supernova, lejana,
impredecible,
sol de mis días estelares,
vacíos aquí en la tierra.
No te enfríes, eres más brillante
cuando me miras desolada,
más que todas las estrellas
del universo,
super luminosa, fugaz.
Rolando Gabrielli©2020
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
supernova, lejana,
impredecible,
sol de mis días estelares,
vacíos aquí en la tierra.
No te enfríes, eres más brillante
cuando me miras desolada,
más que todas las estrellas
del universo,
super luminosa, fugaz.
Rolando Gabrielli©2020
Escribo, escribo,
el capítulo más silencioso
de nuestras vidas.
En una caverna crecí,
bajo la oscuridad y la quietud,
amanecí un día en la prosa
urbana del mundo,
en las proximidades
de una estación del ferrocarril
Luces, aglomeraciones
y todos los vicios
de las ciudades modernas
y un andén solitario
para emprender un camino
Hubo amores y frustraciones,
en la lógica de una vida
sin pretensiones
La historia convierte a
la memoria
en un paisaje cautivo,
un círculo vicioso
y la moneda de dos caras,
lanzada al aire ya sabes,
conoce su destino
Siempre puedes surgir
en un nuevo rostro por descifrar.
El azar convierte en convicción
cualquier sueño a futuro,
entonces, nada nos excluirá
de la felicidad.
Rolando Gabrielli©2020
Lepanto mano,
quijotesca,
lanza en ristre
contra los molinos
y vientos,
reescribe estas palabras,
cinco siglos después,
sin mancha,
en la inmaculada
página blanca
de esta historia,
moderna.
Rolando Gabrielli©2020
b
¿La puerta
es sorda?,
me pregunto.
Toco y toco,
nada que abre,
nadie responde.
Quizás sea,
la equivocada.
Rolando Gabrielli©2020
@MIG@S/@MIGOS:
Desde
mi burbuja, donde volvemos a nacer y retornamos a la caverna ancestral, vivimos
y somos el Siglo de las venturas y desventuras de nuestro tiempo. Enfrentamos
una época con tres complejas crisis: la económica, sanitaria y ambiental.
Suficientes para poner en riesgo nuestra especie, desafíos insoslayables, que
solo con una actitud colectiva y decisión personal, serán superables. La
palabra reconstrucción nos convoca a ser Humanidad, no abandonemos, no
rehuyamos de nuestras responsabilidades. La Poesía y las Artes, no cambian ni
ponen gobiernos, pero, como dice el poeta Ezra Pound, ”nos dan un gran porcentaje de los datos duraderos e inapelables respecto a la
naturaleza del hombre, del hombre inmaterial, del hombre considerado como
criatura pensante y sensitiva.” “De las artes aprendemos que un hombre es
caprichoso, que un hombre difiere de otro. Que los hombres difieren entre sí
como las hojas de los árboles. Aprendemos que ciertos hombres se parecen a
menudo más a ciertos animales que a otros hombres…”
En
estas Navidades, fiestas del espíritu,
nos convoca como pocas veces ha visto esta generación, un tiempo de urgencia,
estamos en una encrucijada, el “virus molecular” nos ha puesto ante recurrentes disyuntivas por su comportamiento
camaleónico, por ello necesitamos una conjunción de esfuerzos. La Ciencia acelera respuestas, pero todo lleva
su tiempo, aunque el tiempo humano es Hoy.
Aquí
y ahora, mi palabra de aliento, mis agradecimientos personales por su tiempo
dedicado a las páginas de este Blog, que hoy
vuelve a invitarles y desearles una Navidad en comunión con sus
seres queridos. FELIZ NAVIDAD y
un año 2021, VENTUROSO!!!!!!!!!!
The Poet
la luna no me devolverá
tu manca mano, esquiva,
y esta noche el mar,
querámoslo o no,
seguirá sus mareas.
Tal cual es,
el hombre y la naturaleza,
se rigen por sus propias leyes
y aún no lo entendemos.
Rolando Gabrielli©2020
Natura es natura,
conmueve,
el paisaje está vivo,
no quiere morir,
canta el bosque, el
mar,
las aguas son santas,
los árboles respiran
en sus copas,
el silencio tiene
memoria,
la vida está viva.
Rolando Gabrielli©2020
indispensable
en estos tiempos.
Distanciamiento,
físico y verbal.
Salvar el cuerpo
y la belleza
de la tempestad.
Sobrevivir, sobrevivir,
el verbo y la palabra,
una y otra vez.
Vivir la burbuja
y la soledad,
el espacio,
la atmósfera única,
el aire, tu aire,
un homenaje
a la vida.
Rolando Gabrielli©2020
Este es el jardín de la retórica,
la palabra es un misterio,
encierra al hombre
en cuatro paredes y le habla,
a quien se queda contemplando
sus días muertos, confinado
en la soledad de su memoria,
de un presente inmóvil,
una pobre historia,
para días cautivos,
pájaros inasibles,
señales de un gran monólogo
que no termina de construirse,
expresar en verdad,
la salvación del silencio,
ninguna mejor redención
en el jardín de la retórica.
Oh verbo, tan viejo,
como el comienzo de todo
y si esto es sabido
que es un monólogo,
por qué cruza un río
ante nosotros,
si las aguas dijo
el famoso filósofo,
no serán nunca las mismas,
ni en el jardín de la retórica,
las palabras.
Rolando Gabrielli©2020
luz de lo desconocido,
teje la memoria
de un sueño,
algo que pudo
haber sido.
Rolando Gabrielli©2020
está en lo que ocultan
las cosas,
cuando las vemos
como simples cosas,
objetos que responden
a lo que son,
para quienes las poseen
y se reconocen en ellas.
Rolando Gabrielli©2020
hermosa
y revoloteas,
pequeño ángel
sobre tus bellas alas,
Bella,
esta mañana soleada,
delicada y frágil, tú,
en la gracia de la ingravidez,
dejas, a mi parecer,
el principio de la felicidad.?
Rolando Gabrielli©2020
comienza el mundo
y así la tierra
gira sobre sí misma.
Tú y yo, estamos
en todas partes,
Norte y Sur
se complementan.
Rolando Gabrielli©2020
Me pregunta una amiga,
desde el otro lado del mundo:
¿qué estás haciendo, Divino?.
Tomando vitamina D,
-le digo-
desde hace cuatro días
que salió el sol.
Rolando Gabrielli©2020
El sol se oscurece,
como nuestro amor.
Es un pequeño paréntesis,
su gran corona solar
reinará unos minutos
en la oscuridad,
al sur del planeta.
Sobreviviremos, digo,
como nuestros antepasados,
pero no al amor.
Rolando Gabrielli©2020
2020 https://letralia.com/ciudad-letralia/fechado-en-panama/2020/12/12/libretas-virales-2020/
1/ Letralia editó la primera parte de Las
Libretas Virales, bajo el título: Solo Poesía. Esta es la segunda entrega y
casi cierra el ciclo de este año
horribilis 2020, con nuevos textos y un vistazo a la época, que no
pretende ser exhaustivo ni un oráculo, apenas un esbozo de un cambio
civilizatorio en búsqueda de su paradigma. La poesía indaga con la palabra,
reflexiona, bucea, se auto introspecciona y en su examen interior, exterior del
hombre, de las cosas que le rodean, -ningún asunto le es ajeno- habla y nombra,
funda y canta, es voz de su silencio. Rolando Gabrielli 2020
El
virus
es
un pequeño dios,
del
mal,
invisible
y
pareciera estar
en todas partes.
Rolando Gabrielli©2020
Dale un vistazo a estos poemas:
los niños y la poesía
hablan un mismo lenguaje.
Dic/2020
Qué año, eh!!!!!
Rolando Gabrielli©2020
El alma vino al cuerpo,
así, dijo, se recupera una vida,
en vilo estaba, sí, suspendida,
como si ya no viviera,
atada, digo, al aire
que la sostiene.
Si has visto un pájaro
en una rama probando el vuelo,
ya sabes de qué hablo,
no se necesitan más palabras.
Rolando Gabrielli©2020
brilla cuando
está más alto
y en soledad,
muere,
es polvo de esa estrella
que cae
silenciosamente.
Rolando Gabrielli©2020
Somos los espantapájaros
del futuro,
esperando una buena cosecha,
alimentarnos con esperanza,
como las aves de Dios
y emprender el vuelo,
sobre los arrozales y el trigo,
creciendo silenciosos
en la pradera,
de la palabra.
Lo que el viento
trae a la noche,
son las alas, digo,
el porvenir..
Rolando Gabrielli©2020
https://letralia.com/ciudad-letralia/fechado-en-panama/2020/11/26/la-poesia-no-es-un-pretexto/
El fútbol se hizo, quizás,
el autogol más grande de su historia: dejar
morir a Diego Armando Maradona, el Gardel del fútbol argentino. Hijo de
la genialidad y de la pobreza, el pibe, el Pelusa inolvidable de Villa Fiorito, enluta
con su partida a la más alta expresión del fútbol mundial, y desde luego, a su
amada Argentina, a su gloriosa camiseta, la albiceleste, que llenó de gloria y paseó
con orgullo por los estadios del mundo.
Un cebollita que creció como el Obelisco porteño y tocó el Olimpo con la
gracia de su cabeza y pies, un talento para brillar entre las multitudes, que
no dejaron de ovacionarle y que despedirán con respeto, tristeza y
agradecimiento a su fantástico 10.
Los ídolos viajan por generaciones en la memoria de los pueblos, no mueren, y no es una frase, se
convierten en leyenda, siguen jugando, llenando de alegría nuestros corazones y quedan para siempre en
el recuerdo y la historia, porque ellos hacen la historia.
Cuando se apaga de improviso una estrella que dio tantas alegrías a su país, a millones, vivimos momentos más oscuros, tienen tanta energía y luz estos astros, que nos dejan a tientas con su partida. La vida es un cometa, fugaz, como la palabra adiós, aunque el espíritu sigue haciendo su trabajo en el más allá.
Diego Armando Maradona era mito en vida en un país donde el fútbol es
una religión. El Papa argentino Francisco, es un hincha del San Lorenzo de
Almagro y en Argentina existe una segunda lengua, que es el fútbol y se habla en la mesa diaria, los
asados, estadios, en el Congreso y desde la propia presidencia de la república, y
no distingue razas, géneros, ni clases sociales.
Maradona abrió las puertas del cielo a
toda una generación de argentinos y a los amantes del fútbol en cualquier estadio del mundo. El 10 nos
enseñó coraje, pasión, belleza, fantasía, alegría, actitud, orgullo, valentía,
amor incondicional por un deporte que es pasión de multitudes.
Todo parecía estar contenido en
esa gambeta prodigiosa con que se desplazaba en la cancha y encaraba las
defensas y los arqueros, su temida y fantástica zurda, que hizo estallar los estadios una y otra vez.

fue quizás mi pasado,
un sueño por construir la quimera
de aquellos días.
Íbamos en una carretera sin fin,
reíamos, solo interpretábamos
la promesa de un paisaje,
los días que podrían hacer
posible la realidad.
Rolando Gabrielli©2020
Es un mar, siento un mar
en la ventana que trae la lluvia,
pareciera el resonar de las olas,
una playa de la
infancia
no deja de crecer en el caracol
de la memoria.
El agua no cesa en esta oscura noche,
la casa es mi arca,
la ciudad pierde sus huellas,
hay pasos que no se
volverán a escuchar.
Rolando Gabrielli©2020
Hoy es veinte, un número inolvidable,
pensemos en la belleza de un poliedro,
sus caras en tres dimensiones,
las pirámides,
geometría del misterio.
Las matemáticas lo definen
como un número semiperfecto,
la perfección es para los dioses,
nosotros hablamos de un número base
de la numeración maya.
El 20 solo, se ve impecable,
comienza a llamar la atención,
si se repite como este año.
Rolando Gabrielli©2020
Santiago, mi vieja parroquia.
Oh, señora resuenan pasos
De un valle de olvidados
En la memoria de los caídos
Que partiendo no se han ido.
Mi pastora de ovejas descarriadas
Amaos las unas y las otras
Al precipicio van balando.
Somos el despeñadero
De nuestros propios actos
Y de voces que lo van anunciando
En estas horas muertas
Que sus fantasmas liberan.
Lobos, a fin de cuentas,
Que no cambiarán de piel.
Rolando Gabrielli©2020