viernes, octubre 19, 2007

La noche de JAZZ en el área del Canal de Panamá







La noche estaba tibia y enrumbamos hacia la antigua Zona del Canal, al Teatro Balboa, una antigua e imponente arquitectura de los años 20, aquella Belle Epoque. ¿Una noche de lujo para el jazz? ¿El jazz tiene una hora, un minuto, un segundo? ¿El jazz es ese inmenso silencio del alma? ¿Un grito que no sale, tal vez, un interminable aullido de la bestia insondable que cargamos amorosamente tierna, vacía, delirante, callada, viva? Sólo me interrogaba cuando las llantas mordían el asfalto al bordear la antigua Zona del Canal, con su noche tropical y la historia que se deprendió de esos límites con la ciudad de donde veníamos. Todo pasado vuelve de alguna manera y el presente es lo más vivo de un futuro incierto. La antigua cerca que dividía ambas ciudades ya no existe.
Pasada las 7 de la noche nos presentamos en la taquilla y dos alemanas nos recibieron amablemente. Llegamos más que a tiempo y nos fuimos a tomar un café en un establecimiento moderno del área canalera y a prepararnos para el concierto de jazz alemán contemporáneo del sorprendente y fantástico pianista Jens Thomas y su acompañante, el saxofonista Lauer. No sabíamos lo que nos esperaba, si duda. Éramos unos setenta desprendidos de las arterias de la ciudad, sin saber que nos encontraríamos allí o que seríamos parte de una noche milagrosa. El jazz no pide permiso, se instala, es, parte de si mismo y se comunica, se deja llevar, aprende de su propia improvisación, maneja nuestra única respiración posible, se ignora asimismo para rescatar los sentimientos, porque lo que aflora es la verdad íntima de sus notas inconfesables, personales, absolutamente intransferibles.
Fue la noche, después supimos, del piano mágico de Jens Thomas, un iluminado del teclado corporal, visceral, simplemente sublime. El temor de este espectador era que se volara con las teclas del Yamaha, fundiera en un sólo ritmo final y desapareciera. Pienso que un momento lo intentó, cuando se adentró al piano, para arrancarle todo, las vísceras, un infame silencio milenario que nos suspendía por instantes más largos que un tiempo por definir. El teclado se le desgranaba entre los dedos en una cascada de sonidos sin fin, que recogía con la nervadura crispada de sus dedos y escondía baja la manga. Lauer, a un par de metros, con su saxofón, no ignoraba la escena y también se internó en las concavidades del piano, en el otro extremo, y ya el jazz era el dueño absoluto de nuestros sentimientos y todas las almas fueron una esa noche en el Teatro Balboa. No crujió ninguna de las desvencijadas sillas y nadie despegó los ojos del escenario. La acústica, afortunadamente resistió los tiempos y se acopló al sonido de los instrumentos.
El jazz es agonía de la resurrección, siempre algo más allá, y se devuelve en sí mismo, introvierte el escenario que construye, desecha, rescata y sobre el que vuelve a transitar como si no lo conociera, porque se detiene para recrearlo. El jazz es palabra musical, se reescribe asi mismo, pero carece de libreto. No hay tiempo en la eternidad del jazz, solo silencio. Jaz, jas, jass, jasz o jascz, jazz... Palabras mágicas, en su ritmo secreto, lenguaje inconfundible. Música sin límites. Se instaló el silencio, habló el jazz. Panameños, alemanes, colombianos, chilenos, negros y blancos, gente Caribe, el idioma del jazz está en el corazón y la piel es su conductor. Noche espectacular en el espectáculo mudo del jazz. Música de ídolos caídos afortunadamente, grito que primero es silencio, porque vuelve a ser silencio, su único e irrepetible lenguaje.
Cuando llegamos en medio de la opacidad de las luces y un leve murmullo de gente reunida, el Yamaha negro estaba dormido con su mirada de elefante, quieto paquidermo sobre el escenario y la selva a unas pocas cuadras haciendo su trabajo. La ciudad marcaba su febril paso a los automóviles en todas las direcciones posibles, como si un loco soñara que dirigía el tránsito con todos los semáforos intermitentes a la hora pico. Se vaciaba un poco la ciudad hacia las afueras, los otros dormitorios de los capitalinos comenzaban a recibir un tráfico de hormigas. El jazz permite todos los olvidos, su paisaje verbal es estar allí en el sitio con la ausencia debida de otro lugar. Es mixtura de lo que fue, nunca ha sido, es y será, lo que viene, el libreto que tiene nada y todo escrito. Thomas y Lauer convertidos en los propios instrumentos del jazz, incorporados al piano y al saxofón, no había más espacio, un sólo cuerpo instrumental, las manos, las piernas, la boca, todo el cuerpo para el jazz. Música del espíritu corporal. Música del cuerpo espiritual. Espíritu del jazz, in-Definición del jazz, universo del jazz, África jazz, negritud del jazz, jazz blanco, mezclado, siempre jazz raíz de un nuevo jazz, revolución del jazz. Están los ángeles en el Teatro Balboa, con sus mágicas alas, voces, sonidos, y cargan esta pequeña nueva historia, atmósfera del jazz, también reímos, somos el otro escenario, el feed back, un intrumento, dos, una orquesta de 50 integrantes, el jazz somos todos nosotros ahora atravesados por la música, el jazz, jazz, jazz.
Así se retiro Jens Thomas, con su cuerpo al ritmo del jazz, de espalda ale scenario, como en una revista final. Pero tuvo que volver con Lauer, en un últi
mo fraseo con su público completamente entregado, y ya el final podía ser entonces la despedida, como debe ser. El jazz habló por todos nosotros...
A la salida, cerveza alemana, y conversamos con los músicos, fotos, y esa posibilidad extraordinaria de los escenarios con poco público que permiten el contacto con los protagonistas. Nos dieron sus direcciones, Y contaron una anécdota, que una docena de CD que traían se perdieron en el aeropuerto del DF. Así ocurre. Estábamos todos felices de estar ahí. La noche seguía estando tibia. Es el arte del trópico. Cruzamos la calle y subimos al automóvil, imantados por el jazz, nos adentramos nuevamente a la ciudad, la selva de asfalto, sí, créanmelo. Noche inolvidable.
Estas son algunas de sus piezas para que las conozcan nuestros lectores...
Pure Joy, Yellow circle, Rain, No matter what they say, Farewell, Keep your love, Elements, Gold lake, Getting Higher, Eatasy in blue y Every breth you lake
Rolando Gabrielli©2007

jueves, octubre 18, 2007

Deborah, De aquí a la eternidad...


El beso que dejó sin aliento a una generación de espectadores, por toda la eternidad. La británica Deborah Kerr, nacida en Escocia, fue una de las diosas de Hollywood de los 50 y sabía besar no sólo para la pantalla. Acaba de morir a los 86 años, hizo más de 40 películas. Nos dejó esta dulce sensación de pertencia al mundo real.
Sus películas más recordadas y taquilleras: "Las minas del rey Salomón (1950), "Quo Vadis" (1951), "El prisionero de Zenda" (1952), "El rey y yo" (1956) o "La noche de la iguana" (1964).

miércoles, octubre 17, 2007

Picasso es Picasso






En Vigo y Coruña, España, se comenzaron a exhibir 42 obras no mostradas hasta ahora de Pablo Picasso. El diario El País, que da a conocer el suceso en portada, comenta que la muestra se presentará bajo el título: Picasso. Laboratorio de estilos. Es un Picasso íntimo, casi totalmente inédito, dentro de su evolución y en el trasfondo de su genialidad, se observa su perseverancia en el Picasso de siempre.
Es un artista del siglo XX, vivo en el XXI. (R.G.)

martes, octubre 16, 2007

Günther Grass



Günther Grass es un escritor comprometido con el siglo XX, un verdadero panzer de la literatura alemana, y en su cumpleaños número 80, el estado germano le rinde homenaje, como la principal figura de las letras de su país. Más allá de su pasado político, como miembro juvenil de la SS, Grass cuenta esta historia en su libro biográfico Pelando la Cebolla. La culpabilidad colectiva es uno de los temas de sus grandes e impactantes novelas, que recrean escenarios post Segunda Guerra Mundial y muestran una fachada interna y exterior de la propia Alemania. Una de sus novelas más conocidas, "El tambor de hojalata", obtuvo un Oscar en 1979 y partir de allí, Grass no ha dejado de estar en la primera línea de la literatura contemporánea. Dos décadas después, optendría el Premio Nobel de Literatura, por una obra que perdurrará en el tiempo, según la Academia Sueca. Grass documenta la tragedia alemana, es un escritor político, comprometido con su tiempo. Hamburgo, Gottinga, y Lübeck, son las ciudades donde será homenajeado en los próximos días. Grass es escritor, escultor, poeta, novelista y dramaturgo.
Ha denunciado recientemente que por miedo al terrorismo se forman Estados policiales.Durante años nos hemos esforzado por construir, por segunda vez, una democracia en Alemania, con desigual éxito pero que se ha ido fortaleciendo. En estos momentos la estamos desmantelando. Por un miedo histérico al terrorismo nos estamos convirtiendo más y más en un Estado policial, nos prestamos al juego de los terroristas, al debilitar lo que más odian los terroristas: el estado de derecho. Veo que se están descascarando ciertos logros políticos de la posguerra de los que en realidad podríamos estar muy orgullosos. Le estamos haciendo reverencia al terrorismo al restringir los derechos fundamentales”, avirtió.
Los alemanes homeneajarán al más alto nivel del estado a su artista más emblemático, cuando en un discurso del presidente, Horst Köhler, el 27 de octubre, se refiera al personaje y su obra.

Memoria, tu nombre




Escrito con tu nombre,
memoria,
estas ruinas
mi raro abecedario.
Rolando Gabrielli©2007

lunes, octubre 15, 2007

Naturaleza muerta






Esta especie, Charles,
con tantos dioses
se mira al abismo y sonríe.
Qué mal evolucionas,
ratón de laboratorio,
Conejillo de Indias.
La noche será más larga
si el sol se apaga.
Rolando Gabrielli©2007

jueves, octubre 11, 2007

De la manga sueca...Doris Lessing



Ahí está la británica Doris Lessing, sentada frente a la puerta de su residencia en el número 24 de alguna calle del Reino de Inglaterra,(oeste de Hampstead, al norte de Londres) como una dueña de casa, asediada por los fotógrafos y sus flash inmortalizándola como el Premio Nobel del 2007. No figuraba entre los favoritos de este año, pero reunía las condiciones de época en que se están moviendo las decisiones de los académicos suecos para otorgar el máximo lauro de las letras globales. Doris Lessing, una antigua y destacada activista feminista, tenaz opositora al racismo sudafricano, nacida en Irán, criada en Rodhesia, desplazó a los grandes favoritos: el italiano Claudio Magris y el norteamericano Philip Roth.
Con una larga y premiada trayectoria, Lessing de 87 años de edad, es autora de las novelas "Canta la hierba", "El cuaderno dorado", "Hijos de la violencia" y otros libros que le han merecido premios importantes, entre ellos, el Médicis y el Príncipe de Asturias de las Letras. Los académicos han declarado que es una de las decisiones más meditadas que hemos tomado jamás y le otorgan el premio por ser una "narradora épica de la experiencia femenina, quien con escepticismo, ardor y poder visionario ha sometido a escrutinio a una civilización dividida"
En poco más de un quinquenio, el Reino Unido se ha alzado con tres premios nobeles: 2001: Surajprasad Naipaul y 2005: Harold Pinter.
Ningún periódico, ni los suecos, tampoco los más reputados críticos y conocedores de la filosofía de la premiación escandinava, tuvieron la más remota idea que Doris Lessing, quien cumple 88 años el 22 de octubre próximo, se convertiría en la onceava mujer que recibe el Premio Nobel desde que la chilena Gabriela Mistral, abrió las puertas a la mujer en 1945. Lessing es una escritora activa, este año editó "The Cleft" (La hendidura).
Le han preguntado a Doris Lessing, quien militó en los años cincuenta en el Partido Comnuista de Inglaterra, qué veía hacia atrás: "Todo aquello tan espantoso que había cuando era joven ha desaparecido. Todo eso que parecía permanente: Hitler, Mussolini, la Unión Soviética, el Imperio Británico, todos los países europeos que eran imperio, el racismo en Estados Unidos, Franco... Se han ido". Y si mira hacia el futuro? "Siempre veo el mundo con problemas serios... La conclusión es que la especie humana está totalmente loca. Lo siento por ustedes que son más jóvenes..." Escribe cada día, le preguntaron. No, sólo los hombres. Por qué?, porque tienen una mujer que se ocupa de ellos.
¿Estamos viviendo una guerra de culturas entre Occidente y Oriente?
No. Pero, de alguna manera, estamos volviendo a las cruzadas. Hay diferentes pensamientos, diferentes facciones, no un pensamiento único... Metemos todo en el mismo saco porque no entendemos, pero no es lo mismo.
Usted ha dicho: «Blair es un hombre pequeño en un país pequeño; Bush es un hombre pequeño en un país grande...». ¿Por qué la gente les da el poder?
No sé... La gente eligió a Blair para un tercer mandato cuando sabía que es un mentiroso y un incompetente. Los estadounidenses ignoran casi todo. La gente allí es fácil de manipular.
¿Qué está escribiendo en este momento?
Historias cortas. En enero, quizá, salga un nuevo libro. Leí en algún lugar que la base de la humanidad es femenina y después llegaron los hombres. Eso es lo que me inspiró para escribir un relato sobre ese asunto.
Estas preguntas las hizo Fernando Mas, corresponsal en Lodres del diario español El Mundo. Doris Lessing, dijo sentirse contenta, optimista, no feliz, porque nunca esperó nada maravilloso ni la felicidad.
Doris Lessing, de acuerdo con quienes la conocen, sigue escandalizando con sus ideas y literatura, lo que para mí resulta ser su mejor carta de presentación y de todo escritor que se aprecie de tal. Una nota de Stuart Wavell de The Time, advierte que el lenguaje escabroso de su novela más reciente, The Cleft (La grieta), ha ofendido a la correctora de pruebas hasta el punto de que se ha negado a seguir trabajando en el libro.
"La novela de Lessing narra la historia mitológica de unas mujeres conocidas como las clefts, que viven sin necesidad de aventuras sexuales ni de hombres y que sólo dan a luz a niñas, hasta que su armonía salta por los aires ante el nacimiento de unos descendientes varones, los squirts. Ambos nombres hacen referencia al aparato reproductivo [cleft significa grieta o hendidura; mientras que squirt quiere decir mequetrefe o chiquitajo]."
«Le voy a contar dice Lessing sin necesidad de preguntárselo, «qué es lo que a esta mujer le resultaba insoportable. Le molestaba la palabra cleft. Decía que la encontraba repugnante y degradante. No veo por qué. Le molestaba incluso más que squirt, la otra palabra" Wavell, quien la visitó en su casa previo al Premio Nobel, dice que sigue teniendo la mente tan afilada como un cuchillo.
En los dos volúmenes de su autobiografía, 'Under my skin' ['Bajo mi piel'] y 'Walking in the shade' ['Paseando a la sombra'], Doris Lessing describe sus años de educación en Irán y el traslado de su familia cuando ella tenía cinco años al sur de Rodesia, la actual Zimbabue.
Y esta es su vida, como la recoge Wavell: "Dejó de frecuentar la escuela a los 13 años y escapó de las expectativas agobiantes de su madre. Trabajó como niñera y como operadora en la central de teléfonos de Salisbury (Rodesia), y a los 19 años se casó con Frank Wisdom, un funcionario público. Incapaz de aguantar el estilo de vida de las colonias, abandonó a su marido y a sus dos hijos y se largó con un emigrante alemán, Gottfried Lessing, un comunista acérrimo, con el que tuvo un hijo, Peter. Pero el matrimonio no duró mucho."Al término de la Segunda Guerra Mundial, se trasladó con Peter a Londres, donde su primera novela, 'The grass is singing' ['Canta la hierba'], la reveló como una prometedora estrella en el año 1950.
"Antes de que otros intelectuales se dieran por enterados de los desmanes violentos de Stalin, Lessing se retractó de su «decisión neurótica» de afiliarse al Partido Comunista. Desde entonces, se ha referido a los comunistas como «asesinos con la conciencia tranquila».
Doris Lessing ha roto todas las convenciones, narradora, poeta, dramaturga. "Sus lectores se dividen entre quienes sienten pasión por su novela The golden notebook (El cuaderno dorado), considerado un clásico del feminismo -aunque no por su autora- y quienes prefieren sus obras de ficción científica, de las que se afirma que son responsables de que su nombre haya desaparecido de la lista oficiosa de candidatos al premio Nobel.
Resulta difícil, sin embargo,- advierte Stuart Wavell- verificar hasta qué punto se toma ella misma en serio la idea de una sociedad femenina que se perpetúa sola a sí misma. Los científicos modernos sostienen que, en los seres humanos, ese tipo de reproducción es inviable, con la notable excepción de Jesucristo. Sin embargo, el nacimiento asexuado de cuatro dragones de Komodo en el Zoo de Londres ha reavivado el debate acerca de la forma en la que se ha desencadenado ese mecanismo.
Pues bien, resulta que Lessing se lo toma absolutamente en serio. «En mi opinión», explica, «los hombres han sido un invento reciente. Tienen ideas diferentes, pero son imprevisibles, no se puede contar con ellos. Todavía no se han asentado. Estará usted de acuerdo en que, en las mujeres, hay una especie de solidez. Tienen un empaque, como que han echado raíces».
Rolando Gabrielli©2007

Última fortaleza



Tu espalda
sigue siendo
mi obsesión,
es tu última
fortaleza.
Rolando Gabrielli©2007

miércoles, octubre 10, 2007

Del embudo sin fondo, al enchufe infinito






Uno puede llegar a creer que las anécdotas y relatos divertidos se encuentran escritos en un Blog de los millones que circulan los ingeniosos Internautas. O que algún reportero audaz le roba la historia al azar o a la propia circunspecta realidad. Hay, confieso, reporteros iluminados que tejen el hilo negro, invisible de sus historias, con filamentos apenas tocados por los sueños y que son absolutamente reales o simplemente fantásticos.
La verdad hoy en día se pasa por un cedazo o colador donde se filtra, depura y retoca a conveniencia. Los grandes medios se ajustan los cinturones y ya están volando con las nuevas tecnologías. Realizan grandes transformaciones basadas en la revolución digital y en el cambio de hábitos de jóvenes y adultos. Esto es cada día, pero de pronto anuncian una revolución nueva basada en el gran espectáculo. La competencia es casi la ruina de la imaginación ante estos vertiginosos desafíos del mercado. Ajustes continuos, disputa por el centímetro cuadrado de publicidad o el lector digital, banal, superficial, celular.
Son millones los bloguistas que comparten su mundo cotidiano, cultural, noticioso y de la frivolidad con la mesa redonda global de Internet y a la vez “compiten” como redactores-lectores con los medios de prensa, no sólo difundiendo sus gustos, modos de vida, sino que distribuyendo y ocupando su tiempo a su manera y placer. El tiempo lector, consumo, atención es el más codiciado por el mercado. Es ahí donde trabaja la infinita variedad de oferta de los promotores del mercado de un estilo de vida que corresponda al consumo masivo de aparatitos, administradores del tiempo ocio y real de sus clientes, destinatarios o público consumidor. El objetivo es que las personas se enchufen a uno o dos aparatitos, vayan a sus casas y sigan enchufados.
Es la revolución en la Red y en casa, pasar pegado a algo, menos a un libro. En el mundo global, los libros flotan y descargar música, películas, videos, son los nuevos rumbos, tendencias, para muchos jóvenes. Todo lo que entra por la vista instantánea y el oído. Los Medios se llenan de terror, vanidad, mucho maquillaje noticioso, prominencia en lo insólito, el desgaste de lo superfluo, la esquizofrenia del asesinato y crimen inconcluso, ese eterno folletín del morbo latente.
Siempre existe la posibilidad del Otro periodismo, un ejercicio entre la verdad y la imaginación. Un experimentado periodista contó en una oportunidad que la historia no estaba en entrevistar a Frank Sinatra durante unas de sus gloriosas presentaciones en Nueva York, sino en conversar con quien preparaba sus peluquines en la utilitería. Ahí estaba el transfondo humado y el otro rostro del personaje, ya muy conocido y cuyas entrevistas daban la vuelta del mundo. Las tecnologías son el nuevo maquillaje de la realidad, pero el peluquín tiene mucho que enseñarnos aún.
Para informar se requiere conocimiento, independencia, creatividad y honestidad. La calidad de la información nos responde si estas condiciones previas para realizar una nota, forman parte del texto. Los blogs aún son pequeñas ventanas rústicas, a veces rutinarias, íntimas, aunque independientes, no tienen la fuerza de los grandes consorcios. Alternativas, herramientas de comunicación, entretenimiento, diversión, pero las grandes pautas sociales vienen con patente registrada a través de la TV, los Medios escritos tradicionales y el potente marketing empresarial de productos y marcas.
En el mundo editorial ocurre otro tanto. También existe la marginalidad y el olvido. El libro huérfano, sin escaparate ni prensa. La concentración editorial es cada día más potente y el libro de culto, químicamente puro, más ausente. La sociedad digital, global, banal, impone sus pautas.
Esta nota, la presiden gráficamente dos lectoras en la Feria de Francfort y la Belleza que mira el arte, aprecia la vida, respira, viaja, lee y que está atenta al mundo de la cultura y literatura. El mosaico fotográfico muestra a 14 escritores conocidos del mundo, en la antesala del Premio Nobel de Literatura, el acontecomiento más importante cada año para el mundo del libro. Forman parte del azar, porque la Academia Sueca, selecciona entre 200 0 300 que se presentan anualmente, a unos 20.
En unas horas la Academia Sueca hará detonar la dinamita del Nobel. Son diversos los pronósticos, como cada año y los enigmáticos académicos sonríen ante un mar de ansiedad y especulaciones. El lauro es prestigioso y pone en la geografía literaria mundial al escritor y a su país, en la atención de los Medios.

El italiano Claudio Magris, el poeta australiano Les Murray, los novelistas estadounidenses, Joyce Carol Oates y Philip Roth, el poeta sueco Thomas Transtromer, el sirio libanés Adonis, la poetisa francesa Maryse Condé, el peruano Mario Vargas Llosa y el mexicano Carlos Fuentes, Milan Kundera, Amos Oz, Hugo Claus, Antonio Tabucchi, figuran en este cuadro de rostros posibles.
Pero también podría llegar a la meta Haruki Murakami y alguien que se saque de la manga la Academia Sueca.
Este jueves, Horace Engdahl, secretario vitalicio de la Academia, anunciará el humo blanco en Estocolmo y a quien habrá inmortalizado en el campo de la literatura.

martes, octubre 09, 2007

Che íntimo, por Aleida March


Nadie mejor que su mujer, podía conocer en la intimidad al Che. Son miles los artículos, documentos, partes de guerra, anécdotas, discursos, declaraciones, oficios, fojas mil sobre el Che, que circulan por el mundo desde antes que entrara victorioso a Santa Clara, en Cuba. Documentos que nos hablan de su personalidad, del funcionario público, del guerrillero, revolucionario, del Hombre en el escenario internacional. Otros, de su juventud, cuando se inicia en la medicina y recorre América latina con su moto y joven amigo, Alberto Granado.
Al cumplirse los 40 años de su asesinato en Bolivia, la prensa mundial nos ha inundado con artículos y fotografías del icono latinoamericano del siglo XX. Se han vuelto a pasar películas, cortometrajes, difundir canciones, a biografiar al Che de pie a cabeza. El escenario geográfico de su caída, ha sido visitado por algunos miles de fervientes seguidores, en su mayoría jóvenes.
Aleida March, su mujer y madre de cuatro de sus cinco hijos, ha guardado por cuatro décadas la intimidad de sus ocho años vividos con Ernesto Guevara de la Serna y ahora revela alguno de esos secretos en un libro intitulado: Evocación, la mia vita a fianco del Che ("Evocación, mi vida junto al Che") que acaba de presentar en Milán, Italia. En abril del próximo año, EPASA lanzará en español la edición italiana de Bompiani.
Es la mirada de su mujer, documentada con poemas, cartas, fotografía desconocidas, anécdotas y muestra a un Che devorador de libros: seis veces leyó El Quijote de la Mancha y El Capital de Marx lo consideraba la cumbre de un genio, según relata su viuda. Leía poesía, filosofía, economía, estudiaba matemáticas. En su última carta a Aleida, le dice : "Esta podría ser la última carta que te escribo en mucho tiempo (...) En las noches tropicales retomo mi viejo y mal practicado oficio de poeta (no de versos sino de pensamientos) , y tú serás la protagonista indiscutida. Estudia, estudia mucho. Trabaja sin cesar y recuérdame de vez en cuando. Un último y apasionado beso sin retórica de tu Ramón".
En octubre de 1966, antes de partir el Che a Bolivia, se despidió de su esposa en La Habana, convertido en un comerciante uruguayo calvo, más gordo, con gafas, apariencia de un sesentón, bajo el nombre de Ramón Benitez Fernández.
Las fotografías escogidas para este texto en el blog, muestran en el ángulo superior derecho a Ramón y Aleida. A la izq, lado inferior del collage, está Ramón con sus hijos, esposa, en la despedida de incógnito, porque fue presentado a sus hijos como un amigo uruguayo de su papá. Ilustra la muestra gráfica el pasaporte del Che para ingresar a Bolivia con el nombre falso del empresario. La tercera foto de izquierda a derecha, en el inicio, se ve la portada del libro recién editado, donde Aleida nos relata su intimidad.

Che, 9 de octubre de 1967

HAMBURGO, Alemania. (DPA) Cuarenta años después de la muerte del Che Guevara, el canal público de televisión alemana ARD emite un programa especial que aporta nuevas informaciones sobre el final de su vida. Bajo el título "Fotografía instantánea del Che", ARD mostrará el 10 de octubre un documental de Wilfried Huismann, ganador del Premio Grimme, el más prestigioso de la televisión alemana, que demuestra que en torno a la muerte de Che Guevara sigue habiendo un gran halo de misterio. En la producción televisiva, de 45 minutos de duración, todo gira en torno a la famosa foto en la que el Che posa junto al principal artífice de su captura, Felix Rodríguez. En ese documento fotográfico el Che se muestra sumiso frente al orgulloso comisario de la CIA. El trasfondo de la foto parece ser el mensaje: aquí se ve al fracasado guerrillero, al que ha sometido un todopoderoso enemigo.Sin embargo, el periodista de investigación Huismann está convencido de que la foto es una falsificación, un montaje realizado por Rodríguez, quien en su opinión se atribuyó una fama que no le corresponde, pese a haber rastreado la pista de Che Guevara hasta dar con él en las montañas de Bolivia. La opinión del fotomontaje es corroborada en la película por Dino Brugioni, uno de los expertos en fotografía más renombrados de Estados Unidos. La diferencia en las sombras y las líneas de demarcación entre Guevara y Rodríguez apunta a esa dirección.También el piloto que llevó en helicóptero al Che Guevara hasta la localidad de La Higuera, donde fue ajusticiado, confirmó esta sospecha. "Esa foto nunca se hizo", recalcó. Según aseguró, el Che sólo escupió a la cara de Rodríguez y le dijo que no hablaría con traidores. Por el contrario, el capturador relató que ambos discutieron de forma razonable pero que él no pudo evitar su ajusticiamiento ya que los bolivianos no querían un juicio internacional.El guerrillero Dariel Alarcón, "Benigno", compañero de camino del Che, hoy de 68 años, considera que el comportamiento descrito por el piloto es propio del que solía tener el Che. Según se explica en el documental, este guerrillero sobreviviente huyó 3.000 kilómetros por Sudamérica y a su regreso a Cuba, donde había luchado en la revolución de 1959 antes de seguir al Che hacia el Congo y Bolivia, se hizo miembro de un comando secreto que intentaba acabar con la vida de Rodríguez, residente en Estados Unidos. Sin embargo, con el paso de los años entre el comandante Benigno y Rodríguez se fue trabando una amistad y Alarcón creyó la versión del comandante de la CIA sobre el final del Che. Para realizar este documental, durante un año, Huismann investigó en Bolivia y Estados Unidos. Varios testigos militares bolivianos no se atrevieron a prestar testimonio ante la cámara de televisión por temor a "la maldición del Che". Cuatro militares entonces involucrados en el asunto han muerto bajo circunstancias misteriosas. "A uno le entra un miedo por esa maldición, que todavía puede sentirse", indicó Huismann.
(

domingo, octubre 07, 2007

Icono, santo de la revolución y del mercado





Herido,
como si muriera el sueño,
el pájaro en la montaña
respira el azul del cielo,
bajan el ala
sus dos manos cortadas,
por un camino
que desconoce el destino.
Pájaro herido,
el sueño seguirá volando.
Rolando Gabrielli©2007

Todos quieren tener un pedacito del Che, hasta sus enemigos. Antes de convertirse en el icono más reconocido mundialmente de América latina, el Che había recorrido Argentina, nuestro subcontinente, hecho la revolución en Cuba, combatido en África y sería asesinado en una escuelita de una aldea boliviana llamada La Higuera, el 9 de octubre de 1967. Ya era un mito y la fotografía emblemática del Alberto Korda, el Che con su boina y mirada hacia un infinito inalcanzable, recorría las principales páginas de los medios del mundo y se convertía en poster de muchas causas.
En la última década, surgiría el Che mercado, estampado en todo tipo de camisetas, reproducido en souvenirs inimaginables, incorporado a la vitrina mundial de la moda.
¿Otro mundo bajo nuestros pies? Las preguntas son más numerosas que las respuestas. Hace 40 años, lo había acribillado un soldado boliviano llamado Mario Terán, ordenado por sus superiores de Estados Unidos y Bolivia. Tal vez no le miró a los ojos al Che o quizás se quedó con su última mirada, la historia a veces es ciega no ve lo que sucede, o quien sabe, muchos años después recobra la vista. Hay personas que tienen historias sobre el Che, los diarios y medios masivos las reproducen, no toda la verdad está dicha ni escrita, un mito crece por la fuerza de su ética, convicción de lo que representa en la gente y lo que en él perdura por los tiempos, es en definitiva la fuerza que representa en los demás, como si una idea fuera inmortal.
El Che murió con los ojos abiertos y en una lavandería donde fue limpiado, su cadáver de Cristo sigue mirándonos, allá en Vallegrande, como si el tiempo se hubiese detenido en ese humilde recinto.
Cuatro décadas después que fuera ametrallado por el soldado boliviano en la escuelita enclavada en la selva boliviana,- contaron los diarios hace unos días- los despojos del fantasma de Mario Terán, un anciano abandonado por la historia y la vida, envuelto en la desgracia, se presentó en un hospital boliviano, donado por el gobierno de Cuba, con el propósito que le operaran de cataratas para recuperar la vista. Terán quería volver a ver el cielo boliviano, a sus nietos, hijos y saber que la vida tiene muchos colores.
Lo sé! ¡Lo sé!
Si me voy de aquí me traga el río.
Es mi destino: "hoy voy a morir".
Pero no, la fuerza de voluntad todo lo puede.
Están los obstáculos, lo admito.
No quiero salir.
Si tengo que morir, será en esta cueva.
Las balas, que me pueden hacer las balas
si mi destino es morir ahogado, pero voy
a superar mi destino.
El destino se puede
alcanzar con la fuerza de voluntad.
Morir si, pero acribillado por las balas,
destrozado por las bayonetas,
si, no, no, ahogado no...
un recuerdo más perdurable que mi nombre
es luchar, morir luchando. (Un poema del Che a los 19 años de edad)

sábado, octubre 06, 2007

Violeta y Víctor...




Violeta y Víctor se escriben con V de Victoria....

miércoles, octubre 03, 2007

Amor, amor

















Amor, amor,
soy yo,
tu palabra.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, septiembre 30, 2007






















Un texto sin título, es como un reloj sin tiempo o un gato sin tejado. ¿La prosa arrastra lo que la poesía abandona? Esta página se inicia sin puerto, sobran ya los caminos recorridos. Así tu cabellera en el límite del viento frente al mar sin límites su horizonte. Una isla tiene más libertad que el mar. Aquí estás aunque la sombra contenga tu cuerpo y los días sean un calendario vacío. Que otros se humillen ante la página, para unas cuantas palabras basta tu silencio, lo que dejas en el rastro de tu lengua como si algo me dijeras. Anoche lo adiviné cuando preferiste nuevamente el silencio, repitiendo el espacio, el aire, lo que marca sin apremio una novedad del olvido. Memoria, memoria, no repitas lo que ya no recordaremos dos veces. En la espuma de una cerveza la tarde se espejea frente al mar y a uno y otro lado del día, la vida continúa. No hay zig zag en estas palabras, sino el hilo que tú conoces, el día que nos juega distintas cartas de una misma baraja. Una bandeja de plata puede ser la monotonía de la belleza, la esperanza de lo inalcanzable. Una hoja se prueba en la deriva, la sensación y el vértigo que el viento le impone. Desconoce el paradero, como esta mañana desconozco el mío.
Un triciclo cruza el mediodía de la infancia en Nueva York, Kafka acaba de ser traducido al checo 80 años después, ¿el premio Nobel lo ganará este año alguien que habla inglés, alemán, castellano, japonés o francés? Italiano, tal vez, persa, arameo, la literatura le pertenece a la palabra. Las palabras son a veces vitrina, antesala del silencio.
Siempre se crea una atmósfera, el silencio y las palabras lo poseen todo, más que el olvido. La memoria recicla lo que encuentra a su paso. El tiempo detenido en el pasado, el futuro como un soldado frente a un portón custodiado. ¿A quién empuja el desolado camino sobre la carretera? Estas ideas son propiedad de los sentidos, finalmente de una lectura que el azar convoca en esta página.
Antes de escribir en crudo sobre el blog, las imágenes preciden las palabras, construyen una atmósfera, desencadenan asociaciones que la memoria transcribe. La mujer en la playa dueña del viento y la libertad. Arena entre los dedos, agua sobre el agua que va y viene, el mar, el mar.
Un pájaro sin jaula vuela y una jaula vacía tiene más fuerza que el silencio. Rolando Gabrielli©2007

sábado, septiembre 29, 2007

Tres poetas



Así el vértigo, dejo el Sótano en la madrugada liviana, sin estrellas, pero la noche tibia, oscura, de avenidas vacías, sinceramente abandonadas. Enciendo el motor, la aguja leve, suave, 20, 30, 40, 60 y se mantiene, 80, 100, ya la velocidad va pasando, 120, los semáforos intermitentes, recuerdo los versos de Susana, Mirta y Juana, 140 pegado al asfalto, oliendo la luna llena alta sin compromiso esperando en su madrugada. Las tres poetas argentinas me cantan a su manera, susurran sobre el viento que el viento deja:
me he casado/ me he casado conmigo/ me he dado el sí /un sí que tardó años en llegar/años de sufrimientos indecibles/de llorar con la lluvia/de encerrarme en la pieza/porque yo -el gran amor de me existencia-/no me llamaba/ no me escribía /no me visitaba/y a veces cuando juntaba/ yo el coraje de llamarme/ para decirme:/ hola ¿estoy bien?/yo me hacía negar... La velocidad es la noche, el tiempo, lo que viene y va...
llegué incluso a escribirme/en una lista de clavos /a los que no quería conectarme/porque daban la lata/porque me perseguían/porque me acorralaban/porque me reventaban...Susana Thénon, me dijo, soy yo, ¿no sabías?. El vértigo me exigía más, la aguja en los 150, después de todo, sólo quedaba la noche. La aguja en su punto, más nadie en las calles y que se vuele el tiempo. El pie en el pedal. La sombra en el justo lugar de la sombra.
Es una manera de decir
quiero quedarme sin palabras,
perder sin comentarios.

Hasta cuándo voy a hablar
de lo que ya no está.

De la que ya no está
viéndome escribir de ella.
¡Y con esos ojos!
También yo de noche los abro
y miro el silencio
en la oscuridad
donde el retrato termina
sin que lo alcance a ver
(Mirta Rosenberg)
Juana Bignozzi, me hablaba de sus tiempos nuevos y que hacía...
vuelvo a pintar las flores de mi juventud/vuelvo a ver el amanecer sin temor/ya nunca nadie podrá decirme éstas no son horas/ veo amanecer como una mujer no como una joven temerosa/de la ley tu ley /el acero de esta luz para una mujer sola/que no debe temer sino decidir...
Ángeles que vuelan esta noche/más veloces que el aire/sus voces/dejan el cuerpo, bajan sus manos/estrellas que la tierra esconde/acompañan la nube/el ronco motor de la noche/enciende la luz/el poema

jueves, septiembre 27, 2007

Poetas de la diáspora chilena



Después del 11 de septiembre de 1973, el mundo se inundó de chilenos exiliados y deportados con la letra L en sus pasaportes. Todos los oficios y profesiones, edades y sexos. Continentes, países, ciudades, pueblos, las geografías y los climas más diversos recibieron a los chilenos. Se escribió en la nieve, en el mar Caribe, la palabra solidaridad y en muchos idiomas imborrables.
Desde autores de cine a la poesía, teatro, pintura, música, todas las artes que tuvieron parte en Chile, abandonaron el país, como hormigas que iban a construir sus hogares en otras tierras. Algunos fueron doblemente silenciados por la dictadura, muertos en vida o realmente muertos físicamente. La muerte de Neruda marcó el fin de algunas cosas y el inicio de otras, en la poética chilena. Neruda, el vate, se convertiría no sólo en un referente casi sagrado, sino en una animita, en un icono del desamparo, la precariedad, un alma en pena que venía a socorrer a los más pobres y fieles. Una legítima estampa de la "religiosidad" chilena por su obra y el personaje sacro, mítico, irrepetible e irremplazable.
(Años después, el azar me puso a conversar con mi Musa y hablamos de Neruda con nuestras respectivas distancias y pasiones. Coincidimos en el talante y talento del poeta. La Musa me confesó su admiración incondicional por el poeta. Coincidimos en tres o cuatro cosas fundamentales. Pasó el tiempo y el tema era recurrente como las coincidencias nos unieran paso a paso, porque la poesía tiene una sola larga punta cuando dos se encuentran. La Musa se reconoció tiempo después, hambrienta de poesía. Llegó a decirme que yo era su Neruda, porque estaba vivo. No quise discutir esa noche y en otros días tampoco, por cabala. Aposté a Ella y sigo apostando por su amor, generosidad, entrega, compromiso, magia indiscutida. La poesía sigue brotando de su corazón y desgranándose de sus dedos. Siento que la arena de las playas y desiertos, le pertenecen)
En los setenta y ochenta, el Cono Sur se vio vuelto en llamas: Chile, Argentina y Uruguay.
El tiempo siempre transcurre, es algo inevitable, sucede, pasa y en algún momento la realidad se modifica, sacude los viejos hechos de sus solapas y surge una nueva historia. Los poetas, narradores y periodistas escribieron su historia fuera de Chile. Los cineastas, pintores, músicos, documentaron sus días y la realidad que vivieron, vieron, sintieron, escucharon.
Surgieron no pocos productos y subproductos de esta nueva historia, que escribió, contó, relató, cantó, pintó y mostró la diáspora de sí misma al mundo. No sé cuántas páginas se escribieron, cuanta tinta nueva cruzó los mares o se quedó en un cuarto de provincia o de alguna universidad. Pero basta con saber que más de alguna vez se escribió la palabra soledad, para saber que el abecedario estaba completo, como un rompecabezas mudo, solitario, inmóvil.
El tiempo puede ser eterno, pero no el humano, ese que camina al lado de nosotros, con nuestros propios pies y se asolea en alguna parte del hemisferio o ve caer la nieve, como si el silencio se olvidara de sí mismo.

La dictadura bajó el telón oficial, la carpa cerró sus puertas y algunos regresaron, inclusive los poetas. Se recicló la vida en el nuevo Chile, hay quienes se adaptaron y otros "volvieron a regresar". La atmósfera no era la misma, los signos más y menos quizás habían cambiado de orden o ya no existían. La ecuación perfecta del olvido, el país había perdido la memoria y el verso de Lihn parecía escrito para el viento: El horroroso Chile.
La diáspora histórica cesaba aparentemente con el fin de la dictadura y el retorno de la democracia protegida y de quienes ya no cargaban la letra L en sus pasaportes.
En Chile existe tradición de los poetas que abandonan el país, Gabriela Mistral, Humberto Díaz Casanueva, Rosamel del Valle. Neruda y Huidobro van y vienen. El mismo Lihn viajó tardíamente por ciudades en tránsito. A Jorge Teillier yo lo veía despalazarse por las calles de Santiago como un viajero de provincia con las manos llenas de poesía y una sed incontenible.
Después del 11, el éxodo tomó características bíblicas, se quedaron Parra, Lihn, Teillier, Rolando Cárdenas, Juvencio Valle, Eduardo Anguita, Miguel Arteche, Manuel Silva Acevedo, Jaime Quezada, Floridor Pérez, José Cuevas, Braulio Arenas etc. Los menos sobrevivieron a Pinochet.
El retorno se hizo denso, espeso, difícil, imposible. La diáspora se quedó con algunas alas, en Estados Unidos, Francia, Argentina, Panamá, Canadá y posiblemente otros países, como México y España. Roberto Bolaño se detuvo por fin en el Mar Mediterráneo.
Seguramente en otros países se sienten los negros goterones de la poesía del exilio permanente y definitivo. Poetas más o menos, me refiero a Oscar Hahn en Iowa City, David Rosenmann-Taub, Estados Unidos, Efraín Barquero, Marsella, Francia, Germán Carrasco, Buenos Aires, Argentina, Waldo Rojas, París, Oliver Welden, Tennessee, ahora España, Rolando Gabrielli, Panamá, Jorge Etcheverry, Canadá, Javier Campos, Estados Unidos etc. Deben haber más poetas, porque en Chile se cumple el viejo adagio de levantar una piedra y surge un poeta. Si la geografía deslumbrante, si la tragedia, si la melancolía, la tradición, la historia, la nostalgia, el Sur, sí el amor, se escribe poesía dentro de la garganta, desde las visceras de Chile, entrañas de su cordillera, profundidades marinas, del paisaje árido del desierto o simplemente en Santiago., capital de qué, com ose pregunta Gonzalo Rojas. También se hace poesía a partir del desaliento, olvido, del paisaje personal, desde lo inefable, de lo nuevo que nunca termina por conocerse. La poesía es encuentro.
La mano de la poesía viene de todo lo que no se tiene, quizás lo perdido, lo maravillosamente desconocido, ese momento casi absoluto de lo inefable. La poesía, cuerpo del delito de su tiempo, mi solitaria manía de cortar las palabras. Poesía, querida, no bajes la guardia, tú y yo somos más que palabras. ¿Sabías, pregunto, qué el azar es tan nuevo como el alba? Una señal y se abre el poema. Transparente, vieja campana del sueño, luz del trigal doblemente amarillo, vereda en el simple ejercicio de los pasos. La poesía es este caño ruidoso, vacío, decolar de una sóla gota y el poema respira, repira, hace verano.
La diáspora boxea con sus propios guantes y con los años, cuando todos se han ido, este ejercicio va por dentro, es como hacer sombra dentro del poema. El instante, lugar más amado puede permanecer oscuro, secreto, como las palabras que siempre dicen algo nuevo. ¿Cómo encontrar el camino en la página rota? ¿Se escribe de adentro hacia afuera o el rostro del poema golpea la página en blanco? ¿Quién ve primero a quien, la palabra o la realidad, al poema? Nada más secreto que el poema que sólo se reconoce asímismo cuando llega la última palabra, aunque sólo se revelará ante el lector.
La diáspora de la poesía chilena del siglo XXI, diseminada en Europa, Norteamérica,, América latina, principalmente, de una u otra manera se vincula a Chile, casa matriz de los poetas, a través de ediciones de algunos de sus libros, visitas de los poetas al país, recitales, correspondencia, antologías, y los que más parecieran aproximarse a Chile son los profesores Hahn y Rojas, y desde luego Carrasco, que está en Buenos Aires, y abandonó más recientemente Chile. Gonzalo Millán es uno de ellos, la lengua de la casa es vital para su poesía, y él, por eso abandonó principalmente Canadá. Barquero hizo un intento por regresar y se "regresó", valga la redundancia, a Marsella, porque no encontró nada para él en el Chile nuevo, a pesar de ser de los poetas más chilenos de la diáspora. Sé, tengo noticias de todos ellos, por sus poemas, alguna correpondencia y libros que de tarde en tarde llegan a mis manos, o textos que circulan en Internet.
Hahn, aunque vive por más de dos décadas en Estados Unidos, su lenguaje mezcla a renacentistas españoles con la lengua popular chilena, "chilenismos", y lo convierte en uno de los poetas más chilenos. Su poesía no tiene fronteras, o tal vez una, la propia poesía, el lenguaje, su atmósfera cargada de sentido. Barquero, como Hahn, son dos poetas que salieron de Chile con una obra hecha y ambos son los más firmes candidatos para el Premio Nacional de Literatura del 2008. Poeta esencial de la lirica chilena, de lo cotidiano, y también existencial, donde la palabra se apodera de un muro invisible. Arte vida, tituló Barquero y Arte de Morir, se llama un libro de Hahn. David Rosenmann-Taub, es el más experimentalista de todos quizás, aunque su poesía siemrpe está en búsqueda de algo más allá, en el límite, donde la memoria y el silencio parecieran compartir un mismo camino. De Rosenmann-Taub, se han dicho todos los calificativos posibles para elevar a un poeta a las galaxias, y su poesía responde a un profundo pozo de la infancia iluminado por un presente cuya memoria se desgarra. Waldo Rojas, poeta reflexivo, del lenguaje y de lo inefable. En el centro de un cuarto, el cieloraso y la realidad absorven en un mismo espejo su poesía. Fiesta del lenguaje, sonoridad de la palabra, doble cerradura de la realidad. Rojas disfrutaba apasionadamente la literatura francesa en Chile y quizás ya vivía en París por aquellos días. Oliver Welden, había desaparecido de Chile y de la faz de la tierra. Escribió un libro a los 22 años, Perro del amor, verso nerudiano, y desde la ciudad de Arica, se esfumó tan lejos como pudo de su propia realidad y después vino el silencio y un mar de especulaciones. Oliver apareció un día, vivía en Tennessee, en el Sur profundo de Estados Unidos.
Para el azar también está Internet, ubicua zarina global, trotaconventos, celestina del alma y del alba, divina señora de todas las catedrales, espejito mágico del porvenir.
Perro del amor es un libro personal, el yo del autor, su pasado pesando en el presente inmediato, arrastrando la memoria con las vivencias del dolor, el gozo y con la ironía chilena que muestra los dientes sin que éstos se vean. Germán Carrasco, es el que menos conozco de esta diáspora, el más joven y crítico del neo Chile. Partió de Chile recientemente, según nos cuenta, porque su novia vive en Buenos Aires y no encontraba lo que buscaba en su país. Carrasco despotrica sobre el Chile provincial, marsupial, diría yo, ese que se fagocita en la bolsa del cangurú y se entretienen con su pequeño ombligo universal. (Ver desde afuera, no es lo mismo que mirarse por dentro y no ver) Habla de las patotas literarias, oficialismo, culto a la personalidad poética, de las becas universitarias y de los premios fabricados. Se ejerce desde el canivalismo la literatura y poesía de la exclusión.
Carrasco apunta a los infatigables herederos del sillón de Neruda. ¿Qué dirá Parra puesto en el trono de la poesía? Cada poeta con su guitarra, es lo que digo. La poesía no tiene una casa matriz, no es cara de una sola moneda, ni ojo de una sola cara. Tampoco hija de una sola Parra. La poesía no es lo que se ve y toca, sino lo que aparece en la palabra. Rolando Gabrielli©2007
En nombre de la poesía
se erigen estatuas al viento
y la poesía inmóvil en un parque
de palomas muertas
comulga con el endiosado
olvido de las palabras.
La tarde se despeja
con sus botellas vacías,
el alcohol humedece
las horas baldías.
Un poeta es una sombra,
nada más,
la palabra
que aún no ha nacido.
Rolando Gabrielli©2007

miércoles, septiembre 26, 2007

HELIOS BUIRA



Abrazo Amor
Helios Buira es un artista argentino atravesado por su existencia. Pintor, escultor, poeta, difusor cultural infatigable. Su recurso es la prolongación de sí mismo. Buira supera a Buira en sus búsquedas. De su vida han de saber más sus pies, porque de sus dibujos hablan sus manos y trazos.
He escogido dos imágenes para un mismo acto
. Rolando Gabrielli©2007

lunes, septiembre 24, 2007









Déjame apátrida,
sin sombrero,
iluminado por el estiércol de la primavera,
brillar, brillar del sol,
luz amarilla,
no hay tiempo para la poesía,
Oh magnífico astro dorado
reflejas el mar
en la ciudad de cristal,
la que me guía con su traje blanco
aunque está muerta con su comercio cerrado,
sin mercancías, un sábado de septiembre
en el día del perdón.
El griego de la librería no perdona la fecha
y se mofa de los comerciantes,
porque no leerán a Proust, dice
y nos reímos.
Hemos perdido el tiempo Marcel quizás
haciendo literatura
y es tan probable todo
que no existe la menor certeza que ocurra,
un tiempo que no hace justicia a la historia,
una época digital
que no se averguenza de su imagen.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, septiembre 23, 2007

El silencio habló dos veces






Se ha detenido el monólogo de Marcel Marceau con el cuerpo y la sombra de la belleza, con su silencio perfecto y ha paralizado el mundo con este último gesto. Un Mimo ahorra todas las palabras y nos arroja la magia de su silencio. Escogió el silencio para comunicar y partir. Marcel Marceau ha muerto y de eso nos habla su último silencio. Rolando Gabrielli©2007
"Hay muchos gestos imposibles. Por ejemplo, no se puede mimar la mentira, porque para mentir sólo se necesita la palabra. Y estoy agradecido de que así sea. El mimo transmite lo que la palabra no puede". M.M

"Mi espectáculo es ultra pobre, pero es rico en su pobreza. En la soledad del escenario intento tocar el alma de la gente"
M.M.
"Como marinero de los aires, entonces, no tengo edad."M.M.

"Todos somos mortales, pero como dice Molière: al mismo tiempo intento ser inmortal."M.M.
"La gente que volvía de los campos de concentración no podía hablar, no sabía cómo contar. Tal vez eso haya influido inconscientemente en mi elección del silencio”, confió Marceau en una entrevista al diario francés Le Monde, en 1997.

“Para representar el viento, uno se convierte en tempestad. Para hacer un pez, te lanzas al mar. El mimo, como la música, no conoce fronteras ni nacionalidades”, dijo en una ocasión. “Si la risa y las lágrimas son las características de la humanidad, todas las culturas están impregnadas de nuestra disciplina."
M.M.
Marcel Marceau, se fue lleno de mimos, Rolando Gabrielli.


Entra en nuestras casas con paso de ladrón y con el terrible descaro del claro de luna”, solía decir el artista francés Jean Cocteau de Bip.