martes, agosto 25, 2009

La Flor de la Canela

















La Flor de la Canela
Déjame que te cuente, limeño/ dèjame que te diga la gloria / del ensueño que evoca la memoria/ del viejo puente, el río y la alameda.
Déjame que te cuente, limeño / ahora que aun perdura el recuerdo/ ahora que aun se mece en un sueño / el viejo puente, el río y la alameda.
Jazmines en el pelo y rosas en la cara/ airosa caminaba la flor de la canela / derramaba lisura y a su paso dejaba aromas de mistura que en el pecho llevaba.
Chabuca Granda.

En las Ferias de Libros hay de todo: libros, revistas, manuales, imágenes, artesanías, comidas y bebidas, afiches, Kabalá, religión, música, juegos didácticos, videos, comicidad, chucherías, blogueros, discursos, expositores, panelistas-escritores, invitados especiales, y público. Todo se vende, con la excepción de alguna folletería pública, revistas y los servicios públicos para orinar, que son gratuitos. La Feria es una puesta en escena social y comercial, un punto de encuentro, un vistazo a la palabra escrita en papel. El homenaje social más grande al libro en su divulgación directa. Hay Ferias grandes, medianas y pequeñas. Las ofertas son distintas, en cuanto a la variedad de libros, participación de autores interesantes y propuesta de conferencias y actos culturales y sus derivados de entretenimiento. La mayoría de las Ferias son anuales y se organizan con detenimiento y se buscan las mejores alternativas y participación nacional y extranjera. Las Ferias son necesarias para respirar de manera directa la atmósfera del libro y del autor y todo lo que rodea al rito de la palabra. Tomarle el pulso a las novedades y buscar ofertas, saldos interesantes. En las Ferias hay poetas y poesía, un artículo en virtual retirada, con poca demanda, ni siquiera sospechoso, más bien tácitamente aceptado por su antiguedad y reiteración de parte de sus autores. Quiero decir que en las Ferias hay de todo, porque se supone que es un espacio sagrado para la libertad de expresión, creatividad, discusión de ideas, búsqueda de conocimiento, actualización y tribuna literaria. A veces, termina siendo un mall màs de los libros, pero aùn asì, es necesario. El libro, debiera, entonces adquirir protagonismo y ser fuente de admiración y consulta. La lectura es el telón de fondo, la sombra real, de cualquier Feria del Libro. Por eso la participación del público es vital, sobre todo, en la interacción con el Libro. Cada Feria es distinta y trae sus sorpresas, como la vida, dice Rubén Blades.
Una de las escenas que más me sorprendió fue la capacidad humana de una persona de sobrepasarse asímisma y sepultarse con sus propias palabras en un mar de verborrea que entraba y salía por su boca y la lengua que azotaba las frases con regocijo, sin pausa, con esa libertad del abuso que el interlocutor no existe y se pasea por un abecedario que incluye el italiano, francés y algo de inglés, como despreciando la lengua franca, y dejando constancia de un latinismo absoluto, lujoso, que arranca de una aristocracia venida a menos, pero emparentada con el santo y seña de una mejor vida. Aún así no se detiene en el tiempo, geografía, historia, y desde luego, árbol gnealógico que incluye amigos y diplomáticos, como si una gran familia universal les tocara un violín sólo a ellos. Viajaba, viajaba incansable con la palabra y la anècdota desde los volcanes nicaraguenses al Vaticano, paseàndose por sì mismo, alterando la voz, retenièndola, como una corista que se sabe dueña del escenario con sus largas piernas, que nunca me habrìa imaginado, suelen esconder un ruiseñor que nos canta de noche. Y se trataba de una noche veneciana, acariciada por las aguas, aquì frente al Pacìfico, donde el mar pudiera ser dueño del horizonte si esas paredes no le taparan, aunque a nadie le importe, porque lo que reina es la palabra, y un icono màs grande que si mismo nos habla, y el tiempo se abruma cuando alguien se toca la punta de la lengua frente a un espejo y la recoge como una serpiente que atraviesa silenciosa la noche panameña. Cassanova quisiera este espectàculo, bajo las lámparas de Venecia, como recorre el ornato bucal de la palabra, fantasioso, barroco, lujoso, sin desconocer el chisme que tanto le viste y otorga una gracia irrepetible. 40 años se movìan al tacto linguìstico, incubado en el esponjoso paladar, con sus descendencias y amistades aristocráticas, y no faltò la poesìa, aunque la despreciaba como gènero menor, subsidiario, accesorio, leible, pero no apasionante, y Darìo fue el mencionado, galardonado con el galardòn de la palabra nocturna: Margarita, está linda la mar, y el viento lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar: tu acento. Margarita, te voy a contar un cuento.
Y tambièn se citò a Proust, Cardenal, Truman Capote, el As de la amistad aristocràtica y bataclana de las superestar.
La historia local e internacional, brotaba de la boca cavernosa, como un cuento y se paseaba por los pasillos feriales, repartiendo bendiciones, patrocinando èxitos, augurando prosperidad, sellando de gozo y libre albedrìo, un mejor tiempo para todos. La fortuna tuvo a bien en entregarnos este personaje sin respiro, como si estuviera reencarnado en ese Gran Protector que fue Leonidas Trujillo, varòn de vìrgenes y crìmenes, ese subproducto de la historia tropical.
____________________________________________
Separemos con una lìnea informal la historia de las historias, las Ferias son un mundo. Los libros estàn escritos, ya nadie puede remediar eso. las palabras disfrutan de la tinta imperecedera, deseo de todo escritor.Cuando un escritor firma su libro, pareciera sentenciar al lector que lo recibe a una larga condena de lectura o de aburrimiento. La sorpresa la descubre posteriormente el propio homenajeado lector. Ya nadie podrà interceder por el lector, sòlo la palabra que recibiò como regalo o condena.
Son numerosas las sorpresas en este acertijo de las Ferias. Preguntè a varios peruanos residentes en Panamà y en Lima, como lo he hecho en algunos exquisitos restaurantes como Machu Picchu, si conocen el poema de Pablo Neruda, sobre esa màgica ruina que el secreto Inca guardo hasta avanzado el siglo XX por sobre el hombro de la conquista española. Allì donde el sol comulgaba con todas sus sìlabas y oraciones con el Inca, como un dios iluminado tan pròximo a lo inancanzable.Nadie de las personas con quien conversè habìa oìdo la voz del desierto sobre la remota existencia del singular poema nerudiano: Alturas de Machu Picchu, un cóndor andino en la poètica hispano hablante. el poema data de 1950 y la Montaña Vieja, Machu Picchu, la inexpugnable ciudadela inca, fue construida a mediados del siglo XVI y descubierta por sòlo en 1911 por el profesor norteamericana Hiram Bingham, aunque otros expedicionarios y empresarios de origen italiano y francès, ya tenìan noticias de sus ruinas. Neruda revelò en 1954 que sintiò cuando subiò a la cima de Machu Picchu y què significò esta fortaleza religiosa-militar para su futura poesìa: "Despuès de ver las ruinas de Machu Picchu, las culturas fabulosas de la antiguedad me parecieron de cartòn piedra, de papier maché...Ya no pude segregarme de aquellas construcciones", afirmarìa el vate de Isla Negra. Neruda en su Canto General, libera de la leyenda negra de la Conquista española, a Alonso de Ercilla y Zùñiga y a Balboa, decapitado en Panamà por mano española. Obra barroca, para un mundo esclavo, imperio construido con la sangre inca del obrero anònimo, que puso piedra sobre piedra para habitar la expresiòn más elevada de una etnia que adoraba el sol.
Sube a nacer conmigo, hermano./ Dame la mano desde la profunda/ zona de tu dolor diseminado./ No volverás del fondo de las rocas./ No volverás del tiempo subterráneo. /No volverá tu voz endurecida./ No volverán tus ojos taladrados./ Mírame desde el fondo de la tierra,/ labrador, tejedor, pastor callado:/ domador de guanacos tutelares:/ albañil del andamio desafiado: /aguador de las lágrimas andinas: /joyero de los dedos machacados:/ agricultor temblando en la semilla:/ alfarero en tu greda derramado: /traed a la copa de esta nueva vida/ vuestros viejos dolores enterrados./ Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,/ decidme: aquí fui castigado, /porque la joya no brilló/ o la tierra no entregó a tiempo/la piedra o el grano:/ señaladme la piedra en que caísteis/ y la madera en que os crucificaron,/ encendedme los viejos pedernales,/las viejas lámparas, los látigos pegados/ a través de los siglos en las llagas /y las hachas de brillo ensangrentado./ Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta./ A través de la tierra juntad/ todos los silenciosos labios derramados /y desde el fondo habladme/toda esta larga noche/ como si yo estuviera con vosotros anclado,/ contadme todo, cadena a cadena, eslabón a eslabón, /y paso a paso, afilad los cuchillos que guardasteis,/ ponedlos en mi pecho y en mi mano,/ como un río de rayos amarillos, /como un río de tigres enterrados, /y dejadme llorar, horas, días, años, /edades ciegas, siglos estelares. /Dadme el silencio, el agua, la esperanza. /Dadme la lucha, el hierro, los volcanes. /Hablad por mis palabras y mi sangre./ (Pequeño fragmento de Alturas de Machu Picchu).
_
ANTONIO CISNEROS, del Perù
Del viento la vela de la poesìa, en este mar desde el desierto. Antonio Cisneros abriò la noche de la poesìa luego de una breve presentaciòn curricular, con humor, y un libreto que presentò al pùblico de como serìa su recital. Éramos treinta almas en pena, incluida la comitiva peruana, algùn fotògrafo y el presentador, que ya habìa hablado del Inca Garcilaso de la Vega.
Cisneros es un poeta con trayectoria, premios internacionales: Casa de las Amèricas, Gabriela Mistral, su obra està traducida a 14 idiomas y èl ha vivido muchos años fuera de su país, en Amèrica, Europa y Estados Unidos. leyò puntualmente una serie de poemas divididos en cuatro momentos. Se definiò como poeta de la tercera edad, que paga mitad de precio en el cine y que tambièn recibe homenajes. Lo màs emocionante de su carrera como escritor, fueron sus inicios, recordò con nostalgia, cuando editò en 1961 por primera vez una plaqueta con poemas. Esos libritos que tienen que ser leidos diez veces para adquirir cuerpo y existencia real en la manos de los lectores. El primer lector es muy importante, dijo, y èl cuando lo vio leyendo su plaqueta en una librerìa, lo persiguiò. Querìa preguntarle que pensaba de su poesìa. En esa època uno considera el infinito poder de la poesìa. Siempre pensè, precisò, que alguien se me acercara a preguntar por una imagen oscura.
El libreto en la noche panameña en ATLAPA, consistiò en lo siguiente: Poemas de ciudades, de animales, amor y desamor y La Crònica de Lima, con la cual iniciò su recital a ritmo de vals. Para calmar la duda/que tormentosa crece/acuèrdate, Hermelinda/de mì. Hermelinda, Vals criollo.
Un Cisneros asmàtico leyò cada poema con la doble respiraciòn que le aquejaba en la noche panameña, pero siempre de humor, relatando sus experiencias, comentando la historia de cada poema, una anècdota que le presidìa, acercàndose a un públoco que no participa habitualmente de recitales poèticos.
Tambièn leyò Cuatro boleros maroqueros, los cuales identificò, como burdeleros para el conocimiento del pùblico local. Con las lluvias últimas te largaste/entonces yo creì/que para la casa màs aburrida del suburbio/no habrìa primaveras/ni otoños ni inviernos ni veranos/pero no/Las estaciones se cumplieron/ como estaban previstas en cualquier almanaque/Y la dueña de la casa y el cartero/no me volvieron a preguntar/por ti.
Cisneros ha sido un poeta viajero, de ciudades, me recuerda un poco en esto de los desencuentros y de las Citys de Paso, aunque èl permanecìa màs tiempo que Enrique Lihn. Le preguntè por el poeta chileno, que sé conocìa y visitaba en Chile, donde yo le vi, pero sintiò mi voz como una rara atmósfera de algún pasado desconocido, un eslabón que no ató. Fue ese diálogo efìmero de dos que no se conocían. Las Ferias permiten estos fortuitos desencuentros, un fluido que se asfixia en la pared de las palabras.
Durante el libreto del recital, en el capítulo Poemas de ciudades, contó su vida en Berlín. Contó la historia de estas parejas treintonas, sumergidas en la opulencia de su juventud, ávidas de larga vida plena, que se ejercitan en la curva y recta del ejercicio diario, absorven todo el oxígeno poble y comen como dioses del olimpo los productos menos contaminados del paraíso perdido. Sólo interpreto del anecdotario del poeta, su poema además, Naturaleza muerta, que describe esta nueva raza del consumo. El poeta contempla estas beldades de la modernidad desde su óptica irónica y pisando los talones del otro extremo, una muerte más segura en el mediano plazo. Los divos de esta vida natural pasan por su puerta, bellos y bronceados. Me miran, (si me ven), como a un muerto con el último cigarro entre/los labios.
Poemas de animales fue parte de la selecciòn del autor en una jornada asmática y medida. Esta vez le tocó el turno al cangrejo, este inofensivo, lento, crustàceo que nada entre dos aguas, cuyas pinzas tienen diversas utilidades que van desde la recolecciòn de alimentos a la guerra o el amor. Hay quienes le parecen repulsivos, se sienten amenazados, les temen a esta suerte de cangrejitis. En el poema Muchacha húngara està en hungría otra vez, Cisneros comenta que es un poema de la memoria.
El libreto de Cisneros traía y se dijeron más palabras, anécdotas, como el cambio de título de un poema que se llamaba La Flor de la canela, pero cuando conociò a Chabuca Granda, decidió cambiarle de nombre. Para hacer el amor...Es difícil hacer el amor pero se aprende.
Y terminó con un poema nostálgico, sentimental, familiar, dedicado a su hija. El viaje de Alejandra...La hija que viaja a España a los 23 años...parece un coatí adolescente... Es una joven bella y de buenas costumbres... Es fácil distinguirla. Tiene el pelo amarillo y no es muy alta.
A veces los poetas hablan de sí mismos y nos ilustran, aproximan a su realidad intima: Ahora sobrevivo en Lima, con mi mujer, mis tres hijos y mis cinco nietos. El muchacho que fui, se ha convertido en un viejo patriarca. Escribo poco, mantengo a duras penas mi tan poquita fe y temo cada día"
HISTORIA DE BLOGUERS y otras historias
Los bloguers nacieron para frenar la mentira de los grandes e intocables diarios norteamericanos en tiempos del inefable George Bush. Fue una necesidad de respirar la verdad, de acercarse al gran público con los hechos tal y como sucedieron, sin intermediarios. La mentira, verdades a medias, historias con un libreto que superaba el periodismo ficcionador, comenzaron a asquear a las personas inteligentes que no se reconocían en el engaño. A principio, los periódicos los ignoraron y cuando comenzaron a crecer como callampas en el exclusivo y arbitrario bosque de la información, se percataron que la nueva herramienta había llegado para quedarse y diseminarse en el mundo del ciberespacio como pompas de jabón. Millones de blogueros inundaron el ciberespacio como estrellas brillaron en una gran Galaxia, pero como ocurre con la vida, muchos se convirtieron en polvo, mientras surgían otros de la nada en otros países y lugares de un mismo mundo.
Unos brillaron más que otros, algunos opacos crecieron y se esfumaron, y también permanecen aquellos que son simple diversión, distracción, monólogos de peluquerías, travestismo literario, pronografía de la pelabra, ego de ombligo adentro, simples espejos de adolescentes: se miran y no se ven. Algunos prefieren el anonimato para decir lo que no se atreven a firmar, porque aún no descubren que la información es pública, abierta, ética. Trabajan como el recién festejado internacionalmente Buitre, con una materia prima llamada carroña. La amasan, estiran como un largo chicle y la introducen en su oscuro caleidoscopio y allí se entretienen con su presa de turno. Con los Blogs hay que contar porque son millones y llegan a millones. Los grandes diarios alojaron a sus propios bloguistas, inclusive escritores y periodistas profesionales. La competencia es la competencia, y al mercado lo que es del mercado. Son millones de cabezas en distintos continentes con diferentes culturas, distintos objetivos, propósitos, formación, quienes disparan sus mensajes al universo de los blogs, los llamados personas bitácoras, que divulgan desde el YO más íntimo hasta simples informaciones y sobre todo, dejando imágenes a placer.
En la V Feria del Libro de Panamá asistí a un conversatorio intitulado El Blog una Herramienta de Expresión, integrado por Ignacio del Valle, Lucy Chao e Ivan Thais, quien no asistió, pero fue reemplazado por una ama de casa rusa residente en Panamá que escribe poesía. una mesa que no era redonda ni cuadrada o rectangular, muy dispar, sobre un tema que evidenció poco público, unas 25 personas, a pesar que los expositores se esmeraban por hablar de lo vanguardista, único de la herramienta blog, indispensable para un escritor y como sentenció el español: pronto acabará el libro impreso. La rusa contó su experiencia, que había aprendido a escribir poesía en Panamá sin rima, porque la poesía en su país era rimada...y que ella estaba en una red y le interesaba el raiting....dijo que la gente le decía que le gustaba el contenido de lo que esribía pero no los textos, tal vez, digo, el estilo, la forma, el arte de la poesía. El bloguer español estimó que subir una foto a un blog es comunicación, algo diferente y la persona está dando una informaicón irrepetible al mundo. La poeta Chao dijo que le servía Face Book, pero cuando le preguntaron por Twitter, respondió que no había ido tan lejos. Después de vaciarse en sus experiencias personales, el moderador dio paso a preguntas y opiniones. Una mujer habló, otra mujer habló y pedí la palabra. Conté que tenía un Blog hace casi 4 años con más de 1400 entradas y unas 3500 fotografías o más, y que había tenido una experiencia no grata, porque lectores anónimos habían escrito a Google, "informándole que mi blog tenía contenidos peligrosos". Le recordé al auditorium que era periodista y escritor profesional desde hace38 años y que nunca nadie me había censurado, ni corregido mis trabajos y que como Corresponsal Internacional, fui objetivo, verás, responsable con la información sensible que manejaba en diversos países de América latina. Mi Blog, afirmé, tiene que evr con la literatura, poesía, arquitectura, la vida, el Arte. La mesa principal se sorprendió con el tema y dijo al unísono que eso no era posible. Les invité a que fueran a Google buscaran mi Blog y vieran el aviso instalado a la entrada con la recomendación pertinente, de seguir o no seguir, dilema casi hamleteano.
Sigo el conversatorio, habló una española del público y volví a pedir la palabra, luego que se dijera que un escritor no era nada sn un blog. No me dieron la palabra, insistí, esto se acabó dijo el moderador, y volví a insistir y hablé. Ray Bradbury, es un escritor norteamericano algo conocido, que cuando comenzó a escribir proscribió de su casa la televisión.El maravilloso Bradbury, estudió en las bibliotecas públicas de California y leía libros, respiraba las palabras. Hace unos días, Ray, se montó en su silla de ruedas, porque ya tiene 87 años y se fue a una biblioteca que estaban por cerrarla porque no tenía presupuesto. Esa mañana gloriosa, firmó y regaló sus libros para salvar la biblioteca. Bradbury, detesta Internet y no tiene blogs, pero hace 50 años llegó a Marte. Se las dejo ahí....y finalicé mi intervención. Nadie habló, se cerró el foro, los bloguistas pasaron como caballos de exposición frente a su público. Y días más tarde me enteré que Thays, prefirió un compromiso en Medellín, Colombia.
Los chistes y filosofía de la crisis
Daniel Samper e Isabella Santo Domingo, colombianos, presentaron a dúo: Humor en tiempos de crisis. Festejaron que sin crisis, no hay humor, por lo que para ellos es importante la crisis. Colombia vive en crisis desde su independencia, claro, administrándola a su manera, lo que ya constituye una filosofía de exportación de ese país suramericano. Samper, un conocido periodista colombiano, manejó un humor más refinado, mientras que la divina Isabella, explotó su gracia, curvas y cayó en el chiste grueso, más prosaico. El humor no es fácil en cualquier época. El público rió, no faltó quien considerara los temas subidos de tono, pero en una Feria se da de todo, como en feria. Y hasta aquí llegó La Flor de la Canela. Nos vemos en la VI versión, donde República Dominicana es el país invitado. El Caribe se toma los escaparates.
Rolando Gabrielli©2009


lunes, agosto 24, 2009


La página muda de palabra,
oruga en piel de gusano
lo que leo por tus ojos
es tipográficamente
el mundo que nos habita.

El mar està detràs






Detràs de esa pared cerrada
está el mar y lo veo como un pez
en su pecera, adivinando, adivinando,
tu rostro que viajó con tu cuerpo
y mis manos que no encuentro esta mañana,
escriben, escriben de memoria
la historia de una mujer
abrazada por mis dos manos,
perdidas.

jueves, agosto 20, 2009

El Chef peruano sabe de què hablo...












"O yo no entiendo lo que està pasando, o ya pasò lo que estaba entendiendo", Carlos Monsivàis.
Es una gracia del mercado y de los organizadores de las Ferias de Libro, como de las editoriales, que se admita la poesìa aùn en estos eventos feriales, macros, populares, donde el show de la cultura sube al escenario sin sonrojarse, con sus pobres, maquilladas, heroicas y tenaces galas de la solemnidad oficial.
Hay de todo como en feria, dice un dicho popular, como que no falta nada y son numerosos los artículos, pero a veces, suele suceder, que algunos libreros quemen saldos perdidos en sus cajones, otros lleven imàgenes, revistas, libros de autoayuda, algunos vendan chucherìas colaterales, se presenten libros impresentables, y asome el fantasma de la ausencia, carencia, del olvido e insustancial perfecto. De los discursos ni hablar, son la cara triste ferial, diluidos en el smog de las palabras. Existe tambièn el "lector chatarra", que lee basura, por eso los libros banales proliferan, ya que saben que tienen ojos lectores, un pùblico àvido de no pensar, no complicarse, dicen, pasar por alto el abismo que les separa de la realidad o vivir el abismo que supera la realidad y la ficciòn, como si una calabaza subiera a sus hombros. Vi vagar como en los mejores tiempos, al Poeta Atòmico, con unos libros bajo el zobaco que decìa tenìan páginas màs antiguas que los baúles del alma de esa librerías que fusilan lo que ya el tiempo parecìa había perdido.
La V feria Internacional del Libro de Panamà 2009, ha tenido de todo un poco y como telòn de fondo Perù, paìs invitado de honor, que ha celebrado los 400 años de la publicaciòn de Los comentarios reales, del Inca Garcilaso de la Vega. (Y el cholo Vallejo, mirando, contemplando en cholo, /desde su mirada triste,/chola,/resguardando la poca/ o mucha /o nada poesìa/que le queda al mundo/en la tutelar montaña andina/escupe desde el antiguo pulmón de Amèrica/ni un verbo nuevo se ha parido/y los perros ladran/de hambre vieja y nueva poesìa ¿Vallejo, còmo se hace/para no votar espuma?)
En el homenaje al Inca Garcilaso de la Vega participaron los expositores peruanos especialistas en la materia, Carlos Garcìa Bedoya y Luis Enrique Tord Modero, quienes coincideron en destacar que la sociedad Inca es comparable en su racionalidad con la Grecia y Roma antigua, todas grandes civilizaciones.
El Inca Garcilaso de la Vega, segùn García Bedoya, dice que no hubo conquista en el Perù y que los indios se sometieron pacìficamente a los españoles. Para el profesor García Bedoya es tesis del Inca Garcilaso de la Vega, apuntaba a que los nobles indígenas fueran tratados como sus pares españoles. "Si no hubo conquista, no tenìan derecho a despojarlos de sus derechos", ni a cobrarles impuestos, como ocurrìa con la nobleza hispana. "Súbditos en igualdad, no bajo una tutela de segunda clase", apuntò. "Nobles indígenas tan nobles como los nobles españoles" Para Bedoya se trataba de una postura reivindicativa, social, que llevò a la Corona española a prohibir la lectura de Los Comentarios Reales. En el siglo XVIII, como bien apunta, García Bedoya hubo 100 movimientos de protesta y en 1781 se apagò la vida y la sublevaciòn de Tupac Amaru. El coloniaje español, verdugo de Tupac Amaru, fue ajusticiado con suesposa, hijo, familiares y partidarios. Tupac Amaru luchaba contra la humillaciòn y esclavitud a la que eran sometidos los indios.
Cuando se produjo la Conquista, a nuestro juicio, con el perdòn del Inca Garcilaso de la Vega, que partiò de Panamà con Francisco Pizarro y su grupo evaporado en la ilusiòn (poco màs de 100, cuentan que eran), Atahualpa fue detenido en medio de un charco de sangre en Cajamarca, una matanza de indios que llevaban en hombros su litera camino a la trampa de la conquista. Atahualpa se desplazaba en medio del jolgorio, la danza, canciones, un ritual digno de su envestidura, que encabezan muchos indios y màs cerca de su trono ambulatorio otros grupo de danzantes. En la retaguardia, cerrando el camino hacia el Inca, protegièndole, otro grupo grande con patena, coronas de oro y plata, accesorios que el sol ponìa a brillar en la mente de los españoles, que màs bien enloquecìan.
La litera de Atahualpa estaba forrada de plumas de papagayos de todos los colores, adornada con chapas de oro y plata, los maderos recubiertos de plata y el Inca iba sentado en una silla pequeña con un hermoso cojìn. La litera estaba revestida completamente de oro. Previo al baño de sangre, el dominicano fray Vicente de Valverde en compañía de un traductor le entregò un brevario (¿Biblia? a Atahualpa, quien lo arrojò al piso ," respondièndole con enojo" Allì comenzò entre los gritos del fray el ataque español y los indios cargaban en hombros la literara del Inca con sus manos cortadas . La historia siguiente es conocida, Atahualpa se dio cuenta de la codicia española y llenò una pieza con oro en pago por su libertad y vida. Fue en vano, porque lo ejecutaron posteriormente.
Ahì comienza una nueva historia en lo que fue el imperio Inca con la muerte de su emperador y señor de esas tierras. Luis Enrique Tord enfatizò màs en los orìgenes de Occidente, el mundo platònico y neoplatònico, la importancia de las ideas y como coinciden de alguna manera esta visiòn cristiana con las percepciones indìgenas entre la razòn, la magia y el espìritu. los indios analfabetos, apunta, visualizaban imágenes y por eso nacieron las iglesias, como representaciòn del mensaje de este nuevo Dios.
Esta trampa que tiende a la historia real el Inca Garcilaso de la Vega, me pregunto y lo hagoa los expositores, de no llamarle Conquista a la Conquista sino aceptaciòn pacìfica, contrasta con la sangre derramada y el fin del Imperio Inca. Mas constrasta aùn con la historia de los Mapuches de Chile, que dieron dura batalla, nunca reconocieron el imperio Inca ni español y tampoco en su momento a los colonos criollos de la Frontera. Dos historias diametralmente opuestas, porque los Mapuches, Araucanos segùn los españoles, barrieron con las ciudades, iglesias y todo lo que construìa el invasor. Nunca hubo dudas en el casicazgo mapuche de quienes eran los españoles y a què venìan No aceptaban un estado extranjero, quizas porque eran "polìcamente salvajes" o creaìan en sus propias reglas y pienso amaban entrañablemente su tierra. La Araucana de Alonso Ercilla, que funda èpicamente Chile, da cuenta de esta historia, donde se reconoce al mapuche por su valor y gallardìa.
El descubridor de Chile, Diego de Almagro, tambièn partiò de Panamà. Descubrirìa lo que serìa la Capitanìa de Chile, un territorio pobre del que pronto regresò a lima, donde en un enfrentamiento con Pizarro perdiò su vida. El hijo de Almagro al tiempo matarìa a Pizarro. La conquista tenìa sus bemoles entre los españoles. Todo lo demàs fue historia sangrienta, de acomodos, y en Chile, una feroz campaña armada contra los Mapuches, simplemente interminable.
Los Comentarios reales del Indio Garcilaso de la Vega, fue un docu,mento para el futuro, de acuerdo con García Bedoya, quien considerò que aún no se suturan als heridas del pasado colonial en el Perù. La historia tiene estas luces y sombras, a veces oscuras o nìtidamente claras. Evidencian màs de lo mismo y nos persuaden que es la hora de un gran cambio. Toda la inmovilidad del presente, es un paso hacia el pasado.

miércoles, agosto 19, 2009

Mi iceberg




Mi iceberg adorado,
que sería de mí
sin tu presencia,
cómo sabría
la profundidad
del abismo.
Ven, abrázame,
sobre la superficie estelar.
Rolando Gabrielli©2009

martes, agosto 18, 2009

La película de Nicanor






¿Què vamos a hacer cuando no estè Parra? Es la única màquina folladora de su imagen irrepetitble, contestaría, lúdica, anti Poètica, lùcida, absolutamente arbitraria, parriana con partida de nacimiento. Nicanor Parra, autor de Poemas y Antipoemas, Versos de Salòn, Obra Gruesa y La Cueca Larga, entre otros libros, es un personaje oleado y sacramentado en la gloria, un poeta chaplinesco, hijo del cine mundo, cuyo reinado poético se extiende hace décadas en la pobre Capitanìa de Chile, jamàs regida por rey alguno. Parra, a sus casi 95 años, se niega hacer mutis por el foro, y se asoma a la platea poética a teatro lleno y dice: Sigo siendo el Rey. Sòlo sale de su casa a Isla Negra, cuando va a la casa de Neruda y hace de cicerón para ilustres visitantes. El viejo Hamlet de San Fabiàn de Alico, demuele su propia sonrisa, si es necesario, en la solemnidad potente de su ironía. Sus maestros Kafka y Chaplìn, recrean su atmòsfera frente al océano Pacìfico como si el mundo esperara una última ola.
Yo no escribo para canonizarlo, ni darle los últimos sagrados òleos, santificarlos, ni llevarlo a la cruz o someterlo a la crìtica, porque todo eso ya lo vivió el antiPoeta que ya ascendiò al Olimpo. Parra sòlo necesito un pizarròn negro para escribir la anti Poesìa, advertirnos que las palabras son según el espejo con que las miremos y valen por lo que nunca fueron antes y nunca significan lo mismo. Eso es poesía, aunque el querìa convertir en escombros el pasado lenguaje de la poesía, pero lo que està escrito viene de muy atrás, casi antes del principio y este gènero viejo està en continuo movimiento y cada época tiene sus propios ventrílocuos, tejedores de una palabra nueva, poetas que miran la rosa como si ya no tuviera espinas.
Parra, tal vez viene devuelta pedaleando por la angosta faja de la poesía, con su mochila y antorcha de Gran Sacristàn, leyendo al revés la Biblia, enseñando su catecismo sin Dios ni ley, viendo la interminable carretera que le espera, con su rìo de palabras va a la mar. Asì como èl le sobrevivió a Neruda, otros le sobrevivirán a èl y la Poesìa seguirà el viejo y eterno curso de las palabras. Parra es un himno de una nueva memoria.
La màquina de follar antiPoesìa parriana pareciera intacta, porque no sólo se trata de la palabra escrita, sino de todo el andamiaje parriano, su escenario visual, exterior, privado, secreto, sus antiguas y màs modestas perfomances, todos los recursos histriónicos del viejo Juglar. ¿Què sería de Parra sin Parra? ¿El maestro le pregunta al discípulo?
Quienes no conocen personalmente a Nicanor Parra o han leìdo de paso su poesìa o no han puesto cuidado en sus ùltimos movimientos de hace màs de medio siglo, no podràn comprender cuànto ha trabajado y sudado el hombre para llegar hasta donde està. Se decidiò en medio de un camino espinoso, cuesta arriba, encumbrado, rodeado de varios escaladores màs y de uno que habìa llegado al Everest de la poesìa. Parra es un maratonista de largo aliento y ha estudiado cada uno de sus pasos, movimientos, gestos y trabajado su poesìa como si Dios sòlo lo hubiese autorizado a èl. No se detuvo màs desde que escribiò Poemas y Antipoemas hace 55 años. decididamente se montò en la montaña rusa de la poesìa y en sus propias palabras. Su propòsito era no dejar tìteres con cabeza. Avanzò a diestra y siniestra, sin contemplaciones, por una autopista sin semàforos. Recuerdo cuando Mario Benedetti llegò a Chile el 69 y lo entrevistò con motivo del Premio Nacional de Literatura. Benedetti concluyò que Parra era un candidato al suicidio, a pesar de su euforia, mantenìa un àcido humor negro. Tres años màs tarde, inaugurarìa sus delirantes Artefactos, unos nudos ciegos que se abrìan en sus perfectas contradicciones, pulsaciones para detonar en los sentidos del lector. Los vi construir en sus enormes cuadernos con esa letra champollioniniana, algo infantil, de huaso sin letra, pero muy versado. Parra habìa entrado por la puerta de la cocina con su nueva poesìa, cocinada en su fàbrica de demoliciòn del establecimiento. Parra sobreviviò a su siglo, entrò en el XXI cargado de gloria y se quedò en Chile los 17 años y medio de la negra oscura dictadura, donde la poesìa vivìa en una cama de fakir. Parra no ha estado sòlo en el escenario poètico chileno despuès de la muerte de Neruda. Gonzalo Rojas, Lihn, Teillier, Anguita, Hahn, Millàn, Uribe Arce, Barquero, han sido las cabezas màs visibles de ese perìodo, que incluye este siglo, aunque algunos no llegaron. Creo que a Parra y a la poesìa del habla castellana y a España, le hacen falta que le otorguen cuanto antes el Premio Cervantes.
Parra vuelve a la palestra, ahora, con la pròxima apariciòn de un documental de su vida, que ha costado 11 años de ediciòn y que Parra ha solicitado unos cortes, a pesar de ser un vanguardista, nihilista, anarquista, francotirador sin impulso, mandò a detener algunas escenas de la vida amorosa real. Lo que el no sabe, es que despuès de muerto, las plumas se aceintan y los ordenadores escribiràn sin cesar la historia. Vèase Neruda, aunque hay opiniones y opiniones.
Retrato de un Antipoeta de Vìctor Jimènez Atkins, se exhibirà el pròximo 27 de agosto en los cines chilenos. Parra tiene trayectoria de actor, ya se habìa filmado dos pelìculas sobre su vida: Nicanor Parra en Nueva York de Jaime Barros y Nicanor Parra de Guillermo Kahn. Parra no alcanzò a borrar todos los cuadros propuestos sobre su filmaciòn.
11 años detràs de Parra es una odisea meritoria, porque el personaje tiene su propio libreto, pero entre perìodo y perìodo habla de Dios, Martìn Lutero, Allen Ginsberg, su influencia sobre los Beatniks, es lo que relata Felipe Saleh en La Naciòn de Chile.
Parra, molesto, de acuerdo con La Naciòn, habrìa amenazado con un juicio legal, si se incluìa lo que decìa de sus mujeres. Nadie en vida quiere exhibir sus calzoncillos y Parra, tantas veces impùdico con la palabra, tampoco.
La pregunta con que se inicia esta nota, es un bumerang. Esa misma me la hizo Parra en 1974 frente al Edificio de la Junta Milar, el Diego Portales, ex Gabriela Mistral: ¿Compañero que vamos a hacer ahora que se nos muriò la Catedral? (Neruda.)
Rolando Gabrielli©2009

La ruinosa montaña


Paso por la ruinosa montaña
y las piedras
me devuelven
el camino.
Rolando Gabrielli©2009

domingo, agosto 16, 2009

Panamà La Vieja





















El manglar trajo la luna rosada,
el murmullo solemne de la vida,
aguas sin dueño, no habìa tiempo
y el pájaro no dormìa en su jaula,
cantaba, cantaba.
En el corazòn del hombre
cabía todo el paisaje
secreto de la memoria,
la noche y el dìa
no se confundìan.
No había tiempo,
espacio, espacio,
las estrellas guiaban
y las lluvias cerraban
el camino,
la selva estaba en todas partes
y Dios no se llamaba Dios.
El agua estaba màs clara que el alba,
y mañana no era distinto a hoy,
sólo alguien morìa
y el rìo crecìa,
màs frìos lo viejos huesos,
la oruga dormìa como una ninfa
arropada en el estìo
y volaba en mariposa.
No había tiempo,
espacio, espacio,
el mar no tenìa dueño,
peces, peces,
la tierra sembraba
sus propios àrboles
y los frutos caìan, caìan,
no tenìan dueño,
trànsito, trànsito,
la vieja historia de la memoria
y las especies
buscando casa nueva,
techo hùmedo o màs frìo,
un sitio para perpetuarse.
Norte y Sur,
¿de dònde viene el viento,
adonde va la cola de un cometa?
Trànsito, trànsito,
las especies inician su camino,
una página en blanco,
sobre la noche,
atraviesan su destino.
Había izquierda y derecha
sòlo para diferenciar
un brazo de otro.
La lluvia, el sol, la selva,
los grandes abismos,
las bestias cruzaban el paisaje
y el hombre las cazaba
o morìa abrazado en su intento.
Una vieja ley,
una pàgina no escrita.
No habìa tiempo,
habìa de todo,
menos tiempo,
espacio, espacio,
voz sólo voz,
un día no era igual a otro,
escrito por la mano india
y su reflejo en las aguas.
El principio nadie lo buscaba,
ni el fin de las cosas,
todo llegaba,
entraba y salìa,
el pez del rìo al mar,
el sol detràs del sol,
siempre se ponía,
alto dibujado
en la luz,
que a todos
pertenecìa.
El hombre confiaba en la tierra,
el sol y las lluvias,
en su instinto
sus olfatos,
la tierra, la tierra,
los animales,
sus manos,
el arco, la flecha y la lanza,
los rìos que cruzaba,
la piel de las bestias, su carne,
las vìsceras de las vìsceras
que otras bestias comìan,
la carroña era ùtil
y desaparecìa.
La noche, la luna y sus mareas,
le eran indispensable,
todos los ojos de la tribu,
sus piernas y brazos.
Corrìan y cazaban,
no había tiempo,
espacio, espacio,
paisaje, paisaje,
el antiguo ruido de la selva
y el mar a ambos lados
del Istmo,
el hombre dejando
correr el rìo,
la piedra inmòvil
en la montaña,
la noche
siempre la noche,
oscuro, oscuro.
Invierno y verano,
el hombre y la mujer,
dos cuerpos sobre la tierra,
dos sexos,
el panal y la miel,
sòlo dos estaciones,
una seca y otra lluviosa,
hùmedos los sentidos,
Norte y Sur,
la noche multiplicando estrellas,
peces, el mar,
el hombre multiplicándose
asimismo,
sobre los cuerpos,
bajo el sol y la lluvia,
polen de la vida,
todas las especies,
cenizas de la muerte,
trànsito, trànsito,
donde no habìa tiempo,
espacio, espacio,
islas, islas.
La muerte nace de la vida,
rama vital
de su tronco,
firme, leal a sus principios,
tiene descendientes en todas partes,
viven en cada època,
sueñan que son la raìz
de una làgrima.
Los cuerpos nacen y mueren,
se levantan,
escucha, escucha
El hombre era màs
que un individuo,
la mujer no era una individua.
El hombre y la mujer,
no conocìan el paraìso,
vivìan y morìan en èl.
Las aves eran dueñas
del espacio
y de su libertad.
Rolando Gabrielli©2009
Las ruinas de Panamà la Vieja son un icono en Amèrica, la primera ciudad construida por el imperio español en tierra firme, frente al ocèano Pacífico, un 15 de agosto de 1919, hace 490 años.

viernes, agosto 14, 2009

Tu lado azul




Me conmueve tu lado azul
que el irreptible mar
dibuja a orillas de mi mano
tu cuerpo fugaz oscuro azul
en la palabra del pez
que no muerde el anzuelo.
Rolando Gabrielli©2009

jueves, agosto 13, 2009

Art Musa


La Musa es un guijarro,
a la vera del camino,
brilla, brilla,
un diamante escondido.

Rolando Gabirelli©2009

miércoles, agosto 12, 2009

Uno que alzó los pies




En Bethel,
no recuerdo sino su nombre,
yo fui un peregrino más sin destino
hace cuarenta años entre esos cuatrocientos mil,
uno que alzó los pies con la muchedumbre
que mansamente abrió sus cuerpos
y se entregaba a un mundo
que no prometía mejores tiempos
Vietnam muerto agonizaba
Los 69 en Woodstock fue algo diferente
72 horas sin respirar la muerte
El tiempo ha pasado vergonzosamente
Yo fui uno que alzó los pies entre la muchedumbre.
Rolando Gabrielli©2009

martes, agosto 11, 2009

EL RITUAL DE UN CLÁSICO





Los cables de las agencias internacionales, recogen el alpiste, muchas veces, de las informaciones, declaraciones, conferencias, informes. Durante cuatro años trabajé como Corresponsal Extranjero en dos países y en ocasiones se usan pinzas y se atiende a un público lector masivo y además, lo referente a la cultura, suele ocupar un suspiro dentro de un lead y de unos cuantos párrafos que le siguen como perros sin amo. No siempre es así, mi deber como periodista ha sido encontrar la médula de la narración y el destino último de los hechos y las palabras. Comunicar el contenido y el contexto, el sentimiento corporal del lenguaje, y si de poesía se tratara, el canto oculto de la voz del poeta.
Supongo que la Conferencia fue magistral, 50 años estudiando a Neruda, no es para menos, Loyola autor del libro las Obras Completas de Pablo Neruda ( 1999-2002), dijo algunas cosas ya conocidas de este poeta que sigue entrando con su espada y palabras a las habitaciones de la poesía.
Por Google, me enteré que era más leído que Shakespeare, o mejor dicho el más leído en la red, un long bestseller de todos los tiempos, y siempre he sabido que el YO con mayúscula domina su poesía, aunque está el Neruda de la materia, las cosas, las piedras, los continentes, los ríos, el mar, el político que tanto disgusta a algunos, el social, el que habla por el Otro.
Hernán Loyola, con quien conversé de paso unos minutos bajo la Casa Central de la Universidad de Chile un día sin nombre, ha dicho en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, que la vigencia de Neruda lo convierte en un clásico como Cervantes, Shakespeare y el Dante.
El Yo de Neruda abrumaba a muchos poetas, como Lihn, Parra, y la poesía anti de Nicanor, se explica por ese distanciamiento del YO nerudiano, que Loyola calificó en su ponencia intitulada: Pablo Neruda de la modernidad a la posmodernidad del siglo XX, como una escritura "desfachatadamente egocéntrica".
No se ve nada nuevo bajo el sol nerudiano de la Conferencia, al menos, lo que enseña el cable: Neruda un poeta total, dice Loyola, sin duda, no soy el único tal vez que lo he señalado en Los Cien trajes de la poesía nerudiana y otros artículos escritos desde hace más de dos décadas, porque el vate de Isla Negra respira, piensa, define, elogia, critica, canta, nombra, sobre todo nombra, funda, bautiza, toca y denuncia.
Y desde su Yo más feroz e íntimo, corporal, visceral, sustancial, que le respira asimismo, en Residencia en la Tierra, con ese poema memorable, Ritual de mis piernas, Neruda toca fondo en su propia médula poética. Es un YO intransferible. Pareciera tan vasto e incomensurable como sí mismo, pero es el YO de todos los cuerpos humanos. Es la especie en su abismo, contemplando el vacío, la soledad, el abandono, la ausencia, sublimando el cuerpo de la mujer, la belleza que se apodera con su imagen y recuerdo. ¿Cuánta espuma en una misma playa intocable?, me pregunto. La ausencia que adquiere presencia en sí misma. Cuerpo y carne de lo que carece de representatividad física.

Largamente he permanecido mirando mis largas piernas,
con ternura infinita y curiosa, con mi acostumbrada pasión,
como si hubieran sido las piernas de una mujer divina
profundamente sumida en el abismo de mi tórax:
y es que, la verdad, cuando el tiempo, el tiempo pasa,
sobre la tierra, sobre el techo, sobre mi impura cabeza,
y pasa, el tiempo pasa, y en mi lecho no siento de noche que
una mujer está respirando, durmiendo desnuda y a mi lado,
entonces, extrañas, oscuras cosas toman el lugar de la
ausente,
viciosos, melancólicos pensamientos
siembran pesadas posibilidades en mi dormitorio,
y así, pues, miro mis piernas como si pertenecieran a otro
cuerpo:

Hernán Loyola, reconoció en su conferencia que Neruda logró atravesarse así mismo y llegar a los otros, para convertirse en un clásico. Pienso que Neruda estaba completamente seguro de lo que hacía y como su poesía giraba en un eterno círculo concéntrico con espirales que ascendían y viajaban por una misma ruta hasta encontrarse en sí mismas. Ese "juego tan eficaz y que le ocasionó todos los éxitos con sus lectores", no le agradó a Nicanor Parra, quien vio en ese lenguaje, la gran trampa de la arena movediza, donde Neruda fijaba su gran poética materialista. Parra necesitaba el aire de la Cordillera de los Andes para su asfixia asmática y poética, y comenzó a romper el eslabón o a ser él, el eslabón perdido para una nueva poesía. Parra se transformaría en el más nerudiano de los antinerudianos. La poesía de Neruda y Neruda mismo, pesaba como el material volcánico, ancestral de la Cordillera y la masa oceánica de Chile. El poeta metáfora no ha dejado de hablar con sus materiales más íntimos y universales, con la "retórica insalvable del amor". Neruda pasó a ser un lugar común de la universalidad. 20 Poemas de amor y una Canción desesperada es el referente del lector común y corriente, el Folletín de Amor del siglo XX, y Loyola lo califica el bestseller absoluto de la poesía lírica del siglo XX.
Todos los escritores queremos que el mundo cambie, se transforme, la literatura es un proceso en y hacia esa vía. No es realismo socialista, ni surrealismo francés, sino una visión humana de un mejor destino, propio de la condición humana. La literatura es la expresión de una época y nunca permanece estática, ni puede asociarse a esteriotipos o a sueños etiquetados. Neruda no descansó en ese objetivo, con su palabra pública, social, política, comprometida, con su visión de América y del mundo. Le tocó un mundo convulsionado, erosionado y al fin de sus días se fue escuchando el grito de los fusilados. Whitman vivió una etapa de la gran construcción y formación de Estados Unidos. Los poetas son vitrinas psicológicas de su tiempo y memoria también de un pasado que les alimenta con su historia.
Neruda participó en su época y tiempo, no sólo escribió el Canto de sí mismo, porque nada le fue ajeno, ni meramente referencial, circunstancial, y destaca en él, su poesía, un americanismo profundo, pero también su chilenidad, si eso responde de alguna manera a una identidad que nos convoca de Arica a Magallanes, sin caer en el patriotismo, chovinismo. La larga figura de un Quijote estremecido por terremotos y trazado en una geografía desmembrada.
Poeta total y esencial, como sus Odas elementales. Escribir sobre Neruda es también repetirse, caer en su trampa poética de volver sobre sus temas, porque el mismo dijo que había escrito un sólo poema en su vida.
Hernán Loyola, de acuerdo con el cable de EFE, se refiere también al Neruda de sus últimos días bajo la dictadura de Pinochet. Los días de su agonía y en especial a su muerte, que le otorga la simbólica frase, que Neruda libró su última batalla ideológica después de muerto. Debe referirse el ensayista, al cortejo de Neruda por las calles de Santiago flanqueado bajo las bayonetas de los Carabineros de Chile y a La Internacional Comunista, cantada por sus camaradas de partido. Neruda daría muchas más batallas como animita popular, como poeta en los foros, referencia obligada, icono, vocero de un Chile silenciado. Sólo su ausencia hablaría por el poeta, incomodaría al stablishment de la dictadura.
Loyola, en parte de su conferencia, sostiene que no ha surgido otro escritor del calibre de Neruda comparable a Shakespeare, Cervantes y el Dante. Pero "sí hay gérmenes interesantes, entre ellos, Roberto Bolaño", sostiene y anuncia. Bolaño que es parriano, a todo esto.
Loyola tira una carta como si el camino de la poesìa y la narrativa hubiese concluido su ciclo, y traduzco una cierta dosis de desesperanza porque nada nuevo se ve en el horizonte, nos dice. Es cierto que los bestseller abarrotan de sandías agrias los mercados.
Con Neruda no termina la poesìa, con Parra naciò una nueva, sin embargo, los ciclos siempre han existido, como las estaciones: hojas verdes, amarillas, sin hojas y flores. La poesía chilena y del habla castellana, afortunadamente ha tenido màs alas. Y vendràn nuevos poetas a hacer su verano. Parra se ha sobrevivido fìsica y poèticamente. Los homenajes dicen, recuerdo: cumple, 70, 80, 90 y 95 ahora el pròximo 5 de septiembre. Parra sigue con la guitarra en la mano.
Rolando Gabrielli©2009

¿Arquitectas de su destino?




Como si todo estuviera escrito, siempre la frase al voleo queda colgando de un andamio en el piso 77. Tú eres quien construyes tu propio destino y los 6.600 millones de terrícolas, me pregunto, además de las orillas de cada camino, los pasos en los puentes, la velocidad en las carreteras, los sueños pugnando por salir de las cabezas humanas, el dólar que se esfuma, y todos los silenciosos muros que se erigen a espalda del alma...¿ eso no influye? Sin contar las mareas , los insomnios y las cartas que Madame Celestina lanza al Tarot de memoria en algún lugar del Senna. El fracaso puede asomar en la punta de un lápiz y la blanca azucena languidecer. Tantas cosas y un epitafio es breve. ¿La palabra se marchita? Todo abecedario está sujeto a revisión.
Algunos enfrentan el mundo, se arman, chocan, guerrean, preparan celadas, inventan y ficcionan para masificar la muerte y el terror, alzarse con el dominio de las sombras y las montañas. Las estrellas brillan demasiado y se transforman en polvo para intentar apropiarse de ellas. Es mejor inventarlas en la tierra y adorarlas mientras duren las muy fugaces.
Pero hay otros mundos, aunque aun el espacio no nos enseñe sus cartas y sigamos errando por el cosmos como abejas sin panal. Aún tenemos fronteras y realidades. Caminamos con nuestra propia sombra como simples soldados, aún en tiempos de paz. El destino pareciera jugar su propio destino con nosotros. ¿Somos la carta de ese naipe desconocido? ¿El azar de la mañana? ¿Un paso, dos, tres, la escalera?
No estamos sólos en la Tierra. Por fortuna. Nosotros y la misma piedra, sería muy aburrido. Otras especies nos miran con asombro. Nuestros pies las pisa. Nuestra vida las devora. Construimos y vivimos para su extinsión. Todo lo que se encuentre a nuestro paso, queda bajo el pie. Es la ley de la suela y el tacón, más poderosa que la bíblica Ley del Talión, o del ojo por ojo. Nosotros ignoramos que algún día estaremos bajo tierra, en cuerpo o polvo.
Las hormigas son grandes constructoras de su vida diaria, común , como colonias que desarrollan una gran sociabilidad y laboriosa convivencia. Trabajan y sobreviven como hormigas. Nunca han ocultado su espíritu comunitario. Las Hormigas culonas tienen un destino no fabricado por ellas. Son el banquete de la fiesta. El destino las supera, escribió su libreto. Siglos bajo un mismo camino.
La guerra, depredación de su especie y de otras, es tarea milenaria del hombre. Pero hay quienes tejen su propio mundo y son arquitectas de él. Los científicos que buscan saber, conocer, entender la naturaleza del hombre y de la vida, de los animales e insectos, de todo cuanto les rodea e influye. La naturaleza misma, en una palabra. Han experimentado con el plan de vida las hormigas inyectando hormigón en el interior de un hormiguero y una vez se ha endurecido, han excavado para dejar al descubierto su estructura (véase foto superior en este blog). La conclusión es que la construcción de la Gran Muralla China es un detalle para el trabajo realizado por las hormigas, extrapolando los resultados a escala humana.
Rolando Gabrielli©2009

lunes, agosto 10, 2009

Las hormigas culonas crujen como diosas




El sabor tiene ese sentido de lo que se tuesta y cruje como una galleta silenciosa. Es sutil el manjar y más aquello que le rodea. Tiene el destino de una aventura anunciada en sus propios preparativos. Leí, escuché comentarios, vi en la televisión y siempre fue algo lejano, exótico, donde la imaginación se detenía más bien en la sospecha. Lo que se desconoce suele tocar la puerta de una manera intrigante y los sentidos vuelan. No hay tierra ni cielo, sino limbo.
Fue una tarde cualquiera en Panamá, cuando el arquitecto colombiano Juan Carlos Sáenz, me ofreció probar una de estos seres subterráneos milenarios residentes en Santander, Colombia. Son de clima templado, grandes, rojizas y culonas, lo que hace las delicias de los comnesales desde tiempos primitivos, aunque ahora la ley del mercado las puso en mesas extranjeras, donde son apreciadas como doncellas que vienen de un reino desconocido, subterráneo, antiguo. La historia se remonta desde hace 500 años, antes que llegaran los españoles, y segun cuenta la leyenda, tras una larga hibernación, las culonas abandonan sus escondrijos y los indígenas, campesinos ahora, las esperaban para atraparlas. Pero la leyenda va más lejos y se els atribuyen propiedades de longevidad, afrodisíacas y de analgésicos. De todas maneras están condenadas al paladar humano, por mágicas y culonas. Algunos estudios científicos las identifican como una verdadera medicina curativa del colesterol alto.
Lo cierto es que las culonas se exportan hacia Estados Unidos, Australia y Europa. Su tórax delgado les hace ver muy seductoras y suelen ser un buen regalo para una boda por sus características afrodisíacas. Rolando Gabrielli©2009

sábado, agosto 08, 2009

La última rumba de Calderòn





Recuerdo como si fuera hoy la última vez que vi a Alfonso Calderòn en Chile, profesor de la Escuela de Periodismo, escritor, poeta y miembro de la Academia Chilena de la Lengua. Fue en la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), una tarde neutra de invierno, cuando el terro escribía sus mejores poemas. Me voy le dije, què libros cree debiera llevarme, le preguntè. Es algo personal, me dijo, pero incluye la Antologìa de la Poesìa Chilena. Se referìa a una antologìa que èl hizo y en verdad es la màs equilibrada y completa hasta los años setenta, que haya conocido. Ademàs le quitò las pestes adolescentes de la escarlatina (sarampiòn), alfombrilla y peste cristal, a las antologías arbitrarias chilenas y de todas partes. Siempre queda alguien por fuera por a,b,c,d, razones, pero la Antologìa de Calderòn es un documento a leer, conservar y seguir leyendo. Hablamos que los verdaderos libros de un escritor eran aquellos que se refieren a la vida, naturaleza y yo le comentaba que me sumergìa en mi trabajo en todos esos textos relacionados con la ganaderìa, el campo, algo de ecologìa y naturaleza. Caminò ese dìa por el centro de la SECH, el lobby, con un cartapacio y nos despedimos, sin saber que ya no le verìa màs. Lo último que se filtrò aquella tarde fue algo de luz que llegò al salòn solitario, donde alguien se despedìa de su país. Incluì varios libros, en mi mochila Muerte y Maravillas de Teillier, me lo recomendò, creo, o al menos me dijo, autores chilenos, poetas. Lihn, Parra, Neruda, Huidobro, etc. Algunos de esos libros no sobrevivieron, me los robò literalmente hablando un poeta y decano de Filosofìa de la Universidad Nacional de Colombia.
Alfonso Calderòn muriò hoy de un infarto, era un hombre estudioso, silencioso, acadèmico y tenìa una biblioteca que llegaba a las màrgenes del rìo Mapocho y podìa inundar todo Santiago de palabras e historias. Habìa en èl, mucho de chileno raizal, conocedor de la cultura del país austral, animador de foros y charlas, publicaciones, Premio Nacional de Literatura de Chile, autor de Isla de los Bienaventurados.
(Cuando se pierde un solo libro/en tu biblioteca/es el que has estado buscando/Todos los tìtulos parecieran desfilar/menos el màs buscado/Aparecen Los Pasos perdidos/Crònicas marcianas/El cetro de los jòvenes/ Cuando Chile cumpliò cien años/Las obras completas de no se quien/Dublìn y Praga/Reconozco y me resigno/he perdido el control de mi biblioteca/los libros andan por su cuenta y riesgo/eso ocurre /cuando me lleno de actualidad)
Por fin apareciò, desde ayer la buscaba e hice un alto en esta nota, una ediciòn de Nascimiento del 1977 y que conservo de 1978, del poemario de Calderòn intitulado: Isla de los Bienaventurados, que lo antecede y preside un epìgrafe de Robert Frost...."en las Islas de los Bienaventurados, ni un solo bienaventurado hallè."
El libro se abre con Tardes de verano,Como si fuera hoy, venìas en atrdes del verano/A ras de hierba, el año indolente coronaba/unos muros que creìmos invencibles. Tù olìas/a cebada, en un vago almavèn aquella esquina. Poesìa sutil, de nostalgia, amor, me recuersda a los làricos con Jorge Teiller a la cabeza, pero es Alfonso Calderòn, su vida en provincia, donde naciò, en la zona central de Chile, San Fernando, tierra de huasos orgullosos y de espuelas. A lo largo del libro estàn reflejadas sus lecturas, amigos, èpocas, sueños, la vocaciòn definitiva de un poeta, la poesía.
El detalle, la mirada, el fragmento de la realidad, la asombra del asombro, la vida. Palomas...Caen de pie, fulminadas por las migas/de los viejos. Ricas y pobres duermen/juntas y les importa un cuerno/la decencia, el frìo/el que diràn. La infancia, la biografía, el Yo,...A gran distancia del suelo, queiro ocultarme./Pregunto què es lo que desean y llamo a mi tìa/o al abuelo. Paso un pie por la ventana y veo/a los hombres flotar en el espacio llamando/a las ventanas/La brisa me refresca la cara/y no me queda pro delante sino caer, caer. No me fío de las apriencia y vuelvo/en mì. Siguen dicièndome:"no tengas màs secretos" Son los temas cotidianos de Alfonso Calderòn que incursionò en Chile como pocos. Fue testigo, protagonista, cronista de nuestra època y del apsado chileno. renunciò a su càtedra den la Universidad de Chile en 1974 y posteriormente fue desginado Director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica. Fue uno de los que se quedó en Chile. En 3 mil pàginas y siete tomos escribiò Memorias de Memorias, libro que no conocemos y debe ser un legado de lo que viviò, sintiò, percibiò, acuño y transformò en lenguaje para todos y la posteridad. Ha partido un incansable trabajador de la letras, investigador a tiempo completo, una referencia obligada para toda una època y la literatura chilena del siglo XX.
Memorial del viejo Santiago (1984) y Una bujía a pleno sol (1997) , fueron sus últimos libros, epro escribiò tambièn entre otros: Primer consejo a los arcángeles del viento" (1949), "El país jubiloso (1958), "La Tempestad" (1961), "Los cielos interiores" (1962), "Antología de fábulas" (1964), "Grandes cuentos humorísticos" (1966), "El cuento chileno actual: 1950-1967" (1969), "Toca esa rumba don Azpiazú" (1970). "
Se fue sin hacer bulla, tal y como vivìa, escribiendo, proyectando su mundo y el de Chile, su tiempo, fue ese cronista que miraba el tiempo detràs de un espejo imborrable. Memoria, memoria...
Rolando Gabrielli©2009