domingo, junio 14, 2015

Gorjea, gorjea

Gorjea, gorjea,
pajarillo,
el amanecer está aquí
sobre una ventana
que anuncia
irremediablemente tu canto.
Rolando Gabrielli©2015

viernes, junio 12, 2015

La A tiene

La  A tiene dos pies,
una cabeza chiquita,
pero un corazón inmenso,
Amor.
rolando gabrielli©2015

martes, junio 09, 2015

Nada viene solo

¿Qué has hecho
espejo
con la realidad?
Si la Vida,
la risa,
el tiempo,
nada
viene
solo.
Rolando Gabrielli©2015


 Fotografías de José Alberto Cano (Panameño)

domingo, junio 07, 2015

Pruebas escribir y las palabras no se borran,
país de la noche, todo es misterio,
alguien como tú se eleva y cruza
el breve espacio de terrazas y jardines
¿Mi escritura es cero, Roland?,
signos solo signos,
no me hagas personaje de ninguna historia
ni lenguajes que no conozco.
Nos hemos vuelto viejos sin dejar nada,
 los pasos aun resuenan en la memoria,
avanzamos como podemos
hacia un lugar inesperado
o frecuentado por muchos.
Fin del poema.
Rolando Gabrielli©2015

Vida real

Katherine Chappell,
fue espejo
de su propia muerte.
Documentó hasta el final
su vida,
sin efectos especiales.
Rolando Gabrielli©2015
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Katherine Chappell de 29 años, murió luego de bajar el vidrio del auto y acercarse al animal en un safari en Sudáfrica. Se dedicaba a los efectos especiales.
 

miércoles, junio 03, 2015

Todos los caminos

Todos los caminos
conducen a Kafka,
amor.
Felicidades,
Franz,
me tratan
como a un escarabajo.
Rolando Gabrielli©2015

lunes, junio 01, 2015

La palabra escrita

La palabra escrita
en piedra,
no necesariamente
es verdadera,
ni va a perdurar
más allá
de la memoria.
Rolando Gabrielli©2015

domingo, mayo 31, 2015

Se hace oscura

Se hace oscura
la sombra
y cae
como un soldado,
desconocido.
Rolando Gabrielli©2015

miércoles, mayo 27, 2015

Fui gusano

Fui gusano,
cuerpo sedoso,
poesía,
en tus manos,
aprendí a volar,
mariposa.
Rolando Gabrielli©2015

domingo, mayo 24, 2015

Un paisaje nuevo

Denver,
solo me habla la bruma,
el silencio,
el reverso de sus palabras.
Ha salido el sol,
 caído suficiente nieve
para un paisaje nuevo.
Rolando Gabrielli©2015

sábado, mayo 23, 2015

La paloma asciende

La paloma asciende a las alturas,
edifica su vuelo en la cumbre,
no la detiene la masa de cemento,
ni las ventanas de cristal blindado.
Solo vuela y atraviesa el silencio
que en sus alas lleva.
Rolando Gabrielli©2015

jueves, mayo 21, 2015

Peces

Peces de una misma pecera,
el amor navega
en sus propias aguas.
Rolando Gabrielli©20125

11

Me cambió la vida,
me cambió la muerte,
la muerte que no me sedujo,
ni seleccionó
como a  otros.
Rolando Gabrielli©2015

lunes, mayo 18, 2015

Toc, toc, toc


Toc, toc, toc,
 
no soy puerta,
 
sino  roca,
 
atravesada en el muro.
No toques más allá
 
del sueño,
nadie te escuchará.
Rolando Gabrielli©2015

viernes, mayo 15, 2015

Roque Dalton, resucita en las siemprevivas

El poema puede ser improbable,
frágil como la palabra
y aún así permanecer,
estar o no estar,
ser señal inesperada,
nada más que unas
cuantas palabras.
Rolando Gabrielli©2015



Esta es la noche de Roque Dalton. Yo escribo como si lo supiera. En su libro El Turno del ofendido, que leí a mediados de los sesenta, en su poema, Alta hora de la noche, nos  advierte que no pronunciemos su nombre cuando sepamos que ha muerto. Según la cábala del poeta, se detendría la muerte  y el reposo. Roque Dalton, que desafió todos los peligros e intentó todos los poemas, murió  joven y de muerte estúpida, que los archivos de la historia salvadoreña registran como si un pozo negro hubiese sepultado su voz.
No fue así, por más que la historia  de su muerte se revuelque en una tumba desconocida, esa que dejan abierta a los tiempos de  la justicia, y en verdad  fueron  los perros de la muerte.
Por un largo tiempo la muerte enemiga no pudo dar con la  vida, el paradero del poeta en el país  Pulgarcito de El Salvador, donde se respiraba  milagrosamente bajo tierra y se moría doblemente: de bala y terror.
En la tierra de Pulgarcito, Dalton se transformó en una pesadilla a temprana edad para un sistema que asfixió al pueblo, día a día, por  largas décadas y cuya crueldad  culminó con el asesinato  en 1980, del  Obispo Oscar Romero, en el propio altar de su iglesia celebrando la eucaristía.
Dalton fue asesinado en 1975, su crimen y el de Romero, dos  de los  que más marcaron El Salvador del siglo pasado, siguen impunes. Las masacres  formaban parte de la historia cotidiana y las miles de cruces que los pobres erigen en los cementerios de todo el país, avalan estas palabras. La suerte  corrida por el Obispo y del poeta, fue distinta. Monseñor  Romero fue enterrado-embalsamado en la Catedral Metropolitana, en el corazón de  San Salvador, la capital.
 El cuerpo del poeta Dalton aún sigue sin paradero conocido y solo se sospecha que sus asesinos lo arrojaron en El Playón, departamento de la Libertad. Un lugar desolado, cuya superficie  está poblada de piedras oscuras, volcánicas, donde curiosamente suelen crecer las siemprevivas, cuenta su propio hijo Roque. El poeta había profetizado en su poema Como la siempreviva: Mi poesía/ es como la siempreviva/paga su precio/a la existencia/en término de asperidad.
 Monseñor Romero fue beatificado 35 años después de su crimen, en medio del clamor popular del pueblo salvadoreño, tan mártir como su pastor, abatido por la bala de un francotirador enviado por el régimen militar de turno. Fue el crimen del padre Rutilio Grande por los militares, en 1977, el que despertó al Obispo Romero y le llevó a abrazar sin límites la causa de los pobres. Con la muerte de ambos se cerraba un ciclo  y abría otro de  vastas consecuencias para la vida de los salvadoreños.
El pueblo que había puesto tantos muertos desde el fusilamiento de Farabundo Martí  y de la masacre del 32, enfrentaría una guerra civil por doce años. En un territorio de poco más de 21 mil kilómetros cuadrados, la historia recogería la escalofriante cifra de 80 mil muertos, miles de mutilados  y unos 500 mil exiliados.  Dalton, quien cumplió en mayo 80 años y 35 de su asesinato, está entre ellos. Un crimen bastamente documentado y sus ejecutores  identificados, solo falta justicia.
Roque Dalton


Quizás nunca se encuentre su cuerpo porque la leyenda urbana dice que lo enterraron a flor de tierra y que los animales  comieron el  cadáver que arrojaron las  otras bestias.
Lo más que se ha hecho por Roque Dalton en su país, es declarar el día  de su nacimiento, el 10 de mayo, como el Día Nacional de la Poesía en El Salvador y alguna estampilla con su rostro.
En su poemario Las Historias prohibidas de Pulgarcito, Dalton se refiere en Todos,  a la masacre de 1932, que se estima entre 30 a 45 mil indígenas y trabajadores salvadoreños. "Todos nacimos medio muertos en 1932", advierte Dalton a modo de testimonio e irónicamente. "Ser salvadoreño es ser medio muerto/eso que se mueve/es la mitad de la vida que nos dejaron." 
Nunca dejó de registrar la vida y muerte, el presente y el pasado como el futuro, la gente sencilla, sus luchas, el amor, sus convicciones, y a El Salvador lo cargó en su  mochila insurgente.
El autor de Taberna y otros lugares, La ventana en el rostro, El turno del ofendido, Poemas clandestinos, le pide perdón a la poesía por haberla ayudado a comprender que no está hecha solo de palabras. Su diálogo con el quehacer poético siempre fue crítico, irreverente, personal, con oficio y sinceridad. Para Dalton la poesía está en la vida y en los libros, al reencontrarse con ella en la lucha clandestina (me refiero a su poema A la Poesía), no la considera solo deslumbramiento, a este gran  aderezo, como la califica, de la melancolía. Recurre a ella para  que le mejore en su combate y considera que está en su lugar y no le aparta a él de su propio lugar. Y sigues siendo bella/compañera poesía/entre las bellas armas reales que brillan bajo el sol/entre mis manos o sobre mi espalda. Le confiesa y asegura, pareciera que no le quiere dejar  dudas de su vocación, que sigue brillando junto a su corazón y que nunca le ha traicionado.
A Dalton no se le puede dividir entre la luz y la oscuridad o la poesía y la política, cuya acción le condujo siempre a la vida, a un compromiso con la palabra y la acción.  Todos los caminos que escogió le condujeron siempre, inevitablemente, a la revolución poética y política. ¿Su quehacer literario y político estaban escritos y él los  volvía a reescribìr?
Era tan abierto como una carcajada, nariz aguileña arábiga, de mediana estatura, agudo, crítico, descomplicado, comprometido con sus causas: la poesía y la política. Escribió hasta el final de sus días en la clandestinidad y utilizó cinco  seudónimos (uno de mujer) como si quisiera multiplicarse con su palabra en el pueblo. Sus alias literarios estudiaron derecho, como él, sociología, arquitectura o  fue un dirigente católico universitario.
Sin embargo, advertía en su primer poema del libro Poemas  clandestinos sobre nuestra moral poética, que no se debía confundir, somos poetas que escribimos/desde la clandestinidad en que vivimos/No somos, pues, cómodos e impunes anonimistas. una verdadera declaración de principios, siempre fiel a sus propias convicciones y por ello no podemos soslayar a este Roque Dalton. Dice en uno de sus versos que cabalgamos muy cerca de él (el enemigo), en la misma pista. En el pequeño, diminuto, violento escenario del país Pulgarcito, solía escribir  que  al sistema y a los hombres que atacamos con nuestra poesía/con nuestra vida le damos la oportunidad de que se cobren/día a día.
Vivió la urgencia de los setenta, años de vida y muerte, la historia latinoamericana se tiñó una y otra vez de sangre. Dalton, exiliado en México, Praga y La Habana, como tantos  latinoamericanos, no le restó horas ni coraje a su compromiso. Nunca abandonó su diálogo con la poesía, el amor, con sus lectores y pueblo. En Como Tu, poema firmado como Timoteo Lúe, habla de sí mismo con sencillez y se compara al prójimo, a ti lector, a mí, y nos habla de sus afectos  más puros y cotidianos: amo el amor, la vida, el dulce encanto/ de las cosas, el paisaje/celeste de los días de enero/También mi sangre bulle/y río por los ojos/que han conocido el brote de las lágrimas. /Creo que el mundo es bello/ que la poesía es como el pan, de todos. Y que mis venas no terminan en mí/ sino en la sangre unánime/de los que luchan por la vida/el amor/las cosas/el paisaje y el pan/la poesía de todos.
Es la confesión simple de sus ternuras, el militante no va más allá o acá de la vida. Convoca y une  no solo su palabra y convicciones, sino su cuerpo, vida, sangre con los que  luchan por los mismos principios, valores y el deseo de disfrutar las cosas bellas y sencillas de la vida, las de siempre.
Se sumergió en la clandestinidad, la lucha política y la poesía, sus dos mayores e irrenunciables urgencias. La pasión es una llama que se apaga y paga con la vida. No es una consigna en Dalton, sino una realidad cotidiana. Viejos oficios de los libertadores  y   los mártires/ que ahora son  nuestras obligaciones, escribe en la clandestinidad, los años finales de su agitada, corta y fructífera vida. Todo va muy rápido en su vida, Chile, México, La Habana, Praga, Moscú, La Habana,  Viet nam, El Salvador, desde luego, la montaña rusa de sus  días vertiginosos.
Los hombres en este país son como sus madrugadas/mueren siempre demasiado jóvenes, advierte Dalton en el 66/67  en su libro Taberna y otros lugares y fechado en Praga/ La Habana. La verdad como si se mirara a un espejo. El título del poema es del todo sugerente: El Obispo.
Hay cosas detrás de las cosas, historia antes , sobre y después de la historia-quizás la que más tenga futuro-y poesía como para registrar desde la ventana de Noé el diluvio.
No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto, escribía  en 1961-65 en su libro El Turno del ofendido, no tenía  treinta años y ya vislumbraba su futuro en esa olla de presión que fue por décadas El Salvador. En 1964 estuvo preso en la cárcel  de Cojutepeque, pero de acuerdo con la leyenda que conocíamos en el sur a mediados de los sesenta, Dalton sobrevivió a un fusilamiento y un terremoto le permitió huir de una de las mazmorras. La caída de un presidente cuatro días antes de su ejecución fue también  una salvación para él.
Dalton que se reconoció en el canto nerudiano, vivió su propia  realidad poética y su pequeña  patria heroica le brindó un camino personal. Ahora vive una suerte de resurrección, después de varios intentos de  asesinarlo, aunque  bastó uno solo, para que ello  ocurriera.
Patria dispersa: caes /como una pastillita de veneno en mis horas./¿Quién eres tú, poblada de amos, / como la perra que se rasca junto a los mismos árboles / que mea?» y también: «¿A quién no tienes harto con tu diminutez?», se interrogaba  Dalton, con una mezcla de dolor, amor, vergüenza y de impotencia, podríamos decir. 
Siempre entre el humor y el desgarramiento, le salvaba la ironía, la risa, porque la esperanza es lo último que pierde el pobre. Ahí en el centro de la historia salvadoreña del siglo XX, se plantó el poeta que amaba la vida, no temía a la risa ni a las balas.
El poeta se sobrevivía en el lenguaje, acompañaba con las palabras el curso de sus días, mantenía un monólogo abierto a sus lectores y el humor atravesaba la cotidianidad de sus horas. En el poema El vecino, se retrata asimismo, con ironía y da a entender con el título que se trata de otro, pero es él , se biografía en la simpleza del texto. Con estos datos no hay que ir muy lejos para encontrar a un poeta. No se esconde detrás de las palabras, el poeta se visibiliza y convierte en común y corriente, uno más. En unos veinte versos pasa  revista  a sus años recorridos y dice, en  el supuesto vecino,  que trabaja, lee mucho, canta por las mañanas, suele beber cerveza al mediodía, conoce bien el fútbol, ama el mar, desearía tener un automóvil, ha vivido en París , cree haber  escrito un libro en versos, paga sus cuentas al final del mes, ayudó a reparar el campanario. Ahora está en la cárcel prisionero, también es comunista, como dicen.

Dalton siempre en su clandestina transparencia, hereda su canto a los desheredados de su pequeño país y de todas sus patrias.

lunes, mayo 11, 2015

La belleza es la belleza

La belleza es la belleza,
se entrega en cuerpo y alma.
Sin estridencias se cepilla
los relucientes dientes,
se muestra una y otra vez.
Ante el espejo,
se esfuma.
Rolando Gabrielli©2015

sábado, mayo 09, 2015

Manifiesto cero

 
Partimos al alba,
el sol no ha nacido,
todo es cero  y  blanco absoluto,
la mañana tiende su mantel
La oscuridad sigue siendo un viejo secreto
de búhos y  torpes vuelos.
Nada se perderá en el sombrero del mago,
si cero no se alza en  la luz
 y las horas pasan en vano,
no será  lo que no es, sino lo que viene,
mañana,  tal vez ayer,
 no es mi futuro, ni pasado,
lo que está hoy sobre la mesa es cero
Dame un cero,
algo más  antiguo que un espejo,
y  nuevo que la imagen que nos deja
No me nombres, no te nombro,
hay un oscuro saludo en la palabra,
de aves migratorias que siguen su curso,
inevitables raíces aéreas.(Manifiesto cero) Rolando Gabrielli©2014

viernes, mayo 08, 2015

Nada sobre nada

Nada sobre nada,
muda palabra,
en el gusano,
vuela.
Rolando Gabrielli©2015

miércoles, mayo 06, 2015

Alejandra Pizarnik

Alejandra, Alejandra,
que vuela el aire sin aire,
las palabras en la jaula
vacía de alas al volar.
Rolando Gabrielli©2015

jueves, abril 30, 2015

Un ángel


Tuve esa rara sensación
 que atrapaba el ángel
de mi madre,
la aguja  en el pajar
que me buscaba
y se detenía en el sueño.
Rolando Gabrielli©2015

miércoles, abril 29, 2015

Años vividos


Años   vividos,
a la luz  del amanecer
sin arrojar lámparas ciegas,  ni velas encendidas,
las estrellas  fijas  inconmovibles.
No ha pasado nada,
solo nubes de palabras alejadas.
Rolando  Gabrielli©2015

martes, abril 28, 2015

Nepal, Nepal

Nepal, Nepal,
tan alto,tan alto,
dicen,
el techo del mundo
y el Everest que baja
8.848 metros
a recoger sus muertos.
Rolando Gabrielli 2015|

El presente es mi futuro


El presente es mi futuro,
ninguna palabra designa mejor a otra
y si alguien  cierra  el  círculo,
se  abrirán  nuevas páginas
leídas quizás por desconocidos
y  nada seguirá en un mismo lugar,
no será cuestión de fechas ni estaciones,
 las rosas  cortadas una y otra vez
reconocerán por qué las escogieron
sus destinatarios.
Los búhos  verán la ciudad con ojos nuevos
y no solo los neones nos alumbrarán
un nuevo amanecer.
Rolando Gabrielli

domingo, abril 26, 2015

El silencio

Habla, habla por mí,
sólo el silencio
cuando la palabra
te supere.
Rolando Gabrielli2015

sábado, abril 25, 2015

Se abre la página

Se abre la página,
el poeta espera,
el lector espera,
todo sigue igual,
sin palabras.
Rolando Gabrielli©2015

jueves, abril 23, 2015

Chile o una loca geografía





Mi secreto es

Mi secreto es,
el poema no escrito
en el libro
 que nunca publicaré
La ciudad me invita
con sus muros
y prefiero
las libretas negras,
inocentes
que guardo como palomas
en mis bolsillos
Si las palabras  vuelan
ya no son mías,
querido lector.
Rolando Gabrielli©2015

miércoles, abril 22, 2015

¿Y si el aire?

¿Y si el aire
y no la voz
la que respira?
La palabra,
la palabra,
digo yo
Rolando Gabrielli©2015

lunes, abril 20, 2015

Y en esto de vivir

Y en esto de vivir,
vives, vida,
tu misterio.
Mi sombra navega
en primera persona,
incierta, sin velas,
en este entierro.
Asoma y asoma
el horizonte,
y acaso, es todo,
cuanto veo.
Rolando  Gabrielli©2015