sábado, junio 06, 2020

Banksy y los 8 minutos 42 segundos de George Floyd

Callejero, anònimo, invisible, viral, no es el coronavirus, es  el artista antisistema británico, contestario Banksy, quien pone el dedo en la yaga al stablishment, con su talento, ironía, incisiva visión sobre nuestra arbitraria y esclavizante y mezquina época.
Sus grafitis desnudan el arte de la vida actual, las paredes, los lugares màs  empobrecidos por el despiadado urbanismo contemporáneo, ahi su pintura  nos recrea el presente como una  fotografía freudiana del espíritu, muchas veces envilecido de nuestra  arrinconada civilización.
Hoy,  Banksy volvió a hacerse presente con lo que mejor sabe, darle un puntillazo en la yugular al sistema, y presenta su gran metáfora pictòrica relacionada con el asesinato del afronorteamericano George Floyd a manos de un policía  de Minneapolis. La llama de un pequeña vela comienza a encender, quemar, la bandera norteamericana y la acompaña un retrato de un hombre negro donde solo se ven sus ojos. Banksy abraza con su idea  no solo a Floyd sino a toda la raza negra brutalmente esclavizada y humillada a lo largo de los siglos.
Como se informó, el policía Derek Chauvin lo asfixiò con su rodilla sobre el cuello durante 8 minutos y 42 segundos. No puedo respirar, hombre, por favor, repitió Floyd hasta su muerte.
Banksy se expresó en una pared, pero  también lo hizo con algunas palabras, reflexiones, donde señalò su malestar e indignación:
 "Primero pensé que debía callarme la boca y escuchar a la gente negra sobre este asunto. Pero ¿por qué haría eso? No es su problema, es el mío. El sistema le falla a la gente negra. El sistema blanco. Como una cañería rota en un apartamento para la gente que vive abajo. Este sistema roto les obliga a una vida miserable, pero no es su problema arreglarlo. No pueden. Nadie los dejaría entrar al apartamento superior. Es un problema de blancos. Y si la gente blanca no lo arregla, alguien va a tener que subir las escaleras y derribar su puerta a patadas”.
Què podemos agregar a estas  palabras  que recogen y revelan, ponen al descubierto, un tiempo asfixiante.
Rolando Gabrielli ©2020

 

La ùltima vuelta


Esta es la ùltima vuelta de nuestra generación,
por favor concéntrate, no estamos para una montaña rusa,
el tiempo vuela alrededor del jardín como una mariposa,
el tibio sol de la mañana ya es una gracia sentirlo en la piel,
el silencio hoy sì apaga el ruido de la ciudad,
alguien  describirà  estos días con la asombrosa exactitud
de algo completamente desconocido y fantástico.
Nos tocò estar solos màs de una vez en la noche,
cuando èramos niños y solo respiràbamos en la oscuridad
antes de dormir  y dejar los fantasmas fuera de  los sueños.
Asì se prentan estos días como si nunca se hubiesen visto
en el calendario y en ninguna otra época,
bastardos diría un titular de buena gana,
 por darle un nombre al factor sorpresa
y a la nueva realidad en pleno estreno,
tendencia como le llaman en la actualidad
a algún pegajoso mensaje.
No deben confundirnos  el silencio de las sirenas,
ni las nuevas sombras de la noche
o el entierro  discreto de los muertos en la soledad
de sus últimas horas abandonados en la tierra terrenal.
Otros viajan al espacio en búsqueda de nuevos planetas
donde habitar y llevar sus intrascendentes, ociosas vidas,
buscan quizás deslumbrantes paisajes,
donde repetir sus errores y tropezar con la misma piedra.
Rolando Gabrielli©2020

 

 

viernes, junio 05, 2020

La belleza es bella


La belleza es bella,
ruina de la muerte,
inaugura  vida y la recrea.
Un estilo único, vivaz, alegre,
despierta soleados días de verano.
Si en cuerpo presente se te deja ver,
hazla pasar  y siéntala en tus piernas,
no es amarga Rimbaud, ni  la injuries,
es la alegría de todo cuanto haz visto
y  seguiràs  viendo mientras exista el sol.
Rolando Gabrielli©2020

El mundo es una imagen


El mundo es una imagen,
gira en sì mismo
y da la vuelta  al mundo,
como una bola de fuego.
Una masa viva con màs
de siete mil millones
de seres humanos,
intentando sacarse un selfie.

jueves, junio 04, 2020

EL MURO ES MI LÌMITE

 
 
 
 
 
El muro es mi lìmite y contención,
la ciudad està fuera  de la casa sitiada,
nadie, ni yo mismo atravieso el espacio
que el muro traza y señala
como un  cerco preventivo.
No es la Edad Media ni un castillo
de fosos y puente levadizo,
es una peste moderna invisible,
la que recoge el mundo en un puño
y lo devora  misteriosamente
en una parálisis sin precedentes.
No hay aparentemente, callejuelas visibles
angostas,  infectadas, putrefactas,
pero la muerte siempre hiede mal
en cualquier tiempo, época y lugar.
Los cementerios acumulan cuerpos inertes
en ataúdes simples de cartón y madera barata,
los recursos para la muerte parecen limitados,
son efìmeros, no eternos.
Y esto ocurre en grandes capitales y ciudades modestas,
no sè que sucederà mañana ni en unas horas,
lo incierto es costumbre cada dìa,
registramos el aire y puede estar contaminado,
ni los números permanecen fijos.
Todo es tan  distinto  y formamos parte
de una nueva normalidad como si la ficción
se hubiese apoderado de  la  normalidad anterior
y nos escribiera un libreto diferente cada dìa.
Oh realidad, me asombras solo de nombrarte,
no veo rostros sino mascarillas,
hasta los espejos no saben que reflejar.
Rolando Gabrielli©2020

miércoles, junio 03, 2020

Una rodilla, una rodilla

 

Sobre  la humanidad de un hombre,

en una calle cualquiera,  he visto,

a miles de kilómetros de impotencia,

a un hombre tomar la vida de otro hombre,

para humillar a una raza tan humillada,

por un sistema miserable y me he preguntado,

sin responderme, porque ninguna respuesta

podría tener algún sentido, si lo hubiera,

dònde nace y muere la vida, si muere,

de esta manera canalla, donde la bestia

se ceba, cobardemente su inmunda

condición humana.
Rolando Gabrielli©2020

martes, junio 02, 2020

Un rey sin corona

Un rey sin corona,
no es un rey,
èste, sin embargo,
invisible,
corona de muerte,
ejerce su extraño
reinado y poderío,
donde estè  y vaya.
Un rey verdadero,
digo, debiera amar
a sus súbditos.
Rolando Gabrielli©2020

lunes, junio 01, 2020

Los pàjaros pìan

Los pàjaros
pìan, pìan.
¿A quièn pìan
estas aves,
me pregunto?
La ciudad està vacìa,
no vuela nadie
sobre el cielo.
Solo el silencio
responde
al silencio.
El sol saldrá
de este vacío.
Los días volverán
a encontrar su rutina.
Una pesadilla,
nunca podrà arrebatarnos
los sueños.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, mayo 31, 2020

Como se nos revelò el futuro


Así fue como se nos reveló el futuro,
un mundo en   presente,
al alcance de la mano solo con  dar un salto,
en  la cornisa las  palomas  por volar,
nosotros en tierra, pequeños pasos por un parque,
distanciados  unos de otros sin tocarnos las alas.
Éramos tan jóvenes y no nos habíamos
dado cuenta, después sabríamos que el tiempo pasa,
a todos en verdad creo nos sucede,
no es más que una convención
y si lo descubres cuanto antes,
quizás sea mejor o una cruda realidad,
imposible de no reconocer con el tiempo.
Es un calendario y toca recorrerlo hoja por hoja,
de lunes a domingo y de enero a diciembre
con sus 365 días de  felicidad y espanto,
es otra convención y la vamos aprendiendo.
El día avanza, la ciudad en su prisa ya no piensa,
vuelve a un paréntesis en un mismo  tiempo,
pero a otra velocidad, uno tambièn marca un ritmo
más espacioso con algunos paréntesis.
¿Por qué todo sigue siendo tan vertiginoso,
si es un mismo tiempo, solo una convención?.
El tiempo no perdona, una frase coloquial
y no es una convención, sino una gran verdad.
Rolando Gabrielli©2020