¿Año, de dónde viene tu muerte?
¿Del calendario o del tiempo?
¿Quién corta las hojas
y desploma tus
frutos?
¿Hasta dónde diciembre
y los santos inocentes?
Noche nueva, noche vieja,
noche al fin.
Puedes irte oscura paloma
de labios rojos, amoratados.
Una soga cuelga fría
en la silenciosa hora
de mis palabras,
se va el que llegó virgen,
inaugural, río manchado,
por una historia perdida o ganada.
Diciembre no ha sido un canto gregoriano,
ni lo que has escuchado en este tiempo,
piar de palomas en alguna plaza,
revolotear de alas asustadas.
Sangre de cuervos viejos, trasnochados,
viene un nuevo año,
huele a enero,
fresco, aún no ensangrentado,
nos abre puertas,
un principio,
nada más.
Rolando Gabrielli©2015