una última palabra
sobre una sepultura,
in memoriam, un recuerdo,
con futuro.
Rolando Gabrielli22024
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
una última palabra
sobre una sepultura,
in memoriam, un recuerdo,
con futuro.
Rolando Gabrielli22024
Desolación,
no pensaba escribir
este poema,
ni decir estas palabras
que pudieran nombrar
lo innombrable.
2
Este es el mundo
que rueda sin rumbo
de abismo en abismo.
La muerte viste traje de gala
y se pasea impune
bajo el silencio
de vivos y muertos,
qué siglo de espanto.
3
Intraducible
es el silencio
de la humanidad.
Qué decir,
la muerte en curso
sigue su marcha,
implacable maestra del mal.
Un atmósfera irrespirable
se respira, mortal,
las bombas no dejan de caer
de un cielo implacable.
4
Desolación,
la multitud desplazada
no encuentra donde estar,
ni sabe adónde ir.
¿Para qué las palabras,
si solo golpean el hocico
de las bestias?
5
Desolación,
las ruinas hirientes
abrazan a los muertos
bajo los escombros
y nadie respira,
ni asoma sus narices
al paso de los blindados
sobre la tierra árida, baldía,
brutalmente muerta, ocupada.
6
Nada queda, nada,
ni el pellejo de las palabras
para terminar este poema
que el viento de la historia
hará memoria y responsables,
a los indiferentes sin memoria.
Rolando Gabrielli2024
Desolation,
I didn't intend to write
this poem,
nor to say these words
that could name
the unnameable.
2
This is the world
that rolls aimlessly
from abyss to abyss.
Death wears a gala suit
and strolls unpunished
under the silence
of the living and the dead,
what a century of dread.
3
Untranslatable
is the silence
of humanity.
What to say,
death in progress
continues its march,
implacable mistress of evil.
An unbreathable atmosphere
is breathed, deadly,
the bombs keep falling
from an implacable sky.
4
Desolation,
the displaced multitude
doesn't find where to be,
nor knows where to go.
What use are words,
if they only hit the snout
of the beasts?
5
Desolation,
the wounding ruins
embrace the dead
under the rubble
and no one breathes,
nor pokes their noses
at the passing of the armored vehicles
over the arid, barren land,
brutally dead, occupied.
6
Nothing remains, nothing,
not even the skin of words
to end this poem
that the wind of history
will record and hold accountable
those indifferent without memory.
son un ejercicio
sobrecogedor,
impresiona verlos,
desnudos, desamparados,
como si vinieran saliendo
de un oscuro pozo
escribiendo, reescribiendo,
borrando lo que nunca será definitivo.
como algunos suelen creer
y obsesivamente describen
en paisajes de novelas,
conversaciones
banales
o en algunas guías turísticas,
que destacan su profunda soledad
interior y riesgo para aquellos
que suelen recorrerlo sin más
orientación que el deseo y la aventura.
El desierto es un profundo conocedor
de sí mismo, no engaña a nadie
con su apariencia de paz interior,
su infinita paciencia budista,
encanto de gigante ensimismado,
sin tiempo ni memoria.
Los espejismos que
suelen ver
los hombres cuando se pierden
en el desierto, son una mera ilusión,
una de las tantas fantasías humanas
que nos enseñan a vivir o morir.
Rolando Gabrielli2024
The desert is not alone,
as some often believe
and obsessively describe
in novel landscapes,
banal conversations
or in some travel guides,
that highlight its deep inner solitude
and risk for those
who traverse it with no more
guidance than desire and adventure.
The desert is a profound knower
of itself, deceiving no one
with its appearance of inner peace,
its infinite Buddhist patience,
charm of a self-absorbed giant,
without time or memory.
The mirages that men often see
when they get lost
in the desert are mere illusions,
one of the many human fantasies
that teach us to live or die.
los días más locos
no estaban
en tú cabeza de faraón,
aparentemente
disociado de la realidad
en medio del esplendor
de tu palabra infinita.
Rolando Gabrielli2024
lo que tú no ves,
buzo de profundas aguas.
La palabra horada la roca,
un horizonte cuadra el infinito,
la naturaleza no juega
a los dados con su belleza.
¿Cómo llamar a las cosas
por su nombre,
si los poetas guardan silencio?
Rolando Gabriell2024
frente al imperio
del silencio,
abre sus misteriosas
puertas y caminos.
lo que otros no han visto.
La miseria del hombre,
sus guerras,
el genocidio
a la luz del día
de los ojos de la humanidad,
de los hombres ciegos,
que todavía creen ver,
el paraíso perdido.
Rolando Gabrielli2024
de la página
en blanco,
su silencio
y las palabras
que otros
no escribieron.
Rolando Gabrielli2024
el bosque amarillo,
no tiene
ninguna
otra
intención
que admirar
la belleza
en su
esplendor,
como debe
ser,
en silencio.
Rolando Gabrielli2024
Solos no estamos,
nunca lo estuvimos,
errantes vamos,
el universo es Todo,
materia, energía, espacio,
tiempo, solo tiempo.
Habitantes de la Vía Láctea,
la galaxia de nuestro sol,
unos 200 mil millones
de años luz, quizás 400 mil
millones de estrellas.
¿Seguiremos buscando
hasta encontrarnos?
Rolando Gabrielli2024
We are not alone,
we never were,
we wander,
the universe is Everything,
matter, energy, space,
time, only time.
Inhabitants of the Milky Way,
the galaxy of our sun,
about 200 billion
light-years, perhaps 400 billion
stars.
Will we keep searching
está intacta la
noche
con su liviano
manto
en la inmensa oscuridad.
Rolando Gabrielli2024
Rolando Gabrielli2024
a mi lectora favorita,
mi poesía quedó ciega
y muda.
Respira por la herida.
Rolando Gabrielli2022
que es la poesía,
si nos bañamos dos veces,
ya no seremos los mismos.
Rolando Gabrielli2024
nunca olvidará
el día
de su nacimiento
y cuando fue escrito,
bautizada su palabra,
descubierto por ti,
distraído, generoso,
lector.
Rolando Gabrielli2024
Solo, frente
al imperio
del silencio,
la soledad
abre
sus misteriosas
puertas y
caminos.
Rolando Gabrielli2024
nunca olvidará
el día de su nacimiento,
cuando fue escrito,
descubierto
por ti,
distraído,
generoso lector.
Rolando Gabrielli2024
Cuando la inteligencia artificial
se transforma en un girasol,
puede ser un capricho de la naturaleza
o de la imaginación,
pero es cuando realmente comienza
a brillar más allá de lo que realmente
creemos poder ver.
Lo que vemos a simple vista,
tal vez, no sea lo que verdaderamente
tienen distintas opciones
e interpretaciones,
la capacidad infinita
de la imaginación.
Rolando Gabrielli2024
la palabra entra en contacto,
carece de límites,
verdaderamente el lector
dispone de la primera
y última palabra.
Es más bien un encuentro
que una lectura curiosa
o un disimulado, inútil,
acto de espionaje,
al verbo y su mensaje.
Rolando Gabrielli2024
El poema,
es cierto,
a veces,
me repito no
encuentro
las palabras,
el camino,
persisto
sin ver nada
alrededor,
en ninguna
dirección,
entonces,
recurro
a mi memoria
y subo
a la mochila,
abro una ventana,
la infancia
y solo me queda,
soñar,
construir,
mi futuro.
Rolando Gabrielli2024
Burros, no
entienden que paseamos
nuestra desolada
humanidad milenaria
por estas
ruinas nacidas de la muerte.
¿Adónde
vamos se preguntarán
en estas
polvorosas áridas calles,
si no hay otro camino que el de Belén?
Rolando Gabrielli2024
Caravaggio, Ecce Homo
en los cerros de Valparaíso,
volviéndome los ojos de todos los precipicios,
la metafísica del puerto,
frente al mar que huele a mar,
viejas casas sostenidas por el viento
de la historia y de los sueños
que me ponen a navegar
en los balcones que dominan
todos los puntos cardinales,
bajo el cielo infinito y los abismos
que ascienden muertos de la risa
y se pasean por las calles de Valparaíso,
sin principio ni fin.
Rolando Gabrielli2024
Hoy es el Día Mundial de la Libertad de Prensa, lo estableció la UNESCO, el 3 de mayo de 1994. La fecha y el deseo, parecen un chiste en este nuevo aniversario: 26 periodistas asesinados en Gaza.
El tema da para analizarlo durante días, es como abrazar un puercoespín en celo. No me voy a dar ese trabajo, el periodismo como lo conocíamos y estudiamos en la Universidad y llegamos a soñar como soñadores de la Libertad: ha muerto, no existe.
El periodismo corporativo transnacional ha creado su propio imperio de la mentira y se tomó la palabra.
murió en casa, en una habitación que le encantaba, la biblioteca, con libros en todas las paredes desde el suelo hasta el techo, pero también con altas ventanas que dejaban entrar la luz. Murió con nosotros, su familia a su alrededor, el 30 de abril de 2024 a las 18:58. Así reveló, Siri Hustvedt los últimos momentos de quien fue su esposo desde 1981.
Fiume tiene sus rutinas como cualquier mortal, hacer sus ejercicios para sobrellevar los dolores del cuerpo, revisar la prensa, poner en alerta sus cinco sentidos para iniciar el día a plena capacidad neuronal. Los acontecimientos locales y mundiales superan la ficción, puede salir el sol a plenitud, brillar con un cielo despejado, pero la humanidad está en un permanente parto de acontecimientos y guerras.
El día de ayer pareciera trasplantado en el de hoy,
pero siempre suceden hechos relevantes,
que llaman la atención más que otros por
su intensidad y carga emotiva. Superando los
habituales Fake News, este blog y Fiume hacen un alto, un minuto de
silencio por la desaparición física de Paul Auster, un novelista, guionista,
ensayista neoyorkino reconocido y querido en todos los continentes.
Fiume, aislado en el tiempo, sobreviviente de Limbo
city, abierto a los caminos de la vida, nunca leyó a Paul Auster y lo lamenta
porque los temas de sus novelas son
también sus temas. Incomprensible no haberse encontrado en las lecturas de Paul,
pero una vida a la intemperie, sin entorno, a capela, caminado en un desierto
verde de la nada, donde la palabra es una mera mercancía, Fiume se cruza de
brazos y concluye que se hace lo que se puede, una respuesta y explicación
mediocre, tal vez, pero real. Antes de estas confesiones, Fiume busco en su
memoria, luego biblioteca un libro de Paul Auster y no lo encontró. Así pasó en
estos días, creyéndose justificado, pero el autor se resistió, al parecer, no
le dio el gusto de acercarse a su tapa, contratapa, al menos.
Fiume es un admirador de una ciudad que desconoce,
Nueva York, y digo esto porque yo a él lo conozco bien y se de su devoción, y
como vuelve a lecturas vinculadas con la city: A partir de Manhattan del
poeta Lihn y Poeta en NuevaYork de Federico García Lorca, entre otras
pistas que nos llevan a su obsesión por NY.
New York era el personaje principal de la obra de Auster, el azar, el amor, la vida a la intemperie, obsesiones también de Fiume, aunque Auster vivía en la city que era su materia prima y lo de Fiume, así, lo decía, era una ilusión, un sueño, una metáfora en su vida, la perfecta utopía. Fiume no vive tan lejos de NY, conoce gente que viaja a la ciudad de Whitman, donde estudió Federico García Lorca y donde Woody Allen filmó sus mejores películas. Conoce a un pintor que vive en NY, pero nunca nadie le ha dicho, ven a Nueva York, te la voy a mostrar más allá de la postal y nos tomaremos un café en el Central Park, en las proximidades donde un desquiciado mató a John Lennon.
Paul Auster no requiere una carta de presentación, tal vez Fiume piense que para él, si. Fue traducido a 40 idiomas y lo más importante, tuvo el aval de sus lectores, la felicidad de vivir el amor y el éxito de su pasión literaria. Una vida íntegra para un escritor buena persona que vivió su tiempo de manera limpia y generosa. Asi piensa Fiume después de leer una serie de notas sobre el autor, detenerse en el alma de las palabras, bucear en algunas anécdotas, viajar hacia los días en que comienza y se decide a ser escritor. Fiume se va adentrando en el personaje y se lo imagina en el acto de la escritura, pasión de las palabras, en plena vitalidad, disponiendo de verbos y sustantivos,en Brooklyn, allí donde vivía, escribía, soñaba, amaba, en Park Slope. Woody Allen, piensa Fiume, cree recordar, paseaba con sus personajes por esas calles, y de ahí puede venir más que algún recuerdo, una atmósfera, una rara sensación de un lugar conocido, algo que solo el cine pareciera poder instalar en la memoria.
Fiume se queda como suspendido en el aire de las imágenes que va soplando el viento como las hojas de un otoño rejuvenecido por el tiempo y los buenos deseos. Nadie lo conocía mejor que su esposa Siri Hustvedt, quien dijo estas últimas palabras que compartimos en silencio: como su testigo, amiga, amante, colega escritora y primera lectora (como él lo fue mío), sólo puedo decir que escribía desde las profundidades del sentimiento, desde los espacios de ensueño donde nacen, se desarrollan y terminan los grandes libros. No son los espacios de las convenciones prescritas, de las novelas y memorias que salen de los departamentos de escritura creativa de las universidades de Estados Unidos
.
Gracias Paul, Fiume.
Rolando Gabrielli2024
En medio de la inmensa soledad digital, del bullyng de la generación nómade, emergente, Fiume, un inmigrante de los malos tiempos, no salía de su casa sin antes escribir un poema. Era su mantra, es ribir un texto que retratara la memoria, el presente y el futuro, como si se estuviera mirando al espejo. Confesarse con las palabras, solía decir, es entrar en la realidad sin audífonos, con la sordera natural del ruido de las cosas y de las calles. Tenía tal devoción a la suma de las vocales y consonantes, que recogía en sus libretas el amor y el espanto, casi por partes iguales. Somos carne y palabras, monologaba ante sus jardines, como si la naturaleza le escuchara y recordara también, eres polvo. En medio del ocio de esas horas en pausa reflexiva, recorría su memoria con la minuciocidad de un cazador de ciervos inocentes, despistados en el bosque, y a su manera reconstruía los hechos prácticamente abandonados y que el tiempo suele reciclar sin proponérselo.
La suerte está echada y perdía el tiempo en explicárselo, interpretar más allá del silencio. Nada parecía casual, instalado en la cábala de sus días. Lo que no tenía significado, lo encontraría en el camino. Un poema también está hecho del sonido de las palabras, de lo que oculta el silencio, del absurdo de la realidad, de lo que fuimos y seguiremos siendo. Fiume mira un grupo de pájaros alegres que come alpiste, mientras la mañana bosteza bajo un sol fulminante y todo pareciera ser tan simple y fluir sin más interrupción que las horas ya vividas.
Los días son espejos de las circunstancias. A veces, pasan sin darse cuenta, pero en realidad suman tiempo y de eso nadie escapa. Podemos llegar a ser protagonistas de nuestro propio silencio, aventureros de nuestro simple entorno. Le rendimos pleitecía a lo ya andado y el futuro puede llegar a ser menos sorpresivo. Era la manera de reflexionar en presente y que caracterizaba a Fiume.
Rolando Gabrielli2024
Las alas no van
más lejos
que quien las agita.
RG