sábado, abril 14, 2007

El caracol herido


La ciudad se repite,
en sus escamas de vidrio
siento un caracol herido
que abandona el eco del mar.
(La orilla me recuerda tu olvido)
Por la herida del cemento,
respira la ciudad,
mi mano se estira
en cinco dedos
para tapar el sol
y te toca a la distancia,
piel de ciudad.
El hierro se oxida

con su pesado silencio,
detrás de las puertas
tus pasos no abandonan la ciudad,
ni en mi memoria
dejan de resonar.
Escombros, sitios baldíos,
vitrinas sin estética, ni pedagogía,
la ciudad es un sueño,
el neón de noche la rejuvenece,
entre paredes y el mar,
alguien pasa sobre su espina dorsal,
navega sus averiadas arterias,
admirables ruinas sin futuro.
Rolando Gabrielli©2007

Palabras











Todos los escritores y artistas, de una manera u otra, tienen una deuda, antecedente. A veces esta deuda es con la realidad, con el pasado contaminado que uno nace. Es difícil hacer algo nuevo sólo a partir de una burbuja. Tirar una primera piedra tiene sus consecuencias. La rueda es otra secuencia de las dos piernas humanas. Para un escritor inédito de casi toda una vida, el ejercicio del silencio impreso, es desde luego una postura. Es un acto salvaje de soledad, un doble compromiso con esa señal y ausencia que debiera tener todo poema. Ni siquiera un poeta inédito puede alegar no-contaminación de su palabra. La poesía puede llegar a ser un indomable puercoespín lanzado en las sábanas de la mujer amada, la eterna cohabitación de la rosa y la espina, un azul más rojo que una verde primavera y tus ojos, tus ojos que han leído estas palabras antes de ser escritas.
Es mejor saber que todo está escrito, para comenzar con el pie derecho. La poesía está en todas partes y no siempre en un papel escrita de manera vertical. No siempre se mueve el poema ante nosotros, puede ser la voz secreta que alguna vez tuvieron las palabras. Un poema sabe que existe porque es un secreto revelado. Las palabras son cotidianas e inefables. Un poema lo volverá escribir cada nuevo lector. Es tal vez la mejor manera, única de superar realmente una página en blanco. En estos años de insomnio frente a la página en blanco, de pudor, olvido, temor, impotencia, frustración, dolor, rabia ante la página impresa, la poesía nunca ha estado ausente, porque el papel no siempre hace al monje. La poesía es un hábito que no se ve, se calza, se habita así mismo, como los zapatos. El poema es un acto de amor sin temor un rumor que va creciendo en una circunferencia sobre el agua expandiéndose sin olvidar su centro y no tiene fin, ni comienzo, porque es redondo como la punta de dos palabras.
Durante todos estos años he reconocido mis deudas literarias con los autores que he mencionado una y otra vez. Mis lecturas. Trakl, toda la poesía chilena, clásicos españoles, los surrealistas, J. Donne, Rimabud, Baudalaire, William Blake, Lautreamont, Pound, Essenin, Whitman, Apollinaire, Kavafis, Prevert, T.S. Eliot, Celan, Micheaux, Vallejo, Dylan Thomas, Lezama Lima, Eliseo Diego, Cardenal, Borges, Panero, Gelman, la mujer, mis amigos, la geografía, la ciudad, el amor, la muerte, la vida, Kafka, Kafka, Kafka... y la Musa que siempre está detrás, dentro del poema... La lista es sin duda, mayor y no se agota como las palabras.
He sido fiel a mis maestros, escribir, escribir en cualquier estación, lugar, hora y revisar sin tiempo. La poesía tiene muchas motivaciones, siempre está presente, es un acto solitario, un ruido que no se sabe y se sabe de donde viene. El poema es un viejo caracol, un laberinto ciego, siempre una puerta. Mis poemas pertenecen a tu corazón ardiente, siempre son mi último verano y reviven las hojas secas. Apuestan a tus insomnios, horas muertas, a tu pasión, mi desconocido lector.
Con mi admirado Jack Prevert, quien cumplió en estos días 30 años de ausencia física, quiero homenajear a mis maestros y poetas de todos los tiempos, a quienes creen en este oficio, ejercicio de vida que vive por las palabras. (Paroles, decía Prevert) Un poeta verdaderamente popular es aquel que siempre leemos, recordamos y asociamos con nuestros actos cotidianos y sueños.
Rolando Gabrielli©2007

Oh pared

Oh pared,
persistes, persistes.
Mi silencio
rebota, rebota.
Rolando Gabrielli©2007

jueves, abril 12, 2007

Estás
















Estás en mí mano,
pero no eres mi prisionera...
Rolando Gabrielli©2007

Amantes, amantes



Mi historia
no es más larga,
ni más dura
que mis propios huesos.
Bajo esta tierra,
sobre el mar,
este polvo,
seguirá contando
mi historia,
como gusanos,
plantas nuevas,
algas ninfas,
polen de tus horas muertas.
Amantes, amantes.
Rolando Gabrielli©2007

miércoles, abril 11, 2007

K, la palabra impresa quema?















J. Denver no aplazó la fecha un día más. Consideró suficiente el tiempo pasado. Dos o tres nubes ligeras no pueden cambiar un paisaje, pensó. Inevitable descenlace, dijo. Él o yo, sostuvo la frase en un pulso imaginario. Una decisión equivalente ante un juez. Sólo un amigo verdadero cumple con su palabra, volvió a pensar como en algo posible.
La casa estaba vacía y asimismo sintió la ciudad. La tarde se veía limpia, despejada, sin compromiso. -Mejor, asintió con la cabeza. Nadie saldrá lastimado. Vestía como un día cotidiano, bluejeans y una camisilla roja, sin cuello, de tres botones.
El patio era un buen sitio. A esa hora caerían algunas sombras. El crepúsculo recrea su propio yo. Es un estado psicológico del tiempo. A esa hora nadie se aproximaría para interrumpir el acto.
Reivindicación tardía, volvió a pensar y se frenó. Cábala personal, volvió a asentir con la cabeza.
Sí, no era sólo cumplirle al finao K. La historia ya había jugado esa opción innecesaria. La deuda era personal, consigo mismo.
Llamó a la imprenta y le dijo: proceda.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, abril 08, 2007

ABRIL 17 del 2007





El calendario marcaba 2013. Una fecha absurda, de ficción. La pudo haber soñado y usado Ray Bradbury y no sería un cliché. Sin embargo, el calendario había avanzado en el tiempo. Un formalismo más, porque después de todo nada queda. Había luna en las noches como en tantas partes del mundo. Sol de día, como en algunos lugares. Lluvias, como en menos partes. Gente violenta, en todas las partes donde viven personas. Ocurren casi las mismas cosas que ocurren en cualquier lugar donde nacen hombres. Un bombillo o ampolleta alumbra o estalla en cualquier parte de la misma manera. Cualquier parte o lugar son una misma parte o lugar. Abundan sitios así por la gente que los habita. Lo había pensado muchas veces, vivido, casi soñado. Lo que está repetido, es común, pareciera estar escrito. A nadie se lo había escuchado o leído, pero no sonaba mal del todo. Los paisajes naturales suelen permanecer y cambiar. Las ciudades van transformándose con los años y alguien siempre las encontrará diferentes. La monotonía es el precio más alto del aburrimiento. Las combinaciones suelen ser las mismas variaciones y terminan en lo ya conocido: una rutina diferente. Lo que es redondo no deja de serlo. Una frase casi cuadrada, a la medida de cualquier circunferencia. La fecha carecía de toda importancia, porque igual que el tiempo pasa, sucede que ya ocurrió. Marcar un período o tiempo, cuando todo ha sucedido o tiene un mismo tiempo, carece de sentido. El tiempo de atrás y de adelante, no es el mismo tiempo del medio, que puede ser presente, entre un pasado y un futuro. Pero tarde o temprano terminarán siendo lo mismo. El tiempo pasa, es lo único cierto, aunque sea ficción. Gira y gira la polea, se repasa así misma.
La Vidente había dicho: el tiempo le traerá todas las respuestas. ¿El tiempo se lo lleva el viento o el viento no tiene tiempo? La cábala a veces es como un dinosaurio helado, un cocodrilo lleno de lágrimas, un sauce que podría tener un antepasado cocodrilo por llorón. Así, alguien me dijo, prefiero la muerte sin país, un océano silencioso, sin palabras. Un Epitafio es como seguir permaneciendo, una existencia de palabras duras. ¿Para qué más fronteras que la profundidad de la tierra, el aire o el mar? Dio tres oportunidades a los vivos. Se sacudió de paso la muerte, el pasado, dejó todo en limpio, la hoja final, como en un principio. Sólo agregó una segunda fecha. La última que complementa la primera, que viene liviana, fresca, nueva, misteriosa, absolutamente inédita.
Escribir un libro es una fecha en el tiempo, una manera de expresar algo sobre algo de alguien o muchas cosas o una en particular. Un libro tiene un destinatario, ninguno o millones. Un libro se imprime para derrotar al tiempo, al menos asustarlo. Es una obsesión que se sale de la cabeza, pasa a las manos y se imprime. Puede tener tapas duras o blandas, siempre hojas con letras, frases, tipografía, su propia retórica. Un libro siempre lleva un nombre como una persona, aunque más largo a veces. Bueno, con los apellidos, es diferente la comparación. Es su identificación para toda la vida, como nosotros. Sus páginas, contenido, es su identidad, la cédula del libro, verdaderas huellas digitales del autor. Escribir un libro es una obsesión, varios y editarlos, un trabajo, una manera delirante de ganarse o perder la vida. La mayoría de las personas pasan toda su vida sin escribir un libro y menos editarlo. Muchos piensan en escribir un libro y no lo hacen. Yo soñé casi cuatro décadas con editar un libro. El libro estaba escrito, la portada existía. Pensé en agregarle dibujos, los encargué a un pintor. Me los envió desde París. Los encontré caros y los devolví por el mismo tubo que me llegaron. No sé que los hizo el pintor, pero forman parte de mi eterno libro inédito. O era demasiado seguro o inseguro. No sé. El libro siempre estaba por imprimirse, al menos en mi memoria e imaginación. Llegué a hacer unas pruebas de imprenta con Gente Nueva de Colombia, mi amigo Eduardo Marín. Aún las guardo. Son las pruebas de mi rotundo olvido, ausencia, fracaso. Consulté en Chile para editar en mi último viaje en 1987. No llegamos a nada. Quería editar un libro con alguna dignidad en la forma. No para ganar en los anaqueles, sino por respeto a mí mismo y al lector. La poesía no tiene por qué ser cachureo, mercado persa, escombro, páginas de tercera. Mi libro, premiado en Chile, se transformó en una idea manoseada de las formas de edición. Partes de él fueron leídas en un taller de escritores, discutidos los poemas, criticados. Un poema se editó en Trilce y el libro pasó al inventario del olvido. Se me hizo mil veces la misma pregunta: ¿por qué no editas? Ya mi carrera de poeta inédito había trascendido, hacía carrera más allá de las fronteras de Chile y de donde vivía en Panamá, y me fui enamorando del olvido de la página impresa. Había acumulado algunos lauros circunstanciales en Chile, México y Panamá, y escribía rabiosamente periodismo: 2O páginas diarias. “El más conocido de los inéditos” Inédito tiene otros significados y sinónimos, como original, desconocido, nuevo, fresco, reciente, impublicado. Quizás no sea muy meritorio superar a Rimbaud y a Kafka en el silencio, pero era un primer paso. Aunque esta situación estaba más cerca del anonimato. La poesía se fue acumulando. Cuadernos. Papeles. Libretas. Hojas. Memoria. Concursos. Nada oficial con la palabra impresa. Viajes. Conferencias. Conversaciones. Ilusiones. Las mismas vueltas sobre el mismo olvido.”Aquí no hay editoriales” “La poesía le interesa a muy poca gente y aquí a menos”. ”Piensa en una novela. Piensa en prosa” “Libro para zopilotes”. (Me imaginaba a un buitre frente a la bahía leyendo poemas a su zopilota).
Se acumulaban las páginas cortadas en verso y en líneas más largas, es decir, prosa. Ni Fu, ni Fa. Me contacto con representantes de escritores. Ni Fu, ni Fa. Y hablo con representantes de una editorial local. Ni Fu, ni Fa. Un juego divertido. (Leo: Ulises de J. Joyce fue rechazado por 33 editoriales) Ningún mérito desde luego. Un barómetro para saber que la temperatura no ha cambiado. La lucha por ir al escaparate, se esfumó, o tal vez nunca existió. Inédito es como acostarse todas las noches con las sábanas limpias. Poseer un rollo de papel siempre blanco. Es la enorme responsabilidad de saberse custodio del silencio.
Hay libros sagrados. Libros de libros. Libros clásicos. Libros que no cansan la vista. Libros entretenidos. Libros aburridos. Libros llenos de conocimiento. Libros de aventura, imaginación, magia. (Esos son mis preferidos.) Libros poéticos. (Hay toda clase de libros). Libros que se sienten bien en nuestras manos. Libros que nos siguen guiñando un ojo después de años. Libros de Feria, estanterías, vitrinas. Libros que uno quisiera haber escrito. Libros que uno encontró al pasar y sus secretas páginas nos hablaron de otros mundos, tocaron nuestros sentidos y corazón. Libros que pasaron de mano en mano y siguieron respirando como en un principio. Libtros que devoramos en un andén en un verano sin olvido.
Los libros y los escritores, los periodistas, artistas, han sido perseguidos por siglos y quemadas sus obras. Conocí en Chile, viví, la reedición de ese capítulo medieval, inquisidor, nazi-facista de la humanidad. Libros guillotinados y quemados. Es cuando más se ama la palabra impresa.Armas letales para los dictadores. A veces un simple poema perturba el sueño a un tirano.
El libro es una antesala a una aventura, sueño, felicidad. Tal vez, un día de estos, publique uno.
Rolando Gabrielli©2007

sábado, abril 07, 2007

JUSTINIANI, MARGINAL DE LO PROFUNDO, RAIZAL







Justiniani es pintor, artesano, creativo, artista de lo popular panameño. Lo conozco hace algunas décadas y la calle es su mundo junto a otros artesanos kunas o de países suramericanos que vienen a presentar y vender su arte al Istmo. Con frecuencia se le ve en la vía Veneto, en las cercanías del hotel El Panamá, uno de los lugares de paso más concurrridos de la zona céntrica de la capital. Allí instala su pequeño escenario con las muestras que va elaborando durante los días. Trabaja a tinta sobre cartón, papel, cortezas de árboles, cocos, inventa sus propias técnicas para profundizar en Panamá.
Estas palabras son absolutamente improvisadas, dispersas, como espero le gusten a Justiniani, quien estudió arquitectura antes de sumergirse en este arte popular. Durante años he esperado para hacerle una entrevista, hemos conversado decenas de veces, entre risas, la noche siempre por testigo, un café, me comenta que tiene una serie sobre Neruda y otra de América.
Su obra es para la inmediatez del ojo que coincide con su obra, porque nunca está expuesta, sino aquella que tiene un diálogo más directo con el público: las chivitas, águilas arpías (ave nacional), loros, comparsas (motivos carnavalescos), el Panamá que ya no existe, sentimientos de tierra adentro. Justiniani" es un marginal de lo profundo raizal", un artista que lucha por el pan de cada día y se mueve como un resorte por las calles de la ciudad. Su obra va con él, atada a sus propias visceras.
No lo he visto hace meses, hemos conversado horas, vive el día a día. Trabaja sus temas con detalle y dedicación. Entre sus trabajos, al serie de las chivas me parecen extraordinariamente logradas y muchos de eso cuadros han viajado hacia varios países, adquiridos especialmente por turistas norteamericanos.
Después de la invasión norteamericana a Panamá conversamos sobre como rescatar algunas cosas. El arte, la pintura, tienen esa posibilidad de recrear desde las sombras el pasado e iluminar el futuro. Recuerdo que le pedí que me dibujara una chivita que se iba al cielo y llevaba detrás el barrio El Chorrillo, el lugar más devastado por la invasión. Le gustó la idea y después de un largo tiempo apareció con la plumilla en blanco y negro que encabeza esta crónica. Ahí se ve el barrio, muy popular, fronterizo a lo que se denominaba la Zona del Canal.
Las chivas y chivitas son vehículos llenos de colorido como muestra la última foto, que circulaban en Panama y lentamente fueron desapareciendo. Crucé muchas veces la avenida Balboa, sentado en un neumático al fondo del corto pasillo, rodeado de indios(as) Kunas y trabajadores. Un vehículo de miniatura, angosto, con pocos asientos, frágil, volando por la ciudad. Así mismo se despidió, sin bulla y dejó sus pintorescos recuerdos.
La ciudad no es la misma, no sólo porque se moderniza, sino ha perdido esta pequeña magia del transporte que contrastaba con el mar y los rascacielos.
Alguno de estos días espero intercambiar unos cafés con Justiniani, en la calle, como a él le gusta saborear la vida, al instante, de paso.
Rolando Gabrielli©2007

viernes, abril 06, 2007

DÉCADA BLOG


La Bitácora (Blog) es un ruido, viene del fondo del pozo de una pantalla blanca. Un blogger, quien escribe una Bitácora, debe estar preparado para decirle a sus lectores: el santo y la limosna es de ustedes, pero no comulguen con ruedas de carreta. La palabra y la historia, hecho, ficción, rutina personal, diálogo, monólogo, es un mensaje público, abierto, disponible a quien tenga Internet en cualquier parte del mundo a través de un Blog.
Todo tiene un comienzo, una historia y el Blog no es la excepción. Hace 10 años, el norteamericano Dave Winer difundió en abril el primer Blog. Un espacio elemental, sin fotos, ni videos, pero una nueva manera de informar, comunicar. El éxito se desprende del uso masivo de esta herramienta digital: más de 73 millones de personas en los más diversos idiomas, a razón de más de 120 mil diarios. Es la Babel de babeles y el idioma japonés es el más usado con un 37 por ciento, seguido del inglés, 36 por ciento, y el español, 3 por ciento compartiendo el cuarto lugar con el italiano. El español cojea por el lado científico-técnico y la marginalidad de mucha población latinoamericana, donde el idioma castellano es mayoritario de una lengua hablada por 400 millones de personas en el mundo, incluido Estados Unidos.
El blogger dispara desde su propia perspectiva, no siempre es una persona preparada en las técnicas del periodismo y la información. La facilidad para crear esta herramienta, no hace posible discriminar la calidad de los mensajes (contenidos) y muchos se convierten en diarios de vida, sin otra intención que contar intimidades, anécdotas, pasajes casi desprevenidos de la vida personal: ego/amor/soledad/aventura/pasión y a veces, páginas muertas.
La democratización creciente de la información se le debe hace 10 años al Blog, que cuenta con páginas brillantes de revelación de la verdad. Sólo este hecho inédito en la historia de la información mundial, justifican el Blog. Guillotinar la mentira, decapitar el hecho engañoso, fraudulento, pasar machete al olvido, a los recursos de la "gran prensa" de las medias verdades, es un acierto del blogger que trabaja con la verdad, transparencia y se debe a su público lector de internautas.
Un verdadero blogger cuenta la verdad y es un intermediario fiel a los hechos, veráz.
Que me lean las moscas/un búho en sus noches insomnes/la ciega alba con sus espejuelos rosados/un grupo de hormigas emprendedorasd/que me lea la noche/con su auténtica luz de plata/que me lea el desolado brillo de tus ojos/la eterna mirada de las rosas.
La galaxia Blog puede contener 73 millones 777 mil blogs, millones de soles muertos, nosotros ver el último esperado atardecer de un brillante agujero negro y aún así la palabra debe ser verdadera, como si fuera la última.
Los enemigos se asustan solos/las fauces devoran/eso creen su palabras/Dicen con voz raquítica/tuberculosa/a Gabrielli léanlo entre líneas/no mastiquen su Verbo/Ellos apestan con sus voces aflautadas/pero hacen coro/no crean/el veneno les alimenta/ duerme los sentidos.
Rolando Gabrielli©2007

lunes, abril 02, 2007

El hilo negro


No tiene punta, ni orilla, la noche cuelga del hilo negro. Combate de espadas, silencio, la sombra es el espacio, luz del hilo. Medioevo del sueño, rotación de la noche, el alba. Suspensión del hilo, radiante gladiolo. El hilo es tu deseo, sueño.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, abril 01, 2007

EL OJO VIVAZ DEL BEST SELLER


Subí al taxi como si el tiempo se detuviera en esa máquina refrigerada que manejaba un vivaz joven chino. Pasada la medianoche, iba con unos jugos, yogurt y pan integral. Noche total y la máquina arrancó frente al supermercado a la velocidad del rayo. (Los rayos calcinan personas y animales en Panamá y sólo el cuerpo los siente cuando abandonan el cielo para morir con/junto a otra vida en la tierra.) Dos dólares me dijo, cuando le indiqué la dirección. Atravesamos la arteria principal del centro de la capital y a la izquierda las luces del casino desetabilizaban la penumbra del resto de los espacios que rodeaban el asfalto como dinosaurios dormidos. El vivaz no dejaba de gesticular y mirar algo más que de reojo. "Uno tiene que trabajar duro aquí", dijo. Todos trabajamos, respondí. ¿"Usted qué hace"?, me interrogó. Escribo. "Ah, dijo, en tono seguro. Usted es un best seller. Casi me destornillé para mis adentros. Sonreí con algo de sarcasmo en mi mismo. Se me cayeron millones de páginas en blanco por un precipicio donde nunca llegaban al fondo y volaban para agruparse como un gran libro triste, desolado a punto de llorar lágrimas amarillas. (De noche, todas las lágrimas son negras)
El chino miraba por el parabrisas la oscura noche de la ciudad y compartía gestos con el vidrio retrovisor y su pasajero. "Hacen millones y trabajan poco. Con un libro dan un golpe mortal y se llenan el bolsillo. Uno debe trabajar todo el día y sudar. Usted puede escribir: Hombre rico, hombre pobre. Y así siguió lanzando títulos como manuales de autoayuda," deseándome éxitos: La historia real de mi familia. (Yo pensaba en otros títulos, pero prefería no hacer comentarios, no fuera a ser que el chino vendiera las ideas. ("
El gato encerrado"; "La vela encendida" "La carroza sin muerto" "Tuerca de un mismo tornillo")
El chino tenía ideas en mente, que me recordaba la ilusión óptica. "Los escritores se hacen ricos con uno sólo libro, repetía. Pueden escribir diez, pero uno es el bueno y se vende". Superado por la imaginación, le brillaban los ojos con mi supuesta fama.
No he editado ningún libro, le dije. Se calló de silencio absoluto, quedó sin un sólo gesto y se hizo prisionero de su lengua muerta. Más bien su pensamiento salió del taxi y se estrelló contra el pavimento de la acera. Mueca de un manchón amarillo, evaporada en la irresponsabilidad de la noche.
Yo miré sin tiempo, viendo como un reloj de arena carecía de una fecha más significativa que el breve instante que marcaba sus decididos granos en cambiar de posición. Sólo hubo gestos, hasta que el taxista siguió enumerando best seller, animando su imaginación y deseándome triunfos. "El río celestial"; "La huerfanita del amor inconcluso"; "La rosa, el piano y el canario". Parecía que era la noche de su audacia imaginativa y verbal. ¿Quería tener un ganador a su lado" ¿O se había apoderado de él una especie de fiebre imaginativa? Ya no sé si estaba sostenido al timón o a su propio empeño de volar, de salirse de la realidad. La conversación pudo haber tenido más matices, pero las distancias aquí son cortas, a no ser que los feroces tranques durante el día te dejen detenido como frente a un podium, con la palabra en la boca.
¿Cuál habrá sido la última lectura de este ser milenario? Manos finas, pelo cortado al machete, alegre, y verboso, de fértil imaginación, fantasioso en el titilante monedero de la noche?. Al ingresar a la barriada, dijo una de sus últimas frases célebres: usted es una persona no rica, pero acomodada. Aún viajaba con ese sombrero de ideas, pensé. Le respondí: tú vales más que yo. Un chino aquí cuesta 10 mil dólares. Se rió y dijo, no, 20 mil. Bueno siempre me subiría la apuesta, dije para mí. La noche tenía una luna que se devoraba en el sueño, espléndida, llena de luz y esperanza. El verdadero best seller de la poesía, nunca pasa de moda. Rolando Gabrielli©2007

El poema, juez y parte

El poeta quema sus naves en la hoguera de las palabras. Y si la palabra no es fuego letal, no arderá el poema. El poema es cruz, espada, sombra de lápida erguida y se recicla sin tiempo. El poema es una gota en un mar de cosas muertas. La casa no construida para ser habitada, oscura luz del poema. La musa dobla una oreja tibia y sonríe, cuando el poema es galope, guiño, señal, orilla de un mismo centro.
Alberto Rubio, fue silencioso, bautismal, como una vasija de greda, autor de dos puñados de poemas y se hizo juez y parte de la poesía chilena sin proponérselo. Lo vi una sola vez detrás de unas grandes verjas en las ruinas de una construcción, caminando como si no se notara, de soslayo por Santiago en los setenta, en la calle Portugal. Ahí va Rubio, me dijo Waldo Rojas, ese es y me habló de Greda Vasija, su mítico primer libro de poesía, que le silenció casi de por vida a este Juez de Isla de Pascua.
Poemario de brillante, silenciosa espuma, atascado en sus muchas y únicas lecturas. A veces pienso que Alberto Rubio escribía para aumentar su silencio, y callar doblemente en la palabra. Dicen que su mujer Raquel Huidobro le vio quemar sus poemas en una playa de Isla de Pascua, cuando la Armada de Chile le trasladó a ese ombligo de mar en un barco para ejercer su cargo de Juez. ¿Rubio se hacía justicia así mismo, al quemar los poemas que consideraba no pasaban su exigente filtro? ¿Rubio corría dentro de sí mismo y dejaba que la lengua encontrara la palabra?
Misterio del poeta, juez y parte, de sus palabras, Rubio deambulaba en el carozo de su propio e inútil, muchas veces, lenguaje. Se enmudecía ante sí y doblegaba todo éxito, bombo y platillo, ante el majestuoso silencio de su palabra.
Treinta y cinco años median entre uno y otro libro: Greda Vasija (1952) y Trances (1987). Son sus dos únicas naves que llegaron a tierra firme. Cualquier otra posible nave de su poesía, Rubio la quemó en Isla de Pascua. ¿Encontró en ese enigmático territorio, el más lejano de Chile continental, la respuesta a su silencio? ¿Buscaba el origen de la palabra olvido?¿Como Vallejo conquistaba la sombra del poema, porque la luz era para quien lo leía?
Poeta de dos grandes zancadas, no le concedió fianza a su propia palabra, le exigió la dura frágil estructura de una vasija de greda que deja su luz como si fuera memoria de su presencia y olvido. Ensimismado en un agua que no retiene una mano, siguió escribiendo riguroso como el olvido. Juez y parte de su propia poesía, podó su árbol, las ramas, dejó el fruto solitario a la intemperie, donde cada lector lo recoge y disfruta a su manera y entendimiento. ¿Poesía para cualquier estación o temporada del año?
Leamos a Rubio, lo que él quiso que leyéramos, lo que nos dejó en su exigente y avaro oficio. Rolando Gabrielli©2007
El Cactus
Alberto Rubio
Apretada la tierra en la greda vasija
ha tiempo que parió al esbelto cactus.
Cada día lo veo de mañana,le llamo:
-Fiel amigo, esbelto infatigable.
Entonces me obedece el cactus verde,
se adelgaza, se esbelta infatigable,
y yo le digo: -Amigo, amigo verde.
En las tardes parece que envejece.
Pero en cada mañana me lo dice:
-Yo soy verde y esbelto, esbelto infatigable,
leal amigo, reciente, madrugador, delgado.
Le vuelvo a llamar fiel, y él permanece
en la huída de los días.
-¡Anudador de días!- digo entonces.
Y él me junta los días,
los engarza en su esencia delgada.
Así yo tengo el tiempo vuelto cactus:
delgado, fiel amigo, esbelto infatigable,
madrugador, reciente, el joven siempre verde.

Inmóvil
Alberto Rubio
Fatiga despuntar un par de pasos:
basta el impulso como heroico avance.
Deslumbra agotador el solar trance
de perseguir las albas, los ocasos.
¿Correré siendo sol por campos rasos,
rayos mis piernas de frugal alcance,
si sangro sombra en vesperal percance,
rotos sanguíneos y solares vasos?
Dios mismo se cansó cuando encendía
su universo, del mundo, que no cesa
de cansarme como a Él lo cansaría
con su fulgor de chispa en cielo presa,
viva en el tiempo enorme todavía,
pronta en el infinito a ser pavesa.

viernes, marzo 30, 2007

Hay días


Hay días que asoman así, enredados, ásperos puercoespines. Llegan, no avisan, están. Se saben negros, rabiosos, sin alma. Empujan su carrito sin viento, ni luz. Silenciosos, pero densos, sombreados, se empotran en el pecho hasta hacer un agujero. Ellos mismos son un pozo negro que tiene la virtud de saberse ciego. Se instalan en el umbral del día y dejan correr un rollo negro, aparentemente inédito, pero es repetido y lo nuevo son los claros botones de la rosa cuando le sonríe a la espina. Es un nuevo día para alguien, el turno de un par de alas que deja su nido.
Rolando Gabrielli©2007

martes, marzo 27, 2007

LA NOCHE MACONDIANA DEL PÁJARO AZUL
























El Sótano estaba iluminado como fin de fiesta. Apuraba unos trabajos y escuchaba los discursos de GGM y Carlos Fuentes desde Cartagena de Indias, durante el cumpleaños de Cien Años de Soledad. Nunca vi la torta amarilla llena de mariposas con sus velitas para tantas fechas macondianas conmemoradas ese día. Sin embargo, España seguramente homenajeaba también a Cervantes, quien no disfrutó su genio en vida y comparte la gloria con GGM. Carlos Fuentes dialogó todo el tiempo en su discurso con Julio Cortázar y GGM. Un homenaje, sin duda, al Gran Cronopio. El video mostraba una lluvia de papelitos amarillos sobre los asistentes a un acontecimiento único en las letras iberoamericanas y en la historia de la Real Academia de la Lengua Española.
Ciudad de Panamá lleva dos días vestida literalmente de amarillo con la floración mágica, efímera, espectacular de sus guayacanes sembrados en sus calles. GGM había abandonado el istmo, entre gallos y medianoche, un par de días antes de la floración mágica, cuyas flores se desprenden de sus árboles como mariposas macondianas absolutamente lánguidas, hermosamente efímeras, soñadoras, fantásticamente reales.
Salí a buscar un taxi, el auto personal con un problema electromecánico descansa bajo el guayacán. Surgió de la nada, de la boca húmeda de la noche, un amarillo, algo destartalado, zumbando con su motor casi dormido y tuvo la gentileza de detenerse a la 1.11 de la madrugada. Un hombre moreno, de barba, con una música estridente me sonrió en señal que subiera y dijo: ¿A usted lo he llevado alguna otra vez?- Probable, le contesté. El Dorado, le señalé y la música despertaba a un gallo antes del amanecer. La avenida estaba despejada, seguramente la fiesta de cuatro días seguía en Cartagena de Indias con reyes, presidentes escritores, académicos, periodistas y la gracia irremplazable del pueblo.-¿De dónde viene, me preguntó el taxista?- Vengo de escuchar a García Márquez. ¿Le conoce?- Sí, respondió. Por él y Gabriela Mistral reprobé un examen final de graduación en una de las bases militares norteamericanas aquí en Panamá.
El taxi-abejorro se internaba con sus ruidos por la avenida y el taxista alegre relataba sus peripecias con el autor de Isabel viendo llover en Macondo. -Él ya murió hace muchos años, dijo con aplomo y agregó, como uno pierde un grado académico, una certificación por una décima. Fue una máquina la que me reprobó. Esas no fallan. ¿Qué ha leido de GGM, le interrogué? El Pájaro azul, respondió de inmediato, sin dudar. Juro que vi esa noche como revoloteaba sobre mi ventana el pájaro azul y traía buenas noticias del Norte y del Sur. El taxista sonreía y seguramente recordaba pasajes inéditos de la próxima novela de GGM, El Pájaro azul. Me bajé del taxi y abracé al Guayacán, sentí como caían los últimos pétalos de sus ramas y me bañaban de un tenue y profundo amarillo.
Crucé la puerta y la memoria me llevó al pájaro azul sobre un lejano paisaje de nieve que sellaba su vuelo con la primavera.
PD: Gabriel García Márquez había revelado por fin como se puede escribir una novela como Cien Años de Soledad. La receta: dos dedos tecleando a la velocidad del viento sobre una Royal y consultando siempre las 28 letras del abecedario.
Rolando Gabrielli©2007





lunes, marzo 26, 2007

QUEMO TUS NAVES




Me hundo con la Esmeralda
y el Huáscar,
adiós al Séptimo de Línea.
Oh, patria,
abre tu rada.
Malditos héroes,
atorados como piedras
en el camino,
imútiles amados trofeos.
Los muertos salen a flote,
de su oscura luz sus huesos,
arrastran y hunden,
pesan más que la historia
¿Y si el pasado quemara sus naves?
Rolando Gabrielli©2007

sábado, marzo 24, 2007

La Lengua está viva


Paró en el Istmo, pero pasó como el olor de la guayaba. Venía de La Habana envuelto con los laureles de la gloria, que los editores estampaban en España en la portada de Cien años de Soledad. El DF quedaba en medio del invierno, de los mariachis y festejos de su cumpleaños 80.
A las 12.45 del pasado mediodía panameño estuvo en el discreto Hotel Bristol, que carece de piscina, ubicado en el centro capitalino del caliente verano istmeño. Seguramente entró en el lobby con Mercedes y su vieja sonrisa de actor mexicano de los años 50 y se encerró en las cálidas habitaciones enchapadas de madera color caoba. Pudo soñar esa primera noche con sus viejos sueños convocados en el istmo, como cocodrilos en un pantano de rosas y espinas, y los días en que Isabel veía llover en Macondo. (Panamá, abundancia de peces y mariposas).
Sólo me enteré de oídas por alguien que lo vio como una tortuga varada en el desierto, que brillaba como un diamante en el discreto comedor del Bristol. Fue suficiente historia: un Nobel en Panamá, un país invadido por el ejército más poderoso del mundo en 1989, ese diciembre de saqueo generalizado, de turbas incontenibles que trasladaron los almacenes a sus casas, pero no robaron un sólo libro de las librerías. El respeto más absoluto por la palabra impresa, una diosa intocable. La palabra permanecía inédita, al resguardo del olvido. Nunca hubo más libros sagrados que el día de la invasión. Alejandría hubiese salvado aquí todos sus libros y colecciones.
El Nobel estaba solitario frente al Mar del Sur... Y partió escoltado por las sombras de la fama hacia el aeropuerto de Tocumen rumbo a Cartagena de Indias, la Heroica.
En la ciudad de su felicidad, escogida por su alma Caribe, le espera un diluvio de festejos reunidos en la palabra, que su mágica novela convoca al mundo de la Academia de la Lengua Iberoamericana, a personalidades del Arte, la ciencia, arquitectura y literatura.
El IV Congreso de la Lengua analizará en Cartagena del 26 al 29 de marzo, el presente y futuro del español y su función integradora en los países de habla hispana.
La lengua es puro músculo, elasticidad del verbo, porosidad substantiva, carne, hueso, raíz. La lengua está viva, respira, se oxigena en el mantel diario de la palabra. En América latina está el sustrato del castellano. La Lengua se mueve por el mundo hispanohablante y donde uno de los más de 400 millones de personas que la hablen, realicen alguna transacción. Nunca permanece estática, jamás deja de contaminarse, su naturaleza es la renovación constante, enriquecimiento permanente, porque la palabra crece, se alimenta del habla popular y su uso libre, abierto.
Lengua franca fue el latín, francés y ahora el inglés. El castellano está en franca expansión.
PD
La sartén o el sartén por el mango de la palabra
El futuro y la expansión de la Lengua Española sigue estando en América Latina y Estados Unidos. Algunos olvidan aun que Brasil ha adoptado el castellano como segunda lengua y que ese país suramericano tiene 174 millones de habitantes. Después de 10 años de trabajo, consultas, las 22 Academias de la Lengua Española, se reunieron en Medellín para dar un paso trascendental en el futuro del castellano y aprobaron la Nueva Gramática Española, cuya revisión no se hacía desde hace 76 años. La primera Gramática data de hace 515 años.
No sólo de normas vive el idioma, sino también dentro de su más profunda diversidad, porque la palabra no es pájaro de una sola jaula y no hay jaula que le impida volar. Un idioma para el intercambio, sin duda, pero también para compartir los sueños a uno y otro lado de los mares. Trajeron los espejitos y la palabra se sigue multiplicando en América latina y Estados Unidos.
Todo lo nuevo cuenta con su pasado, declinaciones latinas, palabras árabes, arcaísmos, y lo que aportan al idioma los pueblos cotidianamente con su hablar.
La Real Academia enriquece la lengua española cuando bucea en el pozo de Nuestra América y deja que la palabra sea cristal de su propio brillo. Hay varias maneras de decir lo mismo. Uniformar es como hablar de una parada militar del idioma. Atender una diana o la ordenanza de un cuartel.
Kilómetro viene del griego. Abedul es una palabra celta, al igual que páramo. Las palabras árabes parten de abalorio hasta zaguán. La palabra canoa, cuentan, es la primera que se introdujo a la América indígena desde España. Cuate, uan de las palabras más amistosas de México, es de origen nahuatl.
El castellano, que tiene unos mil años de fundación, cuenta con alrededor de 500 mil palabras, de las cuales usamos dos mil, aunque el diccionario contiene 88 mil. Es aun muy raquítico el léxico, para un idioma tan rico y variado.
Los académicos, de uno y otro lado del océano, afortunadamente han tomado el sartén o la sartén por el mango de la palabra viva, esa que se oxigena en la lengua diaria del hablar diario. Se puede decir de las dos manera el sartén (España), la sartén (Argentina). Un árbol tiene muchas ramas. Lo mismo ocurrirá con las palabras radio y mar, y así sucesivamente, no habrá excusas para no entendernos. El idioma es la primera barrera entre los pueblos. En castellano (América latina) no tenemos fronteras. Con el tiempo aprenderemos que los muros no nos separan, sino, nos convierten en fantasmas en un mismo lugar. La Lengua crea nuevos espacios para la convivencia, compartir, enriquecer los sueños y la dimensión del tiempo.
Rolando Gabrielli©2007

miércoles, marzo 21, 2007

BOLAÑO LE LADRÓ A LOS PERROS







Roberto Bolaño es un referente, icono, un animal literario cada día más vivo y presente en foros, diarios, reuniones internacionales, y se plantó entre el Norte y el Sur con su renovado abecedeario, el músculo vigoroso de su narrativa, una poética personal de la vida urbana. El tiempo dirá que espacio alcanzó a ocupar en la narrativa latinaomericana y del habla castellana y cuanto futuro tiene su obra, dijeron en un foro de Cartagena de Indias, dedicado al poeta y narrador nacido e ignorado en Santiago de Chile.
Los diarios chilenos Las Últimas Noticias y La Tercera, los dos más leídos del país y en ocasiones El Mercurio de Chile, vienen dedicando comentarios a su obra con mayor entusiasmo de cuando estuvo vivo el autor y es notorio además que su ingreso a Estados Unidos, le ha abierto nuevas puertas. The New York Time saludó espléndidamente su obra. Esto es bueno para la literatura chilena, latinoamericana y del habla castellana. La narrativa de Bolaño está íntimamente vinculada a México, país donde pasó su juventud y escribió su libro quizás más emblemático, Los Detectives Salvajes. En Estados Unidos se conoce sólo lo editado por New Directions: las dos novelas Nocturno de Chile, Estrella distante y Last Evenings on Earth, una selección de cuentos realizada para un público anglófono a partir de Llamadas telefónicas y Putas asesinas.
Lector, marginal, polémico, latinoamericanista, abrió fuego contra sus pares y mayores, y después obturó el gatillo contra si mismo, y ya la cámara de su película había corrido el rollo, llegaba la hora de quedarse en off para sus lectores. Siempre al borde del precipicio, pero sin caerse.
Al lenguaje hay también que levitarlo, saturarlo de silencio, allanarle el camino a la nada y de la misma manera convertirlo en una granada expansiva focalizado en ninguna parte. No ha lugar y en cualquier parte. Ser retóricos hasta la saciedad de lo que nos abruma, socava, irrita, vulnera, produce incontenible placer, dolor, ese malestar de lo inasible hilvanado a una segunda alma totalmente perdida, porque la primera no existe.
Despotricó hasta debajo de la suela de sus zapatos. Así anduvo por el mundo. Boca arriba. Época rara de sainete. Tiempo para su palabra. Le ladró a los perros.
De alguna manera se salió de la página de cuadritos. La vida tiene sus propios cuadritos. Hacer la vida de cuadritos, es otra cosa.

POESÍA


Poesía,
¿qué hacen cordero
en tu nombre?,
palabras,
en el horizonte balan
muertas al atardecer.
No me mires
con tu ventana oscura,
mis pies bajo tierra,
tus alas balan muertas,
pero balan.
Rolando Gabrielli©2007
PD
En el día Mundial de la Poesía, este Blog cumple hoy la edición de 500 textos, crónicas, poemas, informaciones de los más diversos temas, desde el 31 de octubre del 2005. Un cordial saludo a mis lectores desde cualquier parte del mundo, en mi dirección Sur, con horizonte infinito. Sótano 21 de marzo del 2007.

lunes, marzo 19, 2007

¿LAS FLORES DE DIOS?


¿La naturaleza humana y la del mundo físico están cambiando vertiginosamente? No sé si sea una pregunta interesante o apunte hacia algún lugar. La naturaleza humana es de vieja data, cavernícola, guerrera, pasional, medieval, renacentista, utópica, racional, cambiante como ayer y mañana, siempre una indescifrable razón de ser. Nada nuevo bajo el sol de la piel humana. ¿Hombre burgués vale por tres? ¿Proletario descabezado?
La bestia más dócil a veces se sigue erigiendo en dos pies. La nave es la misma, el puerto también, lo que van cambiando son las aguas. La naturaleza humana es la misma, más o menos, lo que varía es la puesta en escena. La naturaleza física del planeta siempre ha tenido agitaciones, antes del hombre, es cierto, cataclismos, maremotos, terremotos, erupciones volcánicas, ciudades sepultadas, barridas, desaparecidas. Ciclos y más ciclos.
Es la naturaleza humana la que está cambiando la naturaleza física de la tierra. La mano invisible del hombre cava su propia fosa. Es común escuchar que se está perdiendo el sentido común.
El mundo sigue su rutina. Ese hacia dónde vamos y de dónde venimos, o cómo estamos, ya no son temas para algunos. El día es hoy y se comulga en presente, se digiere realidad, "lo que hay" y "lo que somos" y "lo que tenemos", No hay tanto envase a pesar de que la publicidad sigue ganando terreno.
Cada envase es una opción. Sin duda. Y en esto de las fachadas, de los profundos agujeros negros de la pisqui humana, dosis de segundos y terceros pisos psicológicos, máscaras, cinismo y sobre todo, la doble moral como una navaja con un sólo filo. Época de luces y sombras, como siempre, pero el closet ya no es el refugio. Título quizás para una obrita teatral, pero real.
En la Cathedral of Hope (Catedral de la Esperanza) , Texas, Estados Unidos, están efrentando el tema de la religión y la homosexualidad a la luz del día. Era un puñado, poco más de una docena, los gay y lesbianas que acudían al templo hace un tiempo, y ahora suman 1500 los que asisten a un oficio similar al católico, comenta el corresponsal del diario El Tiempo de Colombia, Jorge Gómez.
El closet no se ha vaciado del todo, porque son unas 25 mil personas que siguen en directo el santo oficio que brinda la lesbiana Jo Hudson, de acuerdo con El Tiempo, en este recinto conocido "como la iglesia para gays, lesbianas, bisexuales y personas transgénero más grande del mundo."
"Nuestra iglesia predica un mensaje de inclusión. Le recordamos a toda la gente, se trate de gays, lesbianas o heterosexuales, que Dios nos ama a todos. No importa de qué color seamos ni cuál sea nuestra preferencia sexual, Dios nos ama de la misma forma", explica la reverenda Hudson, una mujer que entendió que era lesbiana mientras se preparaba para convertirse en pastora de una iglesia cristiana de corte conservador"
Los cambios van veloces en este campo en Texas, porque hace dos años se prohibían las relaciones entre dos personas de un mismo sexo. La iglesia nació hace 37 años en Dallas, un Estado conservador de la Unión, y sus comienzos, según sus promotores, han sido más que difíciles porque quienes la dirigían sólo podían utilizar sus iniciales para no ser detectados.
Michael Piazza, un colombiano que salió en la madurez del closet, padre de dos hijos y citado por El Tiempo, es quien escribe los argumentos religiosos. Piazza, sostiene que "la Biblia no condena en ningún pasaje el ser gay o lesbiana y Jesús nunca dedicó una sola palabra al tema". El Corresponsal Jorge Gómez termina su crónica con esta información adicional: "Las misas en inglés son transmitidas, en vivo, a más de 30 estaciones locales de televisión en Estados Unidos.
También hay una emisión a través de Internet que, según el reverendo Dawson Taylor, encargado de varios programas religiosos de Cathedral of Hope, los pone en contacto con países
como Zimbabwe, Brasil o Bélgica.

domingo, marzo 18, 2007

VALLEJO, TODAVÍA...


Quiero escribir, pero me sale espuma,
quiero decir muchísimo y me atollo,
no hay cifra hablada que no sea suma...
César Vallejo

Los inefables caminos de la poesía parecieran ser además inescrutables. Conducen por senderos inimaginables y menos transitados. En este largo y azaroso capítulo que aún viven chilenos y peruanos desde la cruenta Guerra del Pacífico, ocurrida en 1879 y que incluyó a Bolivia, se ha decidido hacer un recital con poetas de ambas naciones en el emblemático buque de guerra peruano Huáscar, hoy trofeo de guerra en el puerto sureño de Talcahuano. El Huáscar fue la más poderosa nave que transitaba el Pacífico esos años, blindada, y hoy es apenas una cáscarón de nuez en el inmenso océano, la imaginación y se bambolea frente a las costas chilenas. Con la mancha roja pintada en cubierta, donde cayó muerto el capitán chileno que comandaba el buque La Esmeralda, Arturo Prat. Perú reclama la devolución de su buque insigne, donde también falleció el Almirante Miguel Grau Seminario y posteriormente otro comandante peruano, Manuel Thomson. Hace unos días recibí de Carmen Abaroa una solicitud de adhesión de una carta para que Chile devuelva además los libros que saqueó de las bibliotecas durante la guerra de ocupación de ese país andino. Postura a la que adhiero públicamente, porque se trata del patrimonio de una nación y está en su legítimo derecho de reclamar y obtener una respuesta positiva. Los imperios coloniales siguen disfrutando de los mejores museos arqueológicos y obras de arte de todo tipo, producto del insaciable saqueo del patrimonio de los pueblos invadidos y humillados en el despojo de sus identidades y riquezas patrimoniales milenarias.
No creo en las guerras del pasado, presente o en las del futuro. Manera tan absurda y primitiva de “solucionar” conflictos y de crear nuevos e insalvables abismos, como los que han vivido Chile, Perú y Bolivia desde hace 128 años. Los resultados de esa guerra no sólo fueron destructivos para la generación que la enfrentó físicamente, sino para la hipoteca de las relaciones a futuro entre los pueblos.
En manos de la poesía no está la solución de nada, tal vez la de un angustiado o regocijado corazón, pero en lo que se refiere a los temas con escenario de pueblos e historia, les corresponde a los gobiernos buscar soluciones comunes, válidas y duraderas. No obstante, toda iniciativa por saludar los nuevos tiempos, allanar caminos comunes, erigir más que transitorias banderas, es saludable para superar los dogmas del pasado, que siguen amenazando como fantasmas reales del presente. Los poetas después de todo, los verdaderos, son la voz de sus pueblos y representan sus sueños, libertad, sus demandas y nombran en su nombre las cosas que los unen y hermanan.
La fiesta de la poesía siempre es una convocatoria más allá de la retórica y ésta de Chile Poesía (IV Encuentro Internacional), donde Perú es país invitado, adquiere relevancia por sí misma, porque indica que existen caminos para el entendimiento, diálogo y además traza ese camino entre la palabra y la acción, la voz y el cuerpo presente, en el rodar del carrete de las palabras. El circuito poético latinoamericano incluye las ciudades de Santiago, Concepción, Talcahuano, Angol y Temuco, del 19 al 25 de marzo.
La cubierta del Huáscar, pareciera ser el lugar más esperado del encuentro por su trascendente significado para chilenos y peruanos, cuyos textos se escucharán bajo la tutelar voz y los espíritus de los poetas históricos de ambos países: César Vallejo y Pablo Neruda.
Los peruanos Rodolfo Hinostroza, Miguel Ángel Zapata y Doris Moromisato, y los chilenos Raúl Zurita, José María Memet y Alexis Figueroa, recitarán sus poemas e sobre la cubierta de la nave (museo flotante). Esa actividad estará acompañada con marineras peruanas a cargo de la cantante Marlene Guillén y sus músicos. Chile Poesía invitó a poetas de Cuba, México, Argentina, Perú, Brasil, Estados Unidos y el gran homenajeado será el "último surrealista", el chileno Ludwig Zeller, quien vive en Oaxaca, México y ha cumplido 80 años. Asombrado y conmovido por este reconocimiento, Zeller ha retornado al país de la infancia. Lo conocí de paso en Chile, poeta del collage, era el tío de un compañero de curso, Luis Gutiérrez Zeller. Ignoraba que había nacido en una pequeña comunidad en pleno desierto chileno, donde habitan los espejismos. Ha hecho un largo silencio Zeller con Chile y ahora lo trae la marea de Chile Poesía, las olas que mecen al Huáscar en la bahía de Talcahuano, donde Chile se reencuentra con su vecino.
La poesía chilena y peruana son de las más ricas y variadas del habla castellana, y sin necesidad de dar nombres, sus poetas han innovado la poética en nuestra lengua, especialmente en el siglo pasado, y si el verbo arrastró las altas copas de la noche, hoy es silencio de raíz inequívoca más allá de su sombra. Está el dolor de las cosas tristes, el canto a la vida, la solemnidad de la muerte, la lucha de los pueblos de América, el amor profundo desolado victorioso por la mujer, la noche insomne de los antepasados, la ciudad, el cuerpo urbano, el coágulo de la espera, lenguaje puro lenguaje, el poema.
Qué dirán los fantasmas/ en la cubierta del Huáscar/la larga espera de las palabras/en las frías aguas de Chile/Es mañana, futuro de capitanes/da vuelta la mano en su espina/la poesía es lenguaje de muchas aguas/ninguna como el río/que atraviesa tu cuerpo/la luna que siempre enciendes/ al despertar /el sol que alumbra tus días/Humo, la palabra es filo/hilo de nunca acabar/corozo de un animal que amo insaciable.
César Vallejo Mendoza, nació hace 115 años en Santiago de Chuco, a 3500 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera peruana, y siempre escribió en dolor y profundidad, cholo de tres soles, Trilce, bajó primero a Trujillo, luego en barco a la capital del Virreynato y en 1923 rumbo a París. Todos sabemos que ocurrió allí, como vivió y murió y sufrió y volvió a morir y a vivir. Expulsado de Francia a España por sus ideas políticas, regresó en la clandestinidad y vivió con los huesos rotos del alma, pegado a las sienes de un destino que él anunció y se cumplió en la fecha, día y tiempo climático. Vallejo la pasó mal por una generación de poetas, tragó grueso el cholo, edificó una poesía montañosa, árida, punzante,con vetas de plata.
Lo que importa a Vallejo y en Vallejo es la palabra, que brilla honda, humana, dura, real, huesuda, y la existencia de cuanto respira. Tanta tristeza la de Vallejo que con la suya vivida en un corto tiempo humano y su obra, podría borrar la palabra de todos los diccionarios. Modernista al inicio de Los Heraldos Negros con Darío y después Vallejo, sólo Vallejo,y por si hubiera dudas, más Vallejo.
"Yo no sufro este dolor como César Vallejo. Yo no me duelo ahora como artista, como hombre ni como ser vivo siquiera. Yo no sufro este dolor como católico, como mahometano o como ateo. Hoy sufro solamente. Si no me llamase César Vallejo, también sufriría este mismo dolor. Si no fuese artista, también lo sufriría. Si no fuese hombre ni ser vivo siquiera, también lo sufriría. Hoy sufro desde más abajo. Hoy sufro solamente." Así habla Vallejo de la Esperanza.
Todos mis huesos son ajenos; yo tal vez los robé! Yo vine a darme lo que acaso estuvo asignado para otro; y pienso que, si no hubiera nacido, otro pobre tomara este café! Yo soy un mal ladrón... A dónde iré! Así era Vallejo, un visitante de sí mismo, miraba de adentro hacia afuera, en el otro, siempre lo humano, la raíz de lo suyo. Vallejo respira por las vísceras. El lenguaje, als palabras ya no le servían, empujaba con los codos el verbo y de su secreta humanidad, escarvaba como un cuervo herido, las alas negras del dolor de su poesía. Ah, si Vallejo viviera, quizas se acabaría el dolor del mundo, porque él lo absorvería como una papel secante.
Trilce fue un libro ignorado desde un inicio y el mismo Vallejo una piedra en el camino. Se adelanta, es Dadaísmo, es ruptura, es Vallejo. Los ciegos dejaron pasar el sol por luminoso. El profesor chileno de la Universidad de Wisconsin, Estados Unidos, Dr. Neale Silva, escribió un ensayo de más de 500 página sobre la obra.
Vellejo vivió en Vallejo, tropezó, respiró, escribió, se dolió, en Vallejo, nos dejó a Vallejo, todavía, nos sigue diciendo su poesía. Rolando Gabrielli©2007
VALLEJO
No seas triste poesía,
Vallejo ha muerto,
doloroso pulmón sangrante,
las rodillas no mueren por asfixia
o al golpe de un vómito.
Polución nocturna,
las palabras se descomponen en sílabas,
una mancha tenue sobre la tinta,
deja que la muerte haga su trabajo,
poesía en una cama con respaldo de hierro,
desnuda el amor,
somos dueños el uno del otro.
Rolando Gabrielli©2007

sábado, marzo 17, 2007

DOSSIER DE ARQUITECTURA PANAMEÑA






Este Blog editará una serie de artículos relacionados con la arquitectura panameña, en medio del boom de la construcción en Panamá y de este hito editorial, de la firma Mallol&Mallol. Incluiremos fotografías sobre la arquitectura en ciudad de Panamá y del libro del Estudio Mallol&Mallol, con el propósito que se conozca directamente el auge arquitectónico en esta ciudad de poco más de un millón de habitantes, que une los continentes a través del Canal de Panamá y se le conoce como Puente del Mundo, Corazón del Universo, país de tránsito, pero donde conviven pacíficamente todas las religiones y las más variadas etnias del planeta.

MALLOL: LA NUEVA SILUETA DE PANAMÁ




Lo que está ocurriendo en ciudad de Panamá es más que un boom inmobiliario o en la construcción de rascacielos, megaproyectos turísticos y edificaciones costeras espectaculares. La ciudad está cambiando aceleradamente su silueta. Esto ocurre como un hecho cotidiano, visible y forma parte de este nuevo paisaje escénico que transforma especialmente la franja costera que rodea el océano Pacífico. Es un caso único en la historia de ciudad de Panamá, que aunque contaba con más de dos centenares de edificios altos ya hace algunos años, sobresaliendo del resto de América latina, la magnitud del impacto de las nuevas edificaciones no tiene punto de comparación con ninguna época.
Sorprende al visitante más distraído este escenario, porque muy poco se habla de la arquitectura y de este desarrollo, de la burbuja real de la construcción en el pequeño istmo, que para algunos sólo está en el mapa por el Canal de Panamá. Es frecuente leer en la prensa internacional o en libros especializados de arquitectura los desarrollos arquitectónicos de países como Dubai, Singapur o el continuo crecimiento de Nueva York y sus iconos. Los megaproyectos de Shangai en China, las grandes torres que crecen como hongos en las ciudades del mundo, proyectos que desafían la imaginación e invitan a visitar los países, como la arquitectura emblemática en ciudades europeas y de Australia, para irnos a un extremo exótico, porque en arquitectura nunca han existido fronteras.
La arquitectura viaja con el hombre, las revistas, libros y el revolucionario e inimaginable mundo digital, la ha puesto al alcance la mano del hombre común y corriente. La arquitectura, de alguna manera, forma parte más del cotidiano vivir, se disfruta, masivamente en las grandes ciudades y otras lentamente van incorporando espacios atractivos.
No veo, ni leo usualmente escritos sobre Panamá, relacionados con este “renacimiento” de la arquitectura, boom que ha traído una gran inversión extranjera, especialmente española y norteamericana. Sin embargo, existen excepciones y el próximo lanzamiento del libro Mallol Arquitectos, que reúne en 304 páginas la obra de 25 años del Estudio del arquitecto Ignacio Mallol, es un verdadero acontecimiento para Panamá y la región, el mundo de la arquitectura. La editorial colombiana Gamma, tuvo la feliz iniciativa de proponer este proyecto al destacado arquitecto Mallol, para la realización de un libro que tomó cinco años de preparación a un multidisciplinario equipo de profesionales. La obra, por su estética y profesionalismo, marca un hito editorial en Panamá en el campo de la arquitectura y se transforma en una carta de presentación no sólo para el Estudio que la representa, sino para Panamá, como país en constante evolución y dinámica.
El volumen, finamente impreso, con fotografías a color, detalla los principales proyectos de la firma, desde una casa a torres de 92 pisos, complejos turísticos, edificios corporativos, educativos, proyectos en Costa Rica y República Dominicana. Es una gama muy amplia, que refleja el crecimiento de la firma Mallol&Mallol, la más grande de la región, con más de un centenar de profesionales y administrativos, así como el estado floreciente de la arquitectura en Panamá, que pasa por su mejor momento en la historia del país. El libro es un documento indispensable para estudiantes de arquitectura, universidades nacionales y extranjeras, profesionales y estudiosos de la arquitectura en la región, conocedores de la temática, para quienes admiren el arte y la belleza.
Julio Malo de Molina, decano del Colegio de Arquitectos de Cádiz, España, subraya que en medio del complejo universo cuajado de sugestivas ciudades, sorprendentes arquitecturas y notables maestros, se dibuja la realidad caribeña a través de su particular prisma bioclimático, y en su epicentro, la pujante ciudad de Panamá en la que destaca de manera muy especial la poética arquitectónica de Ignacio Mallol. El arquitecto Malo de Molina, sostiene que la obra de Mallol alcanza la belleza como esplendor de lo auténtico. “Es obra laboriosa que completa con rigor el círculo creativo iniciado con la concepción que termina en el primor del detalle, señala el arquitecto europeo.” Es uno de los grandes arquitectos, enfatiza Malo de Molina, comprometidamente contemporáneo, de la América latina.
La arquitectura panameña del siglo XX y XXI, cuenta con un texto de referencia sobre lo que se está haciendo en Panamá y proyecta en el futuro inmediato. Es fácil comprender a través de esta obra, adecuadamente presentada, con textos muy precisos que describen los proyectos e imágenes que satisfacen el ojo más crítico, hacia donde va la ciudad de Panamá en términos arquitectónicos y como se está desarrollando.
Panamá pareció apostar más en el pasado a su naturaleza virgen, al paisaje que le fue dotado hace millones de años, pero indiscutiblemente se ha incorporado a lo que algunos llaman el progreso, modernidad, globalización o todo junto, para integrar a la ciudad un modelo vanguardista de una arquitectura cada día más internacional. Los turistas no sólo recorren la rica y variada geografía panameña, cuya oferta incluye mar, ciudad, selva, islas, patrimonio histórico, sino permite disfrutar de una moderna hotelería y de la silueta de edificios altos o de toda una nueva arquitectura que se destaca visiblemente al ojo humano. Hay más ciudad podría titular un periódico, pero se requiere una mejor y mayor infraestructura para enfrentar el vertiginoso, deslumbrante crecimiento. No hay nadie que no quiera disfrutar de una mejor y más moderna ciudad, pero el esplendor de lo nuevo, también requiere de una acción concertada de los organismos del estado para mejorar las condiciones de vida de la ciudad, su infraestructura vial, sanitaria, todo lo concerniente al agua, alcantarillas y al espacio público en general.
Existe en esta materia un gran compromiso nacional porque la ciudad es de todos e inclusive de quienes nos visitan. Es indiscutible en este impacto global, la incorporación de áreas baldías y ciénagas a lo largo del litoral Pacífico capitalino y también la restitución al país del complejo marítimo canalero y las áreas adyacentes a la vía interoceánica. En el siglo pasado era impensable el desarrollo que estamos viendo, producto de diversas coincidencias y circunstancias.
Rolando Gabrielli©2007