sábado, febrero 20, 2010

Es posible es






Es posible es
el aire que respiras,
todo un mundo
en una burbuja,
vasto y secreto
que sube a la superficie,
como tu cuerpo.
Rolando Gabrielli©2010

GRANADA, EL ULTIMO FESTIVAL DE POESÌA



Los Festivales de poesìa, los imagino, como una Gran Venta de Patio, For Sale, un mercado de las pulgas: Poesìa al por mayor y menor. Estos enormes bazares, donde llegan poetas de todas partes del mundo, de aquì y allà, y se juntan como una gran cofradìa, no sòlo a leer sus poemas, sino a conocerse, a transmitirse de viva voz sus experiencias, lecturas, sueños y caminos. Desde algunos años se vienen realizando en Colombia, Bolivia, Mèxico, Venezuela y Nicaragua. La poesìa atraviesa los cuatro puntos cardinales, porque los poetas provienen de varios continentes y sus mochilas contienen sus experiencias personales y geogràficas.
La poesìa es un viejo artìculo para cantarle a la vida, belleza, amor, la polìtica, la libertad, la derrota, ventura, sueños. Un instrumento de la palabra y voz, anterior a la palabra.
El Festival se transforma tal vez en el mayor intercambio de la palabra. Es lo que saben hacer los poetas. Convertir en lenguaje las experiencias cotidianas, personales, las cosas y naturaleza que les rodean, como las relaciones con las personas, los objetos y la vida en una palabra. En cuatro letras finalmente se reconoce la poesìa: VIDA. ¿El poema es el medio o el mensaje? El poema y la poesìa deben ser lenguaje nuevo, una mirada no conocida. Detràs de la palabra, està la poesìa. El poema tiene su propia mirada.

viernes, febrero 19, 2010

Vida, no me des la espalda

¿Antes de morir
la muerte se siente herida?
¿Antes de entrar la muerte
pide permiso?
Antes de partir,
la muerte se queda.





No vengo por ti,
sino por mi misma,
espejo deseado,
me someto,
sin respirar apenas
un hâlito de vida.
Rolando Gabrielli©2010

miércoles, febrero 17, 2010

Del Maya Sutra al Apocalipsis

















Podrìamos haber titulado esta nota: 2012, la fecha Maya. O El ùltimo ciclo Maya. ¿Màs allà de los Mayas, habrà planeta? O el viejo clichè con el que la TV nos mueve el piso y los sentidos los pone al revès: La ùltima profecìa Maya. Todos los tìtulos llevan los efectos especiales del Apocalipsis, donde los cuatro Jinetes se acomodan en sus butacas y se asombran de la capacidad de destrucciòn de los seres humanos. Hasta el popcorn, las palomitas, las cabritas chilenas, parecieran estallar en esta atmòsfera como si nevara para siempre. Hollywood ha incursionado en todos estos temas y ha superado la ficciòn. El ùnico que parece estar seguro de sì mismo en primera fila, es el cambio climàtico. La última jugada de los Maya, que de acuerdo con la cientìfica rusa, Galina Ershova, nunca profetizaron el fin del mundo, es haber "prestado" sus playas de Cancùn, para que los expertos del mundo se reùnan el mes de noviembre pròximo y veràn que haràn con tanto CO2 en sus manos. Las señales de mal tiempo continùan por el mundo, volcanes preparandose para una erupciòn, pueblos de Italia y Colombia, que sucumben por los desmoronamientos de colinas, nieve que congela los huesos de las ciudades, inundaciones que arrasan poblados y Haitì con un terremoto corona la destrucciòn y muerte de 230 mil cadàveres contabilizados.
La doctora Ershova, directora del Centro de Estudios Mesoamericanos "Yuri Knórosov" de la Universidad Estatal de Rusia de Ciencias Humanas, aclarò hace unos dias que "la teoría maya sólo anunciò la presencia de sequías y enfermedades en los próximos 20 años a partir de su escritura. "Los textos astronómicos no hablan de ninguna profecía "hablan sobre cosas reales y muy concretas, nada de cosmovisión y nada de muertos en 2012, simplemente ellos hablaban de sequías", subrayò la especialista en antiguas civilizaciones, culturas y lenguas del Nuevo Mundo y en particular la de la cultura y escritura de los mayas, durante una reciente visita a Mèxico donde brindò una conferencia magistral en la Universidad Autònoma de Nuevo de Leòn, intitulada: La vida de los Mayas a travès de los teros jeroglìficos. Galina Ershova, autora de numerosos artìculos cientìficos, de arte, literatura y varios libros sobre la escritura maya, la historia y la arqueoastronomía, dijo que los mayas hablaban de cosas reales, eran mucho màs inteligentes . En su trabajo en Rusia, advirtio que a travès de los textos mayas analizan su vida y no por medio de "gringadas que aparecen en las peliculas de Mel Gibson", quien ofendio la vida antigua maya cuando utilizaron todo lo nuevo de Yucatan y Quinta Roo". Señalò en su conferencia que para poder descifrar los jeroglíficos mayas, el pionero ruso Yuri Knórosov, tuvo que utilizar un modelo matemático, 365 signos de escritura silábica fonética y los 29 signos de Diego de Landa para poder comprender el mundo maya". Precisò la estudiosa rusa que los textos mayas no sólo son una visión del universo, sino una reflexión de nosotros mismos para ver en qué mundo vivimos" . "No hay nuevos cambios en los estudios de los jeroglificos mayas, revelò, todo quedará en un proceso de acumulación que estará profundizando en el pasado, presente y futuro del contexto social."



martes, febrero 16, 2010

No voy màs lejos






No voy màs lejos,
no voy màs cerca,
no voy a ninguna parte
y sin embargo
no me quedo,
permanezco tal vez
con un pie no sè donde
y voy a seguir avanzando.
Rolando Gabrielli©2010

Martes de Carnaval






¿La màscara es el cuerpo?
¿Què viene hacia ti y va,
misteriosa?
El mar de estas aguas,
que he de beber,
la sal de tu cuerpo.
El dìa se asombra
en la copa alzada
y el viaje espera
en algùn puerto.
Rolando Gabrielli©2010

Tus dìas negros


Tus dìas negros me iluminan
porque son oscuros, oscuros
y en mì reflejan la luz que ocultas.
Yo me debo a la màs inùtil
de las transparencias,
me vampirizo.
Rolando Gabrielli©2010

domingo, febrero 14, 2010






El Carnaval, universo de la carne y el deseo, està en pleno movimiento, serpentea como una anaconda subterrànea por el Istmo y la ciudad cosmopolita se ha vaceado hacia su interior, como si un gran pez desobara sus huevos en el mar. Es la fecha sagrada del pueblo, donde abandona todo, su cuerpo y alma, empeña lo que tiene de valor en su casa, vende su sangre, deja hasta dienets de oro y todas suerte de artefactos electrònicos a cambio de unos dòlares para gozar el carnaval y olvidarse de sì mismo. Son cuatro dìas intensos largamente esperados y donde tambièn se mueve la economìa porque todo se vende, alquila y proliferan las ventas de comida y servicios ambulantes a lo largo de la geografìa. El carnaval es colorido, vida, mùsica, una entrega fìsica sin lìmites, cuando el verano tropical se enciende de punta a punta soleado, caliente, vital. El mar que envuelve el delgado istmo, brilla y refleja que todo esta vivo alrededor, mientras el carnaval pràcticamente no descansa, ni duerme y si lo hace es con un ojo abierto para continuar su inetrminable danza en sus noches màs frenèticas donde las orquestas tocan para olvidar y gozar.
El carnaval es vida y muerte, no sòlo porque finalmente culmina con el llamado mièrcoles de ceniza, sino por quienes quedan en la carretera o en algùn enfrentamiento o asalto callejero. Para ellos, serà el ùltimo carnaval.

jueves, febrero 11, 2010

Señal inequìvoca






El poema està vivo
y coleando, Vallejo,
sale espuma,
señal inequìvoca.
Rolando Gabrielli©2010

miércoles, febrero 10, 2010

El ojo de Picasso









El ojo de Picasso
es el de Pablo Ruiz,
el mismo
que vio y pintò
la miseria humana,
el perìodo azul y rosa
o el mundo animal,
se fijò asimismo en los arlequines
y retratò la mujer
como un cubo de cristal
impenetrable,
con las entrañas y vìsceras
de un animal siempre vivo
Tuvo màs èpocas
y usò el mismo ojo
que arrastrò la bestia
incodificable,
parida en el Guernica.
Rolando Gabrielli©2010

martes, febrero 09, 2010

Un cisne




Un cisne,
aùn despuès de muerto,
siempre
serà un cisne.
Rolando Gabrielli©2010

El poema me señala







El poema me señala
con el dedo
y no sè si confìa
en mi plalabra
o espera un golpe
de azar o rebeliòn
de las palabras
que aùn desconoce.
Rolando Gabrielli©2010

viernes, febrero 05, 2010

Amor entre dos Islas




Cien sonetos de amor
XCIV
SI MUERO sobrevíveme con tanta fuerza pura que despiertes la furia del pálido y del frío, de sur a sur levanta tus ojos indelebles, de sol a sol que suene tu boca de guitarra.
No quiero que vacilen tu risa ni tus pasos, no quiero que se muera mi herencia de alegría, no llames a mi pecho, estoy ausente. Vive en mi ausencia como en una casa.
Es una casa tan grande la ausencia que pasarás en ella a través de los muros y colgarás los cuadros en el aire.
Es una casa tan transparente la ausencia que yo sin vida te veré vivir y si sufres, mi amor, me moriré otra vez. P.N

Las cartas, aunque adquieran otras formas, sean epìstolas electrònicas, alejadas de la tinta tal vez, no lo estaràn del corazòn ni de las palabras, y seguiràn existiendo como un paso real de la intimidad entre dos.
Gènero literario o no, como quiera clasificàrseles, detràs de las palabras estàn las historias, las vidas de los protagonistas, sus circunstancias, pasiones, el amor, sus dudas, deseos, sentimientos
y ese sentido de urgencia de decir lo que hay que decir sin màs intermediarios que el papel y el destinatario (a). La polìtica y la literatura, sobre todo, han recurrido a las cartas para salvar màs de alguna situaciòn, cumplir un mandato del corazòn, poner en blanco y negro un mensaje de puño y letra. Las misivas suelen explicarnos no pocas cosas de sus autores, destinatarios y de las circunstancias que les rodean, como de sus obras y proyectos en el caso de los escritores. Las palabras son un hilo delgado como el canto del papel y son miel para biògrafos, crìticos, estudiosos o simples lectores que buscan la verdad detràs del papel. Las cartas no son un montòn de palabras ordenadas para leer, sino huellas que empujaron a plasmarlas a quienes las escribieron.
La carta va cerrada en su intimidad porque està destinada a su destinatario quien la abre por primera vez y conoce de primera mano un mensaje que le atañe exclusivamente a èl o ella. Por eso despierta tanto interès cuando es descubierta por un tercero y la magia y hechizo de su contenido individualista, se hace pùblico. La ley suele penar tàcitamente el fisgoneo de una misiva, la indiscreciòn, curiosidad, intrusidad y violaciòn a secas de una correspondencia. La correspondencia es el tràfico especìfico e intransferible entre dos personas: un tercero sobra. Las cartas viajan de un emisor a un receptor. El tiempo pasa. Las personas, tambièn. Los papeles y recuerdos, los fantasmas quedan en silencio archivados, pero suelen volver a traducirse, presentarse en sus palabras.
Franz Kafka, uno de los escritores màs complejos, enigmàticos, visionarios del siglo XX y cultivò el gènero epistolario como una urgencia de sobreviviencia, un ultimàtum que le daba la vida cada noche, esa asfixia real de la angustia. En sus cartas a Milena y Felice, podemos adentrarnos en toda la intimidad de Kafka, como si estuvièramos adentro del caracol de sus sentidos. Nos enteramos de confeiones que nos llevan a su lteratura ademàs de vida personal. Otros han sido menos despiadados consigo mismos, pero la historia de la literatura està plagada de cartas terminales, apasionadas, reveladoras y siempre con un destinario privilegiado que recibe una poderosa carga emotiva, reflexiva y de conocimiento del otro, ùnica, instransferible, palabra volcada literalmente sobre el papel.
Pablo Neruda, el Capitàn, y Matilde Urrutia, Rosario de la Serna, vivieron un amor clandestino, torrido, definitivo en la Isla italiana de Capri y de ahì surgiò un libro clandestino por 11 años: Los Versos del Capitàn, cuya ediciòn anònima lanzò Losada al mundo en Argentina. Aunque, en honor a la historia, la ediciòn màs clandestina y original fue la italiana, en 1952, de sòlo 44 ejemplares, Esto ya es historia conocida, pero lo que es inèdito son las cartas que se cruzaron el Capitàn y Rosario, y que ahora se editan en España (Seix Barral) despuès de permanecer màs de medio siglo ocultas en algùn lugar que revelarà, su editor, el chileno Darìo Osses, cuando se publiquen en Chile. ¿Extraños caminos editoriales, primero España, despuès la casa del poeta.?
Neruda conocerìa Matilde, a quien llamaba La Chascona, Patoja, en un concierto en el Parque Forestal de Santiago de Chile, pasiòn que se consolidarìa y terminarìa con la relaciòn legendaria de Neruda con Delia del Carril, una argentina aristocràtica y comunista que presentò al poeta chileno en España y Francia ante los màs connotados intelectuales de la època. La Hormiguita y la Revoluciòn Civil Española cambiaron la vida y poesìa del autor de las mìticas Residencias en la Tierra. Neruda renunciaba a la poesìa que le "apartaba del hombre como ser social", a su "atormentada" visiòn, pero no abandonarìa su poètica amorosa y pasiones humanas.
El amor naciò en Mèxico, en medio de uans fiebres altìsimas que le daban a Neruda. ".... puedo decirle que desde que la vi, aunque tuviera fiebre (41) (como de costumbre) me prendè de usted., hechicera de bolsillo...y lejos del romanticimos y la sutileza poètica nerudiana, agrega..." y el muy pelotudo tuvo que llegar a Rumania para darse cuenta, y asì fue y asì fue,...y despuès viene el poeta: tù la sultana del mar seràs, yo fui a buscar perlas y...regresa a la realidad prosaica....regreso trayendo Patoja en el alma, ay sì si y ay no nò, y entonces a Ud què le pasaba, frivolona, dirà pero todo fue asì y hoy podemos enfermarnos juntos, sudar juntos, y revivir juntos para querernos-solo por querernos-toda la vida. Nuestro amor es como estos dìas de mar: limpios y claros, solo para ser felices. Suyo su admirador".
El amor por Matilde volverìa a nacer y renacer en Cien Sonetos de Amor y diseminado por libros nerudianos a lo largo de su existencia: Estravagario, La Barcarola y El Mar y las Campanas: Final... Matilde, años o dìas/dormidos, afiebrados, aquì o allà....es el final de Neruda y lo dice: Fue tan bello vivir/cuando vivìas! El mundo es màs azul y màs terrestre/de noche, cuando duerno/enorme, adentro de tuus breves manos.
En las cartas de este amor còmplice, como en toda correspondencia amorosa, urgente, apasionada, se escribe y dice de todo, y las palabras resisten las lecturas del otro, el amado o la amada, como càpsulas de insomnio o agua bendita que cae como bàlsamo. En el amor como en la guerra, la vieja frase que usan hasta los psiquiatras, sucede de todo y es posible aùn màs. En esta relaciòn hubo silencio, traiciòn, distancia, y se viviò como una batalla en campo minado, a veces, otras en el abandono y siempre en la tenacidad de alcanzar el objetivo. El poeta le decìa:" Yo confìo en tì, y aunque no tenga sino tu silencio què me importa, no todo, y cada cosa te hablarà de mì a toda hora, y todo me trae noticias tuyas". Son cartas que recogen un perìodo de 23 años y edstàn escritas en tinta verde, la mayorìa, pero hay colores como el lila y algunas son brevìsimas y otras entre 4 y cinco pàginas.
Y la pasiòn que tocò el corazòn y la campana del poeta en varias ocasiones hasta el final de sus días, el Neruda siempre telùrico, amante de la tierra y el cuerpo femenino, volcànico, compara su amor con un arado, el instrumento que prepara la tierra, la surca para la futura siembra. "No eran celos, amor, sino exigencia de tu plenitud, de tu totalidad. Ahora ya te he arado entera, te he sembrado entera, te he abierto y cerrado, ahora eres mìa. Para siempre!. "
Este es el amor entre dos Islas, la italiana de Capri e Isla Negra, en la costa chilena, que sòlo tiene el nombre de isla otorgado por la gracia del vate chileno, lugar que transformò en su mìtico refugio y donde escribiò hasta sus ùltimos dìas como si estuviera al mando de un barco varado al frente del tormentoso ocèano Pacìfico.
En Los Versos del Capitàn, Neruda relata la historia: Toda la noche he dormido contigo/junto al mar, en la isla./Salvaje eras entre el placer y el sueño/entre el fuego y el agua.

miércoles, febrero 03, 2010


Hoy falleciò mi padre,
lo supe dìas despuès,
una fecha pàlida
casi para un desconocido
Lo encontrò mi hermano
totalmente muerto
en su cama
Recuerdo la autoridad
que aùn aborrezco
Mi sombra ocultàndome
en la noche
El miedo no produce
buenos momentos
Un dìa dije,
me voy,
mi espalda sostuvo todo
el peso de sus ojos.

Memoria de la campana



La campana tañe

la memoria

del sonido

2

La campana tañe

el sonido

que no olvida

3

El oficio tañe

de memoria

la campana.

4

Tañe, tañe el sonido

que la memoria

le acompaña al olvido.

5

El olvido tañe

la memoria

que la campana repica

martes, febrero 02, 2010

El pez es azul

















El pez es azul aùn bajo el oscuro rìo
y aunque cree que nunca lo abandonarà,
el rìo que lo vio nacer,
lo dejarà partir.
Rolando Gabrielli©2010

¿El àrbol ha torcido el camino?
¿O el camino ha torcido el àrbol?
Mujer,
es hora que vuelvas
a la cama.
Rolando Gabrielli©2010

lunes, febrero 01, 2010

Bolaño vs Bolaño

"Por la ventana entra el rumor del mar mezclado con las risas de los ùltimos noctàmbulos, un ruido que tal vez sea el de los camareros recogiendo las mesas de la terraza, de vez en cuando un coche que circula con lentitud por el paseo marìtimo y zumbidos apagados e identificables que provienen de las otras habitaciones del hotel. Ingebor duerme; su rostro semeja el de un àngel al que nada turba el sueño..." El Tercer Reich
Pareciera todo indicar que esta novela de Roberto Bolaño, El Tercer Reich, que saldrà a circulaciòn el pròximo 4 de febrero, no contaba con el aval editorial de su autor. Relegada desde
1989 en un cajòn de Blanes, el mìtico autor de Los Detectives Salvajes, la calificaba de "una mierda insalvable". Dueño de una retòrica sin servilleta ni smoking, Bolaño asì se referìa a su ùnica novela inèdita de 400 pàginas, en una entrevista brindada en el 2001 al periodista Antonio Lozano. Ya no està fìsicamente el prolijo y meticuloso cirujano de la palabra, Bolaño, para enmendarse planas asì mismo. Uno de sus ùltimos esqueletos ha salido del closet y se expondrà al juicio de los lectores y crìtica, y en su ausencia, muchos veràn a Bolaño vs Bolaño, en una comparaciòn retrospectiva de su obra. Cuando un pelo del lobo anda suelto es que la propia bestia anda suelta.
Juegos de guerra y ficciòn, mundos terminales de Roberto Bolaño desarrollados en la Costa Brava, algunas luces y embriones, pistas, del formidable narrador que conocerìamos despuès. Se habla de una novela primeriza, pero cerrada, no quemada, y los Max Brod que le rodearon, dos especìficamente, advierten de alguna manera que si no la mandò a quemar es por que es publicable. El poeta chileno Bruno Montanè, uno de sus amigos, es una historia ya conocida, dijo que Bolaño le llamaba a esta novela La estrategia del Mediterràneo y que le parecìa que tenìa una estructura demasiado lineal, alejada del novelista que llegò a ser. Jorge Luis Borges, uno de los referentes de Bolaño, retocò su primer poemario y otros libros, que considerò no tenìan la madurez y maestrìa que èl le asignaba a su palabra. Bolaño no tuvo la oportunidad con una serie de materiales que dejò antes de morir prematuramente. Su fama habìa llegado poco antes de morir y se habìa transformado un referente post boom en Amèrica latina, que despuès desembocarìa en un autor de culto tambièn, por carambola, en Estados Unidos, y sobre todo el olfato, ojo, instinto , valor y generosidad de Susan Sontag, quien lo introdujo al paìs del norte.
A Lozano, Bolaño le dijo casi en un mea culpa, que nunca màs escribirìa una novela sin tener clarìsima la estructura, la forma y el argumento. Esto es en su opiniòn, sin tener la historia en la cabeza y a su gusto. A Bolaño le gustaban los juegos estrategos y la novela, en forma de diario, es un ensayo de estos juegos, el llamado El Tercer Reich, y cuyo personaje, Udo Berger, es un campeòn en su paìs. A Bolaño le obsesionaba el nazismo y era un conocedor profundo de la Segunda Guerra Mundial.
Esta novela primeriza, que no de principiante segùn el crìtico Ignacio Echeverrìa, habìa saltado del cajòn y mecanografiada perfectamente, al ordenador, unas 60 pàginas, lo que hace suponer que Bolaño le meterìa mano. Aunque existen huellas de su trabajo de correciòn a mano en las pàginas mecanografiadas. Una novela, sin duda, nunca termina de afinarse por a b c motivo, falta algo, sobra y se hace necesario el bisturì final que disecciona el cuerpo para darle màs vida y no convertirlo en un cadàver. La suerte està echada, el gran patrocinador de la obra de Bolaño, el español Herralde, està feliz y considera que su lanzamiento es un acierto. Ha dicho que se trata de una obra que crea una atmòsfera ominosa , de peligro y horror latente.
Bolaño mantuvo la novela como un proyecto posible hasta el final de sus dìas. dejò tros inconclusos, como Los sinsabores del verdadero policìa y Diorama, retazos de novelas. Pablo Neruda, en quien Bolaño no confiaba, pareciera haber vaticinado su destino, refirièndose al mismo poeta antes de m orir: me publicaràn hasta los calcetines. Dicho y hecho.

Tu espejo


Tu espejo
en la nieve
me mira y refleja
el blanco absoluto
de la inmensidad
de la noche.
rolando gabrielli©2009

domingo, enero 31, 2010

Haitì



Màs abajo,
màs,
vamos gusano,
nada que perder:
màscara o cabellera.
rolando gabrielli©2010

sábado, enero 30, 2010

La fecha sin tèrmino





A J. D. Salinger
¿La muerte es eterna o la eternidad nos vuelve a sonreìr? ¿Los parèntesis son espacios en blanco o de libertad? ¿El camino es ùnico o pasamos al del frente sin percatarnos, como si siempre fuera un camino nuevo? ¿La ilusiòn està a la altura de la realidad? ¿Màs puede ser menos o igual? Me dijiste cerca del mar que era màs filòsofo que narrador, o algo parecido, como si estas preguntas quisieran reafirmarlo. Què va!, somos el cordòn umbilical de nuestro propio cuerpo. El mes se va redondo como la Luna de esta noche y no me estoy saliendo del libreto. Es que no hay un papel para ser rayado, todo es sobre el ordenador en blanco. La literatura se basa en que lo que se escribe no estaba escrito. es la historia de la vieja inocente ola y termina por derrumbar el acstillo de arena, que era nuestro principio. Fràgil, pero comienzo. Y asì todo tiene su historia, la misma historia como la vieja rueda, no descansa. Es como saber si la punta de un hilo negro nace de la oscuridad y la de un hilo blanco es luz solo por nombrarla. Las tapas de un libro producen un efecto, pero sus palabras tendràn que convencerme. El exterior es el croar de la rana, pero donde la luna ilumina, hay un reino. No siempre sabemos hacia donde vamos. De donde venimos, sin ir màs lejos, puede tener una explicaciòn. Al menos la de la historia corta del nacimiento. Fechas, inscripciones, las anècdotas que con el tiempo van creciendo como un currìculum invisible. El camaleòn ha encontrado su respuesta. Sabe que la puerta se pueda abrir por dentro y por fuera, y cerrar, viceversa, depende de la ocasiòn.
La literatura tambièn es silencio y no decir nada, sino empujar hacia dentro la sìlaba, la saliva de la palabra que va creando su propio bolo alimenticio sin que nadie estè apurando la digestiòn del libro. Es la libertad del escritor de escoger el tamaño de su soledad, la luz de su propia oscuridad, què hacer y cuando largar de sus vìsceras sus malditas obsesiones. Acto pesonal el de la escritura y tambièn el de la publicaciòn. Es como si uno quiere conversar con el vecino o no. Sì, com osi alguien escogiera tu propia almohada y los sueños a soñar. La espalda es un buen soporte para el olvido y gran consejera para. Hay un horizonte detràs de la espalda, el que a veces olvidamos, y uno frente a los ojos. ¿Cuàl està màs lejos de alcanzar? Alguien puede decir que uno ofrece un pasado y el otro un futuro. ¿Hacia adònde pueden llevarnos las palabras? Mejor ni pensarlo. Pero la palabra es placer. Yo guardo dos o tres en un estuche. Son palabras de emergencia. Una especie de alerta roja de una mìnima expresiòn. Especie de comodines. No siempre resuelven. A veces encajan. Otras, quedan sometidas a su silencio, como pajillas en un inmenso trigal. Ellas se acomodan a las circunstancias y pueden llegar a cruzarse de brazos o disparar. Un rìo, en mi experiencia, las vuelve a bañar dos veces y muchas màs y no dejaràn de ser las mismas, pero volveràn a ser otras por un instante. ¿Alguien puede editar dos veces un mismo rìo? Irse del libreto no està en uno, puede ser como perderse en la ciudad, caminar entre las moles de cemento y hierro, mirarse en los cristales de los rascacielos, aspirar todo el veneno que carburan y no carburan los automòviles. Asì se puede llegar a vivir como un lagarto en un pantano seco. ¿Se puede llegar a arrastrarse en cuatro patas? Boquean por las calles y no importa la temperatura. Creen pertenecer a un lugar que arrasò con los manglares y bosques. Al otro lado del planeta una mancha de nieve blanca sucia mantiene los ojos atentos en algùn camino y los cuerpos frìos se lamentan del paso oscuro de sus sombras. La mueca helada es lo que dejan algunas presencias como una postal de un frigorìfico. La literatura, en cambio, es como una bala alojada en el cerebro, aunque todos sabemos que està en el corazòn. Es perfecta cuando ella ni nosotros la abandonamos. Puede llegar a ser un acto suicida compartido, en el mejor de los casos. Uno no escribe para que alguien pueda entretenerse en las noches, pero puede ocurrir. La palabra es parte del insomnio, del juego, de la historia, y soy de los que entiendo que el tiempo me pisa los talones y que es època de escritura. Se escribe por necesidad, placer, urgencia, porque es algo inevitable. Escribo porque sè que siempre habrà un lector oculto detràs las ramas. En verano le devuelvo las hojas al bosque y sepulto mis fantasmas. En invierno, veo crecer la lluvia con el bosque y comparto el oxìgeno que me regala cada dìa. Un escritor verdadero, se atrinchera en las palabras y siempre ve el bosque. A veces la esperanza ocupa el lugar del codo y no deja de ser un lugar duro, pero flexible. Es como guardar en la mano una nuez que algùn dìa romperemos. La nuez es sorprendente, su fruto solitario, avaro, exquisito, y a pesar de la dureza de su superficie, se rompe. La mano reafirma la historia : el viaje es lo que importa, Homero. Hay que emprenderlo y cada ruta tiene su objetivo. Un viaje puede ser literalmente hablando hacia algùn lugar o convertirse en una trinchera de uno mismo. Para escribir no se necesita estar de viaje ni tener boleto para algùn lugar. La literatura tiene un origen clàsico en el amor y el dolor, en el silencio, ausencia, la observaciòn, imaginaciòn y la memoria. Yo agregarìa un pedazo de azar. Un escritor que no encuentra un trèbol de cuatro hojas en su vida, puede llegar a perderse. Hacia adentro quizàs sea la gran mirada, pero siempre es una decisiòn personal intransferible. se puede llegar a la ausencia total, dispararse fuera de la historia, calendario, de la aspirina cotidiana de la vida. Restarse tambièn es un compromiso. Se puede quedar fuera del escenario y ser actor por una vez, por necesidad, y volver a hacer mutis por el foro, y seguir trabajando en la obra por puro placer personal.Todo es tan posible como lo imposible. ¿Ponerse en el lugar del que està adentro de sì mismo? ¿Es un oficio mayor el pasar a ser observado y dejar de observar al otro? Una opciòn es porteger el cuerpo, no exponerlo, al vuelo incesante de las aves de rapiña que esperan el trofeo. Una elecciòn es un camino y un camino es una elecciòn. No nos preotejamos la cabeza con sombrero ajeno, las ideas no floreceràn. Y siempre tendremos nuestro propio Yo, aunque nos viajemos hacia nuestro interior. Se sienta con nosotros al desayuno, va al baño y se mezcla entre las sàbanas. Nos invita a veces a ausentarnos, pero se nos presenta en no pocas ocasiones. ¿Es màs fàcil dormir con el Yo y no exponerlo a la superficie? Las preguntas no vastan y menos las respuestas.

viernes, enero 29, 2010

Peces en mi memoria


Peces de una misma pecera
y camada,
la gracia del cuerpo y el agua,
son un rìo que atraviesan,
peces en mi memoria.
rolando gabrielli©2010

Versiones de un poema



El viento gira solo,
la espada corta el grito
de la garganta
y una mano feroz mueve
el hilo
que queda colgando.
2
Una mano mueve
el feroz hilo de la vida,
el viento gira solo
y la espada corta
el grito de la garganta.

jueves, enero 28, 2010

Salinger, la muerte del pez banana






Alejado tal vez por ùltimo de sì mismo, el talentoso y enigmàtico J.D. Salinger, decidiò partir finalmente a los 91 años y olvidar quizàs su famoso imborrable pasado literario, que los adolescentes norteamericanos y del mundo convirtieron en mito, lectura de culto. La literatura norteamericana ha perdido su principal mito. Fue como un rayo que iluminò una època con su obra emblemàtica-The Catcher in the Rye- y se consumiò en su propia luz, que se hizo expansiva màs allà de su voluntad. Salinger se borrò pùblicamente, no editò un libro por màs de 40 años hasta su muerte y se opuso a cualquier reediciòn no convenida, con la tenacidad de un guardiàn solitario refugiado en su cabaña en New Hampshire.
Todo esto y màs, pelearse con los fotògrafos, pedir que retiren una pàgina sobre èl en Internet, querellarse contra un sueco que escribiò la segunda parte de El Guardiàn entre el centeno (The Catcher in the Rye) o El Cazador oculto, quemar las cartas de sus admiradores, forma parte de su historial kafkiano y de su bien ganada leyenda y reputaciòn de ermitaño, irreductible anacoreta.
Esta leyenda es su vida real, por la que combatiò hasta el final de su existencia en solitario, inclusive contra una joven amante, la que vendiò unas cartas ìntimas contra su voluntad por la suma nada despreciable de 150 mil dòlares, hace màs de una dècada. Salinger, padre y filòsofo del silencio, se opuso tambièn a que El Guardiàn fuera llevado al cine y que cualquier palabra suya se imprimiera o registrara. Salinger, de origen judio polaco e irlandès- escocès, fue dueño de sus palabras hasta el final de sus dìas, no dejò que un punto y coma fuera a parar a una editorial.
El legendario escritor, con màs de 60 millones de ejemplares vendidos de su Cazador oculto, editado en diversas lenguas, nos hizo ver, lo recuerda su representante ahora que ha muerto, que estuvo en este mundo, pero que no participaba de èl.
Concediò una ùnica entrevista en su vida en 1974 y por telèfono al New York Times, periòdico que dio la primicia de su muerte y que lo calificò en su tiempo: un sacerdote del culto subterràneo, que florece principalmente entre jòvenes acadèmicos.
Alabado por la màs exigente y oficial crìtica norteamericana, calificado por Hemingway de escritor con talento infinito, pero para Salinger, Ernest H., era un segundòn, no superò la crìtica familiar, como padre egoìsta y narcisista en su dolor y con desprecio del ajeno. No le dio cuartel ni a su sombra, este sobreviviente de la Segunda Guerra Mundial, del famoso Dìa D de Normandìa. William Faulkner, uno de los padres de los autores del boom latinoamericano, dijo que El Guardìan es "la obra maestra de su generaciòn"
La vida del autor del citado cuento: Un dìa perfecto para el pez banana, deja a Salinger entre la veneraciòn y aplausos de sus fieles lectores y la crìtica àcida, sin otra retòrica que la franqueza descarnada, de lo que piensa de èl su hija Margaret. Ella escribiò El Guardiàn de los sueños, una biografìa del dolor, frustraciòn y desencanto paterno, del Salinger desconocido en la intimidad de su familia. Llegò a Sargento, comenta la hija, transitò de civil a militar y no retrocederìa jamàs, ni volverìa a las filas de la civilidad, le recrimina finalmente Margaret. Mi padre, ha dicho, sin embargo, se ha pasado la vida escribiendo cosas bellas. Nunca dejò la trinchera.
Frases màs o menos, casi todo pareciera estar dicho en algunas pocas palabras y lo que queda es comprobar si efectivamente Salinger escribiò algo màs, porque tanto su hija como mujer, aseguran, al igual que el propio escritor, que lo hacìa todos los dìas y los textos los guardaba en una caja de fondo. La palabra bajo llave. Jerry, como impuso que le llamaran sus allegados, se transformò en un personaje a la altura de su propia literatura. Se narraba asimismo, como si el pasado no existiera. ¿Le puso un candado a todos los ayeres y llaves al futuro mientras viviera?
Sin embargo, las leyendas son leyendas y en el fondo de ellas se agita una persona, un hombre, un escritor en este caso. Por ello existe siempre la posibilidad de un discurso interior màs complejo. La prensa anduvo por años, como las editoriales, intentanto cazar al Cazador oculto en su centeno. El nercado le reclamaba un nuevo debut a su mayor estrella, la màs brillante y silenciosa. El mercado tiene testeronas de ave de rapiña y pulsa hasta el aroma y el vacìo de las palabras. Luego vampirisa todo lo que toma a su manera. Salinger, como sabemos, se ausentò de toda publicidad, marginò del dios mercado, pero lo espiò y disfrutò a su manera. Llamaba, cuentan, a los canales de TV en Estados Unidos a las presentadoras que màs le gustaban y conversaba con ellas para saber si le leìan y de paso seducirlas. Se mantenìa vivo detràs de la cortina de humo donde desapareciò un dìa para seguir ocultàndose hasta el final, fuera del alcance de los cazadores furtivos, a pesar de sus casi dos metros de estatura. Muy pocas fotos, las dos ùltimas de sorpresa, esa que da la vuelta el mundo protegièndose del fotògrafo con su brazo derecho e inclinado en el otoño de su vida. Sospechamos que dijo, aunque no tenga sonido. Era una hazaña encontrarse con el fantasma vivo de Salinger y registrarlo en el flash contra su voluntad absoluta.
El abandono del mundo exterior es tan monumental como su obra, es un guiño total a su actitud antisistema, algo que los 300 millones de norteamericanos y sus visitantes, podrìan no estar de acuerdo como filosofìa de vida. Salinger ya no està, quedan sus libros, escritos acumulados en estos años en que algunos escogidos hicieron contacto fìsicamente con èl y un mundo al que prefiriò darle la espalda.
Lo importante finalmente, es encontrarse con la verdadera caja de Pandora de Salinger.
PD
Pueden leer mi texto en Internet: J.D. Salinger, Emperador del olvido