jueves, julio 06, 2017

El sol es el sol


El sol es el sol,
aún de noche
y seguirá brillando,
tras la sombra que lo oculta
y aunque quieras apagarlo,
debajo de una sombrilla
o cubriéndote con un protector .
El sol se rìe al alba
cada vez que vuelve a nacer
o despierta detrás de tus  espejuelos
de ciego imaginándolo al atardecer,
detrás de la montaña,
rosando el horizonte del mar.
Està aquí frente al portal,
nos acuna  su luz crepuscular.
El sol volverá a casa
y mañana saldrá alumbrar.

martes, julio 04, 2017

Ah, mi francotiradora


Ah, mi francotiradora,
soy tu blanco móvil,

un objetivo  deseado,
a distancia en la mira y disparas,
al conejo sin madriguera,
libre corriendo en la pradera
y caigo sin aire, perdido,
ciego en el mundo
de Alicia en el País de las Maravillas.
Rolando Gabrielli©2017

lunes, julio 03, 2017

Mis compañeros de juego


Mis compañeros de juego,

en su futura infancia,

viajarán en el carrusel de la pos verdad,

bajo el vértigo de  palabras,

escritas  en lenguas desconocidas

por una nueva realidad.
  
Partirán tal vez con sus engañosas naves,

hacia las inocentes  estrellas,

que alguna vez divisaron brillantes, lejanas

y no reconocerán jamàs que la distancia
produce el placer de lo inalcanzable. 
Ya no distinguiràn  una puesta de sol,

ni volverán a sentir el rocío del atardecer,

en sus distraídas manos infantiles.

Sè que nada les importará,

están llenos de vanidad.

Nada les importará,

ni el  bien, ni el mal,

serán un difuso  juego

de probabilidades,
 
allá en lo ignorado,
 
una aventura más,
del paisaje recreado.

Algunos seguirán viajando sin sentido,

a la eternidad,

con sus dulces de algodón

y  globos de hidrógeno,

sonrientes  ante el misterioso vacío,
distraídos,

a  conquistar nuevos mundos.

En los tibios pañales  de la historia,

los  niños y los pueblos ingenuos,

serán frágiles cáscaras de nueces,

peces que ya  habrán mordido el anzuelo

y bajo las aguas turbias y oscuras,

simularán que van nadando

a contracorriente,

como peces en el agua,

pero no volverán a nacer en el mar,
 
ni en los ríos.
El cielo quedará poblado de los viajes
que todos soñamos algún día
y no supimos materializar.
 
Rolando Gabrielli©2017