martes, noviembre 18, 2008

La Casa de América Latina



Somos países de exilio, de dentro y fuera, en América latina. Lugares donde a veces el viento borra la memoria y la nieve es la suma de los silencios posibles. El sol también nace en Nuestra América, afortunadamente, cálido, enrojecido por los atardeceres y vertical cae desde el amanecer. Esta nueva Casa de América Latina, bajo el auspicio de México que se pondrá en marcha el 2010, forma parte de la tradición de asilo de la nación azteca y de los principios humanistas, solidarios, con quienes buscan refugio y amparo. Detrás de este proyecto, bajo la figura de un patronato, figuran los escritores Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Eloy Martínez, Nadine Gordimer y el funcionario internacional Enrique Iglesias.
Casa Refugio Citlaltépetl, como se le denominará, (el volcán más alto de México) se proyecta la creación de la "Cátedra Ciudad de México. Ciudad solidaria. Capital de asilos", que va a cobijar diversos proyectos internacionales vinculados con el tema del amparo a refugiados". Es una càtedra para la vida. La fiesta ya comenzò en el marco con la celebraciòn de los 80 años de Carlos Fuentes, naciò en Panamà y es autor de La regiòn màs transparente, estuvo flanqueado en el Castillo de Chapultepec, por su esposa Silvia, dos premios nobeles de literatura, dos ex presidentes y el mandatario de Mèxico, entre cientos de invitados. En los jardines del Chapultepec estaban tambièn los ausentes, los que Mèxico invitò a vivir y a compartir el àguila y el sol, caras de una misma moneda. No sólo hicieron su historia personal, sino la de Mèxico.
México ha sido tradicionalmente un país de asilo de destacados escritores de España, Argentina, Chile, Guatemala, Colombia, Rusia etc. No sólo México ha recibido a los perseguidos, sino a artistas que han visto en el país el sitio ideal para hacer y proyectar sus obras, profundizar en la vida, alcanzar la libertad posible. José Stalin, Francisco Franco, Augusto Pinochet, las juntas militares de Argentina y Uruguay, produjeron un gran oleaje de inmigrantes, exiliados, polìticos que encontraron su patria en Mèxico. Hasta 1973, Chile disputaba ese honor: "O el asilo contra la opresiòn". Las dictaduras de Guatemala le abrieron un gran hueco al alma de la naciòn centroamericana y aùn siguen saliendo hombres y mujeres de ese paìs hacia Mèxico. Toda Amèrica es un trasvasije de gente hacia uno y otro lado, es cierto, por las feroces dictaduras de Somoza, Trujillo, Duvalier, Strossner, los 50 años de guerra en Colombia, el medio siglo que cumplirà la Revoluciòn cubana. Los demonios empujaban hacia otros destinos para salvar el pellejo, hacer la vida en otras geografìas. El Cono Sur llegò a ser tierra de nadie. El ùltimo apaga la luz, fue la metàfora de esa època.
El viejo y poderoso imán, la vocación de México, su política de puertas abiertas para recibir a los perseguidos, a la cultura, es su mejor carta de presentación y un sello imborrable en la memoria de escritores y viajeros.
En 1875, José Martí, el Apòstol cubano, visita por primera vez México, presenta una obra de teatro, escribe en periòdicos, sale de México rumbo a La Habana, vuelve, se casa y viaja a Guatemala. Y regresa a México por última vez en 1894 para volver a su patria cubana y morir en Dos Ríos el 19 de mayo de 1895. Leòn Trotsky, el legendario formador del Ejèrcito Rojo, autor de Literatura y Revoluciòn, Historia de la Revoluciòn rusa, La revoluciòn permanente, entre numerosas obras, serìa recibido por Frida Kalho en 1938 en el puerto de Tampico. En agosto de 1940, un enviado de Stalin asesinaría a Trotsky en el escritorio de su casa en el DF. Ramón Mercader, agente de la policía secreta stalinista (GPU), bajo la falsa identidad de Jacson Mornard, se hizo pasar por hijo de un diplomático belga. Ya Mercader se había convertido en amante de Sylvia Agelof, militante trotskista norteamericana, quien fungìa como secretaria de Trotsky.
Leòn Felipe, el farmacèutico y poeta español, llegarìa a Mèxico en 1922. Pero la rica y pujante inmigraciòn española, impulsada por la Guerra Civil, transformarìa y enriquecerìa la vida intelectual mexicana y tambièn la futura economìa. Tina Modotti, la sensual y revolucionaria fotógrafa italiana, llega a Mèxico en 1922, donde harìa historia. Trabajò su obra fotogràfica, artìstica y social, con la piel de Mèxico. La bella Tina perdiò a su amante, el revolucionario Julio Antonio Mella, acribillado, cuando paseaba con èl una de esas noches mexicanas. Los mortales de su tiempo, la condenarìan por amar tanto la libertad. Por intrigas fue expulsada de Mèxico en 1930 y regresò asilada en 1939 bajo un nombre falso. Pero Làzaro Càrdenas anuló su expulsiòn y trabajò libremente hasta su muerte, en 1942.
En 1944 el escritor guatemalteco, Augusto Monterroso, (nacido en Tegucigalpa) autor del cuento màs corto del mundo, se asilò en Mèxico. Pero como Mèxico es un paìs de oportunidades, se volviò a asilar en 1956. La suerte de Mèxico de tener la puerta abierta, es que Amèrica latina es un volcàn de inestabilidades durante el siglo XX. El segundo exilio de Monterroso habìa sido Santiago de Chile. Entre otra de las curiosidades de Monterroso, escritor indiscutido, es que no terminò la primaria.
La catalana Alaìde Foppa, una feminista irreductible y pionera en el gènero en Mèxico, llegò en 1954 al DF, con su esposo Alfonso Solórzano, colaborador del régimen democrático guatemalteco de Jacobo Arbenz Guzmán.
Ejerciò como catedrática en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde impartió la materia Sociología de la Mujer.
Alaíde Foppa fundó en 1975 la revista Fem, primera publicación feminista en México. Dirigiò y condujo el Foro de la Mujer en Radio Universidad. "Foppa fue secuestrada el 19 de diciembre de 1980 en la ciudad de Guatemala por presuntos miembros de la inteligencia militar conocida como G-2, al lado de su chofer Actúm Chiroy. Desde ese día nadie volvió a saber del paradero de ambos." Había regresado de su exilio mexicano, esta poeta hija de guatemalteca y padre argentino.
El narrador colombiano, autor de la Soledad de Amèrica, copista de la gran realidad macondiana, testimoniador incurable de la humillaciòn de nuestros pueblos avasallados por las miserias, el poder transnacional y la corrupciòn de gobiernos y polìticos inescrupulosos con esa moral amarilla de ratas de cloacas, cronista perse, periodista por vocaciòn, Gabriel García Màrquez se dejò caer en 1955 en Mèxico, el DF, desde Nuevo Laredo, Estados Unidos, para escribir definitivamente Cien Años de Soledad. Gabo, irìa y vendrìa por el mundo, hasta hacer verano en la recièn inaugarada Estaciòn palabra Gabriel García Màrquez, allì en Laredo fronterizo, por donde entrò a Mèxico. El paìs azteca, generoso y agradecido con sus escritores y artistas exiliados, rinde estos homenajes en vida. No olvidemos que cuando Gabriela Mistral, saliò humillada de Chile por la crìtica pacata y provinciana de la època, Mèxico la invitò a organizar la educaciòn y la recibiò en el Zòcalo en un acto multitudinario. Despuès le erigirìa estatuas en vida. El sol de Mèxico brilla de distintas maneras y conserva sus rayos con el tiempo y las èpocas, afortunadamente.
En estos dìas se han reunido dos iconos del Boom, 40 años despuès de esos tiempos de oro para la literatura latinoamericana: Fuentes y Garcìa Màrquez, y curiosamente se hablò en los pasillos del èxito de Roberto Bolaño en Estados Unidos, otro parroquiano del exilio mexicano. Àguilas de un mismo Mèxico que no pierde sus alas. Pero la historia es un pequeño detalle en la memoria de este relato.
Y nada màs parecido que un volcàn agotado en sì mismo, Mèxico, Cuernavaca, acogiò al inglès Malcom Lowry, quièn acuñò la extraña frase que retratarìa su pasiòn por Mèxico." No me gustarìa vivir en Mèxico, pero no me importarìa morir en Mèxico". Lowry era un exiliado de sus propios fantasmas, de sì mismo. Mèxico es su vida y muerte y allì escribirìa Bajo el volcàn, una de las màs grandes novelas del siglo XX. Èl la presentaba asì: "En una carta a su editor Lowry afirmó con soltura que su novela "podía tomarse como una sinfonía, una ópera o también como un poema, una canción, una tragedia, una comedia, una farsa; era una obra superficial, profunda, entretenida y aburrida, una profecía, un panfleto político, un criptograma, un filme de peripecias, una advertencia en la pared; también podría ser vista como una máquina".
En Mèxico encontrò sus fantasmas y conversò con ellos. El infierno no le pisaba los pies, èl lo llevaba en sus propios zapatos. Querìa estar en un lugar que le llenara todas sus contradicciones, que no eran pocas.
M.L. se fundirìa con Mèxico hasta las últimas consecuencias, porque èl buscaba a Mèxico con desesperaciòn para escribir su obra, vivir su vida, deambular con sus fantasmas. Lowry, finalmente se suicidò, ya había jugado. Alvaro Mutis, poeta y narrador colombiano. llega a Mèxico en 1954 por otras razones: en bùsqueda de trabajo. A los tres meses es detenido por la Interpol y pasa 15 meses en la càrcel. Leyò y escribiò en la cárcel. Es una de las voces de la seie clàsica Los intocables. Autor de numerosos libros, primer lector de los borradores de Garcìa Màrquez y de ese personaje llamado Maqroll el Gaviero. Nunca fue exiliado, pero se quedò en Mèxico, aunque profesa profunda simpatìa por los reyes del mundo como poder.
Roberto Bolaño, se instalò en la marginalidad de Mèxico, donde las palabras sudan en el seco desierto de la orfandad, se autoexiliò como la Mistral, pero en plena adolescencia a los 13 años y regresò a Chile para apoyar al gobierno de Salvador Allende, que serìa pisoteado pocos dìas desuès por la bota militar pinochetista. Detenido durante ocho dìas, sale en libertad. Meses despuès vuelve al DF. En el Café La Habana de Calle Bucarelli con su amigo poeta, Mario Santiago Papasquiaro, y algunos allegados, comienzan a disparar contra el establecimiento literario llamado Octavio Paz y con un Manifiesto infrarrealista, como en los viejos tiempos de los surrealistas y Huidobro, se promueven como poetas de vanguardia. Bolaño quiso hacer tronar la liteatura de su tiempo, hacer bang bang al Boom...bung, bung, y a su manera lo logrò. Ciertamente amò la literatura como a una doncella solitaria, a la intemperie, a capella, como fue su vida. La última palabra que dijo, fue Mèxico, esta frase tambièn es buena para otro epitafio. Quizàs podrìa tener uno en Mèxico y otro en el mar, para cubrir Barcelona y Chile.
Los infrarrealistas fueron un movimiento tan subterràneo como el silencio y se abrieron paso a travès de perfomances sin dios ni ley, no estaban dispuestos a dejar tìtere con cabeza, pero en verdad no influyeron a nadie, y si lo hicieron, no nos dimos cuenta. Los infrarrealistas patearon la ciudad de Mèxico con todas sus vísceras. Bolaño dejò el DF y dejò la poesìa com oarma de lucha, como presentaciòn editorial. Sus cuentos, Los Detectives salvajes, sobre todo, y 2666, su posiciòn crìtica frente a los escritores de su generaciòn actual y coetàneos, los premios (El Herralde y el Ròmulo Gallegos), lo catapultaron hasta abrir las puertas del competido, singular, nacionalista mercado de la literatura estadounidense.
En su discurso cuando recibiò el premio venezolano Ròmulo Gallegos, explicitò que los narradores y la literatura latinoamericana tenìa autores y no patrias. No es una afirmaciòn quimérica. dio algunos ejemplos, pero allì mismo se autodefiniò: (Bolìvar)"al que no le hubiera disgustado una América Latina unida, un gusto que comparto con el Libertador, pues a mí lo mismo me da que digan que soy chileno, aunque algunos colegas chilenos prefieran verme como mexicano, o que digan que soy mexicano, aunque algunos colegas mexicanos prefieren considerarme español, o, ya de plano, desaparecido en combate, e incluso lo mismo me da que me consideren español, aunque algunos colegas españoles pongan el grito en el cielo y a partir de ahora digan que soy venezolano, nacido en Caracas o Bogotá, cosa que tampoco me disgusta, más bien todo lo contrario. Lo cierto es que soy chileno y también soy muchas otras cosas".
No comparto lo que algunos sostienen que Bolaño sòlo es reconocido por Los Detectives Salvajes y 2666 y por el hecho que se ambientan en Mèxico, con sus noches anàrquicas y mixturas de felicidad e infelicidad, la aventura de la inseguridad, la oscura amabilidad de los dìas inciertos, el oràculo o el quinto ojo que todos buscamos alguna vez. Fue Nocturno de Chile, la novelita que se iba a llamar Tormenta de mierda, la que llevò a la dulce y genial Susan Sontag, a recomendarlo a los traductores norteamericanos.
Bolaño amò màs a la poesìa y a la literatura que asì mismo, y a Mèxico, pero no olvidò a Chile. Ese serìa mi epitafio para este anarquista
Mèxico es el transfondo de tantos viajeros ilustres, que caminan por las vèrtebras de Mèxico, con el higado, las tripas, de Mèxico y respiran con sus pulmones reventados por el oxìgeno del smog, el DF. el desierto, su mar, las tardes aniquiladas de Mèxico, como D. H. Lawrence, , Graham Greene, William Burroughs, Jack Kerouac, André Breton, Antonin Artaud, Aldous Huxley , Paul Morand, Italo Calvino, Hart Crane y muchos màs.
El poeta argentino, Juan Gelman, acosado por la Triple A, dejò Buenos Aires, con destino a Italia, donde perdiò su voz literaria por el idioma, confesarìa màs tarde desde su exiliò en el DF a partir de 1989. En diversas entrevistas ha dicho que su casa y amor estàn en Mèxico. Las dictaduras de Chile y Argentina habìan quemado libros, en un alarde de purificaciòn. Escritores, artistas, mùsicos, eran asesinados y la diàspora volaba por el aire. Muchos partieron a La Habana, Parìs, Londres, Suecia, Australia, Canadà, Panamà, Brasil, y Moscù, entre otros paìses.
Siempre en el telòn de fondo, Mèxico, el paìs del asombro, Tenochtitlàn, en la memoria. Recuerdo cuando sobrevolè por primera vez el DF en 1969 y se llenò mi imginaciòn de la noche azteca, millones de lucecitas en un manchòn inenarrable de sueños y desafìos. Fue mi primer paisaje real extranjero al alcance de mi mano e imaginación. A medida que descendìa el aviòn al gran valle, la historia leìda y estudiada en el colegio se agolpaba en mi memoria real, el mito del dios barbado de Hernàn Cortès y su Noche triste, sus naves quemadas ardiendo a las puertas de una nueva historia, miles de indìgenas masacrados, el visitante dìscolo de Tenochtitlàn convirtiendo el oro de Mèxico en lingotes transportables para la Metròpoli imperial, y Moctezuma cediendo su imperio con làgrimas en los ojos y ordenando obediencia al futuro conquistador.
Conforme a sus deseos, sus restos descansan sus restos descansan actualmente en el Hospital de Jesús de la Ciudad de México. Me refiero a H. Cortès, desde luego.
Rolando Gabrielli©2008

lunes, noviembre 17, 2008

La bolsa o la vida


¿El mundo es rehén de su propia fantasía? ¿O la imaginación es un negocio de nunca acabar? ¿Se encontró el talón de Aquiles del capitalismo o Wall Street es uno de los Caballos de Troya?
Salgamos a adorar la razón, porque la fiebre no está en las sábanas. ¿La bolsa o la vida, es esa la cuestión.?¿En qué pensabas Paulo Sergio, cuando abriste fuego a tu tórax en plena sesión? La bolsa de Sao Paulo explotó en una burbuja de silencio y descubrimos que hay más interrogantes que respuestas y menos soluciones aún. La bolsa no se detiene, pero la vida sí...
Este es el cable, dejemos que explique los hechos y como bien anota el periodista, cuando ocurrieron los hechos, la bolsa estaba subiendo...¿La vida sube y baja en esta apuesta ?
La fotografìa es una libre interpretación nuestra...

Corredor bursátil intenta suicidarse de un disparo en la bolsa de Sao Paulo

"Un corredor bursátil se pegó un tiro en plena sesión de la Bolsa de Mercaderías, Futuros y Valores de Sao Paulo y resultó gravemente herido, informó la institución. Paulo Sergio Silva, de 36 años y corredor del banco Itaú, se disparó en el tórax en la sede de la bolsa y fue socorrido en el ambulatorio del mismo edificio. Después, ante la gravedad de su estado, fue llevado a un hospital de Sao Paulo. La administración de la bolsa y las autoridades desconocen hasta ahora los motivos que llevaron al operador a atentar contra su propia vida. La Bolsa en esos momentos estaba experimentando una ligera subida, aunque al cierre perdió 0,20 %. En lo que va de año, el mercado paulista ha perdido más del 40 % de su valor. Pese a la conmoción que causó este intento de suicidio, los negocios continuaron con normalidad en la plaza brasileña, que negocia acciones y materias primas".

La puerta



¿Cuàl es tu nombre?
Rolando Gabrielli
y a mì que me importa.
¿Què has hecho?
Todo lo posible
e imposible
por encontrar una respuesta.
A mì no me importarìa
si no supiera
que hay un puerta,
àbrela.
Rolando Gabrielli©2008

sábado, noviembre 15, 2008




Esta es la ciudad,
la luz brilla sobre el mar
el mar
sobre la luz extranjera
Extranjera es mi memoria
insomnio de la noche
pasos en la oscuridad
que son tus pasos, el mar,
la sombra brilla en la luz
de la ciudad
Ciudad del extranjero
rolando gabrielli©2008

El bien y el mal


El bien y el mal
usan sábanas blancas,
puros bostezan y rezan
en una misma cama,
finalmente,
se anulan
como dos paralelas
no se tocan.
Rolando Gabrielli©2008

viernes, noviembre 14, 2008


La espuma vieja marea,
los muertos vagan peces,
esclavos en vapores color acero
cruzan océanos azules,
bajo cielos plomizos derrotados
expulsan de sus bocas
el murmullo de otros continentes,
no convencen a nadie,
las islas caen,
detrás de los remos y espadas,
un estandarte nuevo
sobre la línea de algún horizonte,
la memoria no supera a la historia,
repite la luz oscura
y los muertos se vuelven náufragos
y los vivos naufragan con los ojos abiertos.
Respira, respira, el mar, el mar,
destino inmóvil acuarela líquida
deslumbrante sol, el pez, sus aguas.
¿Por qué las monedas cambian de valor,
de mano,
signos que ruedan,
imágenes
que acuñan la paz, la guerra,
y tintinean esclavas?.
Sólo veo vagas imagenes detrás de un puente,
la ciudad de dos caras,
con sus huesos la fundaron,
pasos del pasado,
mercancías hacia una misma puerta,
el futuro no acude si no es invitado,
el presente seguirá siendo presente.

jueves, noviembre 13, 2008

Ojo con el ojo



Ojo con el ojo, la luz

de este otro Sol que amanece

del ruinoso polvo, escombro

cósmico que mira la estrella

la luz más cercana

y es rojo en el rojo, el abismo.

Rolando Gabrielli©2008

¿Patinazo del New York Time?








La historia del periodismo está llena de grandes verdades, mentiras vulgares, maquilladas, de actos verdaderamente heroicos, sacrificios, cumplimiento intachable de la ètica, de errores involuntarios por falta de investigaciòn 0 de soberbia, de indiferencia, complicidad e irrespeto por la opiniòn pùblica. En 38 años de profesiòn he visto eso y un poco màs, en Amèrica latina donde he ejercido, desde Reportero, Corresponsal, Editor, Director y Freelance, donde mejor me he sentido, porque allì se repira en profundidad la verdad y la libertad nunca se hace sombra asì misma. Hoy13 de noviembre se conmemora el dìa del Periodista en Panamà, el dìa en que Gaspar Octavio Hernàndez, periodista, poeta, cronista contestario, fue encontrado muerto sobre su màquina de escribir, en el diario La Estrella de Panamà. El periodismo ha cambiado 180 grados desde aquellos dìas y lo seguirà haciendo, pero se repiten los errores sobre la misma piedra, una y mil veces. La verdad seguirà siendo indivisible de los hechos y de la propia profesiòn, que se sustenta en ella para ser libre y cumplir a cabalidad con su rol social.
Me sorprende que un periòdico del nivel, tradiciòn e historial del New York Time, haya incurrido recientemente en un error que supera la ignorancia. La vìctima inocente es un escritor que ha ingresado con bombos y platillos al mercado del libro en Estados Unidos, el chileno Roberto Bolaño, poeta, cuentista y novelista, ya fallecido. Sus dos mega novelas, Los Detectives Salvajes y 2666, fueron traducidas recientemente y circuladas en el mercado norteamericano. Mientras el pùblico, sus admiradores, cìrculos literarios festejan este hecho y reconocimiento històrico de un novelista latinoamericano, del habla castellana, el diario neoyorkino en una nota sobre 2666, suscrita por Jonathan Lethem, se informa y afirma que Roberto Bolaño muriò por su vieja adicciòn a la heroina. The Chilean exile poet Roberto Bolaño, born in 1953, lived in Mexico, France and Spain before his death in 2003, at 50, from liver disease traceable to heroin use years before.
Hasta donde hemos podido informarnos, Bolaño fumaba mariguana, como cualquier ciudadano, comùn y corriente. El blogger chileno Antonio Dìaz Oliva, se refiere a este tema y deja la duda. Bolaño muriò como consecuencia de una afecciòn hepàtica. Es algo difícil esconder un adicciòn de esa naturaleza y no se trata de una vitamina que contribuye a la escritura. Se ha abierto una incógnita yel NYT ha lanzado la primera piedra o se ha tropezado en ella.?
Un relato intitulado, El peor verano de mi vida, advierte Antonio Dìaz Oliva, quizàs sea el detonante de la nota de J L, el cual dice asì:

EL PEOR VERANO DE MI VIDA
Playa
ROBERTO BOLAÑO
Dejé la heroína y volví a mi pueblo y empecé con el tratamiento de metadona que me suministraban en el ambulatorio y poca cosa más tenía que hacer salvo levantarme cada mañana y ver la tele y tratar de dormir por la noche, pero no podía, algo me impedía cerrar los ojos y descansar, y ésa era mi rutina, hasta que un día ya no pude más y me compré un trajebaño negro en una tienda del centro del pueblo y me fui a la playa, con el trajebaño puesto y una toalla y una revista, y puse mi toalla no demasiado cerca del agua y luego me estiré y estuve un rato pensando si darme un baño o no dármelo, se me ocurrían muchas razones para hacerlo, pero también se me ocurrían algunas razones para no hacerlo (los niños que se bañaban en la orilla, por ejemplo), así que al final se me pasó el tiempo y volví a casa, y a la mañana siguiente compré una crema de protección solar y me fui a la playa otra vez, y a eso de las 12 me marché al ambulatorio y me tomé mi dosis de metadona y saludé a algunas caras conocidas, ningún amigo o amiga, sólo caras conocidas de la cola de la metadona que se extrañaron de verme en trajebaño, pero yo como si nada, y luego volví caminando a la playa y esta vez me di el primer chapuzón e intenté nadar, aunque no pude, pero eso ya fue suficiente para mí, y al día siguiente volví a la playa y me volví a untar el cuerpo con protección solar y luego me quedé dormido sobre la arena, y cuando desperté me sentía muy descansado, y no me había quemado la espalda ni nada de nada, y así pasó una semana o tal vez dos semanas, no lo recuerdo, lo único cierto es que cada día yo estaba más moreno y aunque no hablaba con nadie cada día me sentía mejor, o diferente, que no es lo mismo pero que en mi caso se le parecía, y un día apareció en la playa una pareja de viejos, de eso me acuerdo con claridad, se veía que llevaban mucho tiempo juntos, ella era gorda, o rellenita, y debía de andar por los 70 años aproximadamente, y él era flaco, o más que flaco, un esqueleto que caminaba, yo creo que eso fue lo que me llamó la atención, porque por regla general apenas me fijaba en la gente que iba a la playa, pero en éstos me fijé y la causa fue la delgadez del tipo, lo vi y me asusté, coño, es la muerte que viene a por mí, pensé, pero no venía a por mí, sólo era un matrimonio viejo, él de unos 75 y ella de unos 70, o al revés, y ella parecía gozar de buena salud, y él hacía pinta de que iba a palmarla en cualquier momento o de que ése era su último verano, al principio, pasado el primer susto, me costó alejar mi mirada de la cara del viejo, de su calavera apenas recubierta por una delgada capa de piel, pero luego me acostumbré a mirarlos con disimulo, tirado en la arena, bocabajo, con la cara cubierta por los brazos, o desde el paseo, sentado en un banco frente a la playa, mientras fingía que me quitaba la arena del cuerpo, y me acuerdo de que la vieja siempre llegaba a la playa con un parasol bajo cuya sombra se metía presurosa, sin bañador, aunque a veces la vi con bañador, pero más usualmente con un vestido de verano, muy amplio, que la hacía parecer menos gorda de lo que era, y bajo el parasol la vieja se pasaba las horas leyendo, llevaba un libro muy grueso, mientras el esqueleto que era su marido se tiraba sobre la arena, vestido únicamente con un trajebaño diminuto, casi un tanga, y absorbía el sol con una voracidad que a mí me traía recuerdos lejanos, de yonquis disfrutando inmóviles, de yonquis concentrados en lo que hacían, en lo único que podían hacer, y entonces a mí me dolía la cabeza y me iba de la playa, comía en el Paseo Marítimo, una tapa de anchoas y una cerveza, y después me ponía a fumar y a mirar la playa a través de los ventanales del bar, y luego volvía y allí seguía el viejo y la vieja, ella debajo de la sombrilla, él expuesto a los rayos del sol, y entonces, de manera irreflexiva, a mí me daban ganas de llorar y me metía en el agua y nadaba, y cuando ya me había alejado bastante de la orilla miraba el sol y me parecía extrañoqueestuviera allí, esa cosa grande y tan distinta de nosotros, y luego me ponía a nadar hasta la orilla (en dos ocasiones estuve a punto de ahogarme) y cuando llegaba me dejaba caer junto a mi toalla y me quedaba mucho rato respirando con dificultad, pero siempre mirando hacia donde estaban los viejos, y luego tal vez me quedaba dormido tirado en la arena, y cuando me despertaba la playa ya empezaba a desocuparse, pero los viejos seguían allí, ella con su novela bajo la sombrilla y él bocarriba, en la zona sin sombra, con los ojos cerrados y una expresión rara en su calavera, como si sintiera cada segundo que pasaba y lo disfrutara, aunque los rayos del sol fueran débiles, aunque el sol ya estuviera al otro lado de los edificios de la primera línea de mar, al otro lado de las colinas, pero eso a él parecía no importarle, y entonces, en el momento de despertarme yo lo miraba y miraba el sol, y a veces sentía en la espalda un ligero dolor, como si aquella tarde me hubiera quemado más de la cuenta, y luego los miraba a ellos y luego me levantaba, me ponía la toalla como capa y me iba a sentar en uno de los bancos del Paseo Marítimo, en donde fingía quitarme la arena que no tenía de las piernas, y desde allí, desde esa altura, la visión de la pareja era distinta, me decía a mí mismo que tal vez él no estuviera a punto de morir, me decía a mí mismo que el tiempo tal vez no existía tal como yo creía que existía, reflexionaba sobre el tiempo mientras la lejanía del sol alargaba las sombras de los edificios, y luego me iba a casa y me daba una ducha y miraba mi espalda roja, una espalda que no parecía mía sino de otro tipo, un tipo al que aún tardaría muchos años en conocer, y luego encendía la tele y veía programas que no entendía en absoluto, hasta que me quedaba dormido en el sillón, y al día siguiente vuelta a lo mismo, la playa, el ambulatorio, otra vez la playa, los viejos, una rutina que a veces interrumpía la aparición de otros seres que aparecían en la playa, una mujer, por ejemplo, que siempre estaba de pie, que jamás se recostaba en la arena, que iba vestida con la parte de abajo de un biquini y con una camiseta azul, y que cuando entraba en el mar sólo se mojaba hasta las rodillas, y que leía un libro, como la vieja, pero esta mujer lo leía de pie, y a veces se agachaba, aunque de una manera muy rara, y cogía una botella de pepsi de litro y medio y bebía, de pie, claro, y luego dejaba la botella sobre la toalla, que no sé para qué la había traído si no se tendía nunca sobre ella y tampoco se metía en el agua, y a veces esta mujer me daba miedo, me parecía excesivamente rara, pero la mayoría de las veces sólo me daba pena, y también vi otras cosas extrañas, en la playa siempre pasan cosas así, tal vez porque es el único sitio en donde todos estamos medio desnudos, pero que no tenían demasiada importancia, una vez creí ver a un ex yonqui como yo, mientras caminaba por la orilla, sentado en un montículo de arena con un niño de meses sobre las piernas, y otra vez vi a unas chicas rusas, tres chicas rusas, que probablemente eran putas y que hablaban, las tres, por un teléfono móvil y se reían, pero la verdad es que lo que más me interesaba era la pareja de viejos, en parte porque tenía la impresión de que el viejo se iba a morir en cualquier instante, y cuando pensaba esto, o cuando me daba cuenta de que estaba pensando esto, el resultado era que se me ocurrían ideas disparatadas, como que tras la muerte del viejo iba a ocurrir un maremoto, el pueblo destruido por una ola gigantesca, o como que iba a ponerse a temblar, un terremoto de gran magnitud que haría desaparecer el pueblo entero en medio de una ola de polvo, y cuando pensaba lo que acabo de decir ocultaba la cabeza entre las manos y me ponía a llorar, y mientras lloraba soñaba (o imaginaba) que era de noche, digamos las tres de la mañana, y que yo salía de mi casa y me iba a la playa, y en la playa encontraba al viejo tendido sobre la arena, y en el cielo, junto a lasotrasestrellas, pero más cerca de la Tierra que las otras estrellas, brillaba un sol negro, un enorme sol negro y silencioso, y yo bajaba a la playa y me tendía también sobre la arena, las dos únicas personas en la playa éramos el viejo y yo, y cuando volvía a abrir los ojos me daba cuenta de que las putas rusas y la chica que siempre estaba de pie y el ex yonqui con el niño en brazos me contemplaban con curiosidad, preguntándose acaso quién podía ser aquel tipo tan raro, el tipo que tenía los hombros y la espalda quemados, y hasta la vieja me observaba desde la frescura de su sombrilla, interrumpida la lectura de su libro interminable por unos segundos, preguntándose tal vez quién era aquel joven que lloraba en silencio, un joven de 35 años que no tenía nada, pero que estaba recobrando la voluntad y el valor y que sabía que aún iba a vivir un tiempo más.

miércoles, noviembre 12, 2008



Tomaba un helado de fresa, natural, frente al sol, cuando escuché por primera vez la palabra colapso. La entendí de inmediato, porque se trataba del tráfico vehicular frente a mí. Me imaginé los filtros, radiadores, las bujías, los pistones, la inocente bomba de la gasolina volando como nubes errantes por la ciudad, piezas enloquecidas. La humedad detenía el viento, los automóviles rosaban sus narices calidas y la ciudad era una postal de hierro y vidrios. Nada se movía. El colapso total y la esquizofrenia del día, el tiempo humano. Seguí con mi helado en un aparte de la avenida como si esperara que la inocencia viniera a buscarme y a consolarme ante este día de manicomio. Colapso, me dije, me sonó a calabozo, a prisión, fin de la libertad, a punto final. No tenía más que el día por delante, las horas humanas posibles. Esperé que el elefante se moviera como una masa de pizza e ingresé al asfalto y me fui, como pude, en silencio, con resignación, un poco de heroismo, si alguien me hubiese visto.
En días pasados cuando encendí el televisor, escuché la palabra con un apellido y una repercusión de bomba atómica: colpaso financiero. Ya no dejaría de sentir, sonar, repicar las campanitas de Wall Street como el eco alucinado del infierno. El presente como una alpargata y el futuro, un acordeón indescifrable.
La marcha del fracaso insomne y de la gananacia insaciable, van de una mano gemela de diez dedos, pero que al final del día se deshace como una pompa de jabón. cada una vuelve a su cuerpo natural, sin memoria, sin nada en la mano, como si la noche trepara en silencio los escalones de una memoria inexistente.

Querido Diario (graffitiPoem)


Rayo el verso en la muralla
sin ortografìa ni palabras bonitas
sòlo para que crezca en quien lo mire,
como los escombros y ruinas
del amor la tristeza la rabia el sexo
lo inùtilmente perdido, de eso escribo,
en la calle y veràn tu nombre
sobre el cemento que sangra mi herida
como una rosa
en la insignificante noche,
donde la loba inmensa devora la sombra
de un verbo que arranca mis ojos.
Rolando Gabrielli©2008

lunes, noviembre 10, 2008

Bolaño vuelve a Buenos Aires en gloria


"Le debo a (Nicanor) Parra no sólo mi poesía; le debo a Parra toda mi obra literaria. Me ha enseñado mucho, me ha enseñado a reírme, a tomar la literatura con sentido del humor. Si no hubiera leído a Parra, probablemente no habría llegado a leer a Lawrence Stern. Y ya para finalizar, Parra es como mi atadura telúrica literaria a Chile. Cuando leo a Parra estoy leyendo también, además de estar leyendo al mejor poeta en español vivo, a un compatriota y me recuerda cosas de mi infancia, de mi adolescencia" Roberto Bolaño


Roberto Bolaño se tuteò con la literatura argentina y endeudò con sus leidos y admirados Cortàzar, Borges, Lamborghini, pero eso no le quitò un pelo a su potente y original prosa, a la lucidez y compromiso de su palabra. El boom, la literatura castellana necesitaba un autor que se atreviera a desbocar su caballo barranco arriba. Asì, escribiò y viajò a pelo por las playas, desiertos, montañas, los pozos olvidados de la marginalidad, las grandes ciudades y los escondrijos del alma bastarda de cualquiera de sus patrias reales y adoptivas. Bolaño tuvo que soñar antes de tiempo, porque el calendario le prohibiò el èxito, la permanencia normal a un cuerpo desmadrado en el corazòn de su hìgado. Vomitò lenguas de fuego como el hombre del circo y cosechò aplausos, ira, indiferencia, admiraciòn tardìa, envidia, y lectores que se siguen sumando y repitiendo en sus páginas asombrados.
Estarìa muerto de la risa con sus reconocimientos post morten, con estos homenajes de "escritor invitado" en Ferias, universidades, mesas redondas y toda esta parafernalia que rodea su obra y persona ya mìtica, ya no de este mundo. Bolaño vuelve a Buenos Aires, una ciudad que pienso, amaba, por cuestiones tal vez literarias, aproximaciones viscerales con los narradores emblemàticos que son porteños de corazòn y por tantas razones que habrìa que preguntarle. La noticia es que será homenajeado en la primera edición del Festival Internacional de Literatura en Buenos Aires (Filba). La fiesta literaria entorno a Bolaño-Belano, es este mièrcoles, en elMuseo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) FILBA apunta a poner en escena el movimiento centrífugo de desplazamientos, descentramientos, migraciones, mudanzas y transformaciones que experimenta en la actualidad la literatura, a partir de un intenso recorrido por los circuitos de expresión que no cesan de reinventarse, anunciaron sus organizadores.
(Después de Bolaño). Tratará sobre la figura de Roberto Bolaño como uno de los autores más importantes de las últimas décadas y sobre la huella que dejó su obra en sus contemporáneos y en las generaciones siguientes.
Martín Kohan (Argentina, 1967) escritor, enseña Teoría Literaria en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de la Patagonia. Obtuvo el Premio Herralde de novela en 2007. Juan José Becerra (Argentina, 1965) es escritor, crítico literario y periodista. Fue gestor cultural y enseñó guión cinematográfico en La Plata. Gonzalo Garcés (Argentina, 1974) es escritor y periodista, actualmente vive en Chile. Es colaborador habitual de diversos medios de España y Latinoamérica. Dialogarán con Edmundo Paz Soldán (Bolivia, 1967), doctor en Literatura Hispanoamericana y profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Cornell, Estados Unidos, adonde vive. Publicó el libro Bolaño Salvaje (2008), en colaboración con Gustavo Faverón Patriau, publicado por editorial Candaya de España.)
La necrofilia chilena fue màs lejos para entenderlo, amarlo, venerarlo y perdonarse asì mismos, crearon la Cátedra Bolaño. Es un país donde los reconocimientos llegan cuando se comprueba y certifica que el muerto ya no respira. Se dice que en Chile llegò primero el reconocimiento de la obra de Bolaño y la realidad es que no figuraba en el afiche confeccionado por las autoridades culturales que fue presentado en la Feria de Colombia, donde Chile era paìs invitado. Una muestra para el botón històrico de la literatura chilena, su eterno ninguneo.
Desde antes de su muerte he venido recomendando su lectura en Panamà. Nada oficial, ni personal, sino para leer algo diferente. He tenido distinta suerte y receptividad. Yo comprè una ediciòn de Los Detectives Salvajes en el popular drugstore llamado Arrocha, ediciòn que guardo con celo, porque le faltan no pocas pàginas. Como èl libro desapareciò, lo comprè posteriormente en Colombia o Mèxico para poder leerlo. Era un vulgar desconocido aquì. Escritor de muchas páginas, algo difíciles, porque escribe para un lector algo iniciado y para escritores. Exige dedicaciòn, algunas referencias, atenciòn. Es una novela como un largo largometraje. Distintos escenarios sobre uno mismo, la realidad, la mirada del autor, sus pasos, y esa manera peculiar de intrudcirse asì mismo en la historia, relatarse, contarse, mirarse para seguir viendo el futuro, un escombro no resuelto del pasado.
Visitàbamos con amigos unas exposiciones en la Zona Rosa de Panamà y en esas conversaciones que no tienen paradero, ni rumbos, en el què haces y de pronto ¿leiste a Bolaño?- ¿Quièn es? _Un escritor interesante, fudamental, de esta època, pero ya falleciò. Para ti puede serlo, no lo conozco y por què debo creer. - La mujer estaba en su yo oscuro, letal, inundada de una ignorancia escandalosa.- Por què va a ser importante, por que tù lo dices, se reafirmò y yo me cambiè de ventanilla, de aire y dejè pasar la espesa atmósfera que pudo llenarse de màs ruido innecesario. Bolaño brillaba hace unos meses por su ausencia en librerìas y cìrculos literarios, despuès de todo era chileno como quien lo recomendaba, "publicitaba". Hasta que llegò 2666, que se estrenó hace un tiempo en Estados Unidos traducida al inglès, como Los Detectives Salvajes, que abrieron el pasillo oscuro de la literatura castellana en en lector estadounidense. Aun asì el patio aquì era indiferente a ese narrador. Los escritores son personas pùblicas, porque sus libros circulan y ahì en cada pàgina se refleja algo de la vida, los sueños, del gran espectàculo personal y colectivo, ese escenario interior del hombre y las cosas, lo que queda despuès del sudor. Nadie te invita al espejo de la realidad, pero el cristal está para ser visto y èl te mira por si no eres capaz de reconocerlo.
La literatura filtra las ojeras, risas, los espasmos de un escritor. El lector se alinea detràs de la sombras que producen màs sobras hasta que se haga claridad en el texto y nunca se sabrà todo lo que quiso decir el autor, ni lo que seguirà interpretando el lector a los largo de tiempo. Ese es uno de los aportes de la verdadera literatura: seguir soñando, descubriendo mundos con el lector.
Roberto Bolaño no sólo escribiò, sino trabajò por y para hacer una diferencia y se enfrentò al pesado fardo del Boom latinoamericano. Fue un Mohicano solitario, con su humor àcido, sin concesiones, se atravesò con su hìgado y disparò. El blanco no era invisible. Las cabezas rodaban. El francotirador, francamente daba la cara, no se escondía. Bolaño creaba espacios en su novelas, literatura, y entraba en acciòn en la vida real. Se la jugò para cortar de un tajo el Boom e inaugurar una nueva etapa. Esa fue una de sus grandes apuestas. Ahora su obra es la que abre espacios y lo instala en las mesas redondas como un convidado de piedra.
En uno de sus viajes de Bolaño a Chile, al parecer tuvo un desencuentro con la mujer del poeta Raúl Zurita, el que Bolaño màs tarde negarìa o lo pasarìa como algo sin mayor importancia. Zurita, al parecer no lo perdonò y en enero de este año, en la ediciòn nùmero 9 del periòdico El carajo, escribiò una nota sobre 2666. Y no podìa comenzar de una manera màs directa, a quien le llamarìa el poeta de Ricardo Lagos: "2666 me intriga, y no porque sea una obra maestra, por el contrario, es una novela convencional que tiene un problema grave y sin solución intermedia: o le sobraron 800 páginas o le faltaron 800 páginas. Es así, pero al mismo tiempo posee una cualidad que en literatura sólo se la pueden permitir los grandes fracasos, esto es que los problemas que a veces esas derrotas abren son de tal magnitud y poder, que los hacen mucho más cruciales que el hecho de que las obras que los contienen no los resuelvan. Es el caso de 2666. En ese sentido este relato tiene al menos tres méritos que no dejan de ser impresionantes: el primero es su notable título, seco, oscuro, inquietante, el segundo es que leerlo inevitablemente es releer otras obras que sí son maestras: Tolstoy, Flaubert, el Joyce del Ulises y del Finnegans Wake, Kafka, la tetralogía final de Mishima, cosa que sucede con muy pocos autores y, el tercero, es que contiene 300 y tantas páginas, aquellas que no sobraron, que en el contexto de la narrativa en castellano son de las más extraordinarias de los últimos 30 años. "
Al margen de este y otros comentarios, a los que se exponen los libros y escritores, Bolaño alcanzò a decir de 2666: "es una obra tan bestial, que puede acabar con mi salud, que ya es de por sí delicada. Y eso que al terminar Los detectives salvajes me jurè no hacer nunca más una novela: llego a tener la tentación de destruirla toda, ya que la veía como un monstruo que me devoraba." Bolaño se biografiaba dentro de su literatura, poesìa, marcaba su entorno como un lobo solitario, fràgil fìsicamente, tenaz, testarudo, testimonial, con un gran temple y de tes pàlida, que merodeaba sus vísceras propias y ajenas, un animal literario contudente. No estaba sòlo en su literatura, porque viajaba de un tiempo a otro, de un escenario històrico a otro, daba grandes zancadas en el tiempo fìsico de su narrativa: Mèxico, Europa, Chile, Estados Unidos. Espacios y acontecimientos històricos.
Este y otro Bolaño, el que es, fue, el que nos visita con su literatura, es el que analizaràn en Buenos Aires. Deja señales, como poeta y busca sus propias huellas, como detective. Hace un par de noches hicimos un ejercicio en un restaurante mexicano, Los Chilangos, y creo que a Roberto le hubiese gustado esta manera coloquial de aproximarse a sus textos. La misma textura de los locales y negocios de artesanía, cafeterías de Santa Fe, en New Mexico, ese color arcilla rosada que se mimetiza con las puestas de sol, un paisaje natural, de lujo. En una de las alas del centro comercial Camino de Cruces, esta ese pequeño espacio de México, cuyo significado se debe a las personas que dejan el DF, casa matriz de los sueños de Bolaño. El se transformaría años más tarde en un chilango. Mientras llegaban las vasijas de piedra volcánica con el queso ardiendo y los chorizos molidos, caía una cerveza Corona como ese fresco atardecer de Panamá. La ciudad se dibujaba en el crepúsculo tropical, en un horizonte cercano, donde despuntan rascacielos y avisos de neón. El escenario crepusculario de Los Detectives salvajes. Se me vino de pronto el DF con esa realidad de rara memoria en el presente y se dibujó la ciudad. El DF iniciático de los poetas de Bolaño. México es el corazón de su obra, allí vivió una década, y dijo que podría olvidarse del DF y México, pero no del amor. "Ese país mágico, que él y nadie más llamaba México DF", refrenda en su poema Devoción de Roberto Bolaño, en su libro póstumo La Universidad desconocida. Sí, su poesía nos permite adentrarnos más en él como individuo, que después de todo es lo que más interesa para definir algunas coordenadas. "La poesía entra en el sueño/como un buzo muerto/en el ojo de Dios"
Yo había iniciado mi monólogo saturado de imágenes, escenarios, de un tiempo amarrado en su propia libertad. Un autor desconocido sobre la mesa, no es poco decir, ni arriesgar, pero el ambiente era grato. Se sentía el fuego de México en la vasija oscura, ardiente, oscura en el luminoso atardecer tropical. Llegó la segunda Corona y la plática se centró en 2666. la novela colosal que "enterró" a Bolaño, aunque él alcanzó a trazar su itinerario, dejar las coordenadas de su futura edición, que venía precedida del terror de sus mil cien y piquillo de páginas.
¿Pero cómo se lee un elefante de ese tamaño? Mientras revolvía la vasija ancestral, respondí: con mucha paciencia, calma, cautela, parsimonia porque es literatura. El silencio ganaba la noche y crujían los nachos. ¿Se puede hacer una lectura líneal, porque ahora las novelas no tienen tiempo, o varios pisos que suben y bajan como la montaña rusa? Las novelas son una Caja Negra y Bolaño es un especialista en ello. Cada lector realiza su propia lectura, pero, sin duda, estamos ante un pozo de infinitas luces y apariciones: la novela no tiene límites, ni principio, ni fin. La cabeza del Dragón asoma en distintos escenarios, es la única manera de creer que el fuego de la palabra es eterno. Ricardo Piglia es màs ilustrado en tema referencial històrico y se refiere a macedonio Fernàndez y a Joyce, como precursores y maestros en la interrupciòn del tiempo-lectura. Un alto, hago con la mano, mientras la Corona se desliza suave por la noche tropical. Lo que también debemos atender es el grado de popularidad, lectura, receptividad de un lector. Es una manera de pulsear la boca vacía del estómago del autor, su aire, respiración, lo que no quiso decir, o no alcanzó, o no pudo. pero mucho tiene que ver con la autoridad de lo dicho. Bolaño hoy es el autor cuyos libros baten récord de lectura, sino son los más robados de las librerías chilenas. Para Roberto B. este sería su principal galardón y logro literario si estuviera vivo, porque él fue un tiburón en las famosas librerías del DF, donde pudo negociar su habilidad con su futuro literario.
2666 intimida al lector hembra, impone su presencia de "mamotreto verbal" en un mundo digital, a imagen y semejanza de lo que se ve. Tantas páginas, la frase escueta rueda por la mesa. Son 5 novelas en una, con una ciudad de fondo en el trasfondo: Santa Teresa, que es Ciudad Juárez, donde Bolaño describe con lujo y detalle los crímenes de esas mujeres que nadie reclama y la muerte misma pareciera rechazar con todo el olvido de que es capaz. Leo los titulares, y se habla de 13 nuevos crímenes, que este año superan el millar en esa ciudad fronteriza con Estados Unidos, al lado de El Paso, condenada y donde el horror toma palco.
Santa Teresa le robaba, le sigue saqueando la vida, dignidad, el alma, a las niñas, jòvenes, mujeres, obreras maquiladoras, estudiantes, a las putas y meseras de Ciudad Juàrez. La muerte es una sirviente de los peores intereses. La policìa, los detectives, las autoridades tienen muy poco, nada de èxito en sus investigaciones en la novela, como en la vida real. Las muertas son olvidadas, la invstigaciòn de las autoriaddes òlo llega hasta la autopsia. Despuès de la muerte, la verdad, ni nadie, estàn seguros.
Una novela de esta envergadura, digo, no se deja leer, sino hay que leerla. La cerveza Corona se dejaba beber sin mayor esfuerzo, delgada, liviana, estilizada, fresca, natural. Ya llegaba la sopa espesa, caliente, para emparejar las cargas de los gastos de la noche. La tercera la paladiè màs que la segunda y mucho màs que la primera. Ya habíamos entrado en materia. Bolaño es un escritor que comenzò como poeta, pero nunca abandonò la poesìa, como muchos otros narradores cuya lìrica no exitosa les defraudò y abandonó. Seguimos conversando sobre 2666, recuerdo mi primer subrayado de mi ediciòn argentina del 2004, que se refiere a una reseña sobre el novelista alemàn buscado en la novela que se llama Archimboldi. Es un intento por fijar su personalidad: Inteligencia: media; Caràcter. epilèptico; Cultura: desordenada; Capacidad de fabulaciòn: caòtica; Prosodia: caòtica; Uso del alemàn: caòtico. Son licencias de un escritor.
Las preguntas iban y venìan. Yo sentìa el ruido de unos aplausos muy discretos y cálidos. parecìan las alas de mariposas antiguas que habìan viajado de muy lejos a este ritual. El polen estaba en el aire. Yo lo considerè un buen presagio, pero no podrìa explicarlo. Un libro hay que tenerlo en las manos, hojearlo, rayarlo, volverlo a leer, eran las palabras, el rumor de una voz. Sentì que habìa que buscar las respuestas en el libro, en las pàginas verdaderas. La mesa donde estaba sin duda Bolaño, nos indicaba el camino. La cuenta. Partimos al drugstore màs cercano y mi amigo comprò 2666, en una ùltima ediciòn de Anagrama, color concho de vino y de tapas gruesas. Rolando Gabrielli©2008

El flautista de las nuevas artes




Guillaume Apollinaire dio la impresiòn siempre de dar un paso avanti las vanguardias, pero no, el fue la vanguardia, el creador de lo nuevo: el flautista de Hamelìn de las tradicionales y nuevas artes.

domingo, noviembre 09, 2008

Asì que està nevando







Asì que està nevando
como si todo fuera blanco,
tu memoria, tu espejo,
tu cuerpo de rosa blanca
y a la luna
se le adentraran los ojos,
cambiara sus dientes blancos el lobo
en la noche blanca
todo nevàndose
y tù vestida de blanco
como si la nieve
aplastara el silencio.
Rolando Gabrielli©2008

sábado, noviembre 08, 2008

Paisaje del lugar comùn


Alguien observa la luna
de alguna ventana,
en una ciudad blanca, amurallada,
la mira y sueña,
comparte la pobre luz amarilla
el neòn de la calle,
el mar, el mar
que brilla con sus mareas
un reflejo viene y va
No hay mejor publicidad
de que todo seguirà igual,
atravesado por la cola
de los días que cursan
otros dìas.

viernes, noviembre 07, 2008

Si eres Diosa




Si eres Diosa,
quèdate en el Olimpo.
Yo no alzarè mis pies
de la tierra.
Rolando Gabrielli©2008

jueves, noviembre 06, 2008

Valparaíso


















Aquì me quedo,
escritura barroca, metafísica,
sin lengua, ni palabras,
el mar que golpea la muda memoria.
Aquì me quedo,
en estas calles locas
no he vuelto a ver mi espalda
en horas,
una hoja asciende, vuela,
sube y baja el ascensor cansado,
cerros que Babel no ignora
y nombra por sus nombres.
Aquì me quedo,
puerto, Valparaìso.
Rolando Gabrielli ©2008


El cuerpo, el cuerpo


El cuerpo, el cuerpo,
esta pieza muda,
amanecer de la sombra,
luz que el rostro fija
en la oscuridad.
Rolando Gabrielli©2008

miércoles, noviembre 05, 2008

El verano del Sur
















La geografìa y la naturaleza me han deslumbrado desde niño. Nacì en un valle, una ciudad rodeada de una cordillera gigantesca, sin mar, que fue quedando sin naturaleza viva y con sòlo unos cuantos gorriones. El asfalto y las fàbricas se tragò la naturaleza en Santiago hace muchos años. Yo recorrìa, sin embargo, con la yema de mis dedos el lomo de los mapas, tocaba la rica y vasta, misteriosa, variada geografía chilena y dibujaba el mar en el cuaderno escolar. Viajaba en la memoria y en la esperanza de los sueños. De muy niño fui al mar, visitaba los dos grandes cerros que sobreviven en el centro de la capital y en mi niñez tambièn casaba lagartijas, corría detràs de las mariposas, langostas, matapiojos, arañas y todos los insectos que merodeaban los alrededores de mi vida. Sapos, las màs insignificantes libélulas, todo, nada escapaba de mi curiosidad por aquellos días. Despuès vinieron las vacaciones a las provincias, cordillera, playas, rìos cordilleranos, quebradas, saltos de agua, volcanes, la curiosa e impactante geografía chilena. No dejè de soñar con los viajes al exterior, vinieron y despuès me fui del todo y seguì viajando...me estacionè en el istmo de Panamà, en la cintura de América, entre Colombia y Costa Rica, rodeado del mar y la selva. Viajè 10 años por Amèrica latina y volvìa al centro de Amèrica, no a Centroamèrica.
Panamà significa abundancia de mariposas y peces. Un árbol se llama Panamà. Recuerdo cuando llegaban por miles las mariposas del norte, azules, y se estrellaban sobre el parabrisas de mi Toyota azul. Volaban como sonàmbulas, atravezaban las avenidas, oteaban el mar sobre la bahía estas princesas aladas, cumplìan su último ciclo de vida, se despedían. Yo las socorrìa, recogìa aleteando en su ùltimo suspiro. A una dama nunca se le abandona. En vano darle respiraciòn boca a boca. Ellas habìan dado su ùltimo aliento, el suspiro final de la belleza. Sobre mi parabrisas se despedìan elegantes, eternamente fràgiles, volàndose hacia la eternidad.
Panamà es un paìs de migraciones, es como una estaciòn, un paradero, refugio y siempre un paso. las especies han transitado de sur a norte y viceversa. Esta Historia comienza de otra manera. Yo ya no soy el niño que viajaba de memoria con sus dedos sobre la geografía y la naturaleza. Vivo al aldo de la selva y aquì en Panamà converso a diario con aves de todos los colores, las que hacen nidos sobre mi ventana. A las estrellas les pido porque su vuelo sea suave en los inviernos lluviosos y cuando una cae, los deseos se cumplen. En el istmo, el plena ciudad, se ven desplazarse los osos peresosos con esa lentitud de viajeros en mulas por la Mongolia en aquellas montañas interminables. Y serpientes venenosas, mientras los grillos cantan sus serenatas al atardecer y las lucièrnagas se desplazan con sus linternas de extraordinaria luminosidad. Cocodrilos, monos, venados, todo es posible en esta geografía aun en la capital.
Esta historia es distinta. Venía del Summit Garden, un parque tropical inmenso, con animales, diseñado por los norteamericanos en la llamada Zona del Canal. Sobre asfalto rodando el automòvil, camino a la ciudad, cuando miro hacia el cielo y un manchòn de aves apareciò frente a mì. A medida que el automòvil iba avanzando el cielo se hacìa màs grande y el manchòn de aves que venìan del norte, crecìa de una manera espectacular. Tuve que detener el automóvil en algùn momento y enfocar hacia el cielo, a un lado de la ruta enmarcada por la selva a ambos lados y màs allà una de las esclusas del Canal interoceànico. La lluvia había caído densa hacìa unos 20 minutos y ya el día volvìa a despejarse por partes en una misma ciudad. Es una de las razones del tiempo en un clima tropical. En una acera llueve y en la otra viaja el sol con el peatòn o automovilista. La hùmeda zona canalera imponìa su caràcter y marcaba el espacio en tierra, pero las aves migratorias seguìan viaje rumbo Sur, su nuevo hàbitat y algunas no llegaràn a su destino, pensaba. Como en toda carrera entre tiempo y espacio, las distancias no siempre se alcanzan oportunamente.
A medida que me internaba hacia la ciudad en El Dorado que comunica con la antigua Zona Canalera, el manchòn de aves crecía, se expandía, revoloteaban como una nube compacta alusinada sobre el cielo, el techo de mi autòmovil, frente a mi parabrisas. Ya al anochecer no quedarìa nadie volando los cielos de estos visitantes que huyen del frìo del Norte, viajeros frecuentes que cumplen su ciclo y sólo tienen que poner sus alas en movimiento y enfilar hacia el tibio verano del Sur.

PRESIDENTE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! PART TWO


Barak Obama fue electo presidente de Estados Unidos. Ni una combinaciòn de Superman, Hombre Araña, Batman o el viejo Flash Gordon, podrìan haber salvado a cualquier candidato republicano de una derrota aplastante en los recientes comicios presidenciales.
Detràs de los comentaristas, expertos, analistas, polìticos, lìderes, publicistas, propagandistas, gurues de los mercados, de los medios de comunicaciòn, corporaciones, redes, de los opinòlogos de turno, està la realidad sin maquillaje, el paìs que hay, que queda, que dejò 8 años de gobierno de George Bush.
Remontar desde el oscuro pozo profundo de la nada, con las mismas alas de la derrota, era una tarea imposible para John Mc Cain: màs de 40 millones de pobres, 12 millones de indocumentados, 800 mil desempleados nuevos este año, millones de hipotecas en subasta, inflaciòn, 2 millones y medio de presos en càrceles, dos guerras desde hace siete años, la mayor deuda externa de la historia (dèficit fiscal gigantesco), 18 bancos quebrados, sistema financiero colapsado, una clase media acosada econòmicamente...plàstico sin respaldo, ciudades asoladas por huracanes que aùn no se levantan...Fin del Sueño Americano. Esa fue la tarjeta de tiro que tradujo el pueblo, el people comùn y corriente. No fue una decisiòn polìtica, sino razones de supervivencia, cambiar de camino, una nueva ruta, probar por la otra mano del ruinoso y viejo sendero agotado.
Se ha puesto fin a los grandes especuladores de la falsa realidad, aquellos que ponìan espejos cambiantes para analizar los hechos màs simples que el agua.
Amanecerà y veremos despuès del 20 de enero...: agotamiento de un sistema minado por la falta de credibilidad.
El discurso de Chicago
Màs allà del triunfo, de un mensaje siempre conciliador con los oponentes, la palabra màgica de la noche en Chicago fue. Siempre dirè la verdad. En un paìs donde desde hace muchos años nadie cree en la palabra del gobernante, esta afirmaciòn adquiere categorìa de un sìmbolo para el nuevo inquilino de la Casa Blanca. Es su mejor divisa en medio de la crisis y la esperanza. No fue un discurso de barricada, ni de advertencias, ni sloganes baratos, ni tampoco brillante, pero sì una palabra sincera, inclusionista, amical. Nadie escuchò en Chicago esa noche memorable la palabra terrorismo, Irak, Iràn, Afganistàn, Talibàn, Cuba, Corea del Norte, Eje del Mal, lugares oscuros, ni se hablò de redoblar tropas. A orillas del Michigan, màs bien se endozò el futuro y bienestar al trabajo, compromiso con la naciòn. Una noche sin retòrica, ni promesas para no cumplir. No hubo señales ubicuas, estudiadas, al mercado, ese pequeño dios que ha dejado sin aliento a toda una naciòn y a una generaciòn mundial que mira incrèdula como Islandia se arruina, sin tener arte ni parte de este desastre de W.S. y G.B. Los indecisos salieron a votar, los jòvenes decidieron su futuro, arriesgaron, abandonaron la apatìa y los mismos latinos asumieron los nuevos retos y tiempos. Cuando arde el rancho propio, uno es el bombero.
Barack Obama no se despegò de sus principios y propias palabras. El cambio ha llegado, dijo, siguiendo su slogan de campaña. Considerò que su elecciòn es : "Es la respuesta expresada por jóvenes y viejos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, asiáticos, nativos estadounidenses, homosexuales, heterosexuales, discapacitados y no discapacitados."
Nada le debe el nuevo presidente a los expertos, a los jefes de campaña, sino a la realidad. No había elecciòn, en estas elecciones que votar por un cambio. Renovar el espìritu, la confianza, inyectar esperanza, una vuelta a la razòn, respeto del ser humano. ¿Quièn lo duda?. Se habìa tocado fondo y cuando ello ocurre, se echa mano a lo nuevo, providencial. Sì, es sorprendente que alguien que no pertenece del todo a la cùpula del stablishment, haya superado a una candidata como la senadora H. Clinton, como principal escollo para disputar la presidencia de Estados Unidos.
Si en esta jornada encontrò la cuesta empinada para alcanzar la gran meta, lo que viene supera el Everest. El camino es largo, ha dicho en Chicago, y el invierno va a comenzar.

martes, noviembre 04, 2008

¿CHANGE EN EL 2009?, negro en el blanco


La Casa Blanca, que queda ubicada en Washington, Estados Unidos, como se sabe, escoge hoy un nuevo inquilino. La naciòn màs poderosa de la tierra està conformada por 50 estados y un distrito federal y habitada por 302 millones de personas que hablan mayoritariamente inglès y son blancas. La elecciòn, considerada històrica, porque es probable que el nuevo presidente nùmero 44 de Estados Unidos sea un negro (afroamericano/estaodunidense), se realiza en medio de una recesiòn, una de las crisis econòmicas màs potentes en ese paìs del norte, surgida por el abuso y esquizofrenia del sistema neoliberal en Wall Street, Nueva York.
Alrededor de 200 encuentas atribuyen al Senador por Illinois, el Demòcrata Barack Obama, del partido de oposiciòn, un triunfo claro sobre el candidato oficialista nacido en Panamà, John Mc Cain, ex prisionero en Viet nam y actual senador por el conservador estado de Arizona.
Se espera la mayor afluencia de votantes en una contienda presidencial de alrededor del 75 por ciento, cuando tradicionalmente los votantes no llegan al 50 por ciento. Estados Unidos està en crisis informan todos los medios de comunicaciòn del mundo y las cifras e indicadores econòmicos asì lo reflejan y marcan la pauta para estos comicios, donde el bolsillo piensa y pesa màs que cualquier otro elemento en la toma de decisiones frente a la urna. Tres fantasmas rondan la mente de los ciudadanos: el fin del Sueño Americano, un posible fraude electoral y el asesinato de Barak Obama.
En este difícil escenario, la clase media se siente cercada, defraudada, empobrecida, sin fe por el presente, ni siquiera puede pensar por el futuro inmediato, porque es testigo del desplome del sistema que ha reventado en sus propias narices. Día a dìa observa como la recesiòn toma el control de la vida nacional y de su precario, incierto futuro. Para los mexicanos especialmente la paràlisis de la construciòn tiene características de tsunami, porque se barajan cifras que tres millones retornarìan a su paìs y ya estàn comenzando a cruzar la frontera cientos de miles de desocupados, desmoralizados espaldas mojadas.
El voto latino puede tener en estas elecciones un mayor peso en el conteo final y hasta la última encuesta favorecìa a Obama, aunque Amèrica latina, el viejo y tradicional patio trasero del norte no figura en la agenda polìtica de ninguno de los dos candidatos. Una aguda amiga, me decía en un café en Panamà City, còmo quieres que atiendan nuestros problemas, somos el patio trasero y ellos deben cuidar el propio que tanto descuidò George Bush en estos ocho años y que Wall Street terminò por abandonarlo a su suerte en su apuesta de casino.
Independientemente de los resultados, que bajo los màs conservadores pronòsticos favorecen al senador de Illinois, Amèrica latina debe profundizar su integraciòn y abandonar las prácticas viciosas de la corrupciòn, enfrentar el consumismo, desplifarro, suicidio ecológico, la pobreza econòmica y espiritual. Dar un golpe de timòn ahora que el mundo deberà seguir cambiando por razones de sobrevivencia.
La gran lecciòn de esta crisis es que muchas cosas se estaban haciendo mal y que las soluciones no pueden venir del norte. Amèrica latina debe superar la soledad y asumir su nuevo presente junto con su rica y accidentada historia, para enfrentar esta crisis que que està en el aire y golpearà a los paìses de acuerdo con sus propias realidades, caracterìsticas y situaciones.
Està asomando un nuevo mundo desde el desplome de Wall Street y todo el sistema financiero mundial. De eso no hay duda alguna. Los parches financieros al sistema son momentàneos, como los slogans que lanzan los expertos jefes de las finanzas por la TV, que adquieren la fuerza de un mensaje religioso de ficciòn. Adoradores del mercado, se van quedando sin sus fetiches, contemplan la ruina de sus actos, la voràgine del consumo les empuja al vacío como muñecos de trapo.
Estallaron las hipotecas basura, se congelaron las tarjetas, 800 mil fueron despedidos de sus empleos, los brokers miran el vacìo de los nùmeros caer como en una pelìcula de Fellini, el fantasma de Wall Street recorre Estados Unidos y el mundo.

La Rosa blindada


¿La poesìa
es tan fràgil
como una rosa blindada
o màs poderosa
que el silencio?
Rolando Gabrielli©2008
Josè Luis Mangieri fundador de la editorial La Rosa Blindada, ha muerto. Se llevó tras de sì no sòlo su cuerpo, sino la vida de una generaciòn fantàstica, una època dorada, valiente, sobresaliente, vital, esa historia grande cotidiana que no se resbala como la mantequilla de la memoria. Años 60, como si volaran en una alfombra màgica, los hippies, Mayo francés, Mao, Revoluciòn Cubana, el Che, Viet nam, casi todo en una copa. En ese escenario naciò y creciò La Rosa blindada, un editorial de poetas y de un verdadero foquismo sociopolìtico revolucionario cultural, que el golpe de estado de Onganìa cancelò abruptamente.
Los grandes sueños que son realidad no se apagan con la quema de libros y La Rosa Blindada sobreviviò asimisma en la historia, editò no sòlo màs de un centenar de tìtulos, discos con la poesia de Juan Gelman, Neruda, la Mistral, Guillèn, Maiakovsky, y la propia revista, sino que se mantuvo como un icono de su tiempo, una palabra mucho màs que subterrànea, a flor de la vida y realidad.
Los sesenta con cara de setenta tuvieron su principio y fin, pero una historia duradera y real, consitente en hochos, confrontaciones, con lìderes y pueblos, algo más que un gran bolsòn social en plena ebulliciòn, fermentaciòn. Un poco una historia de resistentes, con estos heroicos editores que se pusieron los overoles y tambièn escribieron poesìa.

lunes, noviembre 03, 2008

Tù eres


Tù eres mi aurora boreal
la luz que no cesa de brillar,
diosa del alba mi oscura mano
no deja de escribir:
sin ti no hay amanecer,
luz difusa, mi polo, mi norte,
irremediable Sur.
Rolando Gabrielli©2008

La Musa


La musa màs alta que la montaña
sueña con sus pies en la tierra
el poema que no escribirè
y Ella sabe de memoria y deletrea
este amanecer de lunas rojas
boca abajo respira la tierra,
la atmósfera que me recrea.
Rolando Gabrielli©2008


domingo, noviembre 02, 2008

La libertad vuelve


De tu mano el amor no migra,
la libertad vuelve
y sin ser jaula lo que habita,
es un nuevo espacio,
el que una y otra vez abres,
pàjaro herido.
Rolando Gabrielli©2008