sábado, noviembre 18, 2023

Ya no vuela cautivo


Nadie es nadie y aún existe,

siempre será alguien,

permanecerá libre

en nuestros corazones,

El pájaro de la muerte,

ha muerto,

por fin, en tierras lejanas,

ya no vuela cautivo

dentro de la jaula.

Rolando Gabrielli2023

jueves, noviembre 16, 2023

Diario de un poeta

 La poesía tiene sus propios códigos,

caminos no siempre convencionales

y algo misteriosos que bien pueden

convertirse en espejos rotos,

invisibles vagabundos viajeros,

reflejo de sus sueños, fortaleza

de su silenciosa voz. 

El día, de alguna manera, casi siempre

convoca y registra las palabras

en la inesperada página en blanco.

Revivir la palabra día a día

en la futura memoria,

puede que aún así, no asome

la verdadera cara del poema,

sea solo una señal, un aviso,

de su improbable, inefable presencia,

en estado de gracia, aún.

Rolando Gabrielli2023

miércoles, noviembre 15, 2023

Si la palabra

 Si la palabra

impone su silencio,

persiste en no ser

nombrada,

comparte con ella,

al menos.

lo que intenta

decirte.

Rolando Gabrielli2023

martes, noviembre 14, 2023

Mi poesía es algo personal

Mi poesía es algo personal,

espero no ofender a nadie,

no estoy pasando a la historia,

más bien la historia está

pasando por mí,

no a buscarme precisamente,

sino dejando sobre la mesa

un recibo por los años servidos.

Rolando Gabrielli2023

En la escena del crimen


Murió en la escena del crimen,

filmaba la destrucción de un pueblo,

para una serie exitosa, favorita

de la teleaudiencia de su país.

Cayó abatido al lado

de una derruida mezquita,

junto a cuatro soldados

de las tropas de asalto,

al pasar por un túnel

con trampas explosivas.

Rolando Gabrielli2023

La palabra

 La palabra

es nuestra arma.

La obligación

es encontrar

su semilla

y sembrarla.

Rolando Gabrielli2023

lunes, noviembre 13, 2023

La muerte

 La muerte,

que nunca tiene

prisa,

recoge sus bártulos

 y se va llorando,

de Gaza.

RolandoGabrielli2023

domingo, noviembre 12, 2023

La poesía es mi maestra


LA POESÍA ES MI MAESTRA

La poesía es mi maestra y por años, una Musa, re encantó mi corazón. Ella descubrió en mí el Arte de la poesía, un viejo oficio algo olvidado, quizás pasado de moda, pero, a veces, uno suele llevar el lenguaje en la sangre. Pareciera una canción, el principio de este relato, pero la poesía, apuesta a sí misma y después no espera nada más que el lector aventure en las palabras, en ese silencioso ruido que agita los sentidos, porque, “él verso cae al alma como el pasto al rocío”.

No hay escapatoria

Finalmente, no hay escapatoria. La palabra es lo más vivo y poderoso que tenemos, oxígeno del diario vivir. Las palabras fundan, trazan un camino, no hay obstáculo que las convierta en invisibles, inútiles, innecesarias, aún después de dichas en las más difíciles circunstancias, imponen también su silencio. En suma, no somos más que nuestras propias palabras. Todo poema es una aventura personal, intransferible, única, tiene tantas lecturas como lectores, y este viaje se inicia cuando el poeta  comienza  a reflexionar sobre una experiencia de vida, un sueño, un paisaje, un amor, todo lo que la memoria ha transformado en recuerdos y retrotrae al presente, y siempre quedará un espacio para el futuro. La vanguardia de lo desconocido, es una formidable visión más allá de nuestros límites, una explicación de lo inexplicable. La muerte, quizás, sea la que escriba el último poema, con su más grande y definitivo silencio, que abarca un tiempo infinito, pentagrama de lo imposible y por qué no, de lo nuevo. La poesía, mientras exista un ser humano en la Tierra, contará con un relevo. (Hubo un tiempo que me tocó vivir, no debo olvidarlo, que la poesía pasó a ser un objeto peligroso, un instrumento de comunicación que solía alterar el orden y la paz social de acuerdo con el dictador. Insólito, pero real.)

La poesía es mi maestra

La poesía es mi maestra y no la voy a sentar en mis piernas como Rimbaud lo hizo con la belleza para insultarla. Tampoco renegaré de ella como Lihn, en un poema sobre Rimbaud, aunque después afirmara: porque escribí porque escribí estoy vivo. Todos tenemos derecho a rectificar, ser contradictorios y también, equivocarnos. Solo nosotros podemos responder por lo que somos o creemos ser y podríamos haber sido. Que cada lector relea el poema y bajo su propia experiencia, emoción, se responsabilice de su versión, y en la intimidad pública de su acción, suscriba un pacto con el texto.

Las palabras son las que mejor interpretan el silencio y dicen en verdad lo que piensan, siempre y cuando sean libres. Somos la contradicción del río de Heráclito y nos volvemos a bañar dos veces o las que sean necesario con las mismas palabras. No robaré versos como señala el título de un magnífico libro (Versos robados) de Óscar Hahn, aunque somos la suma de todos los libros de poesía leídos a lo largo de nuestras vidas. Me es difícil no pensar en Tralk, cuando en mi memoria asoma el otoño de todos los Tralk que he acumulado a lo largo de mi vida con la lectura de su accidentada historia y ejemplares obras. Han pasado muchas palabras, autores y libros, bajo el puente de la poesía, que, para felicidad de sus lectores, el río de tantas palabras no cesará de fluir hasta que el último humano forme una familia con una inteligencia artificial y vivan su mundo en el meta verso.

Con tanta máquina, robótica, programas, algoritmos girando dentro de nuestras cabezas, desayunando con ellos, almorzando, durmiendo la siesta, encontrándonos antes de que la noche caiga en su oscuridad, y en medio de todo esto, el misterio y la manipulación de nuestras vidas, el poema seguirá siendo una semilla humana vital, un verdadero habitante de la Tierra.

Nuestro día de Carpe diem

Es difícil olvidar a todos nuestros compañeros de viaje, de juego, como diría Pound, en el lúdico quehacer de la poesía. Olvidar a Panero, sería imperdonable, agregar más locura a un mundo fuera de borda, siempre es posible. La poesía es también el rostro de Antonin Artaud, su cabeza desordenada en ebullición y búsqueda de sí mismo. Ernesto Cardenal, en su archipiélago de Solentiname, lleno de sabiduría y magia, y nosotros en el Pedagógico de la Universidad de Chile, recitando sus poemas en nuestra cofradía invisible. Por esos predios, donde practicábamos sin saberlo quizás, el Carpe diem, y se paseaba Parra como  Sócrates por su casa con sus discípulos y también en una soledad reflexiva meditaba, ser o no ser. Teillier se dejaba caer de vez en cuando, como las pasajeras hojas de otoño, y sus pasos parecían no tocar la tierra. Eran tiempos totales de poesía, porque todo lo demás era la realidad. En nuestras mochilas cabían más autores, de aquí y de allá, Vallejo, arrastrando desde la serranía un verbo nuevo, cautivamente, profundo y asumiendo sus miserias en París con total grandeza. Todos los surrealistas podíamos leerlos con Breton comiéndonos una naranja al mediodía. El menú de nuestros días, era la poesía, Eliot, viajaba con nosotros en el Támesis, un día gris, absolutamente único e irrepetible. Nos decía el poeta inglés que  el mundo no acababa con un estallido, sino un murmullo.

Éramos jóvenes puros, idealistas

Octavio Paz, tocaba para nosotros El Arco y la Lira, nos llenaba con sus ideas brillantes acerca del poema y la poesía, el acto de crear. Éramos jóvenes puros, idealistas, esponjas del verbo y la palabra, absorbíamos el abecedario de la A hasta la Z. En poesía todo es posible, inclusive el silencio que espera pacientemente y crea una atmósfera sobre la página en blanco. Era una suerte de estado feliz para un grupo de vagabundos solitarios.

La historia social, los grandes eventos, esos que conmueven a toda una sociedad hasta sus cimientos, inclusive sepultan ideales auténticos, necesarios, que arrastran, conmociona a una comunidad, son materia prima de la poesía, hechos que interpreta y convierte en suyos, en la intimidad de un puñado de palabras que adquieren un sentido único. Neruda, De Rokha, Maiakovsky, Whitman, Vallejo, Cardenal, Miguel Hernández, Gelman, Gonzalo Rojas, Dalton, Pepe Cuevas, Zurita, Lihn, Elvira Hernández, Carmen Berenguer, etc etc etc. Todo poeta vive en una sociedad, algunos más que otros, toman nota de los hechos más puntuales, Picasso, con el Guernica, sentenció a los agresores de la España republicana. Hay muchas maneras, expresiones artísticas, que retratan un período de la historia y definen un tiempo por sus luces y sombras. La historia  también está plagada de silencios, de ausencias vergonzosas, de crímenes imperdonables. Theodor Adorno dijo textualmente:” Escribir poesía después de Auschwitz es una barbaridad y eso afecta también a la conciencia  de por qué hoy se ha hecho imposible escribir poemas.” La poesía continuó su viaje, afortunadamente, una parálisis hubiese sido fatal. La historia humana está plagada de crímenes de guerra, masacres en muchas partes del mundo. Hoy tenemos una en curso en la franja de Gaza, un genocidio en toda forma,  de acuerdo con agencias internacionales.  Auschwitz, Hiroshima, Nagasaki, Vietnam, el Gulag, Afganistán, Irak, Libia, Siria, por citar algunos ejemplos, muy frescos en la memoria de la humanidad, se suman al horror. La poesía seguirá su camino, porque alude a la condición humana, la belleza, el amor, la historia humana aquí en la Tierra. Caracteriza, en definitiva, a nuestra especie.

Siempre me aguardará una página en blanco

En estos últimos 25 años, para no ir otros 25 años más atrás y más, he vagado entre el mundo digital y la palabra impresa, en un mar de lectores anónimos. Siempre me aguardará una página en blanco como al poema que no se ha escrito. Yo dejaré mis cinco sentidos en cada una de las páginas que solo puedo adivinar que están dispuestas para mí, en el amanecer de sus días y noches, seguiré mi aprendizaje como el rodar de una piedra en búsqueda de su camino y destino.

Escribimos por placer, por sed de aventura, compromiso con nuestra especie, que no siempre se compromete con la sociedad, comunidad, tribu, y suele alejarse  de su horizonte más cercano, como si viajara en un arca por el solo interés de sobrevivir a su propio diluvio con sus 40 noches de aprendiz de Noé. Una especie que devora a sus semejantes y no es tinta lo que tiene precisamente en sus manos, sino sangre. Qué viejo oficio tan encantador, podrían decir algunos cursis, si no deja de hablar del amor, la luna, la vida, las pequeñas cosas, del hombre y la mujer, de todo cuanto le ocurre al ser humano en cualquier época, porque siempre ha estado y estará presente, como el pan, el aceite o el vinagre sobre la mesa o un buen vino.

No sucederán muchas cosas, como suele ocurrir a lo largo de una vida, y siempre habrá quien intente descifrar el alma de las cosas, interpretar los desafiantes vientos de la vida, buscará como una aguja en el pajar el poema de su vida, aquella palabra que dice exactamente lo que convoca, queremos expresar, revelar, sentir. La memoria seguirá siendo arbitraria, faltan muchos nombres, ellos saben que han estado presente en mis días cotidianos, mesa de oscuras noches, y que forman parte de mis lecturas: García Lorca, Borges, Quevedo, Eliseo Diego, Rolando Cárdenas, Char, Millán, Barquero, Brecht, Donne, Villón, Baudelaire, Apollinaire, Michaux, Dylan Thomas, Verlaine, Rosamel del Valle etc. etc. etc.

Solo sé, que en alguna parte de este pentagrama, está Lezama Lima, con su habano, pensando en alguna metáfora que lo una al mundo que sabía construir desde la retórica de su silencio en clave barroca.

El hombre, que descubrió el fuego hace 7 mil años a. de c, no cesa de seguir ardiendo en su propia llama. La poesía, es apenas una pequeña luz incierta en la penumbra que seguirá abriendo nuevos caminos.

Del epilogar

Mientras escribo y pienso en la palabra pienso, el mundo gira en su propia órbita y los humanos realizan sus oficios, viven a su manera y semejanza de sus actos. El planeta azul, qué bello color, camina sobre sus propios abismos y la guerra no es precisamente un poema, es el horror, tan viejo como la breve historia del hombre. Cuando una joven poeta muere bajo las bombas, creo que debemos hacer un alto y detenernos antes del abismo, si caernos.

La poeta palestina, Heba Abu Nada, murió a los 32 años durante los bombardeos de Israel sobre la franja de Gaza, me informa un post internacional. Abu Nada, era poeta, activista por los derechos de la mujer y palestina. El 20 de octubre de 2023, murió durante un ataque aéreo disparado por la Fuerza Aérea de Israel contra su casa durante la respuesta israelí a la Operación Inundación de Al-Aqsa- Au tora además de la novela El oxígeno no es para los muertos, colaboraba  además con Wilkipedia. Poco antes de morir escribió unos versos premonitorios y desgarradores: La noche en la ciudad oscura, excepto por el brillo de los misiles; silenciosa, excepto por el sonido del bombardeo; aterradora, excepto por la promesa tranquilizadora de la oración; negra, excepto por la luz de los mártires. Buenas noches.

La poesía, la auténtica poesía, tiene esa capacidad de tocar y sensibilizar todos los sentidos del ser humano, cuando éste no ha dejado de ser humano. ¿La poeta se estaba despidiendo? No sabemos, pero sabía que vivía al borde del abismo, Gaza, su pequeña ciudad, donde aún habitaban sus sueños y esperanzas, había recibido casi un cuarto de las capacidades letales, según fuentes internacionales, del poder explosivo de las bombas lanzadas en Hiroshima y Nagazaki. Bajo esas nubes  de polvo mortal escribió su último poema y dijo 24 horas antes de morir, según reportan algunas agencias en Internet: Si morimos, sepan que estamos satisfechos y firmes, y digan al mundo, en nuestro nombre, que somos personas justas/del lado de la verdad. 

Rolando Gabrielli2023


No existe

No existe el ladrón,

que pueda robar

tus sueños.

Rolando Gabrielli2023

viernes, noviembre 10, 2023

Un día a la vez

un día,

caminar por el parque,

respirar profundo,

conversar con los árboles,

recoger las hojas

del patio,

seguir el curso

de los pájaros

de pecho rojo,

dejar que la memoria

seleccione arbitrariamente

lo que haya pasado

en algún día inolvidable,

dar de comer a las aves

que nos enseñan

en silencio a volar,

dejar que el tiempo

acomode las cosas,

pasar, pasar,

no sin antes

escribir un poema,

con las palabras

precisas, necesarias,

que en un día cualquiera

expresamos  para nombrar

las cosas, los detalles,

aquello que nos acompaña

en un día corriente,

sin prisa

y algún lector distraído,

hará una pausa

y podrá encontrar

en ellas, quizás,

algún sentido,

porque

lo simple,

no necesita

una explicación.

Rolando Gabrielli2023

El horror no deja de ser horror

El horror no deja de ser horror

aún cuando salgan a brillar las estrellas.

Inclino mi palabra y no salgo del asombro,

del silencio de los benditos poderes de la tierra.

 Son niños y mujeres, digo, bajo los escombros

de la muerte sus vidas yacen sin vida ni nombres.

La muerte es esclava  y perita de su oficio seductor,

pareciera no poder detenerse un segundo para seguir

con los ojos cerrados el asombroso mundo del terror

y sobrevive a su propia muerte,

casi la siento respirar.

Rolando Gabrielli2023 

jueves, noviembre 09, 2023

El poema puede naufragar


El poema puede naufragar

en cualquier época y mar,

vivir tiempos oscuros,

pasar desapercibido,

ser un solitario peón

en el ajedrez, sin verdadera

importancia, aparentemente,

un convidado de piedra,

el agua fiesta como el poeta

que lo escribió,

 pero nunca dejar de Ser.

Rolando Gabrielli2023

miércoles, noviembre 08, 2023

¿Quién eres tú?

¿Quién eres tú, solitario,

único, anónimo , Lector,

que en la inefable huella

de tu magnífico silencio,

no dejas de ser el primero

en confirmar tu presencia,

monologar con estas palabras

en las que quizás te reconozcas

y algo de tu infancia

sea espejo

para estas palabras.?

Rolando Gabrielli2023

martes, noviembre 07, 2023

Ahed Tamimi

Una niña que mira

al fondo del infinito,

ver a su patria desgarrada,

caer en sangre al abismo,

niños, madres, ancianos,

fue secuestrada y no deja

de ser peligrosa, al parecer,

para quienes bombardean

su  lugar, una pequeña

 pobre franja de tierra.

Se busca y  se llama, 

Ahed Tamimi.

Rolando Gabrielli2023

La paloma vuela

La  paloma vuela,

con sus blancas alas

y nadie sabe

donde ha de posarse

en señal de libertad.

Es la paloma de la paz,

libre como la espuma

del mar y ha de posarse

donde crecerá la libertad.

Tal vez, en una angosta 

franja de tierra, 

quizás,

frente a un pedazo

de mar.

Rolando Gabrielli2023

lunes, noviembre 06, 2023

El silencio sabe

El silencio sabe responder por nosotros,

contar la verdadera historia sin equivocarse,

una sola vez, y por eso exige ser escuchado

y que nadie se tome la molestia de tergiversarlo,

usar sus silencios con vagas y reprochables

intenciones, porque la escuela del silencio

es hablar cuando sea necesario.

Rolando Gabrielli2023 

Cuando un poema

 Cuando un poema

se da vueltas

en sus propias

palabras y las que

 no encuentra,

divaga sin rumbo

(y sucede a menudo),

digo, dale su tiempo,

déjalo respirar,

solo él sabe

cuando se convertirá

en poema.

Rolando Gabrielli2023

domingo, noviembre 05, 2023

Melancolía de la tarde


 La tarde, que a sus horas se debe,

es más de la melancolía

que han dejado las lluvias

y  que en sus alas lleva

una oscuridad que volverá

a iluminar,

cuando las  luces artificiales,

hagan brillar nuevamente

el paisaje y lo que aún

nos queda de un día apacible.

Rolando Gabrielli2023

sábado, noviembre 04, 2023

Bárbaros

Me pregunto

y no  puedo

estar tan seguro

de la respuesta.

¿Los bárbaros

son ellos

o nosotros?

¿Quién tiró

la primera bomba?
Rolando Gabrielli2023

viernes, noviembre 03, 2023

El hombre roba el oro


 El hombre

 roba el oro

a la Tierra.

La Tierra

convierte en polvo

el cuerpo del hombre.

Arriba, las estrellas,

siguen brillando,

el hombre no puede

alcanzarlas.

Su mundo pareciera

tan pequeño

y su codicia

abarca todo

el universo,

que quisiera poseer.

Rolando Gabrielli2023

jueves, noviembre 02, 2023

Oh, poesía

Oh, poesía,

no te duermas

en los laureles,

los sueños están

plagados de buenas

y oscuras intenciones

 y las palabras

en la sombra, son la luz

que un túnel espera

al amanecer.

Rolando Gabrielli2023

miércoles, noviembre 01, 2023

Ninguna muerte



Ninguna muerte
es más muerte
que la misma muerte.
Rolando Gabrielli2023

Carta viajera

En la soledad de mi casa, que  naufraga a orillas de la selva,

el trópico, su flora y fauna, son mis guías cuando la Tierra

pareciera perder oxígeno y vigencia para los seres humanos,

que más que habitarla, sueñan con in amanecer 

 en Marte o algún otro planeta

que tenga una posibilidad de sobre vivencia o un paisaje

semejante quizás al mejor recuerdo vivido en la Tierra.

Desde mi pequeña casa visitada por ocasionales agutíes,

bandadas de pájaros que viven volando alrededor del viento

y de sus nidos que son el futuro de su especie,

me detengo a observar el cielo inmutable con sus estrellas

detrás de  las lluvias torrenciales que dejan espacio para pequeños

actos solitarios en  la oscuridad de la noche que pone un poco

de calma a estos días agitados que dan vuelta el mundo.

El tiempo-me digo- nos atravesará algún día la vida a todos.

¿Qué habrá al otro lado de lo desconocido?,

siempre surge esa pregunta en alguna hora del tiempo

y de la vida, que puedes ser tú o algún desconocido.

En las horas muertas que dispone el atardecer en nuestras vidas,

sigo el recorrido curioso, veloz y artístico de una ardilla

que comparte conmigo el ocio y la calma que nos brinda el paisaje,

que sigo disfrutando más allá de los viajes espaciales

y las muestras que nos traen los astronautas y cosmonautas

de sitios que jamás alcanzaremos a poner un pie,

como si fueran nuestra nueva Tierra.

Rolando Gabrielli2023

¿El amor es oficio?

 ¿El amor es oficio?

Una pregunta literaria

para sorprender a nadie.

La palabra no dibuja

las alas de un pájaro,

vuela.

Rolando Gabrielli2023

martes, octubre 31, 2023

El último paisaje

¿Qué buscan, me pregunto,

la sombra de los recuerdos,

el patio de la infancia,

la llave oculta de la memoria,

el silencio del futuro,

la mesa familiar,

la ventana que daba al vecino,

una puerta que no tiene

entrada ni salida,

las esquirlas de la bomba

que se robó la vida?

Rolando Gabrielli2023

lunes, octubre 30, 2023

La escritura busca


 La escritura busca

 sus propias

palabras.

Se reescribe,

si es necesario, 

plagia, inclusive

y perpetúa

el silencio

indignado

de su postrera

palabra.

Rolando Gabrielli2023

domingo, octubre 29, 2023

El porvenir indiferente

Me pregunto, ¿si la muerte

se exime de sus responsabilidades,

tendrá esta vez alguna coartada

para justificar su paso triunfante

por los escombros y cadáveres

inocentes, que el sol

ha puesto a brillar para la eternidad?

Solo pregunto, porque no tengo respuestas,

quizás no las quiera tener, ni escuchar.

La muerte está en plena labor,

como abeja en su panal

y no tiene amigos.

Rolando Gabrielli2023

 

sábado, octubre 28, 2023

La soledad del silencio

 La soledad es un bicho mudo,

sordo y tuerto,

no mira por donde va,

no sabe con quién está.

2

La soledad del mundo,

es esta pequeña geografía

aplastada

por el silencio

de la humanidad

cada día.

3

La soledad

acumula escombros,

pequeños muertos

bajo el silencio

de las piedras.

Nadie dice nada

que no se haya dicho,

la muerte abre

sepulturas a su paso,

la bestia anda suelta

cerca de la mano de su amo,

rabiosa la perra con rabia.

Me pregunto,

¿si el silencio

no ha tenido

demasiado tiempo

la palabra?

Rolando Gabrielli2023

La poesía es mi maestra

La poesía es mi maestra. No la voy a sentar en mis piernas como Rimbaud lo hizo con la belleza para insultarla. Tampoco renegaré de ella como lo hizo Lihn, en un poema sobre Rimbaud, aunque dijo, certificó estar vivo, porque escribió. Somos a contradicción del río de Heráclito y nos volvemos a bañar dos veces con las mismas palabras. No robaré versos como  el título en la metáfora de Óscar Hahn. Sí dejaré mis cinco sentidos en la página en blanco, rodar como una piedra en búsqueda de su camino y destino. 

Hoy se cumplen 18 años desde que las puertas de este Blog se abrieron de par en par al mundo y todo lo que ha sucedido aquí en ese tiempo ha sido un mensaje Urbi et Orbi, libre como el viento de la poesía que seguirá soplando por los siglos de los siglos.

Qué viejo oficio tan encantador, podrían decir algunos cursis, si no deja de hablar del amor, la luna, la vida, las pequeñas cosas, del hombre y la mujer, de todo cuanto le ocurre al ser humano en cualquier época, porque siempre ha estado y estará presente, como el pan, el aceite o el vinagre sobre la mesa o un buen vino.

18 años es nada en el tiempo ni en la poesía, voz ancestral milenaria, raíz de la palabra raíz, la poesía es una aventura, un viaje sin principio ni fin, un espacio habitado por su espíritu, el alma de las cosas que nos dan un sentido, vida y pertenencia.

El azar  y sus enigmáticos caminos nos trajeron a este espacio. Rechazados por portales de dos continentes, para no ser más precisos, surgió la idea de este Blog en Curanipe, un pueblito costero chileno, en la región del Maule, y que estuvo a punto de desaparecer durante el maremoto del 2010. Simplemente fue devastador.

La palabra persiste y resiste como ese pequeño poblado costero. Es lo que hemos hecho ininterrumpidamente estos años y festejamos, es la fiesta de la Poesía, y detrás de estas palabras está la lectura de otros poetas durante más de medio siglo, porque la poesía no nace del aire, tiene sus propios modos, desafíos frente a la página en blanco y después ante el Lector, no como un juez, sino cómplice.

Gracias a todos/tod@s, por compartir estas jornadas que el silencio sabe compensar.

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La imagen es un original del arquitecto panameño, Carlos Arrocha

Rolando Gabrielli2023