Qué sería del largo, inmenso mar,
de Chile
Del vasto, misterioso desierto
de Chile
De la majestuosa montaña andina
de Chile,
los Andes eternamente nevados.
Qué sería de los lagos y volcanes,
de Chile,
de los infinitos, deslumbrantes fiordos
de Chile
Qué sería de los ríos que cruzan
sin tiempo Chile
Qué sería de la Araucaria tutelar
de Chile
Qué sería de los glaciales
de Chile
Qué sería de ese paisaje rotundo,
de belleza inagotable,
ese largo y angosto, fértil pasillo,
que habita Chile
y se estremece cada cierto tiempo,
rompe y levanta una y otra vez
y echa andar el huesudo,
desmembrado, infatigable,
volcánico, cuerpo de Chile,
que nunca se da por vencido.
Rolando Gabrielli2026
No hay comentarios.:
Publicar un comentario