viernes, enero 28, 2011

Les va este pez


Les va este pez
sin agua,
del rìo al mar,
muerto en la pecera.
Mi infancia
lo atribuye todo
a la falta de amistad.
Rolando Gabrielli©2011

jueves, enero 27, 2011

Hola, ¿cómo vas?

Hola, ¿cómo vas?
Arando en el mar
la piedra filosofal
que descifraràs.
¿Y tù?
En el desierto
mirándome en el espejismo,
a ver si me  pasas
a buscar.
Rolando Gabrielli©2011

martes, enero 25, 2011

Fuga, deserción, olvido/desde el Sótano kafkiano

Se sumergiò y consumiò en  sí mismo como el pez banana. La realidad busca explicaciones màs allà de sus capacidades. El silencio nos hace pensar equivocadamente que las palabras sobran. Es un dicho viejo y pegajoso, repetido. Me distancio de las palabras que sobran. J.D.S, terminó aparentemente con todo lo que le sobraba, la vida que no quería cargar como un cuerpo independiente, silvestre, al aire libre. Se encajonó en su propia distancia y  se ausentò hasta el final de sus días, a su manera. Casi lo volviò a ver solamente su espejo y su contacto mayor, màs íntimo, pasó a ser su inodoro. Ese mismo que se subastó reluciente como si nada hubiese pasado, despuès de su muerte: flamante, útil y que podrìa transmitir lo que sus fanàticos seguidores buscaban  en un Salinger que no necesitó de despedidas para cumplir con el ritual del misterio. No borraba huellas ni pistas, simplemente guardó el mundo en la caja vacía de los recuerdos por olvidar. Al final solo vimos un inodoro blanco, albo, tradicional, como si todo lo escrito despuès de El Guardiàn entre el centeno(The Catcher in the Rye) lo hubiese lanzado por el desague de la vida. Nadie debiera rendir cuentas a nadie, si no es un funcionario público. Y desde luego son los que menos rinden cuenta. Y un escritor, despuès de todo cuando  hace uso público de su palabra, ya no puede borrarla. ¿Este es el pasajero que debiera entrar en el tren de Kafka?  ¿Viajar como la nube errante que tambièn te lleva a paraderos desconocidos? ¿El no espacio, no lugar, no tiempo.? Nadie debe escribir por ti la última palabra. ¿JD Salinger convirtió en humo sus palabras? El mito crece a expensas del misterio, de lo no dicho ni actuado, aparentemente el rumor es la ola que se apodera de lo que pensamos es o se ha transformado el personaje.
El era pasajero de su propio misterio, huía de sí mismo, no solo de la gente y ni a él parecía importarle lo que venía por delante después de entrar a la gloria literaria, que abandonó por sentirla un compromiso quizás más pesado que la Segunda Guerra Mundial, donde combatió y se trajo todo el abandono que pudo acumular y vivir por el resto de su larga, compleja, frustrada, impenetrable solitaria y huraña vida. ¿No saliò de de asombros abismal? Quizás comprendió que la deshumanización del ser humano que pobabla la humanidad y se sacaba sus ojos cuervos en el frente de batalla y en los sórdidos campos de matanza y concentración, era una realidad que tomaría cuerpo, no de paz, precisamente, con el correr (roer) de los años.
Toda descripción especulativa afirmada en algunas anécdotas, declaraciones, desplantes del personaje, puede terminar en retórica pura , aunque los hechos sean reales, se repita hasta obsesionar al público lector o a quien realice una pesquisa para descifrar algo que pertenece a una compacta madeja de hilo.
Yo esperaba El Tren de Kafka, cuando El Sótano adquiere su verdadera y real personalidad y  comienza a soñar la sombra como si la luz existiera para contradecirla o justificarla. La máquina circular de la infancia resoplando un viaje a la gran memoria donde el oso hiberna y sueña blancos sueños sin un libreto que los respalde. Una cosa es la etiqueta y otra que lleva el envase, que sucede cuando se agita y pasa el tiempo. Cada cerebro tiene su manera de procesar el medio que le rodea, sirve y agrede. Hay un gran depósito, bolsones diseminados de  soldados post conflictos armados que navegan con sus antiguas brújulas, sobrevivientes tocados por el mortal y esquizofrènico gusano de la guerra. Deambulan en psiquiàtricos, bares, en sus  hogares  solitarios y suelen atacar en supermercados, universidades, escuelas, aeropuertos o aviones. No se descuelgan jamàs del frente de batalla, la trinchera perdida, la selva, el desierto, los lugares màs extremos donde se pierde casi todo cuando se termina con vida.
JDS cuando  regresò de la segunda gran  guerra planetaria, probablemente le preguntaba a cada día cuando se miraba al espejo que hacìa  ahí acompañándole con exactitud y puntualidad. Especulo sobre su encierro y la patada que le dio al mundo despuès de la gran fama que tuvo con la venta del Guardiàn. Imposible saber donde se perdiò o recobrò finalmente, por què huyó sin parar desde que se subiò  al Queen Elizabeth en 1951, rumbo a Londres,  cuando su libro entraba en la ruleta  del azar del mercado. Todo fue tan exitoso que no lo aguantò.  No puedo saberlo, si desconozco por què  no encuentro el otro par del calcetìn aun que he comprado  varios pares iguales. Aùn asì pierden a su hermano. Son los misterios màs simples.
Yo recuerdo haber perseguido una vez por la carretera aledaña al Canal de Panamà al Queen Elizabeth, el crucero que cruzaba por las Esclusas de Pedro Miguel, como si llevara  flotando una  pequeña ciudad por las aguas. Ahora se que ahí estuvo J D Salinger,  en una fuga sin fin. A mì el verano se me descolgaba por las orejas. El trasatlántico, que formaba parte de la saga de las  Queens, flotaba, solo flotaba ante mis ojos fluidamente y unas manos se despedìan desde  lo alto de la cubierta. ¿Todos somos pasajeros kafkianos? Atràs, la selva nos recordaba que estàbamos en tierra. Todo esto es parte de la memoria y el paisaje. Se cumpliò un año de su muerte, nada sabemos si escribiò algo màs, y Kenneth Slawenski acaba de publicar  una biografía  en la editorial Galaxia Gutenberg. El título de la obra es casi un chiste: J.D. Salinger: una vida oculta. Y ese fue su ejercicio de vida, una constante en la espiral de su silencio, esconderse, taparse con su sombra y crear una atmósfera de misterio alrededor de él y su obra. ¿Què estarà escribiendo y haciendo Salinger?, se preguntaba la prensa y la gente e inclusive sus amigos que fueron quedando en el camino. Algunas vagas señales rescataban los paparazzis, como esas fotos que reflejan la angustia del solitario personaje, algo  le molestaba aparentemente y el gesto lo traducía.. Quienes se han detenido en sus personajes y en el mismo, atrubuyen su comportamiento a los traumas de la guerra, a una visita que hizo a los campos de concentraciòn nazi, a su concepciòn del arte: literatura y espiritualidad, porque Salinger  se sumergiò  en  El evangelio según Sri Ramakrishna, y  aprendió el Vedanta y la meditación. De esto da cuenta en una nota Daniel Verdu. A su regreso del horror, se casò con la alemana  Sylvia Welter y  a los ocho meses cancelò ese compromiso. Una relaciòn  fulminante. ¿No estaba preparado para tanta realidad? ¿Ya afloraba el irascible, dìscolo, huidizo, gelatinoso JDS? Entraba y salìa de un imparable proceso de fugas y contrafugas contenidas por  la fragilidad misteriosa  de si mismo. Verdú precisa,  citando tal vez la biografia : "Salinger se peleó con su mentor Whit Burnett, quien había publicado The Young Folks, su primer relato; se enemistó con medio gremio editorial, exigió que su foto no apareciera en la contracubierta de sus libros y acabó enfadado con sus mejores amigos (como su editor inglés James Hamilton). Al publicarse la novela, se pasó las horas deseando que desapareciese de las listas de los más vendidos."
Difícil dar con la cara de la moneda de algunas personas. Desbrozó un bosque de 36 hectàreas en Cornish  en búsqueda de sol y paz. Ahì se atrincherò con Claire, su segunda esposa, y dos hijos. Se relacionò con los jòvenes de su entorno, apunta Verdú, -ya lo sabìamos, es historia vieja, la de un soldado agotado por su existencia y fama,- y al ser traicionado por un estudiante que publicó un trabajo destinado para una escuela, volviò a su concha. Su misticismo para algunos, olía a enajenaciòn. Sentìa el medio hostil que se filtraba por sus coyunturas y no podìa ablandarse ante las amenazas de muerte. Rechazò una invitaciòn de Jacqueline Kennedy a la Casa Blanca, lo que no es poco decir, y seguramente, ya estaba ausente. Su ego, de acuerdo con sus lecturas Zen, rechazaba esos actos mundanos, quizàs. Pero una frase Zen tambièn dice que cuando llegues a lo alto de un montaña, sigue ascendiendo. Todos los fuegos ya eran artificiales probablemente para JD Salinger.
(Una biografìa son datos, pesquizas, revisiòn de la obra del personaje, todas las anotaciones y superficialidades posibles sobre un autor. Se ahonda solo en lo que se ve. Lo que està detràs del espejo, resulta ser lo màs valioso en un autor. Jerry, al parecer, de acuerdo con una conferencia revelada  `despuès de la biografìa, no era una persona tan huidiza, se relacionaba con sus vecinos hasta donde pudo, seguramente,  y viajaba a fiestas con un amigo en Londres. ¿Màs letra menuda para el mito?)
Las fotos robadas a la imagen de Salinger, dan la impresiòn que querìa darle una patada en el culo al mundo. Se distanciò del mundo y del mercado. Puso las vallas interiores contra las de la publicidad. Difícil entrar en ese  cuerpo largo, huesudo, apartado del mundo exterior, vivo como un àrbol alejado del bosque. Sonny o Jerry, le decìan  algunos de sus allegados, que cosa tan rara o comùn, en verdad da lo mismo. Lo que debemos atender finalmente, es su obra. Que haya tenido de novia a la frívola de Oona, hija del dramaturgo Eugene O Neill, a quien no amò y despuès se casó con Charles Chaplin, es màs bien anecdòtico. Pesa, tal vez, a la hora de los recuentos frustrantes, y porque  Carlitos Chaplin, fue un personaje grande en su siglo que pudo haberle irritado. No debiò ser pena de amor, sino simple ego. En esa època podìa tenerlo.
Curiosamente, en el anecdotario referido a Salinger, el asesino de John Lennon, Mark Chapman querìa ser famoso y hacerse notar. En la mañana del 8 de diciembre comprò en Nueva York un ejemplar de El Guardiàn entre el centeno- tenìa varias copias- e hizo guardia en el edificio Dakota. Lo demàs es historia.
Nota:
Otros articulos del autor sobre JD Salinger
JD Salinger, el emperador del olvido
Salinger, la muerte del pez banana
¿La última palabra de Salinger?


lunes, enero 24, 2011

Limbo city day/desde el Sótano kafkiano

Se sentía màs identificado con el nombre de Rolando Denver. Eso sí, estacionado en Limbo city. Las leyendas nacen en los àmbitos desconocidos. Un punto geográfico pasadillo para no ser descubierto o conocido. Siempre se identificó con los caminos que se bifurcan. Las encrucijadas le permiten escoger hasta al Águila. El Cóndor, en cambio, lanza su aeroplano mayor sin ninguna otra alternativa que atrapar con sus feroces  garras la presa en turno. El aire se corta en un chasquido de dedos. y el eco es como un bostezo. Así el tiempo, las cosas, lo que va y viene, el viento de la  literatura se convierte en realidad cuando no existe. Todo era posible hasta lo imposible, ni lo que llaman regularmente la buena fortuna. Lo que se  dice corrientemente al alcance de la mano.  En Limbo city se puede caminar al revés y nadie lo nota. No es ninguna cábala ni tiene resultado respecto de la prosperidad ni lo que llaman la buena fortuna. Eso no se lo deseo a nadie, es absolutamente aburrido, idiota. No existe dirección alguna y cada movimiento contradice a otro, como las señales del tránsito. El humo tiene una mayor consistencia.  El mundo allí, en Limbo city, también se filtra por alguna de las rendijas digitales.  Su consistencia es gelatina  frágil. Es divertido verlo desde allí., como un caleidoscopio negro que se regula por la humedad y las lluvias. Es una película propia, este L.c.. Aquí no ha pasado nada. Los muertos se entierran en todas partes mirando el màs allà. De una orilla a otra orilla se llega sin respiraciòn finalmente. El gusano se arrastra de la misma manera.
No era necesario ser un clàsico, vivir en NY o Parìs, RDenver, para presentarse  ante este oficio desnudo y dejar correr el libreto de la realidad como si fuera escrito por uno mismo. Bajo la lluvia, que lava todo o en verano, sol de febrero, pueden ocurrir el mismo puñado de cosas sueltas que no se atan fàcilmente y vuelve a ti como la imagen de un desconocido frente a tu espejo. No quiero decir estas cosas y tampoco otras. Existe un orden, probablemente, una manera de reagrupar los sueños que la memoria repasa y no olvida. Es cierto, pero el caos es el orden verdadero. Anoche soñè con la ciudad prometida bajo la nieve que la cumbre por esta època del año. Una profesora, con quien alguna vez crucè unos mensajes, bebìa un cafè en un local àrabe y leìa un libro que habìa escrito para ella. Sonreìa como si conociera las palabras. La ventana descubrìa su rostro que aún me hechizaba detràs de la nieve y  lo iluminaba  una boina roja que no se habìa desprendido de su cabeza. Nunca le habìa visto tan dichosa. Su blujeans, de un azul intenso, tenìa una rotura a la altura de su rodilla. La moda le asentìa como a una adolescente.  Evitè caer en el sentimentalismo y me salì del sueño. Por esos días, Rolando Denver leìa J. Kerouac y dormìa con un hermoso sueño complemetamente sin sueños. Recorría las calles que tal vez nunca conocerìa. ¿Esas son las inolvidables? Dejar huellas sobre la nieve no es nada definitivo. El viento suele expresarse de una manera parecida. Hay señales que uno reconoce dormido.

domingo, enero 23, 2011

Diario a fojas cero/del Sótano kafkiano


La rata de enero roe el calendario y maquilla su sonrisa detràs de su larga cola, la estaciòn ha vuelto a su verano con hojas sueltas, tiempo a fojas cero. Es como en el principio, lo nuevo, el gas del universo,  la fragancia en el rosal  que esconde la espina. El tren de Kafka pasó con un pasajero. Lo soñé así. "En un andén que era un viejo aeropuerto, apareció la estación Kafka con el pasajero kafkiano sentado como maquinista, conductor de su viaje, destino que no era otro que dar vueltas circulares en el Sótano. Por eso lo vi frente a mì, vestido impecable de negro como si presidiera el ataúd del mundo. Oye, Franz, dinos unas últimas palabras para los ciudadanos de Limbo city. (El tren seguía en círculo sin detenerse como en la infancia  y su conductor lo guiaba con una gran maestría como si conociera todos los laberintos del universo) Mi voz no le llegaba porque en los sueños màs bien se susurra y las palabras viajan por un pozo sin fin.  Lo que se escuchaba con claridad absoluta como si llenara la noche, era su risa, se reía a mandíbula batiente. De pronto sacaba unos letreritos luminosos. Kafka anda de viaje. Súbase al tren kafkiano. Después de mì, todos somos kafkianos  ".

sábado, enero 22, 2011

Del diario de Franz y B./desde el Sótano kafkiano

Hola Franz, como si estuvièramos en Praga y cruzàramos sin tiempo ni voz, arrojados en un bote sobre el Moldava y la historia se deslizara en un tobogàn fuera de nuestro alcance. Oh mundo real, a quien soplas al oído tus historias fantàsticas/con tu perro andaluz provinciano/y ejecutas ebrio de felicidad a Mozart/La casa tiene dos tres cuatro puertas/y seis ventanas para verte mejor/Todo en su lugar/menos tù manzana de la discordia/Si guardaste el paraíso/en algún lugar desconocido/menuda tarea para historiadores arqueólogos del deseo/simples estafadores de la palabra/juntemos el bien y el mal/en una calabaza vacía/hasta nueva orden./Rueda conmigo.
Este año no tendremos verano. El Norte helado y el Sur ardiendo  en llamas. Las lluvias fuera de estación en esta parte del mundo atrapada entre dos océanos. Un día sí, otro no. Como un carrusel de dudas, el tiempo y lo que no se repite, como en los viejos tiempos: en off. El Sótano en sus sombras màs profundas baja hondamente  la oscuridad de Kafka, la travesura verbal del loro perdido en la memoria. Aquí está su risa en el lugar ideal que propuso para escribir, arrancarle un pelo a sus demonios. No es eso a lo que aspiras endemoniado lector, frustrado internauta. Que yo me siente en la silla a monologar. Por Dios, papá, mamá, sigo soltero, sin compromiso. Que a otro le reciten tus desgracias, ha bajado el telón sin comedia ni autor. Un libreto màs en la oscuridad. ¿El lado B es màs oscuro que el A? Prefería en mi adolescencia los Long play, sí, los larga duraciòn, para estar màs tiempo en la pista  y dejar que la mùsica se apropiara adecuadamente de tus oídos. Una atmósfera lenta en cascada, menos ruidosa que las palabras, màs sinuosa que las olas. ¿Qué había en el cuarto antes de entrar con las flores? ¿Por dónde iràs en tu último viaje? ¿Con quién conversaràs extranjera? Sé que la noche de Kafka nos espera.
B era un invitado de nuestras tertulias. Andaba en otro tren, pero era un pasajero habitual de caminos similares en otro tiempo. B está entre A y C.

viernes, enero 21, 2011

Papeles que vuelan/desde el Sótano kafkiano

En el acomodo de las luces y sombras, el Sótano es la expresión del eco de los pasos que el día acumula para vaciarse en la noche. El mundo y las cosas tienen su propia definiciòn, un espacio para cada  quien. No es la filosofía precisamente la que recrea el lugar, ni las palabras de ocasión, sino màs bien el murmullo de las conversaciones cotidianas. Es muy simple lo que sucede y se evapora como una canciòn de moda. Es tan volátil todo, como esos papeles que volaron de tus manos y te pertenecían absolutamente. Los papeles contienen esa verdad, como los poemas, son tangibles, tienen cuerpo, físicamente pueden desplazarse màs allà de las palabras. Fuera de los documentos oficiales, los papeles van desapareciendo y no es que no salgan de los árboles, sino se les arrincona, condena, sepulta. ¿Los papeles morirán de pie, como los àrboles? La noche del Sótano es para absorver todo lo que el día no recicló en su debido momento. Es el cedazo perfecto de la oscuridad y me inclino ante su luz titilante. Mi maestro Kafka està aquì esta noche y coincide con estos pasos silenciosos que la palabra otorga a una nueva  jornada de la escritura. Hundir la memoria  hasta donde sea posible y dar con el reverso de la página. Asistir al revès de lo derecho y dejar que la sombra se oculte, para que vuelva mansa, tibia y te abrace. ¿Una sombra de nieve es blanca? Sobre la cabeza del Sótano, arriba, deben estar ocurriendo màs cosas, como en el mundo. El pesado  tráfico ordinario vehicular marca las pautas a  la lentitud de los desplazamientos nocturnos, a una noche que no termina de hacerse. El neòn oscuro brilla por tu ausencia. ¿En la superficie se está màs cerca del cielo? Sólo es una pregunta. La rueda de la tierra sigue girando y  algunos adolescentes viejos dictadores como Baby Doc, vuelven al sitio del crimen a poner la cereza a la calavera de la muerte. Mientras Haití se hunde un poco màs cada día en la desesperación y en el olvido internacional, el último de la dinastía de los sàtrapas haitianos, que se asiló en Francia despuès de despojar de unos 800 millones de dólares al màs pobre de los empobrecidos pueblos del mundo, arribó a Puerto Príncipe a "ayudar" a los habitantes  de una isla aislada, rota, cuya población mayoritaria sobrevive en un paisaje desolado. Es un pueblo  azotado por el cólera, que al independizarse de  Francia, el primero de América, tuvo que montar en cólera. Un día suma otro día. Seguiràn sucediendo cosas. Un díario resiste las 24 horas. La vida va un poco más lejos cuando dejas de ser una larva insignificante.

jueves, enero 20, 2011

Día day dos/desde el Sótano kafkiano

¿Dónde estàn mis lectores, preguntò la página? Se parte de cero y se nombra lo desconocido. El pájaro cucú canta para nosotros. Es lo nuevo en un mundo cargado de acontecimientos inverosìmiles, pero reales. Desde un Sótano se le puede tocar la oreja a un Lobo, pero no hablarle al oìdo. Si supièramos quien carga las palabras, no estarìamos leyendo en dos ciudades distintas un mismo poema. Me estoy perdiendo el cambio de semáforos y la publicidad de los neones que brillan para ojos incautos. No se puede encender una misma luz dos veces donde no hay oscuridad. Anoche soñé que estaba en el Sótano levitando en un mar de letras y un cuervo me leìa las malas noticias. De alguna manera alcancé a llamarle Edgard Allan, como si le importara que le hubiese reconocido por el brillo de su ala izquierda. La mirada siguiò siendo cuerva, nunca dudè de ese gesto. Cuando supe que estaba  algo distraído, le dije a modo de zuzurro, màs para mì que para él: cuervo bostonianoNo todos los cuervos dicen nunca màs. De ninguna manera iremos màs  lejos que el cristal que me devuelve tu pasado y vuela por la noche cuerva de alas cuervas. Oscura, oscura es la noche.

Las moscas

Las moscas
son felices
jodiendo.
rolando gabrielli©2011

martes, enero 18, 2011

Diario/desde el Sótano kafkiano

No es el comienzo ni el final de una novela. Hay temas que nacen agotados en sí mismos. Este podría ser uno. No soy de los que ponen límites a las cosas ni a las personas. ¿Quién es uno? Habría que averiguarlo. Me da la impresión que esto lo había contado antes. Al menos lo soñé, pasó. No existe ninguna prueba, ni libreto que responda a esta interrogante o afirmación.  Es un elemento propio  de la escritura. Hay que convertir la derrota y frustración en literatura. No es un ejercicio menor. La ficciòn no es tan miserable. El Sótano es el lìmite de la noche, privilegio del espacio kafkiano.  Planos, luces difusas,  el gran ventanal que asemeja un centro de controloradores en un aeropuerto subterràneo. La pista pareciera trazada para viajes infinitos, sin partida  ni llegada. Los pasajeros no dejan de volar. Aterrizan en el circuito imaginario de su memoria. El día ya no vestía ropas, toda la noche había entrado al Sótano y no se necesitaba màs oscuridad para observar que había detràs de los rostros que pasaron frente al ventanal. Alguien habìa dejado en la mañana su rostro en la almohada tibia de la mañana. El aviòn decolaba bajo la nieve y un frío intenso, abandonaba el invierno en estado crudo. Un lugar para la desolaciòn. Absolutamente yerto. Un paisaje que se olvida asimismo. Los ojos estaban al otro lado del ocèano. La ropa tèrmica colgada con alegrìa respiraba su confinaciòn, cuando el invierno estaba en pleno apogeo y màs debieran necesitarla. No era su momento, pero ya volverìa a calzar el cuerpo con plena confianza de que seguía siendo necesaria, útil, indispensable. Se apoderarìa de cada una de las piezas vitales y las inmovilizarìa durante su permanencia diaría, en señal de protecciòn. Brindaba los servicios de una càrcel, pero era su trabajo. Es mejor que le comprendieran. Tuvieran paciencia. Trataran con confianza. Todos saben, la ternura requiere de oficio. Lo sorprendente es que en menos de 48 horas, al otro lado del ocèano, se enfrentarìa con una tormenta eléctrica y granizada de verano, de esas que ya no permiten tener fe en el tiempo. Yo ya estaba leyendo Los Vagabundos del Dharma de Jack Keourac.

La mosca

Jode, jode,
la mosca
hasta que pierde
la vida.
Rolando Gabrielli©2011

lunes, enero 17, 2011

No conozco Tucson


No conozco Tucson pero he soñado con la muerte,
el fantasma que recorre el desierto de Sonora
con el perro dolido de su corazón
La muerte entra al otro lado de la cerca
 pasa intacta vaga  sin sombras
agachada sulfurosa  soberbia
se instala acomoda como en el cine
con sus guantes negros de fantasía
acaricia las butacas y arrastra
su cuerpo de àspid  egipcia,
hipnótica nos deja sin habla.
Sol que te apagas en un clic
y cerrar de ojos brillas
en el desierto de Sonora
con tus muertos anónimos
No es miedo el despertar
en un cuarto vacío de la infancia,
sino es que la muerte
nos matarà finalmente
a todos.

domingo, enero 16, 2011

Un bosque

¿Un bosque
es un secreto
que aguarda
en el camino
o es el silbido
de un desconocido?
Rolando Gabrielli©2010

viernes, enero 14, 2011

Sobre la muerte en Vida

Sin alas el cielo, a la salida de un supermercado
la ciudad para mi memoria infectada de automóviles
los extranjeros con sus bolsas llenas de cervezas frías
todo lo que se puede decir cuando crece la noche sin solemnidad
impecable en el trópico tibio sin apuro
llega el ruido de las máquinas de los casinos alrededor
las putitas intactas con su maquillaje nocturno laboral
a mi espalda el mundo es catastrófico y juega a la ruleta rusa
con la naturaleza donde el hombre exista
o pase sus vacaciones
Hablaba con unos lúmpenes sin fe en la humanidad
ni en el hombre que acomodaba los automóviles,
un hermano que sumaba los centavos del día,
monedas con rostros extranjeros
El mundo les apesta y no pertenecen a nada,
mis queridos lúmpenes sin oficios ni credos,
sus voces son el coro que la ciudad canta,
las iglesias repican campanas y ustedes sobreviven
de la nada,
belleza de estos tiempos, donde dos más dos
sigue siendo la misma operación falsa,
No hay reglas màs exactas que el delirio personal,
las masas tic track, tic track,
uno hablaba de una infancia sin madre ni padre,
puso bilis en tres o cuatro palabras,
el más viejo de todos no se identificó con nada
hasta que recordó el olor de la sangre de una prima muerta
La conversación no iba para ningún lado
cuando alguien quiso interpretar a los demás
unas cuantas moscas revoloteaban sobre una ventana
y dijo saber algo que nadie sabía
sobre la muerte en Vida.
Rolando Gabrielli©2010



martes, enero 11, 2011

Una gota de agua
en el desierto
o en el mar,
es una gota de agua.
Una lágrima tuya,
en cambio,
inunda mi corazón.
rolando gabrielli©2011

lunes, enero 10, 2011

¿El loco de Tucson?


 Gabrielle Giffords es una de los 20 legisladores incluidos en la lista de blancos” identificados para ser derrotados por ultraconservadores en la contienda electoral en una página de Facebook publicada por Sarah Palin, con una gráfica que mostraba una mira de un rifle (el sitio fue cerrado recientemente) David Brooks

Es difícil desentenderse de la realidad y de nuestra época errática, violenta, banal, absurda, llena de incertidumbre en un intento por clasificarla. El flagelo y la descomposición social, no es solo una caracterìstica de las sociedades más pobres, dependientes o menos avanzadas. La globalización de la pobreza y de las peores lacras sociales, es una realidad y lamentablemente estas  se presentan ante la indiferencia de no pocos gobiernos y muchas personas. Ahondar sobre el vacío social y la crisis del sistema neoliberal, es  pura retórica y acumulación de palabras bizantinas. El surrealismo, por momentos, tiene más futuro que el planeta. No me pidan una crónica literal de los acontecimientos, que es muy difícil defender la realidad, y porque este   Blog  nació para la literatura.  No por ello se puede ignorar el tiempo que vivimos, la época que nos ha tocado asumir y sobrevivir muchas veces, como una mala relación de pareja. Lo interesante es que nadie se puede arrancar del planeta azul, la tierra es nuestra casa y no hay donde ir, por ahora. No hay un espacio mejor, ni más cómodo, oxigenado, natural y que favorezca nuestra  existencia, evolución, debilidades y felicidad. Cuántos dirán que nos estamos yendo de página, o de tema, al ver las  imágenes que ilustran este texto. Pero no todo es tan visible como una buena foto, ni todas las historias son transparentes en sí mismas. La verdad requiere  en ocasiones reflexión, investigación, silencio, observación, paciencia y mucha honestidad, ética, verguenza.
Esta no es una historia común y corriente, aunque el mundo está lleno de historias que no ocupan un centímetro de los periódicos. Carecen del estatus de prominencia, que suelen darle los periodistas a los protagonistas de la noticia vinculados también con la importancia del país afectado.
Cuando el 2011 recién cumplía ocho días, Tucson, Arizona, uno de los 50 Estados de Estados Unidos, hizo noticia. Jared Lee Loughner un joven norteamericano de 22 años, lector  de  El mago de Oz, Fahrenheit 451, Peter Pan,  El manifiesto comunista, Alguien voló sobre el nido del cuco y Mein Kamp, para algunos un "desadaptado", disparó a quemarropa e hirió gravemente en la cabeza a la representante federal, la congresista demócrata  Gabrielle Giffords. En la balacera indiscriminada que inició Loughner, murieron seis personas y unas 12 resultaron heridas.  Según describe el doctor Steven Rayle, "se le acercó por la espalda, colocó un arma (una Glock de  9 mm) a unos 30 centímetros de su cabeza y empezó a disparar". El arma utilizada por el atacante, una semiautomática, tenía un cargador ampliado, lo que le permitió abarcar un mayor número de víctimas, entre ellas una niña de 9 años y el el juez Federal John Roll. "El juez federal Roll  había recibido amenazas de muerte por “patriotas” antimigrantes desde febrero de 2009, cuando resolvió en favor de una demanda legal de indocumentados contra un ranchero. Fue tan preocupante, que el servicio federal de alguaciles le otorgó protección un mes.", comenta David Brooks desde Estados Unidos. Loughner, había viajado en un taxi,  al supermercado donde la congresista tenía un cara a cara con sus electores y el público, como una manera de llevar el Congreso a la comunidad y escuchar los problemas de ésta.
En una conferencia de prensa, el sheriff de Pima, Clarance Dupnik, dijo que “puede que se trate de un individuo mentalmente inestable, susceptible a la retórica” febril de los últimos tiempos.“Creo que tenemos que revisarnos como país. Los discursos fanáticos sólo conducen a la intolerancia (…) pronto no encontraremos a gente que quiera servir como funcionario público”.“Nos hemos convertido en la meca del prejuicio y la intolerancia”, puntuakizó Dupnik.
En una incesante búsqueda de una explicación, los medios norteamericanos e internacionales, recogieron distintas afirmaciones, para encontrar el eslabón perdido de esta cadena de acontecimientos, que al parecer llevaron a actuar al "solitario Loughner"

Mark Mandel, editor sobre asuntos norteamericanos para  la BBC, dijo que "el nombre de la congresista Gabrielle Giffords es uno de los 20 contenidos en la “lista negra” publicada por la ex candidata a la vicepresidencia por el Partido Republicano Sarah Palin, que además contenía gráficos de una mira telescópica parecida a la de un rifle."

 Gabrielle Giffords, judía,  ex republicana,  "defendió con fuerza la reforma sanitaria y también el derecho a poseer armas, pero se pronunció contra la polémica ley de inmigración de Arizona. Siempre se ha mostardo  partidaria de endurecer el control en las fronteras. Es una amante de las motos y los camiones".

De acuerdo con medios internacionales, "Giffords, que en las elecciones de noviembre rompió la ola de victorias republicanas en Arizona y logró su tercera elección para la Cámara de Representantes tras imponerse en un ajustado resultado a un candidato del Tea Party, Jesse Kelly, había recibido numerosas amenazas, según contó ayer a CNN Sylvia Lee, una amiga de la congresista."«Pon la victoria en la diana para noviembre. Ayuda a sacar a Gabrielle Giffords de su cargo. Dispara una M16 automática para Jesse Kelly", dice el aviso de S. Palin.
You Tube, un sitio de Internet, donde las personas cuelgan en video  su vida, música, imágenes, lo que consideran importante para ellas y el mundo, mensajes de advertencia, amenazas,  anuncios de suicidio, mensajes terminales, Loughner reveló algunos pensamientos: “El Gobierno está controlando las mentes y lavando el cerebro a la gente" The Arizona Republic informó que su página de MySpace tenía fotografías de él y  su pistola. Había escrito un mensaje de despedida el sábado en la madrugada con las palabras "por favor,  no se enojen conmigo".

domingo, enero 09, 2011

Un último poema

Un último poema
cierra la página,
no la  palabra.
La palabra respira,
tiene vida propia.
Rolando Gabrielli©2011

Chile, Poema




Ey, ey, es re curioso Chile/mi país natal/ lejano volcánico desértico polar austral/ de mar crispado/hielos continentales/ con su brazo fragmentado/enjuto cuerpo desgarbado delirando/por toda la geografía/su vientre erizado/ombligo luminoso/cálido/puerta nortina de la geografía/En la costa comienza y no termina/anclado  en el país de todos los puertos/Chile en su  invierno colosal de la vida/Qué dimensión territorial/de abismales abismos/ fantástica caótica desmembrada geografía/un cuerpo de piernas largas/ remando/orilla por el aire perdido/ en el sombrero de septiembre 11/los pajaritos llorosos de Chile/algo tarde para  los muertos/ las velas blancas de la patria/los temblorosos sin memoria/ni cruces/los gélidos yertos árboles/las desconocidas lengas del Chile austral/ cementerios de lirios y claveles vivos/ en la vereda del largo miedo de Chile/Ah, viejos aromos/ni me hacen falta/me asfixian de felicidad/ Más raro es Santiago/ donde curiosamente nací/ y me hice ver hasta el aluvión del 73/Me pateaban huérfano las calles/asfalto vigilado/plomo del cielo gris/azulado envenenado/ adiós/Años después su aliento  podrido frente a una pared/respetar sus mensajes/escucharla detenidamente/ una consejera más que amiga/ partí/ en un viaje del infierno/a la muerte civil/ el ataúd pegado al lomo/ de la historia personal/quedaba atrás en algún patio/del Santiago de los callados/bajo tierra/Mulo del nuevo amanecer/cos de la memoria/extremo de Santiago/abismo huella territorial/Atrás la espalda de la historia/de un cuerpo desconocido/ la sombra de un vivo/Dejas de estar vivo/ sin estar muerto/ dejas de estar en ninguna parte/ No deja de asombrarnos/ este país lejano/de huesos duros/mar crispado/hielos continentales/ salitre /Norte/ sal de los muertos/desierto amado/huella fragmentada/ Puerta arenosa/ de Chile/ agua/nieve/cal y canto de los sepultados/los ángeles/santos en procesión de santos/altares orinados/el viento Sur de Chile barre el viento/aviva el fuego/de los desesperados/por volver a vivir.