antes de entrar a la casa
del hombre solo.
Busca comida,
una conversación sería
el ideal para intercambiar
sus soledades,
digo.
Queda pendiente.
Rolando Gabrielli 2021
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
antes de entrar a la casa
del hombre solo.
Busca comida,
una conversación sería
el ideal para intercambiar
sus soledades,
digo.
Queda pendiente.
Rolando Gabrielli 2021
¡OH, POETAS!
Si las piedras
hablaran,
Chile,
se quedaría
sin palabras.
Rolando Gabrielli 2021
Rolando Grabielli video 2.mp4
No llenen la memoria
de palabras,
no sigan, el tiempo se
encargará
de borrarlas, al río
llegarán,
las arrastrará sin
cesar
por sus propios cauces
irán.
Dejen al silencio para
el olvido,
respiren un simple
abecedario,
el inventario que nos
dejan los poetas,
son palabras vivas
como madreselvas
trepando muros en primavera,
abiertas al mundo,
jugando
con la infancia de las
palabras.
Escríbanlas en los
muros,
a los coros llévenlas,
no las dejen abandonadas.
Rolando Gabrielli 2021
Es un signo de la mediocridad de nuestro tiempo, decir
no tengo tiempo. ¿Estás pintando la Capilla Sixtina, dirigiendo la construcción
de las Pirámides de Egipto, riegas los Jardines Colgantes de Babilonia, ordenas
la Torre de Babel, Alíneas los Planetas, cuentas los granos del desierto,
mantienes los océanos con agua, distribuyes los sueños del hombre
contemporáneo, atiendes el diván de la locura universal, escribes una nueva
Divina Comedia, Quijote de la Mancha, Ulysses, En búsqueda del tiempo perdido, algún
Manifiesto que cambiará los destinos de la Humanidad, eres el intérprete del
Oráculo de Delfos, el custodio de la Caja de Pandora, viajas con Marco Polo a
la China, te encuentras en alguna abadía del Medioevo copiando libros sagrados,
detrás del Santo Grial, de la fórmula de la Piedra filosofal, la Coca Cola,
sigues quizás la Ruta de la Seda, te encuentras tal vez con Magallanes uniendo
los océanos, escribiendo a lo mejor la teoría de la evolución con Darwin o te
encuentras pintando la sonrisa más enigmática de la Monalisa?
Seamos más modestos y dediquémosle todo el tiempo al
tiempo, que es tan efímero y la realidad lo ha secuestrado en pleno siglo XXI
ante nuestras propias narices. Profundicemos quizás sobre la lentitud del
tiempo. No pierdas el tiempo queriendo ser más rápido que el tiempo y creer que
no pasará y no tendrá fin. El tiempo no usa reloj, no se mide, existe. El
tiempo no espera a nadie, sucede. El tiempo es libre entre los libres, pero
vivimos poniéndole horarios, administrándolo con cronómetros de todo tipo,
programándolo, exigiéndole una presencia física, dictándole una agenda, un
presente perpetuo.
El tiempo no es tonto, no es esclavo de nadie, permanece,
es, no necesita cédula, ni permiso para ser, seguir siendo infinito. El tiempo
no se excusa por llegar tarde. Amigo lector, no te sientas dueño de la nada, de
lo inaccesible, inefable. El tiempo es poesía, un poema total, está al alcance
de todos y de nadie, no hay vitrina para su inmensidad, es tan indispensable
que no da consultas, no sigue ninguna receta, nunca asiste al gym, sale a la
misma hora en la claridad del día y se recoge en la oscuridad de la noche en
cada uno de los puntos cardinales, le gusta las cuatro estaciones, las zonas
lluviosas y tropicales, antárticas, tiene tiempo para todos los gustos. ¿Por
qué no somos felices con un tipo tan espléndido?
¿Es un Dios eterno? Lo recomendable, es dejarlo fluir lentamente como si él no supiera que estamos ahí. Rolando Gabrielli 2021
El tiempo
siempre nos espera,
nunca da su
paso por perdido,
se reconoce
asimismo
en todo tiempo,
no cambia su
curso,
ni tiene
preferencia
por estación alguna,
está en todas
partes.
Es falso que
te convierte en esclavo
o impone
reglas, lluvias, catástrofes.
Solo existe,
su presente es infinito. (RG)
La reina no
hará tablas como ha sido su juego,
en una
pugna mortal con la eternidad,
pero todo
llega a su fin, ni dios la salvará
de esta partida con la muerte
y ella
misma dirige su jugada
en el resignado tablero de su reinado.
La historia
es una muda prueba en estos casos,
se suma a
una decisión
que escapa de sus facultades y se resigna
a registrar
los hechos y a pasar página
con la
vieja frase de la tradición:
ha muerto
la reina, viva el rey,
La reina
tuvo una larga vida,
cayó el
puente de Londres.
Rolando Gabrielli 2021
mi mayor bendición,
perdición, razón
de ser y no ser.
Nada más que un signo
mal interpretado,
un verbo en desuso,
quizás, inevitable.
Rolando Gabrielli 2021
El día que
le hablé a Wendy de Proust,
es uno de
los más inolvidables
de mi
carrera profesional
de libretista Ghoswriter super anónimo,
-de esos
que escribían en la Edad Media
y se
ocultaban en los bosques y escribían
encapuchados
en las posadas
como secretos monjes de la palabra-.
Wendy, me
decía para qué lo haces,
es tan
lindo que sepan que eres tú
y te
conozca el mundo, baby.
Yo prefería
recordarla cuando esquiaba
en los
Alpes y sobresalía su piel canela
entre la
nieve y los aristocráticos esquíes.
Es por
protección, querida, le respondía,
el mejor
secreto es la palabra invisible
esa que no
tiene origen,
nace debajo
de una piedra
y tiene raíces
propias.
Oh,
exclamaba Wendy,
se hacía la sorprendida,
sin
entender lanzaba
una auxiliadora exclamación.
Nunca supe
si era para salir del paso
o
simplemente era una coartada
que manejaba con tal naturalidad
que la
conversación no perdía
sentido ni
ritmo.
Recuerdo
que fue una mañana,
caía una
llovizna propia de la estación,
ella
siempre estaba alegre,
no se hacía
problemas
porque la
vida es para vivirla,
un amigo la
calificaba de guerrera,
tenía sus
méritos y sabía
sonreírle a
todo, incluso al mal tiempo.
Me has
dejado intrigada, me dijo,
quién era Proust
y en qué había
ocupado o
perdido su tiempo.
Ella
valoraba cada minuto de su vida.
Voy al Gim,
soltó una sonrisa,
a tomar
formas, resistencia y ganas,
a la vuelta
me cuentas.
Sospeché
que algo sabía,
la alusión
al tiempo perdido,
era una
pista a no perderla de vista.
Rolando Gabrielli 2021
es un camino,
una huella
en la huella
de una ruta,
una aventura.
Se abre una puerta,
es una señal.
Rolando Gabrielli 2021
soy tu espejo-me dice-.
No tendrías por qué asombrarte,
-respondo-.
¿Esta es la realidad?
-pregunto-
y adelanto un verso sorpresa
en el poema de la vida.
No me atrevo a más,
la incertidumbre nos mira de reojo,
más bien con su presencia advierte,
todo es posible en cualquier tiempo.
Sigo afeitándome,
es otra mañana frente al espejo.
Rolando Gabrielli 2021
sin fin,
sin palabras
atraviesa
un camino
que comienza
a bifurcarse.
No hay fin,
ni principio.
Rolando Gabrielli 2021
no es ciega,
callada, sí,
segura de sí misma,
con identidad propia.
Espera el fruto
de su esfuerzo
y sobre todo,
paciencia.
Rolando Gabrielli 2021
Me pregunto
si la muerte
usa trucos
para matar,
coartadas, excusas quizás,
aún
sabiendo que su acto
es
inevitable como el sol
de cada
mañana.
¿La muerte,
recurrir a un arma
de utilería, ella, tan poderosa,
segura de
sí misma, prestarse
como una principiante
en un
rodaje de un wester?
Sí, allá en
el Oeste,
donde la
muerte es tan natural,
un rodaje
más.
Rolando Gabrielli 2021
es un virus,
se propaga
invisible,
silenciosamente,
pero mueve el mundo
y solo tiene
cuatro letras.
Rolando Gabrielli 2021
yo mismo me desconozco,
extranjera.
Ha pasado el tiempo,
las ciudades,
todo lo vivido.
A la memoria le queda
suscribir una nueva historia,
el futuro también es un pacto.
Rolando Gabrielli 2021
Nadie es nadie,
menos que
la ausencia,
simplemente no existió,
ni fue,
nunca estuvo,
he aquí cuando
la presencia
hace falta
del todo,
pero carece
de antecedentes,
cómo
podríamos invocarla.
No hay
pasado, presente, ni futuro,
un ejercicio
inútil es buscar
la imagen
que la represente.
Rolando Gabrielli 2021
El círculo virtuoso
de la belleza
sonríe a
toda prueba del tiempo
y de la
memoria que recobra
y recrea la
imagen ahora
como si la
estuviera viendo.
Nada ha cambiado entre ella y yo,
su
interlocutor y difusor
de este círculo
prefecto
que la
belleza encierra
para sí
misma.
Rolando Gabrielli 2021
Te leo,
no te leo,
ni te veo.
Cae una
flor,
entra la
luz
de la luna
en la
oscuridad.
La palabra
abre
un libro a
medianoche
y nadie te
dice
este es tu
sueño.
Una página
te mira,
la miras y
ves
el paisaje
de tu
infancia,
el niño
que no ha
dejado
de reír en
la luz
y en la oscuridad.
El libro se cierra
y solo se escucha
una carcajada
en la eternidad.
Rolando Gabrielli 2021
no soy profeta,
ni pastor
siquiera de mis palabras.
Caminaba descalzo,
con la cara descubierta,
calles, calles,
la ciudad me devolvía
su oscura mirada,
el sueño traía
una nueva historia,
en otro amanecer.
Rolando Gabrielli 2021
sobre el zinc esta tarde,
sabrías que el agua
tiene su propio abecedario.
La lluvia es el paisaje,
el único espacio posible que fija sus horas,
en una acuarela que ya forma parte
de mi memoria.
Rolando Gabrielli 2021
¿Qué puede
decir a la muerte
cuando le
están ganado la partida
y la mano del hombre
la siembra sin sentido?
Una
pregunta no va a traer de vuelta
la vida y
el terror dejará de ser terror,
ni pedirá
disculpas entre las cenizas
y el
espanto mudo de las palabras.
Iba a
escribir sobre la vida y esta locura
no da tregua, promete y se refugia
en un infinito lejano más allá .
Me
encuentro aquí, en ninguna parte,
lejos de
nada ni próximo a nadie,
distraído
tomando un café, esperando
que el
domingo fluya sin dejar de ser domingo,
la vida
también está en el ocio,
en no decir
nada.
Rolando Gabrielli 2021
Este hombre que vemos en la foto
con un expediente de la muerte
que cubre su rostro, es de origen alemán,
fue guarda en un campo de concentración,
cabo en la tenebrosa Totenkopf
(cabeza de muerto de las SS).
Los hechos ocurrieron en el campo de concentración
de Sachsenhause hace unos 80 años,
donde asesinaron a judíos, comunistas, homosexuales,
gitanos y fusilaron a 18 mil soldados soviéticos.
Josf Schutz, de 100 años, está siendo juzgado
por complicidad en la muerte de 3518 prisioneros.
No disparó contra nadie, pero custodiaba la muerte,
para que cumpliera su objetivo.
Rolando Gabrielli 2021
Hijos de la posverdad,
distópicos míos,
alucinados de las redes,
fervientes impostores
de la palabra falsamente divulgada,
cada letra pertenece a un abecedario,
cada palabra, frase a una consciencia,
a un poema, novela, obra de teatro, ensayo,
a un discurso en nombre de todos,
al lenguaje común y corriente.
Babel reúne a todas las lenguas,
no nos confundamos más,
amaos los unos a los otros,
antes que sea tarde y el verbo
calle para siempre.
Rolando Gabrielli 2021
Sobre los viejos hombros
de la mañana
revolotean las palomas en
la plaza,
la ciudad está vacía de la
energía
que le conocíamos, pero
sigue su curso,
mientras las palomas
planean sus cortos vuelos,
cortejos tal vez de ángeles
en miniatura.
¿A quién convocan en la
majestad
del silencio de sus
blancas alas?
Aquí en la plaza unos
cuantos viejos
miran de vez en cuando el
cielo,
pensando quizás en
ascender
algún día de estos.
La ciudad es una pintura
inmóvil,
la gente pasa en silencio
cabizbaja,
se sienten más seguras
mirando la tierra.
Rolando Gabrielli 2021
Eres un rostro reconocible en la
multitud,
no hay tiempo para la poesía,
sí, no son los pétalos
en una rama húmeda, negra,
los rostros inocentes
de la muchedumbre
que nos describe Pound
en una
estación del Metro de París,
en 1912,
tiempo de la Belle Époque.
Hoy, si puedo hablar en presente,
la
tecnología de reconocimiento facial
identifica
cualquier rostro en la multitud
y quedas
convertido en un dato verificable
con
identidad propia.
Rolando Gabrielli 2021
La imagen es imaginaria,
pero tuve el placer de conocerla,
al menos eso creí un día cualquiera
y después, me dije, toda percepción
debiera ser comprobada,
si queremos acercarnos a lo real.
¿Qué es lo real en manos del azar?
Puede haber mil preguntas
sin respuestas.
Fue una elipsis,
en el sentido literal del poema
y del amor, agua derramada
en el mar.
Rolando Gabrielli 2021