jueves, enero 30, 2014

Érase una vez un bosque...





Si el bosque
 no te deja ver el árbol,
estás ciego
Si el árbol
deja caer sus hojas,
no lo cortes,
barre las hojas
Si la selva
la ves como un jardín,
construye el tuyo
a la medida de tus ojos
Si consideras a la naturaleza
un estorbo,
cámbiate de planeta
La vida y la belleza,
como la naturaleza,
no van
por un distinto camino.
Rolando Gabrielli©2014
Villa de Las Fuentes N.2/Bethania/Panamà

lunes, enero 27, 2014

El reposo del poeta

 
Alta traición: “No amo mi patria./Su fulgor abstracto/es inasible./Pero (aunque suene mal)/daría la vida/por diez lugares suyos,/cierta gente,/puertos, bosques de pinos,/fortalezas,/una ciudad deshecha,/gris, monstruosa,/varias figuras de su historia,/montañas/-y tres o cuatro ríos”.JEP
 
Ha muerto el poeta José Emilio Pacheco, novelista, ensayista, cuentista, cronista, crítico literario, libretista, traductor, mexicano esencial. Las causas de su partida son contradictorias: se quedó dormido en el sueño o tropezó con unos libros en su biblioteca y se golpeó la cabeza, comentaron los medios  ayer domingo. Dos aspectos de una mala noticia, que significa la desaparición de un intelectual notable, que no se empeñó en demostrarlo.
La poesía  en este tiempo ya es un accidente, un azar, siempre una aventura, lo reconocería el mismo JE Pacheco, un poeta  del lenguaje y  de la palabra, que  apostó a la vida, al lado invisible de lo real, quizás.
Alguna vez afirmó en un verso  lejano en el tiempo y presente en esta hora, que Tenemos una sola cosa que describir: este mundo. Lo poco que sé de Pacheco es que fabulaba, fabulaba.
Tuvo el discreto encanto de despedirse en silencio  hacia un tránsito mayor. Tal vez consideró que había escrito todo lo que traía bajo el brazo, ni una cuarta más y en el mudo silencio final, se dejó partir. No estaba distraído, simplemente la obra estaba hecha y  sabía que con "poesía" no se va a cambiar el mundo. En medio del gran bullicio nacional, viendo como el viento sopla sin dirección, decidió hacer mutis por el foro mexicano en tiempos de gran crispación social. Una manera también de llamar la atención, un acto poético que reclama un retorno a los mejores valores del pueblo y de la nación mexicana. ¿Para qué sirve la poesía en estas circunstancias?, me imagino fue preguntándose. Él, un poeta del silencio.
Hasta el dúa de hoy no he encontrado un libro de José Emilio Pacheco en Panamá. Èl se quejaba que a México no llegaban los libros de los poetas chilenos. Es que la poesía, JEP, no circula por ninguna parte, las venas comunicantes están escleróticas, las endureció la banalidad, el consumismo, la farándula y la  clásica inmortalidad del cangrejo. Es más fácil dialogar con un clásico griego que algún contemporáneo, aunque la poesía clásica se convierte en contemporánea por su vigencia y lecturas. Así estamos de comunicados en la era de la (in)comunicación digital.
Reconocido internacionalmente tardíamente, como suele suceder en las mejores familias de poetas de este mundo y del otro, no pareció inmutarse que al final  de sus años le llovieran los premios desde Chile a España, dinero que solía decir, destinaba  a palear en parte su  mala salud.
Un poeta no es un reloj, las manecillas de la poesía giran en distintas direcciones, no tienen tiempo, su presente es perpetuo. La hora de la poesía y el tiempo del poeta son una misma cosa:  el poema.
A JEP, lo retratan sus palabras y gestos a lo largo de su fecunda vida, un hombre sencillo, alejado del mundanal ruido, de toda estridencia verbal e histórica. No se dejó llevar por las modas ni la retórica, no asumió el papel de profeta ni de hombre de actualidad, más bien abrazó la sencillez en la palabra y el poema. Era un humanista que se reconocía en el espejo, de la realidad de México.
A los poetas los bautiza la realidad, es decir, el lector. Por ahí pasa su escritura y memoria, por el ojo de quien lo lee, que será su mejor crítico. Los lectores son la extensión de la memoria de cualquier autor y a un poeta, a nadie, debiéramos preguntarle como  pasa el tiempo. Menos a José Emilio Pacheco, un maestro de la fugacidad.
"Si quieres que te diga que es el tiempo, entonces no me lo preguntes", responde  JEP. El tiempo pasará a pesar del poeta y el hombre será vencido por su pequeña, presente, temporal eternidad.
He leído sin la debida  atención a Pacheco. Me confieso, aunque tuve en mis manos, tengo, uno de sus primeros libros, cuyo  título me inspiró  el de esta nota: El reposo del fuego, que no es más que  un apunte cercano a encender un puñado de fuegos artificiales con  sus luces dispares hacia el cielo que todos miran de una manera distinta. Fue a  mediados de los sesenta que me encontré con este libro en Santiago de Chile. Leía todo lo que caía en mis manos y pasaba por el aire de la poesía. México tan lejos e inalcanzable para un estudiante de Periodismo. Octavio Paz renunciando a su embajada en la India, Tlatelolco ensangrentado, sabíamos de esos iconos de la pantalla, Negrete, Cantinflas, Tin Tán, María Félix, pero también de Zapata, Pancho Villa, Juárez, los muralistas, del México profundo, revolucionario y del más profundo de los profundos silencios: Juan Rulfo. Sabíamos, sabíamos de México Lindo/Canta y no llores... Después, en Panamá conocí a Carlos Monsiváis, uno de sus entrañables compañeros de ruta de ese DF, México, posible e imposible, una de las marcas registradas  del siglo XX y de este tiempo. JEP sabía que la poesía ardía en su propio fuego, el fuego de las palabras. Si hasta el fuego arde en sus propias llamas, nos anunciaba en uno de sus primeros libros.
Jorge Emilio Pacheco perteneció a una extirpe de escritores mexicanos  Llaneros Solitarios, cuyas balas de plata nunca tuvieron que usar para cazar lectores. Trabajaron sin estridencia de ninguna naturaleza, como si cada  día escribieran una última palabra. México tiene sus iconos, y la generación de JEP es icónica, referencial, en la cuerda de la vieja tradición azteca, tan rica y diversa, como pocas  en el idioma español. No voy a nombrar a tanto nombre, Rulfo no me perdonaría abandonar su silencio.
México, tanta historia y tragedia al mismo tiempo. Con una cultura e identidad tan mexicana, admirablemente, diría. México de raíces profundas, ha sabido atraer con su  imán cultural, misterioso y geográfico a intelectuales, escritores, artistas de  varios continentes. No es un hecho menor que México haya acogido y seducido a Gabriela Mistral, André Bretón,  Trotsky, Artaud,  León Felipe, Malcom Lowry, Alvaro Mutis, Gabriel García Márquez, Juan Gelman,  Le Clézio, Roberto Bolaño,  Fernando Vallejo y otros. El mismo Neruda tuvo a México como una de sus patrias.
Bien por México y su hospitalidad, la grandeza de su historia y las  sombras que pudieran  cubrir la luz y las horas terribles.
Nos despedimos con versos de JEP, objeto  y sujeto principal de esta nota al voleo de las palabras y unas malas lecturas imperdonables.
En el polvo del mundo se pierden ya mis huellas
Me alejo sin cesar
No me preguntes como pasa el tiempo.

 


 

domingo, enero 26, 2014

Me intimida

Me intimida la sombra
de tu sombra
que no me deja ver
la luz
de tu cuerpo.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, enero 24, 2014

Se vuelan los pájaros

 

Se vuelan los pájaros,
los pájaros se vuelan.
¿Los lleva  el viento o las alas
los vuelan?
Mi mano la picotea el sol de este verano,
solo con dos pies voy por la ciudad,
pecho a tierra es un refrán para un bípedo
que no quiere saber de guerras,
ni enredarse con sus torpes patas en tierra.
Tú ,  pájara, en cambio, te vuelas,
porque eres pájara
y el aire te lleva adonde  pueda
con  todas tus plumas,
que también saben volar.
Rolando Gabrielli©2014

jueves, enero 23, 2014

Aburrido lector

Ignoro por qué comparto
este poema con un desconocido,
sí, contigo, aburrido lector,
siento un  deber inexplicable,
conocer la razón, el sentido,
un poema es tan personal,
como el olvido.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, enero 22, 2014

Un lector

Un lector,
un único lector,
no pidas más,
palabra,
si eres verdadera.
Rolando Gabrielli©2014

martes, enero 21, 2014

Espejo del árbol



¿Qué es un edificio
sin la rama de un árbol?
Espejo del árbol, su fachada.
Se muere la naturaleza,
a mis espaldas crece el concreto
y el cristal nos proyecta  sobre la ciudad
una imagen que  nos sobrevive y abandona.
Rolando Gabielli©2014
 

lunes, enero 20, 2014

Los cien de Nicanor

Nicanor, por Dios,
cien años, todo el tiempo humano posible,
ojo invisible de una aguja en el pajar,
el  silencio absoluto  del mar
y la carabina de Nicanor,
que dispara  todavía
sus palabras
La palabra existe,
pero no es un lecho de rosas
la poesía
advierte el sordo y el cojo
camina por un sendero desconocido
que un ciego revela
en una página en blanco
La poesía ha muerto,
viva la poesía y todo lo que se le parezca
o sea sospechoso de ser un poema
No hay comienzo ni fin sin la palabra,
en un principio fue la oscuridad en medio
 de una gran explosión,
el silencio era el verbo,
quizás un pequeño dios
que pensaba escribir un poema.
Rolando  Gabrielli©2014

sábado, enero 18, 2014

No me nombro

No me nombro,
me desconozco,
camino sin identidad,
parto solemnemente,
no puedo repetir
los mismos errores,
 siempre  palabras.
Rolando Gabrielli©2014

viernes, enero 17, 2014

La noche de Kafka


 
La noche de Kafka
me mira con su traje oscuro
el enigmático Franz,
elegante,
sobriamente kafkiano,
diría,
vestido para la ocasión
del flash,
clavado en sus ojos
para una posteridad
que ni el mismo
soñó.
Rolando Gabrielli©2014
 

jueves, enero 16, 2014

Teje, teje

Teje, teje,

le digo,

un camino,

solo un camino.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, enero 15, 2014

Una pregunta


¿Cuándo se muere
un poeta,
se muere
la poesía?
Un poco, un poco.
Rolando Gabrielli©2014

Juan Gelman

Ha muerto el poeta argentino Juan Gelman en su exilio en México. Autor de unos 30 libros y un símbolo de la lengua hispana. Poeta, periodista, ensayista, un  hombre comprometido con su tiempo y la vida.
 
 
 
¿Murió toda su vida
o toda su muerte?
No se sabe donde,
ni cuando
volverá su voz
a golpear viva
en cuerpo y alma,
los muros que atravesó
en silencio.
Rolando Gabrielli©2014
 
 
 
 

martes, enero 14, 2014

Poemaaaaaaaaaaaaa

 
 
Poemaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa,
¿Me escuchas?
_No estoy sordo,
escribe,  escribe,
no enmudezcas,
nadie  podrá escucharte
mejor que tú mismo,
cuando dejes de gritar.
Rolando Gabrielli©2014

lunes, enero 13, 2014

Con sus dedos


Con sus  dedos,
el cactus,
me señala el camino,
que sus espinas
no atraviesan en vano.
Rolando Gabrielli©2014

domingo, enero 12, 2014

El cielo hoy

El cielo hoy
no aspira más que ser
cielo azul de verano,
transparente y mudo
para dejarse ver
con los ojos
de un ciego.
 
Rolando Gabrielli©2013
 

viernes, enero 10, 2014

La mano de dios


¿Dios 
 estrecha la mano invisible
del mercado?
Te arroja quizás y vuelas al vacío
como una mercancía más
 hacia el paraíso.
¿El mercado es dios
¿o dios es el mercado?
Rolando Gabrielli©2013

jueves, enero 09, 2014

La muralla china


La Muralla china
Dicen sus muros mi nombre
 y ese no soy yo,
millones atravesaron el sueño imperial
No te detengas advierte la voz
al viajero que sí soy  y avanzo
por el mismo camino de millones.
Rolando Gabrielli©2013

miércoles, enero 08, 2014

Te desvaneces


Te desvaneces
paisaje sin nombre,
en la palabra extraviada,
te borras, en mi memoria.
Rolando Gabrielli©2014

martes, enero 07, 2014

Me conviertes


Me conviertes en  humo
sentado frente a ti  una espiral
siempre a punto de partir.
Bajo el cielo sobre la tierra,
nada, la voz potente del silencio.
Rolando Gabrielli ©2013

lunes, enero 06, 2014

¿Qué haces?



Es el tiempo,
dejar caer las hojas
detrás del muro
y seguir el ciclo de un verano otoñal,
mientras el tiempo  no cambie
y las hojas sigan el curso
de su propia estación.

jueves, enero 02, 2014

La misma piedra


Torpe, torpe,
la suela que tropieza
con la misma piedra.
Rolando Gabrielli©2014

miércoles, enero 01, 2014

La mariposa de alas naranjas


La mariposa de  alas naranjas
vuela con su amigo de alas naranjas
El ojo de mi cámara no los detiene,
su vuelo es su esperanza
de seguir siendo mariposa,
frente al  lente que no los atrapa.
Rolando Gabrielli©2014

2014//llegó!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


martes, diciembre 31, 2013

Viva la poesía

Ahhh, poesía
qué cuentas sacas,
si nada, si el aire,
si el verbo agradece mudo,
sus justas palabras.
Rolando Gabrielli©2013
 
Qué título más optimista. Una arenga de barricada. El muro más bruto se ofendería con unas palabras. Para versos no está ni alcanza el mundo. Los recuentos de fin de año, parecen un ejercicio apocalíptico. El bípedo se rasca el mono más primate que tiene en la cabeza y se niega a comprender la situación. Consumir es morir. Consumar es matar.
Con vivir, no es suficiente, hay que hacer algo nuevo. Reinventar la página en blanco, no tapar el sol con una mano, que el mar sea mar y el río su curso fluir.

¿Quién nos obliga a destruir por destruir? Un espejo no nos enseñará a mirar. ¿La PC  piensa por usted cuando dejó la cabeza en otro lugar? -¿Necesita más de una  voz?  No.  ¿Entonces por qué usa dos  y tres celulares?
¿La tecnología le transformó en avestruz? ¿Aún piensa  quièn fue primero: el huevo o la gallina? ¿Ha soñado que sus neuronas dan vuelta como un hámster en su jaula? No es una metáfora.
El mundo es un ser vivo,/ respira, camina, corre, cojea,/ se ahoga, congela, asfixia, enciende, quema, estalla, /canta y arroja sus heces a ríos y mares/ Prende  el semáforo la luz roja/ el cuerpo no se detiene/ luz oscura asciende con el muerto/aplaudan vivos la hazaña/es más vivo el que sigue su curso.








Esta historia continúa.... 

Ah, el verano

Qué vas a hacer en  el verano,
me preguntas.
Esperar que florezca
el cactus.
Rolando Gabrielli ©2013

lunes, diciembre 30, 2013

Llegó el verano

Llegó el verano,
no hago nada,
acomodar unos libros.
Decidí flotar,
cae una hoja
y la veo caer,
pasa una nube
y la dejo pasar,
pasa el viento,
pasas tú,
pasa el día,
pero llegó el verano.
Las lecturas de Kafka me ayudan.
Rolando Gabrielli©2013

Mi utopía perfecta

¿Tú y yo en el no lugar?
Mi utopía perfecta,
que no eres tú, digo,
al pasar y ver la luz.
¿Nunca será suficiente
mi nube inalcanzable?
Dime, ¿de quién huyes?
Rolando Gabrielli©2013

domingo, diciembre 29, 2013

La pregunta

Si no nos hace ver
nada nuevo,
ser  con las palabras
más que el silencio,
de qué estamos hablando,
cuando pugnas
por los cinco sentidos,
poesía?
Rolando Gabrielli©2013

sábado, diciembre 28, 2013

La realidad

Copio, copio,
la realidad,
con todas
sus falsedades,
tal como es.
Rolando Gabrielli©2013

jueves, diciembre 26, 2013

Sube y baja el telón



Cae  el telón,
se levanta el telón,
comenzará la función,
se repite el primer, segundo y tercer
Acto:
Crisis,
Recesión,
Ajustes,
cero improvisación,
sube y baja el telón
un mismo espectáculo,
quién es más ladrón:
¿El que funda o roba un banco?
Sigue vigente la cuestión:
Ser o no ser,
qué gran dilema,
el mundo es un bocado
para tanto tiburón.
Que suba y baje el telón,
es la misma cuestión.
Rolando Gabrielli©2013

Remember me



miércoles, diciembre 25, 2013

Me advierte la Musa

No te dejes impresionar
por mis palabras,
es lo único que tengo,
me advierte la Musa,
callada, callada.
Rolando Gabrielli©2013

martes, diciembre 24, 2013

El nacimiento de Bansky

El fantasma de Bansky apareció  frente al muro israelí de Cisjordania hace unos días con un  grafiti en su estilo, en una fecha simbólica para el mundo cristiano (el nacimiento de Jesús), el viaje de José  y María a Belén, Palestina, ambientado por un pastor y sus ovejas.
El  imponente muro de hormigón israelí impide el paso a José y María, y al burro que la traslada camino a Belén.
¿De qué lado estará dios en este caso?