martes, septiembre 30, 2014

MAFALDA, 50 años después, eterna


¿Los poderes fácticos le dan más sopa al mundo que antes? ¿El mundo es más impresentable que el de los años 60 y 70?  ¿Vivimos más de lo mismo? ¿Los medios cuentan las mismas noticias? ¿Las guerras cambian de paisaje? ¿Los problemas se alimentan de las mismas  causas? ¿Hace 50 años éramos los mismos con diferente piel? ¿Formábamos parte de la tira cómica mundial y que ahora nos hace falta? ¿Se hace difícil o imposible comentar hoy la realidad? ¿La ficción está en la calle? ¿Las mentiras superan a la realidad? ¿La realidad es realmente una ficción edulcorada? ¿En quién debemos confiar: en el lobo o Caperucita?
¿Cuántos espejos utilizaba Mafalda para ver el mundo? ¿A cuántos centímetros quedó el planeta del precipicio con los conflictos nucleares latentes? ¿La Tierra se enfrió o calentó más con la Guerra Fría en tiempos de Mafalda?
En la época de Mafalda existía un solo muro en el mundo, se llamaba el Muro de Berlín, y dividía a las dos alemanias. Mafalda no llegó a enterarse que ese muro que no dejaba entrar ni salir a los alemanes de un lado al otro, fue derribado en 1989. Pero el ingenio humano supera  el del hombre que tropieza con la misma piedra y construyó un muro más grande, cuya extensión se comparará en un futuro cercano con la Gran Muralla china. Ese muro se levantó en la frontera de Estados Unidos y México en 1994. Israel también construyó su muro a partir del siglo XXI y tendrá más de 700 kms. de longitud. El más humilde e inocente de los muros es el español en Melilla, 1998, fronterizo con Marruecos, África del Norte. Todos erigidos para detener inmigrantes, la libre circulación, lo mismo que el viejo Muro de Berlín que tanto irritaba a las naciones libres. Esta imagen es solo uno de los agujeros negros de la democracia, ese boomeran que va y viene según  convenga al lanzador.
MAFALDA, una niña argentina, de clase media de los sesenta, muy despierta, atenta y comprometida con el mundo y sus alrededores, nos contó, describió, se interrogó y criticó el planeta Tierra donde vivía de la mano de su autor, Quino, sin otra pretensión que hacernos pensar, tomar el pulso al globo terráqueo sobre los verdaderos valores humanos, con la sensibilidad de la inocencia. Tiene un domicilio conocido, ubicado  en la calle Chile esquina de  Defensa en el barrio  antiguo y diminuto de San Telmo, en Buenos Aires. Una residencia muy porteña, como su alma en un mundo que no termina de convencerla  ni vencerla, al cual le da un tirón de orejas si es necesario o le hace un guiño a la música de los Beatles.
Mafalda pinchaba el mundo cada día como si fuera una  burbuja la maravillosa esfera azul  saturada de  bípedos, seres agresivos que no respetan ni a los animales con los que comparte la Tierra y la cena cada día. El establecimiento le sabía a la sopa  que no quería tragar y pensar que en la actualidad  millones viven hipnotizados con las tecnologías de la desinformación y entretenimiento per se, comiendo comida chatarra, saturando de grasas sus arterias  y  de automóviles las  calles y avenidas de las ciudades.
A Quino le han preguntado una y otra vez por qué  apagó el interruptor, cortó la historieta o abandonó la tira cómica que puso a pensar a toda una generación o a no tragarse una rueda de carreta. Las preguntas han llovido desde el Mar del Plata al Mar de la Tranquilidad en esas galaxias con que el hombre sueña y se sabe
un enano, ni siquiera polvo de estrella como algunos le atribuyen al origen de la especie.
Ahora, en la nebulosa camina el hombrecito contemporáneo, goloso, depredador, banal, arbitrario, corrupto, cegado por la ambición y el consumo. Troglodita, sería  un irrespeto a sus ignorantes antepasados. Vivían en cavernas  porque detestaba el gypsum, un aceptaba el vinilio y qué decir del inapropiado, innecesario, aire acondicionado, entre otros avances tecnológicos que presentan los modernas apartamentos como una caja de cristal o una pecera donde sus habitantes quisieran volver a nadar en el líquido amniótico.
A los 50 años de Mafalda, el mundo  no es color de rosa. Mafalda y Quino lo saben, afortunadamente, aunque  parecieran soñar en un mar de margaritas. Disfrutaron y también nosotros con ellos, desde los años  sesenta hasta los primeros 30 meses  de los setenta. Suficiente para saber que el mundo es una pelota  que iría de tumbo en tumbo, por más buenas intenciones  y promesas que se hicieran los llamados seres humanos. Quino, su autor, decidió cortar la tira cómica, como se ha reiterado, porque  no había un  encuadre posible. El mundo se hizo más y más estúpido, creo interpretar  a Quino y eso ya no da risa, sino preocupación. Realmente Quino zanjó las dudas con un trazo fenomenal en una de sus entrevistas: “La principal preocupación de Mafalda hoy sería la estupidez humana.”
Lo que no sabía, ni esperaba y lo ha confesado, es que  se iba a seguir encontrando con sus lectores, los conocería verdaderamente de manera personal, porque Mafalda se ha reproducido por medio de todas las tecnologías del siglo XXI y por  la veracidad, vigencia, profundo humanismo, trascendencia de su simple mensaje y sagacidad de su autor. Por una fidelidad  de generación tras generación, la complicidad que produce ella, su entorno familiar y de amistades, el barrio, la vida, el pulso de sus contradicciones, la libertad, felicidad, esos temas que solo la estupidez puede soslayar, Mafalda se instaló en el inconsciente colectivo de la gente pensante, que ama la vida simplemente y que desea un mejor mundo. 
Maestro le han dicho a Quino,
ESTA HISTORIA CONTINÚA.....
 

lunes, septiembre 29, 2014

El poema debe encontrar

El poema  debe encontrar
(de alguna manera)
las palabras, 
que sin ser únicas,
absolutamente nuevas,
ni indispensables,
-digamos-,
solo personales,
para quien las lea.

Rolando Gabrielli©2014

martes, septiembre 23, 2014

Dicen que Neruda se lee más que Shakespeare en Google. Dicen que 20 Poemas de amor y una canción desesperada, es el long seller más leído del habla hispana. Dicen que el poeta de Isla negra llenó 50 años de poesía hispanoamericana. Dicen otros dicen que fue el más grande poeta materialista. Dicen que Residencia en la Tierra abre el juego del surrealismo y  es su  más importante poemario. Dicen que primero fue el nicaragüense Rubén Darío y después llegó el  chileno Pablo Neruda, a cambiar la historia de la poesía de habla española en el siglo XX. Dicen que Borges pedía que alguien le dijera  solo un buen verso de Neruda. Dicen que  Octavio Paz dijo que fue el mejor  poeta  de su generación, sobre los españoles, Huidobro, Vallejo, Borges. Dicen que Luis Oyarzún dijo que Neruda era un gran gato persa. Dicen que Jorge Edwards dijo  que el error de Neruda no fue exactamente la política como dijo Octavio Paz. El error fue su conformismo en la edad madura, dijo Edwards. (No quiso a sus 80 años revelar los nombres de los poetas que según Paz, no tienen el peso de Neruda en el siglo XX.) Dicen que Enrique Lafourcade dijo de lo mucho que dijo de Neruda: "A pesar de todo fue un gran poeta". Dicen que  Neruda dijo: Me gustas cuando callas/porque estás como ausente.  También dicen que dijo: Sucede que me canso de ser hombre. Dicen que Neruda no se llamaba Neruda. Dicen que la narrativa del Boom latinoamericano, Cortázar y otros, están en "deuda" con la poesía de Neruda.
Dicen que  Neruda dijo: "Soy un hombre de papel, un poeta de utilidad pública." Dicen que Pablo de Rokha aguantó el gatillo contra Neruda, solo cuando se disparó asimismo. Dicen que Nicanor Parra le llamaba  Pablito y que  en  el año del 11,  dijo: Se nos murió la Catedral, compañero, aludiendo al Vate Pablo Neruda muerto el 23 de septiembre.

sábado, septiembre 13, 2014

El paisaje deslumbra



Este hermoso retrato que el paisaje deslumbra
es el brillo inacabado de la invisible sombra
que no  he vuelto a ver
No sé en verdad si esto ocurre realmente
o el sueño ilumina y evoca tu memoria,
 los pasos  que alguna vez dejaste al  alba
en esta invisible historia
 Ante ti o mí,  nace un nuevo espejismo,
el brillo inacabado de la invisible  sombra.
Rolando Gabrielli©

jueves, septiembre 11, 2014

Pregúntale al polvo

No me crean, no me crean/
el Tata está vivo/
dejó de escupir el muerto/
de orinar el vivo/la cara de Chile/
dejó la camisa de fuerza/
dejó sus cenizas para que lean/
dejó esperando a los gusanos.
Somos polvo/
vean las cenizas de Chile/
flotar las blancas heces/
en un Chile bautismal.
Rolando Gabrielli. Los poetas de Chile

El gusano devoró la flor


El gusano devoró la flor/
 
no hubo primavera esa primavera/
cargó las armas la muerte en septiembre/
y comenzó a matar  hasta  matar por matar/
de Norte a Sur/ y viceversa/
 arrojar los huesos de Chile a las  fosas/
del mar o bajo la  cal y la arena del desierto/
Las glorias de Chile alzaron la copa
 del diablo esa gran ocasión/
 y en los cuarteles festejaron/
  porque las  cloacas respiraban mejor que el pueblo/
ese raro aire de podredumbre/
el trago amargo/
de la larga noche amarga de Chile.
Rolando Gabrielli©2014

 

miércoles, septiembre 10, 2014

Al poeta

Al poeta,
las palabras,
ni un ruido más.

Rolando Gabrielli©2014



 

domingo, septiembre 07, 2014

Dios mercado

El mercado es un gran seductor,
me sonríe y dice: ven,
escoge un guante o una mano,
no una flor y me empuja al infierno
con su voz de locutor,
como si nada más existiera
en el mundo.
Tiene tantos productos en sus vitrinas,
los renueva cada día,
como negarse,
si es un Dios.
Rolando Gabrielli©2014
 

sábado, septiembre 06, 2014

En una isla



No vivo
en una isla,
pero estoy aislado.
La tabla de salvación,
en un mar de  ilusiones
 no es un madero.
En la ciudad,
las islas crecen
como hongos solitarios,
encerradas  en  altos muros,
sus habitantes urbanos
divisan el mar
 detrás de  grandes cristales,
como si avistaran un nuevo mundo
en una gran pantalla.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, septiembre 05, 2014

LA FIESTA DE NICANOR

 
 
 
 
 

La fiesta de Nicanor
 
Oye, se le acabó la cuerda
a Nicanor Parra,
el Pope irreverente
de La Reina y Las Cruces.
¿Ni un orgasmo más
de la antipoesía
en la noche diluviana
de la costa chilena?
Yo estoy fuera del cuadrilátero,
solo hago sombra con mi sombra
que ignora mis movimientos
cuando el sol atraviesa
toda su oscuridad.
Aun así la palabra
confía en nosotros
para designar las cosas
embelesados por el sonido del mar
y el color de dos o tres rosas.
No te distraigas, Nicanor,
ni estés lejos de las palabras,
el primer día de clases
permanece eterno en la memoria.
Escribe sobre el mar azul
y desconfía de sus frías aguas,
lee en la memoria del viento
tus últimas palabras,
como en un principio el Verbo
No creas en las estrellas
si no iluminan la casa de la antipoesía.
Ninguna distracción,
todos los relojes de arena
son un mero pasatiempo
para viejos y recién nacidos.
El poema respira
por sus propias agallas
y aun por la herida
Es mejor en vida
llamar a las cosas
por su nombre
y dejar que el fondo del pozo
refleje nuestros rostros.
No tentemos a los dioses
con más falsas profecías
Si no hay nada detrás del muro,
tu jardín lo conocieron mis manos
El poema no es la rosa,
sino las manos de la mujer
que la ha sembrado.
Rolando Gabrielli©

 

jueves, septiembre 04, 2014

QUÉ PUEDO DECIRTE

 
Qué puedo decirte,
si el viento pierde sus alas
y el poeta las palabras.
Dónde encontrarte
bajo esta lluvia de soledades
y remontar en la noche
con nuevas estrellas para ti.
Dónde encontrarte
bajo esta lluvia de soledades,
si se ha ido la luz con tu voz
y solo quedan palabras
dibujadas en las sombras.
Qué puedo decirte,
si el viento pierde sus alas
y el poeta las palabras.
Dónde encontrarte,
bajo esta lluvia de soledades,
si se ha ido la luz con tu voz
y solo quedan palabras
dibujadas en las sombras.
Qué puedo decirte,
si el viento pierde sus alas
y el poeta las palabras.
Dónde encontrarte
bajo esta lluvia de soledades
y remontar en la noche
con nuevas estrellas para ti,
si se ha ido la luz con tu voz
y solo quedan palabras
dibujadas en las sombras.
Rolando Gabrielli©2014

Cerati, un icono del rock latinoamericano


Las estrellas y leyendas como Gustavo Cerati parten así, de improviso, sin avisar, como si el tiempo fuera una interminable letra de una  canción. Es una señal inequívoca de su paso y de la huella que nos deja. Las palabras no son más precisas de lo que cada uno espera. Los ídolos, todo lo dejan, nada se llevan. Y solo quedan palabras dibujadas en las sombras...








martes, septiembre 02, 2014

CIEN VECES PARRA

 
 
Nicanor Parra
 

Hace más de 50 años que  Nicanor Parra bautizó la antipoesía, al menos se embarcó en ella, en medio de los grandes mandarines de la poesía chilena. Aventajado discípulo de Kafka, desconcertante juglar de los tiempos modernos, sobrevivió los ácidos días de la dictadura, envuelto en llamas en su propia carpa, en tiempos del circo romano chileno, vestido con su trajecito de primera comunión, sacando la lengua.

domingo, agosto 31, 2014

Inmutables

Inmutables,
se saben escuchadas.
Basta un eco
en la memoria,
son las campanas.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, agosto 29, 2014

La semilla

Sembré un árbol,
luego otro
y otro,
hasta formar un bosque,
respirar
y poder vivir.
Rolando Gabrielli©2014

jueves, agosto 28, 2014

En Arizona

En Arizona,
el azar,
mata
a un instructor
de la muerte.
La niña
estaba  aprendiendo
a matar.
La muerte no siempre
tiene  futuro.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, agosto 27, 2014

La palabra

La palabra
rescata la palabra,
no la imagen.
Solo la invoca,
la nombra,
y en el fugaz lector,
se  borra.
Rolando Gabrielli©2014

martes, agosto 26, 2014

CORTÁZAR: los 100 de Julio

 
Un siglo, si apenas ayer/el tiempo esa rara memoria/pasa sin pasar/en la palabra. RG
 
Julio Cortázar nació hace  100 años, no sé si te diste cuenta, pero está vivo. Cualquiera no los cumple en tan buena forma literaria. Qué se trata de libros iniciáticos para jóvenes, era muy político, iluso, una  obra que no perdurará más allá de  sus adolescentes seguidores. Un escritor para escritores, que la metafísica, que  Borges, Cortázar ligtht, Cortázar europeo etc. Pero  Cortázar es Cortázar, lo sigue siendo, es un Cronopio que goza de buena salud y  visita a quienes  están despiertos, con la mente abierta para una aventura real, mágica, sorprendente, lúdica, íntima con el mundo sin fronteras de su literatura.
Yo me lo imagino tocando el saxofón en alguna esquina de la vida,  si jazzeando, disfrutando  lo ya vivido,  porque su pasiòn fue siempre un compromiso con la literatura libre. La palabra no es una estatua que levanta inmóvil una antorcha, sino algo vivo  que  se alimenta con cada lector que encuentra en el camino. La palabra es un río, me dijiste alguna vez, tal vez cuando te importaban estas cosas de Julio, pero  aquí están sus aguas, fluyendo en  Buenos Aires, Bruselas, París, Montevideo, el DF, La Habana, Nueva Delhi, Madrid, donde haya un  Cronopio respirando, viviendo,  gozando, sufriendo, existiendo,  mirando y reescribiendo el mundo.
Ahora compro Rayuela en  La Habana, año 1969, hago una fila inmensa. Tapas amarillas, prólogo de Lezama Lima. La Habana  cortaziana, el Cronopio habanero. Está fresco el libro huele a un nuevo lenguaje. Eran mis únicos dólares y resultaron ser falsos. Horas después me lo informaron y  pude comprar  Rayuela gracias a una donación.  Mi mundo era muy elástico  y nadie dijo que Rayuela era fácil. La Maga se nos presentaba de esta manera, con magia y azar frente al malecón habanero. Éramos discípulos del viento y la aventura, jóvenes sin  ninguna retórica, ávidos de nuevos mundos.
Dice Lezama, por si no lo sabían, Rayuela, puede ser el crujir de la distancia en su punto ausente, la semejanza y la indistinción frente al suceso, pero prefiere bailar rotando en el tambor que rueda como la manecilla del reloj.
Cortázar y Lezama caminando por La Habana  Vieja, fotografiados en el Caimán Barbudo. Historia de dos leyendas. Cortázar va y viene por el mundo en su andar cosmopolita de argentino sin fronteras y comprometido con el subcontinente latinoamericano.
El mismo Julio de los zapatos grandes cruza  el Atlántico de dos zancadas y  llega a Santiago de Chile y lo veo en el Pedagógico de la Universidad de Chile. No va como escritor, sino a apoyar al gobierno que encabeza el socialista  Salvador Allende. Un millar de jóvenes lo escucha con fervor, donde las r francesas arrastran el mundo verbal cortazariano y la esperanza de un mejor  futuro era en ese lugar y ahora. Las banderas de la juventud son en tiempo presente, pero suelen seguir flameando en cada época sin barreras.

 

Todo es viral

Todo es viral,
qué época más contaminada,
la peste está en nosotros mismos,
circulamos estúpidamente,
 la imagen nos mira,
sin reconocernos.
Rolando Gabrielli©2014

lunes, agosto 25, 2014

El libro

La fotocopia,
mata el libro,
pero el precio,
ciega al lector.
Rolando Gabrielli©2014

sábado, agosto 23, 2014

Un premio para una ardiente paciencia literaria


La foto muestra al jurado del Premio Nacional de Literatura chilena 2014, presidido por el ministro de educación Nicolás Eyzaguirre e integrado por el Rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi; el rector de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, Jaime Espinosa, en representación del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH); el representante de la Academia Chilena de la Lengua Pedro Lastra y el último galardonado (2012), Oscar Hahn.

Todos los caminos  siempre condujeron a  Antonio Skármeta. El Premio Nacional de Literatura  de Chile tiene una estela de tradicional oficialismo, aunque en ocasiones salta la liebre inevitablemente del sombrero del jurado.
Me dio pereza anunciar al ganador una semana antes sobre este tema que tiene mucho de parroquia,  de consagración de los últimos días, una jubilación nunca precoz, un trofeo  monetario más ansiado que la propia gloria literaria.
  • Lo que nos decía Mariano Aguirre
Qué pobreza la de nuestro gremio becado hasta que el cuero aguante, aunque advierto este no es el caso del ex embajador de Chile en Alemania, profesor universitario, becado en Alemania, anfitrión literario de la TV chilena y con un extenso currículum de premiaciones allende las fronteras (Premio Planeta) y  en el  patio. Lauros más o menos, un candidato meritorio al lauro de los lauros nacionales. Casi medio  siglo de escritura ininterrumpida y  en primera plana, con verdadero entusiasmo y éxito.
A Skármeta lo conozco desde que fue mi profesor en Técnica de la Expresión en la vieja Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. Un tipo, sin corbata ni etiqueta, muy relajado, practicaba un poco la filosofía de la película de la Sociedad de los poetas muertos. Venía de Columbia, Nueva York, a una  sociedad provinciana como  Santiago de Chile, un valle enclavado frente a la majestuosa e imponente cordillera de los Andes, filtro natural del aislamiento chileno. Por esos días, recuerdo a  Mariano Aguirre, un apologista incansable de su obra en el Pedagógico, nos comentaba a diario como en un libreto de cine íntimo sobre este nuevo narrador que se levantaba a pleno pulmón frente a los muros cordilleranos. Le seguía la respiración al  entusiasta, incipiente cuentista de ese entonces que  venía irrumpiendo. Sabíamos que alguien se debatía día a día con sus personajes e historias que le ilusionaban para crear su propio mundo. Había un escritor vivo y coleando dentro  de la pecera de su imaginación.
  • Venía del Norte

Skármeta, buscaba historias y lenguajes en las fiestas  adolescentes del Pedagógico, compartía ambientes y dialogaba con los estudiantes, construía sus juveniles y entusiastas personajes en una época iniciática. Una voz nueva en el mejor de los mundos democráticos y de transformaciones se erigía, según los críticos, en la nueva narrativa chilena de  mediados, finales de los sesenta, en un Chile en plena efervescencia política. Traía este autor, lecturas  norteamericanas, atmósferas de Saroyan, Kerouac, Salinger, Saul Bellow. El mundo de  Skármeta mezclaba sabores, olores y dolores de los sesenta y tanto con su desplante adolescente, una época muy libertaria en Chile, que desembocó en un triunfo popular en las urnas con repercusión mundial y acoso sistemático del  gran capital financiero y transnacional. No podemos inventar otro marco histórico, sería un abuso de olvido y un acto ilícito contra  la memoria colectiva. Después vendría el terremoto político, el último canto del cisne popular del siglo XX, ahogado por la sedición financiera, la derecha local y los militares.
  • Soñé que la nieve ardía
Como muchos chilenos, el autor de  El Entusiasmo, Desnudo en el tejado, El ciclista del San Cristóbal, Tiro al blanco, se exilió, primero en Argentina y luego en Alemania, y su literatura caminaría con  otros  zapatos, como  ocurre a lo largo de la historia de un escritor, de los cambios de época y  los nuevos tiempos, hasta que se instaló nuevamente en  Santiago de Chile, con otra historia acuestas en un país  en ebullición y en búsqueda de su destino. En Argentina escribió Soñé que la nieve ardía. Es la etapa del exilio donde se suceden nuevos libros: No pasó nada; La insurrección, Ardiente paciencia, su novela prima según algunos críticos...
En 1989 regresa a Chile, a  continuar su  nueva etapa literaria, el retorno a  un país al borde de un cambio, país  con el cual siempre se ha identificado este nieto de inmigrantes yugoslavos, nacido en Antofagasta, norte de Chile y de vocación cosmopolita. 
Los días del arcoíris (2012), la novela del plebiscito como se le conoce, la caída de Pinochet, pero no el fin de la dictadura y sus leyes antidemocráticas, encierran este nuevo momento del Premio Nacional de Literatura chileno. Estuvo hace unos meses en Panamá contándonos la historia detrás de la historia. Hay otras novelas del autor,  más de 10 en total a lo largo de su carrera, pero no se trata de una maratón literaria, ni de sacar cuentas alegres. La literatura no se mide por metros. Léase Juan Rulfo.
  • Exilio y retorno, desnudo en el tejado
La antesala  al Premio Nacional, la presentación de los candidatos, los dimes y diretes hasta el final  del certamen, las deliberaciones del jurado y la crítica posterior, son los momentos cumbres  del mayor suspenso literario en Chile, evento  mezquino, cicatero, que ocurre cada dos años. Esta vez no fue diferente y después de las deliberaciones consabidas, revisión de hojas de  vida y méritos de obra, cuatro de los cinco votos fueron para Skármeta con una abstención. Trascendió que el poeta Oscar Hahn, ganador del premio anterior, votó por Diamela Eltit, quien había pedido que no la presentaran, aunque se sabe que los candidatos al nacional no requieren de ese trámite oficioso e intimidatorio. Hahn adujo que no había ninguna mujer y la  verdad  es que Diamela Eltit  tiene méritos de sobra para ser premiada. Lo importante  es que el poeta de Versos Robados puso su pica disidente en el Flandes literario.
Es que hay un historial importante detrás del premio nacional, como suele ocurre  en este tipo de torneos tan deseado por quienes se dedican al inefable oficio de las letras. En el desván de los imperdonablemente olvidados, están Vicente Huidobro, Enrique Lihn y Jorge Teillier. Está el olvido del olvido, Gabriela Mistral, quien obtiene el premio seis años después del Nobel. Gonzalo Rojas recibió el Nacional 23 años después que Parra. Y están también los premios a los ilustres desconocidos que avergüenzan el premio. A Pablo de Rokha  le dieron el premio tres años antes que se suicidara. (En ese velorio me encontré con Skàrmeta saliendo de la Casa Central  de la Universidad de Chile y yo entrando. Nunca vi a De Rokha más solo que esa su última noche solo en la oscuridad.) También los jurados y gobiernos dejaron morir a Moisés Filadelfio Gutiérrez Gutiérrez, es decir, Rosamel del Valle, un poeta que no requiere presentación dentro de la poesía chilena y latinoamericana. Gajes de este oficio que  no tiene apelativos. En este ámbito  insólito  Bolaño también se lanzó a la conquista del Premio Nacional, poco antes de morir. ¿No confiaba en su obra? ¿Le preocupaba el futuro de sus hijos o la inalcanzable gloria chilena? Isabel Allende, indiscutida best seller mundial,(más traducida que Condorito) viajó y viajó al país de nunca jamás hasta que conquistó el codiciado lauro, a pesar que había pedido que no la postularan. "A ellos podrán no gustarle mis libros, pero a mí puede ser que tampoco me guste Kafka", dijo en relación a sus detractores, entre los que destacaba Roberto Bolaño. ¿El premio nacional de literatura es kafkiano?
  • ¿Qué es un Premio Nacional de Literatura?
Los expertos deben saber qué es un premio nacional de literatura. Las opciones son muchas e infinitas. Cada escritor  sabe también o debiera saber, dónde le aprieta el zapato y hacia donde dirige sus pasos.
¿Un premio para hacer la historia de la literatura chilena?/¿Una condecoración  a la obra de una vida?/¿Exorcismo literario para premiar al mejor? ¿Una tradición?/¿Una carrera de galgos suizos?/ ¿Un trofeo para campeones escogidos?/¿La maratón de un escritor?/¿El sueño inconfesable del escritor chileno?/¿La cereza del  gran pastel literario?/¿Una carrera de obstáculos?/ ¿La danza de los lobos?/ ¿La consagración de una vaca sagrada?/¿Una vitrina para la posteridad?/¿El salto del ángel?/¿Un viaje al país de nunca jamás?¿La última chupada del mate?/¿El premio de la Dulce Patria?/¿La gran lotería nacional?
La frase que encierra los méritos del autor  la dijo el presidente del jurado, el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre: "Su obra llega mucho más allá del país" ¿Hasta dónde me pregunto? ¿No bastaba con el encierro de la cordillera de los Andes, el mar y el desierto de Atacama?
¿La literatura tiene una vasta, inconmensurable geografía?
El jurado en su conjunto argumentó para premiar en esta oportunidad: “considerando la trascendencia de su obra en distintos géneros narrativos, la difusión de su obra por distintos medios, como el cine, la ópera, el teatro, la música y la literatura e idiomas"
La noticia del Premio Nacional de Literatura ha  quedado encerrada entre tres paredes, el premiado y los dos más firmes competidores, Pedro Lemebel y Germán Marín, dos prosistas outsider a pesar que ambos son conocidos y el autor de Tengo miedo torero  ha impuesto su sello e identidad desde la marginalidad. Marín, un autor de culto y oculto, incómodo, del post pinochetismo, se declaró previo la contienda como un eterno perdedor. Un narrador que ingresa en las fauces del poder: Historia de una  absolución  familiar" integrada por  las  novelas  Círculo vicioso  (1994),  Las  cien  águilas  (1997)  y  La  ola muerta.  Lemebel, a su manera, había expresado: nunca fui reina de ninguna primavera. Marín antes del escrutinio final, votó por Lemebel, pero la suerte estaba echada como una moneda casi  con dos caras. ¿La efigie oficial se repite como una maldición egipcia?
Son estos preámbulos, interioridades, algunas brusquillas verbales, las disonancias, palabras sin filtro, amenidades las que ponen sal y pimienta a una premiación que no pareciera tener repercusión internacional, cuando el ganador es un reconocido escritor en América latina, Europa  y Estados Unidos. Il Postino, el Cartero de Neruda, un filme sobre su obra, le puso en órbita con más de  25 premiaciones. Pablo Neruda es el personaje  central de la novela de Skármeta Ardiente Paciencia que le promovió internacionalmente.
  • Neruda viviéndose
 Neruda parece un talismán para algunos escritores desde Parra a Isabel Allende, pasando por Edwards, Skármeta y el propio  Bolaño, que le criticó severamente y también  elogió lo que él consideraba su gran obra. (A cuatro décadas de su muerte, el fantasma de Neruda es real en la literatura chilena y allende sus fronteras. Es un icono que la muerte recrea con persistencia y sigue agitando sus banderas.) 

Novelas, cuentos, obras de teatro, cine, periodismo, ahí está el escritor, su obra y su tiempo. Son los lectores los que siempre tendrán la última palabra. Esta vez no será una excepción. No hay posteridad sin lectores.
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Epilogando el post Premium

No nos olvidemos que Claudio Giaconi escribió La Difícil Juventud. Los  Detectives salvajes se quedaron también sin el premio oficial. La cicatería del gobierno militar, ajeno a la cultura, instituyó el premio bianual. Una vez un narrador, otra un poeta y viceversa. Los prosistas derrotados deberán esperar cuatro largos años para el próximo torneo. Esta es la hora en que comienzan afilarse los colmillos poéticos y a barajar nombres para el 2016. La poesía chilena es la  reina de las letras de Chile. Todas las primaveras y oscuridades para la poesía. Se afilan hachas desde el amanecer. Las cartas del Tarot revelan nombres. Revisión de curriculms e historias, biografías, logros, méritos varios, peculiaridades, innovaciones, lenguaje, yo soy el que soy(si supieran que no aparezco en ninguna antología de la poesía chilena, por omisión, ausencia debida, por joder, dirán algunos).
¿Cuál será el último de los mohicanos de la poesía chilena escogido para el gran premio? Aún es muy prematuro Arturo Belano. Se preparan las antologías de  toda una vida, la artillería pesada y la caballerìa montada en los lobbys. Celosos guardianes de las obras, editoriales, cofradías secretas de amigos del autor, contactos universitarios, académicos, duendes de las movidas, nada ha de faltar de remover para ganar  el apetecido lauro, la bequita de la jubilación hasta que la muerte nos separe. 
¿Qué dirá la Sociedad de los Poetas muertos? Carpediem!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
El Bolaño mexicano debe estar diciendo bajo las aguas del Mediterráneo, escriban pinches cabrones, no mamen, buey (guey o wey), hagan su obra sin mirar atrás como si no existiera más que el horizonte siempre distante y para conquistar.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, agosto 22, 2014

La tribu

La tribu no habla,
ni escribe,
su lenguaje
es la memoria
de sus antepasados.
Rolando Gabrielli©2014

jueves, agosto 21, 2014

Sal de estatua

No mires atrás,
aunque la sal
se haya evaporado
con tu cuerpo.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, agosto 20, 2014

Ecos detrás de la Abadía

Ecos detrás  de la Abadía,
qué horror,
me lo describen tus palabras
y apenas  llegan a mí en el asombro
de esta mañana.
Turistas ávidos de mercancía  espiritual,
me dices,  si vieras la poesía que  hay allí
entre los intersticios del silencio en la tarde roja:
mira esta captación del color me arrebata.
Los porteños comprando, comprando con avidez
medallas, salames, quesos, fotos de San Benito,
todo en un mismo paquete de época
en la campiña y la montaña.
¿De dónde viene tanta fe,? me pregunto esta mañana
en que leo tus palabras como echadas al viento
de sus propias campanas.
Describes impecable a estas hormigas humanas
caminando, buscando, viendo, hurgando algo perdido
que no encontrarán allí porque simplemente no está.
Espiaban detrás del muro queriendo ver qué,
¿un monje orando o unas bancas esperando?
Entonces como nada se veía, me cuentas,
se sacaban fotos con San Benito,
de costado, de atrás, de frente,
San Benito fetiche consagrando
el placer escópico,
qué palabra aparentemente medicinal,
curativa del cuerpo y el alma,
una pulsión freudiana en pleno siglo XXI,
mirar y ser mirado.
Fiel a tus peregrinaciones,
a la fe de lo inconmensurable
que alguna vez movió montañas,
me das cuenta de estos hechos
cayendo la tarde como auténticas postales
que leo incrédulo entre líneas no sé si sorprendido
o desilusionado de más de lo mismo en un solo siglo.
La poesía, me dices, te ilusiona a pesar de la neorealidad
que inventa el mercado para su propia satisfacción,
con su tintinear de campanas que despiden a  hipnóticos turistas
que consumen hasta el silencio.
Veo que estos días no te evangelizan.
Rolando Gabrielli©2014

lunes, agosto 18, 2014

La sombra tiene

La sombra
tiene una oscuridad
que el cuerpo
no siempre refleja.
Rolando Gabrilli©2014