sábado, enero 30, 2010

La fecha sin tèrmino





A J. D. Salinger
¿La muerte es eterna o la eternidad nos vuelve a sonreìr? ¿Los parèntesis son espacios en blanco o de libertad? ¿El camino es ùnico o pasamos al del frente sin percatarnos, como si siempre fuera un camino nuevo? ¿La ilusiòn està a la altura de la realidad? ¿Màs puede ser menos o igual? Me dijiste cerca del mar que era màs filòsofo que narrador, o algo parecido, como si estas preguntas quisieran reafirmarlo. Què va!, somos el cordòn umbilical de nuestro propio cuerpo. El mes se va redondo como la Luna de esta noche y no me estoy saliendo del libreto. Es que no hay un papel para ser rayado, todo es sobre el ordenador en blanco. La literatura se basa en que lo que se escribe no estaba escrito. es la historia de la vieja inocente ola y termina por derrumbar el acstillo de arena, que era nuestro principio. Fràgil, pero comienzo. Y asì todo tiene su historia, la misma historia como la vieja rueda, no descansa. Es como saber si la punta de un hilo negro nace de la oscuridad y la de un hilo blanco es luz solo por nombrarla. Las tapas de un libro producen un efecto, pero sus palabras tendràn que convencerme. El exterior es el croar de la rana, pero donde la luna ilumina, hay un reino. No siempre sabemos hacia donde vamos. De donde venimos, sin ir màs lejos, puede tener una explicaciòn. Al menos la de la historia corta del nacimiento. Fechas, inscripciones, las anècdotas que con el tiempo van creciendo como un currìculum invisible. El camaleòn ha encontrado su respuesta. Sabe que la puerta se pueda abrir por dentro y por fuera, y cerrar, viceversa, depende de la ocasiòn.
La literatura tambièn es silencio y no decir nada, sino empujar hacia dentro la sìlaba, la saliva de la palabra que va creando su propio bolo alimenticio sin que nadie estè apurando la digestiòn del libro. Es la libertad del escritor de escoger el tamaño de su soledad, la luz de su propia oscuridad, què hacer y cuando largar de sus vìsceras sus malditas obsesiones. Acto pesonal el de la escritura y tambièn el de la publicaciòn. Es como si uno quiere conversar con el vecino o no. Sì, com osi alguien escogiera tu propia almohada y los sueños a soñar. La espalda es un buen soporte para el olvido y gran consejera para. Hay un horizonte detràs de la espalda, el que a veces olvidamos, y uno frente a los ojos. ¿Cuàl està màs lejos de alcanzar? Alguien puede decir que uno ofrece un pasado y el otro un futuro. ¿Hacia adònde pueden llevarnos las palabras? Mejor ni pensarlo. Pero la palabra es placer. Yo guardo dos o tres en un estuche. Son palabras de emergencia. Una especie de alerta roja de una mìnima expresiòn. Especie de comodines. No siempre resuelven. A veces encajan. Otras, quedan sometidas a su silencio, como pajillas en un inmenso trigal. Ellas se acomodan a las circunstancias y pueden llegar a cruzarse de brazos o disparar. Un rìo, en mi experiencia, las vuelve a bañar dos veces y muchas màs y no dejaràn de ser las mismas, pero volveràn a ser otras por un instante. ¿Alguien puede editar dos veces un mismo rìo? Irse del libreto no està en uno, puede ser como perderse en la ciudad, caminar entre las moles de cemento y hierro, mirarse en los cristales de los rascacielos, aspirar todo el veneno que carburan y no carburan los automòviles. Asì se puede llegar a vivir como un lagarto en un pantano seco. ¿Se puede llegar a arrastrarse en cuatro patas? Boquean por las calles y no importa la temperatura. Creen pertenecer a un lugar que arrasò con los manglares y bosques. Al otro lado del planeta una mancha de nieve blanca sucia mantiene los ojos atentos en algùn camino y los cuerpos frìos se lamentan del paso oscuro de sus sombras. La mueca helada es lo que dejan algunas presencias como una postal de un frigorìfico. La literatura, en cambio, es como una bala alojada en el cerebro, aunque todos sabemos que està en el corazòn. Es perfecta cuando ella ni nosotros la abandonamos. Puede llegar a ser un acto suicida compartido, en el mejor de los casos. Uno no escribe para que alguien pueda entretenerse en las noches, pero puede ocurrir. La palabra es parte del insomnio, del juego, de la historia, y soy de los que entiendo que el tiempo me pisa los talones y que es època de escritura. Se escribe por necesidad, placer, urgencia, porque es algo inevitable. Escribo porque sè que siempre habrà un lector oculto detràs las ramas. En verano le devuelvo las hojas al bosque y sepulto mis fantasmas. En invierno, veo crecer la lluvia con el bosque y comparto el oxìgeno que me regala cada dìa. Un escritor verdadero, se atrinchera en las palabras y siempre ve el bosque. A veces la esperanza ocupa el lugar del codo y no deja de ser un lugar duro, pero flexible. Es como guardar en la mano una nuez que algùn dìa romperemos. La nuez es sorprendente, su fruto solitario, avaro, exquisito, y a pesar de la dureza de su superficie, se rompe. La mano reafirma la historia : el viaje es lo que importa, Homero. Hay que emprenderlo y cada ruta tiene su objetivo. Un viaje puede ser literalmente hablando hacia algùn lugar o convertirse en una trinchera de uno mismo. Para escribir no se necesita estar de viaje ni tener boleto para algùn lugar. La literatura tiene un origen clàsico en el amor y el dolor, en el silencio, ausencia, la observaciòn, imaginaciòn y la memoria. Yo agregarìa un pedazo de azar. Un escritor que no encuentra un trèbol de cuatro hojas en su vida, puede llegar a perderse. Hacia adentro quizàs sea la gran mirada, pero siempre es una decisiòn personal intransferible. se puede llegar a la ausencia total, dispararse fuera de la historia, calendario, de la aspirina cotidiana de la vida. Restarse tambièn es un compromiso. Se puede quedar fuera del escenario y ser actor por una vez, por necesidad, y volver a hacer mutis por el foro, y seguir trabajando en la obra por puro placer personal.Todo es tan posible como lo imposible. ¿Ponerse en el lugar del que està adentro de sì mismo? ¿Es un oficio mayor el pasar a ser observado y dejar de observar al otro? Una opciòn es porteger el cuerpo, no exponerlo, al vuelo incesante de las aves de rapiña que esperan el trofeo. Una elecciòn es un camino y un camino es una elecciòn. No nos preotejamos la cabeza con sombrero ajeno, las ideas no floreceràn. Y siempre tendremos nuestro propio Yo, aunque nos viajemos hacia nuestro interior. Se sienta con nosotros al desayuno, va al baño y se mezcla entre las sàbanas. Nos invita a veces a ausentarnos, pero se nos presenta en no pocas ocasiones. ¿Es màs fàcil dormir con el Yo y no exponerlo a la superficie? Las preguntas no vastan y menos las respuestas.

viernes, enero 29, 2010

Peces en mi memoria


Peces de una misma pecera
y camada,
la gracia del cuerpo y el agua,
son un rìo que atraviesan,
peces en mi memoria.
rolando gabrielli©2010

Versiones de un poema



El viento gira solo,
la espada corta el grito
de la garganta
y una mano feroz mueve
el hilo
que queda colgando.
2
Una mano mueve
el feroz hilo de la vida,
el viento gira solo
y la espada corta
el grito de la garganta.

jueves, enero 28, 2010

Salinger, la muerte del pez banana






Alejado tal vez por ùltimo de sì mismo, el talentoso y enigmàtico J.D. Salinger, decidiò partir finalmente a los 91 años y olvidar quizàs su famoso imborrable pasado literario, que los adolescentes norteamericanos y del mundo convirtieron en mito, lectura de culto. La literatura norteamericana ha perdido su principal mito. Fue como un rayo que iluminò una època con su obra emblemàtica-The Catcher in the Rye- y se consumiò en su propia luz, que se hizo expansiva màs allà de su voluntad. Salinger se borrò pùblicamente, no editò un libro por màs de 40 años hasta su muerte y se opuso a cualquier reediciòn no convenida, con la tenacidad de un guardiàn solitario refugiado en su cabaña en New Hampshire.
Todo esto y màs, pelearse con los fotògrafos, pedir que retiren una pàgina sobre èl en Internet, querellarse contra un sueco que escribiò la segunda parte de El Guardiàn entre el centeno (The Catcher in the Rye) o El Cazador oculto, quemar las cartas de sus admiradores, forma parte de su historial kafkiano y de su bien ganada leyenda y reputaciòn de ermitaño, irreductible anacoreta.
Esta leyenda es su vida real, por la que combatiò hasta el final de su existencia en solitario, inclusive contra una joven amante, la que vendiò unas cartas ìntimas contra su voluntad por la suma nada despreciable de 150 mil dòlares, hace màs de una dècada. Salinger, padre y filòsofo del silencio, se opuso tambièn a que El Guardiàn fuera llevado al cine y que cualquier palabra suya se imprimiera o registrara. Salinger, de origen judio polaco e irlandès- escocès, fue dueño de sus palabras hasta el final de sus dìas, no dejò que un punto y coma fuera a parar a una editorial.
El legendario escritor, con màs de 60 millones de ejemplares vendidos de su Cazador oculto, editado en diversas lenguas, nos hizo ver, lo recuerda su representante ahora que ha muerto, que estuvo en este mundo, pero que no participaba de èl.
Concediò una ùnica entrevista en su vida en 1974 y por telèfono al New York Times, periòdico que dio la primicia de su muerte y que lo calificò en su tiempo: un sacerdote del culto subterràneo, que florece principalmente entre jòvenes acadèmicos.
Alabado por la màs exigente y oficial crìtica norteamericana, calificado por Hemingway de escritor con talento infinito, pero para Salinger, Ernest H., era un segundòn, no superò la crìtica familiar, como padre egoìsta y narcisista en su dolor y con desprecio del ajeno. No le dio cuartel ni a su sombra, este sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, del famoso Dìa D de Normandìa. William Faulkner, uno de los padres de los autores del boom latinoamericano, dijo que El Guardìan es "la obra maestra de su generaciòn"
La vida del autor del citado cuento: Un dìa perfecto para el pez banana, deja a Salinger entre la veneraciòn y aplausos de sus fieles lectores y la crìtica àcida, sin otra retòrica que la franqueza descarnada, de lo que piensa de èl su hija Margaret. Ella escribiò El Guardiàn de los sueños, una biografìa del dolor, frustraciòn y desencanto paterno, del Salinger desconocido en la intimidad de su familia. Llegò a Sargento, comenta la hija, transitò de civil a militar y no retrocederìa jamàs, ni volverìa a las filas de la civilidad, le recrimina finalmente Margaret. Mi padre, ha dicho, sin embargo, se ha pasado la vida escribiendo cosas bellas. Nunca dejò la trinchera.
Frases màs o menos, casi todo pareciera estar dicho en algunas pocas palabras y lo que queda es comprobar si efectivamente Salinger escribiò algo màs, porque tanto su hija como mujer, aseguran, al igual que el propio escritor, que lo hacìa todos los dìas y los textos los guardaba en una caja de fondo. La palabra bajo llave. Jerry, como impuso que le llamaran sus allegados, se transformò en un personaje a la altura de su propia literatura. Se narraba asimismo, como si el pasado no existiera. ¿Le puso un candado a todos los ayeres y llaves al futuro mientras viviera?
Sin embargo, las leyendas son leyendas y en el fondo de ellas se agita una persona, un hombre, un escritor en este caso. Por ello existe siempre la posibilidad de un discurso interior màs complejo. La prensa anduvo por años, como las editoriales, intentanto cazar al Cazador oculto en su centeno. El nercado le reclamaba un nuevo debut a su mayor estrella, la màs brillante y silenciosa. El mercado tiene testeronas de ave de rapiña y pulsa hasta el aroma y el vacìo de las palabras. Luego vampirisa todo lo que toma a su manera. Salinger, como sabemos, se ausentò de toda publicidad, marginò del dios mercado, pero lo espiò y disfrutò a su manera. Llamaba, cuentan, a los canales de TV en Estados Unidos a las presentadoras que màs le gustaban y conversaba con ellas para saber si le leìan y de paso seducirlas. Se mantenìa vivo detràs de la cortina de humo donde desapareciò un dìa para seguir ocultàndose hasta el final, fuera del alcance de los cazadores furtivos, a pesar de sus casi dos metros de estatura. Muy pocas fotos, las dos ùltimas de sorpresa, esa que da la vuelta el mundo protegièndose del fotògrafo con su brazo derecho e inclinado en el otoño de su vida. Sospechamos que dijo, aunque no tenga sonido. Era una hazaña encontrarse con el fantasma vivo de Salinger y registrarlo en el flash contra su voluntad absoluta.
El abandono del mundo exterior es tan monumental como su obra, es un guiño total a su actitud antisistema, algo que los 300 millones de norteamericanos y sus visitantes, podrìan no estar de acuerdo como filosofìa de vida. Salinger ya no està, quedan sus libros, escritos acumulados en estos años en que algunos escogidos hicieron contacto fìsicamente con èl y un mundo al que prefiriò darle la espalda.
Lo importante finalmente, es encontrarse con la verdadera caja de Pandora de Salinger.
PD
Pueden leer mi texto en Internet: J.D. Salinger, Emperador del olvido

miércoles, enero 27, 2010

Transiciòn poètica

Es verano, año 74,
me devora este sol ciego,
tiempo inùtil de mi memoria,
frente a los hierros de la Estaciòn Central,
mi sombra y pies caminan por mì,
no saben, absolutamente vacilantes
y aquì he llegado muchas veces sin sentido
a la terminal de trenes
no tan seguro que viaje al sur
Pasa veloz pasa Enrique Lihn,
con sus alpargatas y me saluda:
voy a casa de Nicanor en Cartagena,
me deja el tren, chao
El comercio vende sus propias telas
y yo he comprado
un par de pantalones sueltos

Santiago vomita y me expulsa
como una lenteja de barro en la acera del plato

La ciudad enseña sus molares,
nada cambiarà absolutamente nada
No he dormido bien
la noche se repite en el ojo del insomnio,
me mira respirar como una gelatina gris
el silencioso sapo que el amanecer despierta
Me he propuesto ser el mismo
delante y detràs del espejo,
dejar a la cortina tapar el paisaje
Todo puede pasar en este tiempo
La realidad es mi ilusiòn
un encuadre casi perfecto
Tù no cambies rosa helada





lunes, enero 25, 2010

La Lengua tiene Congreso en Valparaìso










Valparaìso, el legendario puerto chileno, una de las principales entradas a Amèrica latina por el ocèano Pacífico, serà sede del V Congreso Internacional de la Lengua, del 2 al 5 de marzo pròximo.
Organizado por el Instituto Cervantes, la Real Academia Española y la Asociaciòn de Academias de la Lengua Española, el Congreso serà marco del lanzamiento del Diccionario de Americanismos, la versiòn abreviada de la Nueva Gramàtica de la Lengua Española y sendas ediciones conmemorativas de los dos Premios Nobeles de Chile: Gabriela Mistral Pablo Neruda. Asimismo, se editarà una antologìa de la poesìa hispanoamericana de autores entre 35 y 50 años.
Tres personajes vinculados con la cultura de Chile seràn los homenajeados, en un evento que destacarà tambièn el Bicentenario de independencia de España de algunas repùblicas latinoamericanas. Estos protagonistas destacados son: el venezolano Andrès Bello, quien creò la Universidad de Chile en 1842, el Còdigo Civil, una Gramàtica del idioma castellano, entre otras obras, y los poetas Nicanor Parra y Gonzalo Rojas, ambos vivos y que juntos representan casi dos siglos de poesìa.
Valparaìso, fue una de las puertas de Amèrica latina hasta la puesta en marcha del Canal de Panamà en 1914, y por ahì ingresò Rubèn Darìo, padre del modernismo y allì editò en 1888 Azul, libro con el cual iniciò la revoluciòn poètica en el idioma español. Pablo Neruda, quien le da un nuevo aire a la palabra poètica despuès de Darìo, escogiò entre sus lugares favoritos para vivir, a Valparaìso y allì fundò una de sus casas emblemàticas: La Sebastiana. Esta nota, la preside una fotografìa del escritorio de Neruda en La Sebastiana, cuyo ventanal mira la bahìa y guarda los secretos del vate de Isla Negra.
Y en esta fiesta de la lengua, la palabra la tiene la poesìa: Nicanor Parra, vuelve a torcer el cuello al cisne y su anti-Poesìa que es màs poesìa que anti, le da un tercer aire a la poètica en idioma español.
Valparaìso es uno de los grandes poemas de Chile, puerto enmarañado de calles y cerros, donde el color es parte de la metafìsica de sus cerros que ignoran los abismos que sus casas crean e invitan a volar. El puerto es tierra firme, rodeado de mar, pero en sus cerros y geografìa quebrada, en su mundo de escaleras, es el aire el que pesa en el paisaje y sostiene a las personas suspendidas en sus sueños y realidades. Hay quienes califican a Valparaìso de disparate urbano, guiño a la mescolanza de estilos, escalera al màs allà, digo, pasos que escucho en mi otra infancia. Valparaìso es mi piso barroco/ojo de viento rojo azul negro/no tiene norte ni sur el puerto/sus vocales viajan de boca en boca/agua que cae al mar/escaleras a lomo de mula/palabras sin brùjula/dragones de un mismo fuego.
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Epilogo
La Agenda del V Congreso Internacional de la Lengua, ha tenido un cambio sustancial en el marco de los discursos inaugurales del evento a solo dos semanas de iniciarse el evento. Las autoridades chilenas, eliminaron de la lista de participantes a los escritores Mario Vargas Llosa y a Jorge Edwards. Las malas lenguas culpan al apoyo de ambos escritores a la candidatura del actual presidente electo de Chile, Sebastian Piñera. El 2 de marzo solo hablaran la Presidenta Michelle Bachelet, el Rey de Espana, Juan Carlos y la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel Las autoridades chilenas han dicho que el cambio se debe al factor tiempo. No mencionan al poeta Oscar Hahn, quien en principio figura como el orador que clausurarà el evento. Chile, paìs de poetas.
Del doble Epilogar
Las autoridades culturales oficiales chilenas, a travès de la ministra Paulina Urrutia, han reiterado que el programa del V Congreso se desarrollarà tal y como se acordò desde un principio con la participaciòn inaugural del autor de La ciudad y los perros, Mario Vargas Llosa y Persona Non Grata, Jorge Edwards.

domingo, enero 24, 2010

Frutos del mar

Frutos del mar,
frutos de la tierra,
tù y yo,
somos
peces de un mismo barro.
rolando gabrielli©2009