Leve
somnolencia,
lentitud de
la estación
del verano
y su atmósfera
soleada,
húmeda, incandescente.
Me mudo en
silencio:
¿gusano o
mariposa?
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
Leve
somnolencia,
lentitud de
la estación
del verano
y su atmósfera
soleada,
húmeda, incandescente.
Me mudo en
silencio:
¿gusano o
mariposa?
para escribir un poema,
es un viaje iniciático
por la página en blanco,
una aventura en toda regla,
es el viaje de Ulises a Itaca,
no tienes nada que perder,
la magia está en encontrar
las palabras una y otra vez.
Tienes todo el tiempo del mundo,
tal vez no te espere Penélope,
pero probablemente,
un lector,
que comenzará a conocerte.
Rolando Gabrielli2024
El futuro desaparece en la memoria
de un presente perpetuo
y toda fuga viaja sin detenerse.
Déjame pensar, me dice, y pasa,
nada es nuevo, todo es lo mismo,
solo más rápido, sin futuro, diría.
Rolando Gabrielli2024
no está permitida
para todos?
Ángeles y demonios
sobrevuelan los caminos
que llevan a ninguna parte.
Nacimiento y muerte,
que no se olvide
la sangre del recién nacido,
ni del ofendido.
Rolando Gabrielli2024
nunca olvida
a la musa,
que lo convirtió
en poema,
en la imaginación
del poeta.
Rolando Gabrielli2024
El tiempo
carece de preocupaciones,
su medición
y tiempo no son humanos,
solo existe
y fluye, transcurre, pasa,
no tiene
edad, está siempre presente,
jovial, rejuvenecido,
renace en cada
estación,
año, fecha convencional
que le fijan
y no se siente sorprendido,
porque
tienes sus trucos para responder
con la
lluvia, nieve, temporales,
que resume
en dos palabras
que nos
pueden llevar
al final de la historia:
mal tiempo
y sus derivados
y el mismo
irónicamente
te diría:
tuvimos un contratiempo.
Rolando Gabrielli2024
El tránsito
de fin de año,
ese ruido
silencioso
que sucede ahora,
es el cambio
que está
pariendo
el nuevo
año por venir.
Rolando Gabrielli2023
Ahora te despides y ves cruzar la tarde
en su propio espejo, el verano puede asomar
aún en medio de lluvias algo fuera de estación,
que renuevan el ciclo inequívoco
de la naturaleza que orquesta su tiempo
y nos entrega también estas horas cálidas,
en cierta manera un poco corrientes
sin llegar del todo a ser banales.
Toda época es trascendente para quien
se reconoce en ella o evoca un pasaje
que ha dejado alguna huella de paso.
La memoria no siempre es pasado,
puede ser la suma de presentes memorables.
Rolando Gabrielli2023
La palabra, las palabras parecieran estar
siendo sepultadas por las imágenes, el
entretenimiento per se,
las voces profundas del silencio, el onanismo
digital, una suerte de ensimismamiento, la ausencia del otro, el viaje
fantástico por el mundo del meta verso. Sin embargo, cada año la Real Academia
de la Lengua Española (RAE) hace su escogencia anual de la palabra que pareciera ser más difundida en el año. El
diccionario Oxford, Collins, entre otros, de Inglaterra, hacen un ejercicio
similar con la palabra más popular en inglés. El diccionario español de México
también entra en este juego de las palabras favoritas.
Resulta ser que las personas aún usan las palabras en medio de un mundo vertiginoso, que nunca está en pausa, ni siquiera cuando la guerra la vida inútilmente y los grandes poderes fácticos se ausentan de sus responsabilidades. En la actualidad todo pareciera ser contable, tener un número, y se puede medir de acuerdo con su aceptación, aunque resulte ser arbitrario, pero lo importante es que se vea y haga público. La moda es la moda, y una vez al año algunos países en su idioma, ponen alguna palabra de moda por su repetición constante. Es una lotería discrecional, porque son tantas las palabras y una sola la escogida.
La RAE seleccionó una palabra que define la atmósfera en que nos acostumbra el mundo al abrir un ojo cada mañana. Desde las cavernas el hombre se confronta asimismo, no solo con el medio, sino con otros de su misma especie. Al parecer la RAE interpretó una época con signos violentos en varias partes del orbe y escogió la palabra confrontación, que fue recogida por el diccionario académico por primera vez en 1884.
El diccionario Collins eligió a la Inteligencia Artificial , I A, como sabemos está en todas partes. El diccionario de Oxford escogió a la palabra rizz un término derivado de carisma. La Generación Z la utiliza para encanto, estilo, atractivo. Rizz surgió de la s plataformas videojuegos de Internet.
El Diccionario del Español de México escogió la palabra arroba.
El hombre, que se sepa, nunca se ha puesto límites. En
la actualidad, al parecer, la Tierra, más que su hogar, es una plataforma para
viajar al espacio y establecerse en algún lugar del cosmos ante una posibilidad
de la extinción de su actual hábitat.
Las teorías rondan la cabeza de la especulación, fantasía y realidad. Sus
exploraciones de la Luna y Marte, como sus narraciones ficticias, son también
pruebas del poder de su imaginación, sueños y deseos. En algunas películas se
siente invencible, cumple uno de sus sueños ancestrales más codiciados y aún si
cumplir: volar. Se ha quedado con las alas
derretidas por el fuego de Ícaro, sin despegar por sus propios pies, de la tierra. Son
numerosas las hazañas y metas cumplidas a lo largo de su historia y siempre
aspira a más.
La incorporación de las herramientas digitales, la
Inteligencia Artificial, le dan nuevas esperanzas de seguir incorporando nuevos
récords en su paso por el planeta y cada generación va sumando y heredando sus
logros a la siguiente.
En lo personal me ha llamado la atención de un último
invento para comunicarse, en la era digital, donde todo o casi, pareciera estar
a un click. Son una especie de la síntesis de la nada, una
simplificación de la disminución y reducción. En pocas palabras la palabra prácticamente
no existe, es una especie de señal, guiño, un entornar de ojo, algo así como un
parpadeo. En algunas dictaduras y ahora democracias que hacen gala de la
Libertad, están prohibiendo ciertos libros, pero con estas herramientas ya no
se necesitará la censura, porque la gente dejará de leer de manera voluntaria.
Los reels nacieron para convencer a los consumidores de una manera
directa, breve y completa. Una ráfaga de unas pocas palabras y una imagen, para
difundir lo instantáneo, no pocas veces. Estamos en el reino de lo efímero, la
plazoleta pública de lo trivial, ese reino inconfundible de lo trivial. Lo
insignificante, irrelevante, es temporal y desaparece por arte de magia, como
un reel de nuestro tiempo.
La atmósfera en que vivimos, el aire que respiramos,
la comunicación no deja de ser virtual, es decir, ausente, sin presencia real,
una suerte de puente inalámbrico sin fin, de limbo corporal. La imagen es el
paisaje privilegiado. Estamos ante la presencia de este correcaminos que es la
imagen y la comunicación, por lo que no debemos sorprendernos cuando las
lecturas en el mundo digital son express, existe una suerte de barrido
de palabras, breves oraciones que tienen como destino el momento y el olvido.
Quienes éramos sorprendidos en las noches invernales o
de los cálidos veranos de nuestra infancia por los cuentos de hadas y las
fábulas, esas maravillosas historias que dormían con nuestros sueños y fantasías. Hoy, la Familia Reel, casi se
comunica por señas, y es probable que ello se deba a que las palabras, han sido
virtualmente abandonadas, descartadas, ausentadas, silenciadas hasta llegar a
la afonía. En la acumulación de palabras no dichas, quizás, se produce una aglomeración
que las congela, aparentemente, y quedan si pasado para reclamar su lugar,
espacio. La Familia Reel pareciera desconocer, ignorar, cuanto lucharon para
materializar su existencia. La palabra escrita es una esforzada obrera de
tiempos inmemoriales, que resiste hoy ante la voracidad de la imagen y de la
banalidad express. La palabra escrita buscaba hace siglos afincarse
sobre algo material, comenta Irene Vallejo, en su libro, El infinito en un
junco, y subraya, que antes del descubrimiento del papiro, se escribía
sobre el barro, madera y metal. Resiliencia absoluta.
LAS HISTORIAS
FUERA DE LA HISTORIA
ChatGPT y la IA, ¿fantasmas de la Ópera?
Los guionistas de Hollywood han estado
escribiendo su propio libreto durante una huelga que duró 148 días, que se
motivo por aumentos salariales y en especial, por el fantasma de la
inteligencia artificial que amenaza la creatividad, el talento, la principal
herramienta de un escritor. Uno de los acuerdos centrales es que el material
generado por una Inteligencia Artificial
(IA), no tendrá crédito.
Las historias no serán construidas por el
ChatGPT y las empresas no podrán exigir esa modalidad y tampoco por LLM (Large
Lenguage Models). Este ha sido un primer paso en el mundo cinematográfico
norteamericano, pero los actores siguen en huelga, que también rechazan el uso
del ChatGpt, y la inteligencia artificial. La fábrica de sueños pareciera estar
en crisis debido a la competencia de otras formas de entretenimiento a las que
acuden con mayor frecuencia las nuevas generaciones.
El acuerdo es por tres años, la eternidad más uno dentro de los términos de la IA, un suspiro para el tiempo humano. En este tiempo ocurrirán avances que no imaginamos aún en la IA. La gente Tik Tok, que hizo realidad el primer gobierno en la primero ciudad Gótica del sur global, debe estar ansiosa esperando que la IA tome el mando de una nueva era que pugna por hacerse cargo de nuestra propia inteligencia superficial.
La idea de los fabricantes de sueños es
suprimir actores, extras, guionistas, actores secundarios, maquillar la
planilla de producción, y las herramientas de producción de la IA parecen ser
las más adecuadas para bajar costos. Se trata de privilegiar la ganancia al
máximo y cumplir con la propia legislación norteamericana que exige retribuir
ganancias a los accionistas.
Hoy día cabe todo en el mundo de la
competencia, la variedad de ofertas es infinita, de invenciones de personajes,
historias que ficcionan la ficción, con
tal de incluir al más diverso de los públicos ávidos de novedades excéntricas
que rompen los moldes de la imaginación común y corriente.
La realidad es que las empresas no son
benefactoras, no fueron creadas para desarrollar la creatividad, sino para
hacer dinero, maximizar sus ganancias y también para tener poder, algo más excitante
para algunos que el dinero. Vivimos la sociedad del espectáculo, de la
apariencia, la representación de la cosa misma, su imagen, se tiene y parece,
donde se dan la mano la imagen y la inmediatez. La banalización, podríamos
decir, galopa en el caballo blanco de Napoleón, sin rival alguno en el
horizonte inmediato. Todos a reír después del payaso.
Lo cierto es que es un tema complejo, en
desarrollo, en estado crítico, observación y crecimiento permanente, nunca
indiferente. Para algunos la creatividad no es cosa humana, sino de la
biósfera, es decir del medio ambiente donde se desarrolla el individual, es un
factor de calidad producto de los desafíos a los que nos enfrentamos y a sus
exigencias de encontrar una solución. La IA es más rápida y ya se sabe que los
LLM cuentan con cierta autoconciencia. Lo cierto es que la IA es una gran
apuesta de este siglo, está en marcha, no se detendrá, como tantos otros
avances tecnológicos, y esta oportunidad, al parecer, no será diferente.
¿Hollywood terminará quedándose finalmente con las
réplicas de la IA? Hay muchas interrogantes para los expertos aún y más para
las personas común y corrientes. Algunas tienen el carácter de advertencias. Después de todo, ¿el ser humano puede transformarse en marioneta de la IA?

¿La página
en blanco nos reta a qué?
¿Qué
misterioso sentido le asignamos
antes de comenzar a pensar
al mudo color del silencio?
¿Quién habrá
inventado este terror,
enigma que todo principiante enfrenta
o experto,
inclusive, suelen tomarse
en serio y con verdadera preocupación
o cuando
menos, precaución?
¿Cómo
quitarse el miedo de caminar
frente al
precipicio casi sin respirar?
Nadie se
hace preguntas de algo no vivido,
pero convengamos,
que toda página en blanco
es una
tentación e invitación a lo desconocido,
un viaje, una aventura, ventura,
la razón de ser, por ejemplo, de estas palabras
y de infinitas otras reflexiones ante su espejo
o espejismos que puede llegar a sembrar
en esta página desierto, donde buscamos,
no más que un grano de arena.
Rolando Gabrielli2023
La muerte arenga a sus muertos que no se rindan
y que sus huesos y sombras sean cuerpos vivos,
en el espejo donde ha de mirarse el enemigo,
porque seguramente vendrán mejores tiempos
y los cadáveres serán leyendas vivas
difíciles de enterrar en el olvido.
Hoy marchan erguidos en la oscuridad
hacia el amanecer, saludan inclaudicables
el porvenir, sonrientes, victoriosos.
Los caminos de la vida suelen ser
un tránsito misterioso,
realmente indescifrables.
Rolando Gabrielli2023
La palabra,
nos habla,
es la roca,
muda,
silenciosa,
destinada
a
permanecer
a través
de los
tiempos.
Rolando Gabrielli2023
¿Un mundo
con una fe
bajo los
escombros
de la
guerra y el mercado,
conmemora
el nacimiento
de su salvador
en un pobre pesebre?
Rolando Gabrielli2023
@amig@s/@migos/, Felices Pascuas, Felíz Navidad… desde
este pequeño punto digital perdido en el ciberespacio, homenajeamos la palabra,
la poesía, el lenguaje, el idioma de la
tribu, la comunicación viva, vibrante con cada internauta anónimo,
generalmente, de América, Asia, Eurasia, Europa, Oceanía, siempre a través de nuestro
único y poderoso instrumento: la palabra.
Gracias por participar de este proyecto creativo, en
tiempos en que el mundo al compás de las castañuelas pareciera bailar frente al
abismo. En estos ininterrumpidos 18 años
de nuestro Blog, todo pareciera haber
cambiado y espero que ustedes sigan firmes en sus convicciones a favor de la paz, el amor, la poesía, el Arte en
todas sus formas y expresiones, del medioambiente, la solidaridad y en todo
aquello que nos una en favor del bienestar del hombre y la humanidad.
Hemos llegado a un número simbólico de 5000 post hasta
la fecha, 23 de diciembre del 2023, aproximándonos en este mes, que aún no
concluye, a los 8 mil visitantes. Gracias a ustedes que son un ejemplo para los
escépticos que no creen en la poesía ni en la palabra.
Cada nuevo visitante tiene cinco mil oportunidades de encontrarse a
solas con un poema que no solo le diga algo diferente, sino que le permita dar
una interpretación propia y ser parte de una nueva escritura, porque la poesía
es un ejercicio solitario que compartimos, primero con nosotros mismos, y
después divulgamos.
A tientas, a ciegas,
con un sombrero de Copa
y un As de bastos,
cierras el año
y recibes el que
está llegando,
solemnemente,
de la mano del azar
que provocan
los nuevos tiempos,
por venir
Rolando Gabrielli2023
El que
ignora las palabras, desconoce el silencio,
donde impera la verdadera voz
y fluyen de manera inesperada,
intransferibles, definitivas, únicas,
las palabras.
Rolando Gabrielli2023
Paisaje es
lo que vez y ya no es lo que era,
imposible
imaginar ahora lo que existió
y el ojo construye
a su manera en la memoria,
pero ya
nada es nada, solo tierra muerta, baldía
casi sin
esperanza, como si la infancia hubiese nacido
solo para
la muerte en este improvisado cementerio,
donde la
vida yace sin sepultura
a flor de piel y bajo los escombros.
Ya no
quedan jardines ni para honrar a los muertos,
el azar no verá otra luz que la luz de la muerte de
los misiles
y las bombas
negras que caen de un cielo idílico, celestial,
mientras el
mundo, que no cambia por nada su mundo,
pareciera
seguir instalado en esta película de terror y horror,
se prepara
para recibir al crucificado por todos nosotros,
su
nacimiento en un pobre pesebre, en Belén, Palestina.
Solo las desoladas
piedras, tristes ruinas,
testigos que aún se mantienen vivos,
parecieran ver que el infierno, por fin, ha abierto sus puertas.
Rolando Gabrielli2023
El poema
sabe
cuando las
palabras
son justas y necesarias,
las que la musa
ha dictado
y el poeta
acepta
como suyas, porque
realmente
lo son.
La firma solo es
reconocimiento,
parte del tácito protocolo
que exige
el derecho de autor.
Rolando Gabrielli2023
Un poema
es un pequeño volcán,
comienza con un ruido,
telúrico, subterráneo,
que finalmente explotará
hasta quedar en silencio.
Rolando Gabrielli2023
este a oeste,
va y viene,
es un número
en el calendario
de nuestras vidas,
ni uno más.
Escribir una novela
de la mano del o la protagonista, recorrer con ellos su vida, los lugares de su
infancia, del presente, mantener ese pulso diario, es absolutamente apasionante
e irrepetible, porque en ese cajón de sastre que es la narración, acuden personajes,
historias, esa realidad asombrosa que el lenguaje va re-conociendo,
investigando con absoluto rigor de la realidad y de la ficción, constituye una
poética de la vida que nos ha tocado vivir para que otros la disfruten
igualmente con pasión. Y no pareciera, pero hay un presente paralelo irrenunciable.
(Puedo decir que sentía los pasos de la protagonista a miles de kilómetros, el
aroma de su piel, la risa, el marcado acento del sur, vivía su vida cotidiana
desde que se levantaba y tomaba su primer café, nos conectábamos por tierra,
mar y cielo, desde luego a través de Internet).
· El silencio libra sus
mejores batallas en silencio
Uno comienza
aparentemente a entender por qué brilla intensamente sobre la página en blanco
un camino desconocido, oscuro, a veces, y es el lenguaje quien tiene esa llave
maestra, donde el pasado toma vigencia y cumple su papel de revelar, proponer,
transformar cada una de las experiencias vividas e imaginadas o por vivir. Se
hace memoria viva de su propia historia.
Un poeta, al
menos mi experiencia, no se instala frente a un mapa para
diseñar meticulosamente la trama a través del detallado deambular de
los personajes de la novela (del texto en cuestión) y establecer una especie de
cuartel central donde se mueven con precisión las piezas de un rompecabezas y
en el hilván del ajedrez, sus movimientos van cobrando consistencia. No es mi
caso, lo que he escrito y dejado reposar más de una década en silencio
absoluto, es producto de la tempestad de cada día y noche, interpretando,
socorriendo, escuchando a la protagonista, tratando de salvarla de sus abismos,
idas y venidas, y muchas veces dejándola llevar al viento de sus ideas,
contradicciones, a la suma de sus actos que ni ella domina y menos, quien, a
veces, escribe esa agonía deslumbrante. Es cuando el lenguaje entra en esa vida
e irrumpe, muchas veces, entre la soledad y el silencio, la pasión y el deseo.
Es tal la fuerza de lo que el lenguaje, la imaginación, realidad, son capaces,
que una historia se va construyendo sobre los espacios que va dejando el
silencio cómplice. Algunos, libran al silencio de cualquier responsabilidad en
una narración, pero ese no es mi caso, hay personajes que lo expresan con una
voluntad única y una pasión intransferible.
· Escribir
es respirar
Esta escritura
tenaz contra viento y marea, que tiene el telón de fondo de la historia vivida,
de micros mundos paralelos, lo más probable es que no sea una novela, sino una
mixtura de géneros, donde lo híbrido busca armar el cuerpo del delito del texto
central. ¿La pasión puede llegar a ser un delito? Una aventura es apasionante,
es un viaje sin itinerario, es un salto casi al vacío, aunque vayas acompañado,
es un misterio hacia lo desconocido, por eso apasiona, lleva a descubrir,
escudriñar donde solo a veces las palabras pueden llegar, es una retórica que
se inventa así misma, se evade en algunas oportunidades, reencuentra, recrea,
se denuncia por obvia, y yo la prefiero siempre cómplice. Testimoniar es
un deber en nuestras vidas, como escribir, respirar.
Hoy los géneros
literarios se confunden unos a otros para convertirse en nuevos signos de
expresión. Estas 400 páginas fueron escritas hace un tiempo
que he olvidado con precisión, pero el esfuerzo suma sus buenos
años, al tiempo que tendría que buscar entre cientos de papeles, libretas,
apuntes, correos, esa fecha mágica en que se encendió la lámpara de Aladino. Es
algo pendiente, que tendré que hacer, como volver a revisar lo escrito y
concluirlo. Es un deber ante la protagonista que ya no está físicamente, editar
una historia particular, única, que el tiempo ha guardado casi de manera
inexplicable, un poco secreta e indiferente, pero obstinada, resuelta, al
parecer.
De las crisis de la
novela se han derivado tantas muertes como velatorios. Habiendo numerosos
ejemplos de la flexibilidad y encanto del género, de su voluntad camaleónica
por ser o no ser y volver a ser, que resulta novelesco hablar de su final o de
reflexionar acerca de su continua contaminación. No he pensado en la academia,
ni en la lista de géneros y sus derivados, más bien he dejado correr la
hipnosis de la imaginación y las palabras, el azar de los días y la terca
memoria, esa obsesión que fija el tiempo sin ningún compromiso de manera
espontánea y las ganas de vivir la historia.
· El
azar interviene sin ninguna pretensión
Debo confesar que
nunca he tenido una idea explícita del relato, me he dejado sorprender por las
historias, los acontecimientos, la protagonista que pulsa más de un
camino dentro del texto que se apoya en lo sorprendente que resulta ser
la vida de cualquier ser humano. Milan Kundera, un maestro de la novela,
sostiene que la obra de cada novelista contiene una visión implícita de la
historia de la novela. Los consagrados novelistas trazan una arquitectura de la
novela, una especie de diseño, donde cada espacio ocupa su lugar en el libro.
He trabajado por más de dos décadas con arquitectos y no los veo escribiendo
una novela y a mí tampoco, diseñando plantas para edificios. Lo cierto es que
no he encontrado a un lector desinteresado para este texto, que nació
de un afortunado encuentro como suele suceder cuando interviene el azar sin
ninguna intención y menos pretensión.
Una novela o su
símil, puede escribirse para distintas tentaciones, cada autor certifica en
ellas sus propios demonios, los asume, les otorga una dimensión y su propio
significado, para alcanzar algo muy parecido al espíritu de la
novela, cuya atmósfera no es absoluta, sino una vela a voluntad de o los
vientos marinos. En este escrito, que no calificaré, ni clasificaré, están los
sueños y la realidad, como parte intrínseca de la ficción. García Márquez
descubrió en la Metamorfosis, de Kafka, Transformación para
Borges (que se negó a escribir una novela), que en la novela todo era posible
si una persona se convertía de la nada una mañana en un gigantesco insecto como
le ocurrió a Gregorio Samsa
· El
espíritu de la novela, es el espíritu de la continuidad
Me quedo con el
viaje, la aventura, los sueños y la realidad, con el cajón de sastre que
resulta ser una novela o los géneros que en ella se revelan, desvelan y en el
tamiz que se desprende de su lectura e interpretaciones. Lo importante es que
no estamos ante un soldado entonando algún himno frente a una bandera, para
convencerse que pertenece a algo y está dispuesto a marchar hacia el infinito.
Me he extendido, quizás más de la cuenta para hablar de un cuerpo invisible, no
he citado a Cervantes, padre de este género dinosaurio para algunos, ni a
Joyce, Proust, Dostoyevski, Cortázar, Faulkner, etc., porque son muchos los que
han instalado la novela en el siglo XXI, desde hace varios siglos. Eso
demuestra la consistencia del género, su resiliencia para destacar su capacidad
no solo de adaptación para los nuevos tiempos, sino por su versatilidad para
superar los obstáculos de las modas y la banalidad, tan de moda en la
actualidad.
Me parecen más que
pertinentes estas palabras de Kundera cuando dice que: el espíritu de
la novela es el espíritu de la continuidad, cada obra es la repuesta a las
obras precedentes, cada obra contiene toda la experiencia anterior de la
novela.
Pero el espíritu de
nuestro tiempo se ha fijado en la actualidad, que es tan expansiva, tan amplia
que rechaza el pasado de nuestro horizonte y reduce el tiempo al único segundo
presente. Metida en este sistema, la novela ya no es obra (algo destinado a
perdurar, a unir el pasado al porvenir), sino un hecho de actualidad como
tantos otros, un gesto sin futuro.
· La
novela es hija del rigor
Con cauteloso
optimismo, apostando al ingenio, creatividad, curiosidad humana, dejemos que la
novela siga construyendo su propio futuro, sin olvidar que la estupidez también
camina a paso firme abriendo sus propios caminos. La novela, la literatura, la
imaginación, el pensamiento humano ha llegado a otros planetas antes que las
tecnologías lo hayan hecho posible. El hombre no dejará de imaginar otros
mundos, enriquecer el suyo, mientras esté vivo, intentará el viaje y es lo que
he intentado con este relato, escritura, vivencias, aventurar en el pasado, no
dejar de soñar, siempre con esperanza y continuar la historia, a veces, la
literatura resulta algo personal.
La novela es hija
del rigor, Cervantes inició el Quijote en la cárcel de
Sevilla, luego de ser acusado de malversar fondos de unos impuestos. Diez años
se demoró antes de comenzar la segunda parte, probablemente por la aparición de
una apócrifa de Villaneda. En su vida, que fue muy azarosa, no era considerado
un autor serio, y vivió en pobreza. Las 24 horas del Ulises de
James Joyce, una obra maestra, cuya primera edición fue el 2 de febrero de
1922, fue rechazada durante años y quemados sus ejemplares que vieron la luz en
Estados Unidos.
· Los
caminos se bifurcan
Kafka, el más
tímido, curioso, misterioso, brillante. Inconcluso, quizás de los novelistas
del siglo XX, fue un corredor de fondo –que tuvo poco tiempo- en medio de
obstáculos visibles e invisibles, pero obstáculos al fin. Tal fue así, “que
nombró a un pirómano”, su amigo, Max Brod, para que quemara su obra
que lo llevaría a ser una de las cumbres de la narrativa del siglo XX. La
novela tienes sus caminos que se bifurcan, por la mano maestra
de un autor o de las circunstancias. El Quijote iba camino a Zaragoza en su
segunda entrega y terminó yendo a Barcelona, para dejar en descubierto un
plagio.
Ejemplos, explicaciones, como
críticas, opiniones de toda naturaleza sobran, aunque son importantes y algo de
ellas aprendemos. Kundera nos advierte que la novela es, ante el olvido, un
castillo pobremente fortificado. Si para 20 páginas, añade, cuento una hora de
lectura, una novela de 400 páginas requerirá veinte horas, digamos, pues, una
semana. Pocas veces, dice, encontramos una semana libre.
Rolando Gabrielli2023
no recurre a las cartas,
a las líneas de las manos,
no pasa una noche en vela
descifrando el rumbo de los astros.
El profeta nos descubre el futuro,
después de leer el pasado.
su mundo viaja al revés,
para ir más lejos.
Rolando Gabrielli2023
La guerra infinita
es el mayor pretexto
para el exterminio
de un enemigo creado
para su eliminación
y tomar posesión
de sus bienes
más preciados,
la vida, su tierra,
identidad.
Rolando Gabrielli2023