jueves, mayo 07, 2020

¿Que espera el azar?

¿Què espera el azar
que no sea azar
del sombrero de un mago?
¿La ilusión de un truco,
palomas, conejos, pañuelos?
El azar no sabe de afanes
es una sorpresa en sì mismo,
disfruta como pocos,
su libertad, tiene alas.
Rolando Gabrielli©2020

miércoles, mayo 06, 2020

La Superheroìna de Banksy

En medio de la pandemia y de los nuevos records europeos de ingleses, italianos, españoles, de personas fallecidas por el coronavirus, el artista callejero británico Banksy, rinde un merecido homenaje  a las enfermeras de su paìs y que yo hago extensivo a las del mundo. Son los àngeles blancos de siempre que se desplazan por los pasillos de  las salas de los hospitales, las urgencias, las que siempre acuden y asisten a los pacientes. Y en esta pandemia han dado sus vidas como los doctores por contener un virus  que està ocasionando cientos de miles de muertes  y haciendo màs pobres a los pobres de la humanidad.
Un niño británico juega y toma como símbolo una muñeca que representa a una enfermera, símbolo del Servicio Nacional de Salud inglès, e ignora  a las emblemáticas figuras de los tradicionales superhéroes: Batman y el Hombre araña.
Obviamente  el virus  invisible que ataca la humanidad no ha sido contenido en ciudad Gòtica, ni por Batman o Superman, ni el Hombre araña.
Como es caracterìstico en Banksy y nos hemos hecho eco en diversas ocasiones en este blog, la imagen  apareció en el anonimato, porque el pintor también resulta ser invisible, en un hospital del sur de Inglaterra, el Hospital Universitario Southampton.
Rolando Gabrielli©2020

Nota: dedicado al personal de salud del mundo, infatigables servidores de la humanidad, del hombre.

martes, mayo 05, 2020

El poeta

El poeta vive
en cuarentena,
solo,
con la palabra,
respira,
cada dìa
la atmòsfera
del poema.
La poesía es vida.
Rolando Gabrielli©202

lunes, mayo 04, 2020

La palabra es un virus no solo en tiempos de pandemia


La palabra es un virus no solo  en tiempos de pandemia

Rolando Gabrielli

Enigma microscópico

En la gota de agua
que brota temblorosa
del borde de la llave
distingue a un anciano
andante aproximándose
a duras penas
apoyado en una bacteria.
Y, en la siguiente gota que cae,
a la esfinge. Gonzalo Millàn


Un raro talento ejercía Gonzalo Millàn entorno a la palabra y tratamiento del lenguaje, en el deslumbramiento de su brillo oculto, a pesar de la objetividad con que se refería a las cosas y objetos, a la vida misma. Degustaba como un gourmet  el uso de las palabras, nunca se quedaba con una primera, segunda, ni tercera versión de un poema. Daba vueltas y vueltas  hasta nueve versiones, un verdadero relojero ajustando los tiempos de las palabras y la hora  exacta de su tiempo.

Por esas extrañas coincidencias de la vida y la poesía, tituló un libro en 1987, con la palabra Virus. Y, como dice  el epígrafe suscrito por William  S. Burroughs, la palabra es un virus. El primer poema se titula: Epidemia y sostiene que Son necesarios/varios millones de virus/para conseguir un punto visible. Y varios millones de puntos/para conseguir una sola línea.

Como sabemos, estamos en medio de una pandemia, no es un coincidencia menor,  bajo el ataque  de un  virus muy virulento, además invisible, un verdadero transformista, al parecer, que ha logrado paralizar, amedrentar, acorralar a los habitantes de la tierra. En las guerras se suele identificar a los enemigos, existen frentes, territorio, personas, ejércitos, pero esta vez se trata de un microbio, que en un corto tiempo ha logrado una mala reputación pocas veces vista en la historia de la humanidad.

Han transcurrido 33 años de la edición de este poemario de un autor chileno de una notable y original, creativa producción poética.  El poeta, la palabra, la escritura están contaminados, y aún así la obsesión pareciera persistir y no le es posible al escritor abandonar el acto de la escritura, como una manera de enfrentar sus demonios. Tal vez este ejercicio  no  permita ser abandonado, aunque el poeta diga: En realidad ya  no escribo/inoculo vocales, consonantes/de un alfabeto de microbios./Vacuno con el virus/ de la verborragia, el silencio.

El poeta contamina, pero cura con el silencio.  Virus es un desafío constante a la escritura, al acto mismo de hacer poesía, enfrentarse a la página en blanco, y como  una mirada actual, ya han pasado más de tres décadas, dice en el poema Letra muerta: Un virus en acción/es casi invisible. Y señala más adelante al describirlo: Se lo puede observar/bien con el microscopio/electrónico, únicamente/después de muerto.

Bueno, Gonzalo Millán, autor de Relación Personal, La ciudad, Claroscuro, Vida, Seudónimos de muerte, entre otros, nos da una pista muy clara de qué es para él la palabra, sabemos  que es una adcicciòn, pero también un “pharmacon, un humor venenoso y a la vez vacuna, enfermedad y salud”. Justamente de esto y más nos habla Virus.

En su poema Practicante, hace un juego revelador  entre la escritura y un practicante (enfermero), cuando dice: Te ejercitas con el bolígrafo/de punta retráctil/como con la hipodérmica/el aprendiz de practicante: inyectando glóbulos de aire/y extrayendo jugo/de la porosa palabra naranja.

Millán se sumerge en el oficio, en el poema Lectura, lo hace magistralmente en el proceso de lectura: Humedeces la yema. Doblas la hoja/y un tizne de pestañas quemadas/el de una mariposa tipográfica/con alas de borrosas escamas/se queda en la piel de tus dedos. Más adelante  señala en la oscuridad son abiertas nuestras manos como libros, hojeadas como páginas sus palmas. El proceso de la intimidad de la lectura, que solo es posible ante  un impreso, un libro, y  con una gran dosis de imaginación en el acto mismo.

Hay humor, juegos de palabras, muerte, ironía, una mirada de sí mismo. Veamos: Combatiente: Queriendo/luchar/con la pluma/escribes/dinamita/mojada/con tinta. Millán está dentro del libro, se recrea, no sólo lo hace con sus temas favoritos. Caricatura, es un ejemplo: Mi llaman Me plan. Te remeda/El Peter Sellers Chileno, y nadie duda de ese  aire del artista británico que  inmortalizó nuestra juventud, época, con La Fiesta interminable. Hay otros juegos con su apellido, en el arte de la introspección y el humor.

Es curioso el título del libro, cuya portada recoge en rojo la palabra Virus, que contrasta con el blanco de las letras del autor y un fondo negro donde se viraliza una suerte de abecedario que recrea el idioma imaginario de toda tipografía.

Gonzalo, quien ocupa un lugar destacado en la poesía chilena y del habla castellana, por su originalidad, intensidad idiomática, vuelve sobre su propia escritura en el poema: El viejo poney: El poema breve ha sido nuestro/caballito de batalla. El viejo/poney hoy yace reventado/por el uso y el abuso/de sus obsesos y obesos jinetes. Él es uno de esos obsesos jinetes y le cae encima a Pound, Brecht y en versos de humor y sátira, pareciera querer despedirse de Pony de su poesía.

Esta nota, revisitando al poeta chileno, el 2006, coincide con  una época  de virus viral, un microbio que no tiene nada de poético y se pasea a paso mortal por Nueva York, Madrid, Barcelona, París, Milán,  Rio de Janeiro, Guayaquil, entre otras ciudades y regiones del mundo.

El lenguaje de la pandemia: Escribimos desde el confinamiento/este es el lenguaje de la pandemia/somos pacientes sospechosos/arrinconados en nuestras casas/en distanciamiento disciplinado/por nuestras ventanas/vemos el cielo y las calles vacías/nos imaginamos la ciudad/es memoria nuestro pasado reciente. (RG).

Gonzalo no alcanzó a conocer los fakes news, seguramente habría descubierto y escrito sobre  esa  suerte de epidemia bíblica de la nueva  Babel y también de los periódicos que han abandonado sus principios éticos y su compromiso con la comunidad. Y en estas coincidencias que van desde el título de la obra a algunos poemas, curiosamente  aparece un poema en el centro del libro titulado: Murciélagos. No puede ser más alusivo, ya que  los científicos y servicios de inteligencia  señalan que el coronavirus que jaquea al mundo, surgió de los murciélagos, vectores del brote de coronavirus. El cambio climático remueve virus, huracanes, tsunamis, terremotos, incendios y el hombre está en el centro de su propia autodestrucción.

Vayamos a Murciélagos, considerado un animal fascinante, el único mamífero que vuela, cuyo origen data de hace más de 50 millones de años, vive 20 años y mide tan solo entre 3.5 y 6 centímetros. Son grandes polinizadores y dispersores de semillas.

Millán, en su Murciélagos, nos dice: Apartas las sábanas/de papel, es inútil/levantarse hoy día/las palabras ciegas/y seguras cual murciélagos/duermen en tu caverna/garganta, cabeza abajo.

Los poetas son observadores, curiosos, descubridores, y suelen decirnos cosas que a simple vista no vemos, ni imaginamos.
Rolando Gabrielli©202

domingo, mayo 03, 2020

La soledad

Hombre,
la soledad,
es una estatua.
Sigilosa,
avanza,
se perpetùa.
Rolando Gabrielli©2020

sábado, mayo 02, 2020

Tù eres la dueña

Tú eres la dueña del sacrificio
que nos enseña a crecer
y en ti la sombra,
que la cruz imita y vuela.
Rolando Gabrielli©2020

miércoles, abril 29, 2020

De tierras tan lejanas


De tierras tan lejanas,
antárticas, famosas,
de abismos iluminados
por lunas y nieves,
blancas, pétreas, desoladas.
Tierras donde el tiempo
no reconoce huellas
y las estrellas corrigen
el oculto curso de la oscuridad
y crecen libres los frondosos bosques
de la araucanía.
II
Noche de Chile,
la historia mapuche
es sangre derramada
de tierra tan brava,
sus heroicos toquis,
(Caupolicán, Laturaro, Galvarino),
jamás vencidos,
gente tan gallarda,
valiente y heroica.
III
Allí, en el fin del mundo,
donde la noche ve unirse
los mares y es más oscura
que toda la oscuridad,
las voces ocultas de los ríos
protegen aún secretos ancestrales
IV
El fuego es la luz en las aldeas,
refleja rostros y los multiplica,
misterio de  la mirada limpia del cielo
de la araucanía,
libres ven viajar las estrellas,
cuando los leños agonizan
en las cenizas y cicatrizan
la fértil tierra.
V
El canelo es un dios tutelar,
vigía de tierras y caminos,
echa raíces y preside ceremonias,
frente a los grandes volcanes.
Allí, el espíritu mapuche
cruza la historia,
como flecha veloz,
Lautaro, invencible.
Rolando Gabrielli©2020
 
Nota: Con este texto participè en el Certamen Internacional Shincal de Poesía de Catamarca, Argentina. Todo concurso es una azar, una posibilidad, pero queda la palabra. Un homenaje al pueblo Mapuche de Chile, en la foto superior, un paisaje de la Araucanìa, al sur del  sur, y en la gràgica que cierra este post, Los castillos de Catamarca. Tanta belleza en nuestra Amèrica!!!!!!!!!!!!!!!!!

lunes, abril 27, 2020

Oh, Dios

Oh, Dios,
tanta perfección
en el bien y en el mal,
libre albedrìo de las olas,
va y viene la historia
del hombre en este mundo.
¿Què dicen en verdad
las palabras aùn no dichas?
¿El silencio nunca fue
màs elocuente,  me dices?
Habla tú.
Rolando Gabrielli2020©

domingo, abril 26, 2020

Los domingos son

 
 
 
 
 
Domingo de misa,
domingo de aperitivos,
domingo de hipódromo,
domingo de ocio,
domingo de lotería,
domingo de matineè,
domingo de visitas,
domingo de fútbol,
domingo de siesta,
domingo frente al portal,
domingo familiar,
domingo aburrido,
domingo de naipes,
domingo de cervezas,
domingo de dominò,
domingo adolescente,
mirar llover, nevar
por la eterna ventana,
domingo de castigo en el cuarto,
domingo de confinamiento.
Rolando Gabrielli©2020

sábado, abril 25, 2020

Leème,
lector,
soy un libro
abierto.
Rolando Gabrielli©2020

viernes, abril 24, 2020

Cumpleaños poco feliz


A punto de estallar,
el globo de la  aldea global,
se hincha en sus polos,
la nieve se derrite y los bosques
arden como las velitas
de un pastel,
los océanos crecen
màs allà de altamar
y las islas se sumergen
en silencio esperando,
que amaine el temporal.
La cordillera impertérrita
mira en lontananza
las nubes pasar.
A puerto hemos de llegar
en esta única  nave,
enfrentar la tempestad,
hasta que el sol
vuelva a brillar.
Rolando Gabrielli©2020

jueves, abril 23, 2020

El libro me escribe

El libro me escribe,
lee mi pensamiento,
da vuelta la página,
me dice.
esto es una aventura,
te dejo mi   palabra,
desvelo y  placer,
el goce  de la  soledad,
una historia para vivirla.
Rolando Gabrielli©2020

miércoles, abril 22, 2020

No termino de saber

No termino de saber
quien soy,
de tantas escrituras,
palabras que no representan
a nadie.
Deletreo apenas
signos vagos
y aùn así
remando sigo, rìo arriba,
con un mismo abecedario,
el único que conozco
y  me descifra el viento.
Rolando Gabrielli©2020

martes, abril 21, 2020

Aquì estoy

Aquí estoy,
domingo banal,
sin saber adònde va este mundo,
escuchando las profecías
de Nostradamus,
sus deslumbrantes
y misteriosos cuartetos,
en medio de una pandemia,
confinado viendo
el futuro en un pozo de oscura luz,
las visiones del profeta francés.
La ayuda tan cerca,
pero las medicinas
tan lejos, dijo en sus cuartetos,
como si estuviera viendo
nuestro pequeño futuro.
7047 es la fecha para el último dìa,
somos únicos en cien mil millones
de planetas.
¿Adaptación o extinción?
Ser o no ser,
alguien ya lo dijo en un teatro.
Pregunto:
¿Viajamos en el azar de la muerte?
Rolando Gabrielli©2020

lunes, abril 20, 2020

Anónimo

Aquí estoy,
me bendice la nada,
me fui en pandemia,
en Nueva York, Madrid,
Milano o Guayaquil.
La muerte anónima,
escriben los periódicos,
de visita por estos tiempos.
Todo está en silencio.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, abril 19, 2020

Descripciòn del dìa

Uno a uno,
los días pasan,
dejan
una misma huella.
El silencio
de la ciudad,
de las horas,
lo comparten
millones.
La naturaleza
ocupa su espacio,
las bestias
recuperan
su libertad,
el hombre
es rehèn
de lo invisible.
Rolando Gabrielli©2020

viernes, abril 17, 2020

Y llegò el dìa

Y llegó el dìa
en que las bestias
subieron al hombre
al Arca,
para salvar la especie.
Noè, esto no es
el diluvio,
pero estamos en cuarentena.
Rolando Gabrielli©2020

jueves, abril 16, 2020

La punta del iceberg


Los inmunòlogos advierten  al mundo,
desde la ciencia y los  laboratorios
de las grandes  universidades,
que estamos viendo la punta del iceberg
de los efectos y consecuencias de esta pandemia.
En verdad fuimos visionarios, amor,
nuestro distanciamiento comenzó hace muchos años.
El futuro se asombrarìa al saber
que no utilizamos simulaciones, ni ordenadores.
El mundo hoy hace  silencio en las grandes ciudades
y las bestias encuentran su libertad en la soledad.
Rolando Gbarielli©2020

 

Vuelve Banksy

Vuelve Banksy en tiempos de pandemia, y su frase de batalla, a la que apela para su nueva presentación en días  de  encierro, cuarentena, es  de una cotidianidad  tan frecuente, que no existe el asombro: Mi esposa odia cuando trabajo en casa. No debe ser la única, en tiempos de teletrabajo, telepandemia, telepatía y antipatía, telecrisis y telencierro para cerrar el circulo vicioso del enunciado.
El grafitero inglès siempre ha sido aficionado al empleo de ratas en sus cuadros, una manera de ver el mundo, insinuarlo, describirlo, retratarlo en el escenario  crìtico del sistema
Ahora, constreñido a un espacio interior, su  casa, deja que las ratas acróbatas de la anarquía desordenen su baño privado en señal de protesta, donde el lìmite es el caos.
Banksy no necesita publicidad. Aquí recogemos en este blog censurado, solo un par de viñetas del ingenio de un espíritu creativo excepcional y contemporàneo. Un millón de visitas en Instagram y 10 mil comentarios. Esta nota es un grano de arena  en el fértil desierto de Banksy. Un guiño para nuestros lectores.
Rolando Gabrielli©2020

miércoles, abril 15, 2020

Un dìa despuès

Un dìa despuès y el tiempo que fuere,
inventar lo nuevo màs que un dilema,
es un ejercicio de todos los tiempos.
Y hemos vuelto al principio,
con un nuevo verbo y la palabra entera,
arrancada a estos  tiempos
que son los venideros.
Se desmorona un mundo a ojos vista,
sin futuro el presente es nada,
no puede rendir cuentas
 ni en una casa de empeños.
Se agitarán banderas de llamativos colores,
està por venir un nuevo porvenir,
la humanidad es muy sabia
 cuando comienza a despertar,
en muchas partes al mismo tiempo
y en los muros de las ciudades
se escribirán metáforas, simples refranes,
palabras  verdaderas, libres en verdad
 y ya se habrá rendido un homenaje
a tantos muertos inmerecidamente,
una rosa anónima  dejarà también sus espinas
en señal de dolor por los caìdos.
La historia serà una piedra a rodar
y no siempre se detendrà o caerà al vacío,
existe la esperanza de construir nuevas
formas  de vida màs duraderas.
Si todo tuvo un  precio tan alto,
el silencio nos volverá a convocar.
Rolando Gasbrielli©2020

martes, abril 14, 2020

De lo invisible


¿Lo haz visto?,
no,
pero es visible
el miedo
a lo invisible,
 desconocido.
Tiene presencia,
en lo que no se ve.
¿Habràse visto que suceda,
semejante cosa
en estos tiempos?.
Rolando Gabrielli©2020

lunes, abril 13, 2020

El cactus

El cactus
nada me exige,
fiel a su austeridad,
permanece en silencio,
su lección
es su sobrevivencia
y el coraje de permanecer solo
en cualquier época
y lugar.
Rolando Gabrielli©

domingo, abril 12, 2020

La libertad mira

La libertad
mira la jaula
y sabe del poder
de sus  alas.
Rolando Gabrielli©2020

Pienso que tuvimos suerte

Pienso que tuvimos suerte,
no nos cayò un meteorito,
como a los dinosaurios.
Fue un microbio,
invisible,
aparentemente insignificante,
altamente infeccioso.
Aùn así,
pienso que tuvimos suerte.
Rolando Gabrielli©2020