jueves, agosto 15, 2019

Nada de lo nuevo


Nada de lo nuevo,
es nuevo,
palabra aún no escrita,
ni tu paso lector,
por estas  líneas
pensadas para ti,
oh gran  desconocido.
El sol tejió hoy
la luz
que nos permite ver,
este día.
Rolando Gabrielli©2019
FOTOS: OMAR OPORTO

miércoles, agosto 14, 2019

Un clavo saca otro clavo


Martillas, martillas,
en el poema,
un clavo saca otro clavo.
La palabra es yunque,
metálica resiste  silenciosa,
crece oculta su voz única,
en el poema.
Rolando Gabrielli©2019

lunes, agosto 12, 2019

Cuerpos


Los cuerpos construyeron,
una geografía y  memoria,
fragmentos, atmósferas.
Hablo de pequeños gestos,
quizás pasados de moda,
de una Época líquida,
 que abraza estas palabras
y no le pertenecen a nadie.
Rolando Gabrielli©2019



domingo, agosto 11, 2019

La mano invisible

Su señorìa,
si  queremos hacer justicia
en todo el sentido de la palabra
y aùn màs allà,
muy respetuosamente,
aquí,  en esta noble sala,
de  audiencia y tribunal,
ante el  anónimo jurado
y usted, Usìa,
consagrado para  hacer
cumplir la ley,
preparado para un dictamen,
fallo, resolución y sentencia,
por los poderes que le confiere
el Estado y la gente que lo constituye,
debiera  solo por el sagrado
sentido común de las cosas
y el hombre  que las crea,
sì, en un marco propio de la urgencia,
citar aquí, poner a la brevedad,
en el banquillo de los acusados,
a la mano invisible del mercado.
Rolando Gabrielli©2019

sábado, agosto 10, 2019

Los cuatro puntos cardinales


Los cuatro puntos cardinales
del amor se miran
de norte a sur,
este a oeste
y nunca parecieran
encontrarse del todo.
Rolando Gabrielli©2019

viernes, agosto 09, 2019

The Beatles


Cruzaron simplemente una calle
hace  cincuenta años,
cuatro jóvenes de Liverpool,
cantaron por última vez
en su viejo estudio discogràfico
y caminaron a la gloria,
por la esquina de Abbey Road.
No se puede decir más,
hicieron historia,
aunque quisieron despedirse,
en una simple calle de Londres.
Rolando Gabrielli©2019

jueves, agosto 08, 2019

Estàn por volar

Donde estamos,
están las palomas
por volar.
Despiden y regresan
al lugar,
alegres, distraídas, familiares.
En el paisaje de sus alas,
se mueve el silencio
de la ciudad.
Rolando Gabrielli©2019

miércoles, agosto 07, 2019

En la casa vacía


En la casa vacía,
las desnudas murallas,
son  mi  única  frontera,
el espacio que  contiene
todos los espacios
y solo el muro en el fondo del patio,
que orilla el río  y rodea frondosos árboles,
disputa  un reino solitario,
que el silencio recrea.
Rolando Gabrielli©2019

martes, agosto 06, 2019

De paso

De paso, 
por el Paso,
tierra de nadie,
dice la muerte.
Rolando Gabrielli©2019


Fotografìa de John Loche

lunes, agosto 05, 2019

Nada de fatalismos

Nada de fatalismos,
el amor se engendra asimismo
o no se engendra.
Tiene sus  trucos,
es un arte, inobjetablemente,
recurre a malas artes,
como cualquier hijo de vecino.
No olvides, que ante todo,
se engendra asimismo.
Rolando Gabrielli©2019

domingo, agosto 04, 2019

La ciudad me conmueve

La ciudad me conmueve,
nos funda, la habitamos.
(Nadie me sorprende más
que tu Libertad).
Extranjero por azar,
no más que un transeúnte,
un hombre en la multitud.
(Las aves migratorias le pertenecen
al viento, al verano).
Inmóvil,
frente al mar,
pasa mi vida.
Nada se mueve,
sin mis sentidos.
(Se cumple tu profecía,
nunca más volviste
a la ciudad).
Un perro ladra
a las puertas de una iglesia.
Los edificios alineados,
saludan al mar.
El sol ya viejo
despide  el atardecer.
La noche crece
en la oscuridad.
Una luz opaca
da vida  a la ciudad.
(Los pasajeros abandonarán
el  aeropuerto
sin conocer la ciudad)
Es cuanto nos queda
del paisaje, sin tocar.
Mañana siempre
será otro día.
Rolando Gabrielli2019©


lunes, julio 29, 2019

El Mirlo

De marzo a junio,
canta el mirlo.
¿Què cantaba esa mañana,
si tú no estabas?
Rolando Gabrielli©2019
Foto de Kathrin Swoboda
 
 

sábado, julio 27, 2019

La oveja negra

La oveja negra
bala en la oscuridad
y hace silencio
entre sus blancas hermanas.
Desconocida por el rebaño,
descarriada por la vida,
es una más y no sabe
como zafarse de la leyenda negra.
Rolando Gabrielli©2019

miércoles, julio 24, 2019

Los poetas no duermen


Los poetas no duermen,
viajan insomnes  por caminos inconfesables.  
Cuentan las palabras que viven en su almohada.
Están despiertos  aún en sus  sueños.
La poesía puede revolotear a la luz
de una lámpara eléctrica cada noche
y sigue siendo  un enigma.
El poema no es oscuro,
ni transparente,
nace luminoso en su lectura.
Rolando Gabrielli©2019

lunes, julio 22, 2019

LA POLILLA REVOLOTEA

La polilla revolotea
esta noche y estamos solos
No me abandona 
y su sombra
guìa mi infancia
Sus alas no saldrán
del cuarto 
mientras vuele en cìrculo
y la noche sea
todo el silencio
que hemos esperado.
Rolando Gabrielli©2019 

jueves, julio 18, 2019

No soy una utopìa

No soy una utopìa,
sino el silencio
de una canciòn
que algùn dìa escribiràs,
un himno para una voz desconocida.
No me olvides,
soy una aventura sin tiempo,
el silencio de una voz
que no ha nacido.
Rolando Gabrielli©2019

lunes, julio 15, 2019

Grano de arena

En este grano de arena,
fijo mi esperanza,
todo el silencio
y el mundo a su alrededor.
Oh, gran soledad,
unidad del desierto.
Rolando Gabrielli©2019

domingo, julio 14, 2019

¿Tiempo para relojes?


Obsoleto,
me declaran,
mis amigos.
El mundo vuela
ante tus ojos,
me dicen.
Sus ojos
no dejan de mirarme.
Inquisidoras pupilas,
me atraviesan,
como un paisaje
sin horizonte.
Un objeto en desuso,
a la deriva, insisten
y me retrato en una plaza pública.
Aún leo periódicos en su tinta.
Con la misma sombra
camino por la ciudad.
Ha cambiado casi todo,
menos el color de los semáforos.
No importa el tiempo,
fue pensado para los relojes.
Me interesa más un grano del desierto,
que una piedra en el zapato.
¿La luz abre un agujero
o una  ventana el nuevo día?.
No encuentra reposo el sueño
en la noche vertical.
Somos iguales en el paraíso
de los muertos,
asombrosamente eternos,
fugazmente pasajeros.
Somos estrellas
 en la dimensión de las palabras.
¿Cambiamos de dirección o de tiempo
en la dimensión desconocida?
No hay luz ni sombra en las palabras.
Rolando Gabrielli©2019

miércoles, julio 10, 2019

Árbol

Árbol,
de pie,
en la raìz
de la palabra,
profundizas
nuestra lengua.
Rolando Gabrielli©2019

lunes, julio 08, 2019

Asciendes

Asciendes
en tu altar
y disparas
el flash.
¿Sólo la luz
compite contigo,
oh diosa?
Rolando Gabrielli©2019

viernes, julio 05, 2019

El espejo me mira,
lo tengo en mi mano,
hago click
y me perpetúo
en él.
Rolando Gabrielli©2019

jueves, julio 04, 2019

Nada

Nada,
de ti nada,
ni un mìsero
selfie,
detràs de la montaña.
Rolando Gabrielli©2019

martes, julio 02, 2019

No te eclipses nunca

No te eclipses nunca,
amor,
que solo brille la luz
de tu oscuridad
y nos haga invisibles,
màs allà del sol.
Rolando Gabrielli©2019

lunes, julio 01, 2019

Èramos ciegos


Éramos ciegos,
escribíamos en brailer
en esas cintas amarillas con huequitos,
las palabras transportadas  bajo el mar
por  un cable submarino.
Informábamos al mundo
con los viejos teletipos
del siglo XX.
Rolando Gabrielli©2019


viernes, junio 28, 2019

Del volar

Vièndote,
vièndome gusano,
blando, sin extremidades,
larva invertebrada,
dichosa oruga,
vuèlvome mariposa,
libre definitivamente.
Rolando Gabrielli©2019

miércoles, junio 26, 2019

Río Bravo



A  Òscar y Valeria, con indignaciòn

El río Bravo  està de  duelo,
arrastra  cuerpos en silencio,
muertos, a la orilla llegan,
un dios ignorado llora en sus aguas.
El rìo es un rìo 
y sus aguas arrojan muerte.
Un rìo se mueve constantemente,
sus  aguas crecen, están vivas,
parecen mansas, van galopando.
Un rìo sube y baja
por sus aguas,
es un mismo río
sin cesar, noche y día,
su vida es un camino.
El río Bravo no es distinto,
divide dos países,
pone a prueba
a los màs valientes,
desesperados,
desgraciados,
necesitados,
a quienes intentan cruzarlo.
Solo ponen sus cuerpos
y el río sus turbias,
turbulentas aguas.
El rìo está vivo,
los muertos le hablan,
el río sigue su curso,
es Grande, Bravo,
y es el mismo río
de Norte a Sur,
arrojando cuerpos,
incansable,
fronterizo,
desconfiado
recorriendo ciudades,
alegre, distraído,
cuando al mar ha llegado.
Rolando Gabrielli©2019

martes, junio 25, 2019

Los relojes

La casa  tiene dos relojes,
uno en la cocina,
su tic tac es silencioso,
no más que el de arena
instalado en el comedor
y que atesora las horas
más lánguidas del día.
En mi muñeca el tiempo
va más de prisa
y controla mi mirada
con su pequeña esfera
autónoma, indomable
como el peso del tiempo.
Rolando Gabrielli©2019

lunes, junio 24, 2019

Composiciòn al sol

Escribe una carta al sol
y le habla de sus zapatillas
amarillas, doradas,
 en algún
momento le dice 
 que la ilumina.
Correría gustosa a abrazarlo
para que nunca se apagara,
ni se extinguiera cada invierno
en la noche nacida 
de la  blanca nieve,
oculta en la montaña.
Tras el rutinario vuelo
de las palomas,
observa,
al caer la tarde, en la plaza,
que lo dejaría ir en el ruido
de sus alas.
Rolando Gabrielli©2019

jueves, junio 20, 2019

Sigmund y Jacques


Nos quedamos  de encontrar para hablar de Freud
y Lacan  en un parque urbano de la ciudad,
pura teoría me decía en ese entonces,
risas en tiempos en que los egos viajaban
por los instantáneos senderos de Instagram.
Un retorno a Freud propone en su teoría el francés,
yo iba de discípulo a escuchar a mi psicoanalista,
deslumbrante atardecer frente a un imaginario diván,
ella hablaba del austríaco y del francés
con la propiedad que da el saber,
esa soltura del yo y el super yo
infaltable en una conversación
distendida en el placer de la palabra
y el ser.
Impactado, como estaba, ver caer las hojas del otoño,
cubrir de amarillo las calles,
el paisaje era  toda la realidad que podía concebir,
nada más que imaginación en un día común y  corriente,
las palabras se las llevaba el viento,
sucumbíamos eso sí al lenguaje hipnótico
de los inolvidables Sigmund y Jacques.
Era un retorno absoluto al maestro vienés,
memorable intérprete de los sueños
somos  también lenguaje poeta, me decía,
y Lacan flotaba en el aire más allá de la memoria.
Estaba entregado a esta sesión inolvidable.
El deseo y el placer son libertad,
me dije, Jacques, gracias.
La gente pasaba  y no me inquietaba
ver a otros pasear sus perros,
caminar por sus propios senderos,
la psiquis  es un gran laberinto,
por ahí nos desplazamos sin fin.
La tarde se dejaba acariciar sus domos de luces
y respirábamos  placidez,
lo más parecido al bienestar,
complacientes en el obsequioso atardecer.
No debíamos pedir más,
ni ir más lejos, ni con mayor profundidad,
menos intentar superar a los maestros,
sería un vicio imperdonable.
ROLANDO GABRIELLI©2019



martes, junio 18, 2019

El poema

El poema
comienza,
con una palabra
nueva, ùnica,
inicia su curiosa
bùsqueda,
aventura a tientas,
en el hilo de la memoria,
sin fin, ni principio,
aparente,
desconoce el presente,
el pasado y el futuro
que el azar propone
y cree ciegamente,
en lo que las palabras
disponen.
Rolando Gabrielli©2019

lunes, junio 17, 2019

Del cuerpo desprendida,
vaga, limpia, viajera,
tu sombra.
Es lo que aùn,
de ti,
me queda.
Rolando Gabrielli©2019