sábado, diciembre 08, 2007

Sonoro Verbo Maldito










Se supo poeta el día en que se declaró custodio de la Luna de Shakespeare. Un pedazo de palabra atravesado en la memoria, se dijo, que no quería abandonar. Ya no volvería a ser el mismo, porque en verdad no quería serlo. En las noches armaba y desarmaba puentes venecianos. En las mañanas el sol bailaba frente a su cuarto, vestido con ropas blancas, albas al amanecer. La Musa se bañaba en aguas de en un río lejano y profundo. La poesía era cosa perdida, palabra que alguna vez saltó con un pequeño resortito hacia el centro de algún corazón y voló, en un plan de evaporación perfecta. En esta época en que los polos se derriten y la Guerra Fría se había congelado, la sangre de la culebra permanecía tibia, acechando en el paraíso. Hasta que un día el cielo se oscureció y aparecieron unas palabras. Otra vez, sobre el mar se desdibujaron, al parecer, los signos del silencio. Fue cuando por primera vez Sonoro Verbo Maldito vio los cuerpos de arena.
¿La poesía se construye en el aire, es castillo de arena o tierra movediza de su silencio? En Babel no se cuentan las palabras, ni se escuchan los silencios. (Una vocal se balanceaba sobre una palabra que nadie escuchaba. Y una consonante caminaba al lado de una telaraña que la enredaba) Los héroes son los mismos cobardes de siempre. El desierto conoce los ecos del tiempo desde hace miles de años y los pasos que alguna vez se caminaron, no se desandan.
En una esquina, en la punta del hilo de la madeja, bajo las sábanas del alba, estás deshojando margaritas...me quiere mucho, poquito, nada, me quiere...una estrella brilla porque alguien le ama...el secreto de mis palabras es que tienen una Musa...

martes, diciembre 04, 2007

La Diosa orando por nosotros...










1
Internet es un sitio mágico donde las puertas de la imaginación nunca parecieran cerrarse. El espacio más grande del planeta para encontrarse. Un lugar simplemente popular, anónimo, universal, para la aventura y la adicción. Un sitio lleno de incógnitas e información. En Internet hay de todo y con eso no diga nada y tal vez es lo que quiero decir. Todos los servicios y ofertas posibles. Se vende y se compra. Agua limpia y mucha basura para reciclar. Desechos, pornografía verbal y digital, diván, trapecio, closet, caja de Pandora, insominio, cultura, plagio, aventura, sueños, games, banalidad, una critatura encantadoramente diabólica cuando se lo propone. Inclusive incluye poesía, un artículo escaso, curioso y en extinción. Curiosamente Internet aún la preserva aunque sea con su propio corsé. Las cifras ya no importan en el ciber espacio, tal vez, para quienes trabajan en marketing, pero no existe precedente en la historia humana de un intercambio humano de abejas que van entrando y saliendo de un panal.
2
La Red nunca duerme y nos ha atrapado. Peces de la noche y del insomnio, mar, sólo un mar de palabras y deseos. Su principal idioma es el clic. ¿Internet es una Diosa y su esposo es Google?. Vade retro, Satanás, dicen algunos. Huele a rosa, huele a azufre, a tiempo sin tiempo.
Los Blogs, duendes del ego, son la voz del pueblo. Pequeños consultorios sentimentales, guaridas de lobos esteparios, cuevas de silencio, nidos, nichos de pequeñas verdades, de desplantes vaginales. El chat es como un espejo mágico. La tecnología no es para matar sueños, sino revivirlos, y hacer posible que un sueño distante se encuentre con un mismo sueño a miles de kilómetros Y gran parte de la filosofía del lector en red, descansa en You Tube. Revisando música en ese altar de altares, pude constatar en un autor más de 8 millones de visitas. He ahí la herramienta dueña del alma, espíritu y de las visceras del internauta. Se ve y escucha mucho más de lo que se lee. Y el voyerismo, en términos globales de auscultar, espiar a través de una ventana, es un acuerdo tácito en el planeta de los internautas. "Los lectores de You Tube, se apasionan también por leer su celular", ahí parecieran buscar una especie de piedra filosofal que los conecte con el limbo. Después viene la hipnósis, no hay tiempo y sólo queda flotando el abandono. La cultura de la foto, ver y verse, ocupa millones de páginas y el tiempo de los jóvenes que observan sus gestos e intentan descubrir alguna complicidad, el instante que fue en alguna reunión social y así redeescubren el principio de una noche o velada. Todo está en Internet y la Red soporta mucho más, un hilo de nunca acabar se conecta a tu cerebro amigo internauta. Los video juegos posiblemente sean la estrella junto a la pornografía, de este estelar, cósmico, universal espacio de comunicación.
3
¿Cuánta información se baja por segundo, circula a cada instante, se lee, intercambia, se usa y dura más que ese momento fugaz?
Tal vez el más circulado sea el más odiado, el maldito Spam, ese mensaje que nace de la obsesión, resulta ser un mensaje sin contenido, ni destinatario, vacío. Curiosa criatura fantasmal de mil cabezas que atravieza silenciosa el ciberespacio para caer en nuestro ordenador con su inocencia, lujuria luciferina. Debiera haber un día del Spam, que nadie escribiera una sola palabra, un tiempo dedicado a la lectura, a escribir en diarios personales, hojas sueltas, libretas, volver al lápiz simplemente. Y al final de esa jornada fundar Spam City y hacer una gran fogata y quemar los mensajes que nunca debimos recibir.
4
En todas las encuentas, ranking, concursos, sondeos de opinión, rating, cualquier instrumento que se utilice para medir, no aparece la palabra, aunque sea una palabra la más buscada. La palabra está de adorno en algunos sitios, algunos la ven como un mal necesario y aun las utilizan en un intercambio a traves de los celulares, en una extraña lengua que ha vuelto un poco al correo telegráfico. Lo que menos se ha dicho es que el libro ha muerto. Y me pregunto, ¿todas estas Ferias con participación de más de medio millón de lectores potenciales y participación de cientos de editoriales, promotores, agentes, son meros cantos de sirena o del último cisne?. El Kindle, libro electrónico, es según Jeff Bezos, la última revolución digital que terminará por sepultar al libro de papel. Bezos, qué apellido más linguístico, es fundador de Amazon.com, librería on line. El libro pertenece al mundo analógico, algo así como el paleolítico para la era actual, nos quiere decir sin romanticismo Bezos. Del sugestivo Kindle se podrán descargar libros enteros por sólo nueve dólares con 99 centavos en menos de un minuto. Kindle tiene una tinta especial que no cansa la vista y sus baterías una duración de 30 horas. Es la nueva poción mágica para captar lectores en línea, tan prófugos del papel.
5
En la Feria del libro de Guadalajara se debatió sobre la muerte de los diarios de papel, un tema que agoniza hace algunos años en Internet. Y los impresos siguen reciclándose especialmente en Internet. Dan vida a sus páginas incluyendo blogs, mejorando algunos contados con los dedos de las manos la oferta cultural (El País de España, La Nación y El Clarín de Argentina. Página 12 siempre le ha otorgado tribuna amplia a la cultura). Los diarios elctrónicos que originalmente son impresos, están incluyendo más información en el formato de los videos, fotografías, pintura, obras de arte visuales. Recurren a la historia y grafican el pasado, lo traen a la memoria del presente. Los diarios quieren sobrevivir. Todos van en búsqueda del último lector perdido en la Red. Es indiscutible la revolución tecnológica de los últimos 20 años, con doble aceleración en el siglo XXI, pero ello no debe primar sobre el texto, la palabra, porque terminaremos hablando por señales. Leer requiere de concentración, tiempo, un espacio, un momento especial, los únicos intermediarios son los ojos. Es un acto simplemente solitario, irreemplazable, único, personal. Las lecturas más memorables las he realizado en una cama, el baño, en un parque o en un largo viaje. Placer del libro, aventura de la palabra. Sí, leer con vicio, que el papel y la tipografía sientan el peso de la mirada. Leer como si lo escrito estuviera dirigido a uno.
Hasta ahora ni el libro ha muerto, ni los diarios impresos.
6
La gran revolución del siglo XXI es haber agregado tiempo al tiempo. No hay distancias, todo es instante, ocurre aquí y allá al mismo tiempo, y se replica la moda y el terror. Lo mediático es real. Los cuatro puntos cardinales son uno. Internet tiene mucho que ver con este escenario del clic, clic. Desde el año dos mil puse el acelerador en esta máquina del tiempo sin tiempo, ni límites. Carrusel de viento, cuerpo de mujer. La expedición y aventura se llama En Búsqueda del Tiempo perdido. Multiplicación del tiempo, de los espacios y de la obra. Abandonar el olvido de sí mismo y entrar en la caja de Pandora sin paracaídas. Sitio de los mil espejos y caras sin rostro. Sumar el futuro, sin memoria. La rosa crece en silencio abrazada a la espina. Espiral de lunas.
Rolando Gabrielli©2007

lunes, diciembre 03, 2007

Dejen a Lezama



Dejen vivir a Lezama su vida
de espejo encantado
o negociar con los fantasmas
su poesía barroca de dragón desolado.
El gordo fue más felíz
que el humo de su tabaco
y dejó que el asma
le clavara en el aire
sus pulmones cenicientos en La Habana.
Su palabra no estuvo
en vitrina,
Lezama vivió
con sus vocales y consonantes
de todas las edades.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, diciembre 02, 2007

Big bang, BOOM de la Novela




UNO

El mundo editorial empresarial anuncia que prepara un nuevo boom para la narrativa latinoamericana: léase la novela. El cuento, la poesía o cualquier otro género, son meros fantasmas editoriales para quienes mueven los hilos del negocio del libro. La novela es el mercado. La literatura en general es un fantasma de períodos cíclicos, restos tiempos mediáticos, digitales, de imágenes , TV y games. La novela, que hace medio siglo viene siendo desahuciada, sobrevive a pesar de los pesares con sus best seller y algunos relumbrones históricos, pasionales, negros, ligeros, divertidos, ficcionados por el terror y el gran espectáculo.. Son los nuevos cachorros aullando detrás del viejo primer boom de los años sesenta, con Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes. Son otra cosa dicen, más contaminados por la nueva civilización. Con menos complejo de país. Lejos del ombligo patrio. La “nueva novela” la están subiendo a un patín diferente para “encontrar” un camino distinto al del realismo mágico, del que literalmente hablando abominaba el chileno Roberto Bolaño. Los que vienen con sus cuchillas más o menos afiladas, también intentar amputarle la cabeza al autor de Los Detectives salvajes. Condición sine qua nom de quien quiere subirse al podium del Olimpo.
París fue la capital incubadora de este fenómeno, me refiero al boom de los mayores. Jorge Luis Borges nunca escribió una novela, fue un cuentista magistral, poeta y ensayista borgeano, eterno ciudadano del Otro, de la palabra. El cubano Cabrera Infante sólo pudo oler el boom. Juan Rulfo llegó después y muy calladito para quedarse para siempre. Tampoco perteneció al boom el peruano José Arguedas, ni el uruguayo Juan Carlos Onetti, un prosista profundo que hay que leer y olvidar menos, porque su prosa crea nuevos mundos y funda un lugar mítico, como lo hacen sólo los grandes novelistas.(Faulkner, García Márquez, Rulfo) El cubano José Lezama Lima llegó más atrás que el último vagón del tren d ela novela boom, pero para quedarse con Paradiso. ¿Esta ola es una nueva camada como la pintan los agentes literarios en la Feria de Guadalajara? En Bogotá, Colombia, ya había surgido el movimiento de los 39 escogidos por su edad, pertenecer a una nueva narrativa fiel a su mestizaje, su condición de diáspora, prosa sin fronteras y unas cuantas características que definen el siglo XXI, a juicio de sus promotores, como la contaminación de géneros. Viven en su mayoría fuera de sus países, estudiaron en universidades extranjeras, casados algunos con personas de otras nacionalidades, hablan idiomas, les atrae el imán de culturas diferentes a la propia etc. Me pregunto si Cortázar no reúne esas características y la mayoría de los escritores narradores latinoamericanos no hicieron su literatura fuera de su país, como Gabriel García Márquez inclusive, Álvaro Mutis, Carpentier, Cabrera Infante, o el excluido novelista paraguayo Augusto Roa Bastos. Cortázar es el símbolo de ese escritor cosmopolita que suelta amarras regionales sin dejar de ser argentino. París fue la capital de la novela latinoamericana. Al menos allí dormían, escribían, conversaban, se reunían, leían y hacían el amor alguno de ellos. ¿La ciudad luz parió la bengala del boom? Ni tanto, diría, fue el lugar, el escenario propicio para repensar los escenarios, salir de la región y botar el ombligo de la originalidad local.
DOS
Ahora la comunicación es global, más expedita, autónoma, pero los capitanes del mundo editorial clasifican sus nichos con especialización, porque el público está cada día menos educado, preparado para leer textos trascendentes. Tolstoy y Dovstoyeski se morirían de hambre hoy, por citar a dos novelistas clásicos para cualquier iniciado en la novela. James Joyce se ha quedado con lectores académicos o enfermos de literatura. Roberto Bolaño ha resultado ser la bisagra del viejo Boom, que detestaba, y el nuevo ad portas, que seguramente le peartiría el espinazo. Sobre el primer movimiento dijo algunas cosas que a continuación detallaré en sus palabars. Respecto de lo que viene, no alcanzó a pronunciarse directamente, porque murió antes de tiempo, só dejó su novela prima 2666.
"No creo en el triunfo. Nadie, con dos dedos de frente, puede creer en eso. Creo en el tiempo. Eso es algo tangible, aunque no se sabe si real o no, pero el triunfo, no, de ninguna manera. En el campo de los triunfadores uno puede encontrar a los seres más miserables de la tierra y hasta allí yo no he llegado ni me veo con estómago para llegar.
"No, no, no me siento heredero del boom de ninguna manera. Aunque me estuviera muriendo de hambre no aceptaría ni la más mínima limosna del boom, aunque hay escritores muy buenos, que releo a menudo, como Cortázar o Bioy. El boom, al principio, como suele suceder en casi todo, fue muy bueno, muy estimulante, pero la herencia del boom da miedo. Por ejemplo, ¿quiénes son los herederos oficiales de García Márquez?, pues Isabel Allende, Laura Restrepo, Luis Sepúlveda y algún otro. A mí García Márquez cada día me resulta más semejante a Santos Chocano o en el mejor de los casos a Lugones. ¿Y quiénes son los herederos oficiales de Fuentes? ¿Y de Vargas Llosa? En fin, corramos un tupido velo. Como lectores hemos llegado a un punto en donde, aparentemente, no hay salidas. Como escritores hemos llegado literalmente a un precipicio. No se ve forma de cruzar, pero hay que cruzarlo y ese es nuestro trabajo, encontrar la manera de cruzarlo. Evidentemente en este punto la tradición de los padres (y de algunos abuelos) no sirve para nada, al contrario, se convierte en un lastre. Si no queremos despeñarnos en el precipicio, hay que inventar, hay que ser audaces, cosa que tampoco garantiza nada. "
TRES
Un escritor incómodo Bolaño, para editores y sus propios pares. Un acierto de Herralde y Anagrama transformarlo en papel y circularlo. Susan Sontag antes de morir le dio el pasaporte y bendijo para entrar a Estados Unidos. La literatura anglosajona y su mercado tienen mucho de ombliguista, sólo existen prácticamente los autores del patio. Juan Goytisolo advierte que la cultura que sólo mira su propio ombligo es una cultura que cae. Para M. Kundera se trata de una suerte de provincianismo, esto de rechazar otras culturas o hacer cultura con otras culturas. Su propia literatura les parece tan rica que no tienen que interesarse por lo que se escribe en otros lugares". Esto va también para Europa Central y África, marginados eternos del escenario global.
Por ahí leí un artículo y le sugerí a una amiga que vive en Estados Unidos que piense en un ensayo sobre este tema de la literatura local, que tanto apasiona y aprisiona a editores y a un público prisionero del mercado. Todos estos preparativos del nuevo boom no tiene el menor eco en el mercado norteamericano, ni en su prensa que hace crítica literaria especializada y masiva, como los diarios. Pareciera que Nueva York, la Babel de las artes, es el lugar cedido al idioma español, su nicho, aunque se haya cerrado recientemente la librería más importante para los libros en castellano. Existe un gran optimismo porque desde ahí se genere una cultura hispana y algunos ven a NY city como el relevo de París.¿Nuestros países en América latina se han quedado sin espíritu, conciencia crítica, escenario, voluntad para crear o las editoriales tienen otra agenda? Colombia es un país de novela.
Muchas novelas se van por "el despeñadero del recto", parodiando a Goytisolo, cuando nos alerta sobre el consumismo más que la lectura. El tema de los lectores siempre ha preocupado y a las editoriales más. Lector macho o hembra, como decía Cortázar, o el lector fantasma se va apoderando de una lectura invisible o sostenida por la chatarra comercial.
CUATRO
Imperdonable, dejé por fuera de la fotografía al escritor, profesor y crítico argentino Ricardo Piglia, un animador de estos nuevos tiempos literarios en la tradición borgeana. Gran lector, académico estudioso y crítico tenaz. Piglia sostiene en su libro Formas Breves que Borges considera que la novela no es narrativa, porque está demasiado alejada de las formas orales, es decir, ha perdido los rastros de un interlocutor presente que hace posible el sobreentendido y la elipsis, y por lo tanto la rapidez y la concisión de los relatos breves y de los cuentos orales.
Sobre la novela se ha novelado mucho. Existen recetas, decálogos y mandamientos. El colombiano Fernando Vallejo, no invitado a la Feria de Guadalajara por sus continuos enfrentamientos con las autoridades colombianas y sus dichos no ortodoxos, es un ejemplo de como se entra a la literatura con pasaporte propio, como si no le quedaran letras al abecedario, utilizando todos los recursos, la contaminación de la imaginación y de sí mismo si fuera necesario. Tuvieron que ocurrir varias ediciones de su libro La Puta de Babilonia, antes que la editaran en España. La novela no necesita más retórica, ni compromisos, ni declaraciones de principio, sino que la liberen del mercado. La novela es cómplice con el lector, su tiempo o cualquier otro, no tiene lugar y seguirá atada a su monólogo esencial entre el autor y sus fantasmas.
Roberto Bolaño había entrado a Estados Unidos de la mano de Susan Sontag. Ambos ya habían desaparecido. Sólo quedaba la recomendación, los buenos oficios. Un acto legítimo, sin compromiso más que con la literatura. No es habitual en estos ni en otros tiempos. Ahora The Washington Post confirma en una lista de preferencias para el 2007 que Los Detectives Salvajes figuran entre los cinco libros seleccionados por el público. "The Savage Detectives", es una novela premiada por el Rómulo Gallegos de Venezuela y Herralde de España. Sólo Gabriel García Márquez, una ironía para Bolaño, había ingresado con igual fuerza en el mercado norteamericano.
Bolaño se jugó siempre, como pocos, al estilo Gore Vidal y Mailer, en otro escenario, pero con fuerza, como el desarraigado que fue, el escritor en permamente diáspora de si mismo que también fue,el Otro Bolaño que creció en el Sur, DF y se quedó finalmente en el Mediterráneo. La lejanía de un escritor y sus temas, la aventura hacia lo desconocido está finalmente en el corazón, como dijo Rimbaud, el más desesperado de todos los poetas, según Neruda.
CINCO
¿El mercado necesita reactivarse o estamos ante un boom literario con obras reconocidas que el público debe leer? No hablemos de tendencias, nuevas formas, vanguardias, ni la nueva novela, ni el fin de los santones de la novela de los 60 y 70, sino de contaminación, ejercicio libre, porque la novela surge donde uno menos se la espera, sin reglas, el amor es desamor y viceversa y el juego puede llegar a ser tragedia, la improvisación o la anarquía, un nuevo orden. Todo el espacio y las visceras para la novela, es lo que digo o quiero decir. Que toquen fondo los calificativos, rótulos, porque nada está ni estará en un mismo lugar .
Género popular, vulgar, para divulgar los grandes escanarios, la historia, la pasión del monólogo, la pasión cómplice y la vida calzada en el feroz guante de la realidad o de la ficción del yo. La novela no se escapa de si misma y no busca autor. Es ella misma. Aún se leen novelas en los baños, salas de espera, aviones, hasta en las bibliotecas y se hojean muchas en las librerías. Hay interés por la novela, vivir la vida de otro, correr una aventura, viajar, estar en otros lugares, recorrer con los protagonistas una misma suerte y destino. es un buen síntoma para la novela y el libro.Rolando Gabrielli©2007