lunes, diciembre 18, 2023

Mi novela inconclusa


Escribir una novela de la mano del o la protagonista, recorrer con ellos su vida, los lugares de su infancia, del presente, mantener ese pulso diario, es absolutamente apasionante e irrepetible, porque en ese cajón de sastre que es la narración, acuden personajes, historias, esa realidad asombrosa que el lenguaje va  re-conociendo, investigando con absoluto rigor de la realidad y de la ficción, constituye una poética de la vida que nos ha tocado vivir para que otros la disfruten igualmente con pasión. Y no pareciera, pero hay un presente paralelo irrenunciable. (Puedo decir que sentía los pasos de la protagonista a miles de kilómetros, el aroma de su piel, la risa, el marcado acento del sur, vivía su vida cotidiana desde que se levantaba y tomaba su primer café, nos conectábamos por tierra, mar y cielo, desde luego a través de Internet).

·        El silencio libra sus mejores batallas en silencio

Uno comienza aparentemente a entender por qué brilla intensamente sobre la página en blanco un camino desconocido, oscuro, a veces, y es el lenguaje quien tiene esa llave maestra, donde el pasado toma vigencia y cumple su papel de revelar, proponer, transformar cada una de las experiencias vividas e imaginadas o por vivir. Se hace memoria viva de su propia historia.

Un poeta, al menos  mi experiencia, no se instala frente a un mapa para diseñar  meticulosamente la trama a través del detallado deambular de los personajes de la novela (del texto en cuestión) y establecer una especie de cuartel central donde se mueven con precisión las piezas de un rompecabezas y en el hilván del ajedrez, sus movimientos van cobrando consistencia. No es mi caso, lo que he escrito y dejado reposar más de una década en silencio absoluto, es producto de la tempestad de cada día y noche, interpretando, socorriendo, escuchando a la protagonista, tratando de salvarla de sus abismos, idas y venidas, y muchas veces dejándola llevar al viento de sus ideas, contradicciones, a la suma de sus actos que ni ella domina y menos, quien, a veces, escribe esa agonía deslumbrante. Es cuando el lenguaje entra en esa vida e irrumpe, muchas veces, entre la soledad y el silencio, la pasión y el deseo. Es tal la fuerza de lo que el lenguaje, la imaginación, realidad, son capaces, que una historia se va construyendo sobre los espacios que va dejando el silencio cómplice. Algunos, libran al silencio de cualquier responsabilidad en una narración, pero ese no es mi caso, hay personajes que lo expresan con una voluntad única y una pasión intransferible.

 

·        Escribir es respirar

Esta escritura tenaz contra viento y marea, que tiene el telón de fondo de la historia vivida, de micros mundos paralelos, lo más probable es que no sea una novela, sino una mixtura de géneros, donde lo híbrido busca armar el cuerpo del delito del texto central. ¿La pasión puede llegar a ser un delito? Una aventura es apasionante, es un viaje sin itinerario, es un salto casi al vacío, aunque vayas acompañado, es un misterio hacia lo desconocido, por eso apasiona, lleva a descubrir, escudriñar donde solo a veces las palabras pueden llegar, es una retórica que se inventa así misma, se evade en algunas oportunidades, reencuentra, recrea, se denuncia por obvia, y yo la prefiero siempre cómplice. Testimoniar es un deber en nuestras vidas, como escribir, respirar.

Hoy los géneros literarios se confunden unos a otros para convertirse en nuevos signos de expresión. Estas 400 páginas fueron escritas  hace  un tiempo que he olvidado con precisión, pero el esfuerzo  suma  sus buenos años, al tiempo que tendría que buscar entre cientos de papeles, libretas, apuntes, correos, esa fecha mágica en que se encendió la lámpara de Aladino. Es algo pendiente, que tendré que hacer, como volver a revisar lo escrito y concluirlo. Es un deber ante la protagonista que ya no está físicamente, editar una historia particular, única, que el tiempo ha guardado casi de manera inexplicable, un poco secreta e indiferente, pero obstinada, resuelta, al parecer.

 De las crisis de la novela se han derivado tantas muertes como velatorios. Habiendo numerosos ejemplos de la flexibilidad y encanto del género, de su voluntad camaleónica por ser o no ser y volver a ser, que resulta novelesco hablar de su final o de reflexionar acerca de su continua contaminación. No he pensado en la academia, ni en la lista de géneros y sus derivados, más bien he dejado correr la hipnosis de la imaginación y las palabras, el azar de los días y la terca memoria, esa obsesión que fija el tiempo sin ningún compromiso de manera espontánea y las ganas de vivir la historia.

 

 

·       El azar interviene sin ninguna pretensión

Debo confesar que nunca he tenido una idea explícita del relato, me he dejado sorprender por las historias, los acontecimientos, la protagonista que pulsa más de  un camino dentro del texto que se apoya en lo sorprendente que resulta  ser la vida de cualquier ser humano. Milan Kundera, un maestro de la novela, sostiene que la obra de cada novelista contiene una visión implícita de la historia de la novela. Los consagrados novelistas trazan una arquitectura de la novela, una especie de diseño, donde cada espacio ocupa su lugar en el libro. He trabajado por más de dos décadas con arquitectos y no los veo escribiendo una novela y a mí tampoco, diseñando plantas para edificios. Lo cierto es que no he encontrado a un lector desinteresado para este texto, que  nació de un afortunado encuentro como suele suceder cuando interviene el azar sin ninguna intención y menos pretensión.

Una novela o su símil, puede escribirse para distintas tentaciones, cada autor certifica en ellas sus propios demonios, los asume, les otorga una dimensión y su propio significado, para alcanzar  algo muy parecido al espíritu de la novela, cuya atmósfera no es absoluta, sino una vela a voluntad de o los vientos marinos. En este escrito, que no calificaré, ni clasificaré, están los sueños y la realidad, como parte intrínseca de la ficción. García Márquez descubrió en la  Metamorfosis, de Kafka, Transformación  para Borges (que se negó a escribir una novela), que en la novela todo era posible si una persona se convertía de la nada una mañana en un gigantesco insecto como le ocurrió a Gregorio Samsa

 

·       El espíritu de la novela, es el espíritu de la continuidad

Me quedo con el viaje, la aventura, los sueños y la realidad, con el cajón de sastre que resulta ser una novela o los géneros que en ella se revelan, desvelan y en el tamiz que se desprende de su lectura e interpretaciones. Lo importante es que no estamos ante un soldado entonando algún himno frente a una bandera, para convencerse que pertenece a algo y está dispuesto a marchar hacia el infinito. Me he extendido, quizás más de la cuenta para hablar de un cuerpo invisible, no he citado a Cervantes, padre de este género dinosaurio para algunos, ni a Joyce, Proust, Dostoyevski, Cortázar, Faulkner, etc., porque son muchos los que han instalado la novela en el siglo XXI, desde hace varios siglos. Eso demuestra la consistencia del género, su resiliencia para destacar su capacidad no solo de adaptación para los nuevos tiempos, sino por su versatilidad para superar los obstáculos de las modas y la banalidad, tan de moda en la actualidad.

Me parecen más que pertinentes estas palabras de Kundera cuando dice que: el espíritu de la novela es el espíritu de la continuidad, cada obra es la repuesta a las obras precedentes, cada obra contiene toda la experiencia anterior de la novela.

Pero el espíritu de nuestro tiempo se ha fijado en la actualidad, que es tan expansiva, tan amplia que rechaza el pasado de nuestro horizonte y reduce el tiempo al único segundo presente. Metida en este sistema, la novela ya no es obra (algo destinado a perdurar, a unir el pasado al porvenir), sino un hecho de actualidad como tantos otros, un gesto sin futuro.

·       La novela es hija del rigor

Con cauteloso optimismo, apostando al ingenio, creatividad, curiosidad humana, dejemos que la novela siga construyendo su propio futuro, sin olvidar que la estupidez también camina a paso firme abriendo sus propios caminos. La novela, la literatura, la imaginación, el pensamiento humano ha llegado a otros planetas antes que las tecnologías lo hayan hecho posible. El hombre no dejará de imaginar otros mundos, enriquecer el suyo, mientras esté vivo, intentará el viaje y es lo que he intentado con este relato, escritura, vivencias, aventurar en el pasado, no dejar de soñar, siempre con esperanza y continuar la historia, a veces, la literatura resulta algo personal.

La novela es hija del rigor, Cervantes inició el Quijote en la cárcel de Sevilla, luego de ser acusado de malversar fondos de unos impuestos. Diez años se demoró antes de comenzar la segunda parte, probablemente por la aparición de una apócrifa de Villaneda. En su vida, que fue muy azarosa, no era considerado un autor serio, y vivió en pobreza. Las 24 horas del Ulises de James Joyce, una obra maestra, cuya primera edición fue el 2 de febrero de 1922, fue rechazada durante años y quemados sus ejemplares que vieron la luz en Estados Unidos.

·        Los caminos se bifurcan

Kafka, el más tímido, curioso, misterioso, brillante. Inconcluso, quizás de los novelistas del siglo XX, fue un corredor de fondo –que tuvo poco tiempo- en medio de obstáculos visibles e invisibles, pero obstáculos al fin. Tal fue así, “que nombró  a un pirómano”, su amigo, Max Brod, para que quemara su obra que lo llevaría a ser una de las cumbres de la narrativa del siglo XX. La novela tienes sus caminos que se bifurcan,   por la mano maestra de un autor o de las circunstancias. El Quijote iba camino a Zaragoza en su segunda entrega y terminó yendo a Barcelona, para dejar en descubierto un plagio.

Ejemplos, explicaciones, como críticas, opiniones de toda naturaleza sobran, aunque son importantes y algo de ellas aprendemos. Kundera nos advierte que la novela es, ante el olvido, un castillo pobremente fortificado. Si para 20 páginas, añade, cuento una hora de lectura, una novela de 400 páginas requerirá veinte horas, digamos, pues, una semana. Pocas veces, dice, encontramos una semana libre.

Rolando Gabrielli2023

El profeta ve el pasado

 El profeta no ve,

no recurre a las cartas,

a las líneas de las manos,

no pasa una noche en vela

descifrando el rumbo de los astros.

 El profeta nos descubre el futuro,

después de leer el pasado.

su mundo viaja al revés,

para ir más lejos.

Rolando Gabrielli2023

domingo, diciembre 17, 2023

La guerra infinita

La guerra infinita

es el  mayor pretexto

para el exterminio

de un enemigo creado

 para su eliminación

y tomar posesión

 de sus bienes

más preciados,

la vida, su tierra, 

identidad.

Rolando Gabrielli2023

Después de todo

 Después de todo,

la poesía

sigue despierta.

No es una confesión,

ni un consuelo,

es un mantra.

Rolando Gabrielli2023

sábado, diciembre 16, 2023

Renace Whitman

Viejo inocente, puro, iconoclasta,
dime qué es la democracia,
cuántas veces nace la muerte de un ideal,
cuando la rama no deja ver el bosque,

es mejor abrir un nuevo camino
sin dar la espalda al sol,
seguir la voz oculta, secreta, del poema.
Whitman, viejo Walt, hijo de la miseria

y de la belleza de la palabra,
una Nación no es papel mojado,
respira sus montañas libres
y deja que la hierba crezca
como si nada en todas partes
donde hay tierra y agua.
Todo es de todos, hijo de las entrañas
de Norteamérica,
la historia no nos convence,
el siglo está ciego, sin luz,
desbocados los caballos
sueltan espumas de acero
sobre los vientos de las nuevas ciudades.

Sin horizontes conocidos y en alguna galaxia
renace Whitman, su poesía vital,
la libertad de América
sobre las espadas de América.
El misterio es el futuro
y en oscuros pozos
de aguas cristalinas,
las multitudes silenciosas
reclaman la voz humanista,
luminosa del viejo Adán salvaje,
extrovertido amante audaz,
del mundo y del hombre.

No dejes de estar presente

y viajar por el futuro.

Rolando Gabrielli2023

viernes, diciembre 15, 2023

La palabra sabe

La palabra sabe,

que aún en el silencio,

está pendiente de ser

dicha o escrita.

Rolando Gabrielli2023

Año bueno para la poesía

Año bueno para la poesía.

Dirán las palabras no dan para comer,

sin oxígeno, no hay vida,

respondo.

Es un acto de valentía o porfía,

quizás, insistir, volver al verbo,

en principio, hasta el fin.

Rolando Gabrielli2023

 

Nada le animaba

más que el silencio.

Quise regalarle

un trébol de cuatro hojas,

                                para sacarla del encantamiento.

Nada más contraproducente,

permanecía fuera de  este reino

y con el encanto de sus ojos

apenas entreabiertos,

 opinaba con absoluto silencio.

Rolando Gabrielli2023

jueves, diciembre 14, 2023

El sueño entra al cuarto

El sueño entra al cuarto,

es de noche, todo está oscuro,

la ventana cerrada,

la computadora inició

un descanso reparador,

la biblioteca en la pared,

 libros inmóviles

guardan sus propios secretos,

en el respaldo de la cama,

un atrapa sueños

 comienzaa trabajar.

Rolando Gabrielli2023

Hoy no es fácil competir

Hoy no es fácil competir en el mercado,

con los premios nacionales e internacionales,

los best seller y clásicos que aún se leen,

ni los obituarios, becas y concursos literarios.

Todos ocupan un espacio importante

en la difusión de las letras y los negocios.

Es una carrera por captar  a los enigmáticos

Lectores que se entretienen con el encantamiento

digital y sus múltiples plataformas,

donde pueden ser héroes de sus propias historias.

La atención  no está dirigida a las palabras,

que muchas veces ni el viento quiere llevárselas.

No solo todo está cambiando, sino que la moda

y la banalidad compiten con la estupidez.

En segundos nada es igual a ayer,

lo efímero se transforma en un protagonista,

sin competencia, a pesar del mercado.

Rolando Gabrielli2023

miércoles, diciembre 13, 2023

Algo ha de haber más allá


 Algo ha de haber más allá,

la luz del fin de la oscuridad,

un muro casi invisible,

el mar que llega a ser

todo lo que fija nuestro espacio

en el horizonte a lo lejos.

No es el ojo el que va a ver

lo invisible, un camino,

la señal que encontramos

finalmente.

Nadie arranca ima rosa

al jardín sin antes

recibir la bendición

de la espina.

Rolando Gabrielli2023

Cuando le preguntó

 Cuando le preguntó

si amaba más  la poesía

que a Ella.

Dijo: Kafka es mi guía.

Tal vez estas palabras

no alcancen

para ser un poema,

pero le dio a entender,

que el amor y la poesía, 

son indivisibles,

una misma cosa.

Rolando Gabrielli2023

martes, diciembre 12, 2023

Déjame pensar

 Déjame pensar,

¿por   qué siempre

se preguntan y le echan

la culpa a quién lanzó

la primera piedra?.

Rolando Gabrielli2023

No estás en el radar

No estás en el radar,

alguien pasó páginas

en tu nombre

sin ninguna intención

de cambiar la imagen

o borrarte de la historia

 de un día cualquiera.

Al azar pasas desapercibido

y sobrevives a los vivos

intereses bajo la cal

de los egos que se atropellan

por una fotografía viral,

sin un destinatario final.

Rolando Gabrielli2023

Miro al espejo

  •  Miro al espejo,
  •  lo veo más viejo
  • y le digo,
  • a mal tiempo,
  • buena cara
  • y me sonríe.
  • Rolando Gabrielli2023

lunes, diciembre 11, 2023

Cuando lo único

 Cuando,

lo único

que te queda

es la palabra,

lo más adecuado

es el silencio.

Rolando Gabrielli2023

domingo, diciembre 10, 2023

Caminas

 

Caminas al revés

unos cuantos metros,

pasos cada mañana,

no por cábala

o un secreto azar.

El cuerpo busca

un equilibrio,

como la vejez

prueba  su paso

 frágil por el tiempo.

Rolando Gabrielli2023

sábado, diciembre 09, 2023

Atardecer crepuscular

 

La ciudad es la tarde, aquí y ahora,

en el crepúsculo que nace en el horizonte.

El año casi ha  agotado sus días y meses,

el tiempo en verdad solo cambia de estación

y son las aves que migran en el silencio de sus alas,

las que seguirán haciendo verano.

Vienen de tan lejos a tomar fuerzas y empujar

a las nuevas generaciones que van y vienen,

para que su especie se perpetúe y repita

el viaje  que hace posible la memoria de sus alas.

Rolando Gabrielli2023

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Fotografía: Aragundi, Atardecer crepuscular ciudad de Panamá.

viernes, diciembre 08, 2023

In Memoriam Refaat Alareer

 Si he de morir, que traiga esperanza, que sea un cuento...Refaat Alareer

                            Los poetas son inmortales,

algunos, por la palabra,

pero con el tiempo dejan

el cuerpo y sus pasos ya no

se oirán, como su voz, su risa

o enojo, dejarán de latir,

como su corazón.

La vida de los poetas es

la de un simple ser humano

con su día a día,

cargando su propia mochila.

La muerte ha de llegar y llega,

no siempre con sigilo suele visitarnos,

sino abruptamente como un rayo

envenenado  que se lleva todo,

porque si y es fuente de terror.

La muerte no siempre es anónima,

aunque en cualquier condición

sigue siendo muerte y su bandera

es el luto negro de la vida.

Rolando Gabrielli2023

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Este jueves, murió otro poeta gazatí, Refaat Alareer, producto de los bombardeos de los aviones de Israel contra la Franja de Gaza. Alareer era una figura destacada de autores gazatíes que escribían en inglés para relatar la historia de Gaza desde  los territorios  y falleció  junto a su familia. El asedio y bombardeo de  Israel a Gaza y sus territorios adyacentes, lleva más de dos mes desde el ataque de Hamas a Israel. En esta operación por aire, mar y tierra han muerto, han muerto más de 17 mil palestinos, la mayoría niños y mujeres. Hace unos días, murió asesinada la poeta gazatí, Heba Abu Nada, producto de los bombardeos indiscriminados. Refaat Alareer era profesor de literatura inglesa en la Universidad Islámica de Gaza

jueves, diciembre 07, 2023

Ahora que el silencio es mortal

 


Ahora que el silencio es mortal,

como las moscas que rondan los cadáveres,

bajo los escombros y  el estiércol de la muerte

es el miedo y el espanto de un mundo

impávido, indiferente,  indolente

que viaja desde  los abismos del olvido

de las pobres miserias humanas del espíritu.

Ahí, donde la muerte entra y  sale vagabunda

por los agujeros de la insomne soledad,

de esas noches sin dios ni ley.

Allí, donde anidan los niños huérfanos

antes de nacer y los cuervos arrancan sus ojos

en la oscuridad, te preguntas:

¿Dónde está el que todo lo ve y todo lo sabe?,

y quizás ahora, enfermo,

distraído, confundido,

con la cizaña y el trigo,

vuelva al desierto para preguntar,

de dónde vienen, quiénes son

y adónde van, 

en estos tiempos criminales.

Rolando Gabrielli2023

miércoles, diciembre 06, 2023

El hombre solo


                                 El hombre solo                                   

está realmente solo.

El de la caverna

arrastraba del pelo

a la mujer.

Ahora tiene

un aparatito,

al que le habla,

confidencia cosas,

se exhibe,

lo idolatra,

es su cómplice,

familia más cercana,

le confía sus datos personales,

su vida,

ríen juntos,

lloran,

cantan,

duermen

y al despertar

al otro día,

con sólo un click

inician su día

como si no 

hubiera pasado nada.

El hombre solo

no habla

con otras personas,

a no ser 

 por su aparatito

Rolando Gabrielli2023

martes, diciembre 05, 2023

La voz del silencio

 

Todo el espacio es del silencio

en esta hora y me recuerda

 tu voz callada en la espera de lo inesperado.

¿Cómo no haberlo sabido que la voz solo

pertenece a las palabras y a quien no las dice?

Así marcaste los días  sin nombrar

 más que al silencio en  lo no dicho.

No es ausencia sino presencia

de las palabras por decir en la antesala,

el umbral del misterio de tu voz

que persiste a pesar del silencio.

Rolando Gabrielli2023

lunes, diciembre 04, 2023

Cuando dejes de ser una canción

 

Cuando dejes de ser una canción,

igual te seguiré escuchando

como un eco  de tus palabras

que el viento pasará silbando

y sabré que has vuelto con tu sonrisa

abriendo el cielo y dejando caer

sus estrellas brillando.

Rolando Gabrielli2023

domingo, diciembre 03, 2023

La página en blanco


La página en blanco,

siempre

dispone

de un espacio

para ti.

Sólo

déjala

que encuentre

tu voz.

Rolando Gabrielli2023

sábado, diciembre 02, 2023

De vez en vez

De vez en vez,

cuando las noches caen   

sigilosas desoladamente

oscuras, únicas,

como las sombras

que les pertenecen,

sin ser vistas por nadie,

el brillo de una luciérnaga

acompaña y guía en el viaje

a la desolada casa,

del propietario,

que solo dice poseer

esa pequeña luz

que lo ilumina

en la oscuridad.

Rolando Gabrielli2023

Estación del horror y los magníficos violines de Vivaldi


No, no estoy en el negocio de las palabras,

en un mundo de poderosos charlatanes 

sin otro verbo que las letrinas de la muerte.

Permítanme recordarles que están quemando

los cuerpos vivos de su propia historia

y esta verguenza que asoma a la ventana

del terror, la humanidad pareciera asistir

a un torneo de caza donde el trofeo mayor

es la impunidad y el silencio ignominioso.

Veo gente dejar a sus muertos

bajo los escombros, apenas niños, niñas,

su infancia muerta al azar

El horror muestra sus dientes en pleno apogeo

de un nuevo genocidio, que ayer

le llamaban Holocausto.

Los nombres ya no importan y los muertos cuentan

por miles, sin tumbas, sin nombres,

los observan los satélites, binoculares de comandantes

sobre el terreno arrasado para contar de sus glorias.

Después viene la historia  y las películas 

que ficcionan el terror como si la muerte

fuera un turista que viaja al más allá,

sin siquiera un salvoconducto.

Me dejo llevar esta mañana por una orquesta en mudo silencio

y siento los ecos apasionados de las Cuatro estaciones

de Vivaldi, reclamarle al silencio del mundo,

con sus magníficos violines, que el crimen no es

una obra maestra.

Rolando Gabrielli2023 

viernes, diciembre 01, 2023

La destrucción del cero

La destrucción del cero no tiene valor

cuando a la izquierda va en silencio,

solitario, inútil diría, casi invisible.

Se ha roto de la nada la copa,

no derrama más que el ruido del cristal,

sin ser música, se le oye como si

el verano tuviera un plan inconfesable

para nosotros, un paisaje que disfruta

del ocio como todos debiéramos.

El cero, mal ubicado, apenas es un estorbo,

la pequeña obra maestra del olvido.

Rolando Gabrielli2023

jueves, noviembre 30, 2023

Un asteroide viene volando

Un asteroide potencialmente peligroso viaja hacia  la tierra,

quizás nos ha confundido con los dinosaurios.

Los expertos los definen en términos generales,

 como un cuerpo rocoso celeste

más pequeño que un planeta enano,

(me parece asombroso, cautivante,

como un grano de arena en el cosmos,

puede llamar tanto la atención).

Un asteroide es un objeto cercano a la tierra,

 no supera los mil kilómetros de largo,

pero tampoco es una lenteja  enana

en la boca de un hipopótamo.

Detectado por un poderoso telescopio chino,

que observa todo el cielo desde el hemisferio norte,

ya fue bautizado 2023 WX1 y viaja a una gran velocidad

y se vislumbra peligrosamente cercano a nosotros.

Pienso en los dinosaurios que no tenían telescopio,

eso fue  hace 66 millones de años, pero sobrevivieron

las serpientes, tortugas, cocodrilos, erizos, estrellas de mar

y las aves que siguen volando hasta nuestros días.

Amanecerá y veremos.

Rolando Gabrielli2023

miércoles, noviembre 29, 2023

A las puertas del silencio

Poesía, tantas definiciones a las puertas del silencio

Poesía, un muro sensible a las palabras

Poesía, en el nombre de todas las cosas

Poesía, la memoria de un presente perpetuo , con todo el futuro por delante

Poesía, del viaje el cual estamos hablando

Poesía, primero la palabra, luego los ojos del lector

Poesía, por ser descubierta

II

Detrás de un poema,

como un fantasma 

que abre una puerta

hacia el lugar inesperado

de la palabra imaginada,

ahí está el poema.

III

Me sumo a las voces vivas y muertas/

el mejor poema/mañana/palabra

encriptada en la palabra/alegre/divertida/oscura/

desconocida/Si hay tiempo para la memoria/

el presente es/a todas luces/futuro.

Rolando Gabrielli2023

martes, noviembre 28, 2023

A las afueras de una iglesia

 

A las afueras de una iglesia estuve con mi padre.

en una calle empedrada alrededor de una fuente de agua,

había un gran silencio esa noche y él fumaba,

yo era un adolescente y ya no vivía en mi casa.

La noche estaba de duelo y recuerdo que no encajaba

en un día triste donde me sentía ausente a pesar

que mi tío, el muerto, cuando niños nos contaba

unos cuentos fabulosos que inventaba

para hacernos dormir y soñar con  aventuras extraordinarias.

En silencio asistíamos a un funeral de su hermano,

mi padre fumaba  y miraba hacia ninguna parte,

aun recuerdo ese tiempo conmovedor,

estaba absolutamente solo y la vieja iglesia

era como una referencia a ese momento

que no expresaba más que el recuerdo

del hermano al cual ya no volvería a ver

y con quien compartió la infancia y mucho más.

La iglesia persiste con la historia de la ciudad,

los hombres pasan definitivamente caminando

frente a sus puertas o se reúnen para orar

por los que ya no están.

Rolando Gabrielli2023

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Fotografía de César Gabrielli, Iglesia San Francisco, Santiago de Chile

lunes, noviembre 27, 2023

El nido no está vacío

 El nido no está vacío,

la ausencia también es 

el principio de la esperanza

y el  propio vacío construye

un posible reencuentro,

que deja abierto al azar.

Rolando Gabrielli2023