
es la hora de la
memoria.
Rolando Gabrielli2026
Hiroshima
Hiroshima was the lottery of death,
a slaughter that fell from the sky,
on August 6, 1945,
at 8:15 in the morning,
in Japan.
In the blink of an eye,
there was only dust,
ashes,
suffocation,
air no one could breathe.
Even silence died.
The mushroom cloud rose into the heavens,
bearing seventy thousand souls.
The hour of Hiroshima
is the hour of remembrance.
---------------------------------------------
Hiroshima fue arrasada en casi un 90 por ciento. Del primer impacto murieron setenta mil personas, de una población de 350 mil. Por los efectos de las radiaciones de la bomba, llamada Little Boy, murieron en total 140 mil japoneses.