miércoles, agosto 25, 2010

PANAMA CELEBRA A BENEDETTI: VI Feria del Libro




Con Uruguay de paìs invitado y Mario Benedetti como protagonista, se inicia hoy la VI Feria del Libro de Panamà, frente al ocèano Pacìfico, donde Daniel Viglietti le cantarà al  legendario y emblemàtico poeta charrùa. Uruguay, una pequeña naciòn del Cono Sur, de 3.4 millones de habitantes, cuenta con una rica historia cultural y musical- como los narradores   Horacio Quiroga, Felisberto Hernàndez, Juan Carlos Onetti,   Eduardo Galeano y los poetas, el Conde Lautreamont,  Juana de Ibarbourou, Idea Vilariño, y desde luego Mario Benedetti, el "gran pretexto" del evento ferial, que estarà representado  con su reconocida, difundida, leìda e influyente obra, en un gran espacio en el evento.Mario Benedetti, en la bisagra del Plata, Juana de Ibarbourou, telón de fondo de la poesìa femenina latinoamaericana con la Mistral y  la Storni, y el Conde de Lautréamont, Isidore Ducasse, montevideano que cambió la poesía con Los cantos de Maldoror. Quizás el más oscuro y luminoso pa(i)saje poético de un nuevo universo en el lenguaje de la poesía, enigma, temblor, príncipe negro de las letras. Un feroz, inmortal aullido. Su única esperanza, morir con el verbo. Se sopló en el aire a los 24 años de edad. Un pasaje siempre inédito, entre Montevideo y París, la mano que haló el viento de la poesía. A esta Feria istmeña asistiràn ademàs como invitados, Rafael Courtoisie, Pablo Vierci, Fernando Butazzoni y el director de la Biblioteca Nacional, en Montevideo, Tomas de Mattos.
Ramón Sabella, sobreviviente del accidente aéreo en Los Andes, Chile,  en 1972, y miembro de la Sociedad de la Nieve,  comentarà su libro  relacionado con el impacto emocional  tras una catástrofe y como superar los traumas. El famoso milagro de los Andes, de  los corajudos  jòvenes rugbystas  uruguayos, cuyo aviòn se estrellò en la cima de la cordillera de Los Andes, a 4.500 metros de altura, todo era una selva blanca desolada de àrboles y de cualquier punto de referencia. A los 72 dìas de la tragedia, de los 45 pasajeros,  16 muchachos lograron sobrevivir, gracias a que dos de ellos caminaron por la fantàstica  e inexpugnable cordillera durante 10 dìas hasta encontrar un arriero que fue en busqueda de socorro. Roberto Canessa,  el hoy Dr. Canessa, quien era estudiante de medicina, fue uno de los hèroes con Nando Parrado y  Antonio Vizintin, quien debiò regresar al aviòn accidentado ya que sufriò lesiones al caerse. Fueron dos los mohicanos finalmente los que culminaron la  hazaña. Nando Parrado finalmente, logrò pasar un mensaje al arriero chileno  Sergio Catalàn: "Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace 10 días que estamos caminando. Tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos cómo. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar arriba? Por favor, no podemos ni caminar. ¿Dónde estamos?” Todo lo demàs es historia, la que habìan escrito para la memoria del hombre que no se deja vencer por ningùn obstàculo. La historia superò a las palabras, cuando el mundo comenzò a conocerla en su intimidad.
La Feria  del Libro es el evento màs masivo de la cultura panameña, donde se dan cita con libros màs de 50 mil panameños, turistas, simples lectores, escritores nacionales que exponen sus producciones, niños que toman contacto con la palabra impresa y  se trata  tambièn de un espacio   de entretenimiento, lùdico,  donde se comparte con autores y la familia.
Rolando Gabrielli©2010
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PARTES SOBRE LOS ÚLTIMOS DÌAS DE BENEDETTI

La fiesta de Benedetti

Abril del 2009
Rolando Gabrielli



Mario Benedetti, autor de La Tregua, Poemas de Oficina, es ante todo poeta que ha cargado Amèrica latina en su mochila de exiliado, viajero hombre comprometido con el Sur. Mario Benedetti, uruguayo, sobreviviente de la Generaciòn del 45 que integrò el mìtico Juan Carlos Onetti, recibirà un homenaje en unas horas, este 28 de noviembre, por La Fundación Instituto de Cultura del Sur y La Biblioteca Nacional de España que promueven el Día Ven a ser Benedetti. Nada màs apropiado para un homenaje poètico es leer la poesìa de Mario Benedetti, como lo haràn efectivamente màs de 500 estudiantes en un reconocimiento a un poeta comprometido con los Derechos Humanos, la Libertad y a la Igualdad entre los hombres.

Al homenaje asistiràn la escritora uruguaya Carmen Posadas y el Secretario General Iberoamericano, Enrique Iglesias. En España habrà una mesa redonda, que reunirá a varios de los mejores amigos de Benedetti : Jesús Visor, editor de toda la poesía del escritor uruguayo, y los poetas Luis García Montero y Benjamín Prado.
Benedetti es un viejo sobreviviente y navegante del Cono Sur, superò todos los naufragios y retornò a Montevideo a vivir con los montivideanos como siempre lo supo hacer desde la vida y la poesìa. Fue Director del legendario Semanario Marcha. Ejerciò el periodismo de opiniòn, una y otra vez, durante toda su vida. Cerra Marcha, regresò para dirigir Brecha. Venìa de exilios cargados en su maleta de Buenos Aires, Lima, La Habana y Madrid. Obtuvo premios como el Reina Sophia, entre otros, Doctor Honoris Causa, esos galardones que van pesando sobre los hombros de los autores viejos y consagrados. Y Benedetti se sobrevivìaen cada una de las èpocas. Joan Manuel Serrat le puso mùsica y cantò su himno:
El Sur Tambièn Existe:

Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventanas navideñas
su culto a dios padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recorre el fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras que el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohíbe
con su esperanza dura
el sur también existe
con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
son su gesta invasora
el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve
con su fe veterana
el sur también existe
con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos sus misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena
pero aquí abajo abajo
ceran de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y sí entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el sur también existe.

Mario Benedetti sigue escribiendo, a pesar de su enfermedad, ya que acaba de ser internado nuevamente en un hospital. Este es un poema inèdito que entregamos a sus fieles lectores. Son versos de un libro en curso: "Biografía para encontrarme". Homenaje a la poesìa, sin duda, estos versos, a lo que viene de la infancia y siempre conservamos. Poesìa en la nostalgia y en la vida. Benedetti se iniciò como prosista con los relatos Esta Mañana y otros cuentos, hace 60 largos años. No se volverìa a detener frente a la pàgina en blanco y escribirìa alrededor de un centenar de obras entre novelas, poesìas, ensayos, dramas y cuentos.


El homenaje que brindaràn sus amigos, intelectuales y jòvenes estudiantes reflejan el cariño que se siente en Amèrica latina, Uruguay y España por el poeta, ya que se presentaràn algunos trabajos acerca de su vasta obra.

CUANDO LA POESÍA

Cuando la poesía abre sus puertas
uno siente que el tiempo nos abraza
una verdad gratuita y novedosa
renueva nuestro manso alrededor
cuando la poesía abre sus puertas
todo cambia y cambiamos con el cambio
todos traemos desde nuestra infancia
uno o dos versos que son como un lema
y los guardamos en nuestra memoria
como una reserva que nos hace bien

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URUGUAY, RIO DE LOS PÀJAROS Y CARACOLES

Mario Benedetti, un poeta uruguayo del Cono Sur, es un escritor històrico, de aquellos que se le escaparon a la Triple AAA y a la Junta Militar Colegiada de su amado paìs. Se encuentra hospitalizado a sus 88 años con una enfermedad pulmonar compleja, que le aqueja hace un largo tiempo y ha derivado en varias internaciones en los ùltimos meses. Un poeta muy querido por los jòvenes, reconocido por sus pares, emblemàtico y un orgullo para el Sur, ese que aùn existe, como su primavera rota y cuatro puntos cardinales.
Se me ocurre y propongo, aunque estè tan distante y lejos de casa, mientras siento sobre mi ventana el piar de los pàjaros en el cambio de estaciòn, que el Gobierno de Chile, paìs de exilio años ha, al cual Benedetti visitò tantas veces y compartiò el vino y la poesìa, debiera condecorarlo a travès de nuestro Embajador en Motevideo, reconocimiento algo tardìo, pero necesario, por sus luchas, obras, lo que significa para las letras suramericanas y castellanas. El premio Pablo Neruda està pendiente para Benedetti, tan vinculado a Chile, Neruda, Parra y a nuestra literatura. Es, sobre todo, un sìmbolo de la resistencia a tantos años duros, malos, època en que Argentina perdiò a sus màs brillantes intelectuales, Chile a Vìctor Jara, Neruda y un exilio largo para muchos màs. Benedetti es el aùn estoy aquì.
Leo hoy un comentario, en otro orden de cosas, en el diario El Paìs de España, que la poesìa es hueso duro de roer y que los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires se queja en el fondo por el poco impacto de la poesìa en el pùblico que asiste a ese evento. Son espacios, señala el diario, donde se susurra poesìa y el publico no se mata por tocar a los autores.
Desde luego la historia de la poesìa, entre otras cosas, ha cambiado, y ya no se se cuenta con aquellos poetas de grandes escenarios, Maiakovsky, Neruda, Guillen, Parra (retirado en casa) Evstuchenko, Lorca, Gonzalo Rojas, Gelman, Borges, Cardenal, porque los medios digitales, la banalidad, los propios medios escritos no promueven la poesìa porque ha desaparecido literalmente la crìtica, han contribuido y siguen contribuyendo a la pobreza espiritual que margina la poesìa. Es muy difìcil encontrar un comenatrio de un libro de poesìa que incluya ademàs algunos poemas del autor en los diarios e inclusive en Internet.
Las editoriales cada dìa se alejan màs de los poetas y no se dan el trabajo de buscar nuevos libros para promoverlos, darlos a conocer y destacarlos. ¿Por què la Feria del Libro de Buenos Aires no invita ademàs del poeta mexicano Josè Emilo Pacheco, (que no pudo viajar) a poetas de Perù y Chile, como a otros bardos de la diàspora de cualquier paìs de Amèrica, para proyectar la poesìa continental? ¿Por què no hace uso de la Teleconferencia y lanza poesìa al mundo desde distintos paìses, sin necesidad que los poetas viajen? ¿Por què las lìneas aèreas no llevan a un sòlo poeta a esos festivales, ferias, actos y promueve la palabra, le da màs alas a las alas de vuelos y aviones? ¿Por què la creatividad sòlo alcanza para una hamburguesa o el Ketchup? ¿Por què los niños no llevan sus poemas a estos festivales y enseñan creatividad, originalidad, pureza, el principio de la poesìa?
¿Por què la poesìa es menos poesìa cada dìa?
¿Hace falta interès o hay intereses creados, aunsencia de imaginaciòn? Circulan casi siempre los mismos poetas por festivales, ferias y fobias que el pùblico no logra comprender.
La crìtica poètica ha desaparecido y muchas veces los periodistas incluyen lo primero que encuentran o que le dicen sus editores o editoriales, pero la poesìa es màs subterrànea, ligera de equipaje y ropa, pero llena de sentimientos, y sobre todo, un lenguaje que marca otra atmòsfera, verdades y caminos.
El periodista español de El Paìs, Juan Cruz, apunta finalmente: "En este recinto, donde en abril hay autores y en julio hay vacas, se forman colas multitudinarias para todo..., pero no tanto para la poesía. Pero ahí estuvimos."
Rolando Gabrielli©2009



Mario Benedetti, propone un trato:
Hagamos un trato

Cuando sientas tu herida sangrar

cuando sientas tu voz sollozar
cuenta conmigo.

(de una canción de Carlos Puebla)

Compañera,

usted sabe

que puede contar conmigo,

no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces

advierte

que la miro a los ojos,

y una veta de amor

reconoce en los míos,

no alerte sus fusiles

ni piense que deliro;

a pesar de la veta,

o tal vez porque existe,

usted puede contar

conmigo.

Si otras veces

me encuentra

huraño sin motivo,

no piense que es flojera

igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:

yo quisiera contar con usted,

es tan lindo

saber que usted existe,

uno se siente vivo;

y cuando digo esto

quiero decir contar

aunque sea hasta dos,

aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda

presurosa en mi auxilio,

sino para saber

a ciencia cierta

que usted sabe que puede

contar conmigo.




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Gracias por el fuego de la poesía y de la vida, Mario
Rolando Gabrielli

Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión por colores tamaños y promesas por época por tacto y por sabor. Desde un rincón del mundo, República Dominicana. Nunca olvidaré tantas palabras lindas que dejaste y que muchas noches leí. Descanse en paz.
Anónimo.
Un poeta muere cuando nadie lo lee. Muere por falta de compromiso con la palabra. Deja de vivir, que es morir, si el amor le sopla un ojo y sale por la ventana su memoria y sueños. Un poeta muere si se deja morir. Si su palabra es más oscura que la luz y es fiel a su vida, no puede morir. Un poeta es inmortal cuando se compromete con la verdad, la libertad y la vida que es la poesía.
Por eso se me hace difícil creer que el poeta uruguayo Mario Benedetti haya muerto hace un par de horas en su país chiquitito que ha dado tipos como Benedetti, Onetti, Viglietti, Quiroga, para romper la cadencia de la rima italiana, Galeano y ese extraordinario cuentista que es Felisberto Hernández.
Mario Benedetti se confundió con la voz sencilla, directa, humilde, susurrante, de los pueblos del Sur, a los que nunca olvidó y en los que seguramente en estos momentos se encuentra de viaje acompañado por amigos y pueblos lejanos tan próximos a su canto.
Qué podemos decir ante lo inevitable, qué bueno que existen tipos, hombres, poetas, escritores, como Mario Benedetti, en tiempos en que la palabra huele a flores secas, cuando la farándula saca a bailar al mercado, una época barrancoabajo en bancarrota.
Benedetti ha partido con su biografía bajo el brazo: 400 páginas que ha escrito Hortensia Campanella bajo el título Mario Benedetti; un mito discretísimo, y más de 80 libros de poesía, narrativa, teatro, ensayos y miles de crónicas. Fue también un cronista y periodista de su tiempo. Nos deja un legado de hormiga.
A Benedetti no se le puede desvincular de escritor comprometido, hombre del Cono Sur, de su condición de exiliado, uruguayo, de su solidaridad con la vida y el amor, ni a su poesía con el canto popular que lo elevó a la calidad de mito: Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Daniel Viglietti, Sandra Mihanovich, Soledad Bravo y Pablo Milanés.
Las últimas noticias dicen que falleció en su amado Montevideo, desde donde partió tantas veces para regresar siempre, y que será velado en el Congreso de Uruguay en el Salón de los Pasos Perdidos, título de la novela del cubano Alejo Carpentier.
Benedetti fue un hombre en primera fila de las causas latinoamericanas. Nunca cambió un punto ni una coma, ni zigzagueó su acento Sur. Este Mario Benedetti / nació en el Sur / más chiquito / para decirnos / que el Sur también existe.
Los miles de mensajes que han escrito sus lectores en el mundo para saludarlo, más que despedirlo, reconocerse en su obra, agradecerle su enorme complicidad, su manera sencilla de ser, vivir, su compromiso ejemplar, irreductible diría, nos hablan no sólo de un hombre querido, sino de que la poesía y el Sur existen.
Benedetti pertenece a ese Sur entrañable, al de las primaveras rotas, al de los patios de las viejas casas con sus parrones de uvas negras, el de los amigos que compartían hasta su desesperanza, un Sur secreto lleno de voces susurrantes, al Sur que le faltan manos para abrazar, un Sur con rostro Sur, ese que no pierde la memoria y que tiene una palabra en la boca, un acento inconfundible.
La memoria colectiva de Benedetti nos seguirá hablando mientras dure y permanezca nuestra memoria.


Epílogo

Un epílogo tal vez no para terminar, sino para volver a empezar a contar la historia, mezclarla y darle futuro a las palabras. Leí, miraba las imágenes, revisaba tanto material relacionado con un poeta en el mundo en estos tiempos y pensaba a solas que era como un delicioso momento casi obsceno para la poesía como género olvidado y puesto detrás de la vitrina, a la sombra de un lector ocasional, circunstancial, privado, íntimo y en extinción para algunos que llevan estadísticas. La imagen, los comentarios, la vida y la muerte de Mario Benedetti han vivido en las últimas 48 horas una explosión en los medios de comunicación, escritos, mediáticos, en el ciberespacio única, inimaginable para un poeta en estos tiempos. Desde muchos puntos cardinales se ha comentado la obra de Benedetti y su calidad humana y el compromiso personal. A él parecía que le bastaba Montevideo y que el mundo era historia para una nueva generación.

Al ver este fenómeno sobre un escritor emblemático para América Latina y en especial el Cono Sur, aquella generación de los 60 y 70, rota, quebrada, formada por el exilio, sorprende el poder de la memoria que ha formado una obra y de la palabra colectiva.
Benedetti, guardadas las proporciones y pensando que toda comparación es arbitraria, a veces odiosa, es para Uruguay lo que Neruda para Chile: un poeta histórico e irrepetible. El tiempo pasa, sucede, la historia cambia, y Benedetti ha tenido la dicha de morir en paz, es velado con los máximos honores del gobierno uruguayo y el martes 19 (que es cuando escribo este Epílogo) será llevado en marcha fúnebre por su pueblo, obreros y estudiantes, a su última morada. Es sabido de todos que la muerte de Neruda ocurrió en circunstancias trágicas para Chile y que el pueblo, su partido, con el puño cerrado y entonando la Internacional Comunista, lo llevó al Cementerio General para ser enterrado en una tumba anónima en medio de la metralla policial.
Otros tiempos, pero Benedetti en italiano significa benditos, como bien recordara Eduardo Galeano, así que se salvó de una época dura, mala, torva, oscura, y realizó su obra leída y respetada por sus lectores en el mundo. Queda su obra, un par de libros inéditos y una fundación llamada Mario Benedetti, que atenderá a jóvenes escritores de habla castellana. Esos son sus verdaderos herederos, continuadores de su obra
Nicanor Parra, el antipoeta chileno, seis años mayor que Benedetti, le ha despedido con un Artefacto intitulado: “En la hora de su muerte”, publicado hoy por el diario La Tercera. “A lo más que se puede aspirar / Es a dejar dos o tres frases en órbita / Que yo sepa don Mario dejó al menos una: / La muerte y otras sorpresas // ¡Señor mío, la frasecita!”.
Y del Epilogar, desde México el poeta argentino Juan Gelman, otro sobreviviente de la Triple AAA, se despidió de su amigo con una breve carta que dice a la letra: “Querido Mario, te digo adiós pero no te lo digo, te despido pero no te despido, siempre estarás en mí y en el alma y el corazón de centenares de miles de personas que entraron a la poesía por la puerta grande de tus poemas. Hasta luego entonces. Juan Gelman”.
..Murió Mario Benedetti en Montevideo y el planeta se hizo pequeño para albergar la emoción de las personas. De súbito los libros se abrieron y comenzaron a expandirse en versos, versos de despedida, versos de militancia, versos de amor, las constantes de la vida de Benedetti, junto a su patria, sus amigos, el fútbol y algunos boliches de trago largo y noches todavía más largas. Murió Benedetti, ese poeta que supo hacernos revivir nuestros momentos más íntimos y nuestras rabias menos ocultas. Si con sus poemas salimos a la calle —codo a codo somos mucho más que dos—, si leyendo “Geografías”, por ejemplo, aprendimos a amar un país pequeño y un continente grande... José Saramago.
Daniel Viglietti dijo, en la despedida, que “ética cabe dentro de la palabra estética (...). Eso nos enseñó Mario”.
“Mario es una unidad dialéctica difícil de encontrar”. Benedetti “no necesita que lo idealicemos, porque es un ideal en sí mismo”.











Me emociono con las moscas,
sigo su vuelo,
zumbido jodedor,
obsesivo, ingrato, tedioso.
Que no me escuchen,
estoy jodido, me digo,
moscas de mierda,
vuelvan
de donde vinieron.
Rolando Gabrielli©2010

martes, agosto 24, 2010

No se muere impunemente

No se muere impunemente
de poesìa
como nos ha querido
hacer creer este loco
ejemplar de Rodolfo Fogwill,
que aparentemente se esfumò
en una nube de humo,
tal y como viviò
con su abecedario de tres patas,
ojos de rinoceronte
viendo el mundo
en el Aleph de Fogwill.
Rolando Gabrielli©2010

Mis dos lunas

Mis dos lunas
en Limbo City
son noches albas.
En mis manos esas esferas tiemblan,
piensan en su felicidad,
tibias, sigilosas.
Rolando Gabrielli

lunes, agosto 23, 2010



Limbo City es una manìa
de permanecer y no estar,
àmbito  borroso difuso, volàtil,
donde nos  miramos las caras
sin vernos, para què,
ni nos tocamos con el aire,
si sabemos que estamos ahì
frente a la oscuridad
como un paso obligado
y otros ya volveràn con el ruido
de la hojarasca detenida en el tiempo.
Ante el avance inexorable de la ciudad,
yo construyo mi icono de papel celofàn
frente a la bahìa espectacular,
faro de brillante  luz opaca,
con vista al mar,
soy mi propia star, todo el  universo
la galaxia miràndome
y yo, un cometa bajo un cielo azul
inmaculado bajo el aplauso incanzable
de mis enemigos gratuitos,
esos de turno que fichan para la historia
una vulgar crònica policial.
Limbo City, ven, abràzame,
me vas hacer llorar de risa, espanto,
estas palabras las escribo
para los sin memoria.
Un paso en el aire,
es un gesto en el lugar
donde vuelan las palabras.


domingo, agosto 22, 2010

Si el viejo Walt Whitman  viviera
con sus ojos de  mariposa y sueños,
su barba empalabrada  en Brooklyn volarìa
refundando la patria sin odio como en un principio
fue su  verbo para todos iguales sin fronteras,
con su energìa elemental
Grande  el corazòn de este Walt, nada le pertenecìa
sòlo su acciòn en Walt Street Whitman,
ni los riñones o la sangre de la frontera,
ni de nadie es nadie,
un rìo caudaloso por las venas,
el aire de los pulmones personales
abrièndose paso para regresar  cinco mil años despuès,
que no sea tarde que es tarde en la tarde de los ayeres. 
Si Allen Ginsberg viviera como vive en San Francisco,
con sus  hermanos de la Amèrica jodida droga vulnerada,
boca abajo la espina dorsal fracturada de horror y humo,
que aullidos  no aullarìa el esplèndido aullador,
morirìa de la risa frente al W.C. de J.D. Salinger,
y con la matemàtica elemental sacarìa las cuentas,
cuanta mierda  ha pasado bajo los puentes de Amèrica.

Limbo City,
la ardilla busca su alimento
como un soldado que debe superar
la alambrada de pùas,
riesgo y entereza,
frialdad y càlculo,
y es fràgil  su paso como el atardecer
que se llenarà de chubascos sucios
y un sol negruzco digno de agosto
borrarà un incierto presente 
Yo me guìo por el diamante en luz
que brilla en la mano de una niña
que no ignora quien soy y me revela
el camino.
Rolando Gabrielli©2010

sábado, agosto 21, 2010


eBay

Imagen del inodoro de Salinger




¿Un mundo de mierda subyace
o se eleva literalmente hablando?
¿W.C. o J.D., què quieren decir
familiares  subastadores y anticuarios
del talentoso inodoro de Salinger?
¿Quièn se quedarà con sus orines tibios
este verano o los gèlidos del pròximo invierno,
si se  los bebìa el  propio pez banana?
¿Un nuevo pop o pura mierda comercial?
Un millòn de dòlares por este inmaculado trono sagrado
de un solitario que atesoraba allì
con voluntad de hierro sus excrementos cada dìa
y el mundo esperaba sus palabras impresas
como un dios olvidadizo desmemoriado a propòsito.
¿Què dirìa Duchamp, un cazador de fluidos y energìas,
 de su gloriosa boutade, el famoso urinario
 que ahora tiene  compañìa y la mierda està a precio de oro?











Subastan en eBay un inodoro de J.D. Salinger por un millón de dólares

Un comercio de antigüedades asegura haber comprado el objeto en la antigua casa del escritor en New Hampshire

EFE / NUEVA YORK

Día 18/08/2010 - 10.51h

Un comercio de antigüedades del norte de California ha puesto a la venta en eBay un inodoro que perteneció al escritor J.D. Salinger (1919-2010) por el que pide un millón de dólares.
"No pierdan la oportunidad de ser propietarios de un pedazo de historia", recomienda en el popular portal el negocio, llamado "The Vault of Forsyth", que asegura haber comprado el objeto en la antigua casa en New Hampshire del escritor fallecido el pasado enero a los 91 años.

Según la descripción en eBay, este inodoro de 1962 fue "propiedad personal y usado durante muchos años" por el autor de "El guardián entre el centeno", que durante décadas guardó celosamente su vida privada y se negaba a conceder entrevistas.
Prueba de autenticidad
Para incentivar la compra, el vendedor también señala que la viuda del escritor "heredó todos sus manuscritos con la idea de publicarlos. Quién sabe cuántas de esas historias se concibieron y pasaron al papel mientras Salinger estaba sentado en su trono". Como prueba de la autenticidad de la pieza, presenta una carta de la actual propietaria de la antigua casa del escritor en que se da fe del origen del inodoro.
Desde el fallecimiento de Salinger el pasado 28 de enero, han aparecido cartas y otros documentos que han rasgado el velo de misterio que rodeó buena parte de su vida, aunque el objeto puesto hoy a la venta es por ahora el más curioso.

viernes, agosto 20, 2010

Mirta Narosky

Asì es Mirta Narosky, raiz de su color, ojo de su cuerpo y entrañas. Expresa la esfera y el gusano, la luz que la larva enseña, escalera y ventana de sì misma, asciende. Te envìo unas imàgenes de mi ùltima serie, fue lo que me dijo, sin màs explicaciòn. Abrazos y hasta pronto!. Olvidaba,què olvido, es argentina, pintora...RG

miércoles, agosto 18, 2010

Chorlito

En la rama absoluta
del pino inmòvil
su pecho dorado
es la voz,
y entre los pinos,
la palabra
que ahora escribo.
Rolando Gabrielli©2010

martes, agosto 17, 2010

El mito de F en Chile

A propòsito del Premio Nacional de Literatura

Claudio Giaconi puso la vara alta hace 5O años a la raquítica, patuleca, provinciana y manca narrativa chilena. Hace treinta dinosaurios años que leí ese conjunto de cuentos y escuché sólo loas de algunos escritores chilenos, especialmente poetas, que no tenían velas en ese entierro. Lo leí en uno de esos raros ejemplares que aún quedaban en casa de los escritores leídos y avisados. Prosa articulada en una visión alejada de microcosmos doméstico del criollismo. Giaconi se alejó también de la copia de la realidad social.

Prosa que no pertenecía a ningún cuartel literario. La narrativa estaba matriculada al criollismo y realismo socialista, dos caballos de Troya que la arrastraron por la plaza pública del provincianismo y olvido.

Yo entré en contacto con las narraciones de Giaconi a finales de los sesenta, ya el personaje se había esfumado de Chile. El mito estaba en todas partes. Nosotros tan provincianos, que nuestros límites llegaban hasta la Iglesia San Francisco, Il Bosco, Ñuñoa, Estación Central, unas cuantas calles, arrancadas hacia las faldas cordilleranas detrás de un pollo al coñac o de una polola lectora de poesía.

Eran los años dorados sin tiempo, ni lugar, ni espacio, más que el que pisábamos diariamente, con el viento en los pies.

Giaconi vivía en Estados Unidos, se rumoraba, una especie de gran murciélago de los bares neoyorkinos, con una vida de doble fondo, ya para nosotros esa ciudad volaba por los aires con sus inalcanzables rascacielos. Todos sí coincidían en que no había vuelto a escribir, aunque se decía que tenía entre manos una novela que le haría perder el sentido común a la aplatanada sociedad chilena.

En 1954 publica Giaconi La Difícil Juventud y es Premio Municipal de Cuento. Al año siguiente, Nicanor Parra, edita Poemas y antipoemas . Ambos escritores, desde sus propias órbitas, renovarían el lenguaje, la literatura chilena. Todo esto hace medio siglo coincidentemente.

Giaconi como Parra le quitaron la camisa de fuerza la literatura chilena y eso debiera bastarnos para ambos autores. Parra le agregó un nuevo piso a la poesía chilena, buque insigne de la literatura nacional. Giaconi entró a la historia de la prosa chilena, con una obra perdurable. Gogol, Faulkner, Freud, Chejov, lo que sea detrás del autor, pero Giaconi rompió el muro del criollismo y de la fotografía en mal papel de la literatura chilena de los cincuenta y más atrás, con honrosas excepciones.

La poesía seguía su curso en y José Donoso dominaba la prosa sin contrapeso. Esos eran los días literarios de Chile, aunque Donoso, Obsceno Pájaro de la Noche, vivía en la España franquista. Cuentos de Antonio Skármeta, no se perfilaban grandes cosas en la prosa, el fantasma de Giaconi, con su Difícil Juventud.

Paso revista a la memoria y nada notable, con la excepción de Carlos Droguett, abandonado de toda crítica, en el solemne pago de Chile. Pesos livianos, pluma, mosca, nuestros narradores en el Caupolicán, sparrings de los prosistas argentinos, peruanos, uruguayos, colombianos y mexicanos, en ese entonces.

Donoso siempre en la cima, un peso más pesado. Un mundo venido amenos, un retrato de la sociedad chilena, literatura con compromiso de lenguaje, de mundo decantado, sugerido, juego de máscaras reales, Donoso abandona la pintura social, el trazo grueso unidimensional, a esa mirada "casi totalitaria", de un solo ojo, él, no pone límites a su literatura.

Giaconi se había aventurado y era el mundo trasgresor que proponía un grupo de jóvenes emergentes, entre ellos el poeta Enrique Lihn. Abandonaban lo social en la literatura, pero no en la política. De esa generación discutida, con apellido igualmente cuestionado, Generación del 50, surgen Armando Cassigoli, Enrique Lafourcade, Jorge Teillier, quien no se identificaba ni reconocía en ella, Claudio Giaconi, Miguel Arteche, etc. etc.

Giaconi le puso, en verdad, el cascabel al gato de la narrativa chilena que deambulaba con sus piernas cortas Mapocho abajo, desolada provinciana criollista, un hilo menor del caudaloso río de la poesía.
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Esta nota fue escrita y publicada el 2005

Cyrano de Bergerac la luz de la luna
brilla en tu narìz de coliflor,
nada màs imaginario que tus viajes al sol,
hermano, la belleza està en las palabras
y en tu olfato descarado,
 por la tragedia o la comedia,
poeta de Limbo City 
clavado miras en tus ojos
 siglos despuès
al revés de la moneda
 y rubricas con tus falsos nombres
sin saber, el amor, tal vez
de la espada por la ley.
Soldado, poeta, loco,
una mariposa nocturna
revolotea tu puerta
en la secreta noche
sin entrada ni salida.
Es inùtil Cyrano,
los gusanos no dejan nada
ni para otros gusanos

domingo, agosto 15, 2010

La pelìcula de Limbo City

Limbo City,
blanca espuma del celuloide,
algo  de Casa Blanca,
un poco de Nido de Ratas
y al Este de tu Paraìso perdido
todo va en  ruta, olvido, Diosa,
mi eterno preextreno
apareces  y es puro azar
tu trèbol de cuatro hojas
el viejo libreto, flor de un dìa,
yerba sin esplendor
y te lo he contado casi todo
sobre la alfombra roja,
 nadie superarà estos grandes momentos.
Hay muertos que filman dos veces
como extras y no superan una misma escena,
ni los 300 dòlares mensuales.
La pobreza  de no saber que estamos
bajo la influencia de una filmaciòn
que pasarà sobre tantos ojos equivocados.
No mires la raiz de mi escritura,
ni apuntes nada de esta escena, 
se hunde como un pie
en un zapato chino.
Rolando Gabrielli©2010

sábado, agosto 14, 2010

En mi memoria, ramas

En mi   memoria, ramas,
una pàgina  que tù reescribes
Oh verano, ya no estarè.
Un secreto quien regarà
las ramas de mi memoria.
Rolando Gabrielli ©2010




jueves, agosto 12, 2010

¿Què premia el Premio Nacional de Literatura de Chile?



"Esto es lo que aprendí de la literatura chilena. Nada pidas que nada se te dará. No te enfermes que nadie te ayudará. No pidas entrar en ninguna antología que tu nombre siempre se ocultará. No luches siempre serás vencido… No escatimes halagos a los imbéciles, a los dogmáticos, a los mediocres sino quieres vivir una temporada en el infierno. La vida sigue aquí, más o menos igual”. Roberto Bolaño



El Premio Nacional de Literatura de Chile tiene un imán corrosivo en las letras nacionales y nació hace 68 años como un fondo anual para contrarrestar la indigencia para los desvalidos escritores sin protección de ninguna naturaleza, aunque tiene el pomposo titulo de máximo galardón, no ha dejado de ser un lauro para el ninguneo, chaqueteo, sacar los trapitos al sol de ganadores y perdedores, de los eternos postergados y todo ese manejo debajo de la uña oficial del gobierno de turno. Los premios tienen una cierta gracia que otorgan los jurados y sellan una carrera de toda una vida, la obra de todos los años juntos, algo Proustiano, como remunerar el insomnio y desvelo del tiempo perdido y acumulado. Los corrillos entorno al Premio Nacional duran semanas y van subiendo de tono a medida que se aproxima la fecha. Las fichas se van acomodando y todos saben que si no es en esta carrera, habrá que esperar otros cuatro años, porque los premios son bianuales y le corresponde a un narrador y luego a un poeta. Un cicatearía ejemplar para una economía que tiene como afrontar estos temas de la cultura más allá del mercado y del uso de los dineros del Estado en asuntos rentables. El premio debiera ser anual.

Una de las frases más dramáticas se la leí a Pablo de Rokha cuando recibió tardíamente el Premio Nacional, ya se había muerto su esposa y suicidado dos hijos: Ahora para qué, se pregunto el autor de Los Gemidos. El se suicidó posteriormente tras escribir su magistral poema Canto del Macho anciano (Estamos muy cansados de escribir universos sobre universos) y cuando lo velaron en la Casa Central de la Universidad de Chile, me encontré con Antonio Skàrmeta, hoy candidato al Premio y profesor mío en la Escuela de Periodismo en la Universidad de Chile. El muerto hizo un silencio grande esa noche. Pocos gestos vi alrededor del ataúd. ¿O la muerte es tan pulcra que no exige nada? Nicanor Parra no cabía en su pellejo cuando obtuvo el premio, era una canonización de su antipoesía entre la Cordillera de los Andes y el océano Pacifico enmarcada por el desierto de Atacama y los glaciares de La Patagonia. Es memorable la entrevista que le hizo en La Reina, Mario Benedetti y vaticinó a un poeta suicida, que este 5 de septiembre cumple 96 años. ¿Parra querrá enterrar la poesía antes de partir? Qué pocos recursos nos quedan cuando vivimos a la intemperie. Los poetas llegan a tener fama, pero no dinero. El marketing y la máquina de hacer billetes está enfocada a las páginas llenas de palabras que superan las 150, 300 carillas, entretienen, banalizan, cotidianean, hacen fiesta con el yo, manosean la carne, la psiquis, divierten, crean suspenso o simplemente cuentan historias, que podrían ser nuestras propias historias. Los escaparates tienen nombre y color. La poesía tiene que pasar dos/ y tres veces/ por la mano de un lector, / para hacer sombra. /Por un cedazo se escurre / Es sal y agua en ojo ciego/ Radar y luz /sueño si en ti nace/ la palabra trigo/Prueba palabra prueba/mi historia/en un reloj de arena/el espejismo/la sed de una palabra nueva. (Rolando Gabrielli)


Quizás no era para menos, Vicente Huidobro no recibió el famoso premio, De Rokha se había disparado con un calibre 45 un año antes que Parra recibiera su premio y Gonzalo Rojas permanecía en la antesala del limbo nacional. Pero la lista de olvidados es más grande y avergüenza, en especial en la época de la dictadura, que ignoró a dos poetas indispensables de la literatura chilena, como lo son Enrique Lihn y Jorge Teillier. A Gabriela Mistral, como se sabe le dieron el Premio Nacional seis años después del Nobel. Rosamel del Valle, otro poeta vital, absolutamente ignorado, y el mismo olvido con María Luisa Bombal, una narradora de excepción. Todo esto ya es historia vieja, conocida y repetida, pero son los antecedentes de una memoria que vuelve a repetir los mismos errores y pasos de Alzheimer administrado con justicia oficial.

Se dice que Teillier vivía como poeta, pero pareciera ignorarse que creó la Escuela Làrica, todo un mundo poético de resonancia que supera las fronteras chilenas. Lihn, pienso, que también vivía como poeta y ambos partieron pronto, pero dejaron una obra significativa y son puntos de referencia en la poesía chilena e iberoamericana. El Premio Nacional también se perdió a Gonzalo Millán, quien lo hubiese prestigiado doblemente con su innovadora poética.

Qué Sady Zañartu y Campos Menéndez, dos premios de pacotilla, entre otros, nos guíen por un mejor derrotero en el año del Bicentenario. De los alrededor 50 Premios Nacionales, sólo 15 son poetas y Chile, es sabido, es un país de poetas que supera con creces sus fronteras y su poesía renueva la lengua española.

 
Un Premio Nacional es para una obra que nos habla a los chilenos con un lenguaje que crea mundos nuevos, registra la vida y la muerte, la felicidad, los sueños, las pasiones, interpreta una época, da cuenta de ella, asume la voz de los sin voz, guión escrito por un loco que alquila un centro psiquiátrico para darle cuerda a la historia de la locura colectiva. Puede ser un largo monólogo como la geografía accidentada, la memoria, el presente o el futuro, lo real o la ficción. El límite lo ponen las palabras y aún así, sigue existiendo el horizonte. No todo es confites y golosinas o serpentina. La jubilación del Premio Nacional es una canallada. Debieran haber, existir otros mecanismos de selección, sin inscripción y que durante un año, previo al lauro, una Comisión de estudiosos, debatiera el premio a través de términos estrictamente literarios. Puede que un autor haya escrito tres o cuatro obras, pero sean significativas, y no tenga 40 años. Poner un corsé, una camisa de fuerza a un lauro que debiera ser guía de textos de estudio sobre autores nacionales para colegios y universidades. Es más que un absurdo, negligencia, estupidez y desidia cultural. ¿Por qué el Estado no publica una serie de Clásicos del Bicentenario? Más de alguna sorpresa se encontrarían.

 
Ahora estamos en el 2010 y a principios de septiembre se fallará y hay más candidatos que los que recoge la fotografía grupal de esta nota, presidida por Roberto Bolaño, quien tuvo el descuido, poco antes de morir de presentar su candidatura al Premio Nacional, (obviamente no llevaba chance alguna) y preside con mucho derecho esta nueva justa y ajustes de cuentas literarias. Isabel Allende, la mayor best seller femenina del habla española, quien el 2002 tras coger una rabieta en Santiago, dijo que jamás se volvería a postular al Premio Nacional y años después se nacionalizó norteamericana, es la favorita entre las favoritas. Caso único de una candidata apoyada por todos los expresidentes de Chile. Volvió a Chile este año y dijo estar dispuesta a abrirse paso a codazos para alcanzar el máximo lauro, porque "se lo merece". Roberto Bolaño fue lapidario especialmente con ella al llamarla "escribidora". Allende replicó cuando el autor de 2666, ya no estaba en la palestra: "Me tenía un odio parido. Fue uno de los que dijo las peores cosas", atestigua. ¿Leíste sus libros, te produce algún respeto lo que hacía?, pregunta la periodista Leila Guerrero, de La Nación de Argentina. "No, ninguno", responde Isabel Allende. No leíste nada, insiste la reportera. "Eché una mirada a un par de libros y me aburrió espantosamente. Agrega Isabel Allende que "tras su muerte, nadie la recordará. "Los nietos, con suerte", dice. Y extiende el olvido a todos los escritores. Bueno, comenta la periodista, de Borges alguien se acuerda. "Unos cuantos... gatos. Cuatro gatos que se morirán y no se acordará nadie. De Cervantes se acuerdan otros cuatro gatos porque se los obliga a leer el Quijote. Nuestro destino es perecer. Los escritores que perduran son Shakespeare, Homero. Hablan de las pasiones, de la envidia, y en esos grandes temas un escritor encuentra la inmortalidad. Pero todas las demás pequeñas historias son pan para hoy y hambre para mañana. No queda nada". En mi opinión, siguiendo a Allende, ella ha dicho que recibe muchos textos inéditos y que prácticamente no los lee. Nunca he leído o escuchado una entrevista de ella, donde hable de literatura, tendencias, lenguaje, todo lo que comprende el mundo literario.

 
Germàn Marín, a su derecha, en la fotografía, es un viejo amigo de décadas, de los setenta, librero, autor de diversas novelas post golpe y a pesar de ser reconocido y contar con sus lectores, el oficialismo no lo tiene en la lista. Diamela Eltit, flamante ganadora del José Donoso, hace horas, renunció a su candidatura en esta oportunidad al Premio Nacional, lo que abre aún más las puertas a la Allende, que representa a las féminas, el feminismo y a su enorme aureola de winner y "antimachista doctorada". Todas íbamos, pero no podíamos ser reinas, parodiando a la Mistral, quizás diga Isabel Allende.

 
A la derecha, haciendo marco con la fotografía, el inefable Enrique Lafourcade, el único candidato de derecha pura, un delfín de la dictadura de Pinochet, el más anciano de todos, con una obra voluminosa, en las postrimerías de su tiempo, el más irónico de todos los postulantes. Podría ser una salida, para un gobierno de centro derecha, pero temo quedará en la estacada frente a la mujer que ha enviado Hollywood a la larga y angosta faja, donde un premio de literatura se viene a pelear como un Oscar. De barba, a la izquierda un viejo profesor de inglés del Pedagógico de la Universidad de Chile, Poli Dèlano, amigo en ese entones, del círculo de Neruda por relaciones familiares, autor de una treintena de novelas y cuentos, exiliado en México y residente en Nueva York. Su amigo, mi amigo, el poeta Efraín Barquero, último Premio Nacional de Literatura, no viajará a Chile a votar porque está enfermo en Francia y ha cedido su voto al poeta Raúl Zurita, ex esposo de Diamela, quien ya no está en el sorteo, la tómbola literaria chilena. 14 millones de pesos y una pensión vitalicia de unos 600 mil pesos mensuales.) El dólar anda en los 500 pesos, pero puede bajar y subir, es una moneda ascensor que usa paracaídas, flotador, traje de buzo y de alpinista) Barquero dijo, mi voto es para Poli Dèlano, amigo de toda mi vida y me consta, nos reuníamos en las largas noches de la bohemia santiaguina en distintas casas en Ñuñoa o en la Sociedad de Escritores de Chile (SECH), entidad que impulsó el galardón con el apoyo del presidente Pedro Aguirre Cerda. ¿A quién transferirá el voto el poeta de Purgatorio, Raúl Zurita? ¿Todos los caminos conducen a Sausalito? ¿El premio es una cuestión de género? ¿Quién cortará el bacalao del Premio nacional 2010? Está la autoridad del Estado, -Ministro de Educación- universitaria, (Universidad Católica y de Chile) el último escritor laureado y la Real Academia de la Lengua. Los cinco jinetes del jurado. Ninguna mujer es miembro. Sólo un escritor. En la puerta del horno se queman los panes más horneados. El jurado está vivo, como el mundo de Bolaño, "y nada vivo tiene remedio y esa es nuestra suerte"


Falta en la foto, por un descuido, porque escribo a control remoto a miles de kilómetros, con la distancia del tiempo y de los metros cuadrados, millas para otros, el profesor de Estética también del Pedagógico, Juan Guzmán, un terror para los alumnos de castellano que debían memorizar un capítulo del Quijote. El Pelado Guzmán, era su apodo, no dejaba volar un pensamiento fuera de su clase y dentro de ella sin su autorización, la Estética se arrodillaba en silencio. Puede haber otros candidatos, pero siento que de este muestrario, con la excepción de Diamela Eltit, que no va en esta oportunidad, debe salir el ganador. (Todo acto generoso e inteligente, merece un paréntesis, y creo que Diamela Eltit, a quien no conozco, se separó a tiempo de un premio con muchos bombos y platillos). Cuantos repetirán al final de la jornada, el emblemático verso nerudiano: será de otro como antes de mis besos. Me refiero al lauro.

Un Premio Nacional no lo debiera darse después de los 50 años, porque se transforma en los pies del ataúd. Algunos candidatos frisan los 75 años, otros superan los 80, y esto termina siendo lo más parecido a una maratón en el desierto de quien aguanta más sin agua, pero al final se muere de sed. Que penoso deben ser los cementerios de elefantes blancos. ¿Menos que los escritores transformados en empleados públicos?

Un escritor debe escribir, aunque le duelan las muelas. Los premios son necesarios cuando comienzas la carrera, no cuando te llevan en una silla de ruedas a aplicarte los santos óleos al altar dudoso del azar. Escribir es la consigna hasta con guantes de box. No olvidar el gusano de la poesía, es mi mensaje.

No voy a vaticinar, lo que parece ya un hecho, pero sí diré que el próximo Premio Nacional de Poesía del 2012/¿Habrá mundo?, será Oscar Hahn, un poeta extraordinario, clásico, chileno, nacionalizado norteamericano, pero su poesía y lenguaje, son chilenazos, aunque provenga de la tradición española del Siglo de Oro, y sin duda de la chilena, que contamina como el smog de Santiago hasta las pupilas de Bécquer.

Habrà 2012?/què dicen los Mayas/con su red de pescadores/ inframundo/inframundo/atrapados o nadaremos/por las aguas/del mar y cielo juntos/àngeles de un mismo vuelo/No sabemos, no sabemos/la publicidad inunda todo/la mentira/que se repite sin ojeras/sonriente/ufanándose con su diente de oro/ reluciente espejo le haces brillar/la falsa sonrisa/a la muerte. (Rolando Gabrielli)



Epílogo

Detrás del premio está la historia de la literatura chilena y una pasión de pertenecer a ella, registrarse. Me gustó el gesto del autor del magnífico y revolucionario libro de cuentos, La Difícil Juventud (1954) Claudio Giaconi, tenía 27 años, y se perdió en la bruma de los bares de Estados Unidos y convirtió en leyenda, ausencia, mientras escribía por tres largas décadas una interminable y misteriosa novela intitulada F. Autoexiliado, recibió una L en su pasaporte a control remoto, cortesía de la dictadura por sus escritos, para variar, y no sólo vivió en NY, sino estuvo en París, Roma, Bruselas, México, como periodista y viajero. Un mito alejado de la farándula que regresó por fin a Chile en 1990. La vida se le iría por el humo del cigarrillo el 2007. Un paréntesis con quien le puso pantalones largos a la narrativa chilena y forma parte de una historia sin el gran premio.

Tres países influyeron en Bolaño. Chile, México, España, pero sobre todo las lecturas obsesivas que hizo de sus autores favoritos, los que empujaron su vida, mundo y aventuras hacia la novela, el cuento y la poesía. Se autoproclamó latinoamericano y por patria identificó a sus dos hijos. Fue obsesivo en sus gustos y disgustos literarios, que expresó contundentemente. Irónico, mordaz, sarcástico, sin compasión por quienes no sentían simpatía ni admiración.

Desde luego no todo es literal en Roberto Bolaño y el duro epígrafe que lleva esta nota, representa un sólo ángulo del tema país que despedaza como un tigre acorralado, sobre todo, del afecto o desafecto que tiene por Chile, donde nació. La influencia de Parra, Lihn, es notable, y las mismas residencias nerudianas, como las lecturas borgianas, cortazarianas, alemanas en todos los sentidos de la lengua y del gran crucigrama de la literatura. No así la narrativa chilena, no la veo por ningún lado. Cosas veredes, Sancho. ( La verdad, el paréntesis vuelve ameritarlo: no tuvimos en su oportunidad narradores como Rulfo, Onetti, Cortázar, Borges, Gabriel García Márquez, Carpentier, Vargas Llosa, Cabrera Infante y dejamos sólo al gran Pepe Donoso, hasta que llegó Roberto Bolaño) Y con este telón de fondo, RB se enfrentó al establecimiento literario azteca, chileno, español y las "vacas sagradas del boom latinoamericano" Es una lógica de supervivencia plantar picas en Flandes, asesinar al padre y a la madre, a quien se pusiera por delante, para encabezar la nueva manada. Neruda no escapó del ojo de Bolaño, y se transformo en obsesión contra el Pope de la poesía chilena. Si le hubiesen levantado una estatua como a Pushkin, pienso que Bolaño la habría intentado derribar.

Es mi punto de vista, no tengo generación, ni barranco que me ataje, por eso una lengua sin pelos no necesita ir a un peluquero. Que de los 70 fracasados, los ochenta tortuosos, los 90 con smog, o del fin de siglo sin más patria que la palabra. Quizás la memoria se transforme en la cucaracha de Kafka y publique sus propios poemas, aquellos que jamás podrán ser incinerados.
 Rolando Gabrielli©2010

miércoles, agosto 11, 2010

Noè, Noè, viejo

Noè, Noè, viejo
Las especias, viejo, las especias
escapan de tu imaginación,
los frutos y las semillas,
el mar sube Noé,
todo por las nubes,
el ajo, la papa y el ají,
picante escenario, eh!,
menudo oficio sazonar
la sobrevivencia en la tierra,
con las olas en alta mar
y son los aromas,
los cuerpos de azafràn,
mis amapolas y almendras favoritas,
estos frutos, estas flores, raices
que desconocen tus iracundas olas.
No bajes con tus bestias,
la noche se puede despertar.
Rolando Gabrielli©2010

martes, agosto 10, 2010

HELIOS BUIRA, en el Bellas Artes de Lujàn

Carta Anònima
No he sabido nada de ti,
nada de mì
Ambos sabemos lo mismo
Por si no has leìdo:
los cientìficos descubrieron
los secretos del Triàngulo de las Bermudas
Todo el misterio ha desaparecido
(Esta carta ya no se perderà)
Simples burbujas de gas metano, te digo,
irrumpen desde el fondo del ocèano,
ya nada es estable, como el amor,
y ascienden hasta los vuelos màs invisibles.
rolando gabrielli©2010

Todo tiempo es memoria

Todo tiempo es memoria de su propia imagen,
se repite como el cìrculo que la piedra abre
y una circunferencia cierra una y otra vez
sin proponèrselo muda ciega en el agua.
Todo tiempo es memoria sin proponèrtelo.
Rolando Gabrielli©2010

domingo, agosto 08, 2010

Los suicidas del sauna

Con esta foto estreno mi carpeta de imàgenes. Todas fueron borradas finalmente por el "tècnico en informàtica", aprendìz de suicida, cuando se debatiò por màs de una semana con un artefacto rudimentario que sòlo reclamaba reformatearlo, eliminar unos virus instalados por los carniceros chinos que intentaron reparar la màquina  e instalar un antivirus. Soñè varias  noches que le arrastraba desde la màs profunda raìz de su estupidez, del lado invisible de su sentido comùn, de los pulgares ocultos de la  irresponsabilidad, aquel lugar selecto donde muchos guardan la perversidad, allì, desde ese sitio  eriazo donde las neuronas ya  no funcionan. Pero sòlo sentìa el viento de mis dedos  agarrotados por no alcanzar la cabeza, los sentidos - el comùn especialmente- difuso en  algùn  agujero negro  de la galaxia humana. Vì como un àguila le arrancaba los ojos y un mono le pelaba un banano frente a un Realty Show, que elogiaba la inteligencia de los macacos. Cuando comprendì que ya todo era inùtil, porque habìa otra vìctima a la cual le habìa borrado todas las direcciones y huellas visibles de un Black Berry, y ese era su propio jefe, comprendì que en Limbo City todo es posible y que yo soy una brusca en el temporal de la nada. Estaba màs seguro en el triàngulo de las Bermudas, comprendì ese atardecer tropical de rostros  y rastros vacìos, donde la huella marca su propio olvido. Ahì  supe que lo mejor era cerrar un capìtulo màs, sobre todo,  cuando el fracaso estaba anunciado de antemano. Una devota en la fe ciega, complacida ante una circunstancia que se extendìa por obra y gracia de la negligencia frente a  sus propios ojos, sentenciaba que en la vida siempre hay vìctimas y victimarios. Eso me hacìa ver rodar la cabeza de un cordero del sacrificio en papel machè, donde se perdìa toda la autenticidad del rito y la espreranza de salvaciòn. Sugerìa que arriba estaba la soluciòn y el cielo como el opio alucinaba esta hija de la adormidera, flotaba en el humo del làtex blanco y lechoso con sus peregrinas interpretaciones. Hay muchas palabras que es mejor que se las lleve el viento, antes que cosechen tempestades. En Limbo City, pareciera que las palabras no se conocen entre ellas, rebotan y caen como basura còmica y son irrecicables, restos de  pompas de jabòn. Nacen obsoletas, se desarticulan, deterioran, marchitan  fuera de la lengua. No las rescata ni el 911. Tantos lectores de un sòlo libro, para una neurona oscura como una aceituna violàcea. Quien tenga  la posibilidad,  perdone a los estùpidos, por nacimiento o adopciòn y les otorgue un salvo conducto, porque lo necesitaràn.
Los dìas traen sol, lluvias intensas con tormentas elèctricas, nubes locas, cielos grises, una agenda propia de la informalidad climàtica de nuestra època, que va agudizàndose. Alguien dirìa, hay problemas màs reales que algunos cientos  o miles de fotografìas personales perdidas. Deja las imàgenes a la memoria. El ser humano es un suicida mayor y en gran escala por medio del refinamiento de sus guerras y el caprichoso manejo de la naturaleza y sus recursos para satisfacer su poder, lujo y dominio. Siempre ha sido asì, responderìa un habitante de Limbo City y ello no cambiarà. Me detengo frente a una piedra cada dìa y le pido por favor que se haga un lado. Al principio creì que no me escuchaba y avanzaba hasta tropezar y caer. Despuès me fui dando cuenta que no estaba en ella que yo tropezara y decidì pasar por el lado. Ahora se ven mejor mis rodillas y la punta de mis zapatos. La piedra se rìe, a veces me saluda. Ya no se le ve tan humillada, ni se siente responsable de la estupidez humana. Estoy seguro que me quiere decir, por fin entendiste. La piedra està en tu cabeza, es cuestiòn de actitud. Pero es  de una amabilidad y comprensiòn exquisita, prefiere el silencio y saberse comprendida que nio es una piedra en el zapato, sino parte del paisaje, algo natural, como los buenos dìas. Ambos salimos ganando de alguna y muchas maneras. Pisar una piedra es un acto de soberbia, me dije, a partir de ahora. Què derechos tenemos sobre el terreno que habitan, su capacidad de permanecer en un mismo lugar complacidas con lo que les alcanzò de la reparticiòn del mundo. La naturaleza es sabia: una piedra remueve el silencio y se aferra al principio de soledad compartida con un mismo paisaje. La piedra agradece el dìa que alguien la mira con buenos ojos, reconoce su valor y si es de rìo, que la dejen en su curso como si no existiera otro lugar para permanecer  intacta o entregada al suave desgaste del tiempo.
La foto que preside esta nota  muestra al ruso  Vladimir Ladyzhenskiy y al  finlandés Timo Kaukonen, campeòn cinco veces del Torneo Mundial de Sauna. En este torneo tràgico,  el ruso falleciò dentro del sauna a 110 grados y el  finlandès se encuentra en estado crìtico. Según las reglas, el sauna debe estar a 110 grados,  y se debe  agregar medio litro de agua al calentador cada 30 segundos. El último  en abandonar el cuarto es el ganador. Esta vez un cadàver y un moribundo, que de acuerdo a ùltimas informaciones està fuera de peligro. Como en Finlandia se inventò la palabra sauna y es un deporte nacional, es probable que vuelva a estas pistas del relax en  extremo. Ahora se encontrò con un cortocircuito, del cual se salvò, mañana no sabemos si habrà una nueva oportunidad
Desde tiempos inmemoriales el hombre busca realizar  proezas, hazañas y crea torneos, competencias, se anima en verdad  a batir algùn rècord, a superar  cualquier desafìo  y se empeña en alcanzar cimas, velocidades nunca antes efectuadas. Este bìpedo, animal en dos patas es un Guiness Rècord por naturaleza. Alguien lo formateò para alcanzar y obtener alguna famita, un lauro, ser estrella, empinarse por el hombro del vecino, lucir el mùsculo, obtener alguna ganancia, ser parte de algùn registro, convertirse en posteridad. El idiota se las cree y no hay obstàculo para sus metidas de pata. La historia està màs que plagada de estupideces ya històricas, porque pasaron a la historia, donde todo se vuelve a repetir, como si se hubiese olvidado.
Mientras el ruso y el finlandès se achicharraban a placer, duraron màs de 6 minutos en el sauna del infierno, a unos 180 kilòmetros de Helsinki, sin ceder para levantar sus nalgas competitivas y salir por la puerta de la vida, Rusia es arrasada por  decenas de incendios bìblicos y el mundo, Oriente-Occidente, pende de un hilo nuclear, como lo han dicho  diversos especialistas. No hablemos de la epidemia del desempleo en  Europa y Estados Unidos. De la peste bubònica de la falta de confianza y el miedo. De los muros que han crecido como hongos despuès de la caìda del de Berlìn. No he visto los resultados de la bolsa, Los domingos no funciona ese universo futurista que nos tiene en vilo y  donde estamos bajo la alucinaciòn de un deseo frustrado. Son los suicidas del sistema, algunos lo llaman salvadores, pero juegan a su propia ruleta rusa. Las inundaciones en Pakistàn y la cadena de tragedias climàticas globales, con  desprendimiento de glaciares, hundimientos de islas, Tsunamis, (maremoto es tan ruidoso e impactante, terrorìfico el tèrmino) y el sol que trae su propia agenda. El derrame de petròleo - la fuga de 5 millones de barriles del pasado 20 de abril- en el Golfo de Mèxico por "accidente o negligencia" por parte de  la compañìa britànica BP, British Petroleum .
El cìrculo de la naturaleza no lo cierra una campana en el Golfo de Mèxico, ni nadie lo cuadra, pero el paso equivocado del hombre tal vez, se encargue del propio hombre.
Rolando Gabrielli ©2010