caen las hojas
como otoños infinitos
y son mis memorias,
mis palabras
traerá palabras nuevas,
en primavera.
Rolando Gabrielli©2021
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
caen las hojas
como otoños infinitos
y son mis memorias,
mis palabras
traerá palabras nuevas,
en primavera.
Rolando Gabrielli©2021
son las protagonistas
en mi vida,
a lo largo de la historia
y su irrefutable silencio,
sobre todo,
lo que aún
estamos por decirnos.
Rolando Gabrielli©2021
La catedral de Talampaya,
es roja,
un gótico natural,
como tú, amor,
que acabas
de descender a la tierra
y ejercer el deslumbrante
magisterio de tu belleza.
Rolando Gabrielli©2021
¿De qué te avergüenzas,
qué no quieres ver?
¿Quién te convirtió en estatua?
Los viejos vapores ya no atracan
con inmigrantes a tu puerto,
solo algunos traspasan
el muro
en el desierto de la muerte
y se escuchan voces
en los campos agrícolas
o en el subterráneo de la gran ciudad.
El que no quiera ver que no vea,
ni escuche estas palabras:
¿Libertad para ser estatua?.
Rolando Gabrielli©2021
Ten Fe,
solicitan a los feligreses
y el mundo da vueltas
en su propio circulo infernal.
Circulo virtuoso,
dicen los más optimistas.
Fe de erratas,
digo yo.
Rolando Gabrielli©2021
La Poesía es prosa,
deja que el lenguaje se corrompa,
desaparezca, siga su ruta desvencijada,
clame si es necesario, por su silencio
de nada sirve la poesía, si no sientes
fluir la sangre del poema
en el corazón del poema.
Allí clavo mis alfileres del insomnio,
sufrago en blanco mi voto de protesta
Prefiero pasear en las noches de cuarentena.
con mi frac alquilado dispuesto a corregir la vida
si fuera necesario y hubiera tiempo,
participar de la nueva normalidad.
Para qué sirven las palabras, preguntas,
dispuesta a entrar a una casa de empeños,
cotizar por un reloj
de pared cucú,
y olvidar el tiempo perdido que se avecina.
Rolando Gabrielli©2021
La cerca es de madera y piedra,
la calle y los
caminos de polvo
Solo sube y bajan
no más de nueve escalones
la rústica escalera
de piedra.
El silencio y la
soledad
abren el día tras las montañas.
Todo es seco y casi olvido,
la memoria solo recuerda
a Pedro Páramo.
Rolando Gabrielli©2021
Estoy mirando esta tarde
el cielo ver pasar las nubes
Una nube solitaria arrastra a otras nubes en su nube
Se abre un pedazo de cielo azul infinito me quedo esperando
Con los ojos fijos en
el intenso pequeño espacio de cielo
Mientras escribo hago memoria del poema original que borró
El ordenador y ya nada será igual en estas palabras
El cielo sigue inmutable
mi lugar de observación es privilegiado
A cielo abierto donde el panorama es de 180 grados y mi cuello
Se desplaza lentamente
con un leve movimiento sigue también
Un ave que mueve
acompasadamente sus alas sobre la tarde
No es lo mismo estar viendo el cielo desde el balcón de un
departamento
El cielo se empequeñece y se reduce a la tela de un cuadro
en una galería
A la fotografía quizás del lugar con los muros de los
edificios de la ciudad
Es testimonio de lo pequeño que puede ser un vasto espacio y
lugar
Sigo el curso de las nubes que puedo ver
desintegrarse en el cielo
No espero que nadie
venga esta tarde fuera de las nubes
Luego también me
dejarán solo porque el cielo comienza
A sentir el peso de la visita del sol y el azul va ganando
fuerza
El atardecer puede ser
un nuevo amanecer en un mismo día y lugar
Es lo que necesitamos tal vez en esta podrida época de
pandemia
Dejar que las nubes pasen silenciosamente evaporándose
Y el sol recupere su espacio lentamente ante nuestros ojos.
Rolando Gabrielli©2021
en principio
es el combustible.
Flamea, tibio,
carbura
en la atmósfera
que la noche
roba al sueño.
Rolando Gabrielli©2021
Feo, mentiroso,
mírate al espejo,
nariz pinocha,
tus palabras,
son letra muerta,
pum, pum, pum,
murieron
antes de morir,
al nacer.
Rolando Gabrielli©2021
No sé, si tal
vez algún día,
me levante una mañana,
suba a una nave
y viaje a otros
mundos,
pueda habitar esos planetas
desconocidos, sitios lejanos
del vasto universo
y como estrellas fugaces,
respirar en el espacio sideral,
soñar con una
Tierra más humana
y respetada por todos sus habitantes.
Rolando Gabrielli©2021
sin entender
a los poetas
Tuve uno,
como un ruiseñor
aleteando entre mis manos.
Un día voló
hacia lo desconocido.
Son frágiles,
como una rosa
recién cortada,
sorprendentemente,
inútiles, graciosos,
iluminan un día oscuro,
ocurrentes,
hablan con las estrellas,
están lo suficiente,
necesariamente,
locos,
dijo la mujer.
Rolando Gabrielli©2021
Ashli Babbitt
Nada nos detendrá,
dijo,
ellos pueden intentarlo,
intentarlo, intentarlo,
pero la tormenta está aquí,
advirtió,
descendiendo en Washington DC,
De la oscuridad a la luz,
fue su mensaje premonitorio,
antes de morir atravesada
por una bala,
cuando intentaba asaltar
el Capitolio de Estados Unidos.
Estaba cansada de todo,
argumentó,
horas antes de su muerte.
Rolando Gabrielli@2021
Buenos días, a veces, la poesía no nos conmueve, más bien cotidianamente ocurre, pasa desapercibida, aunque el Papa califique a Maradona de Poeta de la cancha.Hay una cierta indiferencia, pero creo que la poesía selecciona a sus lectores, tarde o temprano. Quizás sea un oficio y una actividad para solitarios. Esta es una época confusa, anárquica, llena de incertidumbre, dolor, y ahí está la poesía a pesar de las distracciones naturales, porque enfrentamos aceleradamente el eterno desafío humano: vida y muerte. La poesía no deja de reflexionar sobre ambos temas, porque son la esencia de lo que somos.
En algún lugar de Lisboa,
una ciudad que no
conozco,
de sus calles y
muros
los viajeros han escrito libros,
escuchado la voz
de Lisboa,
a los pies del río Tajo
sembrado la gran ilusión
de una lengua de navegantes,
contando historias de Magallanes
y del poeta de Lisboa,
Fernando Pessoa,
quien circunnavegó la palabra
Rolando Gabrielli©2021
la luz de sus días grises,
fríos, inexistentes
y en sus ojos reflejaba
ese paisaje
que su luz inventaba.
Nada parecía brillar más
que su soledad.
Un alma a la deriva,
recorría la tundra,
un paisaje sin paisaje,
nacía de la espesa niebla,
de su corazón y ella desaparecía,
estaba en todas partes,
abandonada como una guitarra,
a su melancolía.
Rolando Gabrielli©2021
Amaba
las distancias,
las carreteras sin tiempo,
infinitas, días ociosos,
sin nombre, ni paradero.
El viento solo era viento
y nadie se detenía a buscar
lo que no encontraba.
Un dragón dibujado
en su espalda la identificaba,
con sus fortalezas y encendidas
llamas,
amaba la soledad de las montañas,
elevadas en cualquier paisaje,
viajaba sin mirar el pasado.
Un sueño inconfesable quizás
guiaba las líneas de sus manos,
como un mapa gitano,
sin puerto.
Su horizonte era el camino
y le esperaba,
un tiempo sin tiempo,
un espacio infinito.
Rolando Gabrielli©2021
La peste
no es invisible,
no es animal,
no es un fantasma
que de pronto nos acosa
y debemos
ausentarnos
de nosotros mismos.
Somos su epicentro.
Rolando Gabrielli©2020
Las hormigas y yo,
tenemos un pulso
en el fondo del patio.
Perdonen la primera
persona en que hablo,
estoy solo en casa
contra un ejército
muy organizado
que no descansa
día y noche
abriendo hoyos
en el fondo del patio,
construyendo
sus propiedades
bajo tierra,
y no me doy abasto.
La perseverancia
-digo-
es un don,
en ésta y cualquier
época.
Rolando Gabrielli©2020
solitaria mía,
vuelas y vuelas
sobre las alas
que aún te quedan,
a mi alrededor,
en una mañana
en que nadie espera
nada de nadie.
Solo el color
de la libertad
distingo en tus alas,
que de tu belleza
me rodean,
de alegría de estar juntos,
en la soledad de este instante.
Rolando Gabrielli©2020
supernova, lejana,
impredecible,
sol de mis días estelares,
vacíos aquí en la tierra.
No te enfríes, eres más brillante
cuando me miras desolada,
más que todas las estrellas
del universo,
super luminosa, fugaz.
Rolando Gabrielli©2020
Escribo, escribo,
el capítulo más silencioso
de nuestras vidas.
En una caverna crecí,
bajo la oscuridad y la quietud,
amanecí un día en la prosa
urbana del mundo,
en las proximidades
de una estación del ferrocarril
Luces, aglomeraciones
y todos los vicios
de las ciudades modernas
y un andén solitario
para emprender un camino
Hubo amores y frustraciones,
en la lógica de una vida
sin pretensiones
La historia convierte a
la memoria
en un paisaje cautivo,
un círculo vicioso
y la moneda de dos caras,
lanzada al aire ya sabes,
conoce su destino
Siempre puedes surgir
en un nuevo rostro por descifrar.
El azar convierte en convicción
cualquier sueño a futuro,
entonces, nada nos excluirá
de la felicidad.
Rolando Gabrielli©2020
Lepanto mano,
quijotesca,
lanza en ristre
contra los molinos
y vientos,
reescribe estas palabras,
cinco siglos después,
sin mancha,
en la inmaculada
página blanca
de esta historia,
moderna.
Rolando Gabrielli©2020
b
¿La puerta
es sorda?,
me pregunto.
Toco y toco,
nada que abre,
nadie responde.
Quizás sea,
la equivocada.
Rolando Gabrielli©2020
@MIG@S/@MIGOS:
Desde
mi burbuja, donde volvemos a nacer y retornamos a la caverna ancestral, vivimos
y somos el Siglo de las venturas y desventuras de nuestro tiempo. Enfrentamos
una época con tres complejas crisis: la económica, sanitaria y ambiental.
Suficientes para poner en riesgo nuestra especie, desafíos insoslayables, que
solo con una actitud colectiva y decisión personal, serán superables. La
palabra reconstrucción nos convoca a ser Humanidad, no abandonemos, no
rehuyamos de nuestras responsabilidades. La Poesía y las Artes, no cambian ni
ponen gobiernos, pero, como dice el poeta Ezra Pound, ”nos dan un gran porcentaje de los datos duraderos e inapelables respecto a la
naturaleza del hombre, del hombre inmaterial, del hombre considerado como
criatura pensante y sensitiva.” “De las artes aprendemos que un hombre es
caprichoso, que un hombre difiere de otro. Que los hombres difieren entre sí
como las hojas de los árboles. Aprendemos que ciertos hombres se parecen a
menudo más a ciertos animales que a otros hombres…”
En
estas Navidades, fiestas del espíritu,
nos convoca como pocas veces ha visto esta generación, un tiempo de urgencia,
estamos en una encrucijada, el “virus molecular” nos ha puesto ante recurrentes disyuntivas por su comportamiento
camaleónico, por ello necesitamos una conjunción de esfuerzos. La Ciencia acelera respuestas, pero todo lleva
su tiempo, aunque el tiempo humano es Hoy.
Aquí
y ahora, mi palabra de aliento, mis agradecimientos personales por su tiempo
dedicado a las páginas de este Blog, que hoy
vuelve a invitarles y desearles una Navidad en comunión con sus
seres queridos. FELIZ NAVIDAD y
un año 2021, VENTUROSO!!!!!!!!!!
The Poet
la luna no me devolverá
tu manca mano, esquiva,
y esta noche el mar,
querámoslo o no,
seguirá sus mareas.
Tal cual es,
el hombre y la naturaleza,
se rigen por sus propias leyes
y aún no lo entendemos.
Rolando Gabrielli©2020
Natura es natura,
conmueve,
el paisaje está vivo,
no quiere morir,
canta el bosque, el
mar,
las aguas son santas,
los árboles respiran
en sus copas,
el silencio tiene
memoria,
la vida está viva.
Rolando Gabrielli©2020
indispensable
en estos tiempos.
Distanciamiento,
físico y verbal.
Salvar el cuerpo
y la belleza
de la tempestad.
Sobrevivir, sobrevivir,
el verbo y la palabra,
una y otra vez.
Vivir la burbuja
y la soledad,
el espacio,
la atmósfera única,
el aire, tu aire,
un homenaje
a la vida.
Rolando Gabrielli©2020
Este es el jardín de la retórica,
la palabra es un misterio,
encierra al hombre
en cuatro paredes y le habla,
a quien se queda contemplando
sus días muertos, confinado
en la soledad de su memoria,
de un presente inmóvil,
una pobre historia,
para días cautivos,
pájaros inasibles,
señales de un gran monólogo
que no termina de construirse,
expresar en verdad,
la salvación del silencio,
ninguna mejor redención
en el jardín de la retórica.
Oh verbo, tan viejo,
como el comienzo de todo
y si esto es sabido
que es un monólogo,
por qué cruza un río
ante nosotros,
si las aguas dijo
el famoso filósofo,
no serán nunca las mismas,
ni en el jardín de la retórica,
las palabras.
Rolando Gabrielli©2020
luz de lo desconocido,
teje la memoria
de un sueño,
algo que pudo
haber sido.
Rolando Gabrielli©2020