martes, mayo 24, 2011

Breve historia de la vida en un hilo.../LA BROMA MORTAL






Cuàntas vidas, hombre
Oh dios, me dejas
sin palabras. (rg)
La vida en un hilo y no se cortò. Por alguna razòn en dìas pasado habìa presentado mis dos àngeles. Hay premoniciones que  vienen galopando en alas nuevas.  Ayer, pasada las siete de la noche, venìa caminado luego de comer en un restaurante vegetariano, pròximo a  la oficina. Es una calle principal de la ciudad, muy oscura, donde las aceras llegan a ser virtuales por la cantidad de carros encaramados sobre ellas. La oscuridad es lo màs sobresaliente del lugar. Venìa a paso normal, en zapatillas, aferrado al cemento, àgil, producto de las caminatas diarias y todo se veìa normal,  retornando al Sòtano para terminar unos trabajos. Fue todo muy ràpido. De pronto alguien me ataca por la espalda, y me dice es un asalto. Logro zafarme instantàneamente y caigo a la calle, mi cabeza da contra un automòvil blanco en movimiento y  caigo sobre el cemento al medio de la calle. Es una arteria importante de la ciudad, donde circulan a toda hora miles de carros. Es impresionante verlos, porque a veces no se puede salir de la  oficina por un largo tiempo, debido a los espectaculares tranques de vehìculos cuatro por cuatro.  Es màs asombroso el instante en que tu cuerpo està a la deriva en medio de los automòviles y aùn desconoces como llegaste ahì. Me levantè como un resorte y caminè algo confundido con el golpe.  Al llegar al resto de acera  oscuro, alguien me abrazò ty medio lo reconocì, seguìa un poco despistado con los lentes rotos en la mano y medianamente confundido, pero muy sereno, como si la calma me hubiese llegado de pronto a decirme ya pasò, no es tu hora tienes  mucho màs por hacer.
El posible agresor me hablò, era una broma dijo. Lo mirè y reconocì. Se trata de un arquitecto que trabajò en nuestras oficinas y me ha demostrado que carga una sola neurona en un vaso de agua. Le dije que me acomnpañara al Sòtano para que allì se enteraran, porque  conozco donde habito y  no suelen darle importancia a las cosas de esta naturaleza y tamaño. Efectivamente nadie se dio por aludido porque me vieron caminando con la frente colorada del golpe y hablando coherentemente. Llamè a otra persona que trabaja allì para dejar constancia. Él vive a tres cuadras del lugar. Me responde, no puedo hacer nada. Es solo para informarle, le digo y corto. Lo interesante es que salì en la noche manejando guiado por un carro. Soy miope, las luces en la noche se multiplican, agrandan, expanden como manchas de sombras luminosas. Y todo es màs negro que lo que uno pudiera ver detràs del vidrio de los lentes. Pero lleguè, no era el dìa. Hay cientos de muertos en el mundo por este  y otros tipos de bromas, que podrìan haberse evitado.
Uno asì de pronto en la vida vuelve a nacer. Debo ir por unos nuevos lentes y  enfrentar la ciudad de dìa con mi miopìa, que me  ayuda a ver mejor a los seres humanos. Este post, dedicado a una nueva vida, que me celebra a mi mismo, como dirìa el viejo Walt Whitman, es el nùmero 1999. A un clic del 2000, todo un tiempo, una època,  un diàlogo con usted amigo lector internauta, la musa, en poesìa, siempre. Ya hablaremos de eso.
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Del Epìlogo
Primero una caìda sobre el filo de un granito de la escalera de la oficina. 17 puntos. Despuès una salida mojado del baño a contestar el telèfono y volar de espalda y azotar toda la humanidad al borde del filo de una escalera. Y a los tres años salir de casa corriendo y quedar hundido en un hueco, luego de pasar por encima un automòvil. Uffffffffffffffffffffffffffffffffffffff







lunes, mayo 23, 2011

Breve historia del celular perdido





No es una gran historia. Las cosas pequeñas trascienden por sì mismas. Hace unos siete años me designaron un aparatito gris, casi inocente, sin ninguna clase de lujos, ni funciones que no fueran de este mundo. Meses antes, quizàs un año o tal vez màs tiempo, mis hijas me habìan regalado uno, que nunca usè. El aparatito o el tipo de cosa de la cual hablo, es un artefacto tecnològico llamado celular. Yo en aquellos tiempos y mucho antes, curiosamente, me querìa comunicar con alguien que no se querìa comunicar. Gaje de  la tecnologìa y sentimientos humanos. Unos anulan a otros y viceversa. Éste lo aceptè porque era màs bien un localizador de la oficina, un especie de rastreador, un chips de  ninguna generaciòn, pero ùltil para cumplir un cometido de saber de una persona. Lo usaba siempre en mi bolsillo y cuando sonaba nunca lo encontraba entre libretas, làpices,  paepelitos, llaves, monedas y el fondo del bolsillo que carece de fondo y sentido del orden. Nunca lo tuve muy a mano. Un objeto no deseado. Pero ahì permanecìa, silencioso, discreto, ùtil en ocasiones, indiscreto en otras, indiferente en las màs de las veces. Alrededpr de la vida iba viendo en este nuevo paisaje a las personas cambiar regularmente de celulares, nuevos modelos, con màs funciones, atractivos en el juego y la comunnicaciòn. Premios al lorito, que da la aptita, habla màs palabritas. No les harè publicidad, porque no la necesitan. La gente los usa como nidos de pàjaros en las orejas. Viven, duermen, hacen el amor con ellos. Se soban la cara, el cuerpo, rien, pelean, gritan, los cierran. escriben mil y una estupideces y se sienten muy contentos de participar en este nuevo mundo de las comunicaciones. Hay quienes tienen dos. No es que hablen con ambos, pero los atienden para distintas cosas. Y de paso miran  la PC donde se reflejan las llamadas a travès de Internet. Deben haber màs alternativas, pero no vamos a enloquecer, con estas tenemos una idea. Los expertos dan cuenta cada dìa de los ùltimos avances. La gente hace filas desde las 5 de la mañana sin importar las temperaturas para  comprar lo ùltimo que en un mes serà lo penùltimo y asì sucesivamente en la escala de los  adelantos tècnicos. Las estadìsticas son fabulosas, pero nunca estàn al dìa. Y no es culpa de ellas. Todo cambia. Ciclos, ciclos van y vienen.
La gente emite  palabras, sonidos guturales, escribe un lenguaje cifrado, se rìe, entorna los ojos, tropieza en la calle y cae, es multada por la policìa cuando va manejando con la oreja en el màs allà y en las reuniones sigue  escribiendo, rièndose, mirando el aparatito, no està allì. Es una manera de manejar lo exterior, fugarse del sitio, aislarse de la comunicaciòn real, bis a bis, y de tutearse con el Yo, en un tù a tù, con el otro lejano y no el que està al lado. Hay infinidades de explicaciones. Cada quien tiene las suyas. Todas sirven para demostrar la eficacia del aparatito, el embrujamiento, por què millones comulgan  segundo tras segundo a travès  de un celu.
Sigamos con nuestra historia, que viene y  lejos nos fuimos al escenario que a veces es màs  fuerte que el paisaje. Como en cualquier lugar y tiempo, apareciò un vendedor, promotor de los famosos Black Berry, ya hace un  rato largo, por la oficina. Un Plan de enganche colectivo, que podrìa incluir al gato y el perro. Gente joven, chateadora, gozadora de lo nuevo entrò como en fila  india. Yo estaba un poco retirado, aislado, en otro escenario, cuando el plan se deslizaba por el Sòtano y la gente se maravillava de la nueva magia. El  promotor terminò su tarea con èxito, pero le entrò curiosidad por el tipo que escribìa desenfrenadamente  ante una PC, como si estuviera volado o solo existieran sus dedos y la espalda. Sentì los ojos desde un àngulo indirecto, pero directo a mì. El joven avanzò resuelto. Su misiòn ya estaba cumplida, pero habìa algo extraño que rondaba en su èxito. ¿Y èste? ¿Què hace? ¿Por què no entra?  Un tipo entrenado,  seguramente, para dilucidar estas interrogantes fuera del mercado. Estaba enfrascado ante una poema que me perseguìa de la semana pasada.  En la cama, cuando entraba al baño y me miraba al espejo. Ahì estaba. En la ducha se hacìa màs acuoso, blando, sutil, pero  se deslizaba  con una persistencia delicada. En la toballa roja, un viejo recuerdo de mi imaginaciòn, sì, ahì tambièn el poema hacìa un alto. Ya vestido y sobre el automòvil el recorrido era màs largo. Frente a los semàforos en rojo, subiendo por las lomas lentamente y mirando las buganvillas en flor, la claridad de la tarde: el poema ahì estaba con sus trazos indefinidos, ingenuos, titubeantes, de asombro en sì mismo. Y de pronto la lluvia dictando su càtreda con su particular manera de hacerse presente en cualquier mediodìa  o en el atardecer tropical. Significando su mensaje, sin ahogar el poema. Las nubes grises, que tienen un techo bajo, explotan en ese aguacero que todo se lleva y los parabrisas se vuelven locos. El poema no desaparece. Los truenos y rayos, convierten la travesìa por la ciudad en una aventura y ese es el poema. Lograrlo es  una ventura, algo nuevo que produce dicha y felicidad. Estaba en El Sótano ty sentì  como avanzaba el promotor. Estaba fuera de los ventanales cerrando contratos. La fiesta del mercado. Disfrutaba como un chancho en el barro. Se le habìa dado el dìa, presentado bien, una jornada esplèndida, exitosa. La fiesta del mercado, asì que, intentar ago màs, que lo impedìa. Un vendedor no tiene lìmites, era una de mis frases cuando daba clìnica de ventas. Què tèrmino, todo un doctor, un cirujano de  guardapolvo blanco y manos desinfectadas. Avanzò y dijo finalmente: -Hola, me podrìa mostrar su celular. Notè  en la textura y color de esas palabras, algo inesperado para todos, un abordaje desconocido. -Porsupuesto y volvì a hacer lo mismo de siempre, bucear por mi bolsillo màgico. Por fin apareciò el aparatito, muy sereno,  sin complejos. - Ah, exclamò, es en blanco y negro. Dejò que en sus  labios se delineara una leve e irònica, supuestamente, sonrisa. Habìa llegado a la Edad Media de los celulares. Un popular Nokia gris, resistente, efectivo y que cumplìa su cometido. Nadie me pidiò que lo defendiera. El aire era el mismo para ambos. Cero ventaja. El mercado  fue hecho para ganar. Las diferencias, abismales. Entonces respondì, como si no existiera ningùn horizonte y viajè a la verdadera època de los tiempos verdaderos. -Sì, le dije, es que yo soy de la època del cine mudo. Sentì como el mercado retrocedìa como un fantasma. Y el ruido del cristal de una vitrina que crujìa a los lejos. Charles Chaplin saludaba con su sombrero y caminaba con su bastòn y grandes zapatos poniendo fin a la escena.
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Del Epilogar
Todo fin tiene un fin.

domingo, mayo 22, 2011

Fin de mundo



Hoy se acaba el mundo
y no me he dado cuenta
Sucediò lo mismo
cuando te fuiste
No ha pasado nada
Solo un leve
temblor de tierra
bajo tus pies.
Rolando Gabrielli©2911

viernes, mayo 20, 2011

En la Puerta del sol

En la Puerta del sol
la pobre España levanta carpas
y sueños los pobres de España
Es medianoche iluminada,
la oscura historia,
hora de aplausos
por esta España de pie
que protesta y manifiesta
en los idiomas de Babel
"democracia real ya"
No vaya a ser mañana tarde
para un silencio
mudo del mundo
que arrastran las horas
las Plazas de España
¿Quièn tiene la soluciòn?,
que levante el dedo
y apunte al sueño vivo
aùn silencioso de España.
Rolando Gabrielli©2011

Es otra cosa el paraìso, RD



Fantasmas como Rolando Denver,
el poeta en una orilla de la carretera
con los pies sobre la tierra viajando
bajo nubes inmóviles haciendo dedo
hacia alguna direcciòn en otro lugar,
Denver, Denver,
polvo de estos dìas luminosos
nadie queda en el camino dos veces,
un espejismo es brillo vivaz,
no hay cosa muerta en el desierto
que no viva bajo el grano tierno
hosco de arena,
un rostro de agua deseada
Es otra cosa el paraìso en una flor
los sesenta, mi paz les doy, mi paz les dejo
El que nunca fui ni serè detràs del aire,
crece en el poema la palabra martillando
la vieja sombra de un mismo sol alto,
oxìgeno y huesos de mis antepasados
y memoria de un dorado amanecer
Rolando Gabrielli©2011

jueves, mayo 19, 2011

Vuela, vuela,
vuela el aire libre
sin màs alas
que las alas
que el aire vuela.
Rolando Gabrielli©2011

miércoles, mayo 18, 2011

Santa iluminaciòn del Poema



Llega la policìa y nadie
estaba haciendo nada
La noche està limpia de nubes
y malas palabras
¿Què pasa aquì?, preguntan
¿Què pasa en el mundo?,
responde el eco de una voz
¡Nosotros preguntamos!,
respondan, mierda...
somos la policìa
Evidente, dijo otra voz clandestina,
cmo alma en pena
Cuidado, amenazò el Sargento
La Luna està secreta esta noche
desplazándose sobre la Tierra
El resto del paisaje es la noche
y somos todos los de aquì
y el vago reflejo de un neòn lejano
Un perro olfatea a los perros de la policìa,
odio visceral, instintivo,
la voz se traga las palabras
El mundo sigue volando
hacia mundos desconocidos
El eje de la Tierra se ha movido
dos veces en menos de un año
y aquì estamos sembrados
como la semilla del bien y del mal
La policìa hace su trabajo,
¡carajo!, se alza la voz
del Capitàn
Estamos por la paz
de los vivos  y los muertos,
responde una tercera voz
màs templada de acuerdo con la noche,
la atmòsfera y sus circunstancias
Aquì nadie habla ni piensa
màs que la policìa, mierda
El aire està màs enrarecido
que el aire enrarecido,
no se mueve una hoja
sin la voz del màs allà
La policìa no pasa, pisa,
pisotea, putea, es portadora
siempre de la verdad
y el orden establecido
Piensa por sì misma,
ante sì,
actùa por si acaso,
golpea sin duda
Aquì nadie se mueve,
mierda,
nadie es nadie,
ni la noche con sus sombras
Todo el mundo quisiera volver a casa
La policìa no escatima
esfuerzos, fuerzas, ni gastos,
en cuidar  despejar tomar el àrea,
no repara en daños ni perjuicios
Aquì nadie se mueve,
mierda,
repitiò el màs alto oficial
La policìa ejercita antes de actuar
sabe lo que dice
sabe lo que hace
hace lo que sabe
Con su aparato de alcance fenomenal
Todo el mundo con las manos
en la nuca,
abran las piernas como si fueran tijeras,
sin cortase los maricas
Solo la policìa solamente maneja
el filo de la navaja
y camina como si no existiera filo,
porque somos la navaja
La policìa se encarga
que la navaja descanse y respire
en sus manos
Ahora de rodillas, mierda
sin soltar las manos de la nuca
Sopla un viento  càlido miedoso,
el viento de la muerte
nos decimos con los ojos
Dar la espalda a un policìa
es dar la vida
La Luna no dejarà màs de brillar
durante esta noche

lunes, mayo 16, 2011

La Femme de chambre/Sucediò en Manhattan (¿Confusiòn de la camarera?)


Ni los màs hàbiles investigadores del periodismo norteamericano,  ni los sabuesos de la crònica  roja de Nueva York o Europa, han podido describir la màs mìnima parte del rostro o cuerpo de "La femme de chambre", the waitress, la camarera, la mucama, que atendìa el cuarto de 3.000 dòlares, que ocupaba el Director General del Fondo Monetario Internacional (FMI), el francès y posible candidato a la presidencia de su paìs, Dominique  Strauss-Kahn  (DSK) y que supuestamente le habrìa agredido sexualmente en esa confortable suite del Hotel Sofitel del Times Square Garden. Sòlo sabemos que tiene 32 años y que  posiblemente se encontraba en el cuarto cuando el director del FMI se bañaba.  ¿Una escena que supera al genial Hitchcock-rey del suspenso- y despuès  casi se topa con Charles Chaplin?  Claro nos enmudece con la descripciòn de DSK atravesando  la puerta del baño desnudo y abalanzànadose sobre  la camarera como un superman violador incontenible en su lìvido y estupidez. Se bañaba para una cita con su hija en media hora. En mis 10 años de funcioanrio internacional (diplomàtico), bastante màs joven que el director  del FMI, nunca me topè con una camarera, ni bella, ni esas condiciones fràgiles de dos cuerpos bajo un mismo techo y uno al desnudo, y el otro, en el momento inadecuado, pero vestido. Quizas nunca sabremos la verdad de esta historia rocambolesca que tiene al francès tras las rejas, sin fianza, perdiendo probablemente  la candidatura a la presidencia de su paìs, enfrentando cargos que le pueden condenar hasta 74 años de càrcel. La prensa amarilla, roja y violeta se ha dado un banquete como pocas veces hemos  visto en estos y otros tiempos, y todo a la velocidad del rayo, desde que la policìa le bajò del vuelo de Aire France rumbo a Parìs, tras la demanda.
Estos son los cargos segùn los medios internacionales, ocurridos el 14 de mayo al mediodìa en el lujoso hotel Sofitel, auqnue el precio de la habitaciòn ocupada oscila entre 500 y 800 dòlares, a distancia de los 3.000 dòlares.
1.Acto criminal sexual en primer grado (2 cargos)
2.Intento de violación en primer grado (1 cargo)
3.Abuso sexual en primer grado (1carrgo)
4.Retención ilegal en segundo grado- delito que exige muestras de ADN (1 cargo)
5.Abuso sexual en tercer grado - delito que exige muestras de ADN (1 cargo)
6.Tocamientos - delito que exige muestras de ADN (1 cargo)
 

domingo, mayo 15, 2011

De la fragilidad del cìrculo, todas las aguas



 El terremoto y tsunami de Japòn estarà en la mente de la humanidad por siempre. Como el terremoto de Chile y otras tantas devastaciones ocurridas y por suceder. Cuando el mar se sale de sì mismo, los sueños se paralizan y ahì naufraga la màs persistente de las memorias. Fue un tsunami biblico que quizas el Arca de Noè hubiese tenido problemas. Las televisoras e Internet, los dos ojos màs grandes del planeta global, siguen pasando pelìculas, recogiendo historias inenarrables.
En el Ocèano Pacìfico, Pacìfico, donde habito, en el viejo Mar del Sur, que patentò Balboa en Panamà, luego que los indìgenas  se lo mostraran, el mar es una bendiciòn para el istmo rodeado de dos ocèanos, los màs grandes del planeta. En el mapa se ve ese àrbol recostado que une las Amèricas, en la fragilidad de su angosta cintura., inmerso en el mar y escoltado por unas mil islas.
Quienes amamos el Planeta azul, hemos vivido  grandes terremotos, catàstrofes èpicas  o hemos sufrido en esta època de devastaciones memorables, o leemos la Historia con memoria, morimos un poco ese dìa, tanto en Chile como en Japòn, en Sumatra o Nueva Orleans, donde la furia de la naturaleza se manifestò a la altura del daño irreparable que el hombre le inflige. La naturaleza sigue su curso, su extraordinaria e inequìvoca armonìa. Asì ha sobrevivido millones de años. La naturaleza permanece con los tiempos. Sobreviviò el mundo a la extinsiòn de los dinosaurios, al fin de  dievrsos imperios, a todas las leyendas sobrenaturales que le arrancan una hoja cada dìa al calendario.
Un programa me acercaba a estas ideas, pero sobre todo, las opiniones de mi interlocutora, Isabella, de cinco años de edad. El tiempo preciso de la imaginaciòn y la verdad, allì donde las palabras adquieren el brillo de la inocencia. Valen por sì misma, lo que valen. Sus frases  surgen como Haikus en el mediodìa panameño, palabras como un arco que lanza una flecha de advertencia sobre el cìrculo esquivo de la fama.
¿Sabes lo que es un  tsunami? Me pregunta y se responde: Cuando yo lanzo una piedra al mar, se forma un  tsunami como una gran espiral. Me quedo pensando en la metàfora que todos los niños hemos construido alguna vez con nuestras manos y pensamientos frente al mar. Todos hemos lanzado alguna piedra liza sobre la superficie de una  laguna y hemos visto los patitos caminar sobre las aguas con sus espirales. No ha pasado màs nada que la magia de ver volar la piedra y mover armònicamente las aguas como el  dibujo de un pintor anònimo. El escenario permanece intacto. La naturaleza no tiene que acomodar ninguna de sus partes.
Asì se forman los tsunamis, me insiste, redondos como un cìrculo. Me imagino  todas las circunsferencias que se habràn hecho en el mundo. En los cuadernos, pizarrones, en la NASA, en los lugares màs sofisticados de la Fìsica y las Matemàticas, en alguna aldea indìgena bajo la fuerza oxigenante de la selva y los poderosos rayos. Asì nos habla y alimenta la naturaleza. Es su eterno lenguaje, està vivo todo lo que destruimos y matamos.
Le digo que el tsunami tiene màs fuerza que esa  piedra, porque nace de un terremoto desde el fondo del mar, como si estallaran las aguas  como millones de piedras  y rocas y se va disparando todo lo que las aguas arrasan.
Ah, es una  piedra muy grande que se hace pedazo...Algo parecido y cuya fuerza nadie puede  enfrentar.
La naturaleza  sigue su curso, resiste y eprsiste, acomoda sus placas, su ancho y profundo  cuerpo. Lo que nos dice el tsunami, cuan fràgiles somos ante los fenòmenos naturales.
Ahhhhh, me dice Isabella, somos chiquititos.....

miércoles, mayo 11, 2011

La rata envidiosa





La envidia es gris
como una pequeña rata
que no duerme,
ni deja descansar el cerebro.
Roe, corroe, se alimenta
de las heces
de la misma rata
que le alimenta.
Rolando Gabrielli©2011

domingo, mayo 08, 2011

SIN LUZ EL ESPEJO NO VE



La Cinta Costera  frente a la bahìa de Panamà estaba bajo un manto de nubes ligeramente grises, sosteniendo un  cielo nublado, impasible, como los  que caminan, trotan, conversan despreocupados. Cuerpos esbeltos, erguidos, extranjeros, desahogan la taquigrafìa indescifrable de sus dìas, arrojan las toxinas y registran con precisiòn los minutos sobre los que estiran sus piernas y mùsculos. Solitarios, en parejas, pequeños grupos se desplazan  con su ropa ligera y zapatillas de marcas que golpean en silencio el cemento como en un escenario diseñado para desconocidos.
El espacio pùblico es un aire  personal y tambièn un camino hacia la informalidad para dejar la semana bajo el sudor y el olvido. Las grandes torres miran imopertèrritas a la bahìa como si hubiesen sido plantadas desde tiempos inmemoriales, pero quienes hemos visto modificarse una y otra vez la silueta de la ciudad frente al mar, distinguimos los rascacielos y aquellos que aun siguen elevàndose sobre sus estructuras para alcanzar un aire que a lo mejor no nos llega a todos. Desde esas edificacioens, todo se reduce a miniaturas, los veleros, yates, menos el mar que supera su propio horizonte. su grandeza lo retrata inmenso, inconmovible, la puerta  hacia la ciudad y el mundo. Viaja con el mar mi memoria esta tarde donde todo permanece  en su sitio como si no existiera otro lugar.Estos gigantes superan las olas que el mar no trae. Aquì el Pacìfico se rinde en paz. No se levanta màs allà d elos ojos que le ven y se recoge en la orilla, lànguido, apasible, cansado. Una brisa estacional, marina envuelve los sentidos. La tarde  distrae y a ella misma la noto sin preocupaciones, cadenciando a las bellas que iluminan con sus siluetas la ciudad.
En los espacios pùblicos todo puede suceder y màs en la vibrante y cosmopolita Panamà, crisol de razas. Dos venìan a paso raudo con sus turbantes como salidas de un desierto, sus grandes faldones, una lengua babilònica y ese aire de que pertenecen asimismas.  Unas gringas descomplicadas en short y gafas oscuras, disfrutaban el aire  y sus pasos sin horarios ni calendarios. El tiempo no suele ofrecer resistencia.Todo queda en el aire, en ningùn lugar. Viejos y jòvenes se atraviesan la vida caminando y no se dicen nada. La tarde  sigue armando su paisaje. Las luces van llegando como lucièrnagas de estaciòn. Es otro el espacio frente al mar por donde deambulan los sentidos. Fueron las costas de Morgan y Drake, de Balboa, el descubridor del Mar del Sur. Su estatua es la ùnica que permanece en la Cinta Costera frente a su mayor trofeo, el Ocèano Pacìfico. Las famosas Indias de Cristobal Colòn el genovès dizque hablaba catalàn y no llevaba rumbo fijo como los sueños, la ambiciòn, locura y sed de conquista de aquellos tiempos. Trajeron el idioma, dice Neruda, las palabras, se llevaron el oro y tambièn intercambiaron ese  valioso endiosado metal por espejitos y otras cuantas baratijas. ¿Se quedaron con el reflejo, una luz imaginaria, un rostro personal o simplemente un pedazo de vidrio por  el metal màs codiciado hasta hoy? El espejo repite  nuevos rostros y nos vemos en ellos hasta el final de los dìas, evolucionamos frente a su magia de repeticiòn fotogràfica, instantanea y podemos pasar una y otra vez frente a èl. Heràclito quizàs sabìa que ya nio èramos los mismos. ¿El espejo reflejaba el ama y el espìritu? ¿O solo reflejaba el futuro de la conquista?
Estas tierras estaban habitadas no solo por el mismo Sol y la Luna, sino gentes, los originarios, que vivìan de la pesca, cazando animales, construyendo sus humildes chozas, reproduciendo la especie, trabajando su arte y viendo crecer a sus hijos, compartiendo en comunidad, cruzando rìos, montañas, internàndose en la selva, mirando hacia dentro de su ser los ombligos a flor de piel, como si solo existiera la tierra que sus pies pisaban.  Pero el mar rodeaba el Istmo y sus islas.
 La muerte era algo natural y pareciò cobrar vida con la llegada de los españoles. Sin luz el espejo no ve. El hombre se ha puesto anteojos màs grandes y potentes para ver màs allà del firmamento.La selva es casi  ciega. Hùmeda. Llena de sonidos y silencios. Està viva. Los àrboles de pie crecen, algunos se abrazan , otros echan raices profundas. Nadie permanece  estàtico, sin vida, sin gua, sin luz, sin oxìgeno. La selva es vida en estado natural, puro. La humedad trasciende el cuerpo de la noche. Al alba el sol toca los sentidos de los animales y las plantas, el hombre aùn permanece bajo las sàbanas. Humedad, humedad, humanidad, humanidad. Los ancestros no duermen. No son fantasmas. Vemos pasar sus rostros y no los refleja ni multiplican un espejo. Son ellos mismos. Vienen del presente, con la historia del pasado.  Son visibles, no invisibles como intentan ocultarlos los dueños de la imagen. Son los mismos en otro siglo.Son minorìas, mayorìas, son el silencio. Suman los siglos, restan sus propios muertos. Son el rìo y el pez, la flora despierta donde la montaña oculta el sol. A veces se confunden con las ruinas de Panamà La Vieja que  caminan a paso lento por las calles de la ciudad, pero vienen con sus inconfundibles voces, lenguas propias, trajes, aire de hace siglos, de los que nacieron y fundaron estos lugares. Todo era verde, rìos, mar, peces y mariposas.
 La selva se ciega asimisma bajo las tormentas de agua y rayos, truenos como cañones que vendrìan a escucahrse desde los fuertes españoles con tra los piratas ingleses e indios. El agua barre todo. se oscurece la luz del dìa. La noche siempre tiene ojos para la oscuridad. Las bestias salen a comer. Las presas estàn  advertidas por el azar y la ley de la selva. Es una depredaciòn necesaria para mantener el equilibrio de las especies. Cada eslabòn en su lugar. Un reloj al que nadie da cuerda ni pone baterìas. Sòlo nosotros pintamos la naturaleza muerta.
Me detengo finalmente ante una india Kuna, ataviada con su traje tìpico, distraida en la magia de un Black Berry, casi 500 años  despuès, me recuerdo del espejito, èste habla, se puede escribir sobre èl, tiene sonido, mùsica, es como el Oràculo, quizàs, moderno, tal vez, porque vendràn otras magias. Es rosado como los corales  que està en el fondo del mar. Los que aùn respetamos, bajo esas aguas cruistalinas donde todos nos vemos las caras tal y cual somos. ¿Ella se mira y se contempla en el otro? Revisa sus contactos. Està extasiada en el encanto del  celular descrito como un aparato para esclavos, un artìculo donde se pertenece a otro, quien controla y da òrdenes, manda, pide, exige. ¿De què isla vendrà, me pregunto?  365 integran el archipièlago, una por cada dìa del calendario, pero solo estàn habitadas 36.

sábado, mayo 07, 2011

Arquimedes, no molestes mis círculos

El amor,
aparentemente
se mueve en cìrculos
concèntricos, pero se mueve.
DOS
¿Yacer en un mismo cìrculo
es dar en el centro
de la  profunda esfera
de los cuerpos concèntricos?
TRES
Un cìrculo tiene
un adentro y un afuera.
Alguien podrìa salir
lastimado
en este juego
de la perfecciòn.
CUATRO
¿La teorìa del cìrculo
es
como
deshacerlo
o desnudarlo,
sin  que deje de ser
cìrculo?
CINCO
Las palabras
en cìrculo.
 jamàs avanzan,
ni retroceden,
sòlo hay que sentir
su respiraciòn.
Rolando Gabrielli©2011

viernes, mayo 06, 2011

Del amor en tierra




Amor, si de esto no hemos hablado
-hace tanto tiempo, en fin,
-mìde el espacio en la profundidad de tus ojos-
es porque un mundo en suspenso, inagotable,
all over de world, repito, eso es todo el mundo
(seres pequeñitos vistos desde una nave espacial)
galaxias desconocidas con sus agujeros negros
o campos magnèticos, gaseosos enigmas,
pende sobre nosotros como una red fantàstica
que se reproduce en una hilanderìa sin obreras
ni tejedoras de oficio de otro siglo esclavas.
Atrapados estamos sòlo nosotros en este tiempo
de mìmicas palabras sin lenguaje,
como si las untara de miel la punta de la lengua
y el veneno fuera un codiciado irrechazable manjar.
¿Todo està en orden, pregunto?
Rolando Gabrielli©20111

Hahn, Premio Pablo Neruda



Hahn siguiò escribiendo, amando, viviendo, muriendo,  haciendo su poesìa de cosas vivas, de cosas muertas, de la vida en un hilo hilando la sombra irrepetible del poema no escrito.

El prestigioso Premio Iberoamericano de Poesìa Pablo Neruda otorgado  en su versiòn 2011 al chileno Òscar Hahn prestigia la poesìa  de ese paìs suramericano, latinoamericana  e iberoamericana. Poeta mayor en el continente Americano, de lo mejor de la tradiciòn española clàsica y chilena, un poeta profundamente chileno, original, con un lenguaje coloquial, a veces irònicamente metàfìsico, espiritualmente barroco. Surgido en medio de las grandes corrientes poèticas chilenas, Neruda, Huidobro, Mistral,  Parra, Rojas, "pasò de largo" casi todas las influencias, se adentrò en los clàsicos españoles, de donde respirò a su manera, siempre en el aire de su clàsico estilo de ahondar  en la anècdota, la vida, la poesìa, el amor, la muerte, todas cosillas del diario vivir, muy chilenas y universales, asuntos propios de la poesìa. Hahn es un poeta raro, curioso, de adentro y fuera, ha crecido como un hongo luminoso, aunque ha cautivado su propia rosa negra de la poesìa de la diàspora chilena. Desde antes de partir como profesor de la Universidad  de Iowa, Estados Unidos, ya era Òscar Hahn y se ha mantenido como tal a lo largo de estos años, en una cuerda muy parecida y diferente a Gonzalo Millàn, hurgando en el filo, detràs, adentro, rìo abajo de las palabras y en todas sus corrientes y aguas posibles. Poetas del filo de su propia navaja. Hahn domina la materia y esa  es la poesìa. Conoce sus  pasos, como cojea, y la sotiene en su propia cuerda sin obstruirle el camino ni el trabajo  a la musa, realidad, imaginaciòn, lenguaje, y echa mano a todo lo que encuentra con tal de hablar y expulsar sus  fantasmas si fuera necesario. Los poemas de Hahn cargan su propia tabla de salvaciòn o se hunden en la imaginaciòn del lector. Siempre sobreviven a una lectura, un asedio màs. Tienen una autonomìa propia y pertenencia, origen, esas raícez profundas que miran hacia dentro.
No estamos ante un poeta a capella, Hanh no improvisa, disecciona la palabra, se revuelca en ella como en un avispero y sutilmente la desflora, porque  la palabra es un arte, decirla, esconderla, simularla, transgredirla, soportarla, contenerla, asfixiarla y dispararla.  Todo lenguaje es virgen y està contaminado, y puede volver a ser puro con una palabra nueva, un verbo que no respeta las frases hechas sal y agua. De la poesìa de Hahn se puede decir que es fiel reflejo de la riqueza, diversidad, pluralidad de  formas de ingresar al poema, de acuerdo con  los cànones del quehacer poètico y la historia  chilena, en que los poetas constituyen su propia Repùblica. El autor Archivo respiratorio, libro antològico que estaba releyendo  a saltos de mata cuando  sucediò lo del Premio Neruda, es una muestra de esa variedad en una misma cuerda, en distinto tono y tonalidades, colores para un arcoiris que se degrada de acuerdo al nivel de sus lecturas.¿ Es la poesìa circular de Hahn  que la atraviesa paralelas con sus perpendiculares de un mismo cìrculo que busca su cuadratura? Un edificio que se asienta en sus propias bases contra vientos y mareas. Neruda dijo muy tempranamente de la poesìa del Profesor Emèrito de Iowa, Premio Latino de Poesìa en Nueva York, que era de gran intensidad y originalidad. Dos calificativos precisos y generosos, el vate no se andaba con chicas para elogiar y eso me parece interesante en un poeta oceànico, que genera tantas polèmicas, es imàn de las màs diversas pequeñeces y grandezas. No se ha hecho el libro como la grossa poesìa chilena del siglo XX y XXI, la principal narrativa que es de Roberto Bolaño, ha girado sobre el referente nerudiano. Nunca un muerto ha gozado de tanta salud. Neruda sigue patrocinando causas verdaderas y perdidas, pareciera atravesado por la luz y las sombras que origina su itinerario de rìo caudaloso sin comienzo ni fin. Fue el ùnico Aedo que vivìa en su tiempo, como una gran tortuga oceànica inmòvil en Isla Negra, pero viajando como la metàfora de Emir Rodrìguez Monegal. Hacièndose època, acontecimiento, piedra, guijarro, bosque, ciudad, historia y geografìa de Chile. Ese fue su acierto, para algunos, y desacierto, para otros, el Poeta Materia. Neruda nos advirtiò que se seguirìa viviendo, desde los muelles  del alba  màs allà de la primavera robada del 73 junto con sus lectores y detractores como una callada marea en las torrentosas aguas de Isla Negra. Òscar Hahn en una entrevista brindada a Luis Garcìa Montero y  que preside  su antologìa Archivo expiatorio, (Poesìas completas 1961-2009, Colecciòn Visor de Poesìa) tiene palabras de agradecimiento para Neruda por haberlo conocido, conversado y recibir el apoyo del Vate de Isla Negra. "Tuve la suerte de conocer a Neruda en Persona. Me habìan advertido que era arrogante e inabordable, pero no sentì nada de eso. Muy por el contrario. Aunque en ese tiempo yo era un poeta que recièn estaba empezando, èl realmente se interesò por mis poemas. La verdad es que me sorprenciò que me tomara en serio. Me dijo que yo escribiò muy poco y me sugiriò que escribiera un poema diario, pero eso es algo que nunca he podido hacer. Desde el punto de vista humano, lo que màs me impresionò fue su actitud paternal conmigo. Como muchacho habìa eprdido a su padre a los cuatro años, valorè mucho esa actitud de Neruda." En esta antologìa Hahn da cuenta de su vida poètica, su itinerario, esconde y no, bajo su capa, el poema. El Arte de la poesìa es la invisibilidad visible en el poema y se hace real en cada lectura.  Un poema tambièn tiene piel, huesos, vìsceras, ojos y unas manos que recoge palabra por palabra el texto y lo ordena de una manera arbitraria.
En Apariciones Profanas (2002), Hahn, define el encanto de su musapoesìa, su arte mayor,  nos declara el amor, obstinaciòn,  fe, dolor, dependencia, su estado de alusinaciòn y arrebato en el poema.
ARTE POÉTICA
La puta madre de mi poesía
la frígida la virgen la caliente
la que me pone cuernos en la frente
la que aprieta los muslos a porfía
y no me suelta lo que yo querría:
la flor de su hermosura irreverente
su corola que late noche y día
envuelta en llamas y en rocío ardiente
La que me engaña con cualquier vecino
con Rilke con Pessoa con Vallejo
la que traza en los astros mi destino
La beata la agnóstica la impía
la que pinta mis labios en su espejo
la puta madre de mi poesía.

Hahn es una  rosa negra y fecunda de la poesìa chilena.  Con ese tìtulo luctuoso, de perdida, naciò viuda de amor su poesìa en 1961. La muerte y el amor, se convertirìan en una mixtura permanente, el contraste virtuoso y real, de la vida y la muerte, vistos los temas  por un actor que usa màscaras y se metamorfosea con la palabra. Esta muerte/esta rosa negra/llenàndose de pàrpados el cuerpo/porque se cierre como un caracol. Hahn siguio escribiendo, amando, viviendo, muriendo,  haciendo su poesìa de cosas vivas, de cosas muertas, de la vida en un hilo hilando la sombra irrepetible. Son los viejos nueos temas del amor, lo cotidiano real, el otro, el mundo, los fracasos, el hombre, la mujer, la humanidad, la muerte, la muerte no como un fracaso de la vida, sino esa incertidumbre que nos sobrevuela con paciencia de gitana. El lenguaje y el humor chileno, el dominio de los clàsicos españoles, yo dirìa sus nostalgias de profesor de castellano en el Josè Victorino Lastarria donde hice preparatorias y buena parte de mis humanidades, toda  esa alquimia  del viaje y la permanencia en la lengua, convierten a  Oscar Hahn en un autor indispensable de la  poesìa iberoamericana, de Chile en la saga de los grandes y su aporte a lo nuevo en este dìficil gènero, es encomiable y justo reconocer. Hahn serà el Premio Nacional de Literatura el 2012 y despuès le quedarà el Cervantes, a un paso de reflexìòn del jurado español. Hombre, el hombre ha recreado el idioma a su manera y de una buena manera desde la provincia chilena, capital de la poesìa castellana, la vieja capitanìa carente de todo, menos de belicosidad de parte de los originarios Mapuches.
Òscar Hahn se divierte, juega, trabaja con las palabras  y su  propia vida, la del otro que lee y la del espejo que sostienen sus màscaras. Versos robados, 1995, es un tìtulo  ingenioso, sorprendente desde su epìgrafe: "Todos mis versos son ajenos. Yo tal vez los robè." El juego confesional de que toda la poesìa està escrita y aùn asì seguimos enfrentando con pulcritud, transparencia, amor y  mucho trabajo la pàgina en blanco.  Uno lo que roba es el pasado, saquea la memoria, la suma  de todos los presentes compartidos, el  pequeño detalle, una sìlaba,  un letrero,  los olores, las sombras, los fantasmas, sueños, el insomio. El plagio es otra cosa, muchachos y no tanto. En silla mecedora asistimos a un tipo de crucifixiòn del hombre que la historia conoce y reconoce que resucitò, pero en esta metàfora adquiere connotaciones nuevas y con elementos modernos, insòlitos. la poesìa nio tiene lìmites, nos dice en todo momento Hahn y debemos ser valientes al enfrentar el texto, que muchas veces nos conduce con su poderosa atmòsfera hacia un cuerpo no  habìamos vislumbrado siquiera.
SILLA MECEDORA
Me duelen las piernas dijo la silla
Están llenas de várices
Siento unas gotas de sudor frío
bajando por mi respaldo
En vez de astillas tengo espinas
y mi asiento se cubre de llagas
No sé de dónde salió este hombre
que está sentado en mí sangrando
Al tercer día se puso de pie
y voló por la ventana del cuarto
y el viento empezó a mecerme
como si nada hubiera pasado.
Lo usual del dicho, la frase echa, es pena de muerte, pero Hahn rescata ese horror, tal vez, y lo convierte en Pena de Vida, un tìtulo del 2008. Su poesìa siempre en contraste, a veces en contradicciòn, otras como recorriendo el nudo de la madera, miràndose al espejo de la realidad fragmentada, unitaria en la dispersiòn.
El poema, el lenguaje, lo que nos dice sin decir,la intencionalidad, esa carga que  el evrso reprime y expulsa y coordina con un todo, lo que no nosquiere decir el poeta ,ese es el  principal elemento de este quinto elemento, lo no vivido y por vivir, y tambie`n lo sentenciado, aquello que està en el fondo del pozo y algùn dìa acudiremos a ciegas. No màs explicaciòn para un buen poema, a mo manera.
El quinto elemento
Se desvía el curso de la vida
tuerce su rumbo y se va por el camino equivocado
Entra por una puerta que no estaba en sus planes
y no vuelve a salir
Allá adentro
la cercan alambradas murallas
fosos de agua
Entonces la vida marca el paso
desfila en círculos
como los presos en el patio de una cárcel
o sobrevive a ciegas
como el condenado a muerte
que conoce la pena
pero ignora el día de su ejecución
La vida que está afuera
la vida de los otros no cuenta para el muerto
Lo único que cuenta
es la vida que uno lleva adentro
y si se va la vida
uno se va con ella tomado de su mano
que ya no existe
Se fue se acabó desapareció
Y por más que los vivos nos recuerden
por más que pongan flores en nuestra tumba
no cambia nada
porque nadie está hecho
de la materia del recuerdo
Los héroes famosos
cuyas estatuas pueblan la ciudad
no están menos muertos
que los huesos que yacen
en la tumba del soldado desconocido
Y es eso lo que somos: soldados desconocidos
o conocidos (da lo mismo)
que día a día pierden la batalla
pero también la guerra
La memoria es un atributo de los vivos
Los muertos no recuerdan nada
Estar muerto es no tener pasado
ni presente ni futuro
Y todo lo que se dice de los muertos
lo decimos nosotros
expertos en vivencias que nunca hemos tenido
¿Alguien sabe lo que piensa el agua
la tierra el aire el fuego?
La muerte es el quinto elemento ~
Toda la poesìa verdadera es casi secreta en el siglo XXI. Antes lo ha sido por muchas razones. Inclusive los adolescentes  escribìamos en  Diarios de Vida para nuestros propios deseo,s  de laaamada y la inmortalidad de esos momentos. Romeos con  nuestra Julieta imaginaria, intocable, viajando en los veranos tòrridos. Dìas fantàsticos, de una poesìa natural, la del asombro, transparente.  Tiene esa capacidad el gènero, vivir y morir en un par de lìneas. Conmover  con lo que el poeta no dice, sin ausentarse del lector.  No es una teorìa, sino un pálpito. Las ediciones y sus tirajes elementales,  el rechazo casi visceral de los llamados agentes literarios y los libreros, confunden al pùblico, el mercado y ofenden al buen libro escondido, inèdito, empolvado, recluido, borrado de los escaparates y reemplazado por el sonriente y banal best seller de turno. Desconocen que un poemario verdadero es una caja de Pandora abierta a todas y a ninguna de  las posibilidades, sino a las que nosotros vamos descubriendo con nuestras propias lecturas.
Poeta de sonetos perfectos, moribundo al borde de la cama, socio, enemigo, complice, admirador de la muerte como una buena maestra, Hahn pareciera morderse la cola con su poesìa, pero siempre abre una puerta hacia algùn camino y puede volver a un cuarto vacìo en Iowa City, a sorber esa espantosa sopa Campbell, como la penitencia de un condenado a una habitaciòn con un televisor de por vida. Secuestra lo cotidiano como en un caledoscopio para enaltecer el poema en un lenguaje intenso, donde el poeta forma parte de èl, como la vida, en ocasiones, o reflejando su fantasma  en un espejo. Sin màscaras, no tendrìamos rostros. El poeta se encuentra con situaciones que le sorprenden, aparentemente desarticuladas, en proceso de ser algo, no definido en ese momento, y el las repara con su trabajo de contar historias, trazar imàgenes, rescatar lo aparentemente inexistente. Amor y muerte= Vida.
Rolando Gabrielli©2011


Siglo XXI

Horror, abràzame,
no me dejes
simplemente
en pànico.
Rolando Gabrielli©20111

jueves, mayo 05, 2011

Sanaciòn de la palabra

qu


Amor,
 la palabra,
me cura,
sutura
la vieja,
hiriente,
muda palabra
Rolando Gabrielli©2011

miércoles, mayo 04, 2011

¿Mùsculo, què amas?



El corazòn bombea,
late, se contrae y relaja,
hace ruido, vibra,
es un mùsculo
que ama y es amado
-sìstole y diàstole-
como un avispero.
Rolando Gabrielli©2011

martes, mayo 03, 2011

Pàjaro en jaula no vuela

Pàjaro en jaula no vuela,
ni al pasado sus alas remontan,
ni nido al volar de la memoria
En una misma jaula
nadie vuela dos veces,
despuès de entrar.
Rolando Gabrielli©2011

lunes, mayo 02, 2011

Anda de viaje





La muerte se tapa los ojos,
oìdos, hace castañear los dientes,
 se muerde la lengua,
no quiere ver
que la vida
se le va en un hilo.
Me pregunto:
¿Y tù
por què te mueres de la risa?
Rolando Gabrielli©20111

domingo, mayo 01, 2011

Todos tenemos un àngel....



Todos tenemos un àngel de la guarda...y a veces dos....presento los mìos.....

Sabato, al final del tùnel


Lo esperado no sucede, es lo inesperado lo que acontece. Ernesto Sabato
Ha muerto Ernesto Sabato. Fìsico, novelista,  ensayista, pintor, pensador argentino. El ùltimo renacentista de Amèrica latina, el pensador filòsofo total, absolutamente argentino y ùnico en su especie, un personaje nacido del fondo de un pozo hacia las estrellas, fijo los ojos en la eternidad.