de lejos,
el viento
lo trae y mece
en marzo,
en la estación
que nace y espera.
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
de lejos,
el viento
lo trae y mece
en marzo,
en la estación
que nace y espera.
El cielo
está artillado
y los
tanques se abren paso
por las
ruinas castigando
lo que
queda en pie,
aplastando
la valentía
del
silencio.
La muerte sigue
los rastros
de los que aún
deambulan,
yacen bajo
los escombros
y aún nadie
sabe sus nombres.
Rolando Gabrielli2024
Son cosas
del verano y vienen con la estación,
miles de hojas caen naturalmente y no van
a ningún
calendario, solo viajan en la luz
tropical
y las devuelvo al bosque porque aún quedan
bosques
que
oxigenan los antiguos patios de nuestras
casas
y ese es su
lugar en una ciudad que se asfixia así misma.
El sol
abrazador recorre los viejos zaguanes,
aparentemente
está de paso,
como
cualquier ciudadano de este tiempo,
sale a
trabajar antes del alba y desaparece
al
atardecer detrás del mar o de las montañas.
Rolando Gabrielli2024
La verdad nace de la imaginación. Ursula K. Le Guin
Querido y paciente lector; si quieres saber que pienso, consulta el Chat GPT, que aunque repite la información conocida en la Red, tiene una super memoria,
capacidad de síntesis y está en continua evolución y podría llegar
a pensar por ti. Es un reciente invento humano. Tú y yo, entonces, estamos advertidos.
No tengo las respuestas y, a veces, no sabemos hacia dónde vamos y por qué y también quisiéramos saber de dónde venimos y quiénes somos.
Tampoco quiero decir que ahí encuentres la verdad, porque los fake news, son para muchos, una verdad pública aceptada, a pesar que quieren cuadrar el círculo con un simple algoritmo. La verdad puede estar a la vuelta de la esquina o al alcance de una estrella, pero hay que buscarla.
Los archivos nos engañan, qué espanto
La IA o AI, (Inteligencia Artificial) es una herramienta, aparentemente, para todo uso y abuso, crea tendencias, asoma en espacios íntimos, se viste de todos los colores existentes y se reinventa un blanco oscuro para las distintas noches de cada día. Además, es capaz de imitar la apariencia, sonidos de personas, que puede ser engañosa con algún usuario distraído, lo hace con los algoritmos de las computadoras. La operación se llama deepfake, de acuerdo con los expertos, que en español se traduce como falsedad profunda, un término casi literario, diría, tiene algo de romántico en la perversidad. Los archivos nos engañan, qué espanto, aquí nadie se escapa a una operación simulacro en tiempo real, pero, el humano se adecúa y ahora los deepfakes tienen que ver con una nueva tecnología muy exitosa como lo es el uso de las redes neuronales profundas. Este tipo de falsificaciones de voz ya ha intervenido en la política, perjudicando a un adversario. No es una herramienta inocente en manos de gente poco virtuosa. Crear tendencias, ya pareciera ser un oficio de poderosos y gente inescrupulosa. La desinformación adquirió características globales y hay una masa enorme a nivel mundial atrapada en este círculo vicioso de la manipulación. Algo así, como inocentes mariposas.
¿Deja vu, ChatGPT?
Hollywood, el gran ficcionador de nuestra propia realidad cotidiana, máster en distopías, constructor de mundos inverosímiles, fábrica de nuestros sueños por soñar, enfrentó una huelga de película de larga duración y terror económico, de parte de actores, libretistas, sonidistas, todo el personal que hace posible las cintas, por la potencial amenaza de la IA y el Chat GPT. Ganaron el conflicto, por ahora. El fantasma recorre el mundo y sabe que su capacidad, poder, es real y puede ser cuestión de tiempo que comparta nuestro desayuno. No olvidemos que la IA generativa tiene la virtud de engendrar. El hombre tiene su propia contraparte: imaginación fecunda. Esa, debiera ser nuestra principal apuesta y dar el lugar y funciones correctas a los artefactos que nos van descubriendo una nueva realidad.
De hecho, la literatura, como en diversas ocasiones ha anunciado viajes, tecnologías, saberes con anterioridad a que estos ocurran, Roald Dahl predijo el auge de la IA y ChatGPT hace más de setenta años. Dahl, en su cuento El gran Grammatizador automático, relata como dos personajes Knipe y Boholen, enloquecen a la industria editorial con un dispositivo similar al ChatGPT. Knipe es un genio en las tecnologías, pero un escritor aficionado y frustrado, poco tocado por la musa ficcional y decide construir una máquina que escriba por él. Sabe que la máquina por lista no superará el pensamiento humano, eso pensó Dahl hace más de 70 años y aún no ha cambiado el avance tecnológico. Knipe se esfuerza en construir la máquina porque necesita ser reconocido como artista. Vende finalmente la máquina a un socio y le advierte que lo que antes se escribía artesanalmente a mano, ahora lo hará la máquina. La calidad puede ser inferior, señala, pero no importa, lo que cuenta es el coste de producción.( Dahl se anticipó a la huelga de Hollywood, la ficción volvió a ganar a la realidad.)
Knipe alimenta su Chat GPT a través de unos botones que controlan el tono, el tema y el estilo literario de las historias de la máquina, palabras copiadas de escritores como Hemingway, cuya obra alimenta la máquina. Lo interesante es que el experimento de Knipe sufrió trastornos inconvenientes, inequívocos al principio, al igual que Chat GPT, coincidencias de la ficción y de la realidad. El uso obsesivo de la opción pasión, llevó a la máquina a repetir obscenidades. El relato de Dahl es interesante no solo por lo innovador y futurista, sino por lo realista, porque lo que importa es el acto creativo, que es sello y marca de un artista, y éste no se puede, no debiera, reproducir artificial y masivamente como se hornea un pan.
¿La máquina acaba la creatividad?
Knipe es rechazado por los escritores de nivel y recurre a los mediocres, porque pueden ser más flexibles, como efectivamente ocurrió y logra su objetivo, porque para ellos el dinero era lo más importante. El profético relato finaliza con la historia de un autor que no aceptaba la tecnología y se resiste a aceptar un beneficioso contrato, aunque carecía de ingresos para atender a su familia. El mensaje es que la tecnología, la máquina, acaba con la creatividad.
La IA multiplica sus servicios como por arte de magia, la ciencia pareciera ser la más beneficiada y otras disciplinas que ahorran tiempo y personal, pero en ese peligroso interregno entre la luz y la oscuridad, aparecen las llamadas granjas de medios de comunicación, que pueden ser sitios web de noticias con información tendenciosa creada por la IA. Cada herramienta pareciera tener su librito, a veces actúa espontáneamente y en otras ocasiones un diablillo humano pone en marcha su propio proyecto informativo. Los nuevos y buenos periodistas se están transformando en verdaderos Sherlock Holmes o en Agatha Christie, siguiéndole la pista a las noticias, descifrando voces, fotografías, recurriendo a la huella digital del alma si fuera preciso.
Chat-GPT es un bebé, tiene poco más de un año, y ya vemos las diabluras que puede hacer este infante si no lo controlamos, sin olvidar que su aparición "puso de moda verdaderamente" la curiosidad y el uso masivo por la IA. Nos aproximó al mago de la lámpara de Aladino. La lámpara pareciera inocente, pero el mago, no.
La IA o AI se suma a la fiesta del gran engaño, al arte de la mentira, a las medias verdades y a lo que se ha dado en llamar posverdad, una manipulación en toda regla de los hechos y de la información con propósitos engañosos. No es nuevo este ejercicio, se sabe que su perfección y masividad, son innegables. Es, prácticamente, una guerra encubierta, donde no existe prácticamente control, y los medios escritos, digitales, televisivos, radiales, van creando una opinión pública autómata y anulando su capacidad crítica. Es una ola donde los surfistas parecieran alucinados por la emoción de un viaje que no tendrá fin y la orilla de la playa se transformara en horizonte.
Veraz no es lo mismo que verosímil, es como lo real ante la apariencia, un delgado matiz que debemos tomar en cuenta. De todas maneras existen muchas sospechas aún, entre las cuales podemos citar, la vulneración de la legislación sobre protección de datos.
Con el tiempo se espera que la Inteligencia Artificial no sea tan artificial, y vaya siendo lo suficientemente útil o cada vez más, sobre todo para algunas disciplinas que requieren de su precisión, velocidad, manejo de datos en grandes volúmenes, entre otras habilidades ya demostradas.
Lo que no hay que perder de vista es la humanidad del ser humano frente a la tecnología y su uso no controlado. Y en este ámbito, escenario, alguien se preguntó: ¿si las canciones surgen de los sentimientos y los algoritmos no los tienen, podrán en un futuro llegar a sentir? Desde luego, las interrogantes existen, algunas no tienen respuesta. La IA, que no es del todo tan reciente, pero que, si ha evolucionado aceleradamente, y está llamada a estar cada día más presente en disciplinas que parecían posible a través del conocimiento humano con su intervención directa.
Arquitecto de las palabras
Ya están circulando las reglas, demandas, preocupaciones, abusos, como en todo cuanto ocurre en nuestras sociedades. El tiempo irá ajustando las normas. Eso esperamos, para que no se le agreguen pelos a la sopa que tanto detestaba Mafalda.
Creo que el Chat GPT podría, tal vez, dar respuesta a una interrogante que me han hecho una y 100 veces. ¿Qué hace un periodista-escritor en una oficina de arquitectura?
La pregunta lleva un poco de todo, picardía, ignorancia, curiosidad, diría, y me parece una inquietud válida, interesante y exploratoria, como lo es la búsqueda de respuestas y conocimiento a nuestras inquietudes.
Vaya disciplina, diría, sabe donde amarrar sus caballos, para respondernos con un antiguo adagio, una suerte de metáfora del saber cómo.
La respuesta tiene que ver con lo esencial de la disciplina de la arquitectura que es el diseño. Pues, el escritor es un arquitecto de las palabras, tiene sus propias herramientas para diseñar, es decir, escribir, interpretar un proyecto, mostrar la cara y el espíritu, la identidad de una obra en construcción y a su término. Revelarla ante su propia realidad material e imaginaria, comprometer todos los sentidos con cada uno de los espacios y desvelar una identidad, que la suma de todos ellos terminará por despertar la curiosidad de cualquier visitante presto a conocer su identidad. Es una ruta personal, no un camino definido, carece de una fórmula, si en verdad queremos encontrar ese espíritu que contiene toda materialidad. Habitar, sin duda, los espacios.
Las palabras también nos habitan, construyen sus propios espacios, son espejo de sus decisiones y contenidos, viajan con nuestra memoria, suelen instalarse en el presente, pero no dejan de ver y señalar el futuro. Todo está para ser nombrado, los objetos, las cosas, las edificaciones, los lugares, inclusive los sueños. No hay prisa, quizás, para ser nombrado o tener un nombre, una identidad verbal, pero es materia intrínseca de la palabra, voz privilegiada para nombrar.
Lo casi intangible, aquello que habita en el umbral, la idea de un proyecto, puede ser un par de trazos en una servilleta, pero esa futura obra llevará un nombre y una descripción, que se transformará en la huella escrita del concepto, lo hasta ahora innombrable.
Mucho se ha hablado a lo largo de la historia y aún más, de una poética del espacio. De hecho, Gastón Bachelard, un filósofo, poeta, físico, epistemólogo francés publicó un libro bajo el título: La poética del espacio. Siempre en la arquitectura habrá un espacio para la palabra y la poesía. En esa intimidad, donde la luz y la sombra marcan sus propios espacios, la poesía es la silenciosa majestad del tiempo. El poeta debe descifrar la soledad de las aguas en la noche y la soledad de la noche en un universo sin fin, como dice Milosz, citado por Bachelard. El lenguaje no tiene fronteras y vivir el espacio en toda su intensidad, también es romper la frontera de los sentidos.
La poética del espacio
Le Corbusier, considerado uno de los arquitectos más influyentes y renovadores de la arquitectura moderna, fue escritor, al igual que el alemán Ludwig Mies Van Rohe, autor de varios libros importantes para la arquitectura del siglo XX. Por alguna razón acuñó dos famosas frases: Menos es más y Dios está en los detalles. Solo con esas pocas palabras abrió un nuevo mundo para la arquitectura. Lo demás sería papel sketch y lo que nunca se borrará de la mente humana por más Chat GPT, la imaginación, creatividad, los sueños hechos realidad, obra, que son la esencia de esta disciplina y del Arte. Una obra arquitectónica es la suma de sus detalles, el programa va abriendo el y los caminos, el arquitecto va respirando junto al paisaje, descubriendo y sumando las peculiaridades de un lugar y su entorno.
Renzo Piano, arquitecto italiano, sostiene que la arquitectura es arte y utiliza la técnica para crear emociones con su lenguaje específico: espacio, proporciones, luz y materiales. Para un arquitecto, sostiene, es como el sonido para los músicos y las palabras para los poetas.
El poder de las palabras en la arquitectura lo hizo explícito el joven arquitecto de Julio César. Marco Vitruvio Polón, hace más de dos mil años, cuando escribió su tratado sobre la disciplina: De architecture y que se conoce hoy como libro de Los diez libros de la arquitectura. Esta enciclopedia de la arquitectura influyó en Leonardo y Miguel Ángel. El poder de la palabra es innegable desde tiempos inmemoriales y no puede faltar en la mesa de la arquitectura. Vitruvio pensó en todo y lo escribió.
La arquitectura, según Vitruvio descansa en tres principios: firmitas, utilitas y venustas, es decir: Resistencia, Funcionalidad y Belleza. Esos tres pilares, tres palabras, rigen hasta hoy día. No todas las palabras se las lleva el viento. En este sencillo y poderoso trío de conceptos se sostienen los formidables puentes romanos, teatros, acueductos, el propio Coliseo, donde se puede sentir el poder absoluto del César y la voz del pueblo, en su estado de multitud y fiesta. Los romanos supieron recoger la herencia constructiva etrusca y la estética griega.
Los pilares de la arquitectura, las viejas columnas griegas, romanas, se fortalecen cada día con nuevas ideas, tecnologías, materiales y planteamientos audaces de los arquitectos del siglo XXI, cuyas obras atraviesan continentes y son las nuevas huellas de nuestra civilización.
La belleza siempre es tendencia
La arquitectura, desde hace siglos hasta nuestros y futuros días, continuará con su insaciable búsqueda, vocación, diría, innovadora y perfección de su capacidad funcional, su atención preferencial por resolver las necesidades de un cliente público o privado, de servicio, y su ineludible sentido de la estética, la belleza que nos han heredado los griegos, por citar un ejemplo. La belleza siempre es tendencia en la buena arquitectura, en el diseño que marca una identidad, un encanto casi indefinible en una obra. El diseño refleja no solo la destreza en el dibujo de un arquitecto, sino la memoria histórica de la disciplina, un viaje por el pasado que tiene como destino el presente y que debiera sostenerse en el futuro.
La arquitectura ya no es el arquitecto solitario en su mesa de trabajo rayando el papel sketch, lo que no quiere decir que hayan dejado de existir, sino que el trabajo en equipo con otras disciplinas va construyendo el nuevo mundo. El talento no se ha diluido, porque siempre estará presente junto a los sobresalientes que suelen brillar en cualquier disciplina y más en una que requiere una dosis artística, imaginativa, poética.
Hay no pocas tareas pendientes, no en el futuro, sino en este presente que no reconoce futuro, pero si lo vislumbra, lo crea, hace recomendaciones y advertencias. El camino aún parece empedrado de algoritmos y no todos conducen a Roma, en el tiempo esperado, ni en la eficacia y seguridad que requiere el tiempo humano. Los grandes ficcionadores Verne, Asimov, Orwell, Bradbury, W. Gibson, P. Dick, exploraron territorios aparentemente inalcanzables, construyeron máquinas desconocidas, robots, desarrollaron tecnologías que parecían sueños, fantasearon futuras realidades, viajaron a otros mundos, vivieron con pasión sus propias utopías, que de descabellados espejismos pasaron con el tiempo a convertirse en objetos materiales, tangibles, llenos de futuro. Los padres de la ficción hicieron de sus vidas como de sus libros, una maravillosa e inagotable aventura, producto de su eterna creatividad. Nos hablaron de la esencia que nos hace humanos y del peligro que corremos de no asumir nuestra función como tal. Nos advierten de un futuro deshumanizado. Hablamos de los años ochenta, una eternidad para la velocidad de los cambios que están ocurriendo, no por nada se afirma que la novela Neuromante visualizó Internet tal como la conocemos hoy.
El británico E.M. Foster, a principios del siglo pasado. imaginó un mundo conectado a una máquina, esclavo a la tecnología, muy parecido a Internet. La radio recién estaba en sus albores y las masas no se rendían aún a ella. Describe un mundo inmerso en las tecnologías, donde el hombre prácticamente termina respirando algoritmos. El relato se llama La máquina se detiene, un divorcio del hombre con el mundo exterior. La ficción de entonces, no más que la realidad de ahora.
La realidad virtual, de la cual disfrutamos en la era del ChatGPT, ya en 1935, Stanley G. Weinbaum, nos relata la experiencia de un científico que a través de unos lentes muy particulares, ve, escucha, toca, huele una película. Las tecnologías y sus diversos servicios, funciones en la vida cotidiana, vuelan, están instaladas en nuestras casas, pero sobre todo vida diaria, son absorbentes, diría, a veces, totalitarias, nos hacen dependientes y tienen historia, porque si bien ahora en las últimas dos o tres décadas las vemos en vivo y en directo, estuvieron en la mente de grandes escritores soñadores del futuro. Arthur C. Clarke, por ejemplo, en 1961, hace más de medio siglo, en su relato F For Frankestein inspiró a Tim Berners Lee a inventar el Internet de cable. Hasta la destructiva bomba nuclear de Hiroshima y Nagasaki, tiene antecedentes literarios. Cabe apuntar que estos científicos e inventores han resultado ser grandes lectores y admiradores de estos notables autores de ciencia ficción.
El hombre es un conquistador de futuros
Dos mil años antes de la era cristiana, los astrónomos egipcios comenzaron a observar Marte, desde ahí existiría la inquietud hasta nuestros días por el planeta rojo y se instalaría la leyenda de los marcianos, extraterrestres, y la información que se tiene cuatro mil años después, aún no revela la existencia de esos seres que las películas y la ciencia ficción literaria ha descrito con lujos y detalles. Un mundo recreado por la ficción sigue en suspenso, Crónicas marcianas, aunque algunos robots se han paseado por Marte enviando información a la tierra, datos, y el hombre se prepara para habitar ese planeta.
El hombre es un soñador, conquistador, creador, investigador curioso, fascinado por la aventura del conocimiento, los viajes, descubrimientos, pareciera no tener límites y siempre piensa en un más allá. Es capaz de inventar su propia y nueva realidad.
Lo que se ha demostrado en la historia de la humanidad, es que el hombre es un gran aventurero y la imaginación es uno de sus mayores atributos a lo largo de su breve existencia en la tierra. El conocimiento, su actitud, resiliencia, búsqueda constante para alcanzar un mayor bienestar, son valores contenidos en su naturaleza íntima, esencial. El hombre siempre ha mirado hacia el cielo y ha querido volar con sus propias alas, sueña con vivir en otros planetas. La literatura, la ficción, ha logrado cada uno de los objetivos fantásticos del hombre. El hombre ha construido una infinidad de máquinas y para algunos hoy la humanidad vive un período esplendor, largamente soñado, den las nuevas tecnologías que permiten un mejor desempeño a la ciencia y algunas disciplinas en general. El hombre avanza y, a veces, no sabemos bien del todo, hacia dónde. Toda aventura tiene sus riesgos. Nadie duda que el potencial de la Inteligencia pareciera ilimitado, que estamos, tal vez, a un paso de entrar en una dimensión desconocida, pero que los riesgos también son conocidos.
Amigo Lector, no conviertas la magia en un salto al abismo.
DEL SORPRENDENTE EPILOGAR DE LA IA
La IA siempre va un paso adelante de nosotros y no se va a conformar con un papel segundón, la orquesta del mundo virtual está para ser dirigida. Ya tiene una directora, una suerte de Alondra de la Parra, elogiada como lúdica, distendida, colorida nada de ortodoxa, muy próxima a la cultura popular y de masas. Un referente internacional, una estrella poseedora de la virtuosidad de la varita mágica musical. En mis palabras, es un espectáculo Alondra, ella baila con sus músicos, se convierte en una nota infinita con todas sus repercusiones. La IA comanda y dirige su propia orquesta en la era digital. De sus silenciosos procesos, mejorando el rendimiento, la marcha de los dispositivos, dio un salto exponencial hace muy poco. La IA generativa comenzó a transformar la forma en que actuamos con los dispositivos, un cambio, dicen los especialistas, que impactará en nuestra manera de vivir, pensar y trabajar. La IA generativa se ha desarrollado a través de la WEB y la nube, lo que disminuye su fiabilidad, velocidad y acceso abierto, entre otras limitaciones. La IA redefinirá el papel del PC, tal como ocurrió con Internet, y el usuario será más que un consumidor, un creador de contenidos.
En este momento se está rediseñando la arquitectura de los ordenadores para crear nuevas y más potentes máquinas hasta convertir la PC en un "asistente personal inteligente" que protegerá la información, mientras trabajamos en ella. La seguridad, tan desvirtuada, será uno de los principales objetivos en esta nueva era.
Y ya hay buenas noticias respecto del Chat GPT y se estima que ha aumentado en un porcentaje importante el rendimientos de las personas, como la velocidad y la finalización de los trabajos se ha hecho más expedita. Las empresas que están revolucionado el trabajo con la IA generativa han puesto en marcha las tres E claves: enfoque ético y estratégico. La aspiración de estos cambios es pasar de una herramienta digital a una máquina innovadora, propulsora del ingenio creativo humano.
Le desamos la mayor de las suertes al futuro.
Rolando Gabrielli2024
Los muertos agradecen
la ayuda del cielo.
Están hambrientos
de vida.
Los paracaídas
caen en silencio
en medio del sordo ruido
de las bombas y cañones
un poco más al sur.
La muerte repartirá
comida rápida
antes de volver a matar.
Esta preciosa mercancía
ya tiene un nombre,
además de un propósito:
alimentos post mortem.
Rolando Gabrielli2024
La musa es el cuerpo y alma,
el espíritu real de la poesía,
y, sobre todo, del poeta.
2
La arquitectura
es una gran seductora,
la verdadera amante
de un arquitecto.
3
El agua,
la paciencia del sol
y del jardinero
sostienen en silencio
la luz del jardín.
4
Un peluquero
está atado
a una tijera
y al movimiento natural,
anónimo de sus manos
sobre un montón de pelos
de un desconocido.
Rolando Gabrielli2024
1
Se ha roto el espejo,
al otro lado, la realidad
va silbando imágenes
que alguna vez creyeron
perder algo de su identidad,
bajo el cristal herido.
2
Bajo el cristal herido,
al otro lado,
la realidad va silbando,
imágenes que alguna vez
creyeron perder algo
de su identidad.
Se ha roto el espejo.
Rolando Gabrielli2024
Difuso el terror,
lo negro es oscuro,
se siente el ruido de las alas,
aves de mal agüero,
el mal aliento de la noche.
la oscura paleta del paisaje,
la gente está inerme frente al mar,
hambrienta, triste, desolada,
abandonada por el mundo,
viuda su existencia vaga
por la arena en la cárcel
presa del terror,
bajo la gran sombra de la muerte
y de la humanidad.
Rolando Gabrielli2024
Este verano
arde en su propio deseo,
pensaba estos
días en mis tres jardines,
el sol en todas partes y no era una metáfora,
un
dios absoluto prácticamente en llamas.
Qué pueden
decir estas palabras
que arden de solo frotarlas.
El sol baja
por nuestra garganta,
está ciego
y no ve de tanta luz
por donde
anda y a donde va.
Es el
verano que a tientas
nos visita con una puesta de sol,
su mejor
cara.
Rolando Gabrielli2024
La poesía de ocasión,
circunstancial, oportuna,
del momento,
de pública y privada
aceptación,
esa muy solicitada,
de sobremesa,
casi improvisada,
retórica,
de rima fácil
que de aplaudir motiva,
No le abras
la puerta,
ni le cierres,
la salida.
Rolando Gabrielli2024
al silencio
de sus palabras
y de su
propia voz
que se
desvanece
en lo real
invisible.
Es el arte
de la simulación,
palabras que
ocultan palabras.
Rolando Gabrielli2024
La multitud muerta de hambre,
asediada por el hambre
está verdaderamente hambrienta.
El hambre se come al mundo,
pero esta gente,
ya casi no vive en este mundo,
la están matando de hambre y de balas.
Los cuerpos yacen de pie,
esperando una migaja de pan.
Rolando Gabrielli2024
El día que Gabriela Mistral regresó a Chile
por última vez, fui a conocerla con mi madre.
Estaba por cumplir diez años y me acordaba
de los piececitos de niños azulosos de frío,
porque iba a la Escuela 50,
ubicada en la Alameda, próxima a Las Rejas,
donde asistían niños con los pies descalzos
y los inviernos en Santiago son crudos
como la cordillera nevada de los Andes.
La Mistral había dejado el país para siempre,
vagabundeó por la loca geografía como maestra,
Cónsul en Europa, Brasil, México, Estados Unidos
y de tanto dar vueltas por el mundo,
decidió quedarse en Nueva York, en Long Island.
Fueron sus últimos años en esa Larga Isla.
Regresó a Chile maquillada en la solemnidad
de la muerte y así fue, en realidad,
como la vimos con mi madre, de vuelta a Chile.
Rolando Gabrielli2024
For the last time, I went to meet her with my mother.
I was about to turn ten years old and I remembered
the little feet of children, blue with cold,
because I went to School 50,
located on Alameda, near Las Rejas,
where barefoot children attended
and winters in Santiago are as harsh
as the snow-capped Andes.
Mistral had left the country for good,
wandering through the wild geography as a teacher,
Consul in Europe, Brazil, Mexico, the United States
and after so much traveling around the world,
she decided to stay in New York, on Long Island.
Those were her final years on that Long Island.
She returned to Chile adorned in the solemnity
of death and that's how, indeed,
we saw her with my mother, back in Chile.
más allá del verso
o es, en realidad,
universo en expansión
aún desconocido
o por conocer
y como un cuerpo
nos enseña sus misterios
mientras la vida se multiplica
así misma como la realidad
que no logramos percibir
totalmente como una puesta de sol?
¿Detrás de la realidad hay otra realidad?
Jugamos, a veces, como no ser
nosotros mismos y que otro
quien nos representa y hace ver
como si fuéramos el que podríamos ser.
¿Dónde estamos parece una pregunta
vigente como hace décadas y no sabemos
del todo de dónde venimos, ni a dónde vamos?
Déjame ser tu cometa, digo, que vez
aparecer y desaparecer,
solo una luz fugaz.
Rolando Gabrielli2024
El poema no quiere ser escrito,
respira con dificultad,
cierra sus ojos,
se resiste ser leído,
no quiere ver,
ser cómplice
de un mundo
que el fuego devora
en un hombre
que se inmola.
Rolando Gabrielli2024
--------------------------------------------------------
La fotografía corresponde al soldado norteamericano, Aaron Bushnell, inmolándose enfrente de la embajada de Israel en Washington.
Un búho agolpa
sus ojos y oídos
en la sombría noche.
Solo espera en silencio
que su presa asome
en la oscuridad.
Rolando Gabrielli2024
Nostalgia,
soy el presente,
no olvides mi pasado,
el tiempo es hoy.
El futuro es
lo que no sabemos
y convertiremos
en presente.
Rolando Gabrielli2024
Un poeta,
que tenga alguna certeza,
una idea, aunque vaga,
para ser llamado poeta,
debiera intuir, conocer quizás,
al menos, el nombre de su musa
y preservarlo, como una voz secreta,
intransferible.
Rolando Gabrielli2024
Lo que importa es el desierto,
la nada que lo representa y sostiene,
un grano de arena infinito en nuestra memoria,
la visión de lo perdurable,
que nos acerca a nosotros mismos
cuando no tenemos límites,
solo espacio, solo espacio.
Rolando Gabrielli2024
Pon a brillar tu mente
Tu vuelo es el águila
La cima se alcanza
día a día
Solo fluye, fluye
Hoy es tu día mágico...
Pablo Neruda era un gran lector de novelas policíacas y nunca imaginó que su muerte (¿asesinato?) se convertiría en uno de los puzles más complejos y emblemáticos a dilucidar en la historia criminal chilena y de la literatura universal. El Premio Nobel chileno, después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973, se hospitalizó en la Clínica Santa María, para huir del cerco que le había tendido la Junta Militar. Su médico personal le había diagnosticado que a pesar del cáncer a la próstata detectado en París, podría vivir otros cinco años. Neruda, previo al golpe, se aprestaba a construir una nueva casa en Santiago, la capital chilena. Tenía planes y libros por editar.
El 11 de septiembre cambió el curso de la historia para el poeta y millones de chilenos que vieron trastocadas sus vidas con la dictadura que iniciaba el General Pinochet a lo largo y ancho de la nación sudamericana. El presidente Allende moriría en La Moneda, palacio de gobierno, otros miles en los campos de concentración, fusilados, desaparecidos, torturados y un millón, quizás se fue al exilio. El mundo conoce en detalle los hechos ocurridos durante y después del golpe a lo largo de 17 años de dictadura.
Neruda, era un personaje incómodo para la dictadura por su prestigio internacional. El ejército allanó sus casas, La Chascona de Santiago la saqueó, destruyó mobiliario, obras de arte, y una patrulla fue a interrogar al poeta en su casa de Isla Negra, convaleciente de su enfermedad. Jorge Edwards en su libro, Adiós, poeta, cuenta un diálogo quizás escrito por Ionesco, entre un oficial del ejército y Neruda. El militar buscaba armas. Neruda le responde que lo único peligroso que había en su casa era la poesía. Según Edwards, al oír la primera parte del diálogo, el militar echó mano a su arma de servicio. Todo este absurdo y una lista infinita de atropellos han quedado registrados para la historia.
El vate ante ese atropello decidió internarse en la Clínica Santa María. Tras un accidentado viaje de seis horas camino a la Clínica, por fin se instaló “custodiado” por su esposa Matilde, su chofer Manuel Araya Osorio y su hermana Laura. Neruda, ante el acoso y el abuso militar contra el pueblo, había decidido finalmente aceptar la invitación de asilo del Presidente Echeverría de México. Previo a emprender el viaje, envió a su esposa con su chofer a Isla Negra a buscar unos libros y ropa que necesitaría. En ese lapso, entró un médico y le inyectó en el abdomen un supuesto medicamento. El poeta, al sentirse mal, llamó a su mujer y le pidió que regresara de urgencia porque le habían puesto “una inyección en la guata mientras dormía”. Al regresar, cuenta Araya, le vio el rostro enrojecido y un pinchazo en el abdomen con una mancha. Comentó que posteriormente entró un médico y le dijo que debía comprar un medicamento en la calle Vivaceta. A la llegada a la farmacia dos automóviles lo emboscaron, lo golpearon y trasladaron a una comisaría, y luego lo enviaron al Estadio Nacional, el más grande de los campos de concentración de Chile. Allí permaneció detenido 45 días. El 23 de septiembre había muerto Neruda.
El certificado médico de defunción de Neruda dice que el paciente estaba en estado de caquexia, es decir, desnutrido y débil, cuando el poeta pesaba 92 kilos según el mismo parte médico, dato que corroboró el embajador de México en Chile, Gonzalo Martínez Combarlá, quien visitaba al poeta en la clínica. Poco después se sabría que el secretario de toda la vida de Neruda, el poeta Homero Arce, habría muerto de una golpiza a mano de sus captores.
Esta historia rocambolesca real alrededor de la figura del autor del Canto General, Las Residencias en la tierra, Tentativa del hombre infinito, las Odas elementales y 20 poema de amor y una canción desesperada, reunió los elementos más que suficientes para que se iniciara el caso Neruda, una investigación producto de la insistencia de su chofer habida cuenta una serie de hechos que la ameritaban. Todos estos antecedentes llevaron a realizar peritajes de las osamentas de Neruda, que permiten concluir que hay presunciones fundadas que hubo intervención de terceros en su muerte. Los informes emanados de los laboratorios de Dinamarca y Canadá y peritajes locales, dan cuenta de la mortal cepa ALASKAE43 del Clostridium botulinum, cuyo ADN fue encontrado en un molar de Pablo Neruda.
Ha transcurrido un año de los últimos análisis arrojados de la investigación y un tribunal de apelaciones de Chile ordenó finalmente reabrir el caso, archivado por la jueza Paola Plaza. Hace siete años los expertos de Dinamarca y Canadá ya habían revelado la existencia en el cuerpo del poeta de la bacteria 'Clostridium botulinum'.
Lo que se sabe es que Neruda no murió de cáncer.
Háblenme de la vida que es el vivir,
no del espanto que reduce al silencio
a una indiferente mueca de horror.
No hay una luz más ciega que la oscuridad
que nos hace ver la realidad tal cual es,
aún en las sombras ocultas que siempre
son más que recurrentes, ocasionales,
imperturbables fantasmas que ya nos habitan.
Los sueños no solo marcan las noches
vagabundas sin paradero conocido,
sino aventuran algo que nos deslumbra
sin alcanzar a ver ni imaginar.
Rolando Gabrielli2024
Las sombras de los poetas
acuden en cuerpo y alma,
los recuerdo como mi infancia,
luminosos, oscuros, ausentes.
Nunca me abandonaron,
como los fantasmas vivos
que siguen siendo
y mientras viva,
atiendo a sus plegarias.
Sé por ellos,
de los nuevos caminos
de la la poesía.
Rolando Gabrielli2024
Genocidio,
qué palabra terrorífica
nos convoca en esta época
en el frenesí de la maldad
y el dulce encanto del espectáculo
mortal, sin asco, ni vergüenza,
que contempla impávido el mundo,
un tiempo que creíamos superado
por la especie y aprendida la lección.
Leí en mi juventud, algo distraída,
pero más parecida a lo idílico circunstancial,
al viejo Ezra Pound, inagotable
maestro del verso libre y de la cultura universal,
certero con sus dardos verbales,
poner en la superficie de la mesa de la historia
las cosas importantes, como por ejemplo
la palabra Usura,
sí, qué vergüenza de palabra
en cualquier época,
expresión reina de la codicia
y ambición humana.
El mundo nunca ha dejado de asombrarse
de sí mismo, ni de participar
en el festín de la maldad realmente ignorada.
Digo genocidio, solo cinco vocales
y cuatro consonantes y una multitud
de cadáveres se levanta a abrazarme
y a contar su triste historia,
de niños, mujeres, ancianos,
aniquilados por la vergüenza
de todos nosotros asombrados
por el espanto.
Rolando Gabrielli2024
tejida al azar
en el rincón oscuro,
olvidado de la casa.
La paciencia puede ser
todo lo que construye
y no nos damos cuenta.
Rolando Gabrielli2024