No se rinden,
ni se rendiràn,
es lo que entiendo
por respuesta,
despuès de tanto
tiempo,
al Tìo Caimàn.
Rolando Gabrielli2026
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
No se rinden,
ni se rendiràn,
es lo que entiendo
por respuesta,
despuès de tanto
tiempo,
al Tìo Caimàn.
Rolando Gabrielli2026
Terremoto,
una palabra que tiene el poder,
la energìa, fuerza de hacer
que todo se mueva al mismo tiempo
hasta permanecer, agrietarse o desplomarse
sin necesitar màs que unos cuantos
segundos para formar parte
de un nuevo paisaje y uno comience
a sentir el peso de la fragilidad.
Rolando Gabrielli2026
Inadvertida escuchando el viento
Anne Carson
¿Quieres
que te diga lo que pienso
en
verdad?, se interroga, el poema.
Entonces,
déjame fluir
con
mis propias palabras.
(Rolando
Gabrielli)
Anne Carson estaba
inadvertida escuchando el viento en Reinkiavik, Islandia, cuando sonó el
teléfono en más de una ocasión y por fin, a instancias de su marido, lo
contestó. Una llamada de larga distancia de la secretaria permanente de la
Academia Sueca, Ingrid Carlberg, irrumpió la tarde el secreto espacio cotidiano
de la poeta para anunciarle en el solemne lenguaje de esa institución, que le
habían otorgado hace unos minutos el Premio Nobel de literatura 2026.
Estaba muy sorprendida, pero
contenta dijo a la prensa Carlberg. Gran parte de su obra se la ha dedicado a
destacar “la intersección entre la obsesión del filólogo por las palabras y el
deseo del poeta de encontrar nuevos significados”, de acuerdo con la Academia. La
etimología de las palabras es el punto de partida de toda su obra, según la
poeta, que dicho sea de paso es la segunda mujer canadiense que obtiene el
lauro después de Alice Munro.
La Academia ha
justificado su premiación porque se trata de una "obra audaz e
inventiva que, en diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas
formas para la literatura contemporánea". Poesía, ensayo y ficción es la
materia prima de esta autora, que ha ejercido la docencia en Estados Unidos.
Según Susan Sontag, dijo “es
una de las pocas escritoras en lengua inglesa de las que leería cualquier cosa
que escribiera. Si una revista publica algo suyo, la compro
automáticamente". No es poco decir, conociendo el prestigio de la
escritora norteamericana.
Aunque un titular se
adelantó en subrayar que no es una autora desconocida, para mí es una grata
sorpresa conocerla y haber leído algunos de sus poemas circulados en Internet.
Anne Carson, al parecer,
es una persona singular, alejada del mundanal ruido, y una de las afirmaciones
que hizo y da sentido a esta apreciación, dijo que quería salir para dejar de
contestar el teléfono y “escuchar el silencio”. Una metáfora espectacular
frente al ruido que se siente en nuestra época, además, el silencio está en
todas partes durante todo el tiempo en su obra, de acuerdo con sus críticos y
lectores. Me parece interesante, es un tema que me atrae, apasiona y forma
parte de mi poesía. No estoy esperando el Nobel, así que suelo disfrutarlo
ininterrumpidamente todos los días al borde del bosque.
Lo que veo y entreveo es la
mezcla de géneros, algo que me parece muy atractivo y poderoso para atraer a un
lector con un lenguaje integrado por varias capas, dimensiones y enfoques. No
es nuevo, pero si potente. Carson se apoya fuertemente, por lo que se vislumbra
como aborda los temas en su poética y literatura en general, ejerce un diálogo
y reescritura constante con la tradición griega.
Carson, en lo personal,
me parece una autora a leer, descubrir, vivir su literatura como nuestra
contemporánea. The New York Time, la ha calificado como una “de las
grandes plumas del pastishe”. Durante años, su obra fue ignorada, algo
que suele ocurrir a menudo en el campo de la poesía, un género que pareciera
vivir el desencanto de su adolescencia, aunque siempre rebelde.
En un día como hoy,
cielo azul, despejado,
brillante,
estoy escuchando
la poesía de Anne Carson,
digo: la reunión puede
esperar,
la poesía no.
(Rolando Gabrielli2026)
El poema debe ser tan ambicioso como un río,
sin perder el curso audaz
de las palabras,
saber que no nos
bañaremos dos veces
en sus mismas aguas bajo
el torrentoso caudal
de lo que aún no nos
hemos dicho ni prometido.
A veces estamos perdidos
en el centro de las cosas,
parece que no avanzamos,
aunque todo es cada vez
más vertiginoso y en
ocasiones sin sentido.
Me llamas la atención que
me estoy haciendo viejo,
que busco dos o tres
veces las llaves donde
no las he dejado o me
refiero a algunos temas
con diferentes coartadas
como si el insomnio
pusiera pausa a los
sueños en una noche.
No especules más allá del
probable
sentido común de las
cosas,
la realidad no es
negociable, ni aún
en el mejor de los casos
en que podrías no tener
la razón.
El presente es
insoslayable,
agazapado en el universo
de las sorpresas, nunca
inmóvil,
me llama la atención todo
lo cotidiano,
casi repetitivo, una
escena con los mismos
personajes, historias que
no tienen fin,
ni sentido y menos una
certificada veracidad.
El día con sus aciertos y
desaciertos,
es cuanto tenemos, por ahora, camarada,
de las ruinas saldrá lo
construido,
cada forma encontrará su
contenido,
la luz resplandecerá en
las sombras,
si la oscuridad no llegara a convertirse
en la última luz de la humanidad.
Rolando Gabrielli2026
No necesitas,
màs, ni menos,
solo lo justo,
tal vez,
que te reconozcan,
finalmente,
solo por un poema.
Rolando Gabrielli2026
La cebolla morada me mira,
me quiere hacer llorar,
le quito una capa fea
y comienzo a picarla en cuadritos.
Finalmente,
se rinde dentro del sartén.
Rolando Gabrielli2026
Un hombre solo
no dice: yo soy el individuo,
hay millones de hombres solos,
la soledad les cubre a todos
con su manto de silencio.
A nadie harà falta soledad,
es un jardìn muy vasto, infinito,
que cada hombre solo riega cada dìa
para recibir a millones de hombres solos,
que se sientan a contemplar,
solos la inmensa soledad del mundo.
Rolando Gabrielli2026
Què intraducibles es el silencio
de la humanidad,
cuando la muerte toca
a redoblar campanas
y las puertas se cierran
al mismo tiempo.
Es el eco de las pequeñas voces
de los niños ausentes lo que seguirà
resonando en nuestra memoria.
2
Què decir,
la muerte en curso sigue su marcha,
implacable maestra del mal,
su atmòsfera irrespirable,
mortal.
3
Desolaciòn,
la multitud desplazada
no encuentra dònde estar,
ni sabe adònde ir.
¿Para què las palabras,
si solo golpean el hocido
de las bestias?
Las ruinas hirientes
abrazan a los muertos
bajo los escombros
y nadie respira,
ni asoma sus narices
al paso de los blindados
sobre la tierra àrida, baldìa,
muerta, brutalmente ocupada.
Nada queda, nada,
ni el pellejo de las palabras
para terminar este poema,
que el viento de la historia
harà memoria y responsables
a los que matan
por matar y vuelve
a orar a los templos.
La miseria humana
es una alumna aventajada
de estos tiempos.
Rolando Gabrielli2026
En este poema està la mano Pound,
no tengo duda al respecto,
no le sobra ni le falta palabra alguna,
nada.
Ha puesto hasta la ùltima
coma del sentido comùn,
para ser leìdo,
como Ezra hubiera querido.
Rolando Gabrielli2026
No, no me hables
de la guerra,
del fin de los tiempos,
del fin del mundo,
de la llegada del Mesìas,
del apocalipsis,
de profesìas y màs profesìas,
de los lunàticos
que dirigen el mundo
como si fueran los ùnicos
que lo habitan y viven allì
de amos y señores.
No, no me digas
que la muerte traerà
màs vida, prosperidad,
que todas estas muertes,
sin sentido,
purificaràn nuestras vidas.
No, no, me digas
que en tierra arrasada
prosperarà la paz
y bajo las cenizas de los olivos en llamas
surgiràn las señales
de frutos nuevos.
No, no me hables
que sobre las ruinas,
algùn dìa,
floreceràn nuevos jardines,
y las sombras de los niños ausentes
echaràn raìces,
hasta que el mundo despierte.
Rolando Gabrielli2026
Al otro lado,
el rìo es el misterio.
Quièn espera, no sabemos.
El rìo fluye en un mismo,
ùnico sentido,
solo lo vemos pasar.
¿Es el viajero desconfiado,
de poco fiar,
de T. S. Eliot.?
No sabemos.
Quedèmosnos en la orilla,
me dices,
y el rìo que pasa volverà
a pasar en un mismo sentido,
pero no serà igual.
Rolando Gabrielli2026
La eternidad
tiene alas
y sus pies
sobre el mar.
Aùn bajo
cien capas de tierra,
sigue siendo
enigmàtica, misteriosa,
inmortal.
Rolando Gabrielli2026
El poder de la palabra
radica en el silencio
absoluto de las cosas
que nombra y deja
de nombrar.
Rolando Gabrielli2026
Viejo exilio,
camarada,
¿còmo amaneces
hoy?.
Cincuenta años
y un silencio
prolongado,
un parèntesis
del espanto y la memoria.
Salud por estos años,
que el tiempo no ha perdido.
Rolando Gabrielli2026
He ahí el poeta,
lo señalan
con el dedo índice
sus detractores,
lo calumnian,
enemigos ociosos,
audaces, gratuitos.
Él, más bien, permanece
atado a la memoria
del porvenir.
Rolando Gabrielli2026
Un poema
y una rosa,
en nada se parecen,
salvo que
las palabras
se vuelvan espinas
o se rindan
ante la belleza.
Rolando Gabrielli2026
Vagas y divagas,
la palabra suma
y calla, sin dejar
de ser palabra.
Rolando Gabrielli2026
Los sueños
me ponen al corriente
de la realidad,
son mis informantes,
saben todo lo que pasa
a mi alrededor
y, a veces, màs allà.
Los sueños
son nocturnos,
parecen amar
la oscuridad,
a veces, son simples,
como ovejas pastando
en la eternidad,
otras, lobos de largas orejas
y miradas penetrantes.
Los sueños
no avisan, suceden,
sorprenden, pasan,
nos hablan de lo desconocido,
por conocer.
Rolando Gabrielli2026
Esta manzana roja,
juvenil, hermosa,
me recuerda Eva,
el pecado original,
la tentaciòn bìblica.
No estoy en el paraìso,
sin embargo, la muerdo
para redimir al mundo,
a todos mis antepasados.
Rolando Gabrielli2026
La bandera negra de Chile,
oscuro luto de sus almas
desparecidas,
navega en el lago
de la muerte y asciende al cielo,
que la recibe, mudo.
Rolando Gabrielli2026
El bibliotecario ciego aparece
en mis sueños vestido impecablemente.
Recorre la biblioteca amparado
en las sombras como un rìo contenido,
manso, huèrfano, solitario, ilustrado.
Nadie sabe cuantos libros
ha leìdo, pero son muchos.
Suficientes para ser
un bibliotecario ciego.
Rolando Gabrielli2026
El insomnio es autor
de este poema,
en la hermosa, inmensa
oscuridad, donde el tejido
oscuro del silencio
definitivo de la noche,
teje el amanecer.
Rolando Gabrielli2026
Hablé conmigo ayer, hacía tiempo que no recurría a esta motivación, exploración
del yo, así que aproveché que estaba solo, nadie nos interrumpiría, podríamos hablar
con toda confianza, sin límites, no habría nada que ocultar. Me noté con ganas
de escucharme, querer entenderme, saber en qué pienso realmente y cuáles son
mis intereses. Conocerlos de primera mano. Entender en qué consisten en verdad
mis motivaciones, para luego comprender mejor en que ando.
Este es el momento de una auto confesión, sin pelos en la lengua. De vez en
cuando uno debe llamarse la atención, hacer un alto, refrescar la memoria,
regañarse, si es necesario, hasta que todo se haga transparente. Salga a la luz,
dicen algunos noticieros, cuando se trata de un crimen o casos de corrupción.
Es difícil, en una época en que los confesionarios se ventilan en la
Redes sociales, sin tapujos de ninguna clase, mantener a salvo el Yo. Dicen que,
si no estás ahí, no estás en ninguna parte. Jugar a Dios en tiempos no tan
santos, no sé si alcanza para una blasfemia. En todo caso habría que
investigar. Por ahora sigo atendiendo mi monólogo interior, que es más que
suficiente para intentar sobrevivir al ritmo de este vals apocalìptico.
Rolando Gabrielli2026
Caminar, trasladarse de
un punto a otro,
frente a un bosque de
ciudad contaminada,
dibujar en la memoria
alguna escena juvenil,
refrescar historias no
descifradas del todo,
es un paseo por la mañana
para encontrar
un nuevo sentido a las
palabras.
Curiosamente las
preguntas se toman
la tribuna y disparan sus
dudas màs ìntimas,
que pueden llegar a
compartir la búsqueda
de la misteriosa realidad
y verdad,
tal y como creìamos
conocerla.
Es un tiempo para
distanciarse de la lluvia,
del bombardeo de meteoritos
digitales
que pueden llegar a
espantar
a un monje orando en el Tibet,
por nuestra especie,
todos nosotros,
en peligro de extinción.
Rolando Gabrielli2026
Fue un período muy interesante en el desarrollo casi evangelizador de su anonimato. Un escritor fantasma que hacía honor a su título y cuando creía que había alcanzado su máximo nivel de pericia en el manejo del olvido, podríamos decir, -una especial habilidad de camuflajearse ante la vista de todos- surgìa una vertiente inesperada en lo que ya era su principal oficio. No era otro que pasar desapercibido, ser ese Nadie, que para efectos personales, significa sin identidad conocida, un virtual N.N.
Un día llegó el momento sublime de su carrera, inventar dedicatorias para un libro sobre los museos, que su verdadero autor suscribiría con la elegante tinta negra del èxito. Finalmente, embalsamó su palabra. Fue un ejercicio auténtico, arte de la màs pura creatividad, para pasar a la historia por el laberinto de los desapercibidos. Al final de esta silenciosa carrera profesional, sintiò unos aplausos en off, que no eran màs que la confirmaciòn de una vuelta de pàgina.
Rolando Gabrielli2026
Hay hechos en la historia imborrables, por más que algunos los ignoren o intenten borrarlos. El cruento Golpe Cívico Militar del 11 de septiembre de 1973, que encabezó el General Augusto Pinochet, ha cumplido 53 años de su ejecución, con un saldo de miles de muertos, desaparecidos, torturados. No hay olvido, NUNCA MÁS!!!
PREGÚNTALE
AL POLVO
No me
crean, no me crean/
el Tata
está vivo/
dejó de
escupir el muerto/
de orinar
el vivo la cara de Chile/
dejó la
camisa de fuerza/
dejó sus
cenizas para que lean/
dejó
esperando a los gusanos.
Somos
polvo/
vean las
cenizas de Chile/
flotar las
blancas heces/
en un
Chile bautismal.
Rolando
Gabrielli2026
(Tomado del libro LOS POETAS DE CHILE)
La muerte
està de aniversario:
11 de septiembre de 1973.
2
Septiembre
enluta mis palabras,
mis horas màs tristes.
No hay olvido,
es nuestra historia.
3
¿Y si la fecha
se queda sin
memoria?
Yo soy la fecha,
la memoria.
4
Septiembre,
es tiempo
de primavera
en el Sur, Chile,
de memoria.
5
Solo dos palabras:
NUNCA MÀS.
Rolando Gabrielli2026
En este oficio de la poesía,
se gana y pierde.
El amor es el vaivén
de las olas en distintas playas.
La poesía encuentra sitio
en la palabra
y ordena las magníficas
vocales y consonantes
como si fueran fardos de trigo
en la espléndida pradera.
No he visto al hombre en estos tiempos,
más distraído en las máquinas
y olvidado de las palabras.
Rolando Gabrielli2026
La soledad te muerde
silenciosamente
el espinazo,
hasta aplastarte
sin hacer crujir
un solo hueso,
gusano, gusano.
Rolando Gabrielli2026
Diràn los cronistas de este siglo,
tantas cosas, que una màs,
no asombrarìa a fechas ni hechos,
el tiempo tiene pies largos,
recoge todo lo que pasa en su camino
y renueva ciclos y estaciones.
Todo se verà en el horizonte
o al final del tùnel,
es una opciòn detràsdel velo
de cada cosa.
Las palabras tienen
su propia medida y peso,
los dìas no se acumularàn
en vano en los calendarios,
seràn libres raices
para nuevos frutos.
Todo este tiempo
no alcanza en un poema,
pero la historia,
como la poesìa,
tienen fechas y memoria.
Nadie navegarà sobre el rìo
de la memoria, ni firmarà,
la ùltima palabra.
Rolando Gabrielli2026
La poesìa
es pasiòn,
silencio,
libertad,
memoria,
es lo que
debièramos
aprender,
al respirar.
Rolando Gabrielli2026
Esta es la historia
de una ciudad herida,
que se reinventa
en su propia tragedia
y quien dijera,
la ciudad de Whitman,
donde murió King Kong
y se han vivido casi todas
las fantasías, Broadway, Wall Street,
Manhattan, Brooklyn, Queens,
el Bronx.
John Lennon vivía plácidamente
frente al Central Park,
en el edificio Dakota,
un día llegando a casa,
un fans lo acribilló
por la espalda,
con cinco certeros disparos,
después que le firmara un autógrafo.
La ciudad se estremeció
y no ha dejado de acariciar
la muerte entre sus manos,
desde aquel día.
Rolando Gabrielli2026
El bien y el mal
se encuentran en un lugar
para desconocidos
y sorprendidos,
se miran, reconocen y abrazan,
se funden, en verdad,
en un gran abrazo
de mutuo respeto.
Saben que su existencia
depende del otro.
Al menos intuyen,
que van a seguir existiendo
y actuando de acuerdo
a las circunstancias,
a la naturaleza del ser humano.
Estàn tan íntimamente ligados,
que comparten el aceite
y el vinagre en una misma mesa,
como el pan de cada dìa.
Rolando Gabrielli2026
Adivino tu rostro esta mañana
El café que anuncia el día
Y tus palabras
Ahora sé que fuiste real
Existes como la primavera
Tus pasos de tan lejos vinieron
Y así se fueron con alas por el mundo
Pájaros libres llenos de sueños
El tiempo es el tiempo inexplicable
Sucede que aún pasa sin prisa
No deja más que tu fascinante huella
Estoy en un país sin estaciones
Mar por todas partes
Lluvias que borran la memoria
Arrancan de raíz grandes árboles
De cualquier estación y época
Hay quienes se asoman al balcón del apocalipsis
Suenan trompetas de miedo y terror
Aplauden sobre los cadáveres
Se divierten con los muertos
Su verdadera obra maestra
Quería contarte estas cosas
Que suceden cada día con los días
No te has perdido nada más que el dolor
El fracaso de una parte de la humanidad
Que debiéramos expulsar de nuestro paraíso
Aún te veo saliendo en las alegres mañanas
Con tu risa juvenil y tu aroma a café
Corriendo por el mundo a enseñar
La pedagogía del amor y de la felicidad
Espero que te encuentres bien
Entre las nubes y los espíritus libres.
Rolando Gabrielli2026
Amor,
no me leas
como un algoritmo,
mis
palabras son tus palabras
en
cualquier parte te encuentres,
la clave es
sentir y responder
con los
cinco sentidos.
Ser, solo
ser y fluir.
Rolando Gabrielli2026
Errante,
viaja la oscuridad,
herrumbre de un mundo tóxico,
oscuras golondrinas revolotean,
un futuro auspicioso de negros nubarrones
poliniza las azufrosas praderas.
El viento lleva y trae escombros,
la miseria humana crece
sobre castillos de hojarasca.
2
Somos un gran pozo azul,
que gira, circunvala,
una nave loca,
bajo un sol vibrante,
que nos ilumina y oscurece,
podría abandonarnos por la eternidad.
3
Ambiciosas, oscuras, ciegas
tempestades de incontrolables aguas,
nada dejan a su paso.
Basta un segundo
para desaparecernos
en el ruidoso sueño del más allá.
4
Hombre, las estrellas brillan
por nosotros.
Rolando Gabrielli2026
La casualidad puede
presentarse en cualquir momento,
ser, existir, ocurrir.
Encontrarnos, por ejemplo,
sin ningùn propòsito en una librerìa,
un parque, en el Metro,
sin cita previa, sin ningùn objetivo.
Todo al azar como el viento
sobre una rama o si mismo,
solo pasar.
Un encuentro, cuyo protagonismo
se reduce a una mirada,
una simple expresiòn o gesto
que podrìa construir una historia
a partir de ese preciso,
instante.
Rolando Gabrielli2026