viernes, septiembre 27, 2013

Ciudad Juárez

Estas estrellas bajo tierra  algún día alumbrarán
la luz que esconden sus ciegos párpados,
saldrán a la superficie y con la yema de sus dedos
tocarán mi corazón en la ciudad que me encuentre.
Cada oscuro destello  absorberá una luz brillante,
nadie nos negará en ningún tiempo nada
y si hemos de ver  alguna señal,
que sean los cuerpos  boca abajo,
ascender el río con sus huesos y ojos,
abrir la tierra para sus asesinos,
con los brazos abiertos enterrarlos
sin memoria ni olvido.

miércoles, septiembre 25, 2013

Reinvéntate


Reinvéntate,
quizás sin memoria
Mi espejo,  mi máscara,
el azar nos miente a todos,
a mí solo me espera
 un presente
que mueve
su infatigable  cola.

lunes, septiembre 23, 2013

Neruda en tinta roja

Leo hoy 23 de septiembre, en  primera plana  los dos diarios derechistas (no hay otros en el país de la democracia protegida) El Mercurio, diario de los ricos, y La Tercera, de los rotos, y ninguno registra que un día como este  en  1973, murió o asesinaron  a Pablo Neruda, el mayor icono de la cultura chilena.
Pareciera un obituario más perdido en la memoria de los medios de comunicación chilenos en estos 40 años de desaparecidos desde el golpe militar, en momentos en que  el pueblo, el mundo de la cultura nacional e internacional, espera conocer los resultados toxicológicos  si el autor de Residencia en la tierra y 20 Poemas de amor y una canción desesperada, fue asesinado o no.
No adelantemos hipótesis, ya existen abundantes pruebas conjeturales, como la pérdida del expediente médico del paciente Pablo Neruda en la Clínica Santa María, lugar donde se atendía y se sabe mataron al ex presidente demócrata cristiano, Eduardo Frei.
Hay pistas, nombres, sospechas, una investigación en curso, y el mundo entero espera que se resuelva el caso y se conozca la verdad  en qué circunstancias murió el Premio Nobel de Chile.
Chile, afortunadamente, no ha perdido la memoria en tiempos de  feroz alzheimer institucional y de esa vieja y acomodaticia política del borrón y cuenta nueva.
El mal trato que le dio el gobierno militar a partir del golpe de  estado, cuando allanó su casa de Isla Negra buscando armas, saqueó e inundó su residencia La Chascona en Santiago de Chile, y comenzó a asesinar a los militantes de su partido político, son una señal  para pensar que Neruda era un trofeo codiciado por sus enemigos. En el viaje de traslado de su casa de Isla Negra a Santiago, los días del golpe, enfermo, fue apremiado y humillado en la carretera por soldados de Chile.
El secuestro de su casa de Isla Negra por los militares, le impidió el día de su muerte, a su  mujer Matilde Urrutia enterrarlo donde él había  decidido, así que sus restos, que aún no se saben si son de él, fueron a parar a una tumba de una familia amiga y cuando llegó la democracia vigilada por los civiles autorizados a vigilarla, volvió con Matilde a Isla Negra.
Su chofer y asistente, Manuel Araya desde un inicio aseguró que Neruda fue asesinado. Él le acompañaba en la clínica Santa María, la más reputada de ese entonces de Santiago, y  conoció todos los pormenores de los movimientos alrededor del vate. Luego de  atar cabos, presentó una querella sobre lo que él cree fue un asesinato. Sus opiniones las avalan el embajador de ese entonces de México en Chile, Gonzalo Martínez Corbalá, quien visitaba a Neruda para concederle asilo en el país azteca como huésped ilustre y el diplomático sueco, Ulf Hjertonsson.  Corbalá lo vio un día antes de su repentina muerte y dijo en unas declaraciones que  el poeta pesaba unos 100 kilogramos, lo que descarta la posibilidad de una anemia y  hecha por tierra la certificación de su muerte por la clínica Santa María: caquexia (desnutrición extrema).
Durante dos décadas nadie escuchó en Chile a Manuel Araya, cuyo hermano fue desaparecido y el mismo fue baleado al salir de esa clínica y estar vivo aún Neruda. Después fue trasladado al Estadio Nacional donde fue torturado. En ese lapso en que Neruda quedó solo en la clínica porque su esposa estaba en Isla negra buscando algunas pertenecías, a Neruda le inyectaron una sustancia  aún desconocida en el estómago, que pareciera ser el origen de su muerte, porque a las pocas horas falleció. La  clínica Santa María no sólo ha extraviado el expediente clínico de Neruda, sino sus vagos aportes son  contradictorios e incompletos, de acuerdo con las investigaciones.
El caso Neruda es materia de laboratorio en este minuto, pero está lleno de pistas sospechosas, un supuesto Dr. Price desconocido y asociado a un agente de la DINA, el previo asesinato de Víctor Jara, otro icono de la cultura chilena en el poder en ese entonces, y el asesinato del poeta y secretario de Neruda, Homero Arce. Todo un entorno de amigos y copartidarios devastados en septiembre y más adelante. No pocas casualidades, para un tema  que se viene planteando a nivel internacional  y que por ello su invisibilidad no es posible.
Qué difícil resulta sepultar la voz de un poeta del tamaño de Neruda.

 
 
 
NOBEL.  LA VERSION OFICIAL DICE QUE PABLO NERUDA MURIO DE CANCER.

domingo, septiembre 22, 2013

Estoy viendo la parada militar


1

Estoy viendo la parada militar,
a miles de kilómetros

diviso al fondo la cordillera nevada,

los Andes  y el cielo gris de Santiago,

un paisaje que se repite para estas fechas,

si mal no recuerdo,

una postal que la memoria reclama

y siente como suya

Aún no es primavera y se respira

2

¿Los mismos penachos para una misma gente?

En la tribuna veo a  las autoridades

que no alcanzo a reconocer,

los parientes, amigos, algunas  novias

fetiches de los uniformes militares

diseminadas entre el público

El pueblo, como lo conocemos literalmente,

abierto, alegre, espontáneo,

brilla por su ausencia

y al compás de unas bandas

la solemnidad  puede parecer seria,

si vemos desfilar tantos

al mismo tiempo marchando

como si fueran a una guerra inexistente

con sus botas relucientes,

pisando el mismo suelo

de todos los chilenos muertos,

confundidos en una fosa común

3

Ahí sigue la cordillera de los Andes

impecable, sólida, inmutable,

un testigo mudo del horror,

absoluta, categórica, rotunda,

la gran piedra viva de Chile

Un día memorable, dicen,

 para la patria

que ha sido tan pisoteada

 por las glorias de Chile

Un helicóptero Puma

sobrevuela los cielos de Chile, 

(casi no me he perdido ningún detalle)

Es igual al de la comitiva

de la Caravana de la muerte,

no podemos pedir más a este espectáculo

 

4

 

He partido tan lejos  como he podido,

con  los talones  mordidos

y los huesos duros de  Chile lastimados,

violaron los derechos más elementales

y ahora desfilan como si nada,

con bombos y platillos,

calzan botas, empuñan armas,

se visten aguerridos,

una nube vaga  frente a Los Andes,

a miles de kilómetros me pregunto

dónde están los desaparecidos

Uno  de los grandes asesinos, dijo:

son un montón de huesos anónimos

repartidos en fosas comunes
¿Aquí nada se ha perdido?

 5

Estos de ahora,

desfilan, desfilan, desfilan,

con el mismo desplante

La verdad es una chispa de sangre

Nosotros quizás ya  no somos

los mismos de antes,
ni de mañana.