sábado, octubre 29, 2022

El poema no es

 El poema no es lo que quiere decir,

 lo supo desde un principio,

 sabe que inevitablemente será escrito,

que sufrirá cada vocal y consonante,

lo harán parir sobre una página en blanco,

con todas sus dudas, correcciones,

tachaduras con apariencia de inválido,

asomará tarde o temprano 

con su nuevo y definitivo rostro.

No tiene otro camino que existir

para un desconocido lector.

Rolando Gabrielli2022

viernes, octubre 28, 2022

Amar, amar, sin respirar

 Amar las piedras sin tropezarlas,

seguir un camino, sin perderse,

estar en un río sin olvidar su curso,

perder el tiempo sin saber como.

Amar, amar, sin respirar.

Rolando Gabrielli2022

miércoles, octubre 26, 2022

Escribo con lluvia


 Escribo con lluvia,

una tormenta tropical

hace días

sobre la ciudad.

Hay que ver 

como los edificios,

la ciudad desparece

entre las ruidosas aguas

que el cielo deja caer,

sobre los hombros,

el cuerpo, el espinazo,

las calles, el asfalto,

los parques,

la geografía íntima

de la ciudad,

que lava sus penas,

culpas,

este mediodía.

Rolando Gabrielli2022

Un largo y angosto país

 Un largo y angosto país

me visita en tu nombre,

conoce nuestra vida

y geografía,

de Norte a Sur.

Trae noticias

de tu viaje,

pero no me revela

aún,

dónde.

nos volveremos,

a ver.

Rolando Gabrielli2022

martes, octubre 25, 2022

La luz se reconoce

 La luz 

se reconoce

en la oscuridad.

Es cuando cobra

su verdadera

existencia.

Rolando Gabrielli2022

domingo, octubre 23, 2022

La llama flamea

 La llama flamea,

es memoria,

la luz que no se ha ido.

Rolando Gabrielli2022

sábado, octubre 22, 2022

De sus alas

De sus alas,

palabras,

ascienden

como pájaros.

Las palabras migran,

sus alas son el mensaje.

Rolando Gabrielli2022

La oscura boca

La oscura boca
de un mundo
en guerra,
habla por sí sola.
Rolando Gabrielli2022

jueves, octubre 20, 2022

Detrás de la montaña


 Detrás de la montaña,

la belleza es

la dura roca

del silencio

y permanece inmutable,

tu voz, el eco

que aún la escucha.

Rolando Gabrielli2022

lunes, octubre 17, 2022

La palabra se funda


 La palabra

se funda

 así misma.

Es voz única

de lo que nombra.

Se reconoce

raíz de lo nuevo,

cuando inaugura.

Rolando Gabrielli2022

sábado, octubre 15, 2022

Quiero que estés

 Quiero que estés, 

cuando yo no esté.

Volver a escuchar

tus palabras,

en silencio.

Rolando Gabrielli2022

jueves, octubre 13, 2022

El espejo oculto de las ciudades


Las ciudades nunca son las mismas. Tienen su propio lenguaje y máscaras para cada  circunstancia. Su rostro depende de quien lo vea y como lo observe. Es un ritual urbano que aceptamos tácitamente sin darnos cuenta, porque esta época se caracteriza, entre otras cosas, por no tener tiempo, para admirar y vivir la belleza que nos rodea. La ciudad es un gran teatro y como en los tiempos de Atenas, la Grecia antigua, se requiere de una  máscara para entrar en la escena, formar parte de la escenografía, manejarse con  el lenguaje y maquillaje adecuado.

El silencio, la mudez, la ausencia, indiferencia, también forman parte de la tramoya. La atmósfera citadina es una puerta abierta a infinitos mundos y a través de cada ventana se suceden los  cambiantes paisajes cada día.

Las ciudades  que visitamos, habitamos de por vida, de  paso o compartimos con la memoria, no siempre son las mismas, y no solo por el transcurso inevitable  del tiempo, sino porque  el tejido urbano crece en un verdadero caleidoscopio, se multiplica, y cada experiencia es intransferible.

Las  ciudades llevan su propia vida, sus calles, edificios emblemáticos, salas de espectáculos, parques, teatros, mall, universidades,  barrios, estadios,  espacios públicos, bares, iglesias, librerías, plazas, centros culturales, de todo lo que están hechas, adolecen, necesitan, inclusive su decadencia, ruinas, abandono, encanto y fealdad. Tienen tanto de nosotros mismos que las construimos sin darnos cuenta y llegamos a formar parte de su pasado, sin dejar  de ser su vivo presente intransferible.

Las ciudades son tan humanas, que algo o mucho de ellas  se nos parece, al menos el reflejo de su espíritu, su mirada alegre, triste, lunática, extremadamente neurótica, clasista, viciosa, poética, deslumbrante y pobre, porque ella recoge lo mejor y peor de nosotros mismos.

Las ciudades son nuestro propio espejo, nos recuerdan que somos su rostro, nos invitan a mirarnos en él y con la benevolencia, paciencia quizás de una madre protectora, reclama un cambio de actitud para hacer más grata, posible la vida humana entre sus paredes, que ellas no construyeron.

Las ciudades son un organismo vivo, espacios vibrantes, viven, se enferman y mueren como los cuerpos  humanos, se proyectan, desarrollan, luchan por nuevos y mejores espacios, se sienten bellas, útiles, absolutamente necesarias para la vida humana. Piensan, eso creo, en el porvenir y que no fueron inventadas para colapsar, desaparecer, sino hacernos más vivible la vida. A mí, en lo personal, permítanme una opinión, me gustan porque son  una mezcla de tantas cosas, muchas de ellas, indefinibles, contradictorias. Son algo ingenuas, volátiles, siempre sorprendentes, y en sus calles, espacios públicos, paisaje urbano que nos marca un límite, y a pesar de ello, seguimos soñando.

Las ciudades son nuestro ejercicio diario de vida, relaciones humanas, sociales, laborales, convivencia, pesadilla para conseguir una vivienda, transportarnos, contar con lo mínimo para sobre-vivir, y desde luego, alcanzar la felicidad de acuerdo con nuestros valores, gustos, inquietudes, metas y posibilidades. La ciudad es el escenario donde desarrollamos en gran parte nuestra existencia, es el tablero de ajedrez de cada día, sobre él nos desplazamos, cada jugador mueve sus piezas,  los peones suelen sacrificarse por proteger al rey, hay alfiles incisivos,  torres vigías, caballos  en movimiento, una reina poderosa y codiciada. Es un gran juego, pero en un escenario real. Las ciudades son imágenes de una misma imagen. 

Rolando Gabrielli2022

miércoles, octubre 12, 2022

17 octubres tejiendo la palabra en la Red


 Octubre es el mes del nacimiento de  este Blog:  17  aniversario de su primera palabra  en la Red. Nació digitalmente en la zona central de Chile, Curanipe, un puerto a punto de desaparecer por un terremoto y tsunami el 2012. Pero su sede es Panamá.

La palabra nos ha convertido en humanos, hecho humanidad, es el tejido de nuestra historia. Esta página no es más que una  señal en el  abecedario de Internet.

4607 textos, poesía y prosa, abren las puertas a sus ocasionales  internautas, habituales y anónimos pasajeros de esta nave que cada Lector la pilotea en su propia  dirección y tiempo. Siempre les he deseado un buen viaje. La literatura es una aventura y en cada lectura se crea un nuevo poema.

La Musa de este blog, de esta poesía que respira todo lo que ve y toca, ya no está con nosotros físicamente. Este año, hace un corto tiempo, inició un largo viaje hacia las estrellas. Es sorprendente, una  Diosa, puede ausentarse, aparentemente, pero nunca dejará de enviarnos señales.

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PD

GENIAL HA SIDO, ES, ESTAR CONTIGO, PACIENTE LECTOR (A)


EL SUEÑO DE ITACA

Penélope,

teje y desteje,

el sueño de Itaca,

en una misma,

sola, palabra.

Rolando Gabrielli 2022

martes, octubre 11, 2022

El mudo

 El mudo

fue extremadamente

sincero,  fiel,

a sus principios.

No dijo una sola

palabra.

Rolando Gabrielli2022

domingo, octubre 09, 2022

Un camino en el camino

Un camino en el camino,
no es la misma ruta,
ni destino.
Se abren puertas al azar,
al dar un primer paso,
hacia lo desconocido.
Rolando Gabrielli 2022

sábado, octubre 08, 2022

El tiempo dirá

Una leyenda,

es memoria,

 tiempo, tiempo,

 9 de octubre del 67,

la última fecha del Che,

entrando a la historia.

Rolando Gabrielli 2022

(Fotografía: Francis Fernández)

El tiempo ora

El día y la noche,

 el tiempo  ora

ante el sol

y las estrellas,

invariablemente,

hace millones de años.

Ni uno más,

ni menos.

Rolando Gabrielli2022

jueves, octubre 06, 2022

The Beatles,      

los Beatles,

como quieras llamarles,

forman parte de mi generación.

Su música sonaba por todas partes

en los sesenta y nosotros estábamos ahí,

déjame contarte.

En la radio, primero, y después

en blanco y negro en la T.V.

 Sí, era una banda de rock

 que nació en Liverpool,

Lennon, Mc Cartney, Harrison, Starr

John, Paul, George, Ringo.-

Daban la vuelta al mundo

con nuestros oídos pegados

a sus guitarras, al ritmo hipnótico

de Love me do, She loves you,

y la melancolía de Yesterday.

Déjame seguir contándote,

vestíamos a  lo Beatles,

enamorados  de la vida,

del aire que respirábamos,

equilibristas de nuestra propia

cuerda floja sin red.

Los sesenta muchachos,

nos abrazaron como ríos

en la intimidad del sonido 

y las palabras. 

Los días nos hacían felices,

caminábamos sobre las hojas 

de los interminables  ociosos parques,

sin ningún otro fin que mirarnos 

el ombligo, reír a carcajadas 

hasta romper las últimas 

sombras del alba.

Teníamos todo el futuro

por delante,

no deja de sorprenderme,

que así fuera,

soplándole  sueños  inmortales

al oído del porvenir,

confundidos en las multitudes

y en la historia,

un río abrazándonos

sin fin.

Rolando Gabrielli2022

lunes, octubre 03, 2022

Volveremos a ser memoria

Es solo un año más podría decir el tiempo,

con esa dulce crueldad irrefutable que todo sucede

de alguna manera y solo es cosa de tiempo.

Después de todo el tiempo siempre conoce

su siguiente paso y el que viene caminando

sin ser vencido hacia el fin de la eternidad.

No tengo ánimo para oponerme,

 ni admitir la adversidad,

esa  luz  pálida  que no admite reflejos

al ser devorada por la oscuridad.

Todos volveremos a ser memoria

de lo que fuimos o pudimos ser.

Rolando Gabrielli 2022

domingo, octubre 02, 2022

Las palabras se ven al revés

 Las palabras

se ven al revés

de su espejo,

sin alicias ocultas

en sus maravillas

y vivirán 

su propia aventura.

Rolando Gabrielli2022

viernes, septiembre 30, 2022

Las Mil y una Odiseas

 
Antes de Gutenberg, los silenciosos monjes en las oscuras abadías  copiaban y guardaban celosamente los libros sagrados, prohibidos al vulgo, y la palabra era  tan secreta como el silencio en el bosque del medioevo. Y en tiempos más lejanos, 3 mil 500 años antes de Cristo, los sumerios, egipcios, las tablas  de arcilla, jeroglíficos, ideogramas, eran el modo de escritura de esos tiempos.  
El hombre siempre se ha comunicado por medio de algún signo a través de los siglos.  Recuerdo las señales de humo en las películas del Oeste, enigmáticas, expresivas, elocuentes, una comunicación simplemente confiable. Las tribus hablaban su propio lenguaje y sus propios enemigos advertían el poderoso humo convertido en tácitas palabras ya acordadas de antemano.

Si bien era difícil escribir, conservar, copiar, la circulación también fue restringida hasta el descubrimiento de la imprenta. Aquí no está toda la historia, pero para los poetas en especial, no ha sido fácil publicar, aunque algunos han tenido más facilidades que otros. La distribución de los libros, con sus pequeños pequeños tirajes casi clandestinos, suelen  terminar en  el discreto anonimato y escenificar un panorama desolador para la palabra verticalmente escrita. Algunos compañeros de juego compran un par de  ejemplares, verdaderas muestras de un mercado que le hace una olímpica verónica a la poesía.

Los libros se editan para ser divulgados y por el placer de ser leídos. Cada lector recrea su propia  lectura en cada poema y época. El silencio grita de una manera particular para ser escuchado como un ruido de palabras que agitan su propia marea frente a una apacible playa. Fue difícil editar  los dos libros ilustrados por sus portadas junto a este texto, si no fuera por las manos de un ángel protector, una verdadera Musa. Han pasado algunos años, pero han tenido un camino azaroso para llegar al lector anónimo, desde su edición a algunos cientos de kilómetros de las manos del autor, al paradero de un par de librerías. Son años de tropiezos  y ninguneos inexplicables para unos poemas que intentaron superar la prueba  de la página en blanco y revelar una historia de amor, porque después de todo, la poesía es pasión, un lenguaje cargado de sentido, dijo el viejo Ezra. También en uno de esos libros, hay denuncia, porque la Historia también debe ser registrada por la palabra en toda su verdad  e intensidad. La poesía  tiene deberes públicos, no sólo privados.

Estos dos libros  son páginas vividas, quizás eso no lo entendieron algunos libreros  que los marginaron en sus anaqueles  y los vieron como un conjunto de papeles más entre sus estantes y muestrarios, mercancía  de palabras verticales  inútiles que podría decir un barbero ante un  distraído cliente que solo busca un poco de silencio cotidiano. y una distracción banal.
Son palabras sin duda, un monólogo que  se hace  público, exterioriza la intimidad  rubricada por el amor  que las confiesa. Ahí, en esa atmósfera, el lector tendrá su última palabra y aparecerá para él, el verdadero poema, ese que rescatará para sí mismo. El lenguaje  tiene su propia elasticidad, caminos, bifurcaciones  y laberintos a descifrar y resolver.  He ahí, parte de su encanto, no suele ser lineal, no siempre es el mismo y cada época va  adquiriendo sus propios modos de representación.
No se trata de una pasarela en búsqueda de alguna estrella, sino de las inagotables preguntas que buscan respuestas, como ha ocurrido a los largo de los tiempos. Es cierto que hay confusión a nivel mundial, mucha estupidez diría Umberto Eco y Susan Sontag, a Kafka le bastaría firmar con su nombre para describir el escenario global, que se retrata en sus fakes news como el mejor de sus selfies y lo disemina por las redes sociales, Instagram, Face book, le abre un expediente histórico en Google e instala en la Nube.
Y en el orden de los días pasados, volviendo a la memoria, esa otra realidad que ya es historia, forma parte de los recuerdos y uno también, me imagino al Paco Rivano en sus librerías de viejo en San Diego, un antiguo barrio santiaguino, refugio de libros y otras curiosidades de la capital chilena. Ahí solíamos ir a ver  libros que  ya no encontrábamos en las librerías tradicionales, además a mejores precios porque eran usados y el Paco Rivano, un ex carabinero y novelista, dictaba su refinada cátedra de venta. Había un trato personal, diálogo, un afecto por los libros, respeto diría, que pareciera haberse esfumado en la burbuja de los setenta. Ahì los libros tenìan vida propia, probablemente salìan a conversar en las noches de sus vidas, intercambiaban tipografìas, portadas, se miraban asì mismos  para su anònimo pùblico, como preparàndose para caer en sus manos. Alguno, muy seguro de si mismo podrìa iniciar la lectura con  la introducciòn  de su propia novela: "Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos."
Del Epilogar
La aventura de estos dos libros por acercarse al público del mercado ha sido larga y azarosa. Una verdadera aventura quijotesca de años. Los caminos humanos, a veces, son  insondables. Carecen de lógica, explicación, se apodera de ellos un laberinto kafkiano. Mi amiga Haydee y mi hermano César, tuvieron que ver en que  ambos textos llegaran por fin a puerto y la telaraña permitiera que salieran a la luz pública chilena, al menos comenzarán a respirar la palabra que les permitió existir desde un inicio.
Rolando Gabrielli 2022

jueves, septiembre 29, 2022

Sola/Solo

 Sola,

Solo,

Tú,

Yo,

2022:

Silencio.

Rolando Gabrielli 2022

miércoles, septiembre 28, 2022

En este camino inivisible

 En este camino invisible,

que nos trazamos con ciudades reales,

lugares para soñar otra vida,

sin ser perfecta, pero si nuestra,

debiéramos agradecer, 

que en el terreno de la especulación,

lo pensamos.

Rolando Gabrielli2022

martes, septiembre 27, 2022

La Musa asciende

 La Musa,

 asciende

en sus  propias 

palabras.

Rolando Gabrielli2022

lunes, septiembre 26, 2022

Qué podría inspirarme en estos tiempos

 No sé en que podría inspirarme en estos tiempos,

vi a mis maestros leer como monjes medievales,

buscar la piedra filosofal y practicar la alquimia  del verbo

en cuartos miserables, parques públicos, bares

y leer sus poemas en los auditórium de las universidades.

Viajaban cofrades de un mismo espíritu por las provincias

y alguna vez me uní a ellos

para vivir el encanto de lo desconocido

lo que suelen revelar las palabras

y saqué grandes enseñanzas.

Los vi con mis propios ojos

hacer un trabajo de relojería

con las palabras, con tal precisión,

interpretando los tiempos a su manera.

No sé si llegaron muy lejos y se sintieron complacidos

de su esfuerzo por años sin que nadie se diera cuenta

(yo siempre los he admirado, he ido contra la corriente)

y no pocos quedaron en el camino, es cierto,

a merced de críticos, viajes esporádicos,

La juventud y el reino de las palabras

resultan ser caminos enigmáticos

y tentadores, por más inciertos

que se sepan de antemano por repetidos.

No sé en qué me pueda inspirar en estos tiempos,

que no sea recorrer caminos de ripio,

recoger la hojarasca del patio de mi casa,

no poner atención al mal tiempo,

algo que no lo resuelve un paraguas

o salir más temprano de casa.

Todo es inaceptable para la meteorología,

el hombre no vislumbra siquiera

su propio horizonte catastrófico.

Rolando Gabrielli2022

viernes, septiembre 23, 2022

Subir y bajar escaleras

El Guasón prefiere subir y bajar escaleras
en un mundo que va y viene sin saber
hacia donde y por que,
en su arco iris de terror 
de costa a costa,
all over the world.
Es un festín del espacio y movimiento,
que se pasea con nuestro
espejo retrovisor,
 al ritmo del rock,
 el Jocker disfruta
la emoción del  momento,
su visible locura
y la locura  de los que no quieren ver
que está en todas partes,
y no es patrimonio del loco,
ni del Bronx en Shakespeare Ave.
Estamos en una película de terror,
to be continued sin parar,
en pleno rodaje a todo color
y ciudad Ghotica
es el viejo espejo de humo
flotando en una pantalla.
Llueve en la oscuridad,
bajo las alcantarillas
las ratas siguen la música
de su flautista,
no es el libreto de un solo actor,
las multitudes atraviesan
bajo  cielos y estaciones,
desiertos, ríos y selvas,
en el anonimato de sus vidas
el camino de la muerte
y en vagos titulares impresos,
digitales,  noticieros a viva voz,
aparecerán sus pequeñas historias,
un número más de un  presente
sin memoria.
Rolando Gabrielli2022.

jueves, septiembre 22, 2022

No me despido

 No me despido

de ti,

ni en sueños.

No tengo apuro,

pienso que recién 

estoy conociéndote.

Un principio,

no tiene fin.

Rolando Gabrielli 2022

miércoles, septiembre 21, 2022

Ahora mis palabras

 Ahora mis palabras

se las lleva el viento,

pero  aún te pertenecen.

Rolando Gabrielli2022

martes, septiembre 20, 2022

No te confundas

No te confundas,

le dije

a la oscuridad.

Mi sombra,

no será eterna.

Rolando Gabrielli 2022 

Oye, qué diría el Señor Kafka

1

Oye,
què diría  el Señor Kafka,
si el viento de la primavera cae
de cùbito dorsal
sobre la  Zona Cero
en la bella Manhattan y  la bolsa de WS
se hincha como un gran sapo, 
croac, croac, croac. 
Este mundo es un pantano
-me dices-
 suenan invisibles las doradas monedas
 de la prosperidad
 sus dos caras esquivas, 
ocultas duplican  un mismo rostro,
 ruedan sobre la mano  avara  
que las multiplicará en su altar. 
El mundo no está para bromas 
sonríes y crees en un mejor tiempo 
en el estricto orden de los días
 y ves en los negros nubarrones
que nada bueno presagian. 
2

Què desastre, què terror
no aprender de las palomas
que cagan y vuelan inocentes
por la ciudad temblando sus alas 
como papeles sin aire 
y saben ignorar la tentación 
de una guerra nuclear. 
No esperemos una crisis más vayamos 
al Oráculo de Delfos 
sin tardar, amor
 alguien debe ver por nosotros
el futuro que no nos caerá del cielo 
como si despertáramos una mañana
 sin más noticias  que ver
 pasar falsos titulares 
como un cancionero pasado de moda
 que repite en su mantra matinal
 un locutor de turno escogido al azar. 
3
Musa si quieres conocer mi nueva poesía 
las palabras que en tus raíces nacen y traías, 
con todo el asombro
 de sus verbos,vocales y consonantes 
los que ahora te vuelven a nombrar y convocan 
como lo hicieran tantas veces.
Esta es mi señal aquí y ahora en el poema 
que escribes con mis palabras y yo leo
 sin saber que el futuro reescribe el pasado 
y el presente no lo olvida. 
La primavera está donde tu estás 
ni siquiera lo volveré a preguntar 
aquí la lluvia es  la estación 
sin tiempo ni lugar
 que tan bien conoces. 
Es cierto, el paisaje se distrae
 confunde aún detrás del ventanal, 
siento que va en un cortejo, 
al país de la lluvia.
Rolando Gabrielli 2022

lunes, septiembre 19, 2022

Una puerta

 Una puerta de tierra,

una puerta de mar,

un camino puede ser,

la coincidencia del azar.

Rolando Gabrielli 2022

domingo, septiembre 18, 2022

Una llama tiembla

Una llama,

pequeña luz,

asoma, tiembla,

alumbra,

permanece

hasta el final

de los días,

con tu mirada

exploradora.

Rolando Gabrielli2022

sábado, septiembre 17, 2022

Inanición

El Diccionario contiene todas las palabras que puede y aprueban los académicos de la Lengua. El idioma está vivo, va y viene en la voz del pueblo, respira su tiempo en cada época, acuña nuevas palabras y borra otras, algunas permanecen en la memoria. Somos una pequeña Babel, nuestra propia autopista y laberinto. Vamos desde el paciente  del Diván, antes de las tribus, a las incontenibles redes, la más grande Babel de todos los tiempos. Monólogo, diálogo y esta dispersión infinita del verbo que agita conciencias, mueve sentidos, verborrea las mentes banales. El lenguaje nombra e inventa casi todo, disfruta recreándose así misma la palabra, arrinconada por la nueva diva de la pantalla digital y los escenarios distópicos en tiempo presente y virtual: la ubicua Imagen que todo lo muestra ante los ojos y nadie le niega una sola palabra, aunque también se camaleonea con sus propios trucos.

La palabra crea su propio mundo y en épocas de crisis es cuando más viva pareciera estar. Se reinventa  y hace lo mismo con los demás actores y protagonistas y simples pasajeros del abecedario común y corriente. La lista es larga, en pandemia nos enfermaron con estas nuevas vacunas del lenguaje, inocularon el virus de la palabra.

Las palabras  crearon una nueva actitud aparentemente en círculos vanguardistas y un espíritu acotado a la nueva religión tecnológica. Se habla de nuevos paradigmas, un cambio civilizatorio, un nuevo orden mundial, el fin del gobierno unipolar. Las palabras tienen un alcance inimaginable, ilimitado, capaces de nombrar a las estrellas, escalar montañas y sumergirse en las profundidades marinas, porque ya han recorrido los desiertos.

Seguirán su curso como la misma historia humana y una de las interrogantes, podría ser, cuál será la última palabra y quién la tendrá en su boca.

Sin embargo, más allá  de los fakes news que son palabras e imágenes vigentes, aunque siempre existieron en su versión antigua, más humilde, menos vistosa, más lenta, me detengo en una  que atenta contra el alma de  toda la humanidad. Me refiero a Inanición, una palabra latina, llena de vacío, es que lo vano, fútil carece de vida. Es una palabra vacua , pero no es su culpa. Sucede que  fue creada para nombrar, como todas las palabras son inocentes. Hace 1.500 años, el Dr romano, Celio Aureliano  ya utilizaba  el vocablo Inanitio, significando debilidad. Así las palabras van adquiriendo su propio sentido y acuden prestas a interpretar situaciones en cualquier ocasión.

Inanición es la palabra que recorre el mundo como un fantasma. cientos de millones la padecen, los hambrientos de nuestro tiempo, no es una palabra agradable, pero refleja lo que significa, traduce  con suma precisión el estado de personas  que se separan de su propia existencia. Primero viene el Hambre, una palabra que se devora la propia condición humana, y da paso a la Inanición. Es la muerte en vida, esa que refleja la fotografía africana en medio de la corona  imperial británica y que no requiere palabras.

El mundo está lleno de palabras, no parecieran faltar ni sobrar, saben su lugar y tiempo, simplemente se expresan con toda la carga del lenguaje e intención de su contenido. Pero el mundo  está también lleno de seres humanos, más de 7 mil millones, y no todos viven en las mejores condiciones. No es nuevo, es cierto. Pero los tiempos le pisan los talones al hambre, de acuerdo  con los organismos internacionales y el nivel de crisis que enfrenta el mundo se dispara. Las palabras también saben tomar el pulso a la crisis en todas sus dimensiones, prácticamente la respiran. No son culpables por lo que dicen o no dicen, ocultan, callan, silencian, mienten, engañan. No hay palabras falsas, ni tienen faltas de ortografía.

Quien las manipula, no siempre tendrá la última palabra.

Rolando Gabrielli2022

viernes, septiembre 16, 2022

Ya viene

La montaña no se mueve,

es su mensaje,

sigue inmutable la roca,

no se moverá,

ni más cerca, ni más lejos.

La roca funda otras rocas,

ahí radica su fuerza.

Rolando Gabrielli 2022

martes, septiembre 13, 2022

Godard, la huella indeleble de un lobo solitario


"El cine no escapa al paso del tiempo. El cine es el paso del tiempo" JLG

 Godard, Godard, ha muerto y a mí se me muere una  época feliz: los sesenta, aunque en sus postrimerías, esa década comenzó a agitarse.  Era el inicio de la aldea global y se luchaba, me parece, por conquistar los caminos de la libertad.  Por esos años andábamos sin libreto  como las películas de este francés informal, hipnótico, padre del cine de la nouvelle vague, la nueva ola, que nos deslumbró con más de 100 películas y cortometrajes a lo largo de su extensa vida creativa. No estoy para  hablar de su  desaparición física, es un  tema que me fastidia, cuando se nos va  alguien más que un compañero de ruta y sueños.
PRELUDIO DE MAYO DEL 68
Jean - Luc Godard bajó el  último telón de su vida a los 91 años en Suiza, y aquí, rodeado del mundo digital, donde habita mi otro sobreviviente yo, a nadie le importa, no saben quien era Belmondo, ni la Bardot, menos el Libro Rojo de Mao, ni sospechan que el cineasta francés  nos preludió el Mayo del 68, un asalto al poder de los jóvenes universitarios y sindicalistas, en Francia. La Chinoise, un filme Godard, se centra en la revolución maoísta, un guiño al Mayo francés que impactó a nivel mundial: la imaginación al poder. Los jóvenes franceses llamaban a tomar el cielo por asalto. Esos aires libertarios, contestatarios, se dispersaron por el mundo con mayor o menor intensidad, pero se hicieron presentes en nuestra generación, tocaron nuestras costas y sentidos.
Así como miró e interpretó la realidad desde su cámara, dialogó, monologó con sus espectadores, a través de su arte revolucionario, innovador, cuestionador, iconoclasta, se expresó pública y políticamente: "Mi lucha es una lucha contra el cine americano, contra el imperialismo económico y estético del cine americano". Fue muy explícito, como se desprende de sus propias palabras, que no ocultaban su pensamiento, ideología, postura política. 
Escogió un martes 13 del calendario del año 2022, no estaba enfermo, solo cansado, agotado quizás, aburrido de este mundo que hace lo imposible por  caminar hacia el precipicio, y en la paz de su espíritu, rodeado de su familia, ahí a orillas del Lago Leman. Ya había convenido su partida con la eutanasia  legalizada en Suiza y seguramente  con su familia. Polvo al polvo, y nos queda la intensidad de su lenguaje cinematográfico, la imagen imborrable de su palabra visual y el libreto único de su narrativa.
LA BARDOT CREÓ LA MUJER
A los jóvenes de la generación de los sesenta les abrió un camino y ahí nacía en esos  plácidos años, con Roger Vadim, la Bardot, Y Dios creo a la mujer, pero Godard había entrado con su propio círculo virtuoso Al final de la escapada con Belmondo y el icono que crearía: Jean Seberg. En El desprecio (1963), entra la Bardot total, sicológicamente  madura, resuelta, hay cine dentro del cine, la seducción del cuerpo también se toma la pantalla, esa mujer fatal que BB supo vivir y encarnar como ninguna. Mi generación rompió la taquilla en los sesenta y la Bardot tuvo mucho que ver y nos dejó ver. Los sesenta  fueron diseñados para la Bardot, el erotismo de una primavera cuidadosamente descuidada. Ella también fue la nouvelle vague.

DIRECTOR DE CULTO, HIJO DEL  CINE CLUB
Para decirlo en pocas palabras fue un artista vertical, se podía compartir con él, el exilio en su propia casa como reconocía, algo muy de esta época que nos lleva de la mano no sabemos a qué infierno.
Para Truffaut, un compañero de ruta mítico, icónico como Godard, Jean- Luc era el más grande y sin ser el único que filma como respira, respiraba mejor que los otros directores, comentó en una oportunidad. Godard, digo, nos deja sin aliento
Fue  un Director de culto por sobre todas las  cosas, pero también un taquillero y obtuvo tantos premios  y reconocimientos como su búsqueda permanente de un nuevo lenguaje para el cine, le permitieron. Hijo del Cine club  del Barrio Latino post Segunda Guerra Mundial, se rodeó del Arte de la crítica, del debate, de la palabra, del mundo real de la ficción cinematográfico, ahí, pulsó su propia historia y futuro. ¿Un lobo solitario a la caza de su propio espejismo? Un poeta vanguardista de la imagen, venía de las orillas apacibles del Lago Leman, de una familia suiza  burguesa, a marcar una diferencia  donde se inventó el cine, en la Francia de post guerra, en el mítico Quartier Latin, por donde se paseó La Maga de  Cortázar. El Barrio Latino, hogar, cuna de artistas de la Francia profunda sin puntos cardinales fijos, le dio alas a este innovador per se, que no creía en el cine tradicional, lineal y le plantó cara con su propia poética, visión de la política, época, simplemente no tenía reglas Jean- y esa parecía ser su única regla.

ESCRIBÍA EN LA BIBLIA DE LA CINEMATOGRAFÍA
 Cada artista tiene su propio disparador, inicio, impulso, y Godard lo tuvo en un libro de Malraux: Esbozo de una cinematografía de cine, y a partir de allí arrancó. No se montó en una cámara Tik Tok o You Tube y se lanzó por las calles  con su visión Instagram de París a arrancar  todo el realismo a la realidad, había estudiado antropología, interesado por la pintura, leía todo lo que le caía de cine a las manos,  discutía una nueva manera de hacer cine con Truffaut (Los 400 Golpes) en el hervidero del cine club, donde acudían religiosamente. Escribían en la Biblia del cinematografía europea, Cahiers du cinéma. Con el tiempo se comerían la nueva realidad con ojos  de águilas y la recrearían en las pantallas.
Godard, en cuanto a lo  experimental, a la maquinaria cinematográfica que llevaba en su cabeza, a la fecundidad de su obra, el hecho de trabajar  con el icono francés de su época en algún momento, Brigitte Bardot, su enorme curiosidad, capacidad de lectura, incursión como narrador, sí,- guardadas todas las proporciones que algún aguzado lector  pudiera pensar, me recuerda a Raúl Ruíz, un director pantagruélico que también trabajó con el icono francés de su época: Catherine Deneuve. Ruíz hizo más de un centenar de películas, la mayoría en Europa, Cahier du Cinema le dedicó un número y tuvo el privilegio de llevar al cine la novela cumbre francesa: En búsqueda del tiempo perdido de Proust.

HAY MUCHA POESÍA EN GODARD
JLG, en  los tiempos del Mayo francés, en su lucha de denuncia contra el sistema, llegó a  borrar su nombre de cualquier crédito, entró anónimo de lleno a la causa de subvertir el cine, asumió un rol de maestro desde el anonimato, de utilidad  pública  en favor de una nueva estética. Estaba inmersos en la revolución de su revolución. Siguió siempre ese camino con el video y el cine digital. Hay mucho por ver y estudiar de Godard, no todo llegó a América latina, como HISTORIAS(S) DEL CINE, una época comparable  a los trabajos de escritores ya célebres por sus incursiones  que no parecieran tener tiempo en el tiempo con Joyce y Proust, clásicos indiscutidos además. Hay mucha poesía en Godard  y con esta afirmación no quisiera ofender a ningún otro autor. Supo utilizar  todas las herramientas tecnológicas que tuvo a su disposición en el siglo XX y XXI, sin desprenderse, por decir algo no ofensivo, de su propia visión estética, no se traicionó al momento porque tenía algo, mucho, diría, que decirnos. Usó las palabras además de las imágenes, porque el venía del lenguaje escrito.  Fue un cineasta siempre vigente, actual, futurista, inteligente. Todos los habitantes del mundo digital debieran ver Adiós al Lenguaje, no son simples  ideas o miradas, JLG se pregunta que hay detrás de las imágenes, ya no le quedan palabras,  es un cine de un nuevo presente, mezcla del pasado y del aquí y ahora, en imagen tridimensional: son los juegos verbales de JLG. Hay un tono de despedida, hablamos del 2014.
 En Godard hay Pop, nunca estuvo fuera de la historia: Viet nam, su cabeza lo filmó todo.  
No hay mejor reconocimiento para un autor, en este caso Godard, que  volver a revisitar su obra o iniciarse en ella.  Y lo amerita por su valor ético, estético, innovador, crítico de su tiempo, revolucionario en el  profundo sentido de  la palabra,  en una época   donde la estupidez sigue ganando terreno  y está dispuesta a llevarse todos los óscares.  
Rolando Gabrielli 2022  
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LA CARTELERA GODARD
Vivir la vida
Banda aparte
Pierrot el Loco
Week end
El libro de imágenes
Yo te saludo, María etc. etc.-------