¿A quién
perdona el buen pastor,
a la oveja
o al lobo?
Son tiempos
inciertos, nadie nace
con los
ojos abiertos,
para ver cómo
el mundo permanece
ciego ante
tantos muertos.
2
¿Lázaro los
pondrá a caminar en el desierto?
Las voces
continúan mudas dispuestas,
a hacerse
eco de los muertos.
La vida
está en camino esperando
al
caminante y permanece de pie
donde la
tierra vuelve a producir frutos.
3
¿Solo a mí
la bestia ataca?
Sin
resguardo la piel de oveja desnuda
el alma
deja y bala el cordero
por los
filosos cuchillos dispuestos todos
los
comensales en una misma mesa,
servilleta
en manos, descorchan botellas,
se dan la
mano el aceite y el vinagre,
aquí no ha
pasado nada.
Rolando Gabrielli2026©
