jueves, febrero 08, 2024

El futuro está lleno


 El futuro

está lleno de presentes,

que mañana

 serán memoria.

Rolando Gabrielli2024

miércoles, febrero 07, 2024

El ghostwriter respira en silencio

El ghostwriter respira en silencio,

ignora la posteridad que le sonríe

como una vieja alcahueta

 que ya decidió por él.

Una obra anónima no tiene nombre,

solo le pertenece a las circunstancias,

un poco a la casualidad del momento

y al tácito olvido del autor.

Rolando Gabrielli2024

El poeta no siempre

El poeta no siempre

está dentro del poema

y el poema no habla por él,

ni por cuanto le ocurre.

La poesía no tiene dueño,

es cuanto puedo decir.

Rolando Gabrielli2024

Desamor

 Ya no eres

parte

de mí,

mantra.

Rolando Gabrielli2024

martes, febrero 06, 2024

Oye, revélate

 Oye, 

amigo lector,

solo revélate, 

contra tu propio,

silencio.

Rolando Gabrielli2024

¿Qué más puede matar una bomba?

´¿Qué más puede matar una bomba,
que no haya hecho tantas veces
y vuelva a caer y ser lanzada
una y otra vez desde el cielo.?
Sabe que los de abajo
no saben que les espera
la muerte,
que del cielo cae como una bendición
mortal de los malvados
que no cesan de subir
y cargar sus aviones
con más bombas y dejarlas caer,
porque saben que nadie les responderá,
ni siguiera los muertos.
Rolando Gabrielli2024


lunes, febrero 05, 2024

Piscis, en Febrero

 Piscis en Febrero,

la palabra es mar,

agua de los dos océanos.

Nadie es menos

ni es más al navegar.

Que la palabra

sea nueva, abra cielos,

tierra y mar

y dos peces

vuelvan como hermanos,

a nacer.

Rolando Gabrielli2024

sábado, febrero 03, 2024

Un ejercicio solitario (Mano a mano con la poesía)

 La propuesta de la poesía

está en el poema,

en lo que dice,

 ignora

o no dice,

aparentemente.

El silencio,

puede ser todo,

lo que contiene.

(RG)

El poema se sostenía en el aire/respiraba/solo respiraba/La luna, el sol/todo lo visible/estaba para ser contado, cantado/de voz en voz/de generación en generación/hasta desaparecer quizás/como si las palabras/fueran escritas en tinta invisible/o la memoria las vaciara en un bosque.

La poesía viene de lejos tiempos lejanos. Fue importante para el alma y la política, nada mejor que un poema de amor para una tragedia, fracaso o una historia de amor. Grandes cultivadores del género, hombres y mujeres, clásicos que  permanecen vivos en pequeños círculos devotos  de la poesía, en la academia, entre poetas o lectores con fe en las palabras. No es pan de todos los días, ni está servida en la mesa. Los poetas son rara avis, no pertenecen a la prosa cotidiana, ni se les ve en los torneos de oratoria o en las bolsas de valores. Los poetas suelen estar frente a la página en blanco en un desafiante silencio. No hay ganadores ni perdedores, sino un constante desafío, ese ejercicio solitario  que nace aparentemente ciego hacia lo desconocido y vuela con las palabras como un pájaro al dejar su nido. La poesía siempre tiene alas. El poeta tiene un mano a mano con  la poesía en cada poema. En cada página en blanco, la suerte está echada. Cuando tengas en tus manos un poema, Lector, piensa en esta lucha, atmósfera y, a ti te corresponderá asumir tu propia mirada.

Rolando Gabrielli2023


viernes, febrero 02, 2024

Mi recomendación, seguir escribiendo

 Una de las preguntas que me han hecho en repetidas ocasiones con cierta ingenuidad, manía, persistencia y curiosidad, tal vez, por qué, para qué escribo poesía. En parte la interrogante lleva implícita una advertencia, para qué sirve ese ejercicio de cortar las palabras, escribir verticalmente, no llamar las cosas por su nombre, o darles un verdadero nombre. La curiosidad es hacia dónde nos puede llevar esta aventura. que pareciera no tener pies ni cabeza y ser un lenguaje para iniciados en un círculo vicioso de la palabra. Hay un enigma que pudiera confundirse con un tirar de dados, someterse a las cartas del Tarot o simplemente determinar que es un oficio, acaso, un juego, una manera divertida de  buscar algún otro sentido a las palabras comunes y corrientes.

La poesía puede ser lo más inesperado que anida un corazón, hondo, un lenguaje verdaderamente verdadero con el cual comunicamos  más allá de nuestra pobres palabras diarias, asuntos que los cinco sentidos suelen traducir de vez en cuando y no siempre acertar o de alguna manera ser la explicación correcta para quien lee un texto y llega a su propia conclusión. Después de todo, el poema está para ser descifrado, interpretado, sentido, corregido, apropiado, recreado y aún así, puede permanecer inédito para  muchos más lectores.

Cada lector, amante de la poesía, debe buscar, en mi opinión, su propia definición, de acuerdo con su  experiencia de lecturas, apreciación personal gel género y tomando en cuenta que todos, o casi, hemos sido poetas cuando niños y hemos escrito algún poema en el desliz de nuestras vidas. No lo digo para que se avergúencen, sino para tomar el pulso, a la importancia que suele tener más allá del olvido de algunas memorias. Es un recursos que muchas veces supera el pragmatismo, la prosa diaria, el discurso opaco, a veces, banal. La poesía cuenta con sus propios códigos, toma el pulso a cada época a su manera, se transforma, evoluciona como lo hace la ciencia y otras artes, y los poetas  arrancan verbos y palabras a la realidad como ellos la ven y transforman, finalmente.

En esta era del pensamiento robótico-digital, donde la juventud viaja en el meta verso, en la inmersión de  una nueva realidad, y comienza viajar de la mano de la Inteligencia Artificial, seducida como pocas veces en la historia de la humanidad, la  poesía sobre, apela a la imaginación sensorial directa del ser humano a través de las palabras. El poema oral milenario, el poema escrito en cientos de lenguas en la historia de la humanidad, el poema como lenguaje de la tribu, el poema de la naturaleza, el poema que nombra las cosas, funda ciudades, países, el poema anónimo, la palabra que no se sabe quien la dijo y permanece en los tiempos, el poema que una y otra vez vuelve a cantarle a la vida, lo que somos, el poema que Babilonia ocultó en una vasija, que Roma enalteció por sobre los vítores de la chusma enardecida en el Coliseo romano, el poema que ninguna palabra se negaría a escribir, el poema que convirtió la luz en su propia sombra, el poema de la Diáspora de todos los tiempos que siguen siendo nuestros tiempos y los que han de venir.

Si alguien busca una explicación del poema solo en las palabras, su combinación, sentido-s, silencio, le invito a pensar, reflexionar, encontrar en el texto Vida,  porque es definitivamente de  lo cual está hecho. Esa es la esencia de su materia. Tal vez por ello, la poesía es eterna, forma parte de nuestro ADN emocional, nuestra manera  de usar  los sentidos en comprender la naturaleza de las personas y de todo cuanto nos rodea y anima a vivir. 

La poesía tuvo un gran prestigio en la  antigüedad, formaba aparte de la historia, del alma de algunos pueblos, Las palabras vienen de tan lejos como la poesía, nadie era tal vez dueño  de lo que en verdad se cantaba y el susurro de las voces recorría  de sitio en sitio. En nuestro presente inmediato, Chile, la poesía también ocupó la atención más allá de la academia y algunos acuñaron el nombre de país de poetas. Ese eco me parece perdido en los tiempos más recientes. Las páginas de los periódicos no publican poemas, ni entrevistas a poetas, ni los toman en cuenta.   Son  golondrinas que no hacen verano, ni ocupan espacios visibles en la sociedad. De vez en cuando un orador cita a un poeta para refrescar su discurso, distinguirlo de la habitual retórica con un guiño literario.    

Mi recomendación es seguir escribiendo.                     

jueves, febrero 01, 2024

Febrero, mes de la Poesía

Febrero siempre ha sido para mí un mes emblemático, asomé a este maravilloso mundo una temprana mañana de un lunes en la capital de un lejano país, a la luz de las manos de una partera. El tiempo vivido desde esa fecha, ya forma parte del curriculum vitae, una dudosa y pasada de moda referencia social.
Verano en el Sur, carnavales en el trópico, cambio de piel para un país de cuatro estaciones, y la tradicional fiesta de la carne, máscaras, música, murgas, etc. Los carnavales se disfrutan en distintas partes del mundo y son la antesala de la cuaresma cristiana. Son días de jolgorio y el Dios Momo ejerce su reinado.
Febrero es un espacio único, especial, verano por donde se le mire para un sueño frente al mar.
Este febrero no tiene más que 29 días, un martes 13 y un 22 que me remite a mi primer día en este mundo. Uno abre y cierra los ojos, es cuanto hacemos definitivamente.
Este es el mes de la poesía en este Blog.
Febrero, personalmente, es también para este Blog, la presencia viva y memoria de mi amigo, el poeta chileno Oliver Welden, en tránsito hacia los dioses. Este mes, en la fecha correspondiente solía traducir los poemas que estaban en portada, vigentes, en  este Blog, como un saludo a nuestra amistad.
Oliver estudió igual que Gonzalo Millán y el suscrito, en el José Victorino Lastarria, Donde ejercía como profesor de castellano, el poeta Óscar Hahn.
Welden  que vivía en las proximidades del desierto más seco del mundo, Atacama, nunca se perdió, pero cuando se convirtió a la Diáspora, desapareció por tres largas décadas, en algo más que un paréntesis. Fue un capítulo ácido de nuestra dura historia. 
Me vi en un mismo espejo roto / viejo Oliver / en el olvido difuso / de la huella perdida / nosotros, los retratados en el viento / de la diáspora / dispersos // anotados en alguna libreta ordinaria / nuestros nombres nunca impresos.
Fue, somos los poetas de la Diáspora, dispersos es algún punto geográfico, lanzados  en las geografías como carreteras, caminos, muchas veces sin nombre.

Nos quedamos sin puntos cardinales visibles. / Sólo un horizonte desconocido. / En esa tierra de nadie, donde eres nadie. / Sin tiempo, aunque los pies pisen tierra / todo atraviesa sin ver tus ojos / ni el camino que buscas / y te hace un desconocido.

Oliver, Había vuelto a un amor de juventud y vivía entre España y Suecia, me enviaba algunas postales.
 Algo tan antiguo se diría ahora, / pasado de moda, obsoleto, impensable. / Yo también soy un poeta fuera de época / escrito está mi nombre / en una postal / perdida en el correo.

Este es uno de mis poemas que tradujo Oliver. 

Poesía

Soy tu sirviente

considérame
tu público servidor:
humildemente
un cómplice incondicional.
Tócame el corazón
con la yema de tus dedos.
Desnuda la semilla seca
y sé mi fruto.


Poetry

I am your servant
consider me:
your public servant:
humbly
an unconditional accomplice.
Touch my heart
with your fingertips.
Make naked the dry seed
and be my fruit.

Traducción de Oliver Welden
22 de febrero de 2008. Málaga, España

 Rolando Gabrielli2024

miércoles, enero 31, 2024

La luna no se esconde

La Luna

no se esconde

de los viajeros

que sueñan

con instalarse

en sus oscuros

brillantes predios

que vemos

desde la tierra.

Rolando Gabrielli2023

martes, enero 30, 2024

El tic tac de la vía Láctea


 ¿El corazón de la Vía Láctea

nos habla en medio de un millón

de estrellas distantes a 14 mil 500

años luz del Sol?

Sigo observando las estrellas,

preguntándome si existen 

para recordarnos que lo inalcanzable

es tan misterioso como lejano.

Rolando Gabrielli2023

Aniversario de la muerte

 El Holocausto

conmemora

 el Holocausto,

con un nuevo

Holocausto.

Rolando Gabrielli2023

lunes, enero 29, 2024

Atemporal

El tiempo no tiene tiempo,

digamos, sucede,

no se detiene, avanza

y al mismo tiempo

que pasa, tiene pasado,

es cierto, su presente,

siempre y para que nadie

se quede sin tiempo,

futuro, la espera,

lo que viene y sucederá.

Rolando Gabrielli2024 

domingo, enero 28, 2024

Sigamos remando en las nubes

Un puñado de palabras asoma como una gran montaña inescalable

La poesía puede estar oculta en la borra de una taza de café humeante bajo un sol calcinante

Cada mañana pienso en los papiros, y cuando untaban un tintero los monjes medievales

Nada nos hará mejores o peores en silencio viendo pasar los misiles sobre nuestras cabezas

Una caja de música siempre tendrá quien la escuche

La poesía le abre la última puerta al callejón sin salida

El escritor que está de vacaciones, no es escritor, Barthes lo dijo de otra manera

La palabra expresa más que su silencio, su ausencia, olvido inexplicable

La piedra con que tropieza el pie no siempre es la misma, pero forma parte del camino

La poesía es un ejercicio que imita a los árboles cuando caen las hojas

Los museos de las grandes metrópolis devuelven las piezas saqueadas, nacen los espacios del silencio

Cuando el iceberg asoma, puede ser el comienzo de un diálogo profundo

Silencio, en mi casa el tiempo es atemporal, y la memoria construye, reafirma el futuro

Las palabras no tienen nombres, ni apellidos, no son prácticas, ni inútiles, significan

Las palabras no tienen estaciones de su preferencia, se escribe  cuando hay algo inevitable de ocultar

La poesía no  es señal, ni huella, solo un estado de ánimo

Escribir en piedra debió ser incómodo y no aseguraba una certeza, ni la eternidad

No se escribe por  compromiso, sí, por placer

La poesía tiene las palabras exactas para cada poema

El verbo se disciplina, como un caballo salvaje

El gran poema, único, no existe, el misterio, la belleza, está en las palabras , que aún no haz pronunciado

El ocio bien dirigido, es el mejor escritor

La puerta tiene la misma entrada y salida, el umbral marca las direcciones

Un espacio es un lugar, algo más que un sitio para estar, lo importante es vivirlo

La ciudad nos comparte sus bellezas y miserias, la felicidad depende de nosotros

La ciudad está viva, tiene la ilusión que tú mejores su entorno, avenidas, la cuides, para que todos sigamos respirando

La ciudad siempre tiene las puertas abiertas, como una casa donde vienen los amigos

La ciudad fabrica  sueños al azar y no siempre los vivimos

Prefiero el silencio a los aplausos, aún en las despedidas

Atemporal es el tiempo que siempre sucede

La poesía no tiene principio, ni fin, fluye, solo fluye

Sigamos remando en las nubes....

Rolando Gabrielli2024

La Monalisa le sonríe a Mafalda

 

Vuelvo a Mafalda,

la divina  niña argentina,

que aborrecía la sopa

y enfrentaba el mundo

cada día, cada mañana,

con una enigmática

sonrisa,  caustica palabra,

ahora que el grupo ambientalista,

Respuesta Alimentaria,

arrojó sopa al cuadro de Da Vinci,

la Mona Lisa, en el museo de Louvre.

La Gioconda resultó ilesa

de la insólita perfomance,

que  cuestiona,  ¿qué es más

importante: el Arte o la alimentación sana?

Rolando Gabrielli2023

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La Monalisa permanece sonriente, en silencio, desde hace 500 años, inmutable. Está blindada en el Louvre, no le entran balas.

La Belleza viaja

 La Belleza viaja

en el círculo vicioso

de las formas

y las palabras.

Atraviesa la materia,

sus sentidos,

sin ninguna explicación.

Rolando Gabrielli2023

sábado, enero 27, 2024

¿Y la otra palabra?


 ¿Y la otra palabra,

me preguntas,

que no dice el poeta,

frágil, ausente, lejana?

Rolando Gabrielli2023

viernes, enero 26, 2024

Haz que suceda

 Haz que suceda

y después,

sigue tu instinto.

Rolando Gabrielli2024

jueves, enero 25, 2024

La luna llena


,

La luna llena es una moneda

blanca de doble cara,

Inmutable  y en espera

de algún visitante que no llega.

La veo entre los pinos de mi casa

y no la retendré con el flash

 de mi celular y la dejaré en espera,

como quisiera, intacta en el sueño,

de la próxima primavera.

Rolando Gabrielli2024

miércoles, enero 24, 2024

No me dice nada (El negacionista)

 El Apocalipsis,

no me dice nada

El mundo distópico,

no me dice nada

La Tercera Guerra Mundial,

no me dice nada

Todo lo que me dicen que lea

en los diarios, redes sociales,

Facebook, Instagram, Tik Tok,

vea en las televisoras,

absolutamente toda 

la banalidad del mal,

no me dice nada.

Rolando Gabrielli2024

Un poema divaga

 Un poema divaga

como cualquier conjunto

de palabras que no saben

hacia donde dirigen

su destino para expresarse

en toda la intensidad

de su significado.
Rolando Gabrielli2024

martes, enero 23, 2024

Le hablo al viento


Le hablo al viento donde perteneces
y sigues viajando por la eternidad,
Hermosa, si supieras que el verano
está más intenso que nunca,
nada se mueve a la luz de este día
inmóvil como la tierra seca.
¿Nadie lo esperaba?, te preguntarías,
pero la inocencia en estas cosas
no tiene forma de explicarse,
ni puede buscar un trono
para ejercer su reinado inexplicable.
Los días suceden, pareciera
que se los lleva y trae el viento,
sin ninguna explicación.
Rolando Gabrielli2024

 

lunes, enero 22, 2024

Las palabras sonríen,

abren sus brazos,

estiran sus pies,

respiran,

se reescriben,

para seguir viviendo.

Rolando Gabrielli2024 

domingo, enero 21, 2024

Un bote sin remos

 Un bote sin remos,

 inmóvil, a la deriva,

nadie mueve un brazo

y a veces, no es necesario,

 solo estar, estar.

Rolando Gabrielli2024

sábado, enero 20, 2024

Mala memoria


Qué fracaso y luce tan bien

como una corona de laureles

en tiempos de Roma o de juegos florales.

Mi historia es breve,

unos cuantos pasos, vueltas

a un reloj de arena,

palabras, palabras.

Casi nada en la nada

y en el tiempo: así de rotundo, es.

No hay hazañas, logros portentosos

que acreditar ante ningún tribunal.

No escalé montañas, ni crucé ríos,

ni rompí récords en nada memorable,

no formé parte  de ningún club de estrellas,

dejé mi silencio en los jardines

 en mis años más dóciles,

preferí caminar en un parque

los mismos pasos y distancias

cada día, una sola dirección,

que intentar viajar a Marte.

Me especialicé en barrer las hojas,

en la cocina, en cambio, fui una nulidad,

en mi calidad de escritor fantasma,

abracé el anonimato en toda su intensidad

y más de alguna vez tararee la letra

de una canción de moda en tu nombre.

Fui un poco excéntrico, tal vez, al recurrir,

a la magia de una musa siempre a punto de partir.

Aún sabiendo de su existencia fugaz,

aposté a un futuro inexistente,

por disolverse junto a mi mala memoria.

Rolando Gabrielli2023

El bufón sueña

 El bufón sueña

algún día ser rey

y mandar a buscar

a alguien 

que le haga reír

y enviar a otro

a cobrar los impuestos

y vivir felizmente

para siempre,

como en los cuentos

de Hadas.

Rolando Gabrielli2024

viernes, enero 19, 2024

Hay preguntas


 Hay preguntas que siguen
siendo preguntas,
son interrogantes que no dejan
de repetir la historia,
están presentes cuando debieran
estar sepultadas, por ser fieles
representantes de la banalidad del mal
y vuelven a crecer sus espinas
entre los  sombríos escombros,
porque el genocidio no es una práctica
del pasado, lo estamos viendo cada día
y no se condena, ni castiga, como debiera.
Rolando Gabrielli2024

El poema no sabe

El poema no sabe

que va a ser poema,

prácticamente atrapado

como una mariposa que vuela,

en unas cuantas palabras.

Rolando Gabrielli2024

Hay quienes se preguntan

 Hay quienes se preguntan,

si la muerte presentará

un certificado de defunción

ante la Corte de La Haya.

Rolando Gabrielli2024

jueves, enero 18, 2024

La ventana mira el paisaje

La ventana mira el paisaje
lo crea a imagen y semejanza
del terror que lo habita.
Alguna vez allí existió la vida,
gente que se  amaba en silencio
y alguna vez salió al balcón
a no hacer nada y ver pasar el día
con su belleza y miserias cotidianas,
como en cualquier parte del mundo,
donde los días pasan sin malestar.
Así debiera ocurrir normalmente.
Rolando Gabrielli2024

Poder de la palabra.


La palabra es tan  poderosa

como quieras usarla,

y más,

ante un gran enemigo,

no debieras escatimar,

verbos ni adjetivos. 

Rolando Gabrielli2024

La muerte se tropieza

 La muerte

se tropieza

con la muerte,

donde solo

hay muerte

bajo los escombros

y se siente inútil,

muerta en vida,

esperando su turno

al amanecer.

Rolando Gabrielli2024

miércoles, enero 17, 2024

A la poesía se la lleva el viento


Le llaman poeta, quizás le han visto escribir verticalmente unas cuantas líneas breves, cortas, que van uniéndose como eslabones perdidos en una gran cadena. La mayoría prefiere ignorarlo, están atrapados en la Redes del mundo digital, y la poesía, lo que se entiende aún por poesía, no forma parte del tiktokeo de la realidad. Viajeros dl universo virtual, navegan en un bosque de imágenes, en un mundo que va perdiendo la flora y la fauna como si fueran los dientes de leche  de la infancia.

Las palabras del poeta son sonidos guturales menos trascendentes que los gruñidos de urgencia del hombre de las cavernas, más que signos rudimentarios, palabras sordas. La poesía es ese pez muerto en la pecera que soñaba con el mar.

Un poema en verdad puede significar tantas cosas o solo reconocerse en el placer de sus palabras. Poema espejo el que te mira al rostro y te enrostra las palabras. Poema ciego, el que no vez. Poema sordo, el que sientes como un zumbido que no logras descifrar. Poema escrito para todos los sentidos, el que volverás a leer y no olvidarás, como un mantra.

Un poema puede entrar y salir, y seguir abriéndote puertas.

Su atmósfera puede traernos libertad, paz, amor, ilusión, esperanza, un punto de vista sobre la condición humana, vida, en una palabra, pero no debe dejarnos indiferentes, ausentes o distraídos,

Por alguna razón, a veces misteriosa, en un mundo prosaico, banal, digital, se suele repetir como un mantra, esto no tiene poesía o ponle poesía, le falta poesía. De la nada pareciera surgir la necesidad, presencia de la poesía, en tiempos brutalmente prosaicos, realmente  con presencia y un futuro distópicos.

No se explica, a primera vista, esta necesidad, urgencia del toque poético diferenciador. Quizás la poesía forme parte de la condición humana, está anclada en el subconsciente, cuenta con su propia autonomía y diván.

Nuestros antepasados, observaban la luna, las estrellas, los ríos, consideraban a la naturaleza como un dios visible y se encomendaban al sol, la lluvia, a la tierra. La fertilidad era la razón de ser de la vida y todo ser vivo era un hermano.

Rolando Gabrielli2024

Si te llaman gusano

Si te llaman gusano,

al menos finge,

que eres de seda.

Rolando Gabrielli2023

Ni más, ni menos


 Que ninguna palabra,
sea más, ni menos,
que el silencio.
Rolando Gabrielli2024

martes, enero 16, 2024

La otra voz

Las palabras,

a veces, 

hacen más grande

el silencio.

Rolando Gabrielli2024

lunes, enero 15, 2024

Adonde me trajo el viento voy

 Adonde me trajo el viento voy

y a tu voz me lleva el silencio.

A la espera quedo

del camino que dejas

y en las invisibles formas

busco lo que alguna vez

fuimos.

Rolando Gabrielli2024

domingo, enero 14, 2024

El día 100


                                        No dejen con vida a la muerte 

Borrar de la faz de la tierra

 una pequeña franja

 secuestrada, humillada,

frente a un pedazo de mar,

cercado, prohibido,

y a su gente arrebatarle

la vida, sus casas, iglesias,

en solo 100 días,

es  todo un récord.
Rolando Gabrielli2024

Fulgencio Atacama en concierto


Fulgencio Atacama, no tenía nada de excéntrico y si no era admirado por su arte rutinario, casi un mantra en el mar de la tranquilidad, pasaría desapercibido como una ola en altamar. Disfrutaba  de su soltería, sin la humildad de un cura franciscano, precisamente, y si bien tenía una cierta malacrianza con los poetas modernos, su expresión a primera vista, reflejaba la mirada inexacta de Quevedo, donde una indescifrable picardía podría llevarnos a uno de los sonetos de su ruinoso verbo desesperado.

Don Fulge, como le llamaban por cierto, en ocasiones íntimas, había abandonado casi todas las prácticas sociales, vagabundeaba por los meandros de sus propias aguas, era en realidad una brújula sin puerto donde lanzar un ancla. En su juventud, tiempo de metáforas, leía a poetas de la Edad Media como un monje que disfrutaba los secretos silencios de las páginas prohibidas en una discreta abadía. De ese tiempo, que guardó en la memoria, se resistía a convertirse en un chip y aún prefería las páginas de un escritor anónimo, sin ninguna pretensión más que el entretenimiento.

Para algunos visionarios del presente, apóstatas de la palabra en cualquiera de sus usos y formas, fanáticos de la imagen como  único lenguaje de curso legal, Fulgencio era un imperdible de épocas ya superadas, vieja pieza de museo mal estacionada en el olvido. Siento que les intimidaba su silencio inefable, una marcada, invisible presencia, esa que solo aspira a ser ignorada ante cualquier historia Best seller.

El humor, decía, y lo practicaba, es la mejor carta de presentación, y antes de recurrir a él, recitaba las notas del pentagrama como si fuera a entrar a la Scala de Milán, y no existiera más que la musa que solía soplarle poemas al oído que memorizaba para cuando vinieran mejores tiempos, porque siempre es posible ver  lo que el horizonte suele ocultar a primera vista. Si un biógrafo quisiera describir a Fulgencio, llegaría a la conclusión que nunca quiso ser alguien diferente de lo que era y podría llegar a ser.

Yo lo recuerdo con un aire distraído, sin caer en la nebulosa, mantenía su mirada extranjera, sin patria reconocida, ni adulterada, un artista singular de la cuerda floja, pero con los ojos bien abiertos sobre todos los abismos que nos rodean en épocas que se abren paso con el cuchillo entre los dientes. Para mí, es difícil olvidar un personaje de este talante, por eso me he permitido dar un vistazo , casi de reojo, a una historia a la cual no pongo las manos en el fuego.

(Para no equivocarme que he hecho lo correcto, mientras escribo, escucho Las cuatro estaciones de Vivaldi, y me entrego a sus movimientos rápido, lento, rápido, como suele ocurrir con la vida.)

Rolando Gabrielli2023