jueves, mayo 13, 2010

EL TURNO DE LA POESÌA


El amor
El amor es mi otra patria
la primera
no la de que me ufano
la que sufro.
R.D.
La primera vez que escuchè el nombre de Roque Dalton fue en casa del poeta Waldo Rojas frente a su biblioteca en Santiago, desde cuyos estantes bajò El Turno del ofendido. Rojas, quien da clases actualmente en La Sorbona y es autor de Prìncipe de Naipes, Cielorraso, entre otros poemarios, me comentò la vida insòlita, sorprendentemente novelesca, pero real, del poeta salvadoreño, cuyo asesinato y natalicio se conmemoran por estos dìas. Dalton tenìa siete vidas de acuerdo con el relato de Rojas, preso en una de las miserables càrceles de la dictadura  de turno salvadoreña, habìa sido fusilado junto a otros presos, pero su cuerpo, que no fue impactado, quedò debajo  de los muertos y  no tuvo necesidad siquiera de resucitar y se fugò. En otra de sus detenciones  y encarcelamiento, se volviò a  fugar. La historia cuenta, que en una de esas ocasiones cayò el gobierno, y no fue fusilado. Se dice tambièn que una pared se derribò en un terremoto y escapò. Cualquiera sean las versiones reales, ya es leyenda. Y asì partiò a su   exilio en varios paìses y terminò en La Habana, que fue donde le conocì, porque Enrique Lihn me pidiò que le llevara de regalo su ùltimo libro: La  Musiquilla de las pobres esferas. Lihn habìa trabajado en Casa de las Amèricas y era amigo de Dalton, que dicho sea de paso  en la Universidad Catòlica de Chile se transformò en comunista cuando estudiò abogacìa, o tomò algunas orientaciones izquierdistas. Dalton se encargarìa de conformar y precisar: En Chile, "yo lleguè a la revoluciòn por la vìa de la poesìa". Era de lecturas vallejianas y nerudianas, el poeta pipil.
Nos vimos en el Hotel Habana Libre, el viejo Hilton, y luego de preguntarme por Lihn, Chile, me hablò de la mujer cubana con mucha pasiòn. Dalton, hijo de norteamericano y madre salvadoreña, tenìa 30 años y habìa ganado recientemente ese año el Premio Casa de las Amèricas, con su (in)discutido poemario: La Taberna y otros argumentos. La Habana por esos dìas de febrero recibìa el invierno norteamericano, asì que su temperatura era agradable y el malecòn tibio en las noches con sus mulatas cimbreantes como palmas esbeltas, profundas, amorosas.
(En ese memorable viaje, con escala en el DF, llevaba tambièn el libro de Jorge Teillier Crònicas del Forastero, para el poeta cubano Eliseo Diego. Y un tercer encargo, contactar a Fayad Jamìs, poeta cubano, para que me entregara unos  poemas para la revista Trilce, que dirige aùn Omar Lara)
En mis manos La Musiquilla de las pobres esferas, con pròlogo de Waldo Rojas, y en un penùltimo poema del libro, un poema dedicado a Roque Dalton, una vuelta de un texto prosaico que Dalton le dedicò a Lihn en su boda en La Taberna. Los poetas tienen sus propios caminos, entienden sus còdigos, juntan cicatrices. Lihn le dice a Dalton que no puede comprender exactamente la historia y que envejece al màrgen de su tiempo. El mismo apunta en la contraportada del libro, que ha terminando haciendo poesìa contra la poesìa, pero en su ùltimo poema de este libro, luego de reconocer que no pudo ser feliz, escribiò y porque  escribì, porque escribì estoy vivo. 
Dalton viviò la historia con sus convicciones, la polìtica, la lucha revolucionaria dentro de El Salvador y su poesìa da cuenta de ello, como que dos màs dos son cuatro. Dalton y su poesìa escapan de toda solemnidad, de esa visiòn caricaturesca muchas veces de los acontecimientos polìticos y sociales. Le salva su humor, sin duda.  El poema es lo que mejor habla del poeta, es decir, su poesìa, la palabra en su conjunto, huella de lo visible y real que va dejando el poeta: 
Alta hora de la noche
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
porque se detendrá la muerte y el reposo.
Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos,
sería el tenue faro buscado por mi niebla.
Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas.
Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.
No dejes que tus labios hallen mis once letras.
Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.
No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto
desde la oscura tierra vendría por tu voz.
No pronuncies mi nombre, no pronuncies mi nombre,
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre.
(Roque Dalton)
En verdad, la muerte no se detiene ni para tomar impulso...
 Fue asesinado por sus propios compañeros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) el 10 de mayo de 1975. Me encontraba ejerciendo en Colombia como  Corresponsal Extranjero, cuando  leì la noticia, una escueta nota fechada en La Habana. Han transcurrido 35 años de  su muerte, aunque los hijos señalan nombres de los autores del crimen, aùn no se inicia una investigaciòn. A èl y a otro guerrillero guatemalteco se les acusò de ser agentes de la CIA, relatan algunas notas de la època y virtualmente se les ejecutò. En declaraciones a la agencia alemana DPA, dos de sus tres hijos  declararon, que  "Queremos saber la situación real de cómo se dio la muerte de Roque Dalton; quiénes fueron los autores intelectuales y materiales del crimen; cómo, cuándo y dónde lo asesinaron y dónde están los restos de mi padre", dijo el segundo hijo de Dalton, Juan José, periodista de profesión."Al saber estas verdades, nosotros estamos dispuesto a perdonar a los victimarios", ha sostenido también Jorge Dalton, el menor de los hijos del poeta, quien es un destacado cineasta." Los restos del poeta salvadoreño siguen en el limbo,  paradero desconocido, como los de Federico Garcìa Lorca, un cadàver que  vive en la conciencia de España y del mundo, y que  aùn aterra al franquismo.
Roque Dalton, oriundo del paìs que Gabriela Mistral bautizò como El Pulgarcito de Amèrica, El Salvador, enfrentò cada dìa  la vida y la muerte, de ello testimonian sus luchas y poesìa.  En un paìs  gobernado por un puñado de familias, la violencia y el ejercicio de la muerte se transforman en algo cotidiano, de tan visible, se torna invisible, y aceptable por los poderes fàcticos internacionales. Dalton dio cuenta de todo esto y màs...Paìs mìo no existes/sòlo eres una mala silueta mìa/una palabra que le creì al enemigo. Y  finaliza con un parèntesis el poema titulado  El Gran despecho: (Quiero decir: por expatriado yo/tù eres ex patria). Dice que  Los hombres de este paìs son como sus madrugadas: mueren siempre demasiado jòvenes.
Dalton es un poeta que le hablò al futuro, fuera del presente vivido, ese con tinta  y sangre, se subiò siempre en velocidad al carro de la historia sin freno y su propia poesìa es obra de la prisa de la misma  historia y sus circunstancias. Le tocò una època terrible y su poema Lo Terrible, muestra al hombre y sus circunstancias, vislumbra lamentablemente  en sus palabras el rostro de la muerte prematura, inesperada, absurda.
Mis làgrimas, hasta mis làgrimas
endurecieron
Yo que creìa en todo
En todos.
Yo que sòlo pedìa un poco de ternura,
lo que no cuesta nada,
a no ser el corazòn.
Ahora es tarde ya.
Ahora la ternura no basta.

He probado el sabor de la pòlvora.

Dalton va y viene por  Mèxico, Santiago de Chile,  Guatemala, Praga, Moscù, La Habana y  San Salvador, casi vencido por la historia, escribe  màs allà de la palabra, no le basta la poesìa aunque la poesìa se baste asimisma. Recuerdo las palabras de Lihn en La Musiquilla de las pobres esferas y  en especial el poema que le dedica  a Dalton, donde le dice: Soy un poco poeta del chamabergo flotante, un viejo actor de provincia y finaliza diciendo que no puede comprender exactamente la historia. Amèrica latina había vivido una eterna historia de derrotas consecutivas. Dalton desde joven testimonia la brutalidad de su entorno y propia existencia en un paìs-finca con amos, sin ley. Abunda  su poesìa en denuncias, compromiso y en la bùsqueda de  un mundo donde exista la esperanza. La ilusiòn de la esperanza, que no la verìa, serìa la ùnica herencia para sus hijos, segùn estableciò en un poema. A pesar de todo, los poetas heredan en sus palabras, las nostalgias, derrotas, el amor, su entrega, olvido, aventuras y tiempo vivido. Dejan tambièn las promesas: Tù seràs la ùltima mujer de mi vida/Oh Rose Marie blanche colombine labios de flor recièn cortada. El poeta reconoce irònicamente que ( Tù seràs la ùltima mujer de mi vida/ oh pequeña Cristina, concluye el poema y se devela el misterio de la promesa. Las mejores promesas son las dichas ardientemente/se violan luego con gran dolor/bajo la sombra de todos los remordimientos)
En lo personal, el poema que màs me gusta de Roque Dalton, es Estudio con algo de tedio, texto que abre su libro La ventana en el rostro (Mèxico 1961). El universal tema de la adolescencia escrito con la plasticidad del dolor, la soledad, ese mundo inagotable de la experiencia iniciàtica. Es un retrato de cualquiera, muy personal, el descubrimiento de un mismo. La observaciòn corporal, fìsica, donde quizàs un espejo y las persianas son los testigos màs directos de esa experiencia primaria, absoluta, animal en el amplio sentido del tèrmino. Dispara todos los sentidos en càmara lenta del lector, pero quien la vive, va en otra velocidad y la mide bajo sus intentos paràmetros. Los actores-lectores somos nosotros que compartimos la trascendencia del acto y la recreamos a nuestra manera donde las palabras nos van acomodando como frente a una pantalla.
  Neruda  en Residencia en la Tierra, su màs poderoso poemario, en el texto: Ritual de mis piernas...juega en solitario con su cuerpo, en un poema notable, profundamente eròtico, vital, telùrico, donde la soledad se siente sola...Lo de Neruda es màs carnal, ya no es el adolescente provinciano, vive en Rangùn, ha atravesado su largo cuerpo geogràfico desde el Sur al Asia, con el espanto de los cuartos vacìos, de los atardeceres solitarios... Largamente he permanecido mirando mis largas piernas,
con ternura infinita y curiosa, con mi acostumbrada pasión,
como si hubieran sido las piernas de una mujer divina
profundamente sumida en el abismo de mi tórax:
El adolescente de Dalton se lame sus propias heridas, la ausencia de fracasos reales, màs bien la exploraciòn de sus posibilidades. El protagonista sueña que vive, pero lo que vive es su angustia, su tedio infinito de cazador de silencios. ¿Cuàntas veces hemos mirado la pared o el cielorraso del cuarto en la infancia y adolescencia?

 
ESTUDIO CON ALGO DE TEDIO
"Clov: —llora…
Hamm: —Luego vive".
(Diálogo de "Fin de Partida" de Beckett).

Tengo quince años y lloro por las noches.

Yo sé que ello no es en manera alguna peculiar
y que antes bien hay otras cosas en el mundo
más apropiadas para decíroslas cantando.

Sin embargo hoy he bebido vino por primera vez
y me he quedado desnudo en mis habitaciones para sorber la tarde
hecha minúsculos pedazos
por el reloj.

Pensar a solas duele. No hay nadie a quien golpear. No hay
nadie
a quien dejar piadosamente perdonado.
Está uno y su cara. Uno y su cara
de santón farsante.

Surge la cicatriz que nadie ha visto nunca,

el gesto que escondemos todo el día,

el perfil insepulto que nos hará llorar y hundirnos

el día en que lo sepan todo las buenas gentes

y nos retiren el amor y el saludo hasta los pájaros.

Tengo quince años de cansarme

y lloro por las noches para fingir que vivo.

En ocasiones, cansado de las lágrimas,

hasta sueño que vivo.

Puede ser que vosotros no entendáis lo que son estas cosas.

Os habla, más que yo, mi primer vino mientras la piel que

sufro bebe sombra…


















Esta historia continùa

La silla, la silla

La silla, la silla,
soy tu memoria,
no olvido, no olvido,
la voz
que aùn en mì
grita  cautiva,
silenciosamente.

miércoles, mayo 12, 2010

Mis plegarias

Mis plegarias
son inconstantes,
egoìstas, poco convencionales
-no digo inùtiles-
se elevan, elevan
de tan alto imposibles,
que un mal rayo
no las parta (vuelvo a pedir)
como a una nuez
y que entreguen su fruto.

martes, mayo 11, 2010

Silencio

Clava el clavo
el aire,
clava,
no se queda esperando
la voz
entre las ramas.
Rolando Gabrielli©2010

lunes, mayo 10, 2010

Todo sueño

Todo sueño
es previo
al sueño.
Lo real,
 desvanece,
-me dijo-
cuando la memoria
lo reconoce.
Rolando Gabrielli©2010

jueves, mayo 06, 2010

Tù, volàndote...

El corazòn de Kafka

En sus cartas es aparentemente incompresiblemente contradictorio, extraordinariamente humano, absolutamente kafkiano. Impone FK en su correspondencia su retòrica sutil, franca, abierta, desnuda verdad, como pocos o ninguno. De manera austera, una y otra vez. no da respiro a su angustia, a la fe de sus dudas,  principios y a la pasiòn de sus certezas. Nos transmite, inocula, hace vivir su insomnio fìsico y por su literatura. Escribe poseìdo por el placer de la tiranìa de la palabra, de la cual no puede desentenderse. Es un amigo inseparable de la soledad. Kafka se entrega a su escritira y destinatarias(os) con una misma vocaciòn, porque èl es la palabra.  Nos dice, con su acostumbrada franqueza, que està enfermo de sì mismo, pero no  en la aurèola  inùtil de la vanidad, sino de su compromiso con la literatura. Su misiòn no es consolarnos de nada.

miércoles, mayo 05, 2010

El cielo de rayas rosadas

La naturaleza es sorprendente. Su caja de Pandora pareciera infinita. Una tarde de trabajo en el Sòtano del Estudio del Arquitecto Mallol, cuando nadie esperaba sorpresas, ya al anochecer, hora del crepùsculo tropical en pleno verano, cae la noche y llueve, con la misma casualidad de cualquier instante del dìa y del tiempo no esperado. El tròpico es una oraciòn personal, ìntima, una religiòn no escrita, que se siente en la hùmeda atmòsfera  y en los zaguanes de la noche. El tròpico se carga en la piel y en todos sus sentidos.  El cielo  tambièn se retrata ante el transeùnte y el pintor, o quien quiera observarlo de manera casual, inadvertida, pero con la atenciòn de un niño. Todo espacio tiene su lugar y los horarios marcan pautas definidas para las personas y la rutina en la ciudad. Nadie escapa a ese cotidiano quehacer, un orden no escrito, aunque siempre habrà espacio para el asombro, lo intempestivo, ese azar que marca lo que no manejamos, sino  màs bien nos guìa hacia un punto desconocido. La noche caìa pero no era noche ni se iba. Una gran làmpara  de luz iluminaba el cielo y la ciudad en su totalidad cristalizaba en el naranja. Conjunciòn  del sol, la lluvia y el crepùsculo? ¿La noche estaba para sorpresas? El cambio climàtico nos envìa señales?
Estas rotaciones parecieran un juego de fantasìa. Aparecen y desaparecen, solo dejan instantes nuevos, caprichosos, guiños, momentos que retienen nuestra atenciòn y asombro. Los dias  son cotidianos, feroces, cargados de nada, vacìos,  estandarizados, banales y asì como miles de personas cruzaban la ciudad manejando sus vehìculos con apuro, estresados, ignorando que color tomaba el cielo sobre el techo de sus carros, otros pulsàbamos este rara sensaciò'-n de no estar en el mismo lugar.

martes, mayo 04, 2010

El ùltimo suicidio de Fernando Vallejo



La muerte es un automòvil
con dos o tres amigos lejanos
Roberto Bolaño
El narrador, cineasta, mùsico, biòlogo  y ensayista colombiano, Fernando Vallejo, no tiene pelos en la lengua. Los pelos no se hicieron para su lengua, que es màs larga que la Sabana bogotana y filosa que un machete para abrir la manigua o la cabeza de sus enemigos. Sin duda, tema hay.  Acaba de estar en la  36a Feria del  Libro de Argentina y pulverizò la Nada. De ahi surgiò todo lo que ya no quedaba y estaba por venir, porque la cuerda  de este padrino de la muerte es larga y no tiene fin. Es probable que en su pròxima novela antes de morir, diga que Colombia inventò la muerte, o al menos le cuida la guadaña. Vallejo nunca creyò en su madre, el Papa, Colombia,  la religiòn,  Dios, ni en la poesìa  y a Internet, la califica de basurero. El Diablo, que se las arregle por su cuenta, aunque dice mantener un dialogo cordial con Satanàs. No escapan  de sus crìticas iconos universales, algunos venerados, intocables para acadèmicos o simples lectores, pero   Vallejo no da tregua  ni descanso  a Albert Einstein, Jorge Luis Borges, (Borges es un 'güevón' y todos lo saben. ¡Pero quién le da patadas a un ciego) Federico García Lorca, Octavio Paz, Gabriel García Márquez y Gandhi. Hamlet. Ninguno sale   bien parado frente al Quijote, su reino intocable de la Mancha, aunque ya el famoso  hidalgo, que muriò finalmente cuerdo, no resuelve nada en estos tiempos, porque no encaja y el agujero negro de la literatura y de la vida  succiona a los màs viriles e imaginativos  personajes de la historia.  No escapò Roberto Bolaño; "Fernando Vallejo aseguró que la prosa de Bolaño es demasiado simple, plana, elemental, "del tipo yo Tarzán, tú Chita". Todo es tan diferente en boca de otro. Patti Smith, la antigua Musa de Nueva York, dijo de RB: "Leer a Bolaño ha sido una revelación para mí, por su ternura, su poesía y su filosofía. Creo que saber que iba a morir es fundamental para entender las reflexiones de sus libros. Su enorme sentido de la humanidad y, por tanto, de la inhumanidad tienen que ver con esa inminencia de la muerte. Sencillamente, cada día aprendo de él". "2666 es la primera obra maestra del siglo XXI", afirma en conversación telefónica desde su casa de Nueva York. "Es la nueva Finnegans Wake, la novela del nuevo milenio. Sencillamente, me obsesiona y creo que su influencia sobre el resto de escritores será imparable.

Casi se atropella con las palabras para que todos desbarranquen hacia el precipicio sin que el polvo los  vuelva a ver. De Colombia dice tantas cosas en una misma direcciòn que es imposible traducirlas: el mal ya està hecho, el paìs no tiene escapatoria: "atropellador, asesino y mezquino. " Impùdicos, bellacos, así son  todos los polìticos", denuncia Vallejo, en un lenguaje que es su propio evangelio sin nada de nada, porque para él no existe Dios ni Ley. Tal vez la del embudo, por donde se siguen  colando millones de latinoamericanos sin esperanza, desplazados dentro y fuera de sus patrias, indocumentados de la vida.. Gira en un cìrculo como en una gran rueda donde ya  pasò un millòn de veces y  quiere olvidarlo todo, hasta el propio cìrculo.Vallejo es su propia retórica, se pasea por un jardín sin principio ni fin. Ahì està  con su permanente morisqueta ante la muerte, pidièndole a su sombra que ahueque el ala, que le vaya dejando espacio para planear solo, el cuervo que le aletea por sobre el hombro. Sin Colombia no existirìa Vallejo y Colombia es como su intestino delgado y grueso, su vaso repleto de historias, hìgado agusanado en expansiòn y una vesìcula a punto de estallar en la selvàtica bilis. Su pàncreas pareciera comportarse discreta y correctamente, aùn produce su insulina su cuerpo al parecer y respira por las noches a miles de kilòmetros de Colombia con absoluta naturalidad, con la esperanza de que se muera hasta la muerte. Levita, tal vez por el DF, que tantos muertos cuenta cada dìa por cada uno de sus rincones calientes, ciudad madre, de tantas causas perdidas. El cine le parece lenguaje muerto, un  arte inferior a la escritura, dice, pero podrìa reunir a tantos muertos sobre las pantallas del celuloide que rondan por las sombras de nuestro subcontinente. Alguien de seguro vio pasar el fantasma rejuvenecido de  Roberto Bolaño como si el Àngel del DF le tuviera a mano un hìgado para seguir saldando cuentas con la literatura. Monsivàis aùn se rìe de la ciudad que carga màs muertos que los cementerios y todos parecen vivos, autorizados por Gobernaciòn. Porfirio Barba Jacob, (Miguel Àngel Osorio) el poeta inèdito colombiano, de los mil pseudònimos  y que muriò de pobreza absoluta corrigiendo  y titulando  sus poemas en Mèxico, es  uno de los grandes fantasmas del DF. Vallejo le escribiò una documentada biografìa, que llamò El Mensajero. A mì, que me dejen con la  Tinìssima cabalgar en todas las revoluciones posibles del movimiento del futuro. Respirar, volver a  respirar  es mi deseo con la Diva en el DF. El propio Fernando Vallejo que no cesa de clavar los clavos de su ataùd y respirar por costumbre màs que por necesidad, concluye que el amor parte de la vida. "El màs monstruoso ha tenido amor por alguien", afirma. Tambièn es parte del odio, sostiene.
No es un excèptico, ni frustrado, desengañado, desgraciado, sino Fernando Vallejo,  el  quinto Jinete del Apocalipsis que baja el telòn por falta de  actores y escenario, aburrimiento o un ejercicio que ya cuenta con un maestro de ceremonia.  Vallejo es una especie del hombre del Renacimiento en plena decadencia y quisiera sacarle una ùltima sonrisa a la Monalisa con un balazo en la frente.  Desepuès de alguna de sus  entrevistas cierra con un concierto de Chopin al piano, como un virtuoso. No tiene tèrminos medios, pero sì tambièn es un hombre peligroso; lector  de un sòlo libro: El Quijote de la Mancha. Otros sòlo leen la Biblia y no vuelven a pisar màs los pies sobre la tierra, levitan como si fueran partìculas del efecto del Big Bang. Hace 25 años dice no leer nada màs que libros con documentaciòn religiosa y cientìfica. "No pienso volver a leer màs", sentenciò, como si el libro fuera a desaparecer  o todo lo escrito fuera letra muerta.  Su literatura, no en vano, ha sido hablar de la muerte, la homosexualidad, infancia, la familia, el paìs, la religiòn como un martillo lleno de clavos sobre la gente y el mundo.  Eso sì, ama a los animales y de alguna manera sostiene que el ser humano es una plaga que debe desaparecer de la faz de la tierra, incluido èl, cada dìa màs muerto, a su juicio. Kim y Kina se llaman sus perros. Kim ya falleciò.  Por eso sigue escribiendo, porque  ya està casi muerto, y esa es la ùnica manera, dice, de hacer nueva literatura.  Recuerdo a dos grandes poetas chilenos, Gabriela Mistral y Enrique Lihn, que dijeron en vida y en sus poemas, que estaban vivios porque escribieron. Vallejo no odia, parece vomitar. La literatura latinomericana le parece sosa, pobre, insignificante. Se està despidiendo como el ùltimo tango y esta vez escogiò Buenos Aires, un escenario grandioso que pareciera resistir todo, hasta el final de los dìas de aquellos que viven iluminados. Le estorba màs la vida que la muerte, èsta viene sola, sin aviso, pero segura, irremediable, sin grandes trompetas, y te coge de la solapa porque ya jugaste. Colombiano por nacimiento, nacionalizado  mexicano, vuelto a nacionalizarse colombiano, vive en Mèxico hace dècadas, pero su patria es la lengua y Medellìn, allì en tierra paisa se desarrolla todo su infierno y dicha novelesca, ficcional, real, personal, familair, ìntima. Colombia se le pegò al espinazo. Comenzò con Los dìas azules, su primera novela.
Ha escrito unos 17 libros, traducido a una veintena de idiomas, pero la literatura ya no le interesa, ni lee, dejarà de escribir, aunque nunca  cumple la palabra y lo hace por molestar. Pero se ha transformado en un experto en el borròn y cuenta nueva, siempre dice y aparece algo, en algùn lugar se sube al escenario del despotricador, alentado por un mundo esquizo, arruinado, banal,  alienado, desamparado, lleno de carencias y olvidos, inducido por los resortes  maniqueos del mercado. Son tiempos ideales para los depredadores. La oreja de Van Goh es un trofeo de un vendedor de pizza o de una profesora de un pueblo apartado sin nombre. La emociòn està en cualquier sitio, pero debe haber quien la ponga a funcionar. Vallejo està en su propia esquina, dice: cada quien tiene que encontrar su camino, y el es un perfeccionista, un fervoroso apologista, defensor y protector de su propia muerte.
.“La virgen de los sicarios” (1994) o “El desbarrancadero” (2001)  La Puta de Babilonia, El don de la vida, Entre fantasmas y La rambla paralela, son algunos de sus libros. Cuando obtuvo el Rómulo Gallegos en Novela en 1983, hizo una defensa a capa y espada de los animales y regaló el premio en dólares constantes y sonantes, a la Sociedad Protectora de Animales: "Los animales no son cosas y tienen alma y no son negociables ni manipulables y hay una jerarquía en ellos que se establece según la complejidad de sus sistemas nerviosos, por los cuales sufren y sienten como nosotros: la jerarquía del dolor. En esta jerarquía los mamíferos, la clase linneana a la que pertenecemos nosotros, está arriba. Mientras más arriba esté un animal en esta jerarquía del dolor, más obligación tenemos de respetarlo. Los caballos, las vacas, los perros, los delfines, las ballenas, las ratas son mamíferos como nosotros y tienen dos ojos como nosotros, nariz como nosotros, intestinos como nosotros, músculos como nosotros, nervios como nosotros, sangre como nosotros, sienten y sufren como nosotros, son como nosotros, son nuestros compañeros en el horror de la vida, tenemos que respetarlos, son nuestro prójimo. Y que no me vengan los listos y los ingeniosos que nunca faltan a decirme ahora, para justificar su forma de pensar y de proceder, que entonces no hay que matar un zancudo. Entre un zancudo y un perro o una ballena hay un abismo: el de sus sistemas nerviosos."

Vallejo volviò a decir que  seguirà hablando desde el YO, nada en tercera persona,  porque apenas conoce  lo que piensa de si mismo. Su muerte y su verdad, es lo que màs le interesa. En ellas se (re) afirma hacia la posteridad. ¿Son las fuerzas de la muerte las que le acompañan en sus giras a Buenos Aires y Rosario, Argentina? Viaja ademàs de su larga lista de muertos apuntados y festejados, con sus  recuerdos y  el hispanista Jacques Joset, quien  publicò  recientemente "La muerte y la gramática. Los derroteros de Fernando Vallejo" Màs tema para la parca del poco parco Vallejo y un viaje por cumplir con un oficio que dice no importarle y que agrega a su agenda, valga la redundancia, por añadidura. "Todos vamos para la muerte, ha reafirmado en una ùltima entrevista, que no serà la postrera. Hay esperanza que nos muramos. O todo o nada o toda la eternidad o nada. Yo prefiero la nada, redondea la espiral de su cìrculo cuadrado. Cada uno tiene su verdad. Digo la mìa, no la oculto."
Vallejo pertenece a la Legiòn Extranjera Colombiana, que es fuerte en Mèxico,( màs de seis millones en el mundo sosteniendo a Colombia con sus ahorritos) aunque a su manera, sin pertenecer a nada, desplazàndose por sì mismo, ausentàndose  cuando es necesario, siendo tambièn un protagonista de festivales de la vida y la muerte.  Con tanto amor se recrea, festeja y pasea las muertes por las  calles de Mèxico. A  Colombia  no le da ni pide  cuartel, dice que le cerrò todas las puertas, quizas las salidas y futuras entradas,  y èl decidiò cancelar su estadìa hace casi cuatro dècadas en ese paìs suramericano, donde los muertos, falsos positivos y exiliados se apilan en la memoria del Bicentenario Si los muertos se revelaran de tanto silencio, què grande serìa Colombia y Amèrica latina.. ¿Me pregunto si existirìa Wester Union?  No ha podido hacer otra cosa que odiar y amar al paìs y viceversa, como si el odio fuera màs consistente y le produjera alivio y rencor, una satisfacciòn agridulce. Los muertos se han hecho tan importantes. Nada dura, nada queda, sentencia Vallejo, como ha sido siempre la vida con su lugarteniente la muerte. Y Colombia siempre està en su tintero como fuente de sus obsesiones, pasado y tambièn futuro, la familia es un libro que èl ha abierto como un tiburòn su presa la despedaza..Colombia es como un cuento sin fin para sus escritores que deciden transcribir sus vidas y pegarlas a la gran carretera del cuento del  paìs del nunca jamàs que se extiende como un violìn encantado que aparece y desaparece en cada pueblo. "Colombia es un paìs con ansias de felicidad, dice. Y agrega, de seguido, olvidèmosnos de la felicidad, no es posible en este mundo. Vallejo desfallece cada tanto en los brazos de un fatalismo visceral que le produce  felicidad, y renace de las cenizas de una muerte que tiene el acceso limitado aùn, pero que se presta para esta escenografìa que arma y desarma. La realidad global es un escàndalo y el mundo tenebroso de las finanzas y especualciones, siguen dando al traste con paìses, personas, empresas, familias, vidas humanas, proyectos, sociedades y no sabemos hasta donde puede llegar este fenòmeno de jugar con el futuro de la gente. Nunca toca fondo el fondo de la mentira.
No hay escapatoria aparente. El verbo le muerde las costillas. Y recorre el ruedo cada vez que lo  encuentra necesario, para asegurarse que àun su fantasma es real y tiene alguna vigencia  para putear el stablishment, renegar de la literatura y de estar vivo. ¿Quiere escandalizar, Vallejo?  Carlos Fuentes dice que hoy nada escandaliza. Es cierto, despuès del derrumbe financiero del planeta a manos de bandidos de reconocido prestigio y solvencia moral. Vallejo no se mueve sòlo en el panorama literario, en este escenario que conforma el mundo intelectual, de los libros, editoriales, foros, ferias, festivales, presentaciones televisivas etc.etc. La literatura viaja en varios carriles, venìa pensando, como siempre, mientras cruzaba un tràfico endemoniado por la ciudad que me alentaba a seguir bajo un sol calcinante y un mar que de alguna manera te refresca aunque sea en silencio por solidaridad, como un còmplice perfecto, que espejea el alma ante tus ojos sudorosos.
La que se hace en casa con esfuerzo y lecturas, obsesiòn, sumando todas las palabras  y ordenando las coordenadas ingobernables de las propias obsesiones. Tambièn està el carril contrario, donde viaja sin control de velocidad ni ningùn tipo de trabas, el orgulloso, encantador  Bestseller que goza de la vitrina en toda su extensiòn. Han surgido nuevos actores, algunos responden a un mismo titiretero, los señoritos viajan por las polis, "experimentan", van y vienen por y de la mano de la madre global que les protege como si fueran el ùltimo Youtube del desierto, pero con sonido y parlantes que se escuchan hasta en los funerales de la literatura. Benditos evangelizadores de la palabra, traen todo lo nuevo, vienen de la mano de un  apocalipsis a medida y semejanza de los tiempos que ya no quedan.. Dicen que se acabò la literatura latinoamericana,  que Rulfo se vaya con sus muertos a penar a otra parte y Cortàzar le pida prestada una brùjula a La Maga para encontrar y recorrer Buenos Aires,  donde ya nadie pareciera respirar. Los paìses no producen literatura propia, amontonan libros venidos allende el charco, recogen plaquetas livianas, existe un gènero hìbrido cuya cabeza està fuera del cuerpo y de la propia cabeza, se alimenta  de todo,  menos de sì mismo, como debiera. Los crìticos, editores, la gran prensa, los gurùes del mercado,  nos quieren dejar para Amèrica latina el Gran Barroco Inagotable de la Pobreza, el lenguaje zombie de Papà Doc, màs sofisticado, autista y expuesto al comejèn. Algunos asoman como naturalistas viajeros, en sus extensas excursiones, captando la tipologìa latinoamericana. Què horror, que dirìa Proust que no saliò del cuarto de su casa, y Kafka, que  nunca viajò fuera de sì mismo  o Borges que viajò despuès de haber leìdo la Biblioteca de Alejandrìa. Bradbury que no necesitò viajar a Marte para escribir  sus maravillosas Crònicas Marcianas. Los viajes son importantes, pero Neruda, calificado magistralmente por  Emir Rodrìguez Monegal, como El viajero inmòvil, que tanto viajò y escribiò de Amèrica, España, Asia, Rusia, su centro fue siempre Chile y de paso cambiò la historia, el curso de la poesìa en castellano. El cubano Lezama Lima  no dejò la Isla y circunvalò el mundo con la palabra y una gran obra en poesìa y prosa. Onetti  siguiò escribiendo dando la espalda a una ventana y al mundo, su cuarto era su escenario, pero su mundo estaba en Montevideo, Buenos Aires, en su cabeza. Todo lo que tuvo que hacer Gabriel Garcìa Màrquez fue llevarse en su memoria su casa familiar de Aracataca a Mèxico. Y todos los muertos que recogieron los Buendìa por el camino de la historia colombiana. Una de las promotoras del Boom, declarò hace unos dìas que se trataba de un negocio, pero sin duda, tenìa un respaldo màs que en papel: obras. Eso es indiscutible. Como en todo proyecto empresarial de marketing, el Boom tuvo sus prìncipes y sapos encantados. Pero lo que queda es  la obra. La piedra màs firme, vuelve al polvo.  Todo es un negocio y a veces, sòlo queda eso, el negocio. Ni volver  atràs, ni adelante, otra època,  ya ni somos los mismos,  ni estamos dispuestos  a serlo, ni seremos los otros. No todo puede ser etiqueta. Ya se habla de los ex 39 de Bogotà. Es mejor dormir de sueños, que de muerte natural. Por ahì se ha descolgado, la "narco-novela" y tambièn la narco Telenovela en la pantalla chica. La temàtica es real. Literatura legible e ilegible, para algunos, Novelas històricas, sobre personajes, amor, desamor, psicològicas, negras,  un menù amplio, para un lector entretenido en otras cosas màs entretenidas, que le permiten con un clic ver, colorear los ojos de diversiòn y morbo,, tomarse una cerveza, no recargar la neurona del fin de semana y meterse  en un estadio con todas las pelotas juntas si lo desea. Para un escritor, lo recomendable es leer y escribir, no se si desde la muerte, agonìa, la vida, la bañera, el gallinero o detràs de un salero en un restaurante de provincia. Es un asunto personal., pero hay que saber respirar. No sabremos nada de su literatura y palabra, si ese hecho no ocurre: el libro. Esta regla de oro, no la cambia ni el mago chino. No se puede entrar al revès por una puerta. Salir tal vez.
La novela sigue  siendo el gran telòn de fondo del escenario literario global. Hay quienes apuestan por la crònica literaria, poètica, irònica, prosìstica, como un gran cajòn de sastre donde cabe todo, hasta la tijera para cortar el cordòn umbilical de la estupidez. Un nuevo libreto es la crònica de otra realidad  tan absoluta como volàtil. No depende màs que de sì misma. Hìbrida, de mùltiples cabezas, un cuerpo fino, estilizado, àgil, de largas piernas, sin complejos de trascendencia, la crònica se deja  leer y querer.
En literatura se puede seguir apaleando lana de ovejas trasquiladas, pero al final quedarà el polvo revoloteando y habrà que seguir urdiendo la madeja. El hilo de la palabra, la palabra en el hilvàn, la palabra secreta, intransferible, la ùnica que el lector puede develar.





lunes, mayo 03, 2010

La existencia de Kiana y Aidan

El Cause way divide el Pacìfico panameño a uno y otro lado, con su larga avenida pavimentada rodeada de palmas y sol y sol. Al caminar por la vìa se divisan los cargueros, los enormes cruceros, embarcaciones que cruzan los ocèanos  desde el puente del mundo, corazòn del universo, como le llaman los panameños  a su popio paìs, que une los continentes. El Cause way es un pulmòn natural de ciudad de Panamà, cuya humedad y calor, la transforman en unas de las capitales màs calientes de Amèrica latina. La selva que rodea y alimenta de agua  el Canal de Panamà y el Parque Metropolitano que atraviesa la  cosmopolita, transitada, vibrante, saturada y poco planificada  capital del Istmo. El mar nos convoca a panameños y extranjeros residentes y visitantes, a caminar, andar en bicicleta, patines, pescar, almorzar o comer en las tardes en algùn restaurante,  de manera informal, descomplicada, absolutamente desvinculada del agobiante tràfico vehicular que no cesa a ninguna hora. El mar, los yates y los rascacielos en la lìnea de fondo conformando la silueta de la ciudad,  tienen  un parecido màs real a una pintura trazada por la càmara digital que pareciera seguir en una sòla lìnea con los màstiles de las embarcaciones el alto de los imponentes edificios.
La casualidad y lo casual, ambos amigos del azar, y nos encontramos con Alex Ruane, de la NASA, un Dr. que estudia el clima y en eso andaba por estos dìas en Panamà, cuya riqueza y biodiversidad biològica es conoci y reconocida a nivel mundial. Cuando pasamos frente al futuro museo de la Biodiversidad que construye y ha diseñado el arquitecto canadiense, Frank Ghery, me pregunta que me parece esa obra y el proyecto mismo. Aùn està la impronta de Ghery a medio  hacer, como sus ya reputados museos por el mundo, esas lìneas y movimientos como de mar encrespado,  el titanio, el hierro y acero crudo, la silueta de lo que que imaginamos de la imaginaciòn floreciente del arquitecto. Es mi primera visiòn que no le comunico a Alex, porque mi español es demasiado complicado y mi inglès casi nulo, y su español suficiente para entender parte de un diàlogo que va adquiriendo sus complejidades. - Es un proyecto absolutamente necesario, le respondo al gringo de la NASA, nacido en un pueblo bostoniano, el mismo de los Kennedy, porque por aquì pasaron las especies de Sur a Norte, y este es un puente biològico de excepcional importancia para las Amèricas y la humanidad. Ghery ademàs  es un artista de los sueños y acomodarà toda esta historia ùnica, donde yo espero que el componente del agua sea uno de los lugares màgicos para que sean visitados por los niños de Panamà y del mundo. Un paìs con dos ocèanos, 20 rìos en su ciudad capital,  traducido como abundancia de peces, nosotros somos tres cuartos de agua, un Canal que  sobrevive por el agua, lluvias torrenciales durante buena parte del año , de ninguna manera podemos prescindir del lìquido que permite la vida. Sin duda, el Museo tendrà otros componentes que la madre natura otorgò a esta parte del mundo  tropical.
Seguimos la ruta bajo un  de un sol respetable, calcinante y vamos dejando la silueta de la ciudad como  reflejada en un espejo distante. Alex Ruane  vino por unos dìas y esta en su dìa libre. No tiene prisa, como el viento que no llega. Me cuenta que està casado, su esposa Diana en hawuaiano, vive en Nueva York y està embarazada, pero al mismo tiempo terminando un doctorado en Relaciones Internacionales. El mundo no da para muchos comentarios, pienso, o tal vez para excesivas opiniones, en todo caso, es un paisaje que se ve de una manera distinta desde las Naciones Unidas. Pasamos esta materia sin mayor tràmite. EL Cause Way es un lugar apasible, surgiò del material de relleno extraido en las excavaciones del Canal y que los panameños disfrutan a plenitud desde que esas  tierras y la propia vìa interoceànica pasò a sus manos a fines del siglo XX, producto de la suscripciòn de los Tratados Torrijos Carter en 1977. La historia no deja de estar presente, aunque la desconozcamos. 
En  mi pròximo viaje al Sur, quiero ir a conocer Macchu Pichu, me comenta, llevarè a mi esposa y a mis dos hijos. Le hablo de Neruda que escribiò un poema monumental sobre Macchu Pichu, las  ruinas màs importantes de Amèrica. Ese no es su campo, en cambio me cita a Isabel Allende, y yo le replico con Roberto Bolaño y Susan Sontag, pero hablamos otro idioma indudablemente. No son los tiempos en que Marilyn Monroe leìa el Ulysses de James Joyce y se casaba con Arthur Muller y bailaba con el lenguaraz Truman Capote. El cambio climàtico està llegando y tal vez  los libros sean letra muerta, un invento que Gutemberg podrìa arrepentirse.
 El Cause Way tiene unos 3.5 kilòmetros hasta la ùltima isla que se divisa y que  està sobre los restaurantes màs elegantes pròximos a los grandes yates, allì donde llegan los cruceros. Nos detenemos a ver la ciudad de otra manera, a una distancia diferente, con un clima distinto porque el tiempo va pasando y las nubes llegan de alguna manera. El calor no pasa. La humedad del tròpico es la piel natural de su atmòsfera. Uno de los turistas o personal de apoyo  del crucero nos saca una instantànea. Alex quiere que se vea la ciudad. La primera sale oscura. El sol, pienso, nos juega una mala pasada. Con la segunda versiòn quedamos conformes. Le pregunto como se llama a su hija. Me dice Kiana. Le pregunto com ose podrìa traducir en español. La existencia me dice. Me quedo sin palabras. Un nombre que camina  del pasado hacia el futuro, pero que es presente. ¿Y su segundo nombre?, interrogo por las dudas. Lucy, que es luz, me comenta. Pero Kiana en persa significa algo  como preciosa. En Verdad, me digo, la existencia es preciosa. Es un nombre de muchas puntas, nacimientos, geografìas promesas y permanencia. ¿Y còmo se va a llamar el hijo que viene? Aidan, es el fuego, alguien con fuego, me aclara, Alex.
f
AIDAN
El fuego antes que las palabras/abriò los ojos de la noche/superò el miedo y la oscuridad/
El hombre se reuniò frente al fuego/y comenzò a sobrevivir...

Rolando Gabrielli©2010

Objetividad del paisaje

En una rama de un àrbol
cuelgan seis frutos
que yo puedo tocar
casi con la yema
de mis dedos
El àrbol ha crecido torcido
y no todos sus frutos
reciben la misma luz
Cada mañana todo
se presenta igual
El rìo cruza silencioso el bosque,
la ciudad lo ignora
El àrbol es el paisaje
y el fruto brilla.
Rolando Gabrielli©2010




domingo, mayo 02, 2010

No es un poema

No es un poema,
un poema no es
lo que parece y es
Si hay un revès
y un derecho,
la verdad està dividida
Las palabras podrìan
seguir su curso
Un poema es
un poema
cuando alguien
lo lee
como suyo.
Rolando Gabrielli©2010

sábado, mayo 01, 2010

A esta orilla

A esta orilla llegas,
mar oscuro, mar
en fin,
cuerpo enamorado.
Rolando Gabrielli©2010

Cruzas mi memoria

Cruzas
viva mi memoria,
ocèano,
catedral de agua,
cruzas  geografìa,
Musa estas horas,
cuerpo y palabras.
Rolando Gabrielli©2010

viernes, abril 30, 2010

Shäfer, Shäfer

Shäfer, Shäfer,
maldito el muerto
por fin clavan el ataùd.
Shäfer, Shäfer,
la muerte viaja cabizbaja
y es alemàn el perro
que le acompaña.
Shäfer, Shäfer.
Rolando Gabrielli©2010
q

jueves, abril 29, 2010

Hace 35 años, Viet nam

Memoria  de la memoria/
la historia es/
un gran basurero/
de muertos/
sin nombre/
que la muerte no olvida/
a los olvidados
por el pie sucio
del sepulturero/
 Asì como los grillos/
cantan al atardecer/
pasan los dìas/
detràs de la memoria,/
y el gusanillo
de la historia/
vuelve a repasar las horas/
con su làpiz negro/
de inspector de internado./
Lo que fue,/
invariablemente permanece./
Nada serà como ayer/
ni vendràn los cuerpos sepultados
a levantarse./
Un muerto se detiene/
y escribe
una nueva pàgina/
Es su palabra/
contra muerte/
Canta su muerte/la voz/
que la montaña/
ni el mar apagan.

miércoles, abril 28, 2010

Parricidio presidencial

No leen a Nicanor en Chile,
y en España, lo publican
a los 95 años
cuando ya se evaporan las palabras
y los crisantemos recorren tumbas ajenas.
Oye, la muerte se pregunta si esto es cierto,
hay trenes que nunca se detienen.
Muchos no saben
si està vivo o muerto,
y si no muriò, me pregunto,
en el terremoto de Chillàn
que hundiò la ciudad bajo los muertos,
ni en el de Concepciòn del 2010,
cuando el eje de la tierra girò
en el año del bicentenario,
¿por què su Excelencia
lo baja a la tierra humilde y soleada,
como si la poesìa muriera
a deshora,
por omisiòn,
o antes de tiempo,
de  olvido?
Su antipoesìa negra oscura violeta,
atraviesa la geografìa del poema
copulando entre las rosas
con su  polen al viento.
Todo està en calma.
Rolando Gabrielli©2010


Del epilogar
El Presidente  de Chile, Sebastián Piñera “mató” esta semana al poeta Nicanor Parra y citó a Robinson Crusoe, el novelesco personaje de Daniel Defoe, como si hubiese sido un hombre de carne y hueso.
Se trata de los más recientes “lapsus” del mandatario, que comienza a aparecer con cada vez mayor frecuencia en medios electrónicos o redes sociales como protagonista de metidas de pata que lo convierten en blanco de bromas.
Este viernes, al inaugurar una feria literaria con motivo del Día del Libro, Piñera dio por muerto a Nicanor Parra, el creador de la ‘Antipoesía’, que a sus 95 años sigue vivo en el pueblo costero de Las Cruces y de quien acaba de salir a la venta esta semana la antología “Parranda Larga”.
“Podrán encontrar en esta feria lo mejor de nuestra literatura, lo mejor de nuestra creatividad, lo mejor de nuestro talento, partiendo por nuestros Premios Nobel, Pablo Neruda, Gabriela Mistral, siguiendo con nuestros premios Cervantes como es el caso de Gonzalo Rojas y mi amigo Jorge Edwards que está presente con nosotros”, dijo Piñera en su alocución.
“También algunos que ya nos dejaron, como es el caso de Vicente Huidobro, Pablo de Rokha o un gran antipoeta, como es Nicanor Parra”, añadió.
Agencia Efe de España


El beso o la sombra

El beso o la sombra,
nada que el silencio no diga
confunde a la palabra,
 la boca
comunica o desprende,
lengua que toca el beso,
sombra que  la memoria roba.
Rolando Gabrielli©2010

viernes, abril 23, 2010

Deseos del profeta

Denlen morfina,
que vuelen, que vuelen
por los cristales de Manhattan,
cebados de estièrcol,
libres de culpa,
puercos adorables,
como vinieron al mundo
aquì sentados en el aire
con sus marranos cuerpos  rosados,
mis inmundos cochinitos
vamos al banquete
de negras pezuñas de invierno,
puercos adorables
son infinitamente exiquisitos.

jueves, abril 22, 2010

Àngel de mi memoria







Dònde està el àngel
que en tus pies vuela,
me pregunto, en verdad,
por tus pasos aquì
en mi memoria
hùmeda hojarasca,
mis palabras baladìes
sobre mi cicatriz,
insignificantes,
tù las elevas.

Rolando Gabrielli©2010

¿Què lees, què lees?


¿Què lees, què lees,
mi ninfa enlarvada,
crisàlida, palabra ?
Rolando Gabrielli©2010

Amanece

Amanece,
ojo coagulado,
estrella dorada.
Alba, alba
enrojecida.
El sol
tiene la palabra.
Rolando Gabrielli©2010

El Libro

El futuro del libro,
es su pasado,
la palabra,
la palabra impresa,
digital,
siempre  escrita,
aùn en la memoria.
Rolando Gabrielli©2010

miércoles, abril 21, 2010

El Sol es una estrella

El sol es una estrella quemante,
 ardiente, fugaz,  
màs allà del horizonte,
 llora y muere,
 con  làgrimas rojas
de puesta de sol.
Rolando Gabrielli©2010

martes, abril 20, 2010

¿La poesìa en cuidados intensivos?

¿Son los premios, el verbo-lenguaje o la vida, los soportes de la poesìa? Hace unos años, cuando  el poeta mexicano Josè Emilio Pacheco fue galardonado con el Premio Pablo Neruda, dijo que el dinero de ese lauro le servirìa para pagar medicinas  y hospitales. Estaba en Miami, me parece. Años despuès, previo a recibir el Cervantes, 125 mil euros, sus palabras son idènticas: va a guardar ese dinero para gastos de clìnicas y hospitales. La metàfora del tìtulo de esta nota es vàlida, porque la poesìa està en cuidados intensivos, respira con su propio balòn de oxìgeno, requiere casi siempre primeros auxilios.  ¿En algùn momento un premio servirà para darle un buen funeral a la poesìa? Es verdad que los muertos tampoco duran/Ni siquiera la muerte permanece/Todo vuelve a ser polvo...nos recuerda el poeta mexicano.
Pacheco, poeta, ensayista, novelista, traductor, comparte el Cervantes con autores clàsicos como Carpentier, Onetti, Octavio Paz, Borges, Cabrera Infante, Vargas Llosa, Roa Bastos, Sàbato, Gonzalo Rojas, Gelman, entre otros autores ya consagrados. No sabemos  què dirà en su  discurso este viernes Pacheco cuando reciba el premio en Alcalà de Henares, en cuya universidad estuvieron San Ignacio de Loyola,  Lope de Vega, Calderòn de la Barca, Francisco de Quevedo, Tirso Molina, San Juan  de La Cruz. Y lo trascendente para la fecha, es que allì naciò Miguel de Cervantes Saavedra.
Los discursos suelen aludir al Manchego Caballero Andante, a la aventura de la palabra, el español de España y  Amèrica,  el puente del idioma entre dos mundos, una dosis de visiòn crìtica de lo que sucede en el mundo, (¿El Manco de Lepanto habrìa abrazado este mundo de espanto?) no vendrìa mal al mundo acadèmico, intelectual, a los Reyes de España y a la corte de indiferentes que gira entorno al planeta. El mundo està mal, reconoce Pacheco, y quisiera escribir un poema que detenga la violencia. 22 mil y tantos muertos en Mèxico por la narco violencia, catàstrofes naturales, dice, en Chile, Haitì, -ahora China, Indonesia-. ¿Pero y las catatàstrofes sociales  que el hombre crea y abanica como si viviera en el mejor de los mundos? La poesìa no puede contra ese paraìso perdido, pero tampoco debe callar y mirar por la ventana para ver como se vuela la esperanza por ese agujero negro que se chupa la galaxia.
Esta vez la poesìa no serà la convidada de piedra, sino el alma de la fiesta de la palabra, porque ha vuelto al Cervantes  un poeta, aunque diga que no conoce una definiciòn de poesìa, aunque  ya lo dijo el clàsico  romàntico español Gustavo Adolfo Bècquer: ¿Què es poesìa? Y tù me lo preguntas. Poesìa eres tù.
Quizàs en su discurso, el autor de  Los elementos de la noche (1963) El reposo del fuego (1966) No me preguntes cómo pasa el tiempo (1970) Irás y no volverás (1973) Islas a la deriva (1976) Desde entonces (1979) Los trabajos del mar (1984) Miro la tierra (1987)  Ciudad de la memoria (1990)  El silencio de la luna (1996) La arena errante (1999)  Siglo pasado (2000)  Tarde o temprano (2000) Como la lluvia (2009)
La edad de las tinieblas (2009)  La sangre de Medusa y otros cuentos marginales (1959) El viento distante (1963)  Morirás lejos (1967)  El principio del placer (1972)  Las batallas en el desierto (1981) Tarde de agosto (1992-, nos revele que  entiende  por poesìa, què le impulsò a mantenerse en este gènero que los editores tratan como la fea de la fiesta. La poesìa tiene tantas definiciones como poetas, porque no hay un sòlo camino, el lenguaje abre  infinitas puertas, se renueva constantemente y ejerce su poderìo en el reinado que crea siempre una nueva lengua popular. Para Pacheco escribir  poesìa es un absoluto misterio, porque todo està en contra. Tal vez la realidad sea la que menos comprenda al poeta, pero nada contra corriente es lo que suele mantener con respiraciòn al poema como el pez en el agua. No pensemos siquiera que al cruzar un puente, el poema ya està terminado. Los jurados cuando dan los premios suelen definir las cosas de una manera màs pràctica, encuentran soluciones a los por  què y lanzan  sus palabras: "La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, le anunció a Pacheco aquèl memorable dìa que el jurado había querido premiar su "uso lingüístico implacable", la "profundidad y libertad de sus pensamientos" y "el distanciamiento irónico de la realidad cuando es necesario".
El poema tiene sus propios mecanismos, atajos, sabe hacia donde va y viene de la mano de un sueño, de una imagen rota, un haz de luz  que se desvanece en la oscuridad para convertirse en palabra nueva, ùnica. irrepetible. Ya Pacheco nos contarà su historia. Por ahora dice que no sabe, que sòlo escribe porque le pasa algo. Esperemos que le siga pasando. Despuès de todo, no existen recetas para escribir  poesìa y siempre es uno frente a la pàgina en blanco. No hay intermediarios entre el poeta y la hoja en blanco.  En la bolsa de la poesìa, los brokers son incapaces de realizar la màs mìnima transacciòn, porque cuando opera el poema, es ante el lector y  en solitario.
Cuando subo a un aviòn, la tierra se me aleja como un poema.
La diosa blanca
Porque sabe cuánto la quiero y cómo hablo de ella en
su ausencia,
la nieve vino a despedirme.
Pintó de Brueghel los árboles.
Hizo dibujo de Hosukai el campo sombrío.
Imposible dar gusto a todos.
La nieve que para mí es la diosa, la novia,
Astarté, Diana, la eterna muchacha,
para otros es la enemiga, la bruja, la condenable a la hoguera.
Estorba sus labores y sus ganancias.
La odian por verla tanto y haber crecido con ella.
La relacionan con el sudario y la muerte.
A mis ojos en cambio es la joven vida, la Diosa Blanca
que abre los brazos y nos envuelve por un segundo y se marcha.
Le digo adiós, hasta luego, espero volver a verte algún día.
Adiós, espuma del aire, isla que dura un instante.
Josè Emilio Pacheco


PD
El Cervantes para Nicanor Parra, Ernesto Cardenal y Josè Marìa Panero, como un acto de justicia con la poesìa en idioma español.