Memoria,
memoria,
lo que cada
presente
funda y
refunda
y vuelve a
convertirse
en
presente.
Somos el pasado,
tiempo,
tiempo,
no hay
olvido.
Rolando Gabrielli2026
Memory, memory,
there is no forgetting.
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
Memoria,
memoria,
lo que cada
presente
funda y
refunda
y vuelve a
convertirse
en
presente.
Somos el pasado,
tiempo,
tiempo,
no hay
olvido.
Rolando Gabrielli2026
Memory, memory,
there is no forgetting.
Solo,
silenciosamente,
solo,
el silencio tiene
voz propia.
Rolando Gabrielli2026
Este pequeño
bosque
que rodea la casa,
lo recorre un
riachuelo
largo y algo
desconocido
por las personas
común
y corrientes que
habitan el lugar.
Con una calculada
indiferencia,
se hacen llamar
vecinos:
-alguien cercano,
próximo, inmediato-.
El diccionario es
literal,
no admite
interpretaciones,
desconoce
situaciones particulares,
se atiene a
significados generales
y deja correr a
las personas
con la
indiferencia del riachuelo
que lucha
obstinadamente
por sobrevivir a
los vecinos
que acuden a él
para botar
basura,
desperdicios,
sus propios
excesos, inmundicia,
con su
indiferencia acostumbrada.
Rolando Gabrielli2026
This Little Forest
La poesía
sobrevive,
vive,
palabra a palabra,
al delirio
y estupidez infinita
de las guerras.
Rolando Gabrielli2026
Poetry Survives
El poema
es absolutamente libre,
independiente, soberano,
hasta donde son posibles,
sin duda, las palabras.
Un río que en su cauce
el mar recibe, abraza
y expande infinitamente.
El poema es un himno,
aparentemente solitario,
comienza por respirar,
conocerse así mismo,
a tientas dar unos pasos,
buscar las palabras
que el poema sabe
que lo han encontrado,
que es él y ningún otro,
porque es único.
Rolando Gabrielli2026
The free poem
The World in Flames
The world is in flames,
you tell me by the sea,
watching as the sun
burns within itself in one
of its most dazzling earthly displays
for our senses,
knowing that tomorrow
will not just be another day,
but that it will repeat its spectacular
ceremony over the waters
and disappear again,
only to hypnotize us
with its renewed adolescent face.
El fin del mundo,
no avisa,
me dice un ángel,
al servirme
un café
Buenos días,
respondo.
Rolando Gabrielli2026
De pronto el poema
no se ve.
Su presencia es ausencia,
una manera tácita,
de no estar y ser.
Su lugar es la palabra,
expectativa del lector.
El poema es presente,
por su propia voluntad,
una experiencia que atraviesa
a un lector y fluye ante sus ojos.
El poema no siempre quiere decir,
abre puertas por donde siempre
entra el lector,
con nuevas
palabras.
Rolando Gabrielli2026
Suddenly the poem
is not seen.
Its presence is absence,
a tacit way
of not being and being.
Its place is the word,
the reader’s expectation.
The poem is present
by its own will,
an experience that passes through
a reader and flows before their eyes.
The poem does not always want to mean,
it opens doors through which
the reader always enters,
with new
words.
El hombre riega
sus jardines,
mira el cielo
y no está estrellado,
pero sí, silencioso,
cargado de humedad
y esperanza.
Al otro lado del mundo,
caen bombas, misiles,
drones, la metralla
despierta hasta los muertos.
Rolando Gabrielli2026
Suena,
suena,
el teléfono,
no siempre
estoy,
ni siquiera
para mí
mismo.
Rolando Gabrielli2026
It rings, it rings,
the telephone—
I’m not always there,
not even
for myself.
Las palabras,
no solo tienen
la vigencia,
respiración,
sino el tiempo,
la memoria,
libertad.
Rolando Gabrielli2026
Words
do not only have
vitality,
breath,
but also time,
memory,
freedom
Si crees que te he olvidado,
te equivocas y vuelves a equivocarte,
si piensas que me he olvidado
de la fecha.
Crees conocerme en cada uno
de los detalles, cada esquina
de mi ser, quizás, me gustaría
saberlo y que así fuera.
Rolando Gabrielli2026
A propósito de la
inmortalidad,
del cangrejo,
el hombre se
plantea superar al tiempo,
proyectarse al más
allá.
Ha intentado volar
en carnes vivas,
transitar de su
espacio vital,
alcanzar nuevas
marcas, alturas,
una obsesión
infinita buscar lo inalcanzable,
fantasear con el
frívolo artilugio de la inmortalidad.
Es un viejo juego
versus su destino,
el camino infinito
hacia el universo infinito,
al parecer,
lo que no se tiene ni alcanza a ver,
lo desconocido, es
lo más preciado,
dejar atrás la
caverna, aún permaneciendo
en ella
mentalmente.
Es tiempo de
repicar campanas
para ese sol del
brillante espacio
que muere
en el ocaso,
pero nos deslumbra
y convoca,
paso a paso, se
anuncia en su agonía,
va y viene en una
tierra desolada
de almas muertas,
cuerpos sepultados,
escondrijo de un
mundo deshumanizado.
Sus autores sacan
a bailar la muerte
en cualquier
esquina, a su paso
los humanos son
tratados como en un insectario.
Todo muere,
absolutamente,
de pies a cabeza
nada queda,
una apuesta
macabra de este siglo
imitar a la
muerte en todas sus dimensiones
y vivirla, que es
aún peor.
Hoy me entero, da
lo mismo el tiempo,
los viejos tanques
de la memoria
avanzan casi
con rigor romano,
precisos, aplastan,
van aplastando
todo lo que
obstaculiza su paso,
edificaciones,
gente, piedras sobre piedras,
felices avanzan
inmortales sobre la nada,
dejan un
desamparado paisaje,
pero la muerte les
acompaña.
A propósito de
inmortalidad,
el hombre se
plantea superar al tiempo,
de tantas maneras
se proyecta más allá
de su espacio
vital,
en el camino del
universo,
mientras la Tierra
se debate aquí,
en una anunciada
agonía,
que va y
viene con silencio esclavo
del hombre que se
niega a vivir en paz.
Si la muerte vive
sin esperanza de vida,
seguirá siendo
inmortal.
Rolando Gabrielli2026
¿Quién nos sacó esa foto, Gonzalo,
me pregunto más de medio siglo después,
un 10 de septiembre de 1973,
frente a La Moneda, en Santiago?
El azar tiene caminos inexplicables,
irrefutables, misteriosos.
Estaba por llegar, estallar,
la silenciosa primavera,
y horas después ardería en llamas
La Moneda, el Palacio de Gobierno
con el presidente sangrante entre sus muros.
Éramos tan jóvenes,
vivíamos alegres un presente incierto,
pero felices en el mejor de los mundos,
disfrutando cada palabra,
las calles grises de Santiago.
Un río de aguas turbias cruzaba
entonces nuestras vidas,
imperturbablemente.
Viene el lobo nos decíamos,
como el cuento,
Chile estaba asediado,
respirábamos incertidumbre,
un cielo denso, espeso, brumoso,
se había instalado en la memoria.
El día era una sorpresa inevitable,
que ya no dependía de nosotros.
Rolando Gabrielli2026
In Front of La Moneda
Toda la poesía,
la que he leído,
escrito,
y la que aún
no he escrito,
está relacionada
con la memoria
y si quedara
algún espacio,
para el presente,
volvería al
principio,
el Verbo.
Rolando Gabrielli2026
All poetry,
the one I have read,
the one I have written,
and the one
still unwritten,
belongs to memory.
And if there were
any space left
for the present,
I would return
to the beginning—
the Word.
El tiempo no se
detiene
dos veces en un mismo sitio
y las imágenes que vivieron su vida
juegan quizás con el pasado.
El desvencijado tobogán de la historia
pasa revista en alguna esquina
de la ciudad que
siempre desconozco.
No hay más poesía en las palabras
que las mismas
palabras usadas,
una y otra vez
malgastadas.
Nadie podría
decirme que no estuve aquí
en el lugar antes de nacer
o en ningún otro que pudiera superar
la fecha que no encuentro
la hora y el sitio
preciso
que estremece las páginas
de un autor desconocido.
Nada es más seguro a veces,
que la mano circular
sobre la piel de
un esclavo.
Es la tinta
milenaria de un cuerpo
la grasa y el sudor de un continente negro.
Es aquí donde el
pasado pareciera ignorarme
Sostengo que no hay peor cuña
que la de un mismo
palo
jalo de mi sombra que me persigue
sin ninguna razón
confiable
y bajo el telón.
La performance no
es mi estilo
de vida, ni de
muerte,
sin embargo, he logrado
sobrevivir
con unos cuantos
trucos.
Rolando Gabrielli2026
Buscaba la
palabra,
si no he hecho
otra cosa
en estos últimos
años,
que el tiempo
cruza historias
y me devuelve
siempre
al punto de
partida,
donde precisamente
no estás
y siento que
repito las mismas
palabras sin sentido.
Rolando Gabrielli2026
La fuerza de la poesía,
es la fuerza del amor.
Rolando Gabrielli2026
Poetry’s strength
is the strength of love.
Un día
perfecto
¿La vida está en
otra parte?,
pareciera una
pregunta de ciencia ficción,
una ruta al más
allá del planeta ausente,
mientras aquí y
ahora, el plomo cae
sin gloria ni
piedad, dolorosamente
mortal,
inequívoca, rotundamente,
al ulular de
sirenas con sus alarmas
dementes, propias
del manicomio
que viene del
espacio y por todas partes,
luces ciegas,
luces de muerte
y la poesía no
puede hacer milagros
en un mundo
cruel que patrocina
en sus
grandes cadenas el espanto.
¿Alguien debiera
detener a la muerte?
La oscura mano del
mal aprieta dientes
y gatilla fuego,
barre lo que no logra ver
en la arena de la
nada.
¿Es el peso de la
eternidad,
el que vuela con
alas jóvenes
y vuelve al amanecer?
Rolando Gabrielli2026
A Perfect Day
Is life somewhere else?
Should someone stop death?
and returns at dawn?