se convirtió
en un oscuro
hongo negro
de insomnio
y dejo de fabricar
sueños
hasta convertirse
en una eterna
oscuridad.
Rolando Gabrielli 2021
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
se convirtió
en un oscuro
hongo negro
de insomnio
y dejo de fabricar
sueños
hasta convertirse
en una eterna
oscuridad.
Rolando Gabrielli 2021
las ondulantes olas
que el mar en sus ojos refleja
donde no se llega más allá.
Navega, navega,
es Ulises no Penélope,
no escucha sirenas,
teje y desteje,
pero nada espera.
Ha dejado ciudades, islas,
atravesado carreteras solitarias,
montañas nevadas.
El espíritu de su belleza,
vuelve y desaparece,
donde la nieve la lleva.
Rolando Gabrielli 2021
es mi salvación.
Me saluda y visita.
Amanecer y noche
de las palabras,
respiramos poesía
Oh poetas,
bendita sea,
digo, la palabra.
Rolando Gabrielli 2021
en ese espejo trizado
que hiere la imagen,
expulsa el rostro,
la cicatriz, el gesto,
mi pasado, la ilusión
de un presente inmóvil,
un futuro incierto,
por venir.
Rolando Gabrielli 2021
para respirar
el aire
de estos nuevos tiempos,
irrespirables
Fluir del verbo,
en una oración
en nombre de un futuro,
que no te pertenece.
Rolando Gabrielli 2021
estaba escrito.
Las palabras
no ignoran
su destino,
son semilla,
silencio, poesía.
Rolando Gabrielli 2021
el río corre en sus aguas.
Es un viaje, un ciclo compartido
con el pez que lleva en su aguas.
El pez nada como un pez
en el río hacia el mar.
El río vuelve al principio
de sus aguas,
a nacer.
Rolando Gabrielli 2021
que este virus cabrón,
dijo un hombre,
anónimo,
invisible,
sin despojarse
de su máscara,
al bajar
del Metro.
Rolando Gabrielli 2021
cosmo tierra,
¿qué nos separa?,
me pregunto.
Arriba las estrellas,
aquí las aguas.
Hemos viajado tanto
sin conocernos.
Sueños y ficciones,
¿dónde están?,
al pequeño hombre,
que araba, sembraba, cosechaba
mis sueños.
Sentado al borde de la cama,
sabe que tiene
toda la noche
por delante.
Imperturbable,
sonríe en la oscuridad,
con los ojos bien abiertos.
Rolando Gabrielli 2021
La nueva
realidad, nos sonríe,
sentada en
la sala de espera,
acicalándose
las uñas frente al jardín,
mira de reojo
el lugar,
-todo es tan bello-
gente
distraída conversando
detrás de un
gran ventanal,
risas de
verano, gestos invernales,
la lluvia en
ocasiones pone las cosas
en su lugar, cae copiosamente,
nadie esperaba otra realidad
que no fuera la realidad.
Un presente
activo, casi retórico,
saludaba un día normal,
si el pasado hubiera registrado
algún signo, gesto, señal,
pasó
desapercibido,
distraídos todos en el carrusel digital.
Entretenidos
todos,
en este gran casino virtual,
el tiempo se
hacía espuma,
como una
cerveza servida
al vacío y
todo era igual
a lo que
convocaban
nuestros
sentidos.
Oh, vieja
realidad,
¿dónde estás
bella, señora
de la Belle Époque?
¿Maquillada
detrás
del espejo de
la nueva
realidad, asomas?
El tiempo se
ha detenido,
una sombra
más en la oscuridad,
unos
pajaritos picotean en la cornisa,
parecen ignorar la nueva realidad,
pero volarán,
volarán.
Rolando Gabrielli 2021
No te
eclipses, amor,
la oscuridad
es un juego
temporal, un alineamiento
transitorio,
circunstancial,
del Sol, la
Tierra y la Luna.
El amor es
eterno.
Rolando Gabrielli 2021
Ella me dijo esa noche, deja correr el jazz que llevas dentro, improvisa, pulsa los sentidos, comienza a creer en ti, ningún segundo es igual a otro, no hay nada más que el presente, el instante sin pasado ni futuro, róbale algo de oscuridad a la noche, sé tu mismo, pero viaja, frasea por favor, es tu hora, sí, fluye con tu propio lenguaje, el carrusel del swing es ahora, y si es jazz, es jazz.
Rolando Gabrielli 2021
El azar juega con el jugador,
una partida
sorprendente,
enigmática,
apuesta
a su derrota.
Lo hace posible, tal vez,
mantiene en vilo
y le niega de antemano,
toda certeza.
La incertidumbre,
juega con su vicio,
zorra astuta,
es el azar,
del jugador.
Rolando Gabrielli 2021
El silencio es una llama profunda,
encendida en la oscuridad.
Crepitan voces, vagan
silenciosas las palabras.
Sospecho, que tu amor
finalmente era líquido,
de cambiantes formas,
oscilantes olas,
solo aguas desplazándose,
sin puerto el deseo,
ni eternidad.
Envueltos en la novela de la vida,
perpetuados en los días,
inmóviles, así permanecimos.
Rolando Gabrielli 2021
¿De dónde vienes?
le preguntó confundido
el espejo,
acostumbrado a una
cierta
imagen más o menos
continua,
aún en los días
más oscuros,
inciertos diría un psicoanalista.
Le pareció una
sombra angustiada,
la ansiedad de un lunes
no deseado,
parecía un
ladrillo despegado de un muro
a punto de abrir
una silenciosa grieta,
no estaba a la
altura de su propia imagen,
eso es mucho decir
para un prolijo espejo,
que aún no
presenta una trisadura importante,
mantiene la lucidez de una mirada serena,
un registro
impecable para cualquier hora
del día sin
dejarse sorprender
por un mal momento,
ni los años
que van revelando
el verdadero
cambio inevitable
de imagen.
Todo, finalmente,
pareciera quedar
a discreción del
espejo, ver y aceptar,
en su memoria los
recuerdos acumulados,
la repetición de la
misma imagen cada día
casi borrándose
una sobre otra,
acumulando tiempo
para sorprender
en algún momento
que el espejo
cede a la
insostenible repetición del cambio.
Rolando Gabrielli 2021
La bailarina tiene
todo el desierto de Chile,
todo el mar de Chile,
toda la Cordillera
de Chile,
todas las islas,
fiordos, ríos, canales, de Chile
todas las
ensenadas, valles y selvas de Chile
todo el Norte, todo el Sur
todas las
multitudes y las plazas de Chile
todos los pueblos,
las calles,
todos los salones,
teatros, las academias de Chile,
para mostrar sus
destrezas y la magia,
su movimiento intangible, su inefable poesía,
todo el futuro de
Chile.
Rolando Gabrielli 2021
Este es el paraíso
perdido,
ni una sombra al
árbol caído,
ni pastos
tiernos a las vacas,
se ciega el trigo
y se deja la cizaña,
el mundo gira en
su propio eje,
en su órbita, orbita
y no lo hace
por vanidad de
mirarse una y otra vez,
la esfera multiforme va y
viene frente al sol,
del dia a la oscuridad,
noche y claridad,
traslación y
rotación.
Poco sabemos en
verdad,
donde iremos a
parar algún día,
con sueños
vagabundos,
viajes errabundos por el cosmos
y el más allá.
Aquí tiembla,
tambalea, se agita,
la Tierra bambolea
en sus estaciones,
ríos y montañas crecen más allá
de la memoria y los tiempos,
y la inocente luna
llena o nueva
alineada al sol,
trae mareas, altas y bajas,
en este paraíso
perdido
por Adán y Eva.
Rolando Gabrielli 2021
frente a Ernesto Cardenal,
lo estoy entrevistando,
ambos estamos sin calcetines
en una mecedora tropical.
Han pasado más de cuarenta años,
aún recuerdo su voz y declaraciones.
Leíamos los Epigramas de Cardenal
en la universidad y recitábamos sus poemas
con una devoción casi religiosa.
No sé por qué no se lo dije.
Rolando Gabrielli 2021
Nota: Gabrielli y Cardenal en Panamá
El amor está en el
aire
y el aire lo
respiras.
Cada cosa en su lugar,
debiera ser así,
y aún si no lo fuera,
siempre encontrarás un
sitio
para sembrar, para
sembrar.
El amor se hace su
espacio
en silencio sin proponérselo
y buscará un lugar,
si tú le abres una
puerta,
para sembrar, para
sembrar.
Está en el aire, está
en el aire
y lo respiras.
Cada cosa debiera estar
en su lugar,
para sembrar, para sembrar.
Rolando Gabrielli 2021
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Nota:
El Grafitero inglés, que se hace llamar en la clandestinidad de sus audaces y creativas apariciones, Banksy, volvió a las primeras planas de la novedad con una de sus obras más celebradas: El amor está en el aire, (se le conoce como El lanzador del ramo de flores) que ilustra esta página, con su permiso y que lleva por título el poema que recrea la vida y la imagen. hemos homenajeado en otras ocasiones a Banksy a nuestros propios impulsos y esperamos un pronto pronunciamiento en algún muro del mundo sobre estos acontecimientos del Medio Oriente y del planeta, como la fuerza de la juventud que se está haciendo presente por un mejor presente y futuro.
La curiosidad de esta nueva llamada de atención, es la subasta que se ha realizado de este cuadro en Nueva York por un valor de 12.5 millones de dólares, cifra que se ha cancelado con la criptomoneda digital Bitcoin, tras la puja neoyorkina y de Hong Kong.
oscura,
en la oscuridad
Un camino en el camino
bifurca pasos y destinos
Vocales y consonantes,
el principio de un abecedario
Voces, solo voces,
confirman el silencio.
como un espejo de cenizas al atardecer.
El patio está rodeado por el blancor,
pájaros que vuelan un tiempo no definido.
El muro cierra la tarde,
traza su vacilante destino,
que la noche convertirá en oscuridad.
Rolando Gabrielli 2021
La casa estaba
cerrada, abierta al silencio,
Los peces
amanecieron muertos en la pecera
Las persianas brillaban tendidas con el sol de la calle
Todo amanecer trae
sus propios sueños y pesadillas
-eso me dijiste-
Es un día
cualquiera en el mundo y pasa de todo
Es algo corriente
comentaban los vecinos
sin esperar grandes novedades en los patios
de sus casas y porches
Las familias atienden
horarios normales de trabajo
Los noticieros son
tan exagerados repetían
Alguien miró el
cielo como hacían los antiguos
para interpretar astros
y estrellas, ver el futuro
Está casi de moda
escudriñar el espacio
Marte ya no
pareciera estar tan lejos
La luna ha dejado
ver sus dos caras
Impasible el
tiempo pasa y no se detiene
En una esquina
anuncian el apocalipsis
sin fecha fija
solo estiman una aproximación
de no se sabe
cuando, Alfa y Omega,
principio y fin,
es simplemente un
anuncio más
Una puesta de sol
sigue siendo un espectáculo
que la ciencia y
ningún profeta puede mejorar
en una plataforma digital o laboratorio
Compite, diría, en
un mundo altamente competitivo,
con la palabra solidaridad
Son los años 20
del siglo XXI, un tiempo distópico,
líquido,
cambiante, fugaz, en caída vertical
el ángel que nos
protege va y vuela
La ficción nos
invita a darnos cuerda
Parecíamos
sobrevivientes, ahora lo somos
Los muertos se han
quedado solos
¿A quién le
importa quiénes somos?
A un acreedor en
acecho, sin duda
Nos vamos borrando
hacia adentro
Pero es fácil
localizarnos
Las cuentas hay
que pagarlas y las deudas
no las perdonan ni
en broma los usureros
Estamos en un gran
enredo tejiendo
nuestra propia
historia sin sentido
El pasado se
revaloriza por segundos
No sé si saben de
qué estamos hablando
Vivir el presente gana terreno,
pero no es seguro permanecer
con los dos pies
en la Tierra
de manera
vertical, caminando, hablando
con algún
desconocido
Que la ilusión no
deje de ser ilusión,
ese es su mayor
secreto, nuestro desafío
Un río es agua en
curso, como un vuelo
de un ave sostenida por el viento de sus alas,
Cielo de muchos presagios,
de un azul despejado,
solo quisiéramos ver los días futuros.
Rolando Gabrielli 2021
en su espejo
y me recuerda:
no somos tan diferentes.
El espejo sonríe.
Rolando Gabrielli 2021
Los poetas malditos descendieron a los infiernos,
con sus palabras salvaron quizás nuestras vidas,
ávidos lectores tocados fuimos por su magia
y el encanto alucinante de sus palabras
despertaron nuevas voces en nosotros,
que seguirán cantando,
y nada, ni nadie negará la posteridad.
2
Desconocidos fuimos, en principio,
simples violinistas de los abismos,
y seguirán otros este desafío, pasión,
beberán de sus propias palabras,
aunque todo parezca pasado de moda
o absolutamente innecesario, banal, incierto,
algo excéntrico tal vez, romántico,
aún así, nacerá la rosa en la oscura palabra.
Brindaremos entonces,
por los que cultivaron sueños
hasta la saciedad en cada una de sus palabras
y alucinaron por todos nosotros,
en bares, manicomios, cárceles,
en los subterráneos de la diáspora,
en las calles de las grandes ciudades
de ruidoso, contaminado silencio
de voces y voces,
solitarias, sordas, mudas,
ecos sagrados y de culto
por la palabra.
3
Padres nuestros de la poesía,
inclino mi frente, me confieso,
ante todos vosotros, sin excepción,
pecador de todas sus palabras
y fuegos que aún están por alumbrarnos,
con sus incandescentes cenizas y huesos,
la sagrada y díscola página en blanco.
¿Qué hemos visto sin ver,
en esta historia sin fin?
Las mejores horas siempre están
por suceder para agitar los nuevos tiempos
del porvenir.
Rolando Gabrielli 2021