sábado, abril 23, 2011

De estos sueños

De estos sueños que el sol sabe enrojecer
sòlo tu nombre
seguirà el juego
de los volantines que hilvanan
sus vientos.
El invierno no serà ese puente caìdo.
Seguiràs caminando sin saber siquiera
si no hay otra salida que adentrarnos al vacìo.
La làmpara irradia fragmentos diurnos
me dijiste,
las lucièrnagas comenzaban a salir.
Nos hemos dejado llevar por caminos interminables
que bien saben iniciarse en las horas
en que los muertos salen a los campos vecinos
a conversar de sus vidas.
Rolando Gabrielli©

viernes, abril 22, 2011

Cierra los ojos

Cierra los ojos,
nada existe.
Màs allà,
sòlo los pàrpados.
Todo ha huìdo,
todo.
Rolando Gabrielli©2011





viernes, marzo 18, 2011

Japón

Sermón para sordos


Mi palabra es sorda,
ciega, muda,
escúchala,
no se oye,
está bendita
por el silencio.
Rolando Gabrielli©2011

jueves, marzo 17, 2011

Me deslumbras


Me deslumbras
y el revés de tu mano
como un ojo
sobre mi piel.
Rolando Gabrielli©2011

miércoles, marzo 16, 2011


Hay dìas que no debieran estar en el calendario personal. Todo ocurre al revès. La Luna puede salir de dìa y  hacer girar a la inversa las manecillas de los relojes. He sentido  siempre una extraña devociòn por las mareas y esta no es una ocasiòn distinta. El azar dice; no todos los dìas son iguales.Un naipe verdadero tiene muchas  cartas sin marcar. A veces no gobernamos  nuestros pies, ni zapatos, para ser màs precisos. Los dìas y tiempos vienen atravesados. Se embobina, reembobinan, encapsulan a su manera, como pueden. Uno dice, sì y el dìa, te dice, no. Es mucho màs que la fuerza de un eco contrario. Se trata de un camino ya trazado. ¿Quièn hace tu dìa sombra violeta? ¿Quièn da los pasos por ti? ¿El día como una muñeca loca avanza.? ¿Va sin cabeza la rosa? ¿De copas negras surge la noche? ¿No hay derecho sin revés? ¿Dejar que la sombra organice el paisaje? ¿Quièn dio un paso primero: la luz o la oscuridad? ¿Escaleras, siempre las escaleras, mi obstàculo favorito?¿Ascender, ascender de memoria, sin la piedra en el camino? ¿La historia es un viejo cangrejo sin memoria? ¿Todos los pasos que den mis pasos, alguien ya los ha dado?¿Una mula que ignora el vacìo no deja huella?

Una fe rara en el porvenir

El piar de los pàjaros
produce un oscuro silencio
en la madrugada
que viene soldada con su dìa
nuevo esta mañana
Tomarè un cafe negro hirviendo
sin azùcar bajo el sol nacido
No es nuevo saludar el dìa
pero el piar acompaña
una fe rara en el porvenir.
Rolando Gabrielli©2011

martes, marzo 15, 2011

Mafalda, felices 49




El mundo de Mafalda se hizo trizas? Picadillo en la infra historia global, el eje de la tierra se ha movido dos veces y una nube radiactiva sobrevuela más allá de la imaginación. Qué aniversario para quien buscaba y tenía la esperanza que mañana es mañana  y vendria con sus complicaciones, pero estaría allí intacto como la caída de un rayo de sol o la nube que flotaba en una esquina del mundo.





Nada


Cuando no tienes nada,
es nada.
El cuervo que sus alas bate,
ha barrido el viento
de la memoria.
Rolando Gabrielli©2011

lunes, marzo 14, 2011

El pie izquierdo/el pie derecho

El pie izquierdo
aventaja socialmente
al pie derecho,
que mete la pata,
hace una zancadilla,
literalmente hablando
y la historia renga
sigue caminando.
Rolando Gabrielli©2011

Trànsito, puente, migraciones







¿Esta parte del mundo la sostiene el paisaje?
El mar  bajo el puente y las aves migran en parejas,
la tarde se describe asimisma fosforescente,
alejada de toda publicidad no es postal,
como ayer el tiempo ha pasado.
Imagino un nudo  de automòviles tosiendo sobre el asfalto
ardiente de las calles angostas,
el mar que està frente a todo y detràs
de las gigantes torres inmutables.
No te burles cuando leas esto,
no soy un  cronista del ocaso,
ni del tiempo que atropella con su bestia
  dormida, imperturbable.
Las aves migran  sabiamente
sobre  el verano  vuelan las distancias 
y aquì el cielo les da màs alas.
El poema no mejorarà el paisaje
ni te darà alas,
el abecedario lo escriben los pàjaros,
del horizonte que nace de tu mano.

sábado, marzo 12, 2011

Correspondencia

Una semana antes del Apocalipsis japonés, encargué dos libros a un amigo que viajaba a Barcelona y Austria, donde  estaría con su novia  Sandra  frente al Danubio azul. Mientras  contemplaba estupefacto como una parte del mundo se deshacía en mil pedazos y sumergía bajo una ola de diez metros de altura, en la paz del océano Pacífico en esta parte del mundo, leo el mensaje siguiente con la foto que adjunto a esta nota improvisada, sin ninguna pretensión: ¿Qué le parece la foto?Quisiera saber su opinión sobre esta foto.
NACHT desde VIENNA a las orillas del Danubio.
Desde mi Blackberry
La amistad no tiene tiempo ni fronteras ni máscaras: Rolando Denver.
Los libros viajan y toman el pulso al tiempo y las ciudades. Bolaño y Mukarami partieron de distintas editoriales de Barcelona a Viena y llegarán a Panamá. ¿Quién heredará sus páginas cuando ya no esté? Los libros permanecen como las palabras. Los autores viven en los lectores.Lo digital seguirá siendo un gran rumor de olas nuevas, pero el libro que aún tendrás en tus manos, amigo  (a) lector(a), te hablará del camino real que tuvo que transitar quien lo escribió.

viernes, marzo 11, 2011

El mar en el Pacífico


Màs que un parèntesis

(La tierra se ha estremecido como pocas veces hoy. El mar se ha salido de su entorno y ha destruido màs que el paisaje que le rodea con el ìmpetu y la fuerza de sus aguas. Japòn ha vivido un verdadero apocalipsis, tantas veces anunciado y recreado por los libretistas de Hollywood. El mundo, la especie humana, los que aùn creemos en la humanidad, estamos  de duelo. La TV ha abundado en escenas de espanto y las crònicas crecen en los ordenadores con historias de horror. Japòn es un pueblo que ha enfrentado històricamente la adversidad. Resurgiò de las cenizas de las bombas atòmicas de Hiroshima y Nagasaki, y de  diversos eventos telùricos. El fenòmeno natural ha liberado fuerzas devastadoras muy superiores a las bombas atòmicas que cayeron hace décadas en su territorio. Las vìctimas pueden llegar a ser miles, porque hay cerca de 100 mil desaparecidos. Se habla de trenes tragados por las aguas, barcos, numerosas casas, pero las cifras de la tragedia se iràn conociendo con los dìas. Las costa Pacìfica estuvo todo el dìa en estado de emergencia desde  Alaska a Chile, lo que refleja la magnitud del terremòto en Japòn, iniciado en las profundidades marinas de la isla de Honshu. Es muy probable que el fenòmeno telùrico de 8.9 en la escala de Richter, haya desplazado el eje de la tierra en no menos de 10 centìmetros.)
Este es el océano Pacífico, el Mar del Sur (Mar del Sud), según el español Vasco Núñez de Balboa, quien lo descubrió en Panamá en 1513-aunque ya los indios lo conocían y guiaron hacia sus aguas-, tras una larga  travesía por  el selvático Istmo. Hoy lo visité, casi 500 años después en un homenaje a las víctimas japonesas del feroz terremoto y tsunami, que puso a temblar la tierra como en los mejores tiempos del big bang. Me gusta cuando el mar está solo, callado, amigable y dispuesto a escuchar. Me volví a retratar junto a él en señal de amistad  y confianza, para ver en sus aguas el paso del tiempo. La imagen de una ciudad bajo el agua es un viejo  sueño del hombre, pero la realidad de ciudades destrozadas por olas que nacen  y se arrastran para destruir, solo produce pavor.
 La ciudad ardía bajo un sol calcinante y los miles de automóviles buscaban su propio  lenguaje en las angostas calles del Istmo. Un día vibrante, cosmopolita, no asociado a la catástrofe del otro lado del Pacífico, el mar más vasto y rico del planeta. Mientras dejaba correr mi automóvil entre la selva y sus calles menos congestionadas, pensaba  en el himno de mi país cantado tantas veces en la escuela, estadios de fútbol, en algún acto oficial: ese mar que tranquilo  te baña. Nadie que se haya bañado en sus aguas podría confiar en esas líneas de su estrofa, me contestaba.  Te promete un futuro esplendor, es más realista, por su riqueza inmensa, única,  alucinante vida. La tarde era espléndida, abandonada asímisma, casi nada de tráfico hacia el causeway, la gente seguramente en los mall comprando alguna baratija, mercancía o producto. Paso un aeropuerto que fue militar, me interno en la zona canalera, he dejado atrás una larga avenida asfaltada y enrumbo hacia el mar. Panamá, recuerdo, tiene forma de S, alguien dijo un árbol recostado entre dos mares, el istmo es frágil como la luz de una ventana entreabierta. S de suerte, selva, silenciosa como la tarde, sedosa sabías simplemente camino de seda.
Miro a la izquierda, unas hamacas coloridas quietas, esperando  los cuerpos, sigo recto, siempre mirando a la izquierda, una casa roja entre árboles es un jardín infantil y ya  paso a los automóviles y solo la gran recta hacia el mar: árboles, flores, el verde, lo que con ansia el hombre vive destruyendo. Ahí, finalmente estaba el mar, no necesita tarjeta de presentación, ni una postal, su inmensidad y misterio, me sostienen estos días. Hablar con el mar es viajar, saber que tras su horizonte siempre es posible ver algo más que un paisaje.  La aventura comienza al amanecer o al ponerse el sol. No tiene tiempo, ni puerto, el mar tiene el timón de vastos sueños, es su propio capitán.

El mundo


¿El mundo




quièn lo sostiene,
bìpedo ruin?
Pierdes la cabeza
en un instante,
la fràgil calabaza de los sueños
Màs arriba de tus hombros,
una nube es un objeto lejano y pròximo,
flota sobre la cabeza de la ciudad,
llena de agua y silencio,
algodòn que bala mudo por las alturas
Sobre tus hombros respira otro mundo
Màs arriba, astros, planetas,  estrellas, el sol,
lo que tu llamas infinito y se pierde todo,
como lo que no existe.

jueves, marzo 10, 2011

¿1984?



Oye, el mundo
está re loco,
nos vigilan a todos
all over the world.
¿1984?
Jajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Rolando Gabriellli©2011

De pelìcula


Ayer fui al cine como te contè/se pronunciò la palabra Stasi en la pelìcula/Estoy casi seguro que nadie la conocìa/El terror no conmueve a nadie/se pasea ante tus ojos y las personas comen popcorn/se lo devoran como si fuera el fin del mundo/Leo en sus ojos pequeños/como crece la indiferencia/sus pies deben estar frìos/las manos inertes/Solo una pareja sabe lo que està haciendo/el cine es para vivirlo/se dan dos  besos por uno de la pelìcula/No estàn para vivir como extras/la pasiòn suena como un champagne/recièn descorchada/Varios van a morir/este libreto ya lo conozco/Hay buenos y malos/los àngeles caen del cielo y del infierno/Las escenas no solo se repiten/se calcan en serie sin piedad/ni talento/No hay una butaca vacìa donde refugiar la mirada/La pantalla real la llenan estos dos extras/siguen besándose fuera del libreto./La muerte ya no tiene excusas/se queda con la úlltima escena.

¿DÓNDE ESTÀ LA FOTO?

¿El fotògrafo no vino? ¿Què pasò con la imagen del post? ¿Las palabras dicen màs que mil  o 5 mil imàgenes?  ¿Quièn puso el primer huevo en la Red: la palabra o la imagen? ¿Cuàndo hace màs frìo: en la primera nevada o en la ùltima? ¿Dònde està el paisaje? ¿Què se hizo Limbo city o Rolando Denver? ¿Una puesta de sol es la ùltima imagen? Clic, clic, clic, no se ve nada. ¿Quièn està detràs del interruptor? ¿El que interrumpe o el oscuro cortocircuito del robot? ¿Por què apagan la luz de una pàgina que brilla humildemente? El Sol nunca serà un convidado de piedra en estas pàginas, seguirà brillando sobre el mar, detràs de la montaña, cada mañana y en el atardecer se van encendiendo los faroles. No se puede apagar el Sol con el chasquido de los dedos y què bien se ve su reflejo en el mar. Imàgenes son imàgenes/ y palabras son palabras. /Este no era mi paisaje/ o mi plan B/ ni la letra de ninguna canciòn/¿O este es el ùltimo atardecer?/El rìo cabalga confiado en su soledad/Las aguas estàn bajando de las montañas/subirà la marea sobre el mar/¿Por què levantan muros?/¿Què inùtil es ser dueño de màs y màs?/¿A quièn dejaràn el silencio?/¿Con què muertos adornaràn los cementerios?/Cenizas, vuelan cenizas/regresan sus antepasados/¿Què naipe usarà el ùltimo azar?/¿Ya nadie comprarà los polos?/se estàn derritiendo./¿La muerte competirà con la libertad? ¿En quièn confìa el ahorcado? ¿En la soga o en el verdugo/?/Las opciones se cierran/un trèbol de cuatro hojas/es una casualidad/Volver el reloj atràs/es no creer en el futuro/dar la espalda en verdad

miércoles, marzo 09, 2011

Las aguas y el lenguaje del desierto...

No sè lo que està sucediendo en Libia. He leìdo un centenar de notas y recibido otras tantas. El bombardeo noticioso es fenomenal  y es difìcil resultar  ileso. A veces el ruido nos hace perder la memoria y es muy difìcil dar con la aguja en el pajar. La Gran prensa Gran, suele estar màs preocupada  de como mantener a flote el negocio de la informaciòn.
He visto con mis propios ojos en la TV, el desierto de Libia en el centro del Sahara y  cada grano de arena formar parte de esa rica naciòn. Libia es casi un gran desierto. El desierto no parece haber crecido en vano. La arena  no es parte del paisaje, es el paisaje. El Silencio suele sesionar en el desierto y  tomar vacaciones   como si estuviera en  un  sanatorio para curar los agujeros alma. No se sabe donde comienza , ni donde termina, pero cada dia agrega un granito de arena a la tierra.  ¿El desierto habla consigo mismo? ¿Què dudas tendrà?  ¿El desierto sabe que tiene padres, hermanos, hijos?. El gran invento del desierto es el espejismo. Es la última esperanza que intenta darse el ser humano. ¿El desierto es generoso o tramposo, cuando concede este aparente privilegio, lujo de la imaginaciòn y del deseo?
Me he visto caminar  en el desierto,  sin paredes, ni techos, con el sol como guìa hasta que el ocaso da paso a la noche del desierto. La oscuridad, aparentemente impenetrable, se ntrega al silencio del desierto.
Las aguas y el lenguaje del desierto,  son muy diferentes y corren paralelas.

martes, marzo 08, 2011

Mujer

A la mujer
invisible,
que es silencio
y sueño,
a sus manos,
que construyen
lo visible de cada dìa.
Rolando Gabrielli©2011

lunes, marzo 07, 2011

No tengo planes

No tengo planes
para escribir
un poema,
ni palabras.
Rolando Gabrielli©2011

domingo, marzo 06, 2011

Fechas del porvenir



Tercer milenio, hummm,
què broma la vida,
esconde la mano, piedra,
mi ojo te ve
Kafka-(risas, risas, risas) 
Sin tropiezos
el pie camina.
Un punto, una coma, alto
a la prisa
que seremos
LIBRES
Roca que ningùn tiempo horada
háblame de la risa,
mar y mar a tu lado.
La aguja de un sastre no pincha
la rosada cara de un  mundo humillado.
Toc, toc, bájame
a la medida de la luz,
una estrella,
la huella que deja tu estela.
¿El mundo està de viaje
sin retorno, no va a parar?
No quiere amos,
prefiere estar a la deriva,
vivir un nuevo big bang.
Jòup, jòup, la esperanza
es lo ùltmo que se pierde.
rolando gabrielli©2011

La Paleta de Van Gogh

En marzo tiñe de amarillo el otoño tropical en pleno verano. Estaciones locas, pero asì es el tiempo. La flor del Guayacàn se toma la ciudad en tiempos de carnaval. Es deslumbrante y como todo lo bello, pasajero. Hasta el pròximo año dice el Guayacàn, flor de unos instantes. Alfombra los patios,  calles, automóviles, ventanas. Amarillo intenso, limpio, como la paleta de Van Gogh.
El pequeño copihue amarilo, como un paracaìdas desciende  de las ramas del Guayacàn, efìmero, efìmero, inmortal.

viernes, marzo 04, 2011

Escala Humana














Exposición:Escala HUMANA

Los trabajos exhibidos son producto de una serie de talleres de arte contemporáneo y experimental organizados en el centro Los del Patio en el Casco Antiguo, de ciudad de Panama,  dictado por los  experimentados artistas Brooke Alfaro, Jonathan Harker y Donna Conlon.
Los doce participantes trabajaron desde sus perspectivas e inquietudes personales, y posaron sus miradas sobre la gente y los lugares que los rodean.
Utilizando una variedad de medios, describen y delinean las particularidades de sus entornos, y encuentran puntos en común, como la repetición y el escrutinio de lo ordinario y lo urbano.

En mi recorrido regular por el casco antiguo durante los talleres algo llamó mi atención y luego de observar detenidamente uno de los edificios del área pude notar algo, una expresión, un rostro, un misterioso ser que gritaba a voces ser escuchado por los panameños y extranjeros que por allí pasaban. Nadie lo vio.
Este fenómenos ocurre por todo el casco antiguo y mi trabajo en esta exhibición es hacerlo notar.
Trabajo:
Cada foto va acompañada por un dibujo que muestra el ser oculto tras el edificio.
Técnica:
Fotografía blanco y negro y dibujos a plumilla
Cantidad:
Nueve fotos con sus respectivos dibujos
Enrique Jaramillo B


miércoles, marzo 02, 2011

Rolando Denver

Un tipo descreído,
sin país,  generaciòn, 
ni piso,
exonerado en los 70,
por ese destino,
que la historia muerde el anzuelo,
arrastra la Repùblica y sus barrancos 
al sur de los  abismos
Inédito casi de por vida y convicciòn,
sobreviviente tenaz,  visceral,
en el País de Nunca Jamás,
pasajero sin papeles en los 80 y 90,
en Limbo City, trànsito,
poeta extranjero,
autor anónimo y biógrafo implacable
de la inocencia perdida,
viajero del círculo vicioso,
del amor y del olvido,
paracaidista en caìda libre vertical
frente al poema,
en la derivaciòn de sus aguas
devoto de la palabra,
lengua del  pez  y  la memoria,
oscura respira en tu garganta
Todo se refleja en algùn espejismo,
 por algo le llamó Utopìa,
belleza enigmàtica,  dijo,
el aire està en todas partes
Coleccionista de ciudades desconocidas,
Praga, Dublìn, Denver,
de metamorfosis kafkiana,
lector de folletines y poesìa,
novelas con matices de realidad,
audaces historias romànticas,
insaciable devorador de fantasìas
Ha plagiado en màs de una ocasiòn 
En Búsqueda del tiempo perdido,
sin ningùn  èxito,
¿literatura para el olvido?
(El mundo camina por calles paralelas,
senderos estrechos, vacíos,
rodeado de muros, tristes muros fronterizos,
bocinazos y pájaros que revolotean
sobre el asfalto y el aceite que devora
la capa de ozono, el cielorraso de cada dìa)
Una luz  tiene tres colores,
nos guìa hacia el fondo del mar y gira,
todo es posible, tambièn respirar,
amar el rojo atardecer, el sol
que brilla de   tus ojos,
por ejemplo, deslizarse
sobre tu ombligo de plata, ciego
Los àrboles aùn permanecen   de pie,
la naturaleza se sacude la sombra,
devora el paisaje que cae con sus hojas,
 sigue la lìnea invisible del horizonte
El mundo come de la mano digital,
migajas, migajas.