jueves, abril 02, 2020

El sol no se confunde
al caer la tarde,
por las bamboleantes cortinas,
avanza la luz inigualable,
la bondad de su risa.
A veces pienso que estoy solo,
en una ciudad inmóvil
y que el piar casual de las aves,
es lo único que se escucha
detrás de las ventanas,
porque solo el silencio
es màs poderoso que el silencio.
Es marzo y  domingo
en la fecha,
todos recorremos nuestro destino,
revelado quizás en algunas
cuantas palabras, tal vez.
Tiempos de incertidumbre,
grandes desafíos y oportunidades.
La ciudad està intacta
en sus formas y sueños,
es nuestra nave cotidiana.
Ahora, inmóvil, el silencio,
nos espera el azar
que a nadie pertenece
y en esta encrucijada
nos convoca peregrinos,
frente a un nuevo mundo,
que emerge bajo cielos limpios,
escombros de  noches ordinarias,
estrelladas, a veces,,
paisajes que aùn viajan
en nuestra memoria
y permanecerán fieles
al origen del primer hombre
en la tierra.
Rolando Gabrielli©2020

miércoles, abril 01, 2020

Los 20 segundos

Los 20 segundos
màs largos y valiosos
del mundo,
lavan las manos,
del mundo.
Rolando Gabrielli©2020

lunes, marzo 30, 2020

Diràn los cronistas

Diràn  los cronistas de este siglo,
tantas cosas, que una màs,
no asombrarìa a fechas ni hechos,
a nadie para ser exactos.
El tiempo tiene pies largos,
recoge todo lo que pasa en su camino
y renueva ciclos y estaciones.
Todo se verà en el horizonte
o al final del túnel,
es una opción detrás
del velo de cada cosa.
Las palabras tienen
su propia medida y peso,
los días no se acumularàn
en vano en los calendarios,
serán libres raíces
para nuevos frutos
y amaneceres.
Todo este tiempo
no alcanza en un poema,
pero la historia, como la poesía,
tiene sus fechas.
Nadie navegarà impune  sobre  
la memoria, ni firmarà
la última palabra.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, marzo 29, 2020

Un virus,
recorre el mundo
y no es un fantasma.
Pueblos del mundo,
Unìos.
Rolando Gabrielli©2020

sábado, marzo 28, 2020

Riego el árbol,
me da oxìgeno,
frutos, sombra.
Las lluvias riegan
la selva.
Yo me encargo
del jardín
de mi casa.
¿Quièn riega
el corazón del hombre?
Rolando Gabrielli©2020
 

La sombra

La sombra
se comunica
con la oscuridad.
Han pasado,
tanto tiempo,
sin verse.
Rolando Gabrielli©2020

viernes, marzo 27, 2020

La arquitectura

La arquitectura es una de las protagonistas en esta pandemia. Es refugio, hemos vuelto a la casa, la caverna moderna.
Rolando Gabrielli©2020

HOMBRE

Si no te vuelves
mas humano,
ahora,
te equivocaste
de especie.
Rolando Gabrielli©2020

Imàgenes fijadas


Imàgenes fijadas apenas en un alfiler
sobre la fragilidad del tiempo y la pared,
es lo màs visible de la memoria,
un pasado  y  presente  a la medida
conforme transcurren los años.
Aparentemente, la palabra
 es  la atmòsfera perfecta,
de esta nueva realidad,
para el futuro de unos signos
inciertos que el silencio tranza,
en profundas, imborrables,
palabras.
Rolando Gabrielli©2020

jueves, marzo 26, 2020

El reloj de arena

El reloj de arena,
es la medida
de mi tiempo,
cada grano cuenta,
ni un segundo màs.
Rolando Gabrielli©2020

martes, marzo 24, 2020

El silencio

El silencio
hizo silencio
en el mundo
y ya no supe màs de ti.
La pandemia, 
que nos ha tocado vivir
juntos a miles de kilómetros,
no es màs que
un distanciamiento,
sanitario.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, marzo 22, 2020

El arca habìa partido

El arca  habìa partido,

pero la humanidad

se seguía preguntando:

después de esta pandemia,

cuantos pilatos seguirán

lavándose las manos

en tierra firme.
Rolando Gabrielli©2020

La espalda me mira

La espalda me mira,
todo ha quedado atrás,
me dice,
avanza.
Rolando Gabrielli©2020

No dejan huellas

No dejan huellas tus pies,
 
luz invisible,
 
de estos días inexplicables,
 
viajan sin fin y se duplican
 
sin ser vistos en paisajes,
 
ni en las arenas junto al mar.
 
Quizàs escalan montañas
 
 o sueños por cumplirse.
 
En algún momento dejaràn
 
una señal .

Rolando Gabrielli©2020

sábado, marzo 21, 2020

En este oficio

En este oficio de la poesía,
se pierde y gana.
El amor es el vaivén de las olas
y a distintas playas va y viene.
La poesía encuentra su sitio
en las palabras o en ninguna parte.
Ordena magnìficas  vocales y consonantes,
como si fueran fardos de trigo
 en una esplèndida  pradera.
No he visto al hombre en estos tiempos
màs distraído en las màquinas
y olvidado de las palabras.
Rolando Gabrielli©2020

viernes, marzo 20, 2020

No hay derrota,
sin la derrota
y solo la derrota,
sabe que es,
transitoria,
pero profundamente
dolorosa,
como una mano
en el fuego.
Rolando Gabrielli2020

jueves, marzo 19, 2020

El amor es viral

El amor
es viral,
se multiplica,
disemina,
transmite
de tantas maneras
 y a veces,
aunque no tiene cura,
se hace inmortal.
Rolando Gabrielli 2019|
 

lunes, marzo 16, 2020

Despuès de todo







Después de todo,
fueron puras promesas,
pudieron ser verdades.
incluso a medias,
días hermosos,
inocentes, inolvidables,
¿còmo olvidarlos?.
El ojo del mar
guía sus aguas,
es nuestro secreto,
un camino por descubrir.
Una historia, dices,
se puede construir
con palabras,
es cierto
y después ser olvidada.
No lo olvides.
Rolando Gabrielli©2020

lunes, marzo 02, 2020

CARDENAL, VIVO EN LA GRACIA DE LA POESÍA


CARDENAL, VIVO EN LA GRACIA DE LA POESÍA
Rolando Gabrielli
Ernesto Cardenal
En las aguas del Gran Lago de Nicaragua,
allá, en el archipiélago de Solentiname,
asciende este ángel iluminado
  que el cosmos
y las estrellas nos  prestaran. (RG)


Murió Ernesto Cardenal, nos enamoramos del amor y de la poesía, con su poesía  a mediados de los sesenta. Sus epigramas, como dardos en el blanco preciso de los sentidos, recorrían América latina y nuestro círculo de aprendices de poeta, ávidos de una palabra deslumbrante que nos iluminara, lo  leía en las casas y parques con un ritual.
Se nos va nuestra vieja y amada juventud con su partida, toda una generación, vivió su poesía y apasionante historia, poeta viajero incansable, una voz auténtica, insobornable, inolvidable, inclaudicable, consecuente como pocos.
Viene de una potente tradición con Darío a la cabeza y él, con una poesía muy distante de Darío, más cercana  algunos poetas norteamericanos exterioristas, emerge con una  nueva  voz que se hace sentir en toda el habla castellana, con la cotidianeidad del misticismo y la esperanza del mañana.
Años después, sabríamos que  su evangelio fue la palabra y el hombre  en todas sus circunstancias. Hace un año estuvo por despedirse y renació de las cenizas  para escribir nueva poesía en homenaje a México, país que  amaba y siempre estuvo vinculado. Fue su último aliento Canto a México:   “No soy mexicano, pero soy de los muchos no mexicanos que aman mucho a México. Conocí a México desde mi temprana juventud y he vivido mucho en México y como muchos otros no mexicanos de México he sentido a México como mi patria”.  Estudió teología en Cuernavaca.
Son numerosos los poetas nicaragüenses vinculados y que han vivido en México. Rubén Darío pasó por Veracruz, México como un cometa bañado en whisky con motivo de una invitación de un presidente que había sido defenestrado antes que el arribara al puerto mexicano. Cosas de la poesía  y de la agitada vida del padre del modernismo.
Comprometido como pocos hasta el final de sus días con las causas sociales, en los días más oscuros de Nicaragua denunció la tiranía de los Somoza con poemas irónicos, originales, de una elevada sensibilidad social y política. Somoza develiza la estatua de Somoza en el estadio de Somoza, dice el título de uno de ellos, que no he podido olvidar, porque pareciera estar viendo al inolvidable Tachito frente a su estatua, despojándola de su cubierta, admirándose asimismo en un estadio aclamado por los funcionarios públicos de pie. Imagen que recuerdo en un teatro de Asunción, cuando ingresó el Furher de ese entonces, el General Alfredo  Strossner, que ya era una momia eterna y andante aún. Todos estábamos allí en medio de una aclamación inimaginable e inolvidable.
Cardenal cumplió una larga vida, 95 años, dijo al final de sus días que vivía en la gracia de la poesía y quien podría ponerlo en duda ante su magnífica e inclaudicable obra  exteriorista y profética. Un referente de la Teoría de la Liberación en América latina, incomodó a Juan Pablo II, quien  suspendió a divinis  el ejercicio como sacerdote. Hace un año en su lecho de enfermo moribundo, el Papa Francisco, levantó ese castigo y de inmediato dio misa. Vivió 30 años sin poder ejercer el sacerdocio, quien consideraba como su mentor al poeta  y monje trapense, Thomas Merton.
Definía la revolución como un mundo creado para Dios. “Me contaron que estabas enamorada de otro / y entonces me fui a mi cuarto / y escribí ese artículo contra el Gobierno / por el que estoy preso”
A Cardenal lo vi dos veces, en un taller de poesía que dirigía Enrique Lihn y en una entrevista que le hice en Panamá en 1975 o 76, con motivo de las negociaciones del Canal. Por ahí debe estar una foto que nos sacaron en unas mecedoras tropicales bamboleantes. Vertical como siempre se pronunció a favor de los acuerdos canaleros.
Si tuviera  hoy entre mis manos, reelería  Cántico Cósmico, una especie de Divina Comedia latinoamericana, dijo el poeta nicaragüense Coronel Urtecho, pero ese libro me  lo robaron en un asalto en calles  y quiero pensar que eran personas ávidas de la palabra.
Cardenal, autor de Epigramas, Salmos, Estrecho dudoso,  Oración por Marilyn Monroe, Hora cero, El celular y otros poemas,  los premios Reina Sofía  de España y Pablo Neruda de Chile, reconocimientos en universidades y a última hora le fue otorgado el Premio Cervantes, por equivocación, aunque se lo merecía, por la esposa de Daniel Ortega, a quien calificó de dictador.
El gobernó nicaragüense lo honrará con tres días de duelo nacional. Su obra y prestigio intelectual, moral, su amor a Nicaragua y a la gente humilde, son sus cartas de presentación para cualquier biografía o perfil que lo intente describir.
Un protagonista de excepción en el siglo XX, especialmente, no solo de la historia de su país, América latina y de la poética del habla castellana. Con él, culmina una época en la región.
ROLANDO GABRIELLI©2020

domingo, marzo 01, 2020

Muerta estuvo


Muerta estuvo la muerte,
callada, vacía
y volvió a ponerse de pie,
como si nada, a caminar.
Tenaz,  determinada, viciosa,
 Impune finalmente,
Impone, repite su rutina,
el libreto que la vida
le puso por delante,
en mortal desafío.
Rolando Gabrielli©2020

sábado, febrero 29, 2020

El ocaso de la muerte

 La muerte
es tan determinante,
solo cambia el buzo
y sale a correr
 por la carretera solitaria,
hasta un nuevo encuentro, 
con la vida.
Rolando Gabrielli©2020

viernes, febrero 28, 2020

Si los pájaros vuelan,
¿qué esperan tus alas?
Rolando Gabrielli©2020

El tiempo borra


El tiempo  borra tu rostro
y mis palabras ya nada retienen.
La hora es una mera convención,
y la realidad  no siempre es precisa.
Es mejor no despertar los fantasmas
del tiempo a ninguna hora.
Rolando Gabrielli©2020

Los ojos no ven

Los ojos no ven más
de lo que quieren
 ver.
Rolando Gabrielli©2020

Ángel no vueles

Ángel,
no vueles,
sin paracaídas.
Hoy nada es seguro,
ni el  cielo.
Rolando Gabrielli2020

martes, febrero 25, 2020

De otra galaxia


De otra galaxia provienes,
ángel de mi luz,
millones de años
nos separan el universo
y la realidad.
Aún espero,
este verano,
sentado en una plaza,
tu señal.
Rolando Gabrielli©2020

sábado, febrero 22, 2020

Nacimiento


Todas las fechas,
es la fecha,
el  hilo umbilical,
22 en los febreros,
de los tiempos,
la luz entra por un postigo,
refleja la mañana,
apenas un grito.
Viene lo nuevo,
la vida,
aprenderás del aire,
un nuevo aire,
la palabra.
Rolando Gabrielli©2020

jueves, febrero 20, 2020

Me viene a la memoria Oliver Welden



Qué será del poeta Oliver Welden,  mi querido y único traductor de este febrero emblemático, ya en la memoria de los tiempos que asoman y desaparecen como viejos lobos de una extirpe en extinción. 
Vaya  fecha este 20 de febrero del mes 2 en el año 2020, cuando todo va y viene  con el viento de una época  absolutamente nueva. Ciertamente otras banderas se agitan y hasta los muertos desfilan por su libertad emancipadora.
Las fronteras son el hilo más delgado de estas palabras y quienes las irán hilando, tejiendo en el nuevo abecedario de la historia, aunque hoy no tengan nombre o no hayan nacido, el futuro dibuja  y traza sus rostros que recorrerán las grandes avenidas y plazas públicas.
La poesía, viejo poeta y amigo, sostiene firme el timón de la vida, el amor, la solidaridad,  las cosas simples, la felicidad y la esperanza.
Un poema es la estrella inalcanzable que sin embargo brilla en nuestros sueños y en algún momento alcanzaremos como un racimo de uva.
La palabra es la más formidable  aventura de nuestras voces humanas en  los desiertos, selvas o en las grandes ciudades, donde el cemento y el acero erigen sus formidables  muros de silencio.
El mundo es la vieja  rueda que no deja de rodar en cualquier dirección para no detenerse y volver a sus infinitas inagotables  praderas de la abundancia. Paraderos ciegos aparecen y desaparecen en la rutas  y los pasajeros  desconocidos atraviesan  desiertos, mares, ríos y carreteras como aves migratorias  hacia veranos e inviernos inciertos.
Què serà del poeta Oliver Welden, me viene a la memoria el amigo en el mes de febrero, en fechas personales, mi traductor  en este mes verianego y cumpleañero. Se transformò en una  tradiciòn que Oliver escogiera algunos poemas escritos en el mes de febrero y que ya forman parte de este viejo Blog, que en octubre pròximo cumplirà 15 años.
Nada sabe nadie  y la fecha no es olvido.

Rolando Gabrielli©2020

miércoles, febrero 19, 2020

A distancia






A distancia,
la palabra,
no hace
más que rodar
sobre
otras
palabras
y convertirlas
en un silencioso
boumerang.
Rolando Gabrielli©2020

martes, febrero 18, 2020

S.C.

Si crees,
que podrìa 
olvidarme
de ti,
es,
porque,
tù y yo,
creerìamos
en el olvido.
Rolando Gabrielli©2020

jueves, febrero 13, 2020

No me hables de amor

No me hables de amor,
amor,
nadie està preparado
para tanto desencanto,
ahora  y en ninguna hora.
La distancia,
entre dos,
es territorio insospechado,
un hecho tangible,
inobjetable, hasta
para un corredor de fondo.
Rolando Gabrielli©2020

miércoles, febrero 12, 2020

Al ojo

Al ojo del fotógrafo,
la imagen responde
con su mejor imagen.
Rolando Gabrielli©2020

lunes, febrero 10, 2020

Leer los lugares

El cielo nos mira
y nosotros creemos
contemplar sus estrellas.
2
El abismo observa
en silencio la cima,
sabe que nunca la alcanzarà,
pero no deja de admirarla.
3
Un puente no privilegia
su entrada ni salida,
no ignora que existe un principio
y un fin,
y viceversa.
4
El árbol mira las hojas caer,
como se desnuda la rama,
sabe que es un ciclo cada año,
no solo es paisaje.
5
El mar mira a la isla
y se pregunta: ¿cómo
llegó hasta ahí?
La isla, en cambio, mira
al mar como su infinito horizonte.
6
El hombre construye puentes,
abre tùneles,
acorta  y une distancias,
por cielo, mar y tierra,
¿por què tropieza siempre
con la misma piedra?
7
Febrero es un mes
en el calendario,
no supera los veinte y nueve días,
personalmente
es mi punto de partida,
en el calendario de la vida.
Rolando Gabrielli©2020