en nombre
de la luz.
Ya no hay
oscuridad.
Rolando Gabrielli 2022
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
Sé bien lo
que pensaba,
a quien me dirigía,
por qué.
El mar
escupía,
en ese
momento,
su suave
espuma.
Pero sería
incapaz
de decírmelo
y menos
escribirlo.
Rolando Gabrielli 2022
que ni siquiera
agradece al espejo,
cuando devuelve
su mirada y la sostiene,
se reconoce en él,
más bien envejecen
juntos,
como si se hubiesen
visto por primera vez.
Rolando Gabrielli 2022
que nadie ve
a la vera del camino,
no tiene más dueño,
que su propio destino.
Rolando Gabrielli 2022
La gente cambia
y es difícil volver a ser
lo que fue.
regresar a un mismo
lugar y ser.
Ayer fue ayer,
algo que nadie sabe,
ya no está ahí,
ni volverá a suceder.
La gente no es la misma
y a veces, no lo quiere ver.
Una estación sucede a otra,
ha cambiado todo y nada.
Rolando Gabrielli 2022
que todo lo mide y pesa
en la invisible balanza.
Aquí estamos y no sabemos,
quizás sí adonde iremos
con nuestro propio río.
Rolando Gabrielli 2022
dice el tiempo,
y viajan sobre la tierra,
pero yo te espero,
ángel,
sé que no perderás
la carrera.
Rolando Gabrielli 2022
No he
vivido en sociedad
No he
vivido en soledad
No he
estado en ningún lugar
No pregunten
por mí
Aquí no he
estado.
Rolando Gabrielli 2022
El Gran Abuelo
fue sembrado para vivir
la semilla del tiempo en la Patagonia.
Más de 5
mil años echando raíces
en Los Ríos,
este caballero
del Sur,
para todos
los hombres de la tierra,
de
generación en generación.
Es un
fuerte alerce inmortal
bendito por
la naturaleza
y el bosque
que lo alimentó,
ha vencido todos los tiempos.
Sus anillos
hablan de cuantos años tiene,
inconfesables
parecieran para un Señor
y toda la
historia ha quedado
en sus
viejas ramas, tronco
de gran
capitán.
El Gran
Abuelo es un gigante
de treinta
metros de altura,
un guardián de la vida
y del futuro, simplemente,
aquí en la
tierra.
Rolando Gabrielli 2022
¿Qué dirá
la Bella al mar y a su horizonte,
que
esperarla pareciera con su silencio
sin
fronteras?
¿Y el mar
acaso no tiene palabras
para hablarle
a la belleza
que no hay mayor
grandeza
que su infinita belleza?
Las preguntas
se van a la mar
y también regresan
a la tierra.
La vida no es más que una comunión
de eslabones
unidos a otros eslabones.
Rolando Gabrielli 2022
creo estar recuperando
mi pasado y verme
cuanto he sido,
ante un simple objeto
reluciente, agradecido.
Se ha ido el fantasma
mugroso de estos días,
la sombra que al cristal acudía.
Hay buenos y malos días,
detrás del espejo
o la memoria perdida
y a su brillo reluciente
un futuro por ser conocido.
nace ciego,
porque él,
representa,
la belleza
y bondad
en este mundo.
Rolando Gabrielli 2022
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IN MEMORIAN de An An, recientemente fallecido en Cautiverio en Hong Kong a la edad de 35 años (105 humanos).
El Ojo del Sahara es el desierto que nos mira,
desde su profunda soledad no pactada con el hombre,
sino del silencio que conmueve a quien lo convoca,
vive
y se contempla asimismo en la vastedad de su
horizonte.
Un ojo puede verse y no perder de vista el paisaje,
repetir en un pestañeo la imagen de un grano de arena
en el espejo oculto que lo repetirá invariablemente.
Rolando Gabrielli 2022
a ninguno he negado,
ni ignoré sus enseñanzas.
Palabra por palabra,
mis palabras son costura
de nuevas palabras,
en el poema.
el eterno Serrat
para nuestra generación,
la nostalgia patea
los caballos del tiempo,
se despide el verbo,
la simple palabra,
los caminos
del andar,
el pasado
que es presente
y futuro,
mañana.
Rolando Gabrielli 2022
es una ventana,
un libro,
una puerta abierta,
una huella
en la oscuridad
que el futuro
revelará.
Rolando Gabrielli 2022
No sé si en el aeropuerto nos encontramos
o despedimos definitivamente.
Para alas, los aviones, me dije, y subí ágilmente
su escalera de regreso a la tierra.
Por las nubes iba y volaba yo.
Volaba solo volaba en ese entonces,
llegué a levitar entre los pasajeros,
supuse, cuando descendí con otro cuerpo,
que se había adherido a mi piel para siempre.
No caminé más solo con mis dos piernas,
ni miré con mis ojos, ni reí solamente con mi boca,
tampoco mis manos estaban solas,
ni mis sueños me incluían nada más que a mí.
Algunos paisajes pertenecían a dos memorias,
mi doble estaba dentro de mí y respiraba
a un mismo compás como un espejo de dos caras
Una vida melliza llevábamos,
antes de conocernos usábamos la misma marca
de shampoo y una serie de otras coincidencias
se paseaban ante nuestros ojos encantados.
No todos nos vemos la suerte con la misma gitana,
ni las manos muestran un mismo futuro,
pero estábamos atados por un mismo hilo umbilical,
hermanados puros en vidas gemelas
y parecía que un destino común
nos abría las puertas de un cielo insospechado.
Ángeles puros, ligeros de cuerpos y alados,
pisábamos el aire que nos sostenía
y permitía respirar.
Nada nos alejaba en palabra y pensamiento
ni el viento parecía dividir nuestro silencio.
Las historias suelen resistirse a comprender
que la eternidad se pertenece así misma,
no tiene puertas para entrar
y efímero son los pasos al pasar el tiempo.
No hay nada más que decir.
Rolando Gabrielli 2022
Vanidoso el sol,
cae vertical
en la exclusiva Mahattan,
la ciudad
enrojece
como una fresca
manzana
junto al río Hudson
en una perfecta postal.
Rolando Gabrielli 2022
Las
multitudes rebeldes
otra
vez en las calles,
no
se cansan de gritar, quemar sus voces
como
si fueran los últimos cartuchos
de
su aliento y el mundo sordo
pareciera
no inmutarse,
viaja
por la vereda de enfrente.
Algunos
con sus ropas chillonas,
celulares
pegados a sus orejas sordas
a
los tiempos más estridentes
de
los últimos tiempos,
donde
las páginas pasan,
con
el debido respeto,
al más absoluto de los olvidos.
Rolando Gabrielli 2022
A la batuta
de las olas el mar
responde con
su orquesta
sobre todas
las aguas
que le
representan
y enseñan
cada día a ser mar
Nadie
nace aprendiendo
desde el
primer día de su nacimiento
El mar
también ha sido niño
y se siguen
construyendo castillos
en sus playas
con su arena
El rumor
del mar no cesa
y en las noches
comparte
su
inconfundible compás
con el mar
de la oscuridad.
Rolando Gabrielli 2022
Alejado está de sus alas.
No tiene cielo.
La soledad de sus barrotes
es su única libertad.
Es un esclavo del placer
del hombre que no puede volar
y egoísta como suele ser,
corta sus alas,
cautiva la belleza
de su libertad.
Rolando Gabrielli 2022
El mar
no es distancia ni orilla,
solo mar y sus
aguas al horizonte van
y nuestro
viaje a su profundidad.
No hay olas
sin mar, ni puertos
que solo lo vean pasar.
El mar es
un gran dios solitario,
que cuando
lo descubres,
no lo
podrás olvidar.
Nadie tiene
más aguas que el mar,
ni las
lluvias de cien años
que sobre él
caerán.
Rolando Gabrielli 2022