lunes, noviembre 10, 2008

Bolaño vuelve a Buenos Aires en gloria


"Le debo a (Nicanor) Parra no sólo mi poesía; le debo a Parra toda mi obra literaria. Me ha enseñado mucho, me ha enseñado a reírme, a tomar la literatura con sentido del humor. Si no hubiera leído a Parra, probablemente no habría llegado a leer a Lawrence Stern. Y ya para finalizar, Parra es como mi atadura telúrica literaria a Chile. Cuando leo a Parra estoy leyendo también, además de estar leyendo al mejor poeta en español vivo, a un compatriota y me recuerda cosas de mi infancia, de mi adolescencia" Roberto Bolaño


Roberto Bolaño se tuteò con la literatura argentina y endeudò con sus leidos y admirados Cortàzar, Borges, Lamborghini, pero eso no le quitò un pelo a su potente y original prosa, a la lucidez y compromiso de su palabra. El boom, la literatura castellana necesitaba un autor que se atreviera a desbocar su caballo barranco arriba. Asì, escribiò y viajò a pelo por las playas, desiertos, montañas, los pozos olvidados de la marginalidad, las grandes ciudades y los escondrijos del alma bastarda de cualquiera de sus patrias reales y adoptivas. Bolaño tuvo que soñar antes de tiempo, porque el calendario le prohibiò el èxito, la permanencia normal a un cuerpo desmadrado en el corazòn de su hìgado. Vomitò lenguas de fuego como el hombre del circo y cosechò aplausos, ira, indiferencia, admiraciòn tardìa, envidia, y lectores que se siguen sumando y repitiendo en sus páginas asombrados.
Estarìa muerto de la risa con sus reconocimientos post morten, con estos homenajes de "escritor invitado" en Ferias, universidades, mesas redondas y toda esta parafernalia que rodea su obra y persona ya mìtica, ya no de este mundo. Bolaño vuelve a Buenos Aires, una ciudad que pienso, amaba, por cuestiones tal vez literarias, aproximaciones viscerales con los narradores emblemàticos que son porteños de corazòn y por tantas razones que habrìa que preguntarle. La noticia es que será homenajeado en la primera edición del Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires (Filba). La fiesta literaria entorno a Bolaño-Belano, es este mièrcoles, en elMuseo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) FILBA apunta a poner en escena el movimiento centrífugo de desplazamientos, descentramientos, migraciones, mudanzas y transformaciones que experimenta en la actualidad la literatura, a partir de un intenso recorrido por los circuitos de expresión que no cesan de reinventarse, anunciaron sus organizadores.
(Después de Bolaño). Tratará sobre la figura de Roberto Bolaño como uno de los autores más importantes de las últimas décadas y sobre la huella que dejó su obra en sus contemporáneos y en las generaciones siguientes.
Martín Kohan (Argentina, 1967) escritor, enseña Teoría Literaria en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de la Patagonia. Obtuvo el Premio Herralde de novela en 2007. Juan José Becerra (Argentina, 1965) es escritor, crítico literario y periodista. Fue gestor cultural y enseñó guión cinematográfico en La Plata. Gonzalo Garcés (Argentina, 1974) es escritor y periodista, actualmente vive en Chile. Es colaborador habitual de diversos medios de España y Latinoamérica. Dialogarán con Edmundo Paz Soldán (Bolivia, 1967), doctor en Literatura Hispanoamericana y profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Cornell, Estados Unidos, adonde vive. Publicó el libro Bolaño Salvaje (2008), en colaboración con Gustavo Faverón Patriau, publicado por editorial Candaya de España.)
La necrofilia chilena fue màs lejos para entenderlo, amarlo, venerarlo y perdonarse asì mismos, crearon la Cátedra Bolaño. Es un país donde los reconocimientos llegan cuando se comprueba y certifica que el muerto ya no respira. Se dice que en Chile llegò primero el reconocimiento de la obra de Bolaño y la realidad es que no figuraba en el afiche confeccionado por las autoridades culturales que fue presentado en la Feria de Colombia, donde Chile era paìs invitado. Una muestra para el botón històrico de la literatura chilena, su eterno ninguneo.
Desde antes de su muerte he venido recomendando su lectura en Panamà. Nada oficial, ni personal, sino para leer algo diferente. He tenido distinta suerte y receptividad. Yo comprè una ediciòn de Los Detectives Salvajes en el popular drugstore llamado Arrocha, ediciòn que guardo con celo, porque le faltan no pocas pàginas. Como èl libro desapareciò, lo comprè posteriormente en Colombia o Mèxico para poder leerlo. Era un vulgar desconocido aquì. Escritor de muchas páginas, algo difíciles, porque escribe para un lector algo iniciado y para escritores. Exige dedicaciòn, algunas referencias, atenciòn. Es una novela como un largo largometraje. Distintos escenarios sobre uno mismo, la realidad, la mirada del autor, sus pasos, y esa manera peculiar de intrudcirse asì mismo en la historia, relatarse, contarse, mirarse para seguir viendo el futuro, un escombro no resuelto del pasado.
Visitàbamos con amigos unas exposiciones en la Zona Rosa de Panamà y en esas conversaciones que no tienen paradero, ni rumbos, en el què haces y de pronto ¿leiste a Bolaño?- ¿Quièn es? _Un escritor interesante, fudamental, de esta època, pero ya falleciò. Para ti puede serlo, no lo conozco y por què debo creer. - La mujer estaba en su yo oscuro, letal, inundada de una ignorancia escandalosa.- Por què va a ser importante, por que tù lo dices, se reafirmò y yo me cambiè de ventanilla, de aire y dejè pasar la espesa atmósfera que pudo llenarse de màs ruido innecesario. Bolaño brillaba hace unos meses por su ausencia en librerìas y cìrculos literarios, despuès de todo era chileno como quien lo recomendaba, "publicitaba". Hasta que llegò 2666, que se estrenó hace un tiempo en Estados Unidos traducida al inglès, como Los Detectives Salvajes, que abrieron el pasillo oscuro de la literatura castellana en en lector estadounidense. Aun asì el patio aquì era indiferente a ese narrador. Los escritores son personas pùblicas, porque sus libros circulan y ahì en cada pàgina se refleja algo de la vida, los sueños, del gran espectàculo personal y colectivo, ese escenario interior del hombre y las cosas, lo que queda despuès del sudor. Nadie te invita al espejo de la realidad, pero el cristal está para ser visto y èl te mira por si no eres capaz de reconocerlo.
La literatura filtra las ojeras, risas, los espasmos de un escritor. El lector se alinea detràs de la sombras que producen màs sobras hasta que se haga claridad en el texto y nunca se sabrà todo lo que quiso decir el autor, ni lo que seguirà interpretando el lector a los largo de tiempo. Ese es uno de los aportes de la verdadera literatura: seguir soñando, descubriendo mundos con el lector.
Roberto Bolaño no sólo escribiò, sino trabajò por y para hacer una diferencia y se enfrentò al pesado fardo del Boom latinoamericano. Fue un Mohicano solitario, con su humor àcido, sin concesiones, se atravesò con su hìgado y disparò. El blanco no era invisible. Las cabezas rodaban. El francotirador, francamente daba la cara, no se escondía. Bolaño creaba espacios en su novelas, literatura, y entraba en acciòn en la vida real. Se la jugò para cortar de un tajo el Boom e inaugurar una nueva etapa. Esa fue una de sus grandes apuestas. Ahora su obra es la que abre espacios y lo instala en las mesas redondas como un convidado de piedra.
En uno de sus viajes de Bolaño a Chile, al parecer tuvo un desencuentro con la mujer del poeta Raúl Zurita, el que Bolaño màs tarde negarìa o lo pasarìa como algo sin mayor importancia. Zurita, al parecer no lo perdonò y en enero de este año, en la ediciòn nùmero 9 del periòdico El carajo, escribiò una nota sobre 2666. Y no podìa comenzar de una manera màs directa, a quien le llamarìa el poeta de Ricardo Lagos: "2666 me intriga, y no porque sea una obra maestra, por el contrario, es una novela convencional que tiene un problema grave y sin solución intermedia: o le sobraron 800 páginas o le faltaron 800 páginas. Es así, pero al mismo tiempo posee una cualidad que en literatura sólo se la pueden permitir los grandes fracasos, esto es que los problemas que a veces esas derrotas abren son de tal magnitud y poder, que los hacen mucho más cruciales que el hecho de que las obras que los contienen no los resuelvan. Es el caso de 2666. En ese sentido este relato tiene al menos tres méritos que no dejan de ser impresionantes: el primero es su notable título, seco, oscuro, inquietante, el segundo es que leerlo inevitablemente es releer otras obras que sí son maestras: Tolstoy, Flaubert, el Joyce del Ulises y del Finnegans Wake, Kafka, la tetralogía final de Mishima, cosa que sucede con muy pocos autores y, el tercero, es que contiene 300 y tantas páginas, aquellas que no sobraron, que en el contexto de la narrativa en castellano son de las más extraordinarias de los últimos 30 años. "
Al margen de este y otros comentarios, a los que se exponen los libros y escritores, Bolaño alcanzò a decir de 2666: "es una obra tan bestial, que puede acabar con mi salud, que ya es de por sí delicada. Y eso que al terminar Los detectives salvajes me jurè no hacer nunca más una novela: llego a tener la tentación de destruirla toda, ya que la veía como un monstruo que me devoraba." Bolaño se biografiaba dentro de su literatura, poesìa, marcaba su entorno como un lobo solitario, fràgil fìsicamente, tenaz, testarudo, testimonial, con un gran temple y de tes pàlida, que merodeaba sus vísceras propias y ajenas, un animal literario contudente. No estaba sòlo en su literatura, porque viajaba de un tiempo a otro, de un escenario històrico a otro, daba grandes zancadas en el tiempo fìsico de su narrativa: Mèxico, Europa, Chile, Estados Unidos. Espacios y acontecimientos històricos.
Este y otro Bolaño, el que es, fue, el que nos visita con su literatura, es el que analizaràn en Buenos Aires. Deja señales, como poeta y busca sus propias huellas, como detective. Hace un par de noches hicimos un ejercicio en un restaurante mexicano, Los Chilangos, y creo que a Roberto le hubiese gustado esta manera coloquial de aproximarse a sus textos. La misma textura de los locales y negocios de artesanía, cafeterías de Santa Fe, en New Mexico, ese color arcilla rosada que se mimetiza con las puestas de sol, un paisaje natural, de lujo. En una de las alas del centro comercial Camino de Cruces, esta ese pequeño espacio de México, cuyo significado se debe a las personas que dejan el DF, casa matriz de los sueños de Bolaño. El se transformaría años más tarde en un chilango. Mientras llegaban las vasijas de piedra volcánica con el queso ardiendo y los chorizos molidos, caía una cerveza Corona como ese fresco atardecer de Panamá. La ciudad se dibujaba en el crepúsculo tropical, en un horizonte cercano, donde despuntan rascacielos y avisos de neón. El escenario crepusculario de Los Detectives salvajes. Se me vino de pronto el DF con esa realidad de rara memoria en el presente y se dibujó la ciudad. El DF iniciático de los poetas de Bolaño. México es el corazón de su obra, allí vivió una década, y dijo que podría olvidarse del DF y México, pero no del amor. "Ese país mágico, que él y nadie más llamaba México DF", refrenda en su poema Devoción de Roberto Bolaño, en su libro póstumo La Universidad desconocida. Sí, su poesía nos permite adentrarnos más en él como individuo, que después de todo es lo que más interesa para definir algunas coordenadas. "La poesía entra en el sueño/como un buzo muerto/en el ojo de Dios"
Yo había iniciado mi monólogo saturado de imágenes, escenarios, de un tiempo amarrado en su propia libertad. Un autor desconocido sobre la mesa, no es poco decir, ni arriesgar, pero el ambiente era grato. Se sentía el fuego de México en la vasija oscura, ardiente, oscura en el luminoso atardecer tropical. Llegó la segunda Corona y la plática se centró en 2666. la novela colosal que "enterró" a Bolaño, aunque él alcanzó a trazar su itinerario, dejar las coordenadas de su futura edición, que venía precedida del terror de sus mil cien y piquillo de páginas.
¿Pero cómo se lee un elefante de ese tamaño? Mientras revolvía la vasija ancestral, respondí: con mucha paciencia, calma, cautela, parsimonia porque es literatura. El silencio ganaba la noche y crujían los nachos. ¿Se puede hacer una lectura líneal, porque ahora las novelas no tienen tiempo, o varios pisos que suben y bajan como la montaña rusa? Las novelas son una Caja Negra y Bolaño es un especialista en ello. Cada lector realiza su propia lectura, pero, sin duda, estamos ante un pozo de infinitas luces y apariciones: la novela no tiene límites, ni principio, ni fin. La cabeza del Dragón asoma en distintos escenarios, es la única manera de creer que el fuego de la palabra es eterno. Ricardo Piglia es màs ilustrado en tema referencial històrico y se refiere a macedonio Fernàndez y a Joyce, como precursores y maestros en la interrupciòn del tiempo-lectura. Un alto, hago con la mano, mientras la Corona se desliza suave por la noche tropical. Lo que también debemos atender es el grado de popularidad, lectura, receptividad de un lector. Es una manera de pulsear la boca vacía del estómago del autor, su aire, respiración, lo que no quiso decir, o no alcanzó, o no pudo. pero mucho tiene que ver con la autoridad de lo dicho. Bolaño hoy es el autor cuyos libros baten récord de lectura, sino son los más robados de las librerías chilenas. Para Roberto B. este sería su principal galardón y logro literario si estuviera vivo, porque él fue un tiburón en las famosas librerías del DF, donde pudo negociar su habilidad con su futuro literario.
2666 intimida al lector hembra, impone su presencia de "mamotreto verbal" en un mundo digital, a imagen y semejanza de lo que se ve. Tantas páginas, la frase escueta rueda por la mesa. Son 5 novelas en una, con una ciudad de fondo en el trasfondo: Santa Teresa, que es Ciudad Juárez, donde Bolaño describe con lujo y detalle los crímenes de esas mujeres que nadie reclama y la muerte misma pareciera rechazar con todo el olvido de que es capaz. Leo los titulares, y se habla de 13 nuevos crímenes, que este año superan el millar en esa ciudad fronteriza con Estados Unidos, al lado de El Paso, condenada y donde el horror toma palco.
Santa Teresa le robaba, le sigue saqueando la vida, dignidad, el alma, a las niñas, jòvenes, mujeres, obreras maquiladoras, estudiantes, a las putas y meseras de Ciudad Juàrez. La muerte es una sirviente de los peores intereses. La policìa, los detectives, las autoridades tienen muy poco, nada de èxito en sus investigaciones en la novela, como en la vida real. Las muertas son olvidadas, la invstigaciòn de las autoriaddes òlo llega hasta la autopsia. Despuès de la muerte, la verdad, ni nadie, estàn seguros.
Una novela de esta envergadura, digo, no se deja leer, sino hay que leerla. La cerveza Corona se dejaba beber sin mayor esfuerzo, delgada, liviana, estilizada, fresca, natural. Ya llegaba la sopa espesa, caliente, para emparejar las cargas de los gastos de la noche. La tercera la paladiè màs que la segunda y mucho màs que la primera. Ya habíamos entrado en materia. Bolaño es un escritor que comenzò como poeta, pero nunca abandonò la poesìa, como muchos otros narradores cuya lìrica no exitosa les defraudò y abandonó. Seguimos conversando sobre 2666, recuerdo mi primer subrayado de mi ediciòn argentina del 2004, que se refiere a una reseña sobre el novelista alemàn buscado en la novela que se llama Archimboldi. Es un intento por fijar su personalidad: Inteligencia: media; Caràcter. epilèptico; Cultura: desordenada; Capacidad de fabulaciòn: caòtica; Prosodia: caòtica; Uso del alemàn: caòtico. Son licencias de un escritor.
Las preguntas iban y venìan. Yo sentìa el ruido de unos aplausos muy discretos y cálidos. parecìan las alas de mariposas antiguas que habìan viajado de muy lejos a este ritual. El polen estaba en el aire. Yo lo considerè un buen presagio, pero no podrìa explicarlo. Un libro hay que tenerlo en las manos, hojearlo, rayarlo, volverlo a leer, eran las palabras, el rumor de una voz. Sentì que habìa que buscar las respuestas en el libro, en las pàginas verdaderas. La mesa donde estaba sin duda Bolaño, nos indicaba el camino. La cuenta. Partimos al drugstore màs cercano y mi amigo comprò 2666, en una ùltima ediciòn de Anagrama, color concho de vino y de tapas gruesas. Rolando Gabrielli©2008

El flautista de las nuevas artes




Guillaume Apollinaire dio la impresiòn siempre de dar un paso avanti las vanguardias, pero no, el fue la vanguardia, el creador de lo nuevo: el flautista de Hamelìn de las tradicionales y nuevas artes.

domingo, noviembre 09, 2008

Asì que està nevando







Asì que està nevando
como si todo fuera blanco,
tu memoria, tu espejo,
tu cuerpo de rosa blanca
y a la luna
se le adentraran los ojos,
cambiara sus dientes blancos el lobo
en la noche blanca
todo nevàndose
y tù vestida de blanco
como si la nieve
aplastara el silencio.
Rolando Gabrielli©2008

sábado, noviembre 08, 2008

Paisaje del lugar comùn


Alguien observa la luna
de alguna ventana,
en una ciudad blanca, amurallada,
la mira y sueña,
comparte la pobre luz amarilla
el neòn de la calle,
el mar, el mar
que brilla con sus mareas
un reflejo viene y va
No hay mejor publicidad
de que todo seguirà igual,
atravesado por la cola
de los días que cursan
otros dìas.

viernes, noviembre 07, 2008

Si eres Diosa




Si eres Diosa,
quèdate en el Olimpo.
Yo no alzarè mis pies
de la tierra.
Rolando Gabrielli©2008

jueves, noviembre 06, 2008

Valparaíso


















Aquì me quedo,
escritura barroca, metafísica,
sin lengua, ni palabras,
el mar que golpea la muda memoria.
Aquì me quedo,
en estas calles locas
no he vuelto a ver mi espalda
en horas,
una hoja asciende, vuela,
sube y baja el ascensor cansado,
cerros que Babel no ignora
y nombra por sus nombres.
Aquì me quedo,
puerto, Valparaìso.
Rolando Gabrielli ©2008


El cuerpo, el cuerpo


El cuerpo, el cuerpo,
esta pieza muda,
amanecer de la sombra,
luz que el rostro fija
en la oscuridad.
Rolando Gabrielli©2008

miércoles, noviembre 05, 2008

El verano del Sur
















La geografìa y la naturaleza me han deslumbrado desde niño. Nacì en un valle, una ciudad rodeada de una cordillera gigantesca, sin mar, que fue quedando sin naturaleza viva y con sòlo unos cuantos gorriones. El asfalto y las fàbricas se tragò la naturaleza en Santiago hace muchos años. Yo recorrìa, sin embargo, con la yema de mis dedos el lomo de los mapas, tocaba la rica y vasta, misteriosa, variada geografía chilena y dibujaba el mar en el cuaderno escolar. Viajaba en la memoria y en la esperanza de los sueños. De muy niño fui al mar, visitaba los dos grandes cerros que sobreviven en el centro de la capital y en mi niñez tambièn casaba lagartijas, corría detràs de las mariposas, langostas, matapiojos, arañas y todos los insectos que merodeaban los alrededores de mi vida. Sapos, las màs insignificantes libélulas, todo, nada escapaba de mi curiosidad por aquellos días. Despuès vinieron las vacaciones a las provincias, cordillera, playas, rìos cordilleranos, quebradas, saltos de agua, volcanes, la curiosa e impactante geografía chilena. No dejè de soñar con los viajes al exterior, vinieron y despuès me fui del todo y seguì viajando...me estacionè en el istmo de Panamà, en la cintura de América, entre Colombia y Costa Rica, rodeado del mar y la selva. Viajè 10 años por Amèrica latina y volvìa al centro de Amèrica, no a Centroamèrica.
Panamà significa abundancia de mariposas y peces. Un árbol se llama Panamà. Recuerdo cuando llegaban por miles las mariposas del norte, azules, y se estrellaban sobre el parabrisas de mi Toyota azul. Volaban como sonàmbulas, atravezaban las avenidas, oteaban el mar sobre la bahía estas princesas aladas, cumplìan su último ciclo de vida, se despedían. Yo las socorrìa, recogìa aleteando en su ùltimo suspiro. A una dama nunca se le abandona. En vano darle respiraciòn boca a boca. Ellas habìan dado su ùltimo aliento, el suspiro final de la belleza. Sobre mi parabrisas se despedìan elegantes, eternamente fràgiles, volàndose hacia la eternidad.
Panamà es un paìs de migraciones, es como una estaciòn, un paradero, refugio y siempre un paso. las especies han transitado de sur a norte y viceversa. Esta Historia comienza de otra manera. Yo ya no soy el niño que viajaba de memoria con sus dedos sobre la geografía y la naturaleza. Vivo al aldo de la selva y aquì en Panamà converso a diario con aves de todos los colores, las que hacen nidos sobre mi ventana. A las estrellas les pido porque su vuelo sea suave en los inviernos lluviosos y cuando una cae, los deseos se cumplen. En el istmo, el plena ciudad, se ven desplazarse los osos peresosos con esa lentitud de viajeros en mulas por la Mongolia en aquellas montañas interminables. Y serpientes venenosas, mientras los grillos cantan sus serenatas al atardecer y las lucièrnagas se desplazan con sus linternas de extraordinaria luminosidad. Cocodrilos, monos, venados, todo es posible en esta geografía aun en la capital.
Esta historia es distinta. Venía del Summit Garden, un parque tropical inmenso, con animales, diseñado por los norteamericanos en la llamada Zona del Canal. Sobre asfalto rodando el automòvil, camino a la ciudad, cuando miro hacia el cielo y un manchòn de aves apareciò frente a mì. A medida que el automòvil iba avanzando el cielo se hacìa màs grande y el manchòn de aves que venìan del norte, crecìa de una manera espectacular. Tuve que detener el automóvil en algùn momento y enfocar hacia el cielo, a un lado de la ruta enmarcada por la selva a ambos lados y màs allà una de las esclusas del Canal interoceànico. La lluvia había caído densa hacìa unos 20 minutos y ya el día volvìa a despejarse por partes en una misma ciudad. Es una de las razones del tiempo en un clima tropical. En una acera llueve y en la otra viaja el sol con el peatòn o automovilista. La hùmeda zona canalera imponìa su caràcter y marcaba el espacio en tierra, pero las aves migratorias seguìan viaje rumbo Sur, su nuevo hàbitat y algunas no llegaràn a su destino, pensaba. Como en toda carrera entre tiempo y espacio, las distancias no siempre se alcanzan oportunamente.
A medida que me internaba hacia la ciudad en El Dorado que comunica con la antigua Zona Canalera, el manchòn de aves crecía, se expandía, revoloteaban como una nube compacta alusinada sobre el cielo, el techo de mi autòmovil, frente a mi parabrisas. Ya al anochecer no quedarìa nadie volando los cielos de estos visitantes que huyen del frìo del Norte, viajeros frecuentes que cumplen su ciclo y sólo tienen que poner sus alas en movimiento y enfilar hacia el tibio verano del Sur.

PRESIDENTE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! PART TWO


Barak Obama fue electo presidente de Estados Unidos. Ni una combinaciòn de Superman, Hombre Araña, Batman o el viejo Flash Gordon, podrìan haber salvado a cualquier candidato republicano de una derrota aplastante en los recientes comicios presidenciales.
Detràs de los comentaristas, expertos, analistas, polìticos, lìderes, publicistas, propagandistas, gurues de los mercados, de los medios de comunicaciòn, corporaciones, redes, de los opinòlogos de turno, està la realidad sin maquillaje, el paìs que hay, que queda, que dejò 8 años de gobierno de George Bush.
Remontar desde el oscuro pozo profundo de la nada, con las mismas alas de la derrota, era una tarea imposible para John Mc Cain: màs de 40 millones de pobres, 12 millones de indocumentados, 800 mil desempleados nuevos este año, millones de hipotecas en subasta, inflaciòn, 2 millones y medio de presos en càrceles, dos guerras desde hace siete años, la mayor deuda externa de la historia (dèficit fiscal gigantesco), 18 bancos quebrados, sistema financiero colapsado, una clase media acosada econòmicamente...plàstico sin respaldo, ciudades asoladas por huracanes que aùn no se levantan...Fin del Sueño Americano. Esa fue la tarjeta de tiro que tradujo el pueblo, el people comùn y corriente. No fue una decisiòn polìtica, sino razones de supervivencia, cambiar de camino, una nueva ruta, probar por la otra mano del ruinoso y viejo sendero agotado.
Se ha puesto fin a los grandes especuladores de la falsa realidad, aquellos que ponìan espejos cambiantes para analizar los hechos màs simples que el agua.
Amanecerà y veremos despuès del 20 de enero...: agotamiento de un sistema minado por la falta de credibilidad.
El discurso de Chicago
Màs allà del triunfo, de un mensaje siempre conciliador con los oponentes, la palabra màgica de la noche en Chicago fue. Siempre dirè la verdad. En un paìs donde desde hace muchos años nadie cree en la palabra del gobernante, esta afirmaciòn adquiere categorìa de un sìmbolo para el nuevo inquilino de la Casa Blanca. Es su mejor divisa en medio de la crisis y la esperanza. No fue un discurso de barricada, ni de advertencias, ni sloganes baratos, ni tampoco brillante, pero sì una palabra sincera, inclusionista, amical. Nadie escuchò en Chicago esa noche memorable la palabra terrorismo, Irak, Iràn, Afganistàn, Talibàn, Cuba, Corea del Norte, Eje del Mal, lugares oscuros, ni se hablò de redoblar tropas. A orillas del Michigan, màs bien se endozò el futuro y bienestar al trabajo, compromiso con la naciòn. Una noche sin retòrica, ni promesas para no cumplir. No hubo señales ubicuas, estudiadas, al mercado, ese pequeño dios que ha dejado sin aliento a toda una naciòn y a una generaciòn mundial que mira incrèdula como Islandia se arruina, sin tener arte ni parte de este desastre de W.S. y G.B. Los indecisos salieron a votar, los jòvenes decidieron su futuro, arriesgaron, abandonaron la apatìa y los mismos latinos asumieron los nuevos retos y tiempos. Cuando arde el rancho propio, uno es el bombero.
Barack Obama no se despegò de sus principios y propias palabras. El cambio ha llegado, dijo, siguiendo su slogan de campaña. Considerò que su elecciòn es : "Es la respuesta expresada por jóvenes y viejos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, asiáticos, nativos estadounidenses, homosexuales, heterosexuales, discapacitados y no discapacitados."
Nada le debe el nuevo presidente a los expertos, a los jefes de campaña, sino a la realidad. No había elecciòn, en estas elecciones que votar por un cambio. Renovar el espìritu, la confianza, inyectar esperanza, una vuelta a la razòn, respeto del ser humano. ¿Quièn lo duda?. Se habìa tocado fondo y cuando ello ocurre, se echa mano a lo nuevo, providencial. Sì, es sorprendente que alguien que no pertenece del todo a la cùpula del stablishment, haya superado a una candidata como la senadora H. Clinton, como principal escollo para disputar la presidencia de Estados Unidos.
Si en esta jornada encontrò la cuesta empinada para alcanzar la gran meta, lo que viene supera el Everest. El camino es largo, ha dicho en Chicago, y el invierno va a comenzar.

martes, noviembre 04, 2008

¿CHANGE EN EL 2009?, negro en el blanco


La Casa Blanca, que queda ubicada en Washington, Estados Unidos, como se sabe, escoge hoy un nuevo inquilino. La naciòn màs poderosa de la tierra està conformada por 50 estados y un distrito federal y habitada por 302 millones de personas que hablan mayoritariamente inglès y son blancas. La elecciòn, considerada històrica, porque es probable que el nuevo presidente nùmero 44 de Estados Unidos sea un negro (afroamericano/estaodunidense), se realiza en medio de una recesiòn, una de las crisis econòmicas màs potentes en ese paìs del norte, surgida por el abuso y esquizofrenia del sistema neoliberal en Wall Street, Nueva York.
Alrededor de 200 encuentas atribuyen al Senador por Illinois, el Demòcrata Barack Obama, del partido de oposiciòn, un triunfo claro sobre el candidato oficialista nacido en Panamà, John Mc Cain, ex prisionero en Viet nam y actual senador por el conservador estado de Arizona.
Se espera la mayor afluencia de votantes en una contienda presidencial de alrededor del 75 por ciento, cuando tradicionalmente los votantes no llegan al 50 por ciento. Estados Unidos està en crisis informan todos los medios de comunicaciòn del mundo y las cifras e indicadores econòmicos asì lo reflejan y marcan la pauta para estos comicios, donde el bolsillo piensa y pesa màs que cualquier otro elemento en la toma de decisiones frente a la urna. Tres fantasmas rondan la mente de los ciudadanos: el fin del Sueño Americano, un posible fraude electoral y el asesinato de Barak Obama.
En este difícil escenario, la clase media se siente cercada, defraudada, empobrecida, sin fe por el presente, ni siquiera puede pensar por el futuro inmediato, porque es testigo del desplome del sistema que ha reventado en sus propias narices. Día a dìa observa como la recesiòn toma el control de la vida nacional y de su precario, incierto futuro. Para los mexicanos especialmente la paràlisis de la construciòn tiene características de tsunami, porque se barajan cifras que tres millones retornarìan a su paìs y ya estàn comenzando a cruzar la frontera cientos de miles de desocupados, desmoralizados espaldas mojadas.
El voto latino puede tener en estas elecciones un mayor peso en el conteo final y hasta la última encuesta favorecìa a Obama, aunque Amèrica latina, el viejo y tradicional patio trasero del norte no figura en la agenda polìtica de ninguno de los dos candidatos. Una aguda amiga, me decía en un café en Panamà City, còmo quieres que atiendan nuestros problemas, somos el patio trasero y ellos deben cuidar el propio que tanto descuidò George Bush en estos ocho años y que Wall Street terminò por abandonarlo a su suerte en su apuesta de casino.
Independientemente de los resultados, que bajo los màs conservadores pronòsticos favorecen al senador de Illinois, Amèrica latina debe profundizar su integraciòn y abandonar las prácticas viciosas de la corrupciòn, enfrentar el consumismo, desplifarro, suicidio ecológico, la pobreza econòmica y espiritual. Dar un golpe de timòn ahora que el mundo deberà seguir cambiando por razones de sobrevivencia.
La gran lecciòn de esta crisis es que muchas cosas se estaban haciendo mal y que las soluciones no pueden venir del norte. Amèrica latina debe superar la soledad y asumir su nuevo presente junto con su rica y accidentada historia, para enfrentar esta crisis que que està en el aire y golpearà a los paìses de acuerdo con sus propias realidades, caracterìsticas y situaciones.
Està asomando un nuevo mundo desde el desplome de Wall Street y todo el sistema financiero mundial. De eso no hay duda alguna. Los parches financieros al sistema son momentàneos, como los slogans que lanzan los expertos jefes de las finanzas por la TV, que adquieren la fuerza de un mensaje religioso de ficciòn. Adoradores del mercado, se van quedando sin sus fetiches, contemplan la ruina de sus actos, la voràgine del consumo les empuja al vacío como muñecos de trapo.
Estallaron las hipotecas basura, se congelaron las tarjetas, 800 mil fueron despedidos de sus empleos, los brokers miran el vacìo de los nùmeros caer como en una pelìcula de Fellini, el fantasma de Wall Street recorre Estados Unidos y el mundo.

La Rosa blindada


¿La poesìa
es tan fràgil
como una rosa blindada
o màs poderosa
que el silencio?
Rolando Gabrielli©2008
Josè Luis Mangieri fundador de la editorial La Rosa Blindada, ha muerto. Se llevó tras de sì no sòlo su cuerpo, sino la vida de una generaciòn fantàstica, una època dorada, valiente, sobresaliente, vital, esa historia grande cotidiana que no se resbala como la mantequilla de la memoria. Años 60, como si volaran en una alfombra màgica, los hippies, Mayo francés, Mao, Revoluciòn Cubana, el Che, Viet nam, casi todo en una copa. En ese escenario naciò y creciò La Rosa blindada, un editorial de poetas y de un verdadero foquismo sociopolìtico revolucionario cultural, que el golpe de estado de Onganìa cancelò abruptamente.
Los grandes sueños que son realidad no se apagan con la quema de libros y La Rosa Blindada sobreviviò asimisma en la historia, editò no sòlo màs de un centenar de tìtulos, discos con la poesia de Juan Gelman, Neruda, la Mistral, Guillèn, Maiakovsky, y la propia revista, sino que se mantuvo como un icono de su tiempo, una palabra mucho màs que subterrànea, a flor de la vida y realidad.
Los sesenta con cara de setenta tuvieron su principio y fin, pero una historia duradera y real, consitente en hochos, confrontaciones, con lìderes y pueblos, algo más que un gran bolsòn social en plena ebulliciòn, fermentaciòn. Un poco una historia de resistentes, con estos heroicos editores que se pusieron los overoles y tambièn escribieron poesìa.

lunes, noviembre 03, 2008

Tù eres


Tù eres mi aurora boreal
la luz que no cesa de brillar,
diosa del alba mi oscura mano
no deja de escribir:
sin ti no hay amanecer,
luz difusa, mi polo, mi norte,
irremediable Sur.
Rolando Gabrielli©2008

La Musa


La musa màs alta que la montaña
sueña con sus pies en la tierra
el poema que no escribirè
y Ella sabe de memoria y deletrea
este amanecer de lunas rojas
boca abajo respira la tierra,
la atmósfera que me recrea.
Rolando Gabrielli©2008


domingo, noviembre 02, 2008

La libertad vuelve


De tu mano el amor no migra,
la libertad vuelve
y sin ser jaula lo que habita,
es un nuevo espacio,
el que una y otra vez abres,
pàjaro herido.
Rolando Gabrielli©2008

sábado, noviembre 01, 2008

Estrella ùnica


Es a todas luces
la luz de su juego
de espadas y sol
el que brilla en una isla
de esta estrella ùnica,
que me devora
con su silencio,
oscuro, oscuro
Rolando Gabrielli©2008

El espejo no es todo


El espejo no es todo, Bella,
sino la maquinaria, los hilos,
alma y cuerpo
como en un cubo inmòvil,
en alguna sombra del dìa
te recoges,
engranaje de hielo y luz,
tù,
la estatua perfecta
me hablas con todos los sentidos
y uno màs si fuera necesario.
Rolando Gabrielli©2008

El poema es aire, pozo,
luz oscura,
oficio de la palabra,
verbo en dura piedra.
Rolando Gabrielli©2008

viernes, octubre 31, 2008

Maratòn

La victoria
es griega,
en la oscura noche
Persa.
Rolando Gabrielli©2008

De las Hojas de este Blog



Hay fechas arrancadas de las hojas de los calendarios, sin aliento, y no significan tiempo, nada. Conmemoraciones adivinadas por sus horas y suman nùmeros, cifras. En todo, hay un tiempo inclasificable, misterioso, borroso, inmutable, que crece como un ànfora vacìa y aseciende a una cùpula inhabitada. Es la medida de lo inmedible, inconmesurable oscuridad que niega su noche.

El huerto no tiene manos y tampoco hambre. Vive del sol y el agua, de la mano que lo siembra. Asì la vida y las cosas, el amor, la amistad, los sueños, las ilusiones, los tiempos de aquì y allà, ahora.

En los aniversarios, balance y suma son un parèntesis de lo real. Siempre existirà una contabilidad y el intangible espacio de la pausa. Un punto de partida y una meta en principio, dentro de un proceso.

Este espacio para la poesìa, la literatura, el arte, la crònica, la observaciòn reflexiva de la realidad y la ficciòn, lo que es nuestra època, sì, este Blog surgiò hace tres años, un 31 de octubre del 2005. Y aùn permanecemos, como si el tiempo no sucediera, y en verdad ocurre, sucede.
En este tiempo real tan brevìsimo, el mundo ha dado algunas vueltas de campana y sigue en la rodada cuesta abajo. Hay demasiados registros, clic, 14 millones de Blogs miràndose al espejo. El monólogo de Narciso o la ficciòn-real-objetiva, la mirada entre los ojos y el horizonte. Y es una època donde se contabiliza todo como una màquina registradora y el mercado sonrìe como si no tuviera corazòn, porque en verdad no lo tiene.
Tres años es un alfil sin paradero en un tablero de ajedrez abierto en un desierto, donde u n rey y una Reina, deciden un juego.
Todo puede documentarse, registrarse por este medio, en el dìa a dìa, de lo màs trascendente a lo inùtil. El uso-abuso nos lleva a la intrascedencia, a la banalidad.
Yo espero que mis internautas lectores, hayan disfrutado alguna de las màs
de 1000 pàginas o de las 3 mil imàgenes editadas en el Blog.Un verso,
una lìnea. Agradezco que se hayan visto por una sòla vez en el espejo del Otro y su realidad.



Un viejo texto para una visita inolvidable 75 años despuès y que Buenos Aires conmemora con comprensible orgullo y especial sensibilidad literaria, cultural y afecto. La Ruta de Lorca, acaba de presentar la diputaciòn de Granada, España, en la emblemàtica ciudad porteña, reina de La Plata, en un sentido homenaje al poeta asesinado al incio de la Guerra Civil Española por el ejèrcito de Francisco Franco.
Garcìa Lorca viajo en 1933 para hacer unas presentaciones de su obrar y dictar conferencias. Como precisa el artìculo se encantò, enamorò de Buenos Aires y se quedò seis meses. Al partir escribiò en el històrico Cafè Tortoni: "Sòlo el misterio nos hace vivir. Sòlo el misterio...Me voy dijo, cuando ya era inevitable su partida, con tristeza, tanta, que ya tengo ganas de volver.

El duende que se encantò con Buenos Aires
A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:La juzgo tan eterna como el agua y el aireJorge Luis Borges
EL DUENDE ANDALUZ se encantó con Buenos Aires, la grandeza de un escenario natural, el puerto, la urbe que lo aplaudió sin complejos hace siete décadas atrás. Federico García Lorca llegó de visita con su teatro y palabra seductora, un poeta ya conocido y dramaturgo igualmente popular. Sus planes eran quedarse dos semanas. El poeta del Romancero Gitano y Bodas de Sangre, tenía esa vaga idea de visitante temporal, pero Buenos Aires dispuso otra cosa con su magia, y el divino andaluz, la víctima emblemática del fascismo franquista, permaneció por seis largos meses que se le hicieron sal y agua de sus días.
Por esos días porteños, el poeta gitano, granadino, la gracia de España se presentaba con la emoción y la autenticidad del duende lorquiano, la fragancia de lo nuevo, sin maquillaje, puro como un paisaje desolado, llegaba como una bengala al puerto de Buenos Aires, luminoso como una ardiente estrella.
Quiso tocar todas las teclas y lo hizo en su piano y desde muy temprano nos enseñó el alma de España, la risa de niño misterioso que no cesó a su alrededor mientras estuvo vivo, que dejó de reír para hundirse en el negro luto de la muerte absurda, prematura, injustificada.
En su paso por Buenos Aires, García Lorca se enamoró no sólo de la ciudad rioplatense, sino del tango, de la cordialidad argentina y conoció a Carlos Gardel en la plenitud del mito, en 1933. Gardel le invitó junto con César Tiempo, y les cantó Caminito, Mis Flores Negras, Claveles Mendocinos, y ya partía el Morocho del Abasto a la inmortalidad de su gloria, porque en 24 horas dejaría Buenos Aires para iniciar una gira que le llevaría a encontrar su trágica muerte en Medellín, Colombia, en 1935.
A Lorca, que ya había editado Poeta en Nueva York, su aventura surrealista en la poesía, le quedarían menos de 30 meses de vida. Nadie pensaba siquiera que la tragedia ya rondaba al andaluz genial y el corazón de España sangraría como un toro en el ruedo. ¿Cómo desencantar el encanto?, podríamos preguntar ahora en el absurdo de los tiempos. Pero la bestia negra existía y demostró tener dientes de hiena y un apetito infinito en agosto de 1936. Se sintió tañer un eco del medioevo en todas los campanarios de España, la señal que volvía La Inquisición.
Se instalaría en el centro de la vida nacional a los pocos días, aunque sus intenciones eran brindar unas conferencias y conocer la marcha de su teatro en la esplendorosa Buenos Aires. Llegó con entusiasmo a la capital argentina, se instaló en el hotel Castelar, y pronto, dicen las historias, abandonó el protocolo para participar de lleno en la vida cultural de Buenos Aires, y transformó su cuarto E, el número 704, en su punto de apoyo para conquistar la ciudad porteña. Se presentó tal cual era, un poeta que buscaba la sencillez, que huía de la retórica fácil y juego de palabras, como dijera en una alocución en una emisora española dirigida a Argentina.
Hoy, Buenos Aires le recuerda, setenta años después, con una escenografía que recrea al artista en ese sitio emblemático, un espacio de creatividad y sueños, donde el duende dormía en la capital porteña y con un tercer ojo recorría la ciudad desde un globo de gas.
A España la describe en su forma geográfica como la forma de una piel de toro extendida, de animal sacrificado, advierte. Una premonitoria imagen, la gran metáfora de la Guerra Civil, de la España sacrificada. En cambio dice que Chile tiene la forma de serpiente anaconda.
Definió la República Argentina, como una larga antología de climas y la comparó como una mujer alegórica, oleográfica y tierna, con la frente coronada por ramas y víboras del Chaco y los pies de azuladas nieves del sur.
Y dijo que el toro es el verdadero primer actor del drama de una corrida y que el torero acude a la plaza para cumplir con su rito: encontrarse a solas con el toro.
Se sintió muy a gusto en Buenos Aires, y dijo que no esperaba, por no merecer, "esta paloma blanca temblorosa de confianza que la enorme ciudad me ha puesto en las manos, y más que el aplauso, agradece el poeta la sonrisa de viejo amigo que me ofrece el aire luminoso de la Avenida de Mayo." Consideraba García Lorca que Buenos Aires "tiene algo vivo y personal, está lleno de dramático latido, algo inconfundible y original en sus mil razas que atrae al viajero y los fascina".
Su partida de la capital argentina, que postergó por meses, la veía moviendo un pañuelo oscuro, de donde saldría una paloma de misteriosas palabras. El duende no dejaba de soñar, crear, fabular, vivir y entregarse a su arte y público, con su jubiloso zapateo de andaluz raizal, vivencial, sin complejos ni límites en la fantasía.
Sus primeros versos hablan de cigüeñas musicales amantes de campanas... Fue un poeta de la tierra, la amaba, y de la infancia, porque nunca dejó de ser niño, ni aún después de muerto. Le gustaba ver cómo una enorme púa de acero abría la tierra, "desde donde brotaban raíces y no sangre". Su cuerpo ensangrentado, haría brotar el más grande dolor a España y al mundo literario, el día de la infamia, que se cumpliría como si una gran pezuña le arrebatara el alma a una nación. Sin embargo, sabía que la muerte existe. La muerte, ¡Ah!, en cada cosa hay una insinuación de muerte, decía. La quietud, el silencio, la serenidad, son aprendizajes. La muerte está en todas partes. Es la dominadora. Hay un comienzo de muerte en actos que estamos quietos. No puedo estar con los zapatos puestos en una cama. En cuanto miro los pies, me ahoga la sensación de la muerte. Todo esto dijo en Buenos Aires y más.
Contó que lo visitó una mujer con un retrato de un niño y ese era él, se trataba de una vecina de su madre que le ayudó en el parto para su propio nacimiento. El retrato de cartón estaba aún quebrado por las manos de Federico niño. Hojeo las obras completas de García Lorca y al inicio una foto de él sobre un caballito de madera, al año, al igual que la que le enseñó su paisana en Argentina. Esa anécdota me recuerda un retrato mío, pintura, que está sin marco, yo también lo quebré y aún lo conservo. Y paso un comercial, mi abuelo era andaluz, mi abuela catalana y el otro abuelo, italiano, entre el Mediterráneo y el Adriático, ahora el Pacífico y el Atlántico, a uno y otro lado del Istmo, pero con la Cruz del Sur en la memoria. En mi adolescencia imité mucho la pegajosa y cautivante poesía de García Lorca, su imantada gitanería. Nicanor Parra, el antipoeta chileno, es deudor de su obra primera, con Cancionero sin Nombre, el primer paso para su nueva poesía.
Íbamos sin saber detrás del duende, el ángel y la Musa. En su teoría y juego del duende, García Lorca nos explica estos tres misterios que parecieran ser cosa de poetas. El duende viene de los cantaores gitanos de Andalucía, "cantar con duende, eso tiene duende", nos revela el poeta granadino. Todo lo que tiene sonidos negros, tiene duende, dijo Falla, algo misterioso, dice García Lorca, que no sabemos de dónde viene. Es un poder y no un obrar, es un luchar y no un pensar. El duende sube por dentro desde la planta de los pies. El Ángel, señalaba García Lorca, "guía y regala como san Rafael, defiende y evita como san Miguel, y previene como san Gabriel. El Ángel deslumbra, pero vuela sobre la cabeza del hombre, está por encima, derrama su gracia, y el hombre, sin ningún esfuerzo realiza su obra o su simpatía o su danza. El Ángel del camino de Damasco y el que entró por la rendija del balconcillo de Asís o el que sigue los pasos de Enrique Suzón ordena y no hay modo de oponerse a sus luces, porque agita sus alas de acero en el ambiente del predestinado.
"La Musa, en cambio, afirmaba, dicta, y, en algunas ocasiones sopla. Ángel y Musa viene de fuera, el ángel da luces y la musa, formas.. Al duende hay que despertarlo, advertía, en las últimas habitaciones de la sangre. Allí el duende "exprime limones de madrugada, y como país de muerte, como país abierto a la muerte" (España). Cuando la Musa ve llegar la muerte, sostiene García Lorca, cierra la puerta o pasea una urna y escribe un epitafio con mano de cera, pero enseguida rasga su laurel con un silencio que vacila entre dos brisas. El ángel, en cambio, acota, cuando ve llegar la muerte, vuela en círculos lentos y teje con lágrimas de hielo y narciso la elegía que hemos visto temblar en las manos de Keats. El duende no llega si no ve posibilidad de muerte, si no sabe que ha de rondar su casa, si no tiene la seguridad que ha de mecer esas ramas que todos llevamos y que no tienen, que no tendrán consuelo. Ángel y musa escapan con violín o compás, y el duende hiere, "y en la curación de esta herida que no se cierra nunca está lo insólito, lo inventado de la obra de un hombre", sostenía el poeta en su teoría del duende.
La virtud mágica del poema, en opinión de García Lorca, consiste en estar siempre enduendado para bautizar con agua oscura a todos los que miran, porque con duende es más fácil amar, comprender, y es seguro ser amado, ser comprendido, y esta lucha por la expresión y por la comunicación de la expresión adquiere a veces, en poesía, caracteres mortales.
El duende habita en el artista y opera sobre el cuerpo de la bailarina como el aire sobre la arena. El duende nos se repite, como no se repiten las formas del mar en la borrasca, afirma el duende de duendes de España. Para García Lorca, el duende Quevedo y el de Cervantes, con verdes anémonas de fósforo el uno, y flores de yeso de Ruidera el otro, coronan el retablo del duende de España.
A este andaluz genial, que bajó del encanto y que se encantó y enduendó con Buenos Aires, le rinde homenaje esa ciudad cosmopolita, abierta, hija de la migración europea, judía, eslava, a la que con fervor Borges le cantara. "Esta ciudad que yo creí mi pasado/ es mi porvenir, mi presente / los años que he vivido en Europa son ilusorios,/ yo estaba siempre (y estaré) en Buenos Aires".
No ha sido el único artista que la ciudad le brindó hospitalidad en pasado y en el presente. El poeta chileno Vicente Huidobro, un adelantado para su época, allí dio a conocer su Manifiesto Creacionista y también se fugó con una joven hermosa. Gabriela Mistral editó uno de los libros más importantes por primera vez, Tala. Neruda escribió las famosas Odas elementales en Córdoba. Sólo para recordar los de casa, porque la historia de Buenos Aires, es más grande que sus límites.
En esa aventura por el nuevo mundo, García Lorca conocería a Pablo Neruda, el poeta cónsul de Chile en Buenos Aires. Una amistad que sólo el asesinato del poeta andaluz truncaría. "Un viejo dirá que la Pampa es un sueño, un muchacho que es un excelente campo de football, un poeta mirará el cielo para verla mejor", dijo García Lorca en ese entonces a los argentinos.
Revela el principal biógrafo de Neruda, Volodia Teitelboin en su libro Neruda, que García Lorca al partir de Buenos Aires presentía su muerte, y les dijo "no quiero partir. Yo me voy a morir. Me siento muy extraño." Todo lo demás sería historia, una de las más infames del Reino de España en tiempos de la República.
En sus reuniones bonarenses, dice Volodia Teitelboin, premio nacional de literatura chileno, García Lorca no dejó de brillar junto a su piano, entonando canciones, desparramando alegría, como era su costumbre, y Neruda siempre ocupó un segundo plano ante la magia y el encanto del poeta y dramaturgo andaluz. En una cena del Pen Club de Buenos Aires, Neruda y García Lorca, presentan su famoso Discurso (Toreo) al Alimón, un homenaje a dos voces a Rubén Darío, el poeta nicaragüense que le dio vuelta de campana a la poesía castellana y escribió Azul en Chile, uno de sus principales libros. Neruda y Lorca hacen un libro en homenaje a Darío. Poesía del chileno y dibujos del español. Es premonitorio el primer texto, señala Teitelboin: Sólo la muerte. Y el mismo Neruda anunciaba la suya: en donde esta esperando, vestida de almirante. Sólo que sería de general, comenta el escritor chileno.
Vendría la Guerra Civil española, la sangre correr por las calles de Madrid y toda la península. España aparta de mí este cáliz y España en el corazón, Vallejo y Neruda. La muerte en las cárceles de Franco del poeta campesino, Miguel Hernández y la poesía de Neruda tomaría otros rumbos en su residencia en la tierra. Previo a la Guerra Civil, Neruda entablaría una entrañable amistad con García Lorca en Madrid, quien lo presentaría en España con la gracia, maestría, profundidad y calidez de su verbo, dejando para siempre instalado al poeta sureño en la península.
Fue espléndidamente generoso García Lorca con Neruda y son conocidas esas expresiones sobre el vate de Isla Negra, un poeta más cerca de la muerte que de la filosofía, más cerca del dolor que de la inteligencia y más cerca de la sangre que de la tinta. Neruda, según García Lorca, estaba entre los que le daban "un tono descarado al gran idioma español de los americanos, tan ligado con las fuentes de nuestros clásicos."
Así fue el duende andaluz, espontáneo, generoso, abierto como una granada de su tierra, un niño alegre, con la fantasía de la genialidad, esa que no escatima esfuerzos para dar la vida por el arte, la amistad y el amor. Federico llenaba de colorido lo que tocaba, musicalidad, encanto, eso dicen quienes le conocieron, sus parientes, hermana, amigos, poetas. Y su obra da cuenta también de ese brillo de luciérnaga permanente que revolotea el duende.
"Cuando vuelas vestido de durazno/ cuando ríes con risa de arroz huracanado/ me moriría por lo dulce que eres..." le canta Neruda en una Oda de su Residencia en la Tierra.

jueves, octubre 30, 2008

La memoria




La memoria
entra en receso,
no confìa en su pasado
Su presente
es irresistible,
perfecto,
no tiene memoria.
Rolando Gabrielli©2008

Carta al Padre


Padre,
mi Dios,
no dejes que te engañen
con sus falsos anònimos,
sus oìdos se alimentan de esperma
de vìboras pitones cascabeles
y tù, en tu espacio infinito
los recibes, sordo, ciego, mudo,
y en automàtico.
¿Adònde vamos si no sabemos de dònde vinimos?,
y en esa pregunta estamos miles de años.
Si el absoluto riges,
con tus pobres herramientas
nos enseñas el manual del siglo
la bùsqueda incesante
de no sè que palabras,
lo nuevo, la geografìa, imàgenes,
imàgenes de un nuevo firmamento,
todo lo que ingresas
a tu pantagruèlica garganta,
el sonido y la furia de los deseos,
la luz ùnica de la noche,
nieve, mar, desierto,
eres inagotable como las estrellas
que nacen de la luz que nunca muere.
Sòlo deten el tropel de spam que caen del cielo,
con toda la miseria del mercado,
basura, Padre, basura simplemente
que no deja ver la otra cara del paraìso,
estando a un clic de todo:
a imagen y semejanza
a semejanza e imagen
de lo que somos:
patèticos conejillos de indias,
autores sin derechos,
pasto inflamable
de nuestro propios deseos febriles
y tù , con esa paciencia que no termina
de abrir sus alas al caer la madrugada,
nos ayudas a buscar lo que no tiene fin
ni lìmites, la sabidurìa del Ave Fènix
que renace y mira caer una làgrima de lluvia
nueva, la luz reflejada en la nieve
o el juego de las mareas.
¿Còmo abrazarte
si estàs en todas partes y en ninguna,
mi ubicuo Señor?
Rolando Gabrielli ©2008

miércoles, octubre 29, 2008


¿Izquierda?
¿Derecha?
Un mundo sin excusa (s),
ni excusados,
a punto de explotar,
entrando al fondo,
a mano derecha.
Favor dejar intacta
la realidad del sitio
tal cual la vio
y usò.
Todos somos
parte interesada
del paisaje.

lunes, octubre 27, 2008

El negocio vacìo






Lunes negro
comienza la oscura
semana oscura,
la rama quebradiza
en el alto àrbol
no alcanza la luna
y el pàjaro vuela
aturdido con sus alas
sobre la madrugada
y la rosada alba,
aclara, aclara,
el dìa
con su paisaje
sigue en pie,
la ciudad
es el nervio hùmedo
sobre el cristal,
respira frente
a su espejo roto.
Rolando Gabrielli©2008

La bestia ama




La bestia ama
su silencio.
Ojo por ojo
observa,
¿con el ajeno
o el propio?
Rolando Gabrielli©2008

miércoles, octubre 22, 2008

El Tercer Reich



Un misterio esto de los ordenadores. Cajones de sastre, sombreros llenos de conejos y sorpresas. Detràs de un escritor, no sòlo quedan, libretas, papeles, carpetas, cuadernos, sino el insondable ordenador. Roberto Bolaño, el mìtico poeta y narrador chileno, ya habìa soplado del màs allà su summa poètica: La Universidad Desconocida, y ahora, los agentes, detectives literarios, han descubierto una novela póstuma. Alabada sea la literatura, la aventura, y a Bolaño donde quiera se encuentre pesquisando alguna trama o intriga.
La novela desconocida se llama El Tercer Reich, se desarrolla en la Costa Brava y el protagonista un joven fanático de los juegos de estrategia, como lo fue el propio Bolaño. El descubridor de este hallazgo literario fue el afamado Andrew Wylie, apodado El Chacal, un sabueso literario con las rayas de un tigre de bengala, que descifrò un silencioso, hermètico, disco duro que habìa dejado menos rastro que la bendita Cesàrea Tinajero con su larga huella enigmàtica, inintelegible, por los desiertos de Sonora. La obra es "una novela completa, mecanografiada y meticulosamente corregida a mano", revelò El Chacal a la prensa internacional en el marco de la Feria de Frankfort, donde causò gran impacto. Ni su editor Herralde, nadie conocìa estos papeles, hasta que El Chacal atrajo a la mujer de Bolaño con la historia misteriosa. El texto se sitùa en una fecha previa a 1996, e`poca en que Bolaño empezó a utilizar un PC para redactar Los detectives salvajes, libro que conquistó el año pasado el mundo anglosajón, donde pròximamente aparecerà su novela mega: 2666. El protagonista del Tercer Reich se llama Udo Berger campeón de wargames alemán que viaja con su novia a un hotel de la Costa Brava para preparar un torneo de un juego de mesa, El Tercer Reich, que le enfrentará cara a cara con un campeón norteamericano. Allí comparten sus vacaciones con otra pareja alemana, Charly y Hanna, hasta que el primero de estos desaparece tras cruzarse con dos siniestros personajes locales, El Lobo y El Cordero. Udo, quien persigue un sombrío detective y que acaba llevado al delirio "por el surrealista paisaje de la Costa Brava", se enfrenta finalmente en una partida a muerte con un personaje enigmático y desfigurado, El Quemado."
____Con fuentes de El Periódico de Barcelona------------

martes, octubre 21, 2008

¡Què presente impresentable!


El presente aparentemente no tiene memoria y puede llegar a ser el peor de los futuros. El presente no se repite, sòlo tiene 24 horas y las subsiguientes. Es la trampa perfecta para dar vuelta en un cìrculo. ¿Presente autista? ¿Presente, presente o màs bien ausente? ¿Quièn nos presenta el presente? Es Quino, con su màgica frase lapidaria, pero real: ¡Què presente impresentable!...
¿El presente nos enjuaga los dientes? ¿El presente no tiene espalda? El presente como un tornillo flojo, volàtil, gira sin su tuerca.

lunes, octubre 20, 2008

Mi Musa, mi còmplice




Mis infieles lectores,
¿quièn de ustedes, hipòcritas,
lanzò la primera piedra
y escondiò la cybermano?
Hay ecos que le roban
el encanto a la piedra,
sueños bastardos
que merecen ser borrados
de la memoria.
No tengo palabras
para arrojarlas al vacìo,
mis queridas hienas,
a sus fauces
que desayunan mis dìas.
No me lean,
ni escriban,
provoquen a sus tìas
con sus cirios derretidos.
Yo prefiero a mis amigas
que huelen a mandarinas
cuando viajan en bicicletas
y no ignoran la luz dorada,
ni mis palabras.
Un verbo no se tranza,
ni subasta,
comulga con tu espíritu,
mi Musa,
mi còmplice.
Rolando Gabrielli©2008

La sombra del àrbol,
el cuerpo de la sombra.
La Bella es real.
rolando gabrielli©2008




domingo, octubre 19, 2008

FESTIPARRIANDO la antipoesìa (Actor y espectador de dos siglos)


Nicanor Parra es el primer Mimo de la poesìa chilena y se niega a sus 94 años a hacer mutis por la escena de la poesìa castellana.Vino para quedarse y seguir pedaleando hasta que sus cenizas se conviertan en polvo de estrella. Mientras Nicanor sigue acomodàndose en su butaca de primera fila, otros ataùdes van volando. Actor y espectador de dos siglos, le saca la lengua a su propia sombra. Zorro ladino, sabe que su tiempo nunca tuvo reloj. La antipoesìa es una esfera limpia, sin tiempo, oscura como el sol.De Parra se han dicho tantas cosas y el mismo puso a rodar su mito, que es real como una alfombra màgica que atravieza el espinazo angosto, quebradizo, volcánico de Chile.Asomarse a la vida y obra de Nicanor Parra es jugar con abismos. El Prefacio de sus Obras completa&algo+ lo incia Harold Bloom con algunos lugares comunes, sobre los cuales había escrito y que los chilenos conocemos de memoria por vividos. Pero esa es la amgia de la fama y a a Parra no le viene mal. Nicanor nos comentaba que se remontò a als màscaras griegas para tener su propio rostro. Tuvo otros maestros sin duda y maestras, como su admirada Gabriela Mistral. Whitman, bebiò en las fuentas populares que las convirtiò en sus palabras sacras. El antipoeta sigue gozando de salud entre Neruda y Huidobro, allà en la cordillera de la costa chilena donde otea el tiempo que el futuro aùn le contabiliza y acumula. A pesar de los nuevos horizontes, luces y bengalas, neones al atardecer, la voz crepuscularia de Neruda sigue siendo el referente de Parra no sólo por oposiciòn. Viejo lector y traductor de Shakespeare, Bloom reconoce que Estados Unidos no tiene ningùn poeta tan persuasivamente ierreverente como Parra.
La poesìa de Parra rescata el individuo y eso ya es meritorio en un mundo que ha eprdido hasta las solapas de la convivencia. A lo largo de estos años he escrito varios textos sobre Parra y poemas, algunos incluidos en mi último libro: Los Poetas de Chile. Nicanor es como el último de los grandes mohicanos de la poesía chilena y resiste borrarse con su propia película.
Parra se seguirà agotando en sì mismo, mordiendo la cola y pasará la hoja, como si fuera la ùltima parra del desierto. (Rolando Gabrielli©2008)