miércoles, enero 11, 2012

Cada època tiene la poesìa que se merece...








"En cumplimiento de mi tarea de poeta de brindar una palabra al mundo y mirar al universo con ojos nuevos y descubrir la verdad oculta en el lenguaje y todas esas cosas, acabo de crear mi primera palabra." Marina Kogan


Quizás el mítico sobreviviente beat, Lawrence Ferlinghetti, allá en San Francisco, en su City Lights, incline aún su antigua cabeza, pero no sus palabras, ante la poesía. ¿Nadie da hoy un cinco, ni un diez por un poema? Es probable que ya exista un callejòn vacío para las palabras y una imagen luminosa y engañosa  desafíe al màs osado calígrafo de nuestra época. No todos pueden estar en la jugada de la poesía, es cierto, la era digital manosea la imagen y corrompe la palabra. Es un signo de nuestros tiempos, qué palabras para un locutor convencido de la frivolidad de su filosofía.
El poema es màs viejo que la Coca Cola y permanecerá, digo a mis discípulos, oyentes callejeros, en bares de la ciudad. Escuchan  atónitos, atontados, como si un murciélago revoloteara por sus cabezas y polinizara con sus neuronas otras vidas. Las verdaderas palabras siempre encontrarán su sitio, o al menos lo intentarán. Las que me persiguen en las noches insomnes, son tercas, tenaces, arbitrarias, rabiosas, dulces viajeras sobrevivientes de  todas las migraciones. No tranzamos ni un maravedí, florín, rupia, o la màs depreciada de las monedas. El poema conoce mejor que nadie sus palabras. Sabe su propia receta, que nunca es la misma.
Sigue siendo un misterio como la poesìa sobrevive en la mesa de cuidados intensivos. Editoriales, agentes, el mercado, la manosean y exhiben como una anorèxica en el mundo de las letras.
En este pequeño libro, como las viejas portadas clàsicas del Libro Rojo de Mao Tsè  Tung, Ferlinghetti dice algunas cosas. Poesìa es estar de pie, todo un mensaje al mercado, esa mano invisible que ordena y saca las cuentas a su manera en unos cuantos bolsillos. En una palabra, no bajar el velo invisible de la palabra. "Sè un cronista del espacio", apunta el poeta norteamericano autor de esta Poètica como Arte de Insurgencia. Dar una mirada al mundo fuera de nosotros, reinventar la idea de la verdad y la belleza. Cuestiona a los tipos que representan a Dios, a los intermediarios, pareciera, de la fe, nos dice Ferlinghetti en su lenguaje. "Un poema debe cantar y volar contigo" Las palabras deben salvarte, fertiliza nuevamente la imaginaciòn. El poeta quizàs, tù, como un pàjaro que canta y no una cotorra. Nos insta a mirar la eternidad, no  la noche estrecha.
La vida es un sueño real. Cada època tiene la poesìa que se merece.
  • La Poesía es una santa, la última resistencia
La poesìa erecta en sì misma  y tiene un fin, para este cronista de su tiempo, poeta pùblico y provocador. Nos habla de un Poeta total, portador de eros y libertad, de una poesìa que describe lo establecido, y critica, sin duda, lo reinventa y pone al servicio de la imaginaciòn. Para Ferlinghetti, compañero de ruta de Ginsberg y Kerouac, siempre he pensado que la poesìa es una santa, y por eso el poeta es un bàrbaro subversivo.
Asì escribe Ferlinghetti desde  San Francisco y su religiòn es el compromiso con las palabras comprometidas con el hombre. "Compromètete con algo que no seas tù mismo", sostiene el viejo beat. No destruyas el mundo, a no ser que tengas algo mejor para reemplazarlo. La poesìa, enfatiza y advierte Ferlinghetti, es la ùltima resistencia.
Ferlinghetti  tiene 93 años y sigue disparando con el mismo ruido que hace el polen de los abetos cuando cae en los rìos. El mundo, a decir verdad, por las crònicas màs optimistas, por las aficiones de los jòvenes a monologar con las màquinas, a suspenderse  en la inocencia de una mata de marihuana o pincharse una dosis de heroìna, a no leer màs de dos o tres frases y escribir còdigos màs complejos  que los hombres de las cavernas, no tiene en su agenda ni la frase menos poètica o tonta del dìa. Ha muerto una falsa Mona Chita en pleno siglo XXI, descendamos de la rama con cierta elegancia. La poesìa es una empresa inùtil, que lo digan las editoriales, los agentes, escaparates, los medios impresos y virtuales, las televisoras, las conversaciones habituales, los foros, universidades, las radios, cualquier parlante o amplificador de palabras. ¿Y las redes sociales, dónde las dejas? Inútil para quienes adoran las generosas  plusvalías de los Best seller. Y otros, levantan un altar a la trivialización, al ritmo absurdo de los 45 caracteres, rinden culto a la banalidad  y han entregado  todas sus energías, conocimientos  a la fuerza de sus dos pulgares a lo peor del   mundo digital.
Lo que no vende no lo sostiene el escaparate del mercado. ¿Esta situaciòn la podrìa entender el Dante, Shakespeare, Rimbaud, Francois Villon, Donne, los clàsicos poetas chinos que sostenìan el mundo con las palabras? ¿Y Mallarmé, dónde lo dejamos? ¿Hay tanta prisa por abandonar la  realidad? Nada puede seguir siendo igual aunque utilicemos el mismo horno. Un espejo roto no vuelve a encontrar su imagen aunque   le busquen repuesto a su fachada. Los anónimos, clásicos inmortales, no entraron en este juego de vanidades. Decidieron suscribir  todos los silencios, como si el papel blanco les representara  e inmortalizara en la voz de los que seguimos repitiendo sus hazañas contadas a través de los tiempos. He compartido por décadas el anonimato, primero inédito, y después como escritor fantasma. Si algún día me les aparezco como una sábana, queridos lectores, ese puedo ser yo en uno de mis tantos trajes. Sobrevivir, es un oficio de carne y hueso. La otra carne a la carne. La última carne, para el gusano, es un acto natural, inevitable, si  no prefieres las cenizas.
¿Sylvia Plath, decidiò asfixiarse en un horno y no seguir esperando que la poesìa cambiara nada? La lista es tan larga como la historia de la poesìa, de quienes sucumbieron a la realidad de sus propias palabras y al mundo que les rodeaba. El vaso de cicuta de del que solo se que nada se, fue realmente un acto poético. Pienso en quienes como Serguei Esenin se cortaron las venas por la poesìa, su època y vida, o Alejandra Pizarnik que se despegò del aire que la sostenìa. Y Mayakovski que se disparò en el corazòn. Celan, se lanzó desde el Puente Mirabeau en París. Alfonsina, ahora vive en el mar. En Chile, Pablo De Rokha, Alfonso Alcalde; Argentina, Lugones; Asunciòn Silva en Colombia. Poetas asesinados como Martí, García Lorca,  Roque Dalton.  Autodesterrados como Vallejo y la Mistral. Poetas que murieron en la adolescencia de su poesìa, y  todos recorrieron casi un mismo camino: escribieron. Arrinconados algunos porque las palabras no dan para tender una cama, sino el volátil mantel de la poesía. Todo esto es historia, pero se repite. ¿No hay un  callejón que tenga una salida?. El túnel siempre nos engaña con su  luz al final  de la luz màs oscuridad. La palabra no tiene  sòlo un sentido y cada època marca su propio destino. Poetas exiliados como el Dante, Brecht,  Machado,  Gelman;  poetas exiliados dentro del Chile exiliado, poetas de la diáspora. Casos inclasificables como E. Pound. Poetas  que desaparecieron en la noche de la poesía como el Conde de Lautremont.  Artaud, Tralk, Blake, vivieron sus propios sueños como tantos otros y los compartimos en bares,  la universidad, en los pasillos y cuartos de pensiones deplorables y adolescentes. Los poetas cargan sus ruinas y victorias, saben de batallas interminables, por eso la poesía es tenaz como la velocidad indescifrable de un colibrì. El poema también se sostiene en el aire, es   moneda de uso corriente y destino incierto. ¿La palabra como una broma que no tiene precio en el mercado?
  • Un aire de familia en las palabras
Poetas de la Corte, descorteses, ninguneados. Poetas del establecimiento. Poetas de culto y ocultos. Poetas de palabra y sin palabras. Poetas de fondo y que tocaron fondo. Poetas taciturnos y de turno. Poetas convidados de piedra y bajo las piedras de Chile.
Artaud me impactó siempre por su oscura lucidez transparente dolorosa, un artista nacido de sus obras, no parido por su madre, afirmaba. Se perdía en su pensamiento, como cuando se sueña,  escribió en Fragmentos de un diario  del infierno, y consideraba que la vida es arderse con las preguntas. Decía que su pensamiento lo había llenado poco a poco una luz de fin de mundo. Una afirmación para este tiempo. Es como el árbol de su poema : "se come al corazón oscuro de la noche". Huésped de manicomios, su mente nunca dejó de pertenecerle. Le saluda mi pensamiento, se despidió una vez  en una carta de su doctor.
No todos los caminos conducen a la poesìa. Joyce, Bolaño,  muchos como Garcìa Màrquez, se transformaron en narradores cèlebres, abandonaron la  clàsica poesìa en tiritas de versos verticales como escaleritas sin  tierra ni cielo ni aire. El propio Borges  privilegió sus ficciones. ¿El mercado debiera estar agradecido de  estos "trànsfugas"? Comenzó la mayoría con tibios, pálidos poemitas en el verdor de la adolescencia, que no cuajaron.  Las razones tienen mucho de razones conocidas. La lista es larga, porque  inconmensurable es la tentaciòn de la poesìa. El paraíso pareciera màs cerca de las imágenes, pero está plagado de buenas intenciones, el que con certeza nos lleva al infierno. A los màs  grandes narradores se les nota el paso de la poesìa por su prosa. ¿Hay un aire de familia en las palabras? ¿Por qué se fue Adolfo Couve, ahora que pienso en este aire de familia, a vivir y morir en la marginalidad? Dice que le hubiese gustado ser poeta, él, narrador y pintor le otorga lo más esencial a la escritura poética.  "Yo no soy poeta y es lo que me gustaría haber sido, porque es lo más grande que hay. Es la musicalidad más grande que hay, es el contacto más grande con el misterio. Me encantan Eliot, Pound... Me fascina cómo Eliot, por ejemplo, mete el discurso cotidiano con los retazos de historia y cómo hace eso verídico. Yo me acerco con mi prosa lo que más puedo, y quiero llegar lo más cerca que sea posible de la poesía... me gustaría arrimarme a ella." No hay duda que fue y vivió como un poeta y debiéramos rescatar su obra, la elegancia de su trágico destino.
 Se le asigna toda la eficacia al lenguaje poètico, la revolución misma de la inefable palabra, y se le despoja de  toda importancia al mismo tiempo, festina, anula, y rinde algunas pleitesìas subalternas en juegos florales, concursos que llegan hasta el Nobel. En medio del smog literario, de las palabras discapacitadas, del lenguaje atronador y atroz de la farándula, siento escuchar cantos de sirenas auténticas en las márgenes del río Mapocho que nos recorre a aquellos que ya no estamos aquí ni allà. Esto es un asunto casi personal. No debe inquietar ni preocupar  a ningún lector, que no sepa de que estamos hablando o si de hecho lo hacemos. ¿La ropa sucia de la poesía se lava en casa? Inclusive, es recomendable que sea una casa tomada por la  poesía  y que sea juez y parte. Nada de medias tintas para lo que ya conocemos o estamos por develar. Es un río tinto de palabras cuajadas a borbotones, decantadas, fluidas, despiertas en las dianas y campanas y silencios màs precisos. Poesía de andenes, pensiones, bares, de noches sudadas, sedadas en la palabra, corregidas una y otra vez, con huella de mula tenaz sobre una misma huella que no puede borrarla ni el áspero invierno nevado. También se filtran las palabras en un reloj de arena que sabe solo de su tiempo y  a lo sumo abarca unos cuantos granos más que se convertirán en polvo de cronos.

  • ¿Una palabra puede devastar el mundo?
La alquimia del poema y de la poesía es tan antigua como el futuro mismo del género. El oro del poema es su lenguaje, la relación de sus palabras nuevas para decir lo no dicho, trascendente, objetivo, popular, una chispa que no se había encendido, interpretar también una época, no alejarse de la humanidad del hombre y de las cosas. Ser parte esencial de la vida.
 T. Adorno, filósofo y esteta alemán,  elevó a la poesía a la categoría de una expresión humana tan superior, que llegó a decir, que ya no se escribiría más poesía después de Auschuitz, una frase con contenido de lápida, un absoluto verbal, una doble sentencia de muerte para el espíritu humano. El ser humano ya no merecía seguir escribiendo poesía, según Adorno, algo ya muy repetido y conocido. ¿Un mea culpa alemán? ¿Un exabrupto a secas? ¿Un reconocimiento a la poesía como arte mayor?  ¿Por qué la poesía debía desaparecer después de Auschuitz? ¿El ser humano carecía ya de sentimientos? ¿Adorno quizás quiso decir que si moría el hombre de una manera infame, también moría la poesía? Mientras exista un hombre en la tierra, no morirá la poesía, porque forma parte de su imaginario, es una manera de relacionarse  con el mundo, la naturaleza,  la cosas que lo habitan y que  él mismo ha construido.  ¿Vasta mirar hacia el cielo o caminar por la tierra para hacer un poema? Quizás no, pero ahí está la poesía en el olor al pasto recién cortado. ¿Es la razón de ser del espíritu? Una frase común: todo tiene poesía.  El viejo verso romántico intepretativo le asigna universalidad a la poesía cuando dice: Poesía eres tú. Singular y plural, la focaliza, pero somos todos o podemos serlo. La poesía es una pulsación constante, un fluir, es ese toque único y que hace  diferente al poema y la comunicación. No hay màs palabras para ese poema o texto. Alguien las rumió en el mar, la montaña o en la ciudad, en una biblioteca, en un cuarto, allí donde surge la pulsaciòn libre de cualquier otra intervención.
 En los campos de concentración nazi murieron  más de un millón de gitanos, comunistas soviéticos, parias, gente desconocida que nadie recuerda aún ahora. En la Segunda Guerra Mundial murieron 27 millones de soviéticos; 15 millones de chinos; 9.8 millones de alemanes; 500 mil norteamericanos; 6 millones de judíos; 3.5 millones de japoneses: 1.7 millones de yugoslavos; 1.5 millones de hindúes etc.etc. ¿Hiroshima y Nagasaki fueron un regalo de Dios? ¿El genocidio  español en América latina durante siglos cuántas vidas costó al joven continente americano? ¿La esclavitud  salvaje, despiadada, sin nombre de Àfrica, qué lugar ocupa en la historia de los genocidios?  ¿La Guerra Civil española?  J Stalin cargó con sus muertos incontables en Siberia. ¿Viet nam? ¿Los genocidios de las dictaduras latinoamericanas? ¿El genocidio de los pueblos indios de Estados Unidos?  ¿Palestina?  ¿Ruanda? ¿Irak? ¿Afganistán? Los daños colaterales saben a cuantos han muerto en casamientos, velorios, iglesias, vecindarios, sentados frente a su casa esperando alguna salvación.  Memoria, memoria, sin contar las revoluciones. Después de cada acto de barbarie del hombre es cuando màs debemos escribir poesía, registrar la historia para no olvidarla y humanizar la bestia que suele dirigir los destinos del hombre. La poesía no es un adorno, sino parte esencial del espíritu humano y de su vida cotidiana. ¿Cuánto pesa en la historia un gramo de poesía? ¿Un verso? ¿Una palabra? Puede vastar una palabra para devastar el mundo.
  • ¿Año Maya u Orwelliano?
Toda frase corre el riesgo de llevar y contener su propia retórica. Este es sólo un ángulo, a la poesía finalmente la alimenta el amor. Por cada tragedia humana, también existe un acto poético. La poesía es vida y atentar contra ella, es hacerlo también contra la poesía.
 Objetividad/subjetividad/este es mi Manifiesto/Todos a un mismo hueco/precedidos de un mismo polvo/Huesos, el camino es uno/lo bifurca infinitos pasos/de vivos y muertos/Mariposas revolotean/gusanos golosean/El poema es carne/palabra fértil/ seguirá al vivo/al muerto/parlando.
No nos hagamos cargo de la ausencia de  poesía. Es un error cargar los muertos que mañana cruzarán por nuestra puerta, como si fueran nuevos fantasmas. Nunca se está preparado para lo que viene, ni siquiera lo que fue. Casi todo sale y entra por alguna ventana. La poesía no es un círculo, ni un cuadrado, su forma es el contenido y la forma y viceversa. La poesía fue lluvia, sol, luna, oscuridad, animal, hombre, tierra, mar, sobrevivencia, fundación, señal, pueblo,  todos los elementos, una manera de vivir y respirar, sentir y nombrar el paisaje y  la vida, amor a todas  las cosas, palabras, palabras. La poesía convierte en creíble los sueños, los hace visibles, reales. Lenguaje, sin duda, siempre lenguaje.
¿Poesía, un gènero generoso que solo exige lápiz y papel? ¿Un rincón en algún cuarto de la casa? ¿La palabra como pasatiempo? ¿Tiempo con y sin palabras? ¿Palabras sin uso o nuevas? ¿Una inspiración vertical en una noche de desvelos?  ¿A quién interrumpe el verbo una noche cualquiera? ¿Al poema? ¿A la hoja en blanco? ¿A lo no dicho? ¿A la duda que se seguirà multiplicado en el tiempo y horas?
La poesía bate las lenguas de Babel, en su nueva versión, època y tiempo, asume su aquí y ahora, como si una coctelera animara la noche tropical. Poesía: ¿To be or not to be? ¿Seguirá siendo esa la cuestión?
Un mundo que ya está en el 1984 orwelliano en manos de cámaras, agentes, de un  hermano grande y poderoso, de ojos para verte mejor abuelita, y tener ademàs que depender de agentes literarios, intermediarios de la palabra y el mercado, el público, las editoriales, el negocio. A Bolaño lo descubrió un agente-editor en plena fama, después otra agente màs famosa lo perdió, pero antes los agentes de Pinochet lo detuvieron unos días sin saber quien era porque en verdad aún no era nadie màs que Roberto Bolaño. Un Chacal aparentemente lo recuperó. A Joyce le rechazaron 33 veces su obsceno Ulysses y se lo quemaron. A Borges lo premiaron a los 60 años, un premio compartido. Después en narrativa y toda su obra, volvió a compartir, esta vez el Cervantes. Y a tí, farandulero, todos los días te aplauden.
En mis tiempos de verdadera desesperación le escribí a editores, agentes, amigos con contactos, con tal de salir de Limbo City, indocumentado, sin trabajo, olvidado por todas las miserias -la personal es la más real- enviaba textos, mensajes, hacía consultas, recibía promesas, silencios, averiguaciones, contactos sobre contactos, recomendaciones, observaciones personales, simplemente no reparaba en esfuerzos. Me ilusionaba en el paisaje que recorrería con  una Musa volátil, alada de piernas y lejana de proximidades. Vaticinada, quizás, por dioses audaces y arbitrarios.  La palabra promesa  fue adquiriendo una fuerza bíblica y una dimensión de montaña inalcanzable y aplastante al mismo tiempo. Soñaba, deliraba, viajaba en la vigilia. Aviones, trenes, buses, aeropuertos,  estaciones sin vigías, caminos, un tiempo circular en el mismo lugar del sueño. Algunos truenos y relámpagos,  habituales en el invierno tropical, solían despertarme agitado, bañado en sudor con un mapa imaginario en la febril imaginación. Despertaba en Denver. Fueron años. Los cristales de los rascacielos de la ciudad crecían como hongos fosforescentes frente al mar, los nuevos  espejitos de la reconquista de una naturaleza que fue paraíso. Muros brillantes con luna menguante o llena, inquilinos que adoran el cielo y sustentan sus raices en el aire. En las noches de tormenta tropical veo como repiten mi imagen dormida y el mar sigue con sus mismas mareas meciendo la orilla de la ciudad. Un tren interminable me llevaba a ninguna parte. No usaba los dos océanos, sino el aire de mi respiración.

El espejo de Alicia se había quebrado

 ¿Todo  se lo debo a la poesía? Kafka,  Bolaño, Kerouac, Celan, D. Thomas, Tralk, Millán y los clásicos chilenos,  Panero, desde luego, Mukarama, Carver, Coloane, lecturas ociosas, repetidas, diarios, proyectos y escalofríantes  manuales, forman parte de estas horas y práctica aparentemente interminables, así como los innombrables. Y un ejercicio de sobreviviencia de sostener edificios con palabras. Uno piensa que el acero, hierro, cemento, el vidrio y el ingenio del arquitecto podrìan dar con un diseño para la posteridad, pero las palabras recrean y fundan  el espacio que alguien habitará. Las palabras son engañosas en los contratos de letra chica, pero no cuando recrean una obra y la ponen a respirar. Los vientos cruzados de la poesía son indispensables en la arquitectura  de la palabra. La arquitectura surge de una idea y el poema también.
 Una simpática señora me ofreció editar mis libros y me envió un mapa de donde y como se distribuiría en el Norte, incluido Canadá. En ese tiempo  era virgen, completamente inédito, y sin apuro de lo que se llama empujar el carrito con   velocidad. Además, según la encantadora editora,  yo debía presentar mis libros de ciudad en ciudad. Eso fue lo que más me encantó, sedujo de una manera propia de  una estrella de circo. El proyecto se derrumbò por costes, la universidad ya no contaba con màs dinero que para editarla a ella, todo se convirtió en  sombras nada màs. Alcancé a hacer una hoja de mi  currículum breve. Eso me quedó para la posteridad. Búscate un agente, me dijo, todos lo tenemos. Presenta un plan. Era todo tan estratégico. No supe más de la editora, hasta que tiempo después le pregunté que pasó y ya lo olvidé, porque fue un largo y peludo camino de no se pudo. En otro de mis  pasos  hacia la edición, conversé con otra amiga que  intentó conectarme con gente experimentada en estos menesteres, pero que arguyeron dos argumentos en contra, uno, que era inédito, esto para un posible viaje y presentación. Ahí no alcanzamos  a hablar de edición. Y el segundo argumento, es que las platas se habían recortado in extremo en época de Busch y esto de escritores, viajes, ediciones, presentaciones, olía mal y además podría desestabilizar la permanencia  de un Decano que estaría por jubilarse en una prominente universidad. Cero riesgo en este tipo de aventuras. La poesía puede esperar, sentí que dijeron. Y llegué a imaginar que se podría derrumbar el centro històrico de Filadelfia, por ejemplo, un lugar fundacional, con esto de someter a este ejercicio de buscar un hueco a un poeta enteramente desconocido -pueden llegar a ser los más peligrosos- por esto de que el anonimato contiene  el germen del terrorismo. Terminamos mal, como campanario sin campanas, ecos vagos tal vez, no había nada que tocar. El camino se hace al andar, aunque sea en reversa. Las sugerencias no se detenían, escribe a este y este otro. Una musiquilla de bar en sordina, en uno de esos Wullitzer que nos dejaron el encanto de sus momentos y almas en el vilo de las noches insomnes.
 Acudí a mi país de origen. No nos interesa fue la respuesta editorial. Conocí a alguien màs del Caribe con muchos contactos, pero todo se esfumaba como las olas al llegar a la orilla. Espuma, sólo espuma, Vallejo.
 La Mistral y Huidobro editaron primero fuera de Chile. Un consuelo, me dije, propio de un engreido. Fue cuando quemé las viejas naves y decidí embarcarme en un buque insigne, de reconocida solvencia, éxito. Un poeta de provincia me dio un nombre sagrado, único, irrepetible, un santón, icono de  los agentes latinos exitoso en  España. De alguna manera apareció su correo electrónico. Sí, el del argentino Guillermo Schavelzon, quien cortesmente me dijo que tenía cientos  de materiales para leer y revisar y que era imposible hacerse cargo, qué palabrita, de otro  texto, papel o libro màs. Pude haberle enviado una Biblia, 100 años de Soledad, Mi propia soledad o una Divina  estupidéz convertida en Comedia y para el caso hubiese sido lo mismo. Después hubo otros intentos que fueron eso, vanos  intentos vanos. No bastaba con saber que existía la imprenta de Gutemberg. Recuerdo que una escritora mexicana con algunos conocimientos, contactos editoriales, me hablaba de su novela, y como iba acercándose a la publicación después de tocar puertas, ser recomendada e insistir con fe guadalupana. Dos escritores chilenos  cruzaron por el istmo, uno me habló de hacer un plan y otro me dijo, estaré al cateo de la laucha, un chilenismo de espera, a ver que pasa, si salta la liebre. El espejo de Alicia se había quebrado una y otra vez. El museo de la retórica parecía saturado.
 Las historias son muchas, pero nadie abriò una puerta. Lo único que llegaba eran esas ofertas de pagar  para  participar en una antología entre desconocidos. Me olvidé de esa ruta casi invisible o mejor dicho imposible. Definitivamente a nadie le interesaba ser  agente de un poeta inédito, aunque haya ganado unos premios y escriba prosa. Ya los mecenas no existen, solo quieren ganar dinero con productos "sólidos", concretos, comerciales.  La gran novela es lo esperado. Me di por enterado. Ya un diplomático cazurro me había trazado ese camino como una alternativa de superar la sombra que suele acompañar a la palabra inédita, escondida. En esta ruta de largo aliento que es la literatura, se van conociendo cosas y el manejo de las mismas cosas de acuerdo con el cristal con  que se miran.  Los poetas se organizan en cofradías, pequeños proyectos, contactos subterráneos y por ahí van avanzando como topos por el bosque de las alcantarillas, hasta que  salen a tomar sol algunas ediciones. Los agentes  no están para proteger la poesía/ sino el orden/que la mano invisible/ del mercado/ sabiamente ha ordenado...

Los vivos y muertos de Comala


Desde luego, existen celebridades reconocidas por los premios oficiales, canónicos, promotores de un género aislado en los rincones poéticos como una naturaleza muerta, refugiado en algunas universidades, premiado en juegos florales, ejercicio dominical, objeto de talleristas, la poesía como una curiosidad museológica. "No, yo no leo poesía. No la entiendo. Es muy difícil. No me llega. No tengo tiempo. ¿Para qué escribes poesía?" Es la pregunta que se hizo  Adorno en otro sentido. ¿O la poesía es el género discriminado como las Nanas de Chile?
Con la próxima Feria del Libro de Guadalajara 2012, la FIL dedicada a Chile, en  México, habrá una gran  oportunidad para la poesía, porque  Chile  tendrá que presentar su batería poética, jamás rendida ante el enemigo ni arriada sus palabras. En Jalisco, la poesía no puede perder. Juan Rulfo estará de fiesta en su silencioso silencio, un retiro circunstancial, porque  su literatura sigue viva entre los muertos de Comala y los vivos de este mundo.
 Vidrios rotos/la poesía se mira al espejo/sonríe contigo lector/une los pedacitos /¿Son palabras las palabras?/ El espejo  pregunta por tu imagen/La sombra recupera sombras/ otras imágenes/y la voz/ las evoca/.
 ¿La poesía se mira, pero no se compra?. ¿Se hojea y lee al paso?. Se le soba el lomo en los estantes. Una palmadita y se le vuelve acomodar con todas paginitas, poemitas, hojitas casi sin arrugar.  Brilla en algunas pequeñas grandes ocasiones cuando se le siente necesaria y así rinde tributo a la palabra, a los  viejos bardos, el lenguaje, sensibilidad, al amor, por último. Se prepara, de vez en cuando, una perfomance a la medida de, como una buena costumbre, para festejar esta curiosidad de cortar  las palabras, decirlas como si solo algunos las entendieran y les interesara. Se le atribuye una cierta propiedad de curar corazones melancólicos, de destapar sueños adolescentes, mover poderosos pequeños mundos personales, rescatar a príncipes  y princesas de bosques encantados, estremecer muros, unir corazones solitarios,  encantar oídos selectos, irritar a dictadores, homenajear como pocas artes, la belleza, inclusive arengar la polìtica, ser épica, ser una expresión comodín como si todo tuviera poesía. La poesía está en todas partes pero no hay un sólo dios que la escriba.
¿Todo era oscuro antes del poema? /No había poema, nada./ ¿Un poema sostenía el mundo? /La palabra era un signo mudo/quizás indefenso/o poderoso como el silencio.
¿Los poetas no escriben para satisfacer un mercado? ¿La poesía es el mercado del silencio? Mercado siempre me olió a carne, matadero, ganado en cortes, donde ha corrido sangre de alguna bestia. Las vi  caminar, bufar, llorar, frente a mi casa camino al matadero como en una procesiòn  organizada por criminales de la fe. Empujaban sus cuerpos temblorosos por el empedrado de la calle, se sabían manada  con un fin determinado. El orín junto al temblor de los cuerpos cerraban los atardeceres en un ocaso incierto como la infancia. Vivía en la Edad Media y las bestias reflejaban el final de sus vidas en sus grandes ojos llorosos. La tarde rosada caía espesa como un manchón de sangre anticipado.  El empedrado bajo sus patas desordenadas  como ganado en temblor de muerte, resonaba en mis oídos como una procesión maldita que buscaba un dios inexistente y clamaba algún castigo medioeval. Las bestias defecaban en silencio sobre su destino final de bestias que arrastraban tristeza y desolación en sus últimas horas. Otra fuerza pugnaba por su vidas, cuando los machos montaban a algunas hembras sabiendo que  les faltaría vida. El  minuto crepuscular le iba pertenciendo a la noche y a la luz oscura, cetrina, de las fuerzas ocultas del matadero.  El paisaje  había irrumpido como una postal rural, se cerraba con los últimos lomos picaneados por los baqueanos que arreaban el ganado hacia el sacrificio, una muerte segura.
Leo en Internet que existe un poeta inglés llamado  Geoffrey Hill, muy conocido, el más reputado poeta  en su país y del habla inglesa, de 79 años, profesor de poesía en la Universidad de Oxford, a quien desconozco y es un total desconocido en lo que la periodista argentina, Silvina Friera denomina la sociedad global. Hill, será nombrado próximamente Caballero del Imperio Británico. ¿La mejor espada del Reino Unido?  ¿La decadencia de la poesìa en esta época es total? No sé que pensar.  La super agente literaria, ya en medio de su  retirada, Carmen Balcells, descubrió a Nicanor Parra a los 97 años, y se apresta a firmar  diversos contratos  ahora que obtuvo el Premio Cervantes. ¿La poesía del antipoeta sigue respirando? El Nobel también recayó en un poeta el 2011, de màs de 80 años, el sueco, Tomas Tranströmer. Este es el último Volvo de la Academia sueca. Un año para la poesía sueca y chilena. ¿Un tiempo  para constatar la existencia de la   poesía.? ¿Qué nos dirá Parra ante el Cervantes en abril por última o penúltima vez? La antipoesía, no se raja, seguramente, ni en Jalisco, ni en Alcalá de Henares.
Cada época tiene la poesía y los poetas que se merecen. Tiempos difíciles. La bala quiere derrotar la palabra.
Conociendo estos vericuetos, hace años decidí escribir, escribir, escribir sin mirar hacia atrás ni a los lados, como si no existieran lectores, solo el abismo. La Musa me enseñó este arte de creer en mis propias palabras. Con el tiempo,  descubro que no tengo màs de dos o tres lectores, lo cual no constituye novedad en estos tiempos, ni un delito. ¿Llegará el tiempo en que cada palabra será confiscada?
Rolando Gabrielli©2011

Interrogando al verbo

¿Qué haces
si descubres
tu verbo
en plena infancia?

martes, enero 10, 2012

Poesía, poesía



Yo intenté hacer tablas en el amor,
en poesía todo es posible,
pegar una frase en un papel,
abrir un cuaderno y llorar.
Una página verdadera,
no tiene comienzo ni fin.


domingo, enero 08, 2012

Los misteriosos 70 de Stephen Hawking



"La vida es demasiado corta para permitirte estar discapacitado en espíritu a la vez que físicamente". S.H.

EN UN PRINCIPIO FUE EL BIG BANG

Ahí està Stephen Hawking  solo frente a las estrellas,
deletrea  el mundo más allá de la gravedad de una manzana,
el tiempo y el espacio son finitos, pero no tienen límites,
viaja por el cosmos cada día y no es azar.
En un principio, fue el Big Bang,
¿somos tan primitivos buscando el origen?
Tiempo breve, imaginario con un final.
¿A mí me creó la palabra?
Stephen Hawking no es mi amigo,
pero con él he  aprendido
que todo es posible,
la nada es la nada la suma de todo.
Rolando Gabrielli©2012

Nota:
Naciò en Oxford, e singlés, un 8 de enero de 1942. Es autor de "Una breve historia del tiempo"- le fue diagnosticado esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa progresiva que le impide moverse, y todo indicaba que viviría no más de 3  años. Actualmente habla con la ayuda de un sintetizador de voz. Se mueve desde una silla de rueda que maneja por leves gestos de ojos y cabeza. Es el físico, tal vez, màs importante vivo de la tierra. Acaba de cumplir 70 años. Ha dicho que no es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha del universo. No ha dejado de escribir y publicar desde 1969. Con su hija Lucy escribiò La clave secreta del universo y El Tesoro cósmico.
Stephen Hawking ha confesado que el enigma que no ha logrado desentrañar todavía, son las mujeres, a las que considera un misterio total, y le dedica la mayor parte de sus pensamientos.
Dijo a The Guardian ante  el temor a la muerte:   “Veo el cerebro como una computadora que deja de trabajar cuando sus componentes dejan de funcionar. No hay vida después de la muerte para las computadoras estropeadas; es un cuento para la gente que tiene miedo a la oscuridad y, ¿cómo se traduce e interpreta eso para la gente cuyo hardware aún funciona? Debemos sacar el máximo valor de nuestros actos”.








sábado, enero 07, 2012

TODOS SOMOS ANIMALES EN EXTINCIÓN



Amigas, amigos, los casquetes polares se derriten, disuelven como pompas de jabón. Yo soy la  Foca Arpa, y esto del calentamiento global, no es música. Mi destino, como el de mi especie, es incierto, no más que el de un afgano, iraquí, español, africano, un griego, un haitiano, quién dijera que nos íbamos a parecer tanto. Todos somos animales en extinción. El marfil abre las puertas de los cementerios de elefantes. El hielo se hace inestable donde nacen nuestras crías. Un ave no puede nacer en el aire.
Existen reglas humanas, códigos, un lenguaje, y la naturaleza tiene los suyos. Lo digo yo, la Foca Arpa, pónganle letra a estas palabras. Me ven como si estuviera vacacionando, ni siquiera me he  afeitado los bigotes, en una pose para la gran pantalla, pero sólo es apariencia. Es para llamar un poco la atención en los que aún piensan, que no todos cabemos en Marte. Menos entre los cráteres de la Luna. O, en algún planeta desconocido, donde las burbujas son las lucièrnagas y las nubes errantes curiosos castillos en el aire. Las lenguas de fuego- màs próximos al rey Sol- o sus tormentas, nos recordaràn los dragones. Nada será igual, quiero decir, si nos vamos a otro planeta. Ni la flora ni la fauna, ni los propios humanos. No somos la única especie en extinción y todo puede ser en un abrir y cerrar de ojos. Antes era el famoso botón atómico.
Nadie nos hablará de nuestros antepasados. ¿Un grano de arena se convertirá en la nueva flor?
Escrìbanle a los guardianes de las plantas nucleares, a los que perforan el corazón de la tierra, contaminan sus mares, a los dueños del paraíso perdido, a quienes ven hundir una islas como dar un paso  en el lodasal.
El tiempo se acorta, son los  jóvenes los que màs  escuchan la palabra extinción, en el pasado, hace medio siglo,  no estaba en uso esta palabra. el cambio no tiene nada de mágico, es màs bien de terror.
Conjuguemos el verbo y la oración. Yo estoy en extinción/tú estás en extinciòn/èl está en extinción/NOSOTROS estamos en extinción...

sábado, diciembre 31, 2011

LIFE






Life 01
Digital Print on Glass
2.0 X 19.0 mt.
2011
Carlos Peña

Sucesión de ciclos,
pasado y presente,
mosaico de razas,
Caribe, tránsito, selva, luz,
tròpico húmedo,
ojo que recrea y se observa asimismo,
como si recorriera las ciudades
y nos convocara, aquí, en Panamá”.



“Succession of cycles,
past and present,
mosaic of races,
Caribbean, transit, jungle, light,
adventure, tropic heat,
the vision that recreates and observes itself,
as if traveling through cities,
and inviting us, here, to Panama.”



“Succession de cycles,
passé et présent,
mosaïque de races,
Caraïbes, transit, jungle, lumière,
aventure, chaleur tropicale,
œil qui recrée et s’observe lui-même,
comme s’il allait de ville en ville,
et nous convoquait, ici, à Panama.”

Rolando Gabrielli
Escritor chileno

Life 02
Digital Print on Glass
4.6 X 5.0 mt.
2011
Carlos Peña



“Las ciudades son el paisaje,
su historia, textura, color,
ausencia de límites,
lo que la memoria registra
y el sueño nos relata,
como si la vida
fuera un caleidoscopio,
una imagen teje otra imagen,
entramado que muta al ojo”.
“Cities are the landscape,
their story, texture, color,
absent of limit,
what the memory would register
and the dream would tell us,
as if life
was a kaleidoscope,
one image weaving into another ,
a structure distorting the eye.”
“Les villes sont le paysage,
leur histoire, texture, couleur,
absence de limite,
ce que la mémoire enregistre
et le rêve nous raconte,
comme si la vie
fut un caléidoscope,
une image en tisse une autre,
maille qui transforme l’œil.”
Rolando Gabrielli
Escritor chileno




viernes, diciembre 30, 2011

2012


Que se aproxima,
que viene,
que es aire,
sol destellante,
siglo de espanto.
Nadie muere dos veces
a una misma hora.
Que es agua,
pez, cuerpo invisible,
un horizonte desconocido
nos nombra
Las palabras no tienen
solo un sentido
¿Abrirá el año la voz
de un mayordomo nuevo?
Soldado,
morirás, morirás,
no como un desconocido
Casi adivinamos
con pobres instrumentos
la bruma detrás de un faro
Que trae una estrella
más brillante que su luz
¿Un cuerpo luminoso
para la noche de la gran explosión?
Nada màs,
el verbo y la carne,
Ángel de mis dudas.
Una vuelta de la página en blanco
en la rueda de la historia,
calendario original de tus  días
y horas
Me repito como un loro
en una casa sin amos
con unas cuantas palabras,
sin ver detrás
 de las discretas
persianas
Me repito con el mismo silabario
Corran la página
le digo a mis fantasmas
Remos que llevan a sus aguas,
se bifurca un camino,
pasará la luz atravesada
en tu cuerpo
Cenizas, vendrán  cenizas
por nuestros huesos,
inevitablemente.
Rolando Gabrielli©2011
18/30 diciembre

sábado, diciembre 24, 2011

Puerto Pirámides, Patagonia Argentina


¿Màs lejos que la Patagonia, solo un sueño?

miércoles, diciembre 21, 2011

2012, que los dioses nos acompañen




Amigas, amigos, hipócritas, irremplazables, queridos Internautas, a mi entrañable diáspora, lectores fieles que me han acompañado este y otros años, un tiempo en que la poesía vela  las armas en el silencio de sus propias, irrepetibles, únicas palabras. El mundo sigue siendo ancho y ajeno para millones  de seres humanos, aunque algunos cuenten con banda ancha y vuelen por la autopista  con su vocabulario mendigo y sus ansias de estar aquí y allá y en ninguna parte.
Este año 12,  en el siglo y el calendario, año Maya por mérito propio, costumbre publicitaria y cábala, un año que trae su propio ADN, en la ruina, magia, espíritu excepcional de los tiempos y  antepasados. Siempre hay futuro, nos dice esta  hoja del calendario del mes de diciembre, que caerá casi imperceptiblemente, en medio de la noche y madrugada de este 31 de diciembre.
Alguien pedirá algún deseo en una de las esquinas del mundo y las mismas sombras quizás no  seguirán siendo oscuridad.
Felicidades, gracias por sus lecturas y palabras, por su maravilloso anonimato, por dar vuelta la página cada vez que pueden, y estar en el minuto perfecto de las  horas simples, cotidianas y libremente acordadas por ustedes. Seguiremos arando juntos en este desierto de palabras que van a la mar y no es el morir.
Digo, es un decir, parodiando al eterno  Cèsar Vallejo, terminamos un tiempo, iniciamos otro, en el ciclo de la vida, apagamos una vela y encendemos otra. Vamos, a veces, no lo ignoramos, contra viento y marea, las palabras se vuelven sordas, algunos gritan y martillan un mismo  silencioso yunque.
Para ustedes, mi querida tribu, mis outsiders, mis indies, mis Nada, mis semejantes, mis amigos, hermanos que nacieron sin espadas, un Venturoso 2012 en el ceremonial de las palabras nuevas y de la vida fecunda. Esperanza y realizaciones, un tiempo para cambiar y hacer, construir lo nuevo, un Presente con Futuro...
YO, el Otro, el mismo

martes, diciembre 20, 2011

El puño visible de Vargas Llosa o el Té de la señora Nixon


Vargas Llosa con Nicanor Parra en Santiago de Chile, 1989
Test
Qué es la antipoesía:
Un temporal en una taza de té?
NP
La historia por vieja, suele olvidarse. Una historia respetable tiene varias versiones. Algunos temporales suelen suceder  por y dentro de una tasa de té en una casa blanca. Hay escritores, cronistas, autores memoriosos y que al mismo tiempo evitan ponerse el sayo que les corresponde. Esta nota, comentario de Mario Vargas Llosa editada el pasado domingo 18 por el diario El País, me retrotrae a un hecho ocurrido hace poco màs de cuatro décadas. El asunto sólo  contiene una leve, inocente línea en el artículo del Premio Nobel hispano-peruano o peruano-hispano. Casi una boutade, dentro de un texto que analiza el libro El Puño invisible. Arte, revolución y un siglo de cambios culturales de Carlos Granés, antropólogo colombiano, quien  obtuvo con esa obra  el premio de Isabel Polanco en México.
Granés explica su libro y propósitos de su investigación para concluir que  "mientras las grandes revoluciones políticas del siglo XX se hundieron, no ocurrió lo mismo con los movimientos culturales y artísticos, que sobrevivieron y mantienen su vigencia simbólica"."El propósito que me impuse fue el de rastrear la historia de ciertas ideas y actitudes a lo largo del siglo XX para entender el presente, para valorar y saber por qué nos gusta lo que nos gusta, por qué vemos los museos, se enseña lo que se enseña en las universidades y vemos en la televisión lo que vemos", comentó al diario El Espectador de Colombia.
Vargas Llosa subraya que ha leído este ensayo con la felicidad y excitación con que leo las mejores novelas. El novelista de la Casa verde, se pregunta :¿Qué quedó de tanta alharaca y desvarío?, refirièndose a las obras concretas que supuestamente dejaron las vanguardias artísticas del siglo XX. De los ismos, grupos, sectas y grupúsculos, que representaron la vanguardia en Europa y Estados Unidos, todos, hasta el más insignificante autor, dejaron alguna huella mediante la evolución de la cultura y el arte en Occidente, interpreta Vargas Llosa.
No obstante, este camino recorrido entre la lucidez y el panfleto, el arte y la cultura, fueron domesticándose, subraya Vargas Llosa, e inclusive las audacias y las insolencias, terminaron por ser absorbidas por el establecimiento. Los viejos anarquistas y revolucionarios  terminaron " corrompidos literalmente", mediante la opulencia y la fama. Los màs astutos, señala el autor de Los cachorros, se hicieron ricos y célebres, y alguno de ellos terminó invitado a tomar el té en la Casa Blanca.
I swear I no longer remember her name / but I know what to call her: María"… Era  conocido poema de Parra "Es olvido". "Juro que no recuerdo ni su nombre, / mas moriré llamándola María", que recitó Pat Nixon, ese memorable  o fatídico 1970, cuando  Nicanor Parra aceptó tomar un té  con la esposa del presidente que bombardeaba con napalm Viet nam. Recuerdo el hecho con precisión, porque fui uno de los pocos que conversaba con Nicanor Parra en el Pedagógico de la Universidad de Chile, cuando la intelectualidad de izquierda y el gobierno cubano, le pasaron la cuenta por  esa visita. 
La alusiòn de Vargas Llosa no tiene otro destinatario que el flamante Premio Cervantes 2011. Doy explicaciones, decía el cartel que acompañaba a un solitario antipoeta en los prados del Pedagógico, le recuerdo en las mañanas soleadas sentado en una banca de cemento. Parra, quien era muy estimado por los poetas beats de Estados Unidos con Allens Ginsberg a la cabeza y cuya antipoesía influía  notablemente a la joven poesía cubana, quedó aislado en medio  del temporal del té nixoniano,  a pesar de pedir disculpas al gobierno cubano y a la Unidad Popular de Chile, corriente política que apoyaba y  llevó a la presidencia a Salvador Allende. Eran los días gélidos de la Guerra Fría, el mundo pisaba con pies de plomo y se usaban guantes de hierro. Cualquier sombrilla era útil, en tiempos de  la amenza nuclear.
Parra, aislado, atacado, entró finalmente en guerra contra todo lo que se movía, fue la época de los Artefactos, de su lucha sin cuartel. No se si Vargas Llosa recuerde estos pasajes con detalle y el nivel de agresividad a que llegaron las partes. Parra de seguro no olvida y tampoco los dos millones  de vietnamitas que murieron, ni los tres millones de heridos ni los miles de huérfanos. Tampoco los 57 mil 685 norteamericanos muertos  ni los 153 mil 303 heridos y otros tantos desaparecidos.
Recuerdo que a una pregunta que le hice por qué  aceptó la invitación en ese momento, con su risa de fraile burlón, y cuando ya no había màs remedio que lanzar un artefacto entre la risa y el espanto: Qué quiere que hiciera, compañero, fui para meterle la pierna  bajo la mesa a la Paty Nixon. La boutade de Parra, íntima, personal, sarcástica, palabras de consuelo personal, el antipoeta respiraba por la herida. Son los tiempos de los famosos Artefactos, los días  en que Parra se sube  literalmente a su propia montaña rusa y se lanza  como un energúmeno/fiera acorralada. Parra, un viejo candidato al Premio Nobel, ya cargaba dinamita en esa época. Ejemplos de la guerrilla parriana contra el establecimiento político de la izquierda cubana y chilena abundan, aunque  su autor decía que él no era quien hablaba, ni sus textos eran polìticos, sino parlamentos dramáticos, pero los objetivos estaban claramente identificados, aun, en la ambiguedad  y el sarcasmo de la antipoesía.
Cuba sí/yanquis también, uno de los  artefactos emblemáticos. ME VOLARON UN ALA/ahora soy una isla bloqueada por Cuba. SI EL PAPA NO ROMPIO CON USA/si el Kremlin no rompe con USA/si Luxemburgo no rompe con USA/por qué demonio voy a romper yo. 4 Tazas de té Que estremecieron al siglo XX. 1960: Castro-Nixon/1970: Parra-Pat Nixon/1972: Mao-Nixon/1972; Brezhnev- Nixon. Parra intentaba de salir del temporal de su taza, apelando a la historia y sus personajes en situaciones parecidas. ENTONCES / no se extrañen / si me ven simultáneamente / en dos ciudades distintas / oyendo misa en una capilla del Kremlin / o comiéndome un hot dog / en un aeropuerto de Nueva York / en ambos casos soy exactamente el mismo / aunque no lo parezca soy el mismo.  (Hojas de Parra) El mismo Parra pidiò que lo leyeran al revés con un espejo. Parra dice que no se termina nunca de nacer. Hay mucha tela que cortar, sin duda la historia está llena de transfugas, de  intelectuales que cruzaron la otra orilla y lo siguen haciendo, por a, b, y, motivos, explicaciones y circunstancias van y vienen. En “Tiempos modernos”, Parra ya había dicho hace unas dos décadas: Atravesamos unos tiempos calamitosos / imposible hablar sin incurrir en delito de contradicción / imposible callar sin hacerse cómplice del Pentágono. / Se sabe que no hay alternativa posible / todos los caminos conducen a Cuba / pero el aire está sucio / y respirar es un acto fallido... “Todo contaminado de antemano”, concluye el texto. Nada nuevo bajo el sol.

 Oportuno es el oportunismo/Ser o no ser/¿Ya no es la cuestión?/fluir, fluir/querido lector/si más respirar/pero no boca abajo... (RG)
Yendo al contexto de la frase de Vargas Llosa alusiva a Nicanor Parra ( ... alguno de ellos terminó invitado a tomar té a la Casa Blanca), el autor de Los Jefes, dice a la letra...la literatura, las artes y la cultura en general fueron cambiando de naturaleza, reemplazando el fondo por las puras formas, y trivializándose cada vez màs, en tanto que, en el curso de los años, pese a sus insolencias y audacias, el establecimiento iba domesticando a unos y  a otros y reabsorbiendo toda esa agitación contestaria hasta corromper literalmente-mediante la opulencia y la fama- a los antiguos anarquistas y revolucionarios. Algunos se suicidaron, subraya Vargas llosa, otros desaparecieron sin pena ni gloria, pero los màs astutos, se hicieron ricos y célebres, y alguno de ellos terminó invitado a tomar el té a la Casa Blanca o ennoblecido por la Reina Isabel. Más claro canta un gallo.
El test es: ¿el aludido es Nicanor Parra? ¿Parra es de los astutos que se hizo rico y célebre, de acuerdo con el argumento del narrador hispano-peruano y  Nobel? ¿La obra de Parra no es importante dentro de las vanguardias, terminó siendo hojarasca, humo, agitación  y pura bufonada?
Màs adelante en su escrito el autor de La Fiesta del chivo y ex candidato a la presidencia del Perú impulsado por la filosofía neoliberal,  cita a Carlos Granés: "no se puede premiar sistemáticamente la estupidéz y esperar que esto no traiga consecuencias sociales y culturales"
Vargas Llosa, para matizar, es uno de los que saltó la cerca y abandonó la izquierda para abrazar el neoliberalismo con singular pasión y se ha transformado en uno de sus màs tenaces defensores en cualquier tribuna y no ha rechazado, ni perdonado  ninguna condecoración o Doctor Honoris Causa a lo ancho y largo de la faz de la tierra.
Para el crítico norteamericano Harold Bloom, Parra lleva casi setenta años siendo un poeta original y vital. Bloom, en verdad se deshace en elogios al cambiante espejo de la poesía parriana y reconoce no entender del todo al poeta. Parra nos devuelve una individualidad preocupada por sí misma y por los demás, en lugar de un individualismo tan indiferente a los demás como a sí mismo, advierte el profesor de Yale.
A estas alturas de estos comentarios, me pregunto qué dirá Parra en Las Cruces, de este calvario de la taza de té en los recuerdos de Vargas Llosa, cuando todo parecía que  la escena se había borrado en el lejano horizonte de la memoria literaria, ahora en la nueva cúspide cervantina.
Niall Binns,  dice que son pocos los escritores de suscitar un entusiasmo y una indignación tan extremos como los que han acompañado durante décadas a Nicanor Parra.  Así lo presenta en su introducción a la primera parte de sus obras completas, que en estos días se completaron, en medio del resurgimiento del Ave Fénix de la antipoesía, cuyo interés ha renacido en Estados Unidos y otros países, según la agente de Parra, Carmen Balcells. La superagente catalana, de Vargas Llosa, Neruda, García Márquez, Bolaño en su momento, ha comenzadoa  hacer sus primeros pininos con  Parra, luego de vender  sus archivos por màs de tres y medio millones de euros al estado español.
Estoy abarrotada de correos que quieren editar a Nicanor, anunció hace unos días la superagente. Cuando visitó a Nicanor en Chile el 2009, el antipoeta  "me dijo que no me preocupara, que antes de morir le iban a dar el Cervantes"
Carmen Balcells  reveló que la obra de Parra se editará en Estados Unidos. Ya tengo opciones de acuerdo con editoriales norteamericanas. Un verso suyo seduce y encanta y tiene màs seguidores de los que creemos, aseguró en una entrevista a Javier García. Concluyó que la reputación de Parra es extraordinaria y cree que el Cervantes tiene mucho que ver con el reconocimiento de su obra en Estados Unidos, y no en España, como  he afirmado en otros artículos.
Parra dijo que  Roberto Bolaño lo había puesto en órbita de nuevo. Yo era uno de los 20 poetas y él me puso a la cabecera. Una modestia a prueba de todo. En realidad, Enrique Lihn, quien murió en 1988, había  dicho en 1969 que  Nicanor Parra es un poeta ferozmente individualista y en adelante  escribiría una serie de artículos, donde señala que ha hecho uno de los aportes más significativos a la nueva poesía de habla española. La afirmación de Lihn tiene la potencia de un sputnik al cosmos donde se movía el antipoeta. Durante largas décadas fueron amigos y compartieron el pan y el vino de la poesía, de una manera distinta a Neruda, cuyo telón de fondo es màs real de lo que suponen sus  viejos y nuevos detractores. Una de las últimas ocasiones en que me topé y hablé al correr de las voces en Chile con Lihn, fue en la Estaciòn Central del ferrocarril. Corría en alpargatas y con una mochila sobre el hombro. Hola, me dijo, cortesmente, voy a ver a Nicanor a Cartagena y desapareciò en el Horroroso Chile, como estigmatizara los tiempos de la dictadura. Rolando  Gabrielli©2011

lunes, diciembre 19, 2011

Volar, volar


Ángel, ángel,
demonio dónde estás,
que mis alas,
mi aire
Nube errante desciendes
Oh cuerpo en gloria
y majestad,
bellísimo,
solo vuelas.
Rolando Gabrielli©2011

domingo, diciembre 18, 2011

Las uvas duermen



Las uvas duermen
con mi insomnio
Son negras
y tienen semillas
Me miran asombradas
al despertar
No me he ido,
la vendimia
está en las palabras.
Rolando Gabrielli©2011

jueves, diciembre 15, 2011

A las ciudades les pertenecen los sueños



A LAS CIUDADES LES PERTENECEN LOS SUEÑOS


Si tú no estás en Nueva York,
En Nueva York no hay nadie

Ernesto Cardenal

ROLANDO GABRIELLI

Nueva York, (es un paréntesis) crucificada en sus rascacielos, en plena gloria, derrumbada en sus Torres Gemelas, tan llena de libertad, busca, siendo Babel, salir de su monólogo. Recurre a la literatura, al Arte, las palabras, para romper el cerco de hierro, la auto asfixia, esa página amarilla muda, insomne. La Gran Manzana, en estos tiempos huérfanos de poesía, de literatura real, vuelve con la alegría y esperanza de las palabras.


Silencio en el corazón del mundo. No hay olvido NY.


Hay Babel dentro de la Babel, los poetas nunca brillarán por su ausencia. Sorprendente este paréntesis. Aquí está la poesía en la calle, en tus manos, Lorca, Whitman, Lihn, Neruda, Cardenal, tocaron en profunda cuerda las hondas aguas del Hudson, las aceradas calles invernales y sus primaveras que no sabían que hacer con tanta belleza muerta en Manhattan.


Augusto Roa Bastos, que ya dio un paso al frente silencioso, advertía: Estamos caminando sobre la cornisa de una casa muy alta y no sabemos cuántos metros de profundidad tiene el abismo. Podemos resbalar en cualquier momento.


¿La poesía cae de los rascacielos? ¿O sube por las escaleras de servicio? Ciega aúlla en un sótano, y el Alcalde decreta un minuto de silencio por las víctimas de la palabra. No es una censura, sino un acto de fe. La moda está en creer, tragarse una rueda de carreta, el Caballo de Troya y soñar con el mito bajo de las sábanas. Se sienten millones de remos al mismo tiempo, el gesto mudo de la paciencia, avanza más lejos la noche que el día. La más global, se siente sola, la ciudad de los cien idiomas, como la poesía de nunca acabar, yace en una banca del Central Park, dándole comida a las palomas que se saben un símbolo de la paz vencida por la memoria.


Muchos nombres en NY. Un gran elenco y parloteo babélico temas individuales, voces también aisladas, en un mundo fragmentado, polarizado, dormido, anestesiado, secuestrado en su silencio, aterrorizado, paseado por el limbo universal.


Sitio de negocios, Arte, un lugar de reencuentro de los dos idiomas vecinos y allende los mares: castellano e inglés. Un corredor natural para el Verbo común. No vayamos tan lejos, si estamos aquí, al lado.


Nueva York, mi memoria está en tus calles desconocidas. Se vuela el poema en el cementerio urbano de la ciudad. El alba es el alba, en poesía no hay antes ni después. Es reflejo de neón, sueño de víbora, la palabra se arrastra en su paraíso perdido, inútil y no es posible reciclar su escombro. La lengua se aturde y el poema es el acto y supremo elogio a lo inefable, lo que se nombra porque no existe.


El poema Es también lo que Es, y nace de la Noche de la Noche, hijo de todas las oscuridades, en su secreto afán de Ser. Después de todo, su principal razón. Siempre es nuevo, no se parece ni así mismo. Pero también es pasado. El futuro es lo que le espera realmente si es verdadero.


El Verbo no es prisión eterna de su espada. ¿Cuántos filos tiene un poema? ¿O es hacha? ¿Un poema se poda así mismo T. S. Eliot? El tiempo es nómada y el poema su vasallo. ¿Dónde crece el viento, se reafirma el poema? ¿Tiene la raíz del aire? ¿Tiene la raíz de la raíz o de la palabra? La palabra tiene su casa matriz en el poema. Allí se enseñorean, rebuznan, cantan.


Estos poemas me nombran y son memoria de sus propias palabras. Tienen rótula, coyunturas, piel, pequeñas sandalias que se niegan a entrar al Infierno. Un poema es la superficie del carozo de su fruto. El poema no tiene corazón, porque debe latir por todas partes. Se sabe escrito por la yema de los dedos. Nunca niega lo que es, ni su reflejo y menos lo que no dice.


La poesía es un estado de muchas cosas repentinas, acumuladas, sorprendentes, obsesivamente, registradas y rumiadas. Todo está en gestación frente al poema, latente. No hay gracia, sino un panal lleno de palabras. La poesía carga sus dados y juega. Si el poema es redondo como un cuadrado, gana el lector. La X del poema nunca se despeja. El poema siempre interroga. Hilo suspendido en el Verbo, lenguaje de relucientes opacas monedas, madera húmeda, la red se atrapa así misma, en la palabra que la convierte en mariposa.


Nueva York, quise avisarte y no pude, esta noche no estaré en Nueva York. A las ciudades, a veces, les pertenecen los sueños.


.N.YORK

Nueva York, los edificios crecen
bajo la sombra de otros edificios.
La ciudad es una espiral
o duerme, dicen, somnolientas
sombras del atardecer y más.
La noche ya nos devuelve su cara
y le sonrío a esta virgen puta santa.
Con su velo de diosa cae el alba,
los escalones fríos que llevan sus tacos
y la veo correr en el Central Park,
loca, le digo, no dejes tu cintura
al viento, boca abajo sopla,
arriba el techo vuela estrellas,
un, dos, tres, cuatro pasos resuenan,
los días que no vuelve, vuelan,
la ciudad cruza la acera, un helado,
el frío no inmoviliza las palabras,
la ciudad es de risa, un cuerpo
inmóvil de cera, abrázame,
en el violeta la pared devora el graffiti.
Es el turno, la hora sin emergencia,
no me pidas un epitafio,
ahora quiero bailar.
(Rolando Gabrielli)


KGB BAR


Este poema es confidencial,
la huella blanca de Siberia
se recuesta en la noche, aquí
en la 4ta. Calle del este 85,
en Nueva York
y un oso duerme detrás
de la Barra de KGB Bar.
Lo delata la respiración blanca,
un profundo sueño de invierno lejano.
Dan, un whisky en la roca,
dos vodkas y tres margaritas,
Glenn y Lincoln Bennet, close
la puerta roja en el 85,
es nuestra seguridad.
Denise debiera estar en Odessa,
descifrando el mensaje
de este poema.
Johnny, Jennifer, Kim,
que todos beban gratis, esta fría guerra
ha terminado.



BABEL N.Y.


Un cajón no me devolverá
el secreto, ni el origen
del cuerpo que se lleva,
ni de sus palabras.
Lengua, mi idioma es otro,
si el sol sale al revés.
Qué rápido pasa el tiempo
En Nueva York.
Oh, Gran Manzana
apiádate de este frustrado viajero
que cansado vaga por tus postales,
y no confundas su poesía con otra poesía
y que no sea su memoria
como una maleta vacía.


 
Libertad
La libertad
es una golondrina
y hace verano.


MADAME NUEVA YORK

Olvìdame Nueva York,
no somos nada,
màs que tú y yo,
frente a un mar de cristales
crispados por la distancia,
amantes del mar y sus aguas,
un museo flotante, rascacielos erizados
como si la noche descendiera a volarnos de su altura
inverosímil escrita en el infinito abecedario,
de tus palabras rentadas
para la ocasiòn
Sospechas que las deudas sobrepasan
la realidad y nada ilumina màs
que la oscuridad en medio de la luz,
donde queman las entrañas
esas falsas monedas
falsas de W.S.
Multitudes sin aire respiran
una misma burbuja soleada,
horadan con sus pies la huella de Nueva York,
nieve oscura sobre el espinazo tibio
extranjero
Cabes apenas en un recorrido de mi memoria
de gourmet de provincia,
me digo,
flor de las distancias, alas pàjaras
tu opulencia de sacerdotisa mundana
babilònica gastronòmica histriònica
llena de basura mi nostalgia
este desconocido noviembre
No me pongas a prueba
con tus diamantes desgastados
Alguien nos ha engañado
con pasos que en alguna calle
resuenan en mi memoria
A nadie le sobra tiempo
para ver la nieve pàlida,
detràs del vidrio la cara
del poeta en Nueva York
Y venir hablarnos sus perros,
de la sombra, de sus dìas
ladràndonos
Par de desconocidos,
cada uno caminando
a la inversa
de nuestras historias
por el Central Park
al lado de nadie,
como en el cine mudo
flotando con el aire
de las carcajadas
Madame Nueva York,
por tu ombligo
de moneda corriente,
te amo.

 Rolando Gabrielli©2010

WHITMAN EN N.Y.

Las calles de Manhattan están vacías de poesía.
Un poema no es una tienda o un policía a caballo,
ni siquiera este aroma de rosas náufragas
que alguien cuelga en sus manos y camina,
o la piel de un traje de estación
y estas muchachas que alumbran con sus risas
las vitrinas doradas de la Gran Manzana.
Nueva York, más bien le ha dado la espalda
a Walt Whitman, quien puso nombre a la poesía
sin nombrarla.
Las palabras están en todas partes y en ninguna,
la gente camina sin saber a dónde va,
es el principio de un poema y de una gran ciudad.
Una campana se queda en el eco de un nuevo silencio,
un poema puede encontrar su rostro en los cristales rotos
de una fachada, detrás de una ventana.
Respira mejor cuando nadie sabe que tú y yo respiramos aquí,
diosa pálida, poesía,
flotamos hoja madura de calendario.
Qué raro es estar sin ti a la hora del almuerzo,
mirar la mañana amarilla del otoño,
ver que no se detiene un segundo la ciudad,
y sus espaldas adolescentes cargan mochilas
y todo seguirá su curso en la nueva estación.
Whitman arrastró el poema como un servicio público,
enfermero, bombero, albañil, conductor, amante de la Nación,
voceó el poema a los cuatro puntos cardinales,
su cuerpo humeante fue la poesía
y repartió la palabra sin un Dios conocido.
Nadie que lo haya leído podría decir:
Whitman no sudó, vivió, disfrutó el aire.
Nació en Nueva York, donde hay poesía,
pero no poetas que bajo la noche,
detrás de los espejuelos del sol,
o donde el invierno puede llegar a tener sus propios árboles desnudos,
lloran los ojos rosados de la nieve,
la inmensa lluvia del poema.
Así creció la barba de nieve de Whitman,
la noche blanca de Manhattan, la noche negra de Brooklyn,
un pedazo de cielo dobla una esquina
y la historia se muda, sin barbas, muda de espanto.
Whitman recorrió las calles rosadas de San Francisco,
sn religión,
sin partido,
con convicción.
Siempre se confundió con el Hudson,
nunca estuvo al otro lado del río.
Todos saben por donde iba cantando

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Nota
 Estos textos fueron pensados sobre  una ciudad desconocida por el autor, imaginada, soñada. No es cualquier ciudad o espacio. Todo lugar tiene una historia y de él  poseemos una percepción, aún a la distancia. Hay sitios imanes, emblemàticos, que forman parte de la memoria aún sin conocerlos. Imágenes que traen  otras imágenes como si alguien nos dibujara un sueño. El tiempo  trabaja como un doble a sueldo de la imaginación y nos repite  sensaciones desconocidas, únicas, irrepetibles. La ciudad nos habita por lo que es y no es. No existe el tiempo, ni el paso de las horas, sino el lugar, que fue y volverá a ser con o sin nosotros. El pasado en las grandes ciudades pareciera no existir por un presente absorbente que debora e interpreta el eco de nuestros pasos en otra calle. Lo anónimo y vital, adquiere la forma de un sueño irrealizable, la perfomance perfecta de la ausencia.
Estos textos hablan de lo vivido detrás del espejo, quizás pensando que así ocurrió o que podría suceder. ¿La historia puede llegar a superar su propia historia? Es parte de un principio. ¿O todo es una película, un terrible mal entendido? Sí, es cierto,  hablo de Madame Nueva York, la Gran Manzana, un fruto apetecido por millones de extranjeros en la menos extranjera ciudad quizás del mundo. Son palabras sobre palabras acuñadas en el tiempo, mientras veo caer  el silencio blanco de la nieve como si el tiempo se ilusionara con un espacio nuevo, ignorado, por venir.
 Estos textos circularon en Nueva York, New Jersey, Connecticut, Chicago, Miami, hace una semana, el pasado viernes 9 del 2011. Fueron anunciados en noviembre por el mensuario RAPANUI TIMES   que recorre las calles y negocios de Nueva York y estas otras ciudades que menciono. Fueron escritos para un lector desconocido, pero  estas palabras les pertenecían. (RG)

miércoles, diciembre 14, 2011

Académica

Me dejaste sin voz
me tapaste la boca
me dejaste mudo
Sin habla
sin lengua
sin palabras
Còmprate un diccionario,
me dijiste.
Me hormiguea la lengua
dormida en tu pozo,
No puedo seguir hablando.
Rolando Gabrielli©2011

martes, diciembre 13, 2011

Martes 13



Martes,
13 en el número,
cábala en la cábala
del poema, la palabra
es azar, cuatro hojas.
Rolando Gabrielli©2011

lunes, diciembre 12, 2011

La belleza

La belleza,
pasa, pasa,
no se detiene.
En algún lugar,
permanece,
definitivamente.
Rolando Gabrielli©2011

domingo, diciembre 11, 2011

El pesado fardo de ser Marilyn

 "Hollywood es un lugar donde te pagan 1.000 dólares por un beso y 50 centavos por tu alma. Lo sé porque rechacé la primera oferta bastante a menudo y cobré siempre los 50 centavos". Lo sé porque rechacé la primera oferta bastante a menudo y cobré siempre los 50 centavos". 
 MY Story, MM   ( editada ahora en España por Global Rhythm )

El mito, el mito no deja de crecer. Tiene combustión propia. Arde en la memoria con el paso del tiempo. Nos mira desde su propia óptica y recuerda  que toda  orfandad corre el riesgo de encontrarse a sí misma. El mito puede llegar a superarse también así mismo. Y permanece allí en la distracción de la propia imagen  casi vencida ante el silencioso heno. Es Norma Jeane Mortenson, convertida en hija de dios como  Norma Jeane Baker y reconocida por el séptimo arte verdaderamente como Marilyn Monroe. Iba a ser una estrella en un mundo de estrellas, la pequeña  huerfanita inundaría con su luz la gran pantalla y las esferas de poder de  Estados Unidos.
La foto es de Milton H. Greene, traída a  colación por el diario El País de España, con una nota sobre la actriz que revolucionó Hollywood, su tiempo e hizo historia hasta nuestros días como un simbolo sexual violado desde la inocencia. Bastaría una chispa para que su vida ardiera como el seco heno de los últimos años de su atribulada vida. En el 54 ya vivia su amor secreto con el famoso escritor Arthur Miller, quien despùés sería su marido por seis años. Los Kennedys, después de su divorcio, se conformarían con las "sobras" que había dejado el emblemático dramaturgo . Una vida agitada por todo lo alto la hija de Gladys Pearl Baker, una cortadora de negativos de una productora de cine.
Impresiona la foto como una vastedad de la derrota en medio de la espiral del triunfo. Algo discutía  en la psiquis de Marilyn Monroe por esos días y no se ponían de acuerdo. Tal vez nunca lo lograría, como en efecto pareció suceder. ¿Como bajar de la cima sin caerse? Arthur Miller, cuentan, le dio estabilidad emocional y posiblemente alas  a su  inquieta imaginación de lectora, pero todo se derrumbó, también dicen, por la personalidad  autodrestructiva de la  Diva.
A mí me sigue impactando su fotografía leyendo Ulises de James Joyce. Sentada con su exótico traje de baño en un  tobogán de  la playa de Long Island, Nueva York, MM, viaja ensimismada por las páginas finales del gran novelista irlandés. Se encuentra absorta en el famoso monólogo de Molly Bloom. El rostro de Marilyn es de incredulidad ante lo que lee en palabras de Joyce. Quizás no entendiò el lenguaje, pero una mujer abandonada por su madre, vuelta a encontrarse en un y otro lugar de la vida, con una confusa  identidad hasta el final de sus días, sabía de la existencia humana, conocía de la riqueza y fracasos del hombre.