sábado, agosto 22, 2026

El oficio del amor

 El oficio del amor

es hipnotizar

y dejarse hipnotizar,

hasta que salga el sol

y repetir la ecuación

en la oscuridad.

Rolando Gabrielli2026

jueves, agosto 20, 2026

Dirán

 

Dirán,

quién soy yo para escarbar

en esta historia insepulta

y traer los muertos a la intemperie,

cuerpos y huesos bajo

estos escombros heridos

que miran al impasible mar,

que todo lo ve y lo vuelve a mirar.

Con la palabra que los nombra,

aun sin conocerlos,

salen a tomar sol.

Es insoportable ver la fe que tienen

en el olvido los que apuestan

a la impunidad,

crupieres de casinos

de poca monta.

Son el espanto,

qué vergüenza estos muertos

sin tumba, sin nombre,

oscuros, oscuros,

están aquí vivos en la palabra.

Rolando Gabrielli2026

martes, agosto 18, 2026

La vieja estación

 La vieja estación me espera

como un tren sin pasajeros

Huérfano de destino,

el viaje queda suspendido

en silencio

La estación sin tiempo

solo es memoria.

Rolando Gabrielli2026

domingo, agosto 16, 2026

A propósito de la inmortalidad


A propósito de la inmortalidad,

del cangrejo,

el hombre se plantea superar al tiempo,

proyectarse al más allá.

Ha intentado volar en carnes vivas,

transitar de su espacio vital,

alcanzar nuevas marcas,

una obsesión infinita buscar lo inalcanzable,

fantasear con el frívolo artilugio de la inmortalidad.

Es un viejo juego versus su destino,

el camino infinito hacia el universo infinito,

al parecer, lo que no se tiene ni alcanza a ver,

lo desconocido, es lo más preciado, 

dejar atrás la caverna.

Son el repicar de campanas 

para un sol en el brillante espacio

que muere en el ocaso,

pero nos deslumbra y convoca,

paso a paso, se anuncia en su agonía,

va y viene en una tierra desolada 

de almas muertas, cuerpos sepultados,

escondrijo de un mundo deshumanizado.

Sus autores sacan a bailar la muerte

en cualquier esquina, a su paso,

los humanos son tratados como en un insectario,

todo muere, absolutamente,

de pies a cabeza nada queda,

una apuesta macabra de este siglo

imitar a la muerte en todas sus dimensiones.

Hoy me entero, da lo mismo el tiempo,

los tanques avanzan casi con rigor romano,

precisos, aplastantes van aplastando

todo lo que obstaculiza su paso,

edificaciones, gente, piedras sobre piedras,

felices avanzan inmortales sobre la nada,

dejan un desamparado paisaje,

pero la muerte fiel, les acompaña.

A propósito de inmortalidad,

el hombre se plantea superar al tiempo,

de tantas maneras se proyecta más allá

de su espacio vital,

en el camino del universo,

mientras la Tierra se debate

en una anunciada agonía,

que va y viene con silencio esclavo

del hombre que se niega a vivir en paz.

La muerte vive sin esperanza de vida.

Rolando Gabrielli2026