sábado, agosto 21, 2010


eBay

Imagen del inodoro de Salinger




¿Un mundo de mierda subyace
o se eleva literalmente hablando?
¿W.C. o J.D., què quieren decir
familiares  subastadores y anticuarios
del talentoso inodoro de Salinger?
¿Quièn se quedarà con sus orines tibios
este verano o los gèlidos del pròximo invierno,
si se  los bebìa el  propio pez banana?
¿Un nuevo pop o pura mierda comercial?
Un millòn de dòlares por este inmaculado trono sagrado
de un solitario que atesoraba allì
con voluntad de hierro sus excrementos cada dìa
y el mundo esperaba sus palabras impresas
como un dios olvidadizo desmemoriado a propòsito.
¿Què dirìa Duchamp, un cazador de fluidos y energìas,
 de su gloriosa boutade, el famoso urinario
 que ahora tiene  compañìa y la mierda està a precio de oro?











Subastan en eBay un inodoro de J.D. Salinger por un millón de dólares

Un comercio de antigüedades asegura haber comprado el objeto en la antigua casa del escritor en New Hampshire

EFE / NUEVA YORK

Día 18/08/2010 - 10.51h

Un comercio de antigüedades del norte de California ha puesto a la venta en eBay un inodoro que perteneció al escritor J.D. Salinger (1919-2010) por el que pide un millón de dólares.
"No pierdan la oportunidad de ser propietarios de un pedazo de historia", recomienda en el popular portal el negocio, llamado "The Vault of Forsyth", que asegura haber comprado el objeto en la antigua casa en New Hampshire del escritor fallecido el pasado enero a los 91 años.

Según la descripción en eBay, este inodoro de 1962 fue "propiedad personal y usado durante muchos años" por el autor de "El guardián entre el centeno", que durante décadas guardó celosamente su vida privada y se negaba a conceder entrevistas.
Prueba de autenticidad
Para incentivar la compra, el vendedor también señala que la viuda del escritor "heredó todos sus manuscritos con la idea de publicarlos. Quién sabe cuántas de esas historias se concibieron y pasaron al papel mientras Salinger estaba sentado en su trono". Como prueba de la autenticidad de la pieza, presenta una carta de la actual propietaria de la antigua casa del escritor en que se da fe del origen del inodoro.
Desde el fallecimiento de Salinger el pasado 28 de enero, han aparecido cartas y otros documentos que han rasgado el velo de misterio que rodeó buena parte de su vida, aunque el objeto puesto hoy a la venta es por ahora el más curioso.

viernes, agosto 20, 2010

Mirta Narosky

Asì es Mirta Narosky, raiz de su color, ojo de su cuerpo y entrañas. Expresa la esfera y el gusano, la luz que la larva enseña, escalera y ventana de sì misma, asciende. Te envìo unas imàgenes de mi ùltima serie, fue lo que me dijo, sin màs explicaciòn. Abrazos y hasta pronto!. Olvidaba,què olvido, es argentina, pintora...RG

miércoles, agosto 18, 2010

Chorlito

En la rama absoluta
del pino inmòvil
su pecho dorado
es la voz,
y entre los pinos,
la palabra
que ahora escribo.
Rolando Gabrielli©2010

martes, agosto 17, 2010

El mito de F en Chile

A propòsito del Premio Nacional de Literatura

Claudio Giaconi puso la vara alta hace 5O años a la raquítica, patuleca, provinciana y manca narrativa chilena. Hace treinta dinosaurios años que leí ese conjunto de cuentos y escuché sólo loas de algunos escritores chilenos, especialmente poetas, que no tenían velas en ese entierro. Lo leí en uno de esos raros ejemplares que aún quedaban en casa de los escritores leídos y avisados. Prosa articulada en una visión alejada de microcosmos doméstico del criollismo. Giaconi se alejó también de la copia de la realidad social.

Prosa que no pertenecía a ningún cuartel literario. La narrativa estaba matriculada al criollismo y realismo socialista, dos caballos de Troya que la arrastraron por la plaza pública del provincianismo y olvido.

Yo entré en contacto con las narraciones de Giaconi a finales de los sesenta, ya el personaje se había esfumado de Chile. El mito estaba en todas partes. Nosotros tan provincianos, que nuestros límites llegaban hasta la Iglesia San Francisco, Il Bosco, Ñuñoa, Estación Central, unas cuantas calles, arrancadas hacia las faldas cordilleranas detrás de un pollo al coñac o de una polola lectora de poesía.

Eran los años dorados sin tiempo, ni lugar, ni espacio, más que el que pisábamos diariamente, con el viento en los pies.

Giaconi vivía en Estados Unidos, se rumoraba, una especie de gran murciélago de los bares neoyorkinos, con una vida de doble fondo, ya para nosotros esa ciudad volaba por los aires con sus inalcanzables rascacielos. Todos sí coincidían en que no había vuelto a escribir, aunque se decía que tenía entre manos una novela que le haría perder el sentido común a la aplatanada sociedad chilena.

En 1954 publica Giaconi La Difícil Juventud y es Premio Municipal de Cuento. Al año siguiente, Nicanor Parra, edita Poemas y antipoemas . Ambos escritores, desde sus propias órbitas, renovarían el lenguaje, la literatura chilena. Todo esto hace medio siglo coincidentemente.

Giaconi como Parra le quitaron la camisa de fuerza la literatura chilena y eso debiera bastarnos para ambos autores. Parra le agregó un nuevo piso a la poesía chilena, buque insigne de la literatura nacional. Giaconi entró a la historia de la prosa chilena, con una obra perdurable. Gogol, Faulkner, Freud, Chejov, lo que sea detrás del autor, pero Giaconi rompió el muro del criollismo y de la fotografía en mal papel de la literatura chilena de los cincuenta y más atrás, con honrosas excepciones.

La poesía seguía su curso en y José Donoso dominaba la prosa sin contrapeso. Esos eran los días literarios de Chile, aunque Donoso, Obsceno Pájaro de la Noche, vivía en la España franquista. Cuentos de Antonio Skármeta, no se perfilaban grandes cosas en la prosa, el fantasma de Giaconi, con su Difícil Juventud.

Paso revista a la memoria y nada notable, con la excepción de Carlos Droguett, abandonado de toda crítica, en el solemne pago de Chile. Pesos livianos, pluma, mosca, nuestros narradores en el Caupolicán, sparrings de los prosistas argentinos, peruanos, uruguayos, colombianos y mexicanos, en ese entonces.

Donoso siempre en la cima, un peso más pesado. Un mundo venido amenos, un retrato de la sociedad chilena, literatura con compromiso de lenguaje, de mundo decantado, sugerido, juego de máscaras reales, Donoso abandona la pintura social, el trazo grueso unidimensional, a esa mirada "casi totalitaria", de un solo ojo, él, no pone límites a su literatura.

Giaconi se había aventurado y era el mundo trasgresor que proponía un grupo de jóvenes emergentes, entre ellos el poeta Enrique Lihn. Abandonaban lo social en la literatura, pero no en la política. De esa generación discutida, con apellido igualmente cuestionado, Generación del 50, surgen Armando Cassigoli, Enrique Lafourcade, Jorge Teillier, quien no se identificaba ni reconocía en ella, Claudio Giaconi, Miguel Arteche, etc. etc.

Giaconi le puso, en verdad, el cascabel al gato de la narrativa chilena que deambulaba con sus piernas cortas Mapocho abajo, desolada provinciana criollista, un hilo menor del caudaloso río de la poesía.
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Esta nota fue escrita y publicada el 2005

Cyrano de Bergerac la luz de la luna
brilla en tu narìz de coliflor,
nada màs imaginario que tus viajes al sol,
hermano, la belleza està en las palabras
y en tu olfato descarado,
 por la tragedia o la comedia,
poeta de Limbo City 
clavado miras en tus ojos
 siglos despuès
al revés de la moneda
 y rubricas con tus falsos nombres
sin saber, el amor, tal vez
de la espada por la ley.
Soldado, poeta, loco,
una mariposa nocturna
revolotea tu puerta
en la secreta noche
sin entrada ni salida.
Es inùtil Cyrano,
los gusanos no dejan nada
ni para otros gusanos

domingo, agosto 15, 2010

La pelìcula de Limbo City

Limbo City,
blanca espuma del celuloide,
algo  de Casa Blanca,
un poco de Nido de Ratas
y al Este de tu Paraìso perdido
todo va en  ruta, olvido, Diosa,
mi eterno preextreno
apareces  y es puro azar
tu trèbol de cuatro hojas
el viejo libreto, flor de un dìa,
yerba sin esplendor
y te lo he contado casi todo
sobre la alfombra roja,
 nadie superarà estos grandes momentos.
Hay muertos que filman dos veces
como extras y no superan una misma escena,
ni los 300 dòlares mensuales.
La pobreza  de no saber que estamos
bajo la influencia de una filmaciòn
que pasarà sobre tantos ojos equivocados.
No mires la raiz de mi escritura,
ni apuntes nada de esta escena, 
se hunde como un pie
en un zapato chino.
Rolando Gabrielli©2010