sábado, agosto 23, 2014

Un premio para una ardiente paciencia literaria


La foto muestra al jurado del Premio Nacional de Literatura chilena 2014, presidido por el ministro de educación Nicolás Eyzaguirre e integrado por el Rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi; el rector de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, Jaime Espinosa, en representación del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH); el representante de la Academia Chilena de la Lengua Pedro Lastra y el último galardonado (2012), Oscar Hahn.

Todos los caminos  siempre condujeron a  Antonio Skármeta. El Premio Nacional de Literatura  de Chile tiene una estela de tradicional oficialismo, aunque en ocasiones salta la liebre inevitablemente del sombrero del jurado.
Me dio pereza anunciar al ganador una semana antes sobre este tema que tiene mucho de parroquia,  de consagración de los últimos días, una jubilación nunca precoz, un trofeo  monetario más ansiado que la propia gloria literaria.
  • Lo que nos decía Mariano Aguirre
Qué pobreza la de nuestro gremio becado hasta que el cuero aguante, aunque advierto este no es el caso del ex embajador de Chile en Alemania, profesor universitario, becado en Alemania, anfitrión literario de la TV chilena y con un extenso currículum de premiaciones allende las fronteras (Premio Planeta) y  en el  patio. Lauros más o menos, un candidato meritorio al lauro de los lauros nacionales. Casi medio  siglo de escritura ininterrumpida y  en primera plana, con verdadero entusiasmo y éxito.
A Skármeta lo conozco desde que fue mi profesor en Técnica de la Expresión en la vieja Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. Un tipo, sin corbata ni etiqueta, muy relajado, practicaba un poco la filosofía de la película de la Sociedad de los poetas muertos. Venía de Columbia, Nueva York, a una  sociedad provinciana como  Santiago de Chile, un valle enclavado frente a la majestuosa e imponente cordillera de los Andes, filtro natural del aislamiento chileno. Por esos días, recuerdo a  Mariano Aguirre, un apologista incansable de su obra en el Pedagógico, nos comentaba a diario como en un libreto de cine íntimo sobre este nuevo narrador que se levantaba a pleno pulmón frente a los muros cordilleranos. Le seguía la respiración al  entusiasta, incipiente cuentista de ese entonces que  venía irrumpiendo. Sabíamos que alguien se debatía día a día con sus personajes e historias que le ilusionaban para crear su propio mundo. Había un escritor vivo y coleando dentro  de la pecera de su imaginación.
  • Venía del Norte

Skármeta, buscaba historias y lenguajes en las fiestas  adolescentes del Pedagógico, compartía ambientes y dialogaba con los estudiantes, construía sus juveniles y entusiastas personajes en una época iniciática. Una voz nueva en el mejor de los mundos democráticos y de transformaciones se erigía, según los críticos, en la nueva narrativa chilena de  mediados, finales de los sesenta, en un Chile en plena efervescencia política. Traía este autor, lecturas  norteamericanas, atmósferas de Saroyan, Kerouac, Salinger, Saul Bellow. El mundo de  Skármeta mezclaba sabores, olores y dolores de los sesenta y tanto con su desplante adolescente, una época muy libertaria en Chile, que desembocó en un triunfo popular en las urnas con repercusión mundial y acoso sistemático del  gran capital financiero y transnacional. No podemos inventar otro marco histórico, sería un abuso de olvido y un acto ilícito contra  la memoria colectiva. Después vendría el terremoto político, el último canto del cisne popular del siglo XX, ahogado por la sedición financiera, la derecha local y los militares.
  • Soñé que la nieve ardía
Como muchos chilenos, el autor de  El Entusiasmo, Desnudo en el tejado, El ciclista del San Cristóbal, Tiro al blanco, se exilió, primero en Argentina y luego en Alemania, y su literatura caminaría con  otros  zapatos, como  ocurre a lo largo de la historia de un escritor, de los cambios de época y  los nuevos tiempos, hasta que se instaló nuevamente en  Santiago de Chile, con otra historia acuestas en un país  en ebullición y en búsqueda de su destino. En Argentina escribió Soñé que la nieve ardía. Es la etapa del exilio donde se suceden nuevos libros: No pasó nada; La insurrección, Ardiente paciencia, su novela prima según algunos críticos...
En 1989 regresa a Chile, a  continuar su  nueva etapa literaria, el retorno a  un país al borde de un cambio, país  con el cual siempre se ha identificado este nieto de inmigrantes yugoslavos, nacido en Antofagasta, norte de Chile y de vocación cosmopolita. 
Los días del arcoíris (2012), la novela del plebiscito como se le conoce, la caída de Pinochet, pero no el fin de la dictadura y sus leyes antidemocráticas, encierran este nuevo momento del Premio Nacional de Literatura chileno. Estuvo hace unos meses en Panamá contándonos la historia detrás de la historia. Hay otras novelas del autor,  más de 10 en total a lo largo de su carrera, pero no se trata de una maratón literaria, ni de sacar cuentas alegres. La literatura no se mide por metros. Léase Juan Rulfo.
  • Exilio y retorno, desnudo en el tejado
La antesala  al Premio Nacional, la presentación de los candidatos, los dimes y diretes hasta el final  del certamen, las deliberaciones del jurado y la crítica posterior, son los momentos cumbres  del mayor suspenso literario en Chile, evento  mezquino, cicatero, que ocurre cada dos años. Esta vez no fue diferente y después de las deliberaciones consabidas, revisión de hojas de  vida y méritos de obra, cuatro de los cinco votos fueron para Skármeta con una abstención. Trascendió que el poeta Oscar Hahn, ganador del premio anterior, votó por Diamela Eltit, quien había pedido que no la presentaran, aunque se sabe que los candidatos al nacional no requieren de ese trámite oficioso e intimidatorio. Hahn adujo que no había ninguna mujer y la  verdad  es que Diamela Eltit  tiene méritos de sobra para ser premiada. Lo importante  es que el poeta de Versos Robados puso su pica disidente en el Flandes literario.
Es que hay un historial importante detrás del premio nacional, como suele ocurre  en este tipo de torneos tan deseado por quienes se dedican al inefable oficio de las letras. En el desván de los imperdonablemente olvidados, están Vicente Huidobro, Enrique Lihn y Jorge Teillier. Está el olvido del olvido, Gabriela Mistral, quien obtiene el premio seis años después del Nobel. Gonzalo Rojas recibió el Nacional 23 años después que Parra. Y están también los premios a los ilustres desconocidos que avergüenzan el premio. A Pablo de Rokha  le dieron el premio tres años antes que se suicidara. (En ese velorio me encontré con Skàrmeta saliendo de la Casa Central  de la Universidad de Chile y yo entrando. Nunca vi a De Rokha más solo que esa su última noche solo en la oscuridad.) También los jurados y gobiernos dejaron morir a Moisés Filadelfio Gutiérrez Gutiérrez, es decir, Rosamel del Valle, un poeta que no requiere presentación dentro de la poesía chilena y latinoamericana. Gajes de este oficio que  no tiene apelativos. En este ámbito  insólito  Bolaño también se lanzó a la conquista del Premio Nacional, poco antes de morir. ¿No confiaba en su obra? ¿Le preocupaba el futuro de sus hijos o la inalcanzable gloria chilena? Isabel Allende, indiscutida best seller mundial,(más traducida que Condorito) viajó y viajó al país de nunca jamás hasta que conquistó el codiciado lauro, a pesar que había pedido que no la postularan. "A ellos podrán no gustarle mis libros, pero a mí puede ser que tampoco me guste Kafka", dijo en relación a sus detractores, entre los que destacaba Roberto Bolaño. ¿El premio nacional de literatura es kafkiano?
  • ¿Qué es un Premio Nacional de Literatura?
Los expertos deben saber qué es un premio nacional de literatura. Las opciones son muchas e infinitas. Cada escritor  sabe también o debiera saber, dónde le aprieta el zapato y hacia donde dirige sus pasos.
¿Un premio para hacer la historia de la literatura chilena?/¿Una condecoración  a la obra de una vida?/¿Exorcismo literario para premiar al mejor? ¿Una tradición?/¿Una carrera de galgos suizos?/ ¿Un trofeo para campeones escogidos?/¿La maratón de un escritor?/¿El sueño inconfesable del escritor chileno?/¿La cereza del  gran pastel literario?/¿Una carrera de obstáculos?/ ¿La danza de los lobos?/ ¿La consagración de una vaca sagrada?/¿Una vitrina para la posteridad?/¿El salto del ángel?/¿Un viaje al país de nunca jamás?¿La última chupada del mate?/¿El premio de la Dulce Patria?/¿La gran lotería nacional?
La frase que encierra los méritos del autor  la dijo el presidente del jurado, el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre: "Su obra llega mucho más allá del país" ¿Hasta dónde me pregunto? ¿No bastaba con el encierro de la cordillera de los Andes, el mar y el desierto de Atacama?
¿La literatura tiene una vasta, inconmensurable geografía?
El jurado en su conjunto argumentó para premiar en esta oportunidad: “considerando la trascendencia de su obra en distintos géneros narrativos, la difusión de su obra por distintos medios, como el cine, la ópera, el teatro, la música y la literatura e idiomas"
La noticia del Premio Nacional de Literatura ha  quedado encerrada entre tres paredes, el premiado y los dos más firmes competidores, Pedro Lemebel y Germán Marín, dos prosistas outsider a pesar que ambos son conocidos y el autor de Tengo miedo torero  ha impuesto su sello e identidad desde la marginalidad. Marín, un autor de culto y oculto, incómodo, del post pinochetismo, se declaró previo la contienda como un eterno perdedor. Un narrador que ingresa en las fauces del poder: Historia de una  absolución  familiar" integrada por  las  novelas  Círculo vicioso  (1994),  Las  cien  águilas  (1997)  y  La  ola muerta.  Lemebel, a su manera, había expresado: nunca fui reina de ninguna primavera. Marín antes del escrutinio final, votó por Lemebel, pero la suerte estaba echada como una moneda casi  con dos caras. ¿La efigie oficial se repite como una maldición egipcia?
Son estos preámbulos, interioridades, algunas brusquillas verbales, las disonancias, palabras sin filtro, amenidades las que ponen sal y pimienta a una premiación que no pareciera tener repercusión internacional, cuando el ganador es un reconocido escritor en América latina, Europa  y Estados Unidos. Il Postino, el Cartero de Neruda, un filme sobre su obra, le puso en órbita con más de  25 premiaciones. Pablo Neruda es el personaje  central de la novela de Skármeta Ardiente Paciencia que le promovió internacionalmente.
  • Neruda viviéndose
 Neruda parece un talismán para algunos escritores desde Parra a Isabel Allende, pasando por Edwards, Skármeta y el propio  Bolaño, que le criticó severamente y también  elogió lo que él consideraba su gran obra. (A cuatro décadas de su muerte, el fantasma de Neruda es real en la literatura chilena y allende sus fronteras. Es un icono que la muerte recrea con persistencia y sigue agitando sus banderas.) 

Novelas, cuentos, obras de teatro, cine, periodismo, ahí está el escritor, su obra y su tiempo. Son los lectores los que siempre tendrán la última palabra. Esta vez no será una excepción. No hay posteridad sin lectores.
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Epilogando el post Premium

No nos olvidemos que Claudio Giaconi escribió La Difícil Juventud. Los  Detectives salvajes se quedaron también sin el premio oficial. La cicatería del gobierno militar, ajeno a la cultura, instituyó el premio bianual. Una vez un narrador, otra un poeta y viceversa. Los prosistas derrotados deberán esperar cuatro largos años para el próximo torneo. Esta es la hora en que comienzan afilarse los colmillos poéticos y a barajar nombres para el 2016. La poesía chilena es la  reina de las letras de Chile. Todas las primaveras y oscuridades para la poesía. Se afilan hachas desde el amanecer. Las cartas del Tarot revelan nombres. Revisión de curriculms e historias, biografías, logros, méritos varios, peculiaridades, innovaciones, lenguaje, yo soy el que soy(si supieran que no aparezco en ninguna antología de la poesía chilena, por omisión, ausencia debida, por joder, dirán algunos).
¿Cuál será el último de los mohicanos de la poesía chilena escogido para el gran premio? Aún es muy prematuro Arturo Belano. Se preparan las antologías de  toda una vida, la artillería pesada y la caballerìa montada en los lobbys. Celosos guardianes de las obras, editoriales, cofradías secretas de amigos del autor, contactos universitarios, académicos, duendes de las movidas, nada ha de faltar de remover para ganar  el apetecido lauro, la bequita de la jubilación hasta que la muerte nos separe. 
¿Qué dirá la Sociedad de los Poetas muertos? Carpediem!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
El Bolaño mexicano debe estar diciendo bajo las aguas del Mediterráneo, escriban pinches cabrones, no mamen, buey (guey o wey), hagan su obra sin mirar atrás como si no existiera más que el horizonte siempre distante y para conquistar.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, agosto 22, 2014

La tribu

La tribu no habla,
ni escribe,
su lenguaje
es la memoria
de sus antepasados.
Rolando Gabrielli©2014

jueves, agosto 21, 2014

Sal de estatua

No mires atrás,
aunque la sal
se haya evaporado
con tu cuerpo.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, agosto 20, 2014

Ecos detrás de la Abadía

Ecos detrás  de la Abadía,
qué horror,
me lo describen tus palabras
y apenas  llegan a mí en el asombro
de esta mañana.
Turistas ávidos de mercancía  espiritual,
me dices,  si vieras la poesía que  hay allí
entre los intersticios del silencio en la tarde roja:
mira esta captación del color me arrebata.
Los porteños comprando, comprando con avidez
medallas, salames, quesos, fotos de San Benito,
todo en un mismo paquete de época
en la campiña y la montaña.
¿De dónde viene tanta fe,? me pregunto esta mañana
en que leo tus palabras como echadas al viento
de sus propias campanas.
Describes impecable a estas hormigas humanas
caminando, buscando, viendo, hurgando algo perdido
que no encontrarán allí porque simplemente no está.
Espiaban detrás del muro queriendo ver qué,
¿un monje orando o unas bancas esperando?
Entonces como nada se veía, me cuentas,
se sacaban fotos con San Benito,
de costado, de atrás, de frente,
San Benito fetiche consagrando
el placer escópico,
qué palabra aparentemente medicinal,
curativa del cuerpo y el alma,
una pulsión freudiana en pleno siglo XXI,
mirar y ser mirado.
Fiel a tus peregrinaciones,
a la fe de lo inconmensurable
que alguna vez movió montañas,
me das cuenta de estos hechos
cayendo la tarde como auténticas postales
que leo incrédulo entre líneas no sé si sorprendido
o desilusionado de más de lo mismo en un solo siglo.
La poesía, me dices, te ilusiona a pesar de la neorealidad
que inventa el mercado para su propia satisfacción,
con su tintinear de campanas que despiden a  hipnóticos turistas
que consumen hasta el silencio.
Veo que estos días no te evangelizan.
Rolando Gabrielli©2014

lunes, agosto 18, 2014

La sombra tiene

La sombra
tiene una oscuridad
que el cuerpo
no siempre refleja.
Rolando Gabrilli©2014

sábado, agosto 16, 2014

El viento asoma

El viento asoma
su inocente cabeza
de azucenas blancas
y mece aguas,
invisibles efigies levanta.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, agosto 15, 2014

Panamá La Vieja


La rosa te mira

La rosa te mira
y se asombra.
En ti ve, sabe,
que eres una rosa.
Rolando Gabrielli©2014

jueves, agosto 14, 2014

La pared blanca

La pared blanca está diciendo
Los pájaros cantan en idiomas diversos
En el mar adivinas el ruido de las  olas
La voz no dice ni nombra ni existe
Aún sin saberlo digo: no te atormentes
Ninguna dirección me llevará a algún lugar
Sabes que la sombra es otra manera de pensar
y ver luz donde solo hay oscuridad
La voz será voz en el desierto
y en el prudente mudo amanecer.
Rolando Gabrielli©2014

martes, agosto 12, 2014

Abismo no me apures

Abismo no me apures,
ni te precipites,
los pies firmes en la tierra,
como si fuéramos un ángel volando
sin descender de los cielos
aturdidos de nubes y días grises,
pájaros que dejan sus nidos,
hermosas decadentes ciudades
pobladas de historias y muertos,
Las drogas matan irremediablemente,
pasan las mareas pasan
y sus olas vacías vuelven al mar,
los jardines de paz
están llenos de flores  muertas.
Aquí el tiempo no sobra
dice el mezquino guardián.
¿Cuánto vale un verso en este tiempo?
monedas, unas monedas de invierno, sueltas.
Millones de oídos sordos te escuchan,
pasar con sus pies cansados las sombras.
La palabra no es otra cosa que la palabra,
no mueve montañas, ni falsas imágenes,
ilusiones, tal vez, ilusiones al fin.
Rolando Gabrielli©2014

lunes, agosto 11, 2014

El río


El río,
en uno y otro sentido,
viaja inabarcable,
es memoria de pueblos,
vivos y desaparecidos,
historia de originarios.
El río es una herida,
un destino.
rolando gabrielli©2014

domingo, agosto 10, 2014

Anónima

Anónima,
anónima
es mi palabra,
más leída.
Rolando Gabrielli©2014

sábado, agosto 09, 2014

La poesía

La poesía
pública  o secreta,
es esencial,
indispensable,
guste o no,
al más exigente
lector.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, agosto 08, 2014

Sobrevivo al vivo

Sobrevivo al vivo y al muerto
que dobla la esquina sonriendo
con un mapa de la ciudad.
No te puedes perder, le digo,
en este laberinto,
somos hermanos de un mismo
punto de partida y llegada.
Rolando Gabrielli©2014

Sonríe, hermano

Sonríe,
hermano,
es un selfie,
perdido en la risa,
de tu antepasado.
Rolando Gabrielli©2014

jueves, agosto 07, 2014

Esta noche, Hiroshima


Esta noche, Hiroshima,
me visita el hongo,
la nube cruel, radioactiva.
Hiroshima, mi amor,
la película se repite,
el mundo se pasea en puntillas
con sus drones y horrores
por el espacio real.
No me he afeitado hoy,
qué descuido,
sobre nuestras cabezas ronronean
en algún lugar del planeta
esos avioncitos  no tripulados
y nos ven diminutos seres desechables
de algún oscuro agujero oscuro.
Del aire la nube y la muerte
son una misma cosa tóxica,
ayer como si fuera hoy
o el pasado ajustara el presente.
¿Me entiendes?,
el tiempo para efectos del dolor,
no pasa, sucede.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, agosto 06, 2014

El pueblo elegido

El pueblo elegido
domina el cielo, el mar, la tierra 
y bombardea
al pueblo enemigo,
en nombre de Dios,
la libertad y seguridad,
del pueblo elegido.
La fecha no es relevante,
pero esto ocurre
entre julio y agosto
del 2014,
en Gaza.
Rolando Gabrielli©2014

martes, agosto 05, 2014

El muro me mira

El muro me mira
como si yo fuera sus ojos
y reprobara el mutilado paisaje
que a su espalda crece
como el muro ciego que es,
ignorando la vida, la historia
y la gente que muere
encerrada frente al mar.
Alguien lo apedrea
y llora.
Rolando Gabrielli©2014

lunes, agosto 04, 2014

Puertas

Mi arquitectura
es muy simple,
abro una puerta
de entrada y otra de salida.
Nunca entro ni salgo
por el mismo lugar.
Ningún encuentro
es más casual que otro.
Nadie debiera ignorar,
si abre y cierra 
una misma puerta,
podría conducirlo
al mismo lugar.
Rolando Gabrielli©2014

domingo, agosto 03, 2014

No perdamos de vista

No perdamos de vista
la oscuridad
y dejemos  de ver
que hay detrás
de uno mismo.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, agosto 01, 2014

Todo el verano

Todo el verano
está contenido
en una gota
que tú guardas
en la memoria.
Rolando Gabrielli©2014

jueves, julio 31, 2014

Vamos a morir, muerte

Vamos a morir,
muerte.
Mira,
qué rápida vas,
sin darte cuenta,
te llevas la vida
por delante,
en un dos
por tres.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, julio 30, 2014

Arde Gaza

Como una paja
en el ojo ajeno,
arde Gaza
y la viga persiste
en el  ojo propio,
sin ver ni vislumbrar
la paz.
Rolando Gabrielli©2014

lunes, julio 28, 2014

Inolvidables acrobacias,
el amor es un riesgo.
En la cuerda  floja
se suspende el cuerpo,
puede quedar en el aire
y culminar en una caída mortal.
No hay más apego
que los pies en la tierra,
para cualquier ejercicio.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, julio 25, 2014

Anoche soñé un mundo


Alguien reclama en los grandes foros
un mundo en equilibrio,
si queremos sobrevivir
a los erráticos mercados
o volátiles monedas
y desquiciadas bolsas
que no cesan de subir y bajar,
con sus vertiginoso números digitales
en nombre del capital.
Los hombrecitos uniformados
al final del día
hacen sonar la campana
y sonríen para el mundo y las cámaras.
Anoche soñé
con un oso  blanco y negro,
sobre la última rama de un árbol,
buscando su sustento
y detrás el mundo
como en un principio,
sin la intervención del hombre.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, julio 23, 2014

No perdamos

No perdamos de vista
el ojo que nos mira
hacia adentro,
sin saber que somos
nosotros mismos.
Rolando Gabrielli©2014

Una fórmula siempre


Una fórmula siempre es una fórmula,
en física o en poesía.
Fórmula vieja o nueva, fórmula al fin.
¿Alguien  lo había dicho?
No lo sé.
Lo nuevo no siempre es lo distinto,
ni igual a lo ya conocido.
La palabra tiene voz, dudas, interrogantes,
es presente de un pasado atemporal
y un futuro que no dejará de existir.
Rolando Gabrielli©2014

lunes, julio 21, 2014

Vives muda


Vives muda en la palabra
y las voces niegas.
Hacia sordas plazas vuelas,
con ese encanto de paloma herida,
en un viaje que  tus alas
 a mi memoria conmueve.
rolando gabrielli©2014

sábado, julio 19, 2014

En una playa de Gaza

                                                         ORIENTE Y OCCIDENTE

En una playa de Gaza,
la muerte se revela y da un paso al frente,
pone el pecho y cae hermosamente muerta
frente al  mar y se levanta
Es un ejercicio que conoce de memoria,
inimitable ante el fuego enemigo,
transforma los cuerpos,
un  vivo ejemplo para vivos y muertos,
pero  no perdona al asesino.
Rolando Gabrielli©2014

lunes, junio 23, 2014

Al sur de mi mano



AL SUR DE MI MANO

Al sur de mi mano
mis dedos tocan,
 tocan el áspero  mapa de Chile,
 memoria de lo que ha nacido
en el confín de las palabras.
Desierto, grandes marejadas,
el tiempo y sus aguas,
 es el  mar de Chile,
y a su manera las palabras,
 tierra estremecida,
salares y araucarias.
Me he visto en otro lugar,
he cambiado de nombre,
he sido otro,
con la mano tendida.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, junio 18, 2014

No se sabe



 No se sabe adónde van,
perdieron el gesto,
la sombra verdadera.
Estuvieron aquí con sus cuerpos,
en estos patios  y en esta luz,
hermosas señas de una misma rosa.
Rolando Gabrielli©2014