si la muerte presentará
un certificado de defunción
ante la Corte de La Haya.
Rolando Gabrielli2024
Periodista, escritor y poeta chileno en Panamá
si la muerte presentará
un certificado de defunción
ante la Corte de La Haya.
Rolando Gabrielli2024
La palabra es tan poderosa
como quieras usarla,
y más,
ante un gran enemigo,
no debieras escatimar,
verbos ni adjetivos.
Rolando Gabrielli2024
se tropieza
con la muerte,
donde solo
hay muerte
bajo los escombros
y se siente inútil,
muerta en vida,
esperando su turno
al amanecer.
Rolando Gabrielli2024
Le llaman poeta, quizás
le han visto escribir verticalmente unas cuantas líneas breves, cortas, que van
uniéndose como eslabones perdidos en una gran cadena. La mayoría prefiere
ignorarlo, están atrapados en la Redes del mundo digital, y la poesía, lo que
se entiende aún por poesía, no forma parte del tiktokeo de la realidad. Viajeros dl universo virtual, navegan en
un bosque de imágenes, en un mundo que va perdiendo la flora y la fauna como si
fueran los dientes de leche de la
infancia.
Las palabras del poeta
son sonidos guturales menos trascendentes que los gruñidos de urgencia del
hombre de las cavernas, más que signos rudimentarios, palabras sordas. La
poesía es ese pez muerto en la pecera que soñaba con el mar.
Un poema en verdad puede
significar tantas cosas o solo reconocerse en el placer de sus palabras. Poema
espejo el que te mira al rostro y te enrostra las palabras. Poema ciego, el que
no vez. Poema sordo, el que sientes como un zumbido que no logras descifrar. Poema
escrito para todos los sentidos, el que volverás a leer y no olvidarás, como un
mantra.
Un poema puede entrar y
salir, y seguir abriéndote puertas.
Su atmósfera puede
traernos libertad, paz, amor, ilusión, esperanza, un punto de vista sobre la
condición humana, vida, en una palabra, pero no debe dejarnos indiferentes,
ausentes o distraídos,
Por alguna razón, a
veces misteriosa, en un mundo prosaico, banal, digital, se suele repetir como
un mantra, esto no tiene poesía o ponle poesía, le falta poesía. De la nada
pareciera surgir la necesidad, presencia de la poesía, en tiempos brutalmente
prosaicos, realmente con presencia y un
futuro distópicos.
No se explica, a
primera vista, esta necesidad, urgencia del toque poético diferenciador. Quizás
la poesía forme parte de la condición humana, está anclada en el subconsciente,
cuenta con su propia autonomía y diván.
Nuestros antepasados,
observaban la luna, las estrellas, los ríos, consideraban a la naturaleza como
un dios visible y se encomendaban al sol, la lluvia, a la tierra. La fertilidad
era la razón de ser de la vida y todo ser vivo era un hermano.
Rolando Gabrielli2024
y a tu voz me lleva el silencio.
A la espera quedo
del camino que dejas
y en las invisibles formas
busco lo que alguna vez
fuimos.
Rolando Gabrielli2024
una pequeña franja
secuestrada, humillada,
frente a un pedazo de mar,
cercado, prohibido,
y a su gente arrebatarle
la vida, sus casas, iglesias,
en solo 100 días,
Fulgencio Atacama, no tenía nada de excéntrico y si no
era admirado por su arte rutinario, casi un mantra en el mar de la tranquilidad,
pasaría desapercibido como una ola en altamar. Disfrutaba de su soltería, sin la humildad de un cura
franciscano, precisamente, y si bien tenía una cierta malacrianza con los
poetas modernos, su expresión a primera vista, reflejaba la mirada inexacta de
Quevedo, donde una indescifrable picardía podría llevarnos a uno de los sonetos
de su ruinoso verbo desesperado.
Don Fulge, como le llamaban por cierto, en ocasiones
íntimas, había abandonado casi todas las prácticas sociales, vagabundeaba por
los meandros de sus propias aguas, era en realidad una brújula sin puerto donde
lanzar un ancla. En su juventud, tiempo de metáforas, leía a poetas de la Edad Media
como un monje que disfrutaba los secretos silencios de las páginas prohibidas
en una discreta abadía. De ese tiempo, que guardó en la memoria, se resistía a
convertirse en un chip y aún prefería las páginas de un escritor anónimo, sin
ninguna pretensión más que el entretenimiento.
Para algunos visionarios del presente, apóstatas de la
palabra en cualquiera de sus usos y formas, fanáticos de la imagen como único lenguaje de curso legal, Fulgencio era
un imperdible de épocas ya superadas, vieja pieza de museo mal estacionada en
el olvido. Siento que les intimidaba su silencio inefable, una marcada, invisible
presencia, esa que solo aspira a ser ignorada ante cualquier historia Best seller.
El humor, decía, y lo practicaba, es la mejor carta de
presentación, y antes de recurrir a él, recitaba las notas del pentagrama como
si fuera a entrar a la Scala de Milán, y no existiera más que la musa que solía
soplarle poemas al oído que memorizaba para cuando vinieran mejores tiempos,
porque siempre es posible ver lo que el
horizonte suele ocultar a primera vista. Si un biógrafo quisiera describir a
Fulgencio, llegaría a la conclusión que nunca quiso ser alguien diferente de lo
que era y podría llegar a ser.
Yo lo recuerdo con un aire distraído, sin caer en la
nebulosa, mantenía su mirada extranjera, sin patria reconocida, ni adulterada,
un artista singular de la cuerda floja, pero con los ojos bien abiertos sobre
todos los abismos que nos rodean en épocas que se abren paso con el cuchillo
entre los dientes. Para mí, es difícil olvidar un personaje de este talante,
por eso me he permitido dar un vistazo , casi de reojo, a una historia a la
cual no pongo las manos en el fuego.
(Para no equivocarme que he hecho lo correcto, mientras
escribo, escucho Las cuatro estaciones de Vivaldi, y me entrego a sus
movimientos rápido, lento, rápido, como suele ocurrir con la vida.)
Rolando Gabrielli2023
Una amiga
que se agita como un pez en las Redes, me advierte que los peores sujetos son esos sordos atemporales, que escuchan de manera intermitente y seleccionan datos, ideas, puntos de vista, para luego utilizarlos en su propio beneficio. Son seres eminentemente utilitarios, pragmáticos, dicen ellos, pero en verdad se mueven en arenas movedizas y cuentan con un puente elevadizo para un escape, fuga programada. No solo son sordos, porque usan audífonos y van cabizbajos con una mente vagabunda fuera de la realidad, en la que no pareciéramos coincidir, me remarcó, sino que su espacio, hábitat, es una realidad aumentada, una burbuja soñadora color violeta. Viven en otra esfera y cuando están en el trabajo, se manejan en esa dualidad de la sordera atemporal, cuando conviene, y dan paso a una suerte de señas y algunos gestos que llevan prisa y no destinatario conocido. Es la nueva generación inmersa en su pecera protegida por el cristal de su sordera atemporal.
Rolando Gabrielli2024
Nada supera al silencio,
cuando se trata de ignorar,
olvidar, ausentarse,
de las palabras.
Rolando Gabrielli2024
desgrana pausada
y selectivamente el tiempo.
Me recuerda a mi madre
desgranando choclos
en la paz del verano.
El sol filtra sus rayos
y hace de la cocina
un lugar especial
que evita escudriñar
en el ruinoso
paso del tiempo.
Rolando Gabrielli2024
Cada día
me pregunto,
si me seguirás
leyendo,
como en los
mejores
tiempos,
en silencio,
solo pasando
la página.
Rolando Gabrielli2024
Venía manejando por la carretera, atento porque hay tramos oscuros en la ruta y los vehículos que vienen en dirección contraria me encandilan hasta dejarme ciego. Usan unas luces potentes que debieran estar prohibidas, porque pareciera que van de cacería en búsqueda de algún venado. La carretera está encerrada a ambos lados por un bosque tupido, verde de día y negro de boche. Es una de las tantas rutas que eran de la antigua Zona del Canal. Sonó el celular, había entrado un mensaje y no le di mayor importancia, y menos cuando uno va a cierta velocidad con automóviles atrás, adelante, al costado, que nadie sabe que sorpresa pueden llegar a darte con un giro, frenazo, una embestida para adelantar y todo ese magnífico repertorio que tienen los conductores agresivos e irresponsables, que además van conectados al mundo digital que puede llevarlos al más allá. Los técnicos llaman a estos pasajes que no siguen un patrón establecido por las mínimas normas del tránsito, manejo desordenado. Un calificativo propio de un salón de clases, donde un alumno lanza un avioncito de papel y suenan las carcajadas y el ambiente se relaja.
Seguí mi curso lo más atento posible, soy miope, y las luces me molestan sobremanera, así que pegué los ojos a la franja blanca que separa los carriles de la ruta y mantuve el pie en el acelerador de manera firme, pero moderada. Cuando superé el estrés de la ruta, atendí el celular y me sorprendí más aún que con la ruta, Era un mensaje de advertencia, que rondaban por la cercanía dos pumas hambrientos que buscan comida en la basura y suelen comerse a las mascotas. Alguien al leer estas palabras, diría: la ley de la selva. Pero es el hombre el que ha creado esta selva artificial desplazando a los animales, ocupando su hábitat, transformándolos en ciudadanos sin territorio o propiedad alguna. Carecen de derechos de propiedad, no registraron sus espacios desde que ocuparon al nacer el mismo lugar de sus padres, abuelos y antepasados hace cientos o miles de años. Pareciera que lo único que les queda es el sol de día, la luna de noche y las lluvias que aún son gratis. Las aves no tienen ese problema, el cielo, el espacio aéreo, las cumbres, han resultado ser más seguros, y el hombre que soñó con volar, aún no lo ha logrado.
El trópico es naturaleza viva, a la entrada y dentro de la casa, en el jardín colindante con una zona boscosa selvática, hemos atrapado y matado en ocasiones unas 8 o 10 culebras, algunas muy venenosas: la temible X, coral, la popular patoja, pequeña, pero mortal. Es una zona que está en el corazón de la ciudad y a unos 150 metros, hace un par de meses, un vecino alertó que habían descubierto un cocodrilo en un riachuelo que atraviesa la zona. Años atrás, se veían tucanes, monos, conejos pintados hasta un ciervo de cola blanca, entre otros animales propios de esta geografía que exhibe su extraordinaria diversidad en los lugares menos pensados. Las hormigas te muerden, las cucarachas, baratas, vuelan, los gatos solos rondan en manadas, los mapaches circulan con sus antifaces, las plantas crecen en las puertas de los automóviles, todo respira, todo se mueve, todo vive y vuelve a nacer, sol y agua, humedad. Uno mismo, si se descuida, se oxida. La presencia de la vida y la muerte es permanente, total, caen las hojas de los árboles y las hormigas se las comen. Sales de casa una mañana y las hormigas se han devorado tu jardín. El trópico no pregunta si puede estar en un lugar, solo avanza, se impone, deja mucho más que su huella, nació para vivir. El trópico pareciera no dormir, crece, avanza, vuelve a nacer, renacer cada noche y al amanecer ya tiene otra cara. La naturaleza es el patrimonio vivo de la ciudad, los museos están en Europa, como el gris de algunas famosas capitales, que Matisse jamás las hubiese incluido en sus paisajes.
La naturaleza son los cuadros de Van Gogh, Matisse, Gauguin, Monet, y tantos otros, porque allí crece el color, la vitalidad, muchas veces susurrante, de la paleta volcada a lo natural propio del lugar. La naturaleza solo imita a la naturaleza, por eso y más, es eterna en creatividad. El hombre, vagabundo, la destruye siendo su propia casa. Yo venía con la intención de regar los tres jardines, un lujo para estos tiempos urbanos, donde comienzan a reinar los departamentos en miniatura, y lo hice a la espera de estos camaradas felinos que deben andar además sedientos con este calor del verano. No se presentaron, afortunadamente, pero los entendidos dicen que le rehuyen a las personas, aunque, digo, todo depende del apetito y de la estupidez humana. Puede más la viralización de un selfie que una puesta de sol o una carretera poblada de silencio.
La naturaleza no se restringe así misma en el espacio que ocupa, cuando no se siente cómoda estremece las montañas, desborda ríos, crea tsunamis, sus volcanes entran erupción, los huracanes arrasan ciudades, es decir, expresa su incomodidad, reacomodo, y todo vuelve en aparente calma hasta continuar su ciclo. La naturaleza repara sus heridas, cambia su geografía, rompe muros, reclama el espacio natural del mar, porque está viva y el ser humano al formar parte de ella, si se desvincula, corre el riesgo de desaparecer. La naturaleza actúa sincronizadamente, es una unidad, tiene su propio reloj biológico y si algo o alguien la altera, emplea sus mecanismos de autodefensa. No tiene cuenta bancaria ni está pendiente de los intereses que arroja, ni cotiza en la bolsa de valores. Su mundo está aquí, no busca mudarse a otro planeta. Tal vez, aún no la entendamos.
No hay lugar,
para el no lugar
y aún así, permaneces.
El tiempo acomodará ,
algún día, las cosas
y el no lugar encontrará
su lugar,
Rolando Gabrielli2024
Leve
somnolencia,
lentitud de
la estación
del verano
y su atmósfera
soleada,
húmeda, incandescente.
Me mudo en
silencio:
¿gusano o
mariposa?
para escribir un poema,
es un viaje iniciático
por la página en blanco,
una aventura en toda regla,
es el viaje de Ulises a Itaca,
no tienes nada que perder,
la magia está en encontrar
las palabras una y otra vez.
Tienes todo el tiempo del mundo,
tal vez no te espere Penélope,
pero probablemente,
un lector,
que comenzará a conocerte.
Rolando Gabrielli2024
El futuro desaparece en la memoria
de un presente perpetuo
y toda fuga viaja sin detenerse.
Déjame pensar, me dice, y pasa,
nada es nuevo, todo es lo mismo,
solo más rápido, sin futuro, diría.
Rolando Gabrielli2024
no está permitida
para todos?
Ángeles y demonios
sobrevuelan los caminos
que llevan a ninguna parte.
Nacimiento y muerte,
que no se olvide
la sangre del recién nacido,
ni del ofendido.
Rolando Gabrielli2024
nunca olvida
a la musa,
que lo convirtió
en poema,
en la imaginación
del poeta.
Rolando Gabrielli2024
El tiempo
carece de preocupaciones,
su medición
y tiempo no son humanos,
solo existe
y fluye, transcurre, pasa,
no tiene
edad, está siempre presente,
jovial, rejuvenecido,
renace en cada
estación,
año, fecha convencional
que le fijan
y no se siente sorprendido,
porque
tienes sus trucos para responder
con la
lluvia, nieve, temporales,
que resume
en dos palabras
que nos
pueden llevar
al final de la historia:
mal tiempo
y sus derivados
y el mismo
irónicamente
te diría:
tuvimos un contratiempo.
Rolando Gabrielli2024
El tránsito
de fin de año,
ese ruido
silencioso
que sucede ahora,
es el cambio
que está
pariendo
el nuevo
año por venir.
Rolando Gabrielli2023
Ahora te despides y ves cruzar la tarde
en su propio espejo, el verano puede asomar
aún en medio de lluvias algo fuera de estación,
que renuevan el ciclo inequívoco
de la naturaleza que orquesta su tiempo
y nos entrega también estas horas cálidas,
en cierta manera un poco corrientes
sin llegar del todo a ser banales.
Toda época es trascendente para quien
se reconoce en ella o evoca un pasaje
que ha dejado alguna huella de paso.
La memoria no siempre es pasado,
puede ser la suma de presentes memorables.
Rolando Gabrielli2023
La palabra, las palabras parecieran estar
siendo sepultadas por las imágenes, el
entretenimiento per se,
las voces profundas del silencio, el onanismo
digital, una suerte de ensimismamiento, la ausencia del otro, el viaje
fantástico por el mundo del meta verso. Sin embargo, cada año la Real Academia
de la Lengua Española (RAE) hace su escogencia anual de la palabra que pareciera ser más difundida en el año. El
diccionario Oxford, Collins, entre otros, de Inglaterra, hacen un ejercicio
similar con la palabra más popular en inglés. El diccionario español de México
también entra en este juego de las palabras favoritas.
Resulta ser que las personas aún usan las palabras en medio de un mundo vertiginoso, que nunca está en pausa, ni siquiera cuando la guerra la vida inútilmente y los grandes poderes fácticos se ausentan de sus responsabilidades. En la actualidad todo pareciera ser contable, tener un número, y se puede medir de acuerdo con su aceptación, aunque resulte ser arbitrario, pero lo importante es que se vea y haga público. La moda es la moda, y una vez al año algunos países en su idioma, ponen alguna palabra de moda por su repetición constante. Es una lotería discrecional, porque son tantas las palabras y una sola la escogida.
La RAE seleccionó una palabra que define la atmósfera en que nos acostumbra el mundo al abrir un ojo cada mañana. Desde las cavernas el hombre se confronta asimismo, no solo con el medio, sino con otros de su misma especie. Al parecer la RAE interpretó una época con signos violentos en varias partes del orbe y escogió la palabra confrontación, que fue recogida por el diccionario académico por primera vez en 1884.
El diccionario Collins eligió a la Inteligencia Artificial , I A, como sabemos está en todas partes. El diccionario de Oxford escogió a la palabra rizz un término derivado de carisma. La Generación Z la utiliza para encanto, estilo, atractivo. Rizz surgió de la s plataformas videojuegos de Internet.
El Diccionario del Español de México escogió la palabra arroba.
El hombre, que se sepa, nunca se ha puesto límites. En
la actualidad, al parecer, la Tierra, más que su hogar, es una plataforma para
viajar al espacio y establecerse en algún lugar del cosmos ante una posibilidad
de la extinción de su actual hábitat.
Las teorías rondan la cabeza de la especulación, fantasía y realidad. Sus
exploraciones de la Luna y Marte, como sus narraciones ficticias, son también
pruebas del poder de su imaginación, sueños y deseos. En algunas películas se
siente invencible, cumple uno de sus sueños ancestrales más codiciados y aún si
cumplir: volar. Se ha quedado con las alas
derretidas por el fuego de Ícaro, sin despegar por sus propios pies, de la tierra. Son
numerosas las hazañas y metas cumplidas a lo largo de su historia y siempre
aspira a más.
La incorporación de las herramientas digitales, la
Inteligencia Artificial, le dan nuevas esperanzas de seguir incorporando nuevos
récords en su paso por el planeta y cada generación va sumando y heredando sus
logros a la siguiente.
En lo personal me ha llamado la atención de un último
invento para comunicarse, en la era digital, donde todo o casi, pareciera estar
a un click. Son una especie de la síntesis de la nada, una
simplificación de la disminución y reducción. En pocas palabras la palabra prácticamente
no existe, es una especie de señal, guiño, un entornar de ojo, algo así como un
parpadeo. En algunas dictaduras y ahora democracias que hacen gala de la
Libertad, están prohibiendo ciertos libros, pero con estas herramientas ya no
se necesitará la censura, porque la gente dejará de leer de manera voluntaria.
Los reels nacieron para convencer a los consumidores de una manera
directa, breve y completa. Una ráfaga de unas pocas palabras y una imagen, para
difundir lo instantáneo, no pocas veces. Estamos en el reino de lo efímero, la
plazoleta pública de lo trivial, ese reino inconfundible de lo trivial. Lo
insignificante, irrelevante, es temporal y desaparece por arte de magia, como
un reel de nuestro tiempo.
La atmósfera en que vivimos, el aire que respiramos,
la comunicación no deja de ser virtual, es decir, ausente, sin presencia real,
una suerte de puente inalámbrico sin fin, de limbo corporal. La imagen es el
paisaje privilegiado. Estamos ante la presencia de este correcaminos que es la
imagen y la comunicación, por lo que no debemos sorprendernos cuando las
lecturas en el mundo digital son express, existe una suerte de barrido
de palabras, breves oraciones que tienen como destino el momento y el olvido.
Quienes éramos sorprendidos en las noches invernales o
de los cálidos veranos de nuestra infancia por los cuentos de hadas y las
fábulas, esas maravillosas historias que dormían con nuestros sueños y fantasías. Hoy, la Familia Reel, casi se
comunica por señas, y es probable que ello se deba a que las palabras, han sido
virtualmente abandonadas, descartadas, ausentadas, silenciadas hasta llegar a
la afonía. En la acumulación de palabras no dichas, quizás, se produce una aglomeración
que las congela, aparentemente, y quedan si pasado para reclamar su lugar,
espacio. La Familia Reel pareciera desconocer, ignorar, cuanto lucharon para
materializar su existencia. La palabra escrita es una esforzada obrera de
tiempos inmemoriales, que resiste hoy ante la voracidad de la imagen y de la
banalidad express. La palabra escrita buscaba hace siglos afincarse
sobre algo material, comenta Irene Vallejo, en su libro, El infinito en un
junco, y subraya, que antes del descubrimiento del papiro, se escribía
sobre el barro, madera y metal. Resiliencia absoluta.
LAS HISTORIAS
FUERA DE LA HISTORIA
ChatGPT y la IA, ¿fantasmas de la Ópera?
Los guionistas de Hollywood han estado
escribiendo su propio libreto durante una huelga que duró 148 días, que se
motivo por aumentos salariales y en especial, por el fantasma de la
inteligencia artificial que amenaza la creatividad, el talento, la principal
herramienta de un escritor. Uno de los acuerdos centrales es que el material
generado por una Inteligencia Artificial
(IA), no tendrá crédito.
Las historias no serán construidas por el
ChatGPT y las empresas no podrán exigir esa modalidad y tampoco por LLM (Large
Lenguage Models). Este ha sido un primer paso en el mundo cinematográfico
norteamericano, pero los actores siguen en huelga, que también rechazan el uso
del ChatGpt, y la inteligencia artificial. La fábrica de sueños pareciera estar
en crisis debido a la competencia de otras formas de entretenimiento a las que
acuden con mayor frecuencia las nuevas generaciones.
El acuerdo es por tres años, la eternidad más uno dentro de los términos de la IA, un suspiro para el tiempo humano. En este tiempo ocurrirán avances que no imaginamos aún en la IA. La gente Tik Tok, que hizo realidad el primer gobierno en la primero ciudad Gótica del sur global, debe estar ansiosa esperando que la IA tome el mando de una nueva era que pugna por hacerse cargo de nuestra propia inteligencia superficial.
La idea de los fabricantes de sueños es
suprimir actores, extras, guionistas, actores secundarios, maquillar la
planilla de producción, y las herramientas de producción de la IA parecen ser
las más adecuadas para bajar costos. Se trata de privilegiar la ganancia al
máximo y cumplir con la propia legislación norteamericana que exige retribuir
ganancias a los accionistas.
Hoy día cabe todo en el mundo de la
competencia, la variedad de ofertas es infinita, de invenciones de personajes,
historias que ficcionan la ficción, con
tal de incluir al más diverso de los públicos ávidos de novedades excéntricas
que rompen los moldes de la imaginación común y corriente.
La realidad es que las empresas no son
benefactoras, no fueron creadas para desarrollar la creatividad, sino para
hacer dinero, maximizar sus ganancias y también para tener poder, algo más excitante
para algunos que el dinero. Vivimos la sociedad del espectáculo, de la
apariencia, la representación de la cosa misma, su imagen, se tiene y parece,
donde se dan la mano la imagen y la inmediatez. La banalización, podríamos
decir, galopa en el caballo blanco de Napoleón, sin rival alguno en el
horizonte inmediato. Todos a reír después del payaso.
Lo cierto es que es un tema complejo, en
desarrollo, en estado crítico, observación y crecimiento permanente, nunca
indiferente. Para algunos la creatividad no es cosa humana, sino de la
biósfera, es decir del medio ambiente donde se desarrolla el individual, es un
factor de calidad producto de los desafíos a los que nos enfrentamos y a sus
exigencias de encontrar una solución. La IA es más rápida y ya se sabe que los
LLM cuentan con cierta autoconciencia. Lo cierto es que la IA es una gran
apuesta de este siglo, está en marcha, no se detendrá, como tantos otros
avances tecnológicos, y esta oportunidad, al parecer, no será diferente.
¿Hollywood terminará quedándose finalmente con las
réplicas de la IA? Hay muchas interrogantes para los expertos aún y más para
las personas común y corrientes. Algunas tienen el carácter de advertencias. Después de todo, ¿el ser humano puede transformarse en marioneta de la IA?

¿La página
en blanco nos reta a qué?
¿Qué
misterioso sentido le asignamos
antes de comenzar a pensar
al mudo color del silencio?
¿Quién habrá
inventado este terror,
enigma que todo principiante enfrenta
o experto,
inclusive, suelen tomarse
en serio y con verdadera preocupación
o cuando
menos, precaución?
¿Cómo
quitarse el miedo de caminar
frente al
precipicio casi sin respirar?
Nadie se
hace preguntas de algo no vivido,
pero convengamos,
que toda página en blanco
es una
tentación e invitación a lo desconocido,
un viaje, una aventura, ventura,
la razón de ser, por ejemplo, de estas palabras
y de infinitas otras reflexiones ante su espejo
o espejismos que puede llegar a sembrar
en esta página desierto, donde buscamos,
no más que un grano de arena.
Rolando Gabrielli2023
La muerte arenga a sus muertos que no se rindan
y que sus huesos y sombras sean cuerpos vivos,
en el espejo donde ha de mirarse el enemigo,
porque seguramente vendrán mejores tiempos
y los cadáveres serán leyendas vivas
difíciles de enterrar en el olvido.
Hoy marchan erguidos en la oscuridad
hacia el amanecer, saludan inclaudicables
el porvenir, sonrientes, victoriosos.
Los caminos de la vida suelen ser
un tránsito misterioso,
realmente indescifrables.
Rolando Gabrielli2023
La palabra,
nos habla,
es la roca,
muda,
silenciosa,
destinada
a
permanecer
a través
de los
tiempos.
Rolando Gabrielli2023
¿Un mundo
con una fe
bajo los
escombros
de la
guerra y el mercado,
conmemora
el nacimiento
de su salvador
en un pobre pesebre?
Rolando Gabrielli2023
@amig@s/@migos/, Felices Pascuas, Felíz Navidad… desde
este pequeño punto digital perdido en el ciberespacio, homenajeamos la palabra,
la poesía, el lenguaje, el idioma de la
tribu, la comunicación viva, vibrante con cada internauta anónimo,
generalmente, de América, Asia, Eurasia, Europa, Oceanía, siempre a través de nuestro
único y poderoso instrumento: la palabra.
Gracias por participar de este proyecto creativo, en
tiempos en que el mundo al compás de las castañuelas pareciera bailar frente al
abismo. En estos ininterrumpidos 18 años
de nuestro Blog, todo pareciera haber
cambiado y espero que ustedes sigan firmes en sus convicciones a favor de la paz, el amor, la poesía, el Arte en
todas sus formas y expresiones, del medioambiente, la solidaridad y en todo
aquello que nos una en favor del bienestar del hombre y la humanidad.
Hemos llegado a un número simbólico de 5000 post hasta
la fecha, 23 de diciembre del 2023, aproximándonos en este mes, que aún no
concluye, a los 8 mil visitantes. Gracias a ustedes que son un ejemplo para los
escépticos que no creen en la poesía ni en la palabra.
Cada nuevo visitante tiene cinco mil oportunidades de encontrarse a
solas con un poema que no solo le diga algo diferente, sino que le permita dar
una interpretación propia y ser parte de una nueva escritura, porque la poesía
es un ejercicio solitario que compartimos, primero con nosotros mismos, y
después divulgamos.
A tientas, a ciegas,
con un sombrero de Copa
y un As de bastos,
cierras el año
y recibes el que
está llegando,
solemnemente,
de la mano del azar
que provocan
los nuevos tiempos,
por venir
Rolando Gabrielli2023