sábado, octubre 03, 2020

Un rìo de sangre

Lo han tirado a un rìo/ 
un rìo de sangre, hermano/ 
corre por las venas de Chile/ 
el pueblo se ha unido/
 nadie detendrà el cauce de las aguas
 que han corrido/
 Lo han tirado a un rìo/
 un rìo de sangre, hermano/
 corre por las venas de Chile/
 El tiempo està cerca/
 nadie detendrà el cauce/ 
de la dignidad y la libertad.
 Un rìo de sangre, hermano/ 
corre por las venas de Chile/
 el pueblo se ha unido/
 nadie detendrà su cauce. 
Rolando Gabrielli©2020

miércoles, septiembre 30, 2020

QUINO: EL ALQUIMISTA DE UN MUNDO MEJOR

Tómate tu tiempo para hacer las cosas, no caigas en el clásico “no tengo tiempo” Muriò Quino. Un filòsofo existencial, irónico, freudiano, sociólogo, alquimista, ventrílocuo de la clase media, uno de los padres de la generación de los sesenta, artista gràfico excepcional y desde luego creador, padre de Mafalda y sus singulares familiares y amiguitos: Padre, madre, hermano (Guille); Susanita, su mejor amiga, Felipe, Manolito y Libertad, su último e indispensable personaje. Se va en un año desconcertante, que cuando le explicaron que sucedìa, exclamò què barbaridad y no podía creerlo, porque toda esta historia ficcional que estamos viviendo no cabe en una tira còmica, aunque Mafalda hace muchos años advirtió como veìa y sentía el mundo cuando dijo: ¡Paren el mundo, que me quiero bajar! La visión del mundo de esta niña argentina de seis años està màs vigente que nunca con su conciencia social y crìtica por una mejor humanidad, un mundo màs solidario, comprometido con los de abajo, màs justo, equitativo. Una idealista incansable, llena de humor, ocurrencias, desnuda permanentemente el establecimiento y la autoridad arbitraria. Paz, amor, una humanidad humana, sin violencia. Mafalda les envía un mensaje con claridad meridiana a los Millennials cuando alerta: ¡Sonamos muchachos! Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno. ¿Necesita una explicación este pensamiento, me pregunto? Una chica intelectual, amante de los libros: ¿No sería hermoso el mundo si las bibliotecas fuesen màs importantes que los bancos? Vigente, actual, sin pelos en la lengua: “El problema es que hay màs gente interesada que interesante”. Los diarios inventan la mitad de lo que dicen. Y si a eso le sumamos que no dicen la mitad de lo que pasa resulta que los diarios no existen. Simple, directa, profunda, una ecuación con su incógnita despejada. La pibita, con su inocencia espontànea, sagacidad, se expresó màs allà de la sociedad argentina, los grandes temas que ocupaban y preocupaban al mundo en su época, el asesinato de Kennedy, la guerra de Vietnam, el feminismo, la carrera espacial, la religión y los derechos humanos, fueron de su atención y hay tiras, no tan còmicas para expresar estas inquietudes que en el siglo XXI no abandonan al hombre contemporáneo. Cuadrito a cuadrito Quino fue retratando el mundo de los sesenta y principios de los setenta, porque en 1973 puso punto final a su última tira, “porque me era muy difícil no repetirme”. Mafalda es patrimonio de la cultura Argentina, la visión de esa sociedad y del mundo que habitamos, por un artista que escribe dìa a dìa su propio pentagrama con una notable sensibilidad, sinceridad, sabidurìa, y cuyas tiras han sido traducidas a unos treinta idiomas, entre ellos el arameo y el japonés. Quino y Mafalda en una década pusieron al mundo en su lugar. Una niña realmente contestaría. ¿Y no será que en este mundo hay cada vez màs gente y menos personas? Mafalda nació un 29 de septiembre de 1964 y su autor parte una 30 de septiembre del 2020, en la quietud y sencillez de su natal Mendoza, frente a la majestad e imponente Cordillera de los Andes. Hijo de andaluces, Joaquìn Salvador Lavado Tejòn , Quino, una humanista a tiempo completo, creò su personaje icònico tras una frustrada incursión publicitaria. La agencia Agnes Publicidad necesitaba producir una historieta para promocionar una línea de electrodomésticos bajo el nombre de Mansfield. Quino recibió el encargo y ese dìa fue a ver una película donde apareciò el nombre Mafalda de una niña y le vino a la mente el futuro personaje. Pero la campaña, como tantas ficciones publicitarias, no se realizò y se quedó con las imágenes. Al año siguiente, relata el propio Quino, editò la tira familiar sin la niña mágica, digo yo. Tuvo un conflicto con el diario Bahìa Blanca y se retiro con sus monitos. Asì que se mudò a El Mundo, un 15 de marzo de 1966. Se cerrò el diario y Mafalda incursionò por las provincias argentinas. No encontraba su lugar y ya la TV era una gran competidora. En junio del 68, reapareciò en la revista Siete Dìas Ilustrados y de ahì en adelante Mafalda se transformarìa en un personaje sin fronteras. Mafalda, fue un personaje que compartió, formò parte importante de nuestra generación de los sesenta, como los Beatles, la Guerra de Vietnam, los viajes espaciales. Mafalda fue un Sì a la Democracia, Sì a la Justicia, Sì a la Vida, valores esenciales y caros a nuestra generación. ¿Algo nuevo muchachos? Las portadas de diarios influyentes de distintas partes del mundo despidieron a Quino, pero esta niña descendiente de Cervantes, nieta del Quijote de la Mancha, hija de Argentina, de los dolores, luchas, de Amèrica latina, no va a desaparecer porque representa nuestra historia y forma parte de nuestro futuro. Rolando Gabrielli©2020 Epìlogo - ¿No sería màs progresista preguntar dónde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?

Solo escribo

Solo escribo, 
no digo nada, 
palabras, palabras,
 para hablar
 con tu silencio. 
Rolando Gabrielli©2020

domingo, septiembre 27, 2020

Un tiempo confinado

Como el tiempo/ 
confinado en un reloj/ 
de arena/ desapareces/ 
en un abrir y cerrar/
 de ojos.
 No hay hora/
 lugar/ tiempo/
 nada.
 Rolando Gabrielli©2020

miércoles, septiembre 23, 2020

UN TIEMPO ESCRITO Un tiempo escrito para no ser olvidado Un enemigo invisible Un mundo confinado Un riguroso protocolo Un cerco permanente Nadie se siente seguro en ninguna parte Ahora el tiempo es una esfera, nada lo detiene, es circular y advierte, soy la eternidad Mi infancia es màs vieja Los ancianos insomnes viajan noches eternas, cruzan a tientas con sus ojos abiertos la inmensa oscuridad No hay estaciones en este gran espacio vacìo Caen las hojas como todo el año, un signo de lo perecible y renovable La vida debe continuar, no se rinde. Rolando Gabrielli©2020

domingo, septiembre 20, 2020

VIENEN ESTOS TIEMPOS Vienen estos tiempos y te habràs ido a un destino final, pàjaro de alas rotas, agua de un solo rìo, por caminos polvorientos, montañosos, àridos, desèrticos, dìas vagabundos, inciertos. Solo a mì vienen estos tiempos, dispongo de mi mismo, aquì en esta estaciòn de mi vida, ahora, entre mares y verdes copas. No hay edèn perdido, sino una hora, para cada cosa. Rolando Gabrielli©2020

jueves, septiembre 17, 2020

Este poema, inalcanzable, aparentemente, como las estrellas o las palabras, tal vez, te lo dedico, a ti, Utopìa. Rolando Gabrielli©2020

miércoles, septiembre 16, 2020

Sòlo poesìa

https://letralia.com/ciudad-letralia/fechado-en-panama/2020/09/16/solo-poesia/

domingo, septiembre 13, 2020

La voz del desierto

El sentido
no tiene sentido
El camino
no es el camino
El ser no es el ser
Una piedra
en el camino,
no me detendrà
Nada oscurecerà
mi paso por la noche
El tiempo medirà
su propio paso
Un grano de arena
es la voz del desierto.
Rolando Gabrielli©2020

martes, septiembre 08, 2020

El hombre nunca

El hombe nunca
està solo,
siempre està
lleno de palabras.
Hoy me acompaña
la  silenciosa S,
un grillo misterioso
lee mis poemas,
ayer una mariposa nocturna
vagò por la oscuridad.
Hace días que no han vuelto
a brillar las luciérnagas.
El hombre
nunca està solo.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, septiembre 06, 2020

HAY UN ROSTRO

Hay un rostro
que solo imaginamos.
Realmente permanecerá
vivo en la memoria,
si  en verdad existió
o lo vimos con nuestros
propios ojos.
Llegamos a sentir,
tal vez,
su respiración,
como si fuera real
y saliera de su silencio,
dispuesto a hablarnos.
Rolando Gabrielli©2020

viernes, septiembre 04, 2020

La noche del 2020

La noche del 2020,
se ocultò
en la oscuridad.
Fue algo inquietante,
por decir lo menos,
aunque no vimos nada,
que pudiera demostrarlo.
Rolando Gabrielli©2020

lunes, agosto 31, 2020

Desaparecidos


La oscuridad desaparece de  mi mano,
se  escucha el ruido de las cigarras,
la libertad seguirà siendo sagrada
según las voces del màs allà.
Son los desaparecidos que vuelven
a contarnos sus aventuras,
de un viaje que creìamos sin retorno,
pero no pudo el silencio ni la oscuridad.
Hombres y mujeres de  Chile,
no los hemos olvidado, la memoria
es un sol que les alumbra
y nos trae claridad.
Rolando Gabrielli©2020

jueves, agosto 27, 2020

Inocentes vuelan

Inocentes vuelan,
 desprevenidas,
 a la medida de sus alas
 y al viento que las mece.
Es un  viaje,  
 cuerpos frágiles
sobre la ciudad
que habitamos en silencio,
ausentes, confinados,
sin alas.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, agosto 23, 2020

La musa solo asì

La musa
no se presenta
físicamente.
Su presencia,
es tàcita
y su ausencia,
la confirma.
Rolando Gabrielli©2020

viernes, agosto 21, 2020

Nube errante

Nube errante,
somos
al pasar,
cielo arriba,
ascendiendo vamos,
pàjaros en bandadas,
àngeles no vemos
y todo el horizonte
ante nosotros.
¿Què podrían decir
las palabras?
Rolando Gabrielli©2020

martes, agosto 18, 2020

En el centenario de Bradbury

Solo pienso esta noche,
cuando las estrellas brillaban
para nosotros en el patio de la infancia,
contándolas sorpresivamente  un verano,
solo como ahora  bajo un cielo oscuro,
digo, si cruzara la noche un cometa,
ese sería el sorprendente Ray Bradbury,
cazador fantasioso de nuevos mundos,
 infatigable  soñador  del espacio infinito,
guiándonos en uno de sus  viajes.
Rolando Gabrielli©2020

sábado, agosto 15, 2020

Solo el silencio


Solo el silencio
conoce  mi monòlogo
y lo repite de memoria.
Estàs sola como yo,
en casa del silencio
y su obra maestra
somos nosotros,
convertidos en señal
a la distancia.
El màs mínimo gesto o pausa,
es una luz asombrosa.
Las palabras son a veces,
la voz interior,
que el silencio repite,
como si quisiera hablarnos.
Rolando Gabrielli©2020

jueves, agosto 06, 2020

La puerta abierta


Todos tenemos una mujer imaginaria,
alguien que existe y no està,
estuvo, està por venir y se fue
La luna es lo real en estos tiempos,
la poesía no debiera confundirse,
lo natural  ha pasado a ser sobrenatural
el mundo es nuestro mayor desconocido,
la mujer, un enigma que no deja de ser real,
pero enigma al fin y al cabo
en toda la extensión del cuerpo y la palabra
Si hablamos de amor, el enigma se agranda,
puede llegar a reducirse a nada,
simplemente desaparecer una madrugada,
si dejamos la puerta abierta.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, agosto 02, 2020

Hacia dònde vamos

Hacia dònde vamos,
preguntò la paloma
a sus alas
y no hubo màs
Norte ni Sur,
solo espacio para el viento
y sus alas.
Rolando Gabrielli©2020

viernes, julio 31, 2020

Quedando solo

Y se fue quedando solo,
juntando las piedras
de un camino inexistente,
por andar si tuviera un destino.
Viajar en la luz de las palabras,
en sus silabas y sonidos,
cabalgar con sus sombras
ligeras, anónimas,
fue màs que un oficio,
la existencia, un compromiso.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, julio 26, 2020

Eres la ùnica mujer

 


Eres la única mujer del pueblo
que te paseas con un poema,
escrito  para ti,
mientras dibujo de memoria
tu retrato y unos ojos
que no me  quitan la vista
 y solo pienso
en que pudieran estar
vièndome ahora,
y yo, viéndolos.
Rolando Gabrielli©2020

 
 


 

jueves, julio 23, 2020

Pude haber escrito

Pude haber escrito
ese poema y tú ser
la protagonista,
el àngel que inmortaliza
estas palabras
en una antología,
un milagro de la belleza
y el lenguaje.
La poesía es un enigma
y el azar no la puede explicar.
Damos vuelta,
con la razón y los cinco sentidos,
apenas.
Permanecemos, inevitablemente,
en un mismo planeta.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, julio 19, 2020

Asì la realidad

Hay que estar loco, para estar loco
y aùn asi la realidad no improvisa
sus aciertos y desaciertos,
que en nosotros,
 se asemejan asì mismos,
sin  dejar de ser lo que son.
No juegas con las palabras, ni improvisas
con cada acto y si bien las màscaras
son un viejo recurso ancestral,
trucos que en ocasiones ocultan
rostros verdaderos como si lo fueran,
llegan a ser su propia representación.
Somos el teatro de una historia aterradora,
que a la luz de un dìa cualquiera asomò
en un mundo que ya nos parece real.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, julio 12, 2020

Què siglo


Què siglo nos ha tocado vivir
o mal morir a estas alturas,
en una  esquina se anuncia,
clama a los cielos, se espera,
y lo inesperado  podría estar
por llegar y no sabemos
si todo comienzo tiene
necesariamente un fin.
Rolando Gabrielli©2020

sábado, julio 11, 2020

La mariposa nocturna

La mariposa nocturna
es fiel a la oscuridad
y si a la luz asomaran
sus alas, ciega sería
la eternidad,
si no las dejara volar.
Nada es absoluto
y  todo tiene un final,
probablemente.
Rolando Gabrielli©2020

martes, julio 07, 2020

Quièn dirà

¿Quièn dirà
la última palabra,
si en un principio
fue el Verbo?
Solo pregunto,
solo pregunto.
Rolando Gabrielli©2020

lunes, julio 06, 2020

Tiempos difìciles

No fue fàcil, no ha sido fácil,
algún dìa cantaremos en las mañanas,
días  circulares, perturbadores,
el sol  tiende la mano y la locura
trabaja en sus horas  extras.
Me gusta repetirme al oído para despertarme
que esto es una  pesadilla y pasarà,  
tiempo agrio, mal momento.
Nos debemos una explicación a nosotros mismos,
al reflexionar  en soledad estos días,
mirarnos una y otra vez las manos vacìas,
nos preguntamos una  vez màs,
de què nos sirviò tener tantos pares de zapatos
para andar solo con dos pies,
calcetines,  corbatas para un solo cuello,
guantes para no infectarnos,
si dejábamos pasar las palabras,
nos veìamos al espejo  y a nadie màs
que nosotros mismos distantes,
alejados de la naturaleza y las cosas simples,
que nadie debiera olvidar jamàs.
No me pidas que te repita el sueño,
los he tenido mejores  y volveremos a ver
la luz infinita a la salida del túnel,
es una promesa, una nueva oportunidad.
Rolando Gabrielli©2020

viernes, julio 03, 2020

Distraìdo estoy


Distraído estoy en mi nido,
viendo las nubes pasar.
No hay silencio màs profundo
que comenzar a volar.
Rolando Gabrielli©2020

jueves, julio 02, 2020

Efraìn Barquero, palabras pendientes


El poeta Efraín Barquero era uno de los  secretos  más importantes de la poesía chilena, silencioso, humilde, sencillo, profundo, auténtico, como una vasija de greda. En medio de la soledad, aislamiento, incertidumbre que produce el avance mortal del coronavirus en el mundo y en especial del continente americano, me entero de la triste noticia de su fallecimiento en Santiago de Chile. En mi último viaje a Chile, después de más de tres décadas, a una de las personas que busqué infructuosamente  fue a Efraín. Como todas mis búsquedas, fue una inútil incursión kafkiana por una ciudad donde nací y que desconozco, pero sobretodo a sus habitantes. Qué país tan extranjero, me dije una y otra vez, recorriendo sus calles, atravesando sus puentes, volviendo a algunos barrios, la Universidad, preguntando por esto y aquello, hasta identificarme con  los emblemáticos cerros  enclavados en su corazón, algunas estatuas absolutamente cordiales, siempre con el mismo humor y mirada sincera. Caminé por providencia, pregunté en la Sociedad de Escritores de Chile, donde pasamos un tiempo  fantástico con Barquero, Teillier, Deslano, el Chico Molina, Rolando Cárdenas y algún otro parroquiano en aquellas noches brillantes de poesía, en tiempos de carpediem. Por ese entonces, mediados de los sesenta, yo vivía en casa del poeta Waldo Rojas y en su inmensa, privilegiada, selecta biblioteca conocí los primeros libros de Barquero, La compañera, Los vientos del reino, que el propio Waldo elogió. Las noches y lecturas continuaron, se sumaba una eufórica  colorina, magnífica poeta, vinculada a Parra y a Jodorosky en su juventud, Estela  Díaz Barín.  Con Barquero  teníamos química, quería que me fuera a su casa en Lo Gallardo a escribir poesía, allá vivía con su compañera, que nunca conocí más que en el célebre poema. El poeta la tomó de rostros pobres, no sabe su nombre, le basta que sea joven laboriosa, sana, bella y como los árboles teje ella misma sus vestidos.
Si he de tener contigo un hijo/que éste llegue/cuando nuestra casa sea toda la tierra. Son versos de su libro La compañera, cuanta vigencia más de  setenta años después y cuanta contemporaneidad  para estos días de incertidumbre, de una tierra tan agredida, de inseguridad y de un futuro que no pareciera interesarse por lo que hace el hombre en y con el planeta. Libre albedrío, el más libre, a la estupidez, banalidad del mal, distòpica en el literal sentido de la palabra. Barquero, de origen campesino, como dice Neruda en el prólogo de su  primer libro La piedra del pueblo, 1954, trabajaba con las materias y elementos simples, cotidianos,  el reflejo de los días sobre  la mesa familiar donde compartía el pan y el vino, con esa naturalidad de lo esencial. Vivía como poeta, sentía la vida y la transformaba con sus palabras. Silencioso como los sueños o las huellas que dejan las aves cuando cruzan el amanecer en las montañas, en los caminos silenciosos del campo chileno. 
Integró la  excepcional Generación del 50, conformada por Miguel Arteche, Enrique Lihn, Jorge Teillier y Armando Uribe Arce, originales, esenciales, diversos, un capítulo extraordinario del silabario poético chileno del siglo XX y que concluye en la segunda década del siglo XXI con la reciente partida  de uno de sus prominentes miembros que cierra el círculo virtuoso. Una poesía honesta, podría llamarle en una espontánea reflexión frente a mi ordenador,  profundamente  transparente,  de arraigo  al Chile de adentro, el  cual siempre formó parte de sus raíces, aún en  el lejano oriente donde vivió y escribió  durante unos años, sin perder la chilenidad. No sufrió la transformación del veneciano Marco Polo que regresó de China, aún en harapos, con un aire mongol a los muelles venecianos, como relata la historia. Barquero, cuando lo conocí, vi una mirada  franca hacia la  verdad en búsqueda   ”del eterno presente”, como dijo más de alguna vez y él mismo se retrataba en su palabras. Lírico, lirico, lo que puedan decir los críticos, trabajaba con los materiales  sin artificio, humanizaba el lenguaje, la conversación cotidiana, la amistad y reflejaba la paz interior de su poesía. Hizo oídos sordos a la influencia de poderosos poetas, Neruda, Huidobro, Parra, y escuchó a su corazón y puso atención  a sus orígenes. Recuerdo  que en una antología que hizo Alfonso Calderón, en una entrevista escogió un poema de Gabriela Mistral, como su favorito,   Beber: Recuerdo gestos de criaturas /y son gestos de darme el agua. La Mistral bebe el agua del río Aconcagua, el poema describe la Mitla de México, pasa a Puerto Rico y regresa a su valle natal de sus niñeces con su madre y la infancia de esos recuerdos y primeras aguas. Barquero admiraba con admiración natural a la Mistral de tantas raíces, chilenizad y hondura patria.
En esa antología definió el acto de la creación como el único acto religioso que va quedando en el sentido religare, es decir, acercamiento entre los hombres. Volvemos a la vigencia y actualidad de esas palabras visionarias, con futuro. Fundar una nueva fe y esperanza, más allá del lenguaje, y no estaría de más, quizás, no solo se trata de palabras, sino de un pensamiento e ideas nuevas.
Barquero siempre se aproxima, hurga, en una experiencia vital, la tiene a la vista, en la memoria, vive el poema en una palabra silenciosa, más que íntima, comunica esa pertenencia al lugar y las cosas, comparte con el lector lo que en verdad comienza por conmoverle a él.   Su poesía hace un largo recorrido por su vida, escenarios, países,  su geografía íntima es la que una y otra vez retorna al centro de su poesía. Hubo tiempo y circunstancias para lo social, el amor, la metafísica, el exilio, pero siempre  retornaría al origen, a la memoria, a su ruta siempre inaplazable.
Estas palabras, escritas una noche en medio de la pandemia, esta peste que pareciera infinita con su diminuto protagonista, se las debía a Efraín, lo busqué afanosamente en Santiago, para agradecer su generosidad en un tiempo que no termina de parirse asimismo, por su  poesía, pasión  viva de la naturaleza de sus sentimientos, objeto de sus días, razón de un oficio que ejerció  con inusual amor.
Rolando Gabrielli©2020

domingo, junio 28, 2020

No se reciben visitas

No se reciben visitas,
ni vendedores,
ni predicadores,
parientes,
ni amigos,
la casa es un lugar sagrado,
un templo.
Al traspasar el umbral,
no olvides,
hazlo descalzo,
los tiempos cambian,
no olvides.
Rolando Gabrielli©2020

sábado, junio 27, 2020

A ti te escribo


A ti te escribo,
espejo ciego.
No me ves,
son palabras.
Las imágenes
gastaron tus ojos,
pasaron,
vanidosamente,
pasaron
Rolando Gabrielli©2020