En la esquina de la selva está mi casa. Vivo escondido de la muerte. Google me vigila del cielo por si fuera a perderme. Rolando Gabrielli@2007
4 comentarios:
Anónimo
dijo...
Rolando no me gusta eso de que te escondas de la muerte,ya habra tiempo para la parca,se vive en cada escrito,en cada parpadeo leyendo una palabra y cuando cae el telon final de la vida se acaba la obra de Dios que creo nuestro destino.SLB
En la esquina de la selva levanté mi casa con ramas de silencio y paredes de sombra. Aquí me escondo de la muerte, no por miedo, sino para aprender su respiración desde lejos. La selva me nombra en secreto, me cubre con su lengua verde y me enseña que todo lo que nace ya sabe desaparecer. Desde el cielo, un ojo sin párpados me busca. No es Dios: es el satélite que me mide, que dibuja mi techo en un mapa como si pudiera registrar la hondura del alma. Pero nadie puede señalar el punto exacto donde un hombre se pierde para encontrarse. NCD
Rolando Gabrielli nació en Santiago de Chile. Estudió Periodismo en la Universidad de Chile.
Ejerció hasta el 11 de septiembre de 1973 en su país. Fue Corresponsal Extranjero en Colombia y Panamá (1975-79).
Funcionario Internacional durante una dècada, Editor de una publicación científico-técnica y económica, con circulación en 56 países, columnista de la revista alemana D+C (1979-89).
Analista Internacional en periódicos panameños y trabajó en el programa de la Unión Europea-PNUD, Tips On Line.
Asesor en estrategias empresariales, editor de Suplementos especializados, ha trabajado en marketing. Labora desde hace más de 25 años en una reconocida empresa de arquitectura. El Blog contiene más de 5500 textos. Es admirador de Silvia Banfield.
Ha publicado dos libros de
Poesìa en Colombia: Entre parèntesis, amor y Los Poetas de Chile.
Tiene varios libros por editar: poesía y prosa.
(Puedes ver más en View my Complete Profile)
4 comentarios:
Rolando no me gusta eso de que te escondas de la muerte,ya habra tiempo para la parca,se vive en cada escrito,en cada parpadeo leyendo una palabra y cuando cae el telon final de la vida se acaba la obra de Dios que creo nuestro destino.SLB
En la esquina de la selva
levanté mi casa
con ramas de silencio
y paredes de sombra.
Aquí me escondo de la muerte,
no por miedo,
sino para aprender su respiración
desde lejos.
La selva me nombra en secreto,
me cubre con su lengua verde
y me enseña que todo lo que nace
ya sabe desaparecer.
Desde el cielo,
un ojo sin párpados me busca.
No es Dios:
es el satélite que me mide,
que dibuja mi techo en un mapa
como si pudiera registrar
la hondura del alma.
Pero nadie puede señalar
el punto exacto
donde un hombre se pierde
para encontrarse.
NCD
“donde un hombre decide ser libre”.
Una pausa filosófica frente a lo inevitable.
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