viernes, septiembre 23, 2022
Subir y bajar escaleras
jueves, septiembre 22, 2022
No me despido
de ti,
ni en sueños.
No tengo apuro,
pienso que recién
estoy conociéndote.
Un principio,
no tiene fin.
Rolando Gabrielli 2022
miércoles, septiembre 21, 2022
martes, septiembre 20, 2022
Oye, qué diría el Señor Kafka
lunes, septiembre 19, 2022
Una puerta
una puerta de mar,
un camino puede ser,
la coincidencia del azar.
Rolando Gabrielli 2022
domingo, septiembre 18, 2022
Una llama tiembla
pequeña luz,
asoma, tiembla,
alumbra,
permanece
hasta el final
de los días,
con tu mirada
exploradora.
Rolando Gabrielli2022
sábado, septiembre 17, 2022
Inanición
El Diccionario contiene todas las
palabras que puede y aprueban los académicos de la Lengua. El idioma está vivo,
va y viene en la voz del pueblo, respira su tiempo en cada época, acuña nuevas
palabras y borra otras, algunas permanecen en la memoria. Somos una pequeña
Babel, nuestra propia autopista y laberinto. Vamos desde el paciente del Diván, antes de las tribus, a las incontenibles
redes, la más grande Babel de todos los tiempos. Monólogo, diálogo y esta
dispersión infinita del verbo que agita conciencias, mueve sentidos, verborrea
las mentes banales. El lenguaje nombra e inventa casi todo, disfruta recreándose así misma la palabra, arrinconada por la nueva diva de la pantalla digital y los escenarios distópicos en tiempo presente y virtual: la ubicua Imagen que todo lo muestra ante los ojos y nadie le niega una sola palabra, aunque también se camaleonea con sus propios trucos.
La palabra crea su propio mundo y en épocas de crisis es cuando más viva pareciera estar. Se reinventa y hace lo mismo con los demás actores y protagonistas y simples pasajeros del abecedario común y corriente. La lista es larga, en pandemia nos enfermaron con estas nuevas vacunas del lenguaje, inocularon el virus de la palabra.
Las palabras crearon una nueva actitud aparentemente en círculos vanguardistas y un espíritu acotado a la nueva religión tecnológica. Se habla de nuevos paradigmas, un cambio civilizatorio, un nuevo orden mundial, el fin del gobierno unipolar. Las palabras tienen un alcance inimaginable, ilimitado, capaces de nombrar a las estrellas, escalar montañas y sumergirse en las profundidades marinas, porque ya han recorrido los desiertos.
Seguirán su curso como la misma historia humana y una de las interrogantes, podría ser, cuál será la última palabra y quién la tendrá en su boca.
Sin embargo, más allá de los fakes news que son palabras e imágenes vigentes, aunque siempre existieron en su versión antigua, más humilde, menos vistosa, más lenta, me detengo en una que atenta contra el alma de toda la humanidad. Me refiero a Inanición, una palabra latina, llena de vacío, es que lo vano, fútil carece de vida. Es una palabra vacua , pero no es su culpa. Sucede que fue creada para nombrar, como todas las palabras son inocentes. Hace 1.500 años, el Dr romano, Celio Aureliano ya utilizaba el vocablo Inanitio, significando debilidad. Así las palabras van adquiriendo su propio sentido y acuden prestas a interpretar situaciones en cualquier ocasión.
Inanición es la palabra que recorre el mundo como un fantasma. cientos de millones la padecen, los hambrientos de nuestro tiempo, no es una palabra agradable, pero refleja lo que significa, traduce con suma precisión el estado de personas que se separan de su propia existencia. Primero viene el Hambre, una palabra que se devora la propia condición humana, y da paso a la Inanición. Es la muerte en vida, esa que refleja la fotografía africana en medio de la corona imperial británica y que no requiere palabras.
El mundo está lleno de palabras, no parecieran faltar ni sobrar, saben su lugar y tiempo, simplemente se expresan con toda la carga del lenguaje e intención de su contenido. Pero el mundo está también lleno de seres humanos, más de 7 mil millones, y no todos viven en las mejores condiciones. No es nuevo, es cierto. Pero los tiempos le pisan los talones al hambre, de acuerdo con los organismos internacionales y el nivel de crisis que enfrenta el mundo se dispara. Las palabras también saben tomar el pulso a la crisis en todas sus dimensiones, prácticamente la respiran. No son culpables por lo que dicen o no dicen, ocultan, callan, silencian, mienten, engañan. No hay palabras falsas, ni tienen faltas de ortografía.
Quien las manipula, no siempre tendrá la última palabra.
Rolando Gabrielli2022
viernes, septiembre 16, 2022
Ya viene
es su mensaje,
sigue inmutable la roca,
no se moverá,
ni más cerca, ni más lejos.
La roca funda otras rocas,
ahí radica su fuerza.
Rolando Gabrielli 2022
martes, septiembre 13, 2022
Godard, la huella indeleble de un lobo solitario
El viento de la primavera
I.
Oye,
què dirà el Señor Kafka,
si el viento de la primavera cae
de cùbito dorsal
sobre la Zona Cero
en la bella Manhattan y la
bolsa de WS
se hincha como un gran sapo,
croac, croac, croac.
Este mundo es un pantano
-me dices-
suenan invisibles las doradas monedas
de la prosperidad, esquivas,
con sus dos caras ocultas
que duplican un mismo rostro,
irresistibles ruedan sobre la mano avara
que sabrá multiplicarlas en su altar.
El mundo no está para bromas,
sonríes y crees en un mejor tiempo
en el estricto orden de los días
y ves en los nubarrones que nada
bueno presagian, nada.
II.
Què desastre, què terror
no aprender de las palomas
que cagan y vuelan inocentes
por la ciudad temblando sus alas
como papeles sin aire
y saben ignorar la tentación
de una guerra nuclear.
No esperemos una crisis màs,
vayamos al Oràculo de Delfos
sin tardar,
amor,
alguien debe ver
por nosotros,
el futuro que no nos caerá del cielo,
como si despertáramos una mañana
sin más noticias que ver
pasar falsos titulares,
como un cancionero pasado de moda
que repite en su mantra matinal
un locutor de turno escogido al azar.
III.
Musa, si quieres conocer mi nueva poesía,
las palabras que en tus raíces
nacen y traías, con todo el asombro
de sus verbos, vocales y consonantes,
las que ahora te vuelven a nombrar y convocan,
como lo hicieran tantas veces.
Esta es mi señal aquí y ahora en el poema
que escribes con mis palabras y yo leo
sin saber que el futuro reescribe el pasado
y el presente no lo olvida.
IV.
La primavera está donde tú estás,
ni siquiera lo volveré a preguntar,
aquí la lluvia es la estación
sin tiempo ni lugar,
que tan bien conoces.
Es cierto, el paisaje se distrae,
confunde aún detrás del ventanal,
siento que va en un cortejo
al país de la lluvia.
Rolando Gabrielli 2022
domingo, septiembre 11, 2022
No tengo memoria
para tanta historia
para escribir si estoy desaparecido,
leer si no estoy vivo,
hablar si nos dejaron
mudos las palabras.
Le rompieron el espinazo al país,
le arrancaron la piel
a los más pobres,
los ojos, los sueños, la vida,
no se conformaron
con matar por matar,
sembrar de horror el horror,
el lugar que la noche
no cubre ni espera.
Rolando Gabrielli 2022
Un domingo
una gota de agua,
frente a mi ventana.
Me recuerda
un invierno
en tu memoria,
lágrimas, lágrimas.
Rolando Gabrielli 2022
miércoles, septiembre 07, 2022
El invierno viejo
las nostalgias
doradas de la estación,
ni el verano ardiente de la adolescencia
o la primavera en la dulce copa
de la vida.
El invierno viejo de la vejez,
tal vez, que rompe al alba
de los días.
Rolando Gabrielli 2022
martes, septiembre 06, 2022
Hacia el Noroeste
donde el silencio espera tu palabra,
geografía vagabunda,
que nadie sabe por donde asomas
y tus pies aún cruzan sus caminos.
Allí el azar abre y cierra ventanas,
la montaña continúa inmóvil,
se niega a cambiar el paisaje
y perdurará en tus ojos.
Todo permanece por alguna razón,
el limonero al fondo del patio,
tu espléndido espíritu de un último viaje,
la cartografía viva, inolvidable,
de tu memoria.
Rolando Gabrielli 2022
lunes, septiembre 05, 2022
Esta es tu imagen
y mis palabras
que no encuentran palabras
para nombrarte
y a mi memoria acuden
en un silencio inefable.
Son la voz herida
de todas las voces
en la quebrada rama
de la vida.
No soy el que escribo
y es tu voz la que me habla,
canta la hermosa historias
de nuestras vidas.
Rolando Gabrielli 2022
domingo, septiembre 04, 2022
En un segundo de la eternidad
¿una foto?
y la imagen es todo
el silencio de la memoria,
el instante que perdurará,
pasado perpetuado
en un segundo
de la eternidad.
Rolando Gabrielli 2022
sábado, septiembre 03, 2022
El poeta responde con el silencio
traductores de lenguas ocultas y en extinción,
académicos y filólogos del silencio,
palabreros profesionales del arte mayor,
le preguntan al poeta: ¿y usted
cómo explica su oficio,
que lo trae y lleva a las palabras,
al poema, cómo aterriza
en la página en blanco,
quién explota sus cinco sentidos
y le sopla al oído la música de su verbo,
en suma, quién es?
El poeta asombrado
en el paredón de las preguntas
y ante la ruina de sus palabras
que suelen llamar poesía,
responde con el silencio del silencio,
como si supiera quien es,
un escritor fantasma.
Rolando Gabrielli 2022
viernes, septiembre 02, 2022
Naturaleza viva, naturaleza muerta
Naturaleza
viva es naturaleza,
es cierto,
crece ante nosotros,
el ciclo de
la hoja que va y viene
nos habla
de las estaciones,
las flores
se llaman primavera,
aunque
deslumbran en cualquier
época del
año en algunas regiones.
La
naturaleza es vida, oxígeno,
parece tan
simple escuchar
como toca
su orquesta
en perfecta
armonía.
En cambio,
la naturaleza
muerta
es cosa del
hombre,
de los
artistas que la inmortalizan
en un cuadro
inanimado vivo
en sus
colores y que perdurará
en la
memoria.
Rolando Gabrielli 2022
jueves, septiembre 01, 2022
El mundo tiene un sueño
El mundo tiene un
sueño,
es simple, el
río corre
sin dueño, el mar
sin redes,
los bosques libres,
las selvas húmedas,
donde los hombres y
las bestias
comparten el pan de
cada día.
La Tierra Solo quiere
respirar
su propio oxígeno,
que la naturaleza
cumpla con sus ciclos
temporales,
necesarios,
el gusano se convierta
en mariposa,
la noche solo sea
noche
y no el cuervo
en la inmensa
oscuridad
Los días por venir,
indescifrablemente
abstractos,
no se piense después
de mañana
que el mundo hará
maletas
para algún otro
planeta,
porque este es su
lugar,
bajo una misma luna
para todos.
Esta esfera azul que
circunvala
con miles de millones
de hombres
y mujeres, nosotros,
que no pareciéramos
tener
rumbo, ni paradero,
somos el mundo,
por si alguien no lo
sabe,
estamos aquí y nos
preguntamos,
de dónde venimos,
quiénes somos,
hacia donde vamos.
El mundo tiene un sueño.
Rolando Gabrielli 2022






















