martes, diciembre 05, 2017

Caminaba por la ciudad


Caminaba  por la ciudad
 y me encontrè con un Museo,
ahí  todo parece inmóvil,
detenido en algún tiempo.
Los museos, en mi infancia,
recogían  momias,
animales embalsamados,
`polvo, silencio, algún dato,
nada en estado natural.
Al detenerme frente a su puerta principal,
una cosigna me llamó la atención,
dirigida a quien entrara:
¿Què donarías  al  Museo,
algo tuyo, personal?
Me invitaba el letrero a pensar
en el valor de los objetos,
 en lo doméstico que es de todos,
 y por serlo se diluye al no sentirse
como algo propio totalmente.
El  Museo,   retrotrae  a   mi memoria,
 lo que fue y sus paredes nos descubren,
un espacio  que es único,
y crea nuevos espacios.
Rolando Gabrielli2017 

domingo, diciembre 03, 2017

Detràs de un extenso muro

Detrás de un extenso muro,
(es cierto, el muro no deja ver el paisaje)
se esconde un inmenso país,
con sus devastadoras armas nucleares.
Bajo los  silenciosos silos,
la muerte apunta sigilosa.
El muro seguramente,
seguirá creciendo,
se hará más fuerte,
con nuevas  tecnologías y  materiales,
tal vez se  convertirá en  inexpugnable,
para los pobres campesinos pobres,
que sueñan  realizar un sueño,
irrealizable quizás,
porque  los sueños,  sueños son,
en realidad una quimera.
(Es cierto, el muro no deja ver el paisaje)
Rolando Gabrielli©2017

sábado, diciembre 02, 2017

Mar de fondo

La  muerte aplaude
desde el fondo del mar,
a los vivos
que creen engañarla.
¿Sabrán que les separa
un abismo?
Mar de fondo,
 es el ruido
 del silencio,
que nos queda.
Rolando Gabrielli©2017

viernes, diciembre 01, 2017

Uno es uno

Uno es uno,
la multitud se mueve,
una  atmósfera marca  su  paso, 
va en una dirección impredecible,
viva,  musculosa, fluida, alegre,
uniforme,   deforme, delirante,
se hace  presente,
contra viento y marea.
Un bloque  humano se planta 
en las calles de la ciudad.
En un puño cerrado
se ha convertido la multitud,
avanza con sus banderas,
se escuchan los gritos, consignas,
nada se mueve con màs carácter 
que la multitud,
se han preparado para este viaje
 por la vida,
y comienzan a caer los primeros muertos
abaleados por la policía
que custodia los bienes materiales 
de los dueños del país,
de las ideas,
la tierra y sus confines,
de todo lo que la multitud
pareciera amenazar.
La sangre vuelve a brotar 
en las calles del mundo
y  la muerte vuelve a ser noticia,
como si la multitud  hubiera
dejado de existir.
Rolando Gabrielli©2017

martes, noviembre 28, 2017

Ojo con el ojo

Ojo con el ojo de la llave,
el misterio  abre y cierra puertas,
umbral  del  desconocido mirar,
de los de adentro hacia afuera,
lo observado también nos ve,
mira ciertamente el que alguna vez
fue mirado y al revés.
Un juego de los espejos,
que no se ven y nos miran.
Rolando Gabrielli©2017

lunes, noviembre 27, 2017

Soñé con camellos

Soñè con camellos que nunca tuvieron
la menor intención de ingresar al cielo,
menos   atravesar el ojo de una aguja.
Se veìan felices  cruzando el desierto,
sin apuro, seguros  de sí mismo,
en una caravana sin tiempo,
modestamente,
con los pies en el desierto.
Rolando Gabrielli©217

domingo, noviembre 26, 2017

De por vida

De por vida,
vida, nada
de lo suscrito,
pactado o jurado,
poseídos o racionalmente
convencidos,
te aclaro ante 
todos los altares
recorridos
o por recorrer,
es eterno.
Rolando Gabrielli©2017

viernes, noviembre 24, 2017

Noviembre, què decir

Noviembre,  qué decir,
no encaja  en las oraciones,
ni en el gatillar de  días rabiosos,
este viejo sermón apocalíptico,
no mueve montañas,
no divide mares,
ni convierte desiertos en oasis,
es inútil, sin sentido, renace,
se aviva en el púlpito
y es ceniza de voces ocultas,
la histeria no alcanza para ser colectiva.
En el pobre  altar de tu cornisa,
paloma un vago aletear sin sentido,
signo vago  de estos  tiempos de incertidumbre.
No vaya a ser que te cagues en la cabeza
de un  transeúnte ocasional
en una plaza de provincia
y se declare la tercera guerra mundial.
Solo digo, tráenos la paz,
mientras bajo las persianas del mediodía.
Rolando Gabrielli©2107

jueves, noviembre 23, 2017

No es hora de poner nombre


No es hora de poner nombre  a las cosas,
ni señalar un destino a los objetos,
estas palabras son lo único visible
a esta hora de la mañana  de un  jueves
del mes de noviembre  donde nada
es igual a nada  en el estricto
transcurso de las horas
y en el orden de las palabras.
Rolando Gabrielli©2017

martes, noviembre 21, 2017

Qué decir


Qué decir,
en la hoguera de las palabras,
es el humo quien nos habla,
dice y confirma
el viejo sermón
sobre las llamas,
donde alguna vez fueron arrojadas
las viejas  historias,
fàbulas,
que aùn adornan la muerte

con sus antiguos sermones,
de confundidas palabras.
Rolando Gabrielli©2017

Muriò la muerte

 

(In memorian de una actriz, un guionista, un peluquero, una  heredera)

Murió la muerte
 del perverso
Charles Mason,
el  de la cruz gamada
en su frente,
puerco sanguinario cruel,
hijo de la crueldad y demencia.
Su sombra dejó de parir
más sombras en su celda
y todos sus descendientes,
bajaron  finalmente
al pozo oscuro
de la infernal oscuridad.
 
Rolando Gabrielli©2017

lunes, noviembre 20, 2017

Es un agujero
en el cielo,
la luz de un cuadro,
el sueño de un paisaje,
que sobrevuela
y se  recrea.
Rolando Gabrielli©2017

domingo, noviembre 19, 2017

¿La poesía es inmortal o pasajera digital?

¿La poesía es inmortal o pasajera  de la vida  que la trata  como una más del montón en el paraíso perdido de la palabra en el mundo digital  de la imagen?    Esta interrogante no inquieta  a los académicos o sacerdotes de la palabra, ni siquiera a los poetas.  Es más bien un ejercicio de la retórica vigente, una manera  de subirse al carro de   las inquietudes personales  y de las continuas agresiones  del silencio verbal de estos tiempos.
 Es flor de un día, quizás la sombra de un instante, inclusive tú Musa, no acompañas mis palabras que aún permanecen en mis propias palabras. No quiero hablar de abandono, ni buscar una legítima defensa de nada, sino permanecer en este oficio como un buzo de lágrimas rotas que busca en un mar ciego algunas palabras aún por decir.
Estamos en el reino de la post verdad y de la mentira rampante, fenómenos ya instalados en el carrusel líquido de la realidad. Reporteros y fotógrafos del celular compiten con los medios establecidos, los viejos instrumentos de la comunicación de papel, las ondas hertzianas y electromagnéticas.
Los nuevos gurúes, dioses del ciberespacio, Internet  y todo el ejército  de  campanas vociferantes de la inmediatez, vaticinan  la muerte de todo lo escrito, diarios, revistas, libros,  y si eso está planteado en esos términos, qué  espacio le queda a la poesía, habría que preguntarse, casi por instinto de conservación.
La poesía ni fu, ni fa, cuánto he escuchado, se ha dicho directamente o entre líneas  para no despertar a la muerta, mientras   los poetas continúan su ejercicio  solitario, su búsqueda y ajuste del lenguaje y cuentas con el mundo  del mega-dato. Cómo ser más interesante, atractivo, llamar la  atención de una lectura, ante la enfermedad  de los mensajes digitales  virales. La mayoría tienen impreso el sello del mírame  que aquí estoy cómo me veo… click, click, click.
Tan vieja, incauta, a la intemperie, ninguneada, convocada en la frivolidad de la propia retórica, sigue viajando en el incesante río de Heráclito, pero bañándose una y mil veces, en sus  distintas aguas, como lo recomiendan las sagradas  escrituras del verbo de cada poeta.
El duende andaluz, FGL, lo dijo en su momento: la poesía es el misterio donde tienen lugar las cosas.
Quedémonos entre la memoria de lo que no olvidaremos  y el sueño que anuncia un nuevo amanecer.
Rolando Gabrielli©2017

sábado, noviembre 18, 2017

Sobrevuela y vuela

Sobrevuela y vuela,
la altura de un tiempo imaginario,
boca del pozo de los brujos de agua,
la imagen de Chichèn Itza.
Un nuevo dios de los aires
preside el sitio,
 pero en mi memoria,
solo tú  ángel,  con tus alas ,
conviertes mis sueños,
 en realidad
Rolando Gabrielli©2017

jueves, noviembre 16, 2017

Por tu nombre

Por tu nombre
y de las palabras
que aún no conocemos,
el poema se reescribe
en la memoria,
de lo que podría
llegar a ser.
Rolando Gabrielli©2017

Mi Padre

Mi  Padre hoy
tendría 113 años.
Hace veintiséis
no nos acompaña.
Murió en la casa,
donde nació
mi hermano mayor.
La herencia
consiste en sembrar,
un nuevo árbol.
Rolando Gabrielli ©2017

martes, noviembre 14, 2017

Ah, la palabra y el poema


Ah, la palabra y el poema
comienzan  con una letra solitaria,
desconocida  que tantea una vaga caligrafía,
aunque sabe donde pertenece  y desconoce
al mismo tiempo su destino,
es su preciado misterio que la convertirá,
quizás en poesía,
 un enigma  que tendrás que resolver,
tù, amigo lector.
Rolando Gabrielli©2017

lunes, noviembre 13, 2017

Cuando atravieso la ciudad


Cuando atravieso la ciudad despreocupado
y  suena una música de ocasión sin que la distinga,
no estoy pensando en esta época y su tortuoso destino,
ni  en las campanas negras del terror, 
que repican incesantes  con sus  guadañas en flor.
La muerte nos visita con sus espejos negros
y se viste para la ocasión como una desconocida,
parca apártate de mis oídos y camino,
le digo, mientras mis sueños viajan intactos
por la vibrante, convulsa , anárquica  ciudad.
Rolando Gabrielli ©2017  


                              

domingo, noviembre 12, 2017

El insomnio

El insomnio
pasa oscuro
con sus ojos abiertos
en el hilo negro
de la noche,
invisible sin saber siquiera
si cerrará los ojos
y volverá a soñar.
Rolando Gabrielli©2017