sábado, junio 10, 2006

ME GUSTAS CUANDO CALLAS PORQUE ESTAS COMO AUSENTE...

EL ÁNGEL DE NERUDA
Internet, a veces, nos crea algunas fantasías, expectativas de loca, sublime irrealidad, con sus palabras coloridas, misteriosas, saturadas de humo en medio de la bruma y bajo el cielo raso de la palabra sueño. Sobre ese desencanto que pueden producir las ofertas por esta vía, y la sobre -dimensión de los acontecimientos, es tal vez la fugacidad de los hechos y compromisos, los que más debieran preocuparnos. Soy de los que convierto Internet en realidad a través de mis palabras, porque no me alejo un centímetro de quien soy. Que otros simulen con su verbo pirata, yo prefiero otorgarle respaldo con veracidad a lo que escribo. Sobre todo cuando incluyo una promesa, compromiso. Un internauta leyó un texto mío intitulado en el Taller Huachaca. Plaza Gabrielli: Neruda vuelve a Washington, donde comento la aparición de una cinta grabada con un recital que Neruda nunca pudo dar en el banco Interamericano de Desarrollo (BID), porque ahora me entero, fue impedido por los cubanos de Miami.
La cinta, que contiene poemas memorables de Neruda, como el Poema 20 de sus 20 Poemas de amor y una canción desesperada, fueron escuchados el pasado 9 de junio en el mismo lugar en que el Vate chileno fue impedido hacerlo a pesar de la invitación del presidente del BID, en ese entonces, el chileno Felipe Herrera. Curiosamente Pablo Neruda, que aún no obtenía el Nobel, pudo grabar en esos días, Alturas de Machu Picchu, para la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
El mensaje del internauta dice textualmente: “hoy es 6 de junio, hoy es el gran día...sólo quisiera saber si lo harán saber, si pondrán la cinta en el megáfono del conocimiento, si pondrán a Neruda, el cual nunca se escuchó, más que por él mismo, en esta tierra inerte, pero rica en conocimiento que se llama "internet"...ojalá lo suban por acá, quiero escucharlo... cuanto antes” Lleva el interés por la poesía y el personaje y la urgencia de los tiempos. Neruda se sigue viviendo en sus lectores, como aspira cualquier poeta. Esta historia ocurrió hace 40 años y aún persiste en la memoria. La sala Enrique Iglesias del BID, con una capacidad para 500 personas, no fue suficiente para albergar el publico que la desbordó en Washington, cuando los asistentes comenzaron a escuchar la inconfundible vos de Neruda, un poeta que se comprometió con su tiempo y la vida, y sobre todo, el amor a la gente, las cosas sencillas, su patria, América, la naturaleza y el planeta. A Neruda, autor de Residencia en La Tierra, Memorial de Isla Negra,Canto General, Odas Elementales, se le exige una persistente rendición de cuentas más allá de la poesía, más acá de lo público y por sobre la eternidad, si esta nos esperara en algún andén.
Felipe Herrera,- cuenta el viejo exilado historiador español amigo de Neruda, Leopoldo Castedo, - logró que el malogrado y boicoteado recital se hiciera en el Hotel Mayflower. Ante el imponente silencio de la sala, Neruda agradeció ese gesto del público, y ya había entrado a la gloria. Tenía 61 años de edad. Según la Agencia EFE de noticias, Pablo Neruda, al ver tanta juventud en el hotel, inició su recital con dos poemas de amor. “Me gustas cuando callas porque estás como ausente”, se escuchó en aquel solemne recinto. Y la agencia española concluye con estas palabras: “ al oír estas palabras la audiencia de 1966 suspiró y murmulló, emocionada, como cuando se escucha el principio de la canción favorita en un concierto. Cuarenta años más tarde también se encogieron los corazones y se humedecieron los ojos” No es de extrañar, porque 20 Poemas de Amor es un Folletín de amor, misterioso, profundo, adolescente, febril, lleno de esperanza y de vida.
La grabación fue encontrada por el colombiano Félix Ángel, Director cultural del BID.
P.D. Amiga, amigo internauta, quien me haya solicitado la grabación, no puedo cumplir porque no está en mis manos. Sé que la Fundación Neruda tiene una copia y allí podría encontrar su respuesta.
Rolando Gabrielli©2006

viernes, junio 09, 2006

LA CIUDAD DE PAPEL

Si las estupideces se sumaran junto con las banalidades escritas en los medios de comunicación, se podría empapelar la ciudad y seríamos un cadáver perfecto, noticiosamente hablando y muy saludable.
Todos nos beneficiaríamos con esta publicidad de país morgue, cuerpo callejero, tapado con papel de diario y podríamos sentarnos en las plazas a ver pasar nuestra jubilación, el futuro esplendor, en la pasarela del futuro.
Información instantánea, dentrífica, escrita en un gran paréntesis de olvido, vertida la palabra en la hemorragia, a la espera de un sueño dorado en el perfume de la nostalgia, pero sabe que inequívocamente, seguirá patinando frente a un espejo opaco.
Información desdentada, pero con colmillos de hiena, sonrientes fácticas fauces, cínicamente de plástico, para dolerte mejor.
Cada mañana el Alcalde podría cambiar los titulares con unas cuadrillas uniformadas en amarillo: los borradores de la memoria, amigos del presente, ciudadanos del tiempo libre, señores de la política bumerang, caballeros de la palabra global, uniformada, habitantes donde el futuro es un acto irremediable. El mundo es un blog rojo, ensangrentado, agrietado, despelucado a punto de estallar en el corredor de la muerte.
La ciudad es un chicle indefinido, pegajoso, masticable, poco digerible, pero existe. Ese sería un lema para los ediles de turno, repetido en las paredes, el metro, los baños públicos, plazas y plazoletas, parques, patios de luz, mall y en todos los lugares donde se haya visto un arco iris.
Un país sin horarios, sin vigilancia publica y privada las 24 horas del día y de los 365 días del año, es simplemente sospechoso y debe tener siempre lista la gran alfombra roja a la salida de la ciudad, a la entrada del aeropuerto para desear una bienvenida general.
La bienvenida debe darse en todos los idiomas del mundo y al final un Merci. Y un gran titular debe recibir al pasajero de la medianoche. Cualquier golondrina puede hacer su verano, pero ningún funcionario su agosto.
Cortesía, vitrina, pasarelas, show, glamour, vanidades, fiesta, confeti, serpentinas, que son las flores de los pobres, el sudor oculto detrás de los claveles marchitos, las margaritas deshojándose frente a una funcionaria pública.
Los funcionarios del estado, todas las mañanas deben cambiar el agua al pajarito y tomar la temperatura a los documentos, regar unas plantitas llenas de smog, hacer la venia al jefe de todo O.K. y enfrentar el día sin sombras, despejado, como si no fuera a llover nunca.
La ciudad nos espera a todos como un gran helado al portador, y nos ahorraríamos los programas de TV si fuéramos a ver leer en las paredes los mensajes oficiales, hermanados por la prensa de un sólo ojo.
De vez en cuando, el Alcalde, para romper la rutina, podría crear ambientes distintos, de expectación, por ejemplo, algunos anuncios: Esta noche llega Kafka al país, todos entramos en un Proceso a partir de la media noche. O, Marx se sumará a los asaltantes del cielo, se necesitan boy scout para acompañarlo cerca de la cordillera. El Paciente Inglés se bajará de su Zeppelín vestido con su capa, y recogerá las 10 mujeres que hayan vendido más calugas en El Paseo Ahumada.
El Alcalde tocará su puerta esta noche y usted debe responder con una escoba en la mano y se llevará como premio, una vuelta en moto con una carabinera de Chile por el centro de la ciudad.
Imaginación es lo que reclaman las autoridades, vocación de servicio, capacidad de aguante, fe en el futuro y guerra a muerte al pasado, cenizas a la memoria, sepultura a los recuerdos, nicho, epitafio, fosa común, a cualquier indicio de te acordás hermano, había una vez, o cualquier cosa parecida esto fue lo que sucedió. Aquí no ha pasado nada. Ni pasará. Lo que está pasando, ya es olvido.
Rolando Gabrielli©2006

LA HORA DEL FÚTBOL, ALEMANIA

El mundo es redondo como una pelota de fútbol y comienza a rodar a partir de hoy. Es una fiebre y hay que estar en un mundial para saber de que se trata y que todo lo contamina el fútbol. No hay espacio para otras actividades aparentemente, la atmósfera se carga con la sensación del gol y la red que se infla detrás de un coro gigantesco en los estadios. se desayuna fútbol, se almuerza fútbol, cena fútbol y se sueña con el fútbol. La multitud manda como una ola que avanza invencible e invisible hasta que estalla la garganta en la expresión de su propia voz.
En Panamá es un tiempo en que se ven cientos de banderas, placas y calcomanías de Brasil y Argentina en los automóviles, los dos equipos latinoamericanos que concitan la atención de la hinchada istmeña, cuyo equipo nunca ha participado en un mundial. En el Sótano, donde trabajo, un estudio de arquitectos, ya se instaló una pantalla plana de 93 centímetros, para que el mundial tenga presencia viva en su imagen directamente de Alemania, la sede. Se inaugura a las 11 AM hora de Panamá con el encuentro entre Costa Rica y Alemania, país anfitrión. En nuestras oficinas trabaja una arquitecta costarricense, porque como se sabe, Panamá es una pequeña nación cosmopolita, ubicada en el centro de las Américas. Los dueños del Estudio, de origen catalán, van por España. Los restaurantes y locales de diversión, casinos que son unos 25 en esta ciudad de un millón de habitantes, están preparados para recibir el mundial disfrutando de comidas, reuniones y tragos. El mundial está en la mente de las personas desde hace meses, ahora hace falta sólo el pitazo inicial que será en un par de horas. ¿Y usted a quién va? ¿La Copa se queda en América o en Europa? El fútbol es una gran interrogante de comienzo a fin, como en un partido de 90 minutos, el suspenso recorre las camisetas de los jugadores hasta que el encuentro concluya. Es la emoción del juego. En un instante cambia un partido de dueño. Todo lo corona el gollllllllllllllllllllllllllllllllllllll. Yo le dedico esta nota, sin ninguna presentación, al jugador del seleccionado alemán, Lukas Podoslki, quien en un mundo inmensa, rabiosamente material, dona buena parte de sus ganancias a los comedores infantiles del planeta. Bravísimo, Lukas, ¿quién seguirá tu ejemplo?
Rolando Gabrielli©2006

jueves, junio 08, 2006


Andrómeda,
deja tus cadenas,
colisióname,
polvo sideral, estrella,
no esperes más
que la eternidad.
Mi ubicación exacta
es el centro,
perfecto de tu galaxia.
Rolando Gabrielli ©2006

martes, junio 06, 2006

Profeta olvidado

Yo soy tu profeta olvidado, amor,
el poema roto, espada de tus labios.
Aquí arde el viento simplemente,
con tus rodillas y mis palabras.
Tu ombligo es mi oráculo,
trece veces 13 mi suerte
echada este martes en tus ojos
y en las batientes olas de lo que era
una tranquila bahía.
Ven con el sueño de cristal,
hacia la opaca luz, papel de calco
remarca este invierno,
la frágil silueta de la ciudad,
tu pesada piel crece en esta estación inútil
y me dices que el cartero
ya no toca tu puerta,
ni mira con su rostro de ídolo asustado.
¿Es sólo una fecha tu tiempo
en el calendario de mis días sin registro?
Avanza fría rótula,
aquí está tu compañera.
Rolando Gabrielli©2006

lunes, junio 05, 2006

Armar un Puente



Armar un puente
no es lo mismo
que andar un camino.
Un puente
atraviesa dos distancias,
puntas que se necesitan
para armar un puente.
Un camino
tiene principio, no fin,
pero se arma con dos puntas.
Rolando Gabrielli©2006

domingo, junio 04, 2006

Un Libro es una puerta, ábrela

Los libros son personales. Las lecturas están hechas de carne, insomnios, obsesiones, de vigilias legítimas. Mis dos sitios favoritos para leer, siguen siendo tres: la cama, el sofá, y el baño. Un cuarto frente al ordenador, aunque el libro no sea de papel, y un quinto en la hamaca, que es primero también. Lo real es que cuando un libro es una aventura, comparto sus páginas con obsesión. Las subrayo, me detengo en ellas como si las estuviera escribiendo y viviendo. Las respiro.
Un libro verdadero siempre tiene páginas dormidas, que despiertan una y otra vez para asombrarte cuando las recorremos ocasionalmente.
Un libro interesante, es el que nunca deja de ser verdadero.
Un libro necesario es interesante, verdadero y si tiene conocimiento. Los libros son necesarios, nos devuelven la confianza en el pasado y reescriben el futuro. Nos recuerdan que el presente somos nosotros mismos, la invención de nuestras horas.
El libro es un vicio solitario. Tú y el libro, amigo, amiga, lectores, dos ojos y dos manos y la imaginación.
Un libro es una puerta, ábrela.

FERIA DEL LIBRO, PANAMA 2007

España es el país invitado al IV Feria Internacional del Libro en Panamá, a celebrarse del 29 de mayo al 3 de junio del 2007. La Feria contará con la participación de 17 países y se esperan unos 80 mil visitantes en su sede, el Palacio de Convenciones ATLAPA, frente al océano Pacífico. Se espera que los países y las empresas panameñas se instalen en unos 190 pabellones, siendo el más grande, con 200 metros cuadrados, el de España. El eje temático de la Feria será la lengua española con motivo del VIII Centenario del Cantar del Mío Cid, han dicho la presidenta del evento, Priscilla Delgado y el agregado cultural de España en Panamá, Cristián Font. Se espera que participen escritores españoles como, Fernando Savater, Arturo Pérez Reverte, Almudena Grandes, Rosa Montero y Juan José Armas Marcelo España también traerá una muestra de música flamenca, cine y una exposición itinerante de todos los Premios Cervantes.Pesentarán unos 60 libros panameños. Vienen editoriales de Chile, México, España, Puerto Rico, Venezuela y República Dominicana.

Rolando Gabrielli©2006

HOMENAJE AL SUPERMAN DE LA ANTIPOESIA


Muchos me preguntan si está vivo Nicanor Parra. Les digo, como Neruda, la Mistral, Huidobro, De Rokha, G. Rojas, Hahn, Teillier, Lihn y pare de contar. Sólo que atraviesa las noches en Las Cruces con la calavera de Hamlet en el Pacífico chileno, y en un mundo lleno de terror, es el único poeta autorizado para detonar artefactos, poéticos, indudablemente.
Parra, me convencí, no cree en la muerte, él la va a enterrar y le recitará su poema de Lázaro, y si aún así no comprenden su 'inmortalidad', la rematará con un epitafio: me gustas cuando callas.
Hijo del insomnio nerudiano, Nicanor Parra, lorquiano, corazón, y parriano por obligación, vino a este mundo a pedalea por el hondo y peludo camino de la poesía entre rosas y espinas, violetas y nomeolvides, desde San Fabián de Alico a Oxford, pasando por La Reina, el Pedagógico de la Universidad de Chile, Nueva York, Pekin y Moscú. La entrada a Estocolmo se le negó dos veces, antes del cantar de un gallo, y aún así, el muy bribón también lo niega. No hay primera, sin tercera, y Nicanor va otra vez a la pecera de Estocolmo.
Pero ahí está aún, vivito y coleando, hombre de primeras planas, en un país en que la poesía naufraga como una prima dona por la Vega Central, quiere flores señorita, del brazo de un cabo de la comisaría de Renca, huérfana, pálida, enjuta, llena de amores y absolutamente olvidada hasta por los cementerios. Es uno de nuestros grandes mitos en extinción como el desastre de Rancagua, la inmortal gloria del fracaso.
A Nicanor, antes de morir, el municipio debiera entregarle las llaves del cementerio para que haga a solas sus arreglos, explique las tardanzas, se comunique con sus colegas, les cuente como está la cosa en tierra firme, y los entere del smog, un oxígeno que los chilenos disfrutan como si ya todos estuvieran enterrados.
Un último servicio de poeta sería escribir una Oda al smog y recitarla bajo tierra, porque este es en verdad uno de los grandes vicios del mundo moderno, asfixiarse por cuenta propia. La vos gangosa y más famosa del Chile poético del siglo XX, le acompañaría en un dúo subterráneo
El país podría recoger de la atmósfera el suficiente material para hacer y exportar bombas lacrimógenas, ya que es un exportador neto hasta de lombrices. A globalizar el mercado del smog, una de las tareas de la antipoesía. Nicanor Parra se muere de la risa con Hamlet en Las Cruces. No le teme cruzar el río, dice, al otro lado estará Roberto, su hermano, esperándole con su guitarra y la Violeta, la viola chilensis, en un canto profundo de dolor y tierra. La vida es un guijarro callado y alegre.
El hombre está tocando aún la Cueca más larga de Chile, es un poeta long play. Simplemente un larga duración. Se ha declarado inmortal y no acepta velas, ningún entierro
El hombre que dijo, entre Huidobro, Neruda y de Rokha, que él no tenía velas en ese entierro, sigue vivo y coleando, pulsando lo cola del Dragón de la poesía.
¿Quién dijo que la poesía estaba en un ataúd lleno de rosas lista para ser enterrada?
Sigue creciendo en los viñedos de Parral, en el Valle de Elqui, Cartagena, bajo el smog de Santiago flotan sus raíces y en Las Cruces, vive con la muerte.
Parra, el último retórico
Nicanor Parra es como el bolero, está siempre despidiéndose. El hombre estruja los calcetines de su poesía. Le arranca la propia retórica, un último grito al cisne, y las cenizas del Ave Fénix son parrianas. Upa, chalupa, le dice a la antipoesía. Se retira, pero sigue jugando. Pacta con Las Cruces, pero no con la cruz. Es un nuevo mar silencioso entre sus dos pares: Neruda y Huidobro, un paso a la izquierda y otro más allá, el que primero dieron ellos, los grandes fantasmas de la poesía chilena.
Parra es un aventajado de la Capitanía General de Chile. Se conserva como la estrella solitaria. Juega póker con Hamlet, y se distrae con sus monólogos frente a un tablero de ajedrez vacío. Sólo le queda apostar contra sí mismo y que lo hace muy a menudo. Ya no viaja, dice, al parecer gira sobre su propio círculo, cavando un pozo para su nueva retórica, como el taladro sobre el asfalto. Poco visitado, poeta solitario, anacoreta, Parra es su propio bumerang.
Ha sido tan parriano como ha podido. Fiel a sus uvas. Hay que conocerlo para saberlo. A los 91 años, cumplidos en septiembre, decidió lanzar, sus obras completas. A la semana siguiente, si aún le queda cuerda, escribirá un Opus para seguir con la leyenda, que puede haber una Obra Gruesa, pero no completa.
Parra no sólo es un poeta vivo, sino vivazo. Reencarnado en Rojas Jiménez, Romeo Murgas, Carlos de Rokha, Omar Cáceres, Rubio, se ha propuesto a sobrevivirnos a todos y de seguro nos prepara un antipoema para lanzarnos como uno de sus artefactos, si fuéramos el hombre imaginario.
Parra no se compondrá ya a estas alturas. Ni hace falta, dirá. Está aferrado con dientes y muelas como un recién nacido. Su mirada es la de un águila que no cree en la inocencia. Sólo un millón de homenajes después de muerto podría silenciarlo en parte. Una catarata de aplausos como un maremoto. Un alud de discursos en la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), a puerta cerrada. Un paseo por las afueras del Pedagógico de la Universidad de Chile, junto a los terribles Plátanos Orientales. Es inmortal el aintipoeta.
Parra prefiere dar vueltas y vueltas entre paredes blancas con su cuaderno de notas. Le obsesiona, es drogadicto, dice, de la página en blanco. Lo describen como un marciano con sus pantalones verdes. Parra no cree en cementerios. Ya Chile los ha tenido a lo largo y ancho, Norte a Sur, de todos los colores, sabores, dolores, horrores. En alguna esquina infernal de Chile, en otro sentido, con distintas motivaciones, alejado de toda antipoesía, Augusto Pinochet cuenta sus días. Es el autor de la Cueca del terror más larga de Chile, y que nos perdone el antipoeta. Ese huaso se fue de mano y claveteó el gran ataúd de Chile. Este es Chile, mi hermosa Patria.
Parra es otra cosa. Un poeta con más vidas que un gato. No se le ve pasar bajo una escalera desde sus días de infancia en San Fabián de Alico, cuando su hermana Violeta Parra se untaba el delantal con maqui. El antipoeta está en sus plenos cabales en una nueva aventura frente a la página en blanco. Según confesiones propias, hace 19 años no edita, desde que publicó Hojas de Parra, y en cada intento vemos sorprendentemente que intenta apagar el sol con los dedos de una mano. Es Parra en su última retórica, un hueso duro de roer.
Nació en Chile, de padre y madre chilenos, y hermanos también. Profesor de Mecánica Racional, con estudios en la Universidad de Chile y en Oxford. Laureado de Sur a Norte, pasando por Madrid, Londres, México y Nueva York. Cuando Mario Benedetti lo entrevistó poco después que le habían otorgado el Premio Nacional de Literatura en su casa de La Reina, en las faldas de la Cordillera de los Andes, el escritor montevideano creyó que Parra se suicidaría en cualquier momento. Nos engañó a todos, más bien cada día nos entrega una fórmula para seguir viviendo.
Parra no ha creído en el límite de la imaginación, sí, en el ejercicio, experimento per se en el poema (antipoema). Calcetines guachos es su más reciente intento por decir, nombrar, poner las cosas a su manera en la página en blanco. Ese pan está aùn en el horno. Un Parra para el 2007, disparando los cartuchos de un oráculo que se resiste a quedar ciego.
El antipoeta vela las armas de la antipoesía, día y noche, en el blanco mesón de su posada:
Nicanor Parra.
El antipoeta no está ciego como el Oráculo de Delfos,
vela la antipoesía en la noche de su última posada,
no deja rastros, no deja huellas, rastrea el poema,
enciende una vela a la próxima primavera,
oscurece el cuarto lo que del día le queda,
no cree en las ventanas y sin embargo las abre
a ciega, a ciegas se entrega a algún corazón
y se reconoce en el espejo de la hermana muerta.
No es profeta, no es carpintero,
es un soldador de palabras,
recicla en las noches lo que produce su nevera,
el poema crece bajo la tierra y nadie ve sus raíces,
inmenso sol rojo que sólo la amada reconoce.
Un astronauta que no vuela más allá de la parcela
del poema, siembra su luna, ciega el trigo negro
de su último invierno,
el antipoeta nunca llora.
Rolando Gabrielli©2006
Vivito y parreando en los noventa, poeta (deshojando sus margaritas)
Nicanor Parra ha tomado el rostro enigmático de la picaresca de un pirata que se ha robado el fuego de la poesía y que aún al borde de su abismo en los 90 de su larga vida, listo para cruzar el río, es nuestro Hamlet más parecido al inmortal príncipe shakespereano. Toca la guitarra con su pequeña cítara clandestina en Las Cruces, entre Isla Negra y Cartagena, la poesía de su propia cuerda, decidida después de cavilar sobre los restos del pentagrama de su Cancionero sin nombre.
La vida lo ha puesto en más de una imprudencia como la de llegar a los 91 vivito y parreando, y nos guiña un ojo con su melena blanca envuelto en cenizas, más clandestino que público, en el sacerdocio de sus días, junto a un pequeño altar donde homenajea la antipoesía y las uvas, fruto de su memoria.
Parra fue golosina de los críticos durante años, un pretexto en el Chile formal, ambiguo, oblicuamente democrático, pajoso en el verbo del conformismo, despiadado a la hora del té inglés, pero vino el físico racionalista a hacer su trabajo de “demolición”, como solía decirnos en sus informales, cotidianas, ocasionales conversaciones. Demoler lo que denominaba el viejo edificio de la poesía, la tradición, la capa y la espada, lo que tronara a su alrededor, porque él traía un nuevo lenguaje, una cocina diferente con otro menú, la salsa de sus propias confesiones, hallazgos, propuestas y el humor que no abandona ni aunque cayera en estado comatoso.
Un asmático, Parra, que no perdió oxígeno, ni titubeó para llamar las cosas y la poesía por su nombre. Urdió en su casa de La Reina, en las faldas cordilleranas de Santiago, en una pequeña casa de madera, como un Robinson Crusoe, su teoría temeraria de la antipoesía, que tenía sus orígenes en algunos adelantados chilenos, Pesoa Véliz, Huidobro, en el esbozo del futuro gusano parriano. Y no se detuvo. Obsesionado como un científico, buscaba su fórmula, la alquimia de su propio verbo, un lugar común para su oficio de intérprete de las cosas diarias, lo que le ocurre al hombre, a la mujer en sociedad, como individuos, pareja, a este universo golondrina que no hace verano, cuyas baterías de luciérnaga parecieran estar apagándose.
La poesía a la que concluyó Parra, siempre en experimentación, que tanto ha influido en América, incluida Estados Unidos y que poco se conoce en España, cuna clásica, ortodoxa, acartonada muchas veces, es universalmente chilena: made en Chile.
Parra se explica a partir del minotauro Neruda, de todas las corrientes mistralianas, huidobrianas, y más atrás, desde luego en su propia búsqueda constante, confrontacional, porque el poeta de Obra Gruesa nunca dejó de marcar su territorio.
Eso le ha enseñado Nicanor Parra a las futuras generaciones: marcar el territorio, aunque parezca que la cancha ya está rayada. En un territorio tan largo, de profundas fosas marinas, paisaje de extremos, variados climas, no era fácil encontrar un sitio en la poesía chilena que no tuviera vista al mar nerudiano o a la cordillera mistraliana, o al profundo valle huidobriano. Parra se las ingenió finalmente, cavó su propio sepulcro, se instaló como un cadáver exquisito en la primavera chilena. Sin oficialismo de ninguna naturaleza, a capella, en el sacerdocio del Yo.
Ahora, dizque anacoreta, lejos de la gloriola huidobriana, de la vaca sagrada nerudiana, del trueno rokhiano, pero aspirante al Nobel de Literatura, desde el oráculo de sus costas, siempre mil veces Parra. Y se lo merece, dijo Harold Bloom. Ahora, cuando cumpla los 92 en septiembre, este año, quizás la Academia Sueca le rinda un nuevo homenaje a la poesía chilena en el antipoeta. Parra sigue en carrera como en sus mejores tiempos, aquellos días celebrados en Estados Unidos ante una treintena de poetas del mundo e invitado a la Casa Blanca, a un té con Patricia Nixon. Fue una época hostil para el autor de Versos de salón, La camisa de fuerza, La cueca larga, porque después tuvo que subirse a la montaña rusa. Eran tiempos de la Guerra Fría, donde no se permitía “ningún desliz”, en los días que se bombardeaba Vietnam con napalm.
Parra, desde su aparente retiro, editará este año sus obras completas, un acto absolutamente antiparriano, pero en el rescate del escenario perdido, después del Cervantes otorgado al nada manco de Gonzalo Rojas. La edición de sus obras completas es un nuevo acontecimiento para la poesía chilena y castellana. En julio próximo, en el corazón del centenario de Neruda, edita su primer tomo. Parra es Parra, se las sabe todas y si no, las ineventa.
Lúcido, como de costumbre, actualizado, lector, oportuno en sus anécdotas, refranero, kafkiano, hamletiano, parriano a las mil maravillas, Parra se dispuso destripar las metáforas y coincide con Neruda hasta el final al admitir que el poeta es uno más del montón. Con espuelas de huaso chillanejo monta sobre el cisne y lo pone a graznar en su lenguaje, y se olvida del “ilusorio” mundo poético de la tradición y el establecimiento verbal.
Hace 50 años que Parra bautizó la antipoesía, al menos se embarcó en ella, venía de un mundo lorquiano, en medio de los grandes mandarines de la poesía chilena, desplazado inclusive por Gonzalo Rojas, uno de sus pares, y ha pasado mucha agua bajo el puente de su poesía. Aventajado discípulo de Kafka, desconcertante juglar de los tiempos modernos, sobrevivió los días ácidos de la dictadura, envuelto en llamas en su propia carpa, en ese circo romano, vestido con su trajecito de primera comunión y sacando la lengua.
Le faltaba la mosca al chocolate de la poesía chilena y Parra se la puso a revolotear. Trajo una nueva atmósfera, un espejo al revés desde el ángulo de su trizadura. Poesía como bandadas de pájaros de Hitchcock o las sillas desoladas de Ionesco, engavetada en el castillo de Kafka, aún Parra sigue deshojando sus propias margaritas. Después de los crepúsculos nerudianos, del folletín amoroso de los 20 poemas, de las Residencias, de los Sonetos de la muerte, de los últimos poemas huidobrianos, del de los ataúdes llenos de violines De Rokha, Parra, Parra trajo sus propios vicios e instaló el organillo de la antipoesía.
Se fue a los parques, cementerios, a los lugares más públicos, trazó su pista como si fuera un circo circular, en espiral, un pozo de muchas bocas, una bóveda llena de ángeles y demonios.
El profesor de física racional, del Chillán terremoteado, con su nariz de boxeador acomodado en las cuerdas de la Cordillera de los Andes, se instaló con lápiz y papel, libreta en mano, a buscarle la quinta pata al gato de la poesía tradicional. Todo el desierto, el mar y los confines del sur parecían arados por Neruda, la Mistral, Huidobro y De Rokha. Amén de los españoles ya conocidos, que habían trillado todos los romanceros, vanguardias y sus afines.
Nicanor Parra buscaba su poesía y personaje, otra dimensión, otro piso psicológico, desde el entretecho al subterráneo, se movía además en una dimensión irónica sin concesiones, ambigua, un salto sobre el espejo trizado de la realidad, Parra “hacía de las suyas con la palabra”, lo que buscaba, su propio calidoscopio: hechos y no palabras, el abandono de la metáfora. Neruda era su principal referente, ángel y demonio. Medio siglo “demoliendo el pasado”, construyendo su escenario, pocos en su tenaz camino de herrero, Parra, pedaleando día y noche como un organillero de pueblo, metódico, con un ego de príncipe italiano, vestido en Falabella, creyó recoger la última rosa en el andén de la poesía chilena.
Rolando Gabrielli©2006

viernes, junio 02, 2006

FELICIDADES MARILYN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

ORACIÓN POR MARILYN MONROE
Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...

Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine. Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor). Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos, el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo. Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros por nuestra 20th Century por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado. Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes. Para la tristeza de no ser santos se le recomendó el Psicoanálisis. Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena y cómo se fue haciendo mayor el horror y mayor la impuntualidad a los estudios.

Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.

Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.

Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.

Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!

Ernesto Cardenal
Marilyn Monroe, es un o de los indestructibles mitos norteamericano, junto a Elvis Presley y J. Kennedy, entre otros.Acaba de cumpir indestructibles 80 años. La última vez que la vi, fue en una valla, recreada en el sueño, del cual nunca despertó. Rolando Gabrielli©2006


miércoles, mayo 31, 2006

PAUL AUSTER, EL PRÍNCIPE DE BROOKLYN




El escritor norteamericano Paul Aster ha obtenido el Príncipe de Asturias y se ha impuesto en un mano a mano, a su también compatriota, Philip Roth. Tal vez algo insólito que dos escritores anglosajones se disputen un premio de origen español, en idioma castellano. Yo aplaudo la premiación, porque la literatura no tiene fronteras, ni muros más que la página en blanco que debe superar el autor.
El jurado falló y dijo: "por la renovación literaria que ha llevado a cabo al unir lo mejor de las tradiciones norteamericana y europea, innovar el relato cinematográfico e incorporar a la literatura algunas de sus aportaciones". "Con su exploración de nuevos ámbitos de la realidad, Auster ha conseguido atraer a jóvenes lectores al dar un testimonio estéticamente muy valioso de los problemas individuales y colectivos de nuestro tiempo". El premio ya lo había recibido otros autores anglosajones. Doris Lessing, Arthur Miller y Susan Sontag.
Paul Auster, ni Philp Roth son desconocidos para los lectores iberoamericanos. Auster se encontraba rodando en las proximidades de Lisboa, La vida interior de Martin Frost, cuando recibió emocionado y sorprendido el Príncipe de Asturias.
Este año la lista de autores era extensa y con muchos méritos para algunos: el albanés Ismail Kadaré, el español Juan Goytisolo y la canadiense Margaret Atwood. Philip Roth y Amos Oz eran, junto con Auster, los tres grandes favoritos. Otros candidatos, el portugués Antonio Lobo Antunes, el angoleño Luandino Vieira, el novelista turco Orhan Pamuk, el holandés Cees Nooteboom, la escritora y activista india Arundhati Roy, el crítico literario alemán Marcel Reich-Ranicki. Figuraban además el poeta mexicano José Emilio Pacheco y su compatriota Elena Poniatowuska, los peruanos Carlos German Belli y Alfredo Bryce Echenique, el argentino Ernesto Sábato, el uruguayo Mario Benedetti y el español Arturo Pérez Reverte.

Son Datos y listas, referencias. El mismo Auster nos da nombres. El viene y vive en el lugar de una verdadera dinastía de grandes escritores norteamericanos, Brooklyn: por Walt Whitman, quizás el más célebre de todos. Miller, Arthur, Henry, Thomas Wolfe vivió en Brooklyn durante un tiempo... Y luego está aquel experimento tan interesante cuando un grupo de escritores compartió una casa en Brooklyn Heights, en la década del cuarenta o del cincuenta, no me acuerdo bien. W. H. Auden, Langston Hughes, Carson McCullers. Hay una novelista maravillosa, hoy olvidada, Bessie Smith, la autora de Un árbol crece en Brooklyn, un libro bellísimo. Y tantos otros, Norman Mailer, Truman Capote.
Poeta, cineasta, escritor y judío. Es Auster. Booklyn Follies es su última novela y están los hechos del 11 de septiembre del 2001, tiene un final feliz, comenta, y relata la vida que desapareció con el atentado a las Torres Gemelas. Auster es un claro y decidido opositor a George W. Bush, y ha pensado en abandonar Brooklyn para irse a vivir a Francia.
En una entrevista al diario El País de España, dice algunas de estas cosas referidas en este texto, pero también, sobre todo esta afirmación: "Hawthorne es nuestro primer gran escritor, junto con Edgar Allan Poe. Tenía razón Borges, que dice que es un precursor de Kafka". Rolando Gabrielli©2006
Sus libros:


La noche del oráculo.
El libro de las ilusiones.
Creía que mi padre era Dios.
Tombuctú.
A salto de mata.
Mr. Vértigo.
El cuaderno rojo.
Leviatán.
La música del azar.
La trilogía de Nueva York.
El palacio de la Luna.
El país de las últimas cosas.
La invención de la soledad.
ENSAYO
Experimentos con la verdad.
GUIONES
Smoke; Blue in the Face.
Lulú on the Bridge.
POESÍA
Pista de despegue.

El cohete blanco

El cielo era una plancha de acero. Junio 7 de la mañana, tres años después. El resto del paisaje, un verde intenso. Caminaba los últimos 10 minutos de mis ejercicios diarios. Sólo W, la perra color miel, me acompañaba y con atención escuchaba el trinar de los pájaros frente a los árboles. ¿Los perros se distraen más que nosotros con las naturaleza? Los domingos son silenciosos y estas mañanas aceradas recogen la humedad de la noche y madrugada. Había pasado una mala noche, asaltada por un naufragio, la sensación al menos de que todo era agua. Le hice una seña a W y entramos a la casa. No había dejado de pensar en estos 30 minutos en el lugar donde habría partido a Marte el Cohete de la imaginación de Bradbury. Pensaba precisamente en el lago Loon, mientras la ducha caía sobre mi cuerpo. Con los ojos cerrados veía más nítidamente avanzar la futura marea negra que viajaría al planeta rojo y cruzaba por el polvoso pueblo silenciosamente. Me obsesionaba más aún el lugar. Sobre todo, la persistencia de Sam, el ferretero, personaje de Bradbury, quien se oponía tenazmente a la partida del pueblo, a Marte.
Qué noche había pasado, el agua era todo lo que se veía alrededor. Tengo frente de mí una casa blanca, algo alucinada, y que establece un lugar para pensar en una partida, o que sería abandonado en algún momento para siempre. Se sentía en su atmósfera el ruido estruendoso de la partida del Cohete, como una mariposa vieja, oxidada, que dejaría sus alas mohosas al abandonar la Tierra. La casa blanca se vería como un resplandor de un incendio o el reflejo de una tormenta eléctrica. Una partida luminosa, pensaba yo, una coartada definitiva. Sólo la estela adivinada en la memoria. Sam quizás no conocía ese lugar y menos la casa. Todo el pueblo no podía estar en su memoria. El sitio ya no pertenecía a nadie. Era el lugar del adiós. Eso se hacía cada minuto más evidente. Sam no era de los que se dejaba vencer ante sus obsesiones. La marea negra avanzaba densa, implacable, ningún resquicio del pueblo le era indiferente a este cuerpo único, algo gaseoso, pero seguro de su objetivo, que deja a su paso, nada.
Sam y yo veíamos seguramente el Cohete blanco, liviano en un aluminio reluciente y asemejaba a una golondrina que buscaba su verano. Una imagen idílica, de película, casi irreal. Pero la marea negra seguía avanzando frente a la ferretería de Sam. Él interrumpía ocasionalmente el grupo compacto, la gran masa, y bajo presión y tretas, pequeños sobornos inútiles, intentaba persuadirlos para que se quedaran. Mientras hablaba, las cosechas de algodón se veían más solitarias e inocentes que nunca. La ferretería que recibió a tantos compradores diariamente, estaba vacía. Sam veía esfumarse el pueblo ante sus ojos. Nadie estaba de acuerdo con él. No veía razón para esta partida. Los negros ganaban casi como blancos, aunque trabajaran como negros y sus manos no se perdieran en los campos de algodón. Eso decía Sam, y cuando miró serenamente por un instante la pared, comprobó que todo estaba perdido. El calendario marcaba Martes 13. Era el día. La fecha. La marea pasó de largo. En un par de horas, sólo se escucharía el ruido del Cohete blanco sobre el cielo.
Rolando Gabrielli©2006

lunes, mayo 29, 2006

ADIOS, Rocío del alma...


Antes del amanecer y de mañana, unas palabras para esta humilde hija de un zapatero, que conquistó con su voz y canciones el corazón de España y América: Rocío Jurado. Recuerdo sus tres canciones clásicas, legendarias, inolvidables: Esta sed que tengo, Se nos rompió el amor y Muera el amor. No sé si estamos de acuerdo amigo (a), lector bloguista, pero dejaron honda huella en los corazones más fríos y adictos al desdén.
Ay, Rocío Jurado, la gracia de España quiere dejarnos, nos torea la vida en su ruedo.
Rocío bonita, Rocío del alma...
MUERA EL AMOR (VIVO EL AMOR)
Muera el amor, que dice que engaña, que besa, que araña,
que muera el amor,
que queda, que pasa, que pisa, que pesa,
que muera el amor,
que miente, promete, se apiada y se ríe de mí.
Muera el amor,
que abraza, que abrasa, que roba, que arrasa,
que muera el amor,
que droga, que agarra, desgarra y que te hace feliz.
Veneno, veneno
que estalla por mis venas
como un trueno.
Espuma blanca a flor de piel
que hierve cuando estoy con él.
Amor sin preguntas, sin peros,
amor sin cuartel.
Tú que me besas, que me pesas,
que me abrazas, que me abrazas,
que prometes, que me mientes
y yo te quiero y yo te quiero.
Muera el amor que rompe,
que rasga, que oprime, que aplasta,
que muera el amor que gusta, que asusta,
que gasta y desgasta,
que muera el amor que mancha, que borra,
que muere y que te hace feliz.
Veneno, veneno
que estalla por mis venas como un trueno.
Espuma blanca a flor de piel
que hierve cuando estoy con él.
Amor sin preguntas, sin peros, amor sin cuartel.
Tú, que me besas, que me pesas.
Tú, que me rompes, que me rasgas
que me dueles, que me gastas,
que me manchas y encima voy
y te quiero y yo te quiero...
Muera el amor, muera el amor, muera el amor...
ESTA SED QUE TENGO
Estas ansias locas
que yo estoy sintiendo
de ser tuya, muy tuya, muy tuya
de encontrarte a solas
para que me beses
con locura, locura, locura

Esta prisa urgente de entregarme toda
perderme en tus brazos, perderme
este gran deseo que me tiene loca
es más fuerte por día es más fuerte

Esta sed que tengo no la saciaré
ni viviendo contigo cada día
todo será tan bonito
cada noche un mundo te voy a inventar

Esta sed que tengo
de entregarme toda
sin fin ni medida
yo voy a sentir como nunca en mi vida
tu después jamás me podrás olvidar

Este fuego inmenso cada vez más vivo
no es capricho, capricho, capricho
es amor violento
como el fuego mismo
es delirio, delirio, delirio

Esta prisa urgente
de entregarme toda
y perderme en tus brazos, perderme
este gran deseo
que me tiene loca
es más fuerte por día es más fuerte

Esta sed que tengo
no la saciaré ni viviendo contigo
cada día todo será tan bonito
cada noche un mundo te voy a inventar

Esta sed que tengo
de entregarme toda
sin fin ni medida
yo voy a sentir como nunca en mi vida
tu después jamás me podrás olvidar

Esta sed que tengo
no la saciaré ni viviendo contigo
cada día todo será tan bonito
cada noche un mundo te voy a inventar .....

EL PAPA LE PREGUNTÓ A DIOS EN ALEMÁN...


Se ha inventariado tanto el horror, que da miedo que siga siendo el mismo horror de ayer y de hoy y de mañana y de siempre. Nunca no es nunca, esto fue hace más de sesenta años, durante la Segunda Guerra Mundial, y el mundo ocupado en la conflagración, hizo la vista gorda durante el Holocausto. Las dos palabras: solución final, no fueron una solución, ni el final. Dijeron que no se escribiría más poesía después de Auschwitz. El horror se pasea en pleno siglo XXI por el mundo, como si nadie lo reconociera, en su perfomance de cristal en la hiel, y tiene ciudadanía global.
Benedicto XVI, el Papa alemán acaba de visitar Auschwitz- Birkeanu, en Polonia, uno de los campos malditos que los nazis utilizaron para exterminar a los judíos y a otras razas indeseables y a comunistas. 6 millones de judíos perecieron en el Holocausto, 960 mil en Auschwitz y 20 millones de rusos en la Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué? ¿Por qué tú no dijiste nada?, le preguntó en alemán a Dios, Joseph Ratzinger, en Auschwitz. ¿Cómo pudiste tolerar tanta destrucción? ¿ Le ruegoa Dios que una cosa similar no vuelva a suceder? Muchos se preguntan qué dijo o no dijo la Iglesia Católica en ese momento. Tal vez Dios se haga esa pregunta. El silencio no es la palabra definitiva en ningún lugar de la Historia. Ni antes, ni después. Los millones de millones de negros esclavos muertos y vejad0s aún ahora, los cientos de miles de indígenas guatemaltecos muertos, los desaparecidos de Argentina y Chile, los muertos de Paraguay, Brasil, Colombia, El Salvador, Nicaragua, Honduras, las mujeres de Juárez, Viet nam, Irak, Afganistán, suman muchos más y son más recientes. No son los números, sino la repetición una y otra vez del mismo acto. Sí, Dios, lo que quiero decirte es que el mismo acto similar vuelve a repetirse siempre.
Rolando Gabrielli©2006


AG, AG, AUSCHWITZ
Silba, silba el tren,
viene mañana.
Qué nombre impronunciable tuvo la muerte
y detrás del pitazo sigue silbando.
Ag, ag, llega la carne con sus dos zapatos rojos.
Infierno este es el humo de tus llamas,
baja sus maletas el invierno entre el bosque,
los rieles polacos seguirán nevados,
judíos, gitanos, soviéticos, homosexuales,
discapacitados en el horror del humo,
sin dientes ni muelas,
una camita para aferrarse a la muerte.
La muerte es un viaje,
no se cruza dos veces un mismo destino.
Un cabello, un botón, un par de muletas,
las uñas levitando,
¿es lo que veo en un guante negro
o el futuro que nos vuelve a dar la mano?
Rolando Gabrielli

Los Barberos de Mengele(al futuro)

1
Nuevos ángeles trajo el demonio,
clavaron sus alfileres
en las pequeñas almohadillas,
afeitaron el rostro de los niños
sobre un sol húmedo de gases
y dejaron que el escombro fuera la ruina,
la nueva vida en Jenin,
y Dios que se ha quedado sin Dios,
(estos ángeles del demonio)
en sus propios olivos ya cosechan su sangre,

el rojo mar de aquellos días,
el bíblico desierto que clama
el silencio muerto de esta ciudad.
La vida es un hilo que crece,
a orillas del Nilo,
que viaja y cruza todas las vidas.
2
Yo no disparo a un hermano,

ni dejo que mí mano golpee su otra mejilla,
ni alzo la quijada de un burro,
en esta historia
donde un ángel
vuelve a cabalgar con la muerte.
3
Un muro que se lamenta,
no es un muro,
debe contener este río de sangre.
¿Es el Nilo o el Mar rojo
este hilo de vida que adelgaza y va quedando?
4
(Dios) no permitas este paréntesis
en tu nombre,
terminarás cayéndote del cielo,
tú en tu trono donde los hombres te pusieron.
Este paraíso ya está perdido
en la cruz nos clavaste el destino,
un algodón humedecido en vinagre,
la señal que espera otra señal.

5
Yo te encontraré quizás
tendido en una hamaca en este trópico
distraído en tu luz,
las abejas sin panal,
a lomo de mula calza el paso la distancia
hacia la montaña,
cuyas ruinas no cesan de crecer
y sólo a ti te buscan.
6
La tragedia es un camello
en la aguja de estos ángeles
que la atraviesan hacia el infierno
doblados en cruz,
por ese ojo gusano del desierto,
la quimera, el espejismo
que no es el agua,
ni es tregua a la sed.
Rolando Gabrielli



sábado, mayo 27, 2006

Neruda vuelve a Washington




¿Me pregunto qué impacto tendría la poesía si Pablo Neruda viviera y tuviera un Blog? Y no sólo editara sus poemas, sino dijera: venga, los espero en Isla Negra. Reflexiono desde el corazón de un Blog, nuevo instrumento de libertades y otras manías, herramienta de la tecnología que es un Canto al Yo que permite decir, sentir, disentir, comunicar, criticar, crear, editar sin cortapizas, ni límites, aún. Como si se entrara bajo las aguas del Hudson por la vieja Estatua de la Libertad. Escribo estos apuntes alejado de toda retórica nerudiana o alabanzas al Vate de Isla Negra, quien sigue siendo el máximo referencial de la poesía chilena, aún para sus detractores que animan polémicas, tertulias, antologías o simples declaraciones de oficio, en torno a su estimulante y vital cadáver.
Este Blog, que contiene más de 300 textos y fotografías, desde poesía a escritos contingentes, ha sido inundado desde el 25 de mayo pasado, día de la nación Argentina, por más de 50 correos escritos en inglés. Todos de una sóla línea y anónimos. Una fiebre contaminante de mensajes, que dicen, entre otras cosas: Great site loved it alot, will come back and visit again;What a great site, how do you build such a cool site, its excellent.Your are Nice; And so is your site! Maybe you need some more pictures; Will return in the near future.Interesting site. Useful information. Bookmarked; Very pretty design! Keep up the good work. Thanks;Very pretty site! Keep working. thnx!Super color scheme, I like it! Good job. Go on. Y siguen muchos más.
Me pregunto quién se habrá dado a la tarea de enviarlos y desde ahora le agradezco su gentileza. Me gustaría que me escribiera bajo su nombre, para agradecerle personalmente. Un Blog es un libro abierto, un pequeño buzo en búsqueda de perlas verdaderas, un atado de palabras que se van desatando lentamente, un ruido que se va expandiendo, la eterna primavera de las palabras. Un Blog es verdadero, si alguien sigue soñando con sus palabras.
Pablo Neruda no deja de estar presente de alguna manera. Es un longseller, que no es poco decir, y aunque algunos lo releguen a sus Residencias en la tierra, Memorial de Isla Negra o a alguna otra obra que consideren verdaderamente nerudiana, es decir de calidad, el poeta se siguen viviendo casi 33 años después de su desaparición física en el Chile nebuloso de aquellos días de septiembre.
A cualquier lector medianamente atento debe sorprenderle la obsesión chilena por Neruda de uno y otro aldo. A veces obtiene el trofeo de la tontería sus auspiciadores del bombo y platillo y otras, detractores sin tregua, ni medida y menos clemencia. Viajan en un bolero de negro, oscuro, infinito pozo y allí se sumergen para menospreciar la obra del Sumo Pontífice de la Poesía chilena.
Aunque suene presuntuoso, se han peguntado ¿qué sería de la poesía chilena sin Neruda.? O sin la Mistral, Huidobro, Parra, De Rokha, Rojas? Y muchos otros nombres más, como Lihn, Tellier, Armando Uribe Arce, Rosamel del Valle, Díaz Casanueva, Barquero, Millán, Hahn, Manuel Silva Acevedo, y unos cuantos nombres más.
La gracia de Neruda es que todos se preocupan de él y se lee en el mundo. Muchas cosas interesantes de la poesía chilena ocurren a partir o en contra de Neruda.
Por su obra, el personaje que fue, el papel que jugó en 50 años de historia en el siglo XX, por el escenario que le tocó vivir, por todo lo que amó y escribió sobre Chile, América y el mundo material, Neruda, sigue siendo Neruda y noticia.
Enrique Lihn después del 11 de septiembre del 73 respondía una pregunta mía por qué Neruda, es Neruda?. Y me decía con razón, ya lo he contado, que el escenario le favoreció y la historia es irreptible. Con y sin razón, porque el actual escenario es inmensamente rico, complejo y desafiante. Los poetas hoy no se pronuncian, más bien están en al comidilla de editoriales y periódicos que ni siquieran publican poemas o reseñas aceptablemente orientadoras, críticas, inteligentes. Neruda fue un actor de su tiempo junto con su poesía.
Stalinista, comunista, cultor del realismo socialista, materialista, la poesía de Neruda ha sabido convivir en la mochila del último periplo del Che por Bolivia, en la cabecera de Clinton, García Márquez, Allende, Pompidou, Belaúnde Terry, Nicanor Parra, Antonio Skármeta, Jorge Edwards, Kerry, Costa Gavras, y todos sus detractores que lo leen casi con un sentido religioso buscando sus pecados.
Es una suerte de Budas y Faraón, hay que profanar su tumba literaria, dicen algunos, para seguir viviendo, que la sombra subterránea de las raíces del joven Neftalí Reyes Basoalto no arrastre la poesía chilena o que profundice en nuevas avenidas. Yo declaro solemnemente que soy un deudor de todos los poetas de Chile, de los que aún están por nacer y de ninguno.
Neruda ha vuelto a Washington, el azar quizo que se encontra una grabación del poeta durante una visita que hizo a Washington en 1966, por invitación del Banco Iiteramericano de Desarrollo (BID). La cinta está intacta y se pueden escucahr los poemas 15, 20, "La mamadre", "El padre brusco", "Alberto Rojas Jiménez viene volando", "Oda a los calcetines" y "Sobre mi mala educación". La monótona e inconfundible voz de Neruda que se escuchó en aquel lejano 1966 en el Hotel Mayflower, volverá a escucharse nuevamente el martes 6 de junio en horas de la tarde, en el centro de conferencias Enrique Iglesias, ubicado en la sede central del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington. La grabación incluye poemas de amor, sobre su infancia y sus amigos, Machu Picchu y América. Todo un documento.
No sabemos si se trata de un recurso nerudiano o del cumplimiento de sus palabras premonitorias en el verso imperecedero de su autoría: Me seguiré viviendo... Es lo que debe intentar todo poeta que se repete...
Rolando Gabrielli©2006
20 Poemas de Amor
PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta.
A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro.
Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda
Pablo Neruda – Biography
Pablo Neruda (1904-1973), whose real name is Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, was born on 12 July, 1904, in the town of Parral in Chile. His father was a railway employee and his mother, who died shortly after his birth, a teacher. Some years later his father, who had then moved to the town of Temuco, remarried doña Trinidad Candia Malverde. The poet spent his childhood and youth in Temuco, where he also got to know Gabriela Mistral, head of the girls' secondary school, who took a liking to him. At the early age of thirteen he began to contribute some articles to the daily "La Mañana", among them, Entusiasmo y Perseverancia - his first publication - and his first poem. In 1920, he became a contributor to the literary journal "Selva Austral" under the pen name of Pablo Neruda, which he adopted in memory of the Czechoslovak poet Jan Neruda (1834-1891). Some of the poems Neruda wrote at that time are to be found in his first published book: Crepusculario (1923). The following year saw the publication of Veinte poemas de amor y una cancion desesperada, one of his best-known and most translated works. Alongside his literary activities, Neruda studied French and pedagogy at the University of Chile in Santiago.Between 1927 and 1935, the government put him in charge of a number of honorary consulships, which took him to Burma, Ceylon, Java, Singapore, Buenos Aires, Barcelona, and Madrid. His poetic production during that difficult period included, among other works, the collection of esoteric surrealistic poems, Residencia en la tierra (1933), which marked his literary breakthrough.The Spanish Civil War and the murder of García Lorca, whom Neruda knew, affected him strongly and made him join the Republican movement, first in Spain, and later in France, where he started working on his collection of poems España en el Corazón (1937). The same year he returned to his native country, to which he had been recalled, and his poetry during the following period was characterised by an orientation towards political and social matters. España en el Corazón had a great impact by virtue of its being printed in the middle of the front during the civil war.In 1939, Neruda was appointed consul for the Spanish emigration, residing in Paris, and, shortly afterwards, Consul General in Mexico, where he rewrote his Canto General de Chile, transforming it into an epic poem about the whole South American continent, its nature, its people and its historical destiny. This work, entitled Canto General, was published in Mexico 1950, and also underground in Chile. It consists of approximately 250 poems brought together into fifteen literary cycles and constitutes the central part of Neruda's production. Shortly after its publication, Canto General was translated into some ten languages. Nearly all these poems were created in a difficult situation, when Neruda was living abroad.In 1943, Neruda returned to Chile, and in 1945 he was elected senator of the Republic, also joining the Communist Party of Chile. Due to his protests against President González Videla's repressive policy against striking miners in 1947, he had to live underground in his own country for two years until he managed to leave in 1949. After living in different European countries he returned home in 1952. A great deal of what he published during that period bears the stamp of his political activities; one example is Las Uvas y el Viento (1954), which can be regarded as the diary of Neruda's exile. In Odas elementales (1954- 1959) his message is expanded into a more extensive description of the world, where the objects of the hymns - things, events and relations - are duly presented in alphabetic form.Neruda's production is exceptionally extensive. For example, his Obras Completas, constantly republished, comprised 459 pages in 1951; in 1962 the number of pages was 1,925, and in 1968 it amounted to 3,237, in two volumes. Among his works of the last few years can be mentioned Cien sonetos de amor (1959), which includes poems dedicated to his wife Matilde Urrutia, Memorial de Isla Negra, a poetic work of an autobiographic character in five volumes, published on the occasion of his sixtieth birthday, Arte de pajáros (1966), La Barcarola (1967), the play Fulgor y muerte de Joaquín Murieta (1967), Las manos del día (1968), Fin del mundo (1969), Las piedras del cielo (1970), and La espada encendida.

Further works
Geografía infructuosa/Barren Geography (poetry), 1972
El mar y las campanas/The Sea and the Bells, tr. (poetry), 1973
Incitación al nixonicidio y alabanza de la revolución chilena/A Call for the Destruction of Nixon and Praise for the Chilean Revolution, tr. (poetry), 1974
El corazón amarillo/The Yellow Heart (poetry), 1974
Defectos escogidos/Selected Waste Paper (poetry), 1974
Elegía/Elegy (poetry), 1974
Confieso que he vivido. Memorias/Memoirs, tr. (prose), 1974
Para nacer he nacido/Passions and Impressions, tr. (prose), 1978
This autobiography/biography was written at the time of the award and later published in the book series The information is sometimes updated with an addendum submitted by the Laureate. To cite this document, always state the source as shown above.

Pablo Neruda died on September 23, 1973.

viernes, mayo 26, 2006

Sobre el camino


Una campana repica los pasos/ que alguien olvida
sobre el camino/ que se convierte en mis pasos.
Rolando Gabrielli/2006


jueves, mayo 25, 2006


Las flores blancas en abril sobre el palto (árbol de aguacate), recostado tras el muro, rspirando con la selva y a los pies el río, presagiaban una generosa cosecha del fruto. Inclinado más de lo habitual, resistiendo al endemoniado comegén, el árbol de aguacate dejó ver a fines de abril o princpios de mayo, sus verdes productos. Estaba pariendo quizas por último año y se desplomaría con sus viejos y victoriosos estandartes. Seguí sus movimientos, respiración, hasta su voluntad, día a día, mucho más allá del paisaje y de la claridad de cada jornada. El fruto se estiraba un poco más cada noche. Recostado en mi hamaca, pensando en la imortalidad del cangrejo, imaginaba de pronto sobre mi mano una deliciosa palta con un café y todo lo demás para la memoria. Leía a unos viejos y enigmáticos poetas, aquellos que creen que el verso es para siempre y aún así lo dejan abierto a la creatividad del lector. Una Iguana me hacía señas sobre la rama de un árbol, verde ella, mimetizada, expectante, tan antigua la hermosa y bella silenciosa, que sólo pensaba en su futuro.
Ven le decía y me miraba fijo como si el tiempo se detuviera entre sus ojos y los míos. Siguió meditando sobre su futuro inmediato, dejando que los rayos de sol del trópico compartieran la tibieza de su piel y corazón. El día espléndidamente iluminado compartía el sueño de la Iguana, su tiempo ceñido a sus horas. La poesía sobre la hamaca corriendo en dirección de otro tiempo. El trópico en el instante perfecto de la cosecha. Sobre el tejado alguien limpiaba las canaletas de las ramas de los pinos y el tiempo pasaba de otra manera tal vez. El aire tibio sobre el rostro de la mañana, la hamaca levemente bamboleante, siguiendo viejos ritmos, deseos, la presión de un oleaje calculado, el trópico ascendiendo sobre la piel ligera. La mañana es un escudo de luz arrojado por algún guerrero. El tiempo tiene su historia personal, y nadie tal vez la conozca, quizas sus guerreros azules.
El verde y el muro blanco hacían el paisaje. La vegetación y la humedad, sin duda, el bosque con sus antiguos árboles. Miro el bosque y pienso en Joan Baez encaramada sobre un viejo nogal en Los Ángeles, para evitar que no lo derriben junto a otras cinco hectáreas que le rodean. Los Ángeles vive para producir cemento, le crece dentro del cuerpo el asfalto a la ciudad, lo expulsa livianamente por sus orejas y aún sonríe. Qué es un árbol, para qué sirve un bosque, es mejor correr por una carretera asfaltada.
Cierro los ojos y miro el bosque, sé que aún está allí. La temperatura sube, los automóviles circulan durante las 24 horas de los 365 días del año. La ciudad está más caliente. Muchos no saben que los bosques absorven el bióxido de carbono y con ello permiten equilibrar el cambiante cambio climático por la mano depredadora del hombre. El bosque es un cómplice de la vida humana.
En el trópico todo crece mucho más rápido y es más fácil eliminar el carbono de la atmósfera. Según datos de la FAO, los bosques tropicales pueden los bosques pueden almacenar hasta 15 toneladas de carbono por hectárea al año en su biomasa y en la madera que producen sus árboles. Abro los ojos y el bosque sigue allí aún.
Es la hora de caminar, ejercitar los músculos, recorrer el costado de la selva, respirar lo que el bosque nos concede. El pasto está recién cortado y huele a tierra mojada. Atravieso como cada día el Guarumo quebrado en un arco. Es un árbol del trópico, flexible, que cuando llega a cierta altura se desprende y cae. Lo he cruzado cien veces y aún permanece allí, derrotado.
En 1950, el 30 por ciento de la Tierra estaba cubierta por bosques. Hoy menos de un 20 por ciento. Cada año se pierde el uno por ciento del total de los bosques, especialmente el tropical. Hace 10 años había 5 mil especies en extinción, hoy son más de 12 mil. El 34 por ciento de las especies amenazadas son peces.
La desertificación afecta el 35 por ciento del planeta
En el último cuarto del siglo XX, se perdió el 18 por ciento de las tierras cultivables.
El 15 p0r ciento de la población vive en países ricos y consume el 56 por ciento de los recursos mundiales.
El mundo camina a los 7000 millones de habitantes. El 2050 se duplicará la población. Más de 1.500 millones viven hoy con menos de dos dólares diarios. Sigo caminado, vuelvo a pasar por el derribado Guarumo, pienso en el efecto mariposa. Un acto intrascendente desencadena hechos trágicos en otro lugar del mundo. El Guarumo continúa arqueado. Vuelvo de mis ejercicios. Miro el palto inclinado, como perdonando el tiempo. Piero. Me baño. La hamaca continúa en la perfecta calma de la mañana. Levanto la mirada hacia el palto y los frutos espléndidos, en el verde intenso del aguacate. Es hora, más bien, la hora de la hora. Todos antes eran flores blancas. No hace mucho. Recuerdo el patio de mi casa de la infancia. Y si hace mucho. La mañana sigue brillante. El sol en el trópico se siente en su casa. Imagino el mar a sólo 13 minutos de mi casa. Otro paisaje, el rumor silencioso del mar, su presencia. Hay que cosechar los aguacates. No sé, los paltos. Una larga vara y un tarro para engancharlo y arriba del muro, cerca del árbol. Después subir suavemente. La hamaca no se inmuta, tiene la marca del cuerpo o la sensación de que alguien estuvo. Fija su leve bamboleo, un rumbo inequívoco de lo que no tiene tiempo. Comienzan a caer los aguacates sobre mi mano, son grandes, compactos. Van sumando y llegan casi a 30. Buena cosecha, me digo. El cielo comienza a encapotarse, ponerse gris, negro. Se ve venir la lluvia y es cierto, avanza. Está a unos 200, cien, 5o metros y un viento más tibio que otros vientos la deja caer ruidosa de un sólo largo tajo. La presencia real del trópico y me quedo a ver la lluvia. El bosque respira hondo, el río comienza a dar sus nuevos primeros pasos. Abandono el escenario y me quedo sobre la hamaca, como en un principio. La lluvia es la dueña del paisaje. Así debió ser en otros tiempos.

Sin tu olvido

















Sin tu olvido,
no sabría quien soy
y mi memoria,
sería un juguete
de cuerda, mohoso
.
Rolando Gabrielli©2006

LA KALHO POR LA KALHO


Algunos deben estar considerándola el Patito Feo de la pintura mexicana y latinoamericana. Sí, Frida se ha convertido en cisne desde hace unos buenos años, y ha vuelto a batir su propio record de ventas de de 5 millones de dólares con su obra Autorretrato.
Raíces, que muestra a Frida Kalho recostada sobre un páramo rocoso y echando raíces desde su pecho, fue subastado por teléfono a un comprador anónimo en Nueva York, por 5.6 millones de dólares. La obra, de sólo 30X50 centímetros, fue termina por la pintora en 1943. Raíces retrata su vitalidad, su pasión por vivir y dar, su generosidad como persona, mujer, artista y vinculación a la tierra.
A Frida no se le puede separar de su época, ni de sus pasiones, su manera de ver y vivir, su sentido de las cosas y amor entrañable a México y a su esposo, con quien se casó dos veces en vida y eternamente al partir: el muralista Diego Rivera. Frida fue de carne y hueso y echó profundas raíces como mujer, artista, mexicana, preocupada por su tiempo y país. Siempre fue vanguardia de sí misma.
Raíces representa su entrega y amor, reencuentro con su amado Diego Rivera, de quien se había mantenido alejado por un largo y difícil tiempo.
Frida nos ha dejado no sólo sus raíces, sino su vida retratada de cuerpo entero, no sólo en uno o varios lienzos, sino en cada uno de sus actos y en su irrenunciable compromiso con la vida y México.
Rolando Gabrielli©2006

miércoles, mayo 24, 2006

OJO CON EL FÚTBOL...

El mundo es redondo como una pelota de fútbol. Al menos esa es la forma que adquiere por estas fechas, la víspera del Campeonato Mundial. Alemania será la capital, sede del planeta, durante un mes, a partir del 9 de junio, cuando el equipo de casa enfrente a Costa Rica, y se dé inicio a la mayor fiesta que el balompié celebra cada cuatro años. Rueda el mundo como una pelota y los estadios se llenan, los bares, donde exista una pantalla, la pasión de un deporte que es más antiguo de lo que dicen los comentarios. Egipcios, chinos, Caballeros de la Edad Media, griegos y romanos, desde el siglo IV antes de Cristo, estuvieron vinculados de una u otra manera al fútbol y su evolución.
La historia es la historia, a principios del siglo XIX se convirtió en deporte nacional de Inglaterra, porque los griegos y romanos lo hacían introducido en las tierras de la Rubia de Albión. El fútbol originó el rugby, otra pasión británica. El fútbol como lo conocemos y practicamos hoy, proviene de Gran Bretaña, que lo diseminó. Estos campeonatos globales se juegan desde hace 76 años y el primer evento, se realizó en Uruguay. La historia es más larga y entretenida, como lo es el fútbol: ”pasión de multitudes”.
Yo quiero saludar a uno de los hinchas, fanáticos, más grandes del fútbol, que he conocido en la historia del deporte rey. Lo practiqué por años en Chile, con éxito. Integré el equipo que ganó la Copa de todos los Colegios de Santiago de Chile, cuando estudiaba en el José Victorino Lastarria.
Me refiero a mi amigo, el joven arquitecto italiano, Manuel Montaresi, Manu, que reside en Costa Rica, hincha invencible del Juventus. Sí, la Juve de Torino, campeón 2006 de la disputada Liga Italiana, y comandada por su goleador, Alessandro Del Piero. El fútbol que va en la sangre. Su pasión por el calcio, sólo se la disputan, su novia Lauri y la arquitectura. También dedico este artículo, mis impresiones, a mi amigo el joven arquitecto panameño, nieto de catalanes, Ignacio Nachito Mallo, hincha del Barca, flamante campeón de Europa.
Todos envueltos en la pasión del fútbol en el Sótano y Manu, ahora, desde Costa Rica. Al diseñador y arquitecto de Mallol & Mallol, el colombiano Juan Carlos Saenz, más entusiasta de la música, el cine y la arquitectura que el fútbol, que sigue con corazón colombiano, van también estas letras previas al mundial, la gran justa deportiva. Saludo igualmente al arquitecto Alfredo Zapata, de origen colombiano quien también participa de estos eventos mundialistas, en el Sótano. A Josema, Alfredo Sinclair, Juan Francisco Lara, a todos los que integran el combo de la empresa y viven desde ya el mundial. A las arquitectas, Fabiola Núñez, Miriam de Costa Rica, que también vibran por el fútbol y lo comentan.
Panamá ya está preparada para recibir el mundial. Los restaurantes están listos para el go con sus grandes pantallas. Existe tecnología y tradición. Se sentirán los gritos hasta en los reservados. El fútbol une a la gente, la pone en comunicación y durante 90 minutos de cada partido, la emoción del gol es compartida. Se paralizarán los países y los relojes dejarán caer su tic tac segundo a segundo, en el tiempo del fútbol. A rodar en estos 30 días...Mis favoritos son los suramericanos. De allá vengo y la camiseta Sur pesa, como la estrella del confín del planeta. ¡Que gane el mejor!......
Rolando Gabrielli©2006

domingo, mayo 21, 2006

El otro rostro




El otro rostro,
mi noche,
crece, te sueña,
en el sueño de la luna.
Rolando Gabrielli ©2006