sábado, octubre 06, 2007

Violeta y Víctor...




Violeta y Víctor se escriben con V de Victoria....

miércoles, octubre 03, 2007

Amor, amor

















Amor, amor,
soy yo,
tu palabra.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, septiembre 30, 2007






















Un texto sin título, es como un reloj sin tiempo o un gato sin tejado. ¿La prosa arrastra lo que la poesía abandona? Esta página se inicia sin puerto, sobran ya los caminos recorridos. Así tu cabellera en el límite del viento frente al mar sin límites su horizonte. Una isla tiene más libertad que el mar. Aquí estás aunque la sombra contenga tu cuerpo y los días sean un calendario vacío. Que otros se humillen ante la página, para unas cuantas palabras basta tu silencio, lo que dejas en el rastro de tu lengua como si algo me dijeras. Anoche lo adiviné cuando preferiste nuevamente el silencio, repitiendo el espacio, el aire, lo que marca sin apremio una novedad del olvido. Memoria, memoria, no repitas lo que ya no recordaremos dos veces. En la espuma de una cerveza la tarde se espejea frente al mar y a uno y otro lado del día, la vida continúa. No hay zig zag en estas palabras, sino el hilo que tú conoces, el día que nos juega distintas cartas de una misma baraja. Una bandeja de plata puede ser la monotonía de la belleza, la esperanza de lo inalcanzable. Una hoja se prueba en la deriva, la sensación y el vértigo que el viento le impone. Desconoce el paradero, como esta mañana desconozco el mío.
Un triciclo cruza el mediodía de la infancia en Nueva York, Kafka acaba de ser traducido al checo 80 años después, ¿el premio Nobel lo ganará este año alguien que habla inglés, alemán, castellano, japonés o francés? Italiano, tal vez, persa, arameo, la literatura le pertenece a la palabra. Las palabras son a veces vitrina, antesala del silencio.
Siempre se crea una atmósfera, el silencio y las palabras lo poseen todo, más que el olvido. La memoria recicla lo que encuentra a su paso. El tiempo detenido en el pasado, el futuro como un soldado frente a un portón custodiado. ¿A quién empuja el desolado camino sobre la carretera? Estas ideas son propiedad de los sentidos, finalmente de una lectura que el azar convoca en esta página.
Antes de escribir en crudo sobre el blog, las imágenes preciden las palabras, construyen una atmósfera, desencadenan asociaciones que la memoria transcribe. La mujer en la playa dueña del viento y la libertad. Arena entre los dedos, agua sobre el agua que va y viene, el mar, el mar.
Un pájaro sin jaula vuela y una jaula vacía tiene más fuerza que el silencio. Rolando Gabrielli©2007

sábado, septiembre 29, 2007

Tres poetas



Así el vértigo, dejo el Sótano en la madrugada liviana, sin estrellas, pero la noche tibia, oscura, de avenidas vacías, sinceramente abandonadas. Enciendo el motor, la aguja leve, suave, 20, 30, 40, 60 y se mantiene, 80, 100, ya la velocidad va pasando, 120, los semáforos intermitentes, recuerdo los versos de Susana, Mirta y Juana, 140 pegado al asfalto, oliendo la luna llena alta sin compromiso esperando en su madrugada. Las tres poetas argentinas me cantan a su manera, susurran sobre el viento que el viento deja:
me he casado/ me he casado conmigo/ me he dado el sí /un sí que tardó años en llegar/años de sufrimientos indecibles/de llorar con la lluvia/de encerrarme en la pieza/porque yo -el gran amor de me existencia-/no me llamaba/ no me escribía /no me visitaba/y a veces cuando juntaba/ yo el coraje de llamarme/ para decirme:/ hola ¿estoy bien?/yo me hacía negar... La velocidad es la noche, el tiempo, lo que viene y va...
llegué incluso a escribirme/en una lista de clavos /a los que no quería conectarme/porque daban la lata/porque me perseguían/porque me acorralaban/porque me reventaban...Susana Thénon, me dijo, soy yo, ¿no sabías?. El vértigo me exigía más, la aguja en los 150, después de todo, sólo quedaba la noche. La aguja en su punto, más nadie en las calles y que se vuele el tiempo. El pie en el pedal. La sombra en el justo lugar de la sombra.
Es una manera de decir
quiero quedarme sin palabras,
perder sin comentarios.

Hasta cuándo voy a hablar
de lo que ya no está.

De la que ya no está
viéndome escribir de ella.
¡Y con esos ojos!
También yo de noche los abro
y miro el silencio
en la oscuridad
donde el retrato termina
sin que lo alcance a ver
(Mirta Rosenberg)
Juana Bignozzi, me hablaba de sus tiempos nuevos y que hacía...
vuelvo a pintar las flores de mi juventud/vuelvo a ver el amanecer sin temor/ya nunca nadie podrá decirme éstas no son horas/ veo amanecer como una mujer no como una joven temerosa/de la ley tu ley /el acero de esta luz para una mujer sola/que no debe temer sino decidir...
Ángeles que vuelan esta noche/más veloces que el aire/sus voces/dejan el cuerpo, bajan sus manos/estrellas que la tierra esconde/acompañan la nube/el ronco motor de la noche/enciende la luz/el poema

jueves, septiembre 27, 2007

Poetas de la diáspora chilena



Después del 11 de septiembre de 1973, el mundo se inundó de chilenos exiliados y deportados con la letra L en sus pasaportes. Todos los oficios y profesiones, edades y sexos. Continentes, países, ciudades, pueblos, las geografías y los climas más diversos recibieron a los chilenos. Se escribió en la nieve, en el mar Caribe, la palabra solidaridad y en muchos idiomas imborrables.
Desde autores de cine a la poesía, teatro, pintura, música, todas las artes que tuvieron parte en Chile, abandonaron el país, como hormigas que iban a construir sus hogares en otras tierras. Algunos fueron doblemente silenciados por la dictadura, muertos en vida o realmente muertos físicamente. La muerte de Neruda marcó el fin de algunas cosas y el inicio de otras, en la poética chilena. Neruda, el vate, se convertiría no sólo en un referente casi sagrado, sino en una animita, en un icono del desamparo, la precariedad, un alma en pena que venía a socorrer a los más pobres y fieles. Una legítima estampa de la "religiosidad" chilena por su obra y el personaje sacro, mítico, irrepetible e irremplazable.
(Años después, el azar me puso a conversar con mi Musa y hablamos de Neruda con nuestras respectivas distancias y pasiones. Coincidimos en el talante y talento del poeta. La Musa me confesó su admiración incondicional por el poeta. Coincidimos en tres o cuatro cosas fundamentales. Pasó el tiempo y el tema era recurrente como las coincidencias nos unieran paso a paso, porque la poesía tiene una sola larga punta cuando dos se encuentran. La Musa se reconoció tiempo después, hambrienta de poesía. Llegó a decirme que yo era su Neruda, porque estaba vivo. No quise discutir esa noche y en otros días tampoco, por cabala. Aposté a Ella y sigo apostando por su amor, generosidad, entrega, compromiso, magia indiscutida. La poesía sigue brotando de su corazón y desgranándose de sus dedos. Siento que la arena de las playas y desiertos, le pertenecen)
En los setenta y ochenta, el Cono Sur se vio vuelto en llamas: Chile, Argentina y Uruguay.
El tiempo siempre transcurre, es algo inevitable, sucede, pasa y en algún momento la realidad se modifica, sacude los viejos hechos de sus solapas y surge una nueva historia. Los poetas, narradores y periodistas escribieron su historia fuera de Chile. Los cineastas, pintores, músicos, documentaron sus días y la realidad que vivieron, vieron, sintieron, escucharon.
Surgieron no pocos productos y subproductos de esta nueva historia, que escribió, contó, relató, cantó, pintó y mostró la diáspora de sí misma al mundo. No sé cuántas páginas se escribieron, cuanta tinta nueva cruzó los mares o se quedó en un cuarto de provincia o de alguna universidad. Pero basta con saber que más de alguna vez se escribió la palabra soledad, para saber que el abecedario estaba completo, como un rompecabezas mudo, solitario, inmóvil.
El tiempo puede ser eterno, pero no el humano, ese que camina al lado de nosotros, con nuestros propios pies y se asolea en alguna parte del hemisferio o ve caer la nieve, como si el silencio se olvidara de sí mismo.

La dictadura bajó el telón oficial, la carpa cerró sus puertas y algunos regresaron, inclusive los poetas. Se recicló la vida en el nuevo Chile, hay quienes se adaptaron y otros "volvieron a regresar". La atmósfera no era la misma, los signos más y menos quizás habían cambiado de orden o ya no existían. La ecuación perfecta del olvido, el país había perdido la memoria y el verso de Lihn parecía escrito para el viento: El horroroso Chile.
La diáspora histórica cesaba aparentemente con el fin de la dictadura y el retorno de la democracia protegida y de quienes ya no cargaban la letra L en sus pasaportes.
En Chile existe tradición de los poetas que abandonan el país, Gabriela Mistral, Humberto Díaz Casanueva, Rosamel del Valle. Neruda y Huidobro van y vienen. El mismo Lihn viajó tardíamente por ciudades en tránsito. A Jorge Teillier yo lo veía despalazarse por las calles de Santiago como un viajero de provincia con las manos llenas de poesía y una sed incontenible.
Después del 11, el éxodo tomó características bíblicas, se quedaron Parra, Lihn, Teillier, Rolando Cárdenas, Juvencio Valle, Eduardo Anguita, Miguel Arteche, Manuel Silva Acevedo, Jaime Quezada, Floridor Pérez, José Cuevas, Braulio Arenas etc. Los menos sobrevivieron a Pinochet.
El retorno se hizo denso, espeso, difícil, imposible. La diáspora se quedó con algunas alas, en Estados Unidos, Francia, Argentina, Panamá, Canadá y posiblemente otros países, como México y España. Roberto Bolaño se detuvo por fin en el Mar Mediterráneo.
Seguramente en otros países se sienten los negros goterones de la poesía del exilio permanente y definitivo. Poetas más o menos, me refiero a Oscar Hahn en Iowa City, David Rosenmann-Taub, Estados Unidos, Efraín Barquero, Marsella, Francia, Germán Carrasco, Buenos Aires, Argentina, Waldo Rojas, París, Oliver Welden, Tennessee, ahora España, Rolando Gabrielli, Panamá, Jorge Etcheverry, Canadá, Javier Campos, Estados Unidos etc. Deben haber más poetas, porque en Chile se cumple el viejo adagio de levantar una piedra y surge un poeta. Si la geografía deslumbrante, si la tragedia, si la melancolía, la tradición, la historia, la nostalgia, el Sur, sí el amor, se escribe poesía dentro de la garganta, desde las visceras de Chile, entrañas de su cordillera, profundidades marinas, del paisaje árido del desierto o simplemente en Santiago., capital de qué, com ose pregunta Gonzalo Rojas. También se hace poesía a partir del desaliento, olvido, del paisaje personal, desde lo inefable, de lo nuevo que nunca termina por conocerse. La poesía es encuentro.
La mano de la poesía viene de todo lo que no se tiene, quizás lo perdido, lo maravillosamente desconocido, ese momento casi absoluto de lo inefable. La poesía, cuerpo del delito de su tiempo, mi solitaria manía de cortar las palabras. Poesía, querida, no bajes la guardia, tú y yo somos más que palabras. ¿Sabías, pregunto, qué el azar es tan nuevo como el alba? Una señal y se abre el poema. Transparente, vieja campana del sueño, luz del trigal doblemente amarillo, vereda en el simple ejercicio de los pasos. La poesía es este caño ruidoso, vacío, decolar de una sóla gota y el poema respira, repira, hace verano.
La diáspora boxea con sus propios guantes y con los años, cuando todos se han ido, este ejercicio va por dentro, es como hacer sombra dentro del poema. El instante, lugar más amado puede permanecer oscuro, secreto, como las palabras que siempre dicen algo nuevo. ¿Cómo encontrar el camino en la página rota? ¿Se escribe de adentro hacia afuera o el rostro del poema golpea la página en blanco? ¿Quién ve primero a quien, la palabra o la realidad, al poema? Nada más secreto que el poema que sólo se reconoce asímismo cuando llega la última palabra, aunque sólo se revelará ante el lector.
La diáspora de la poesía chilena del siglo XXI, diseminada en Europa, Norteamérica,, América latina, principalmente, de una u otra manera se vincula a Chile, casa matriz de los poetas, a través de ediciones de algunos de sus libros, visitas de los poetas al país, recitales, correspondencia, antologías, y los que más parecieran aproximarse a Chile son los profesores Hahn y Rojas, y desde luego Carrasco, que está en Buenos Aires, y abandonó más recientemente Chile. Gonzalo Millán es uno de ellos, la lengua de la casa es vital para su poesía, y él, por eso abandonó principalmente Canadá. Barquero hizo un intento por regresar y se "regresó", valga la redundancia, a Marsella, porque no encontró nada para él en el Chile nuevo, a pesar de ser de los poetas más chilenos de la diáspora. Sé, tengo noticias de todos ellos, por sus poemas, alguna correpondencia y libros que de tarde en tarde llegan a mis manos, o textos que circulan en Internet.
Hahn, aunque vive por más de dos décadas en Estados Unidos, su lenguaje mezcla a renacentistas españoles con la lengua popular chilena, "chilenismos", y lo convierte en uno de los poetas más chilenos. Su poesía no tiene fronteras, o tal vez una, la propia poesía, el lenguaje, su atmósfera cargada de sentido. Barquero, como Hahn, son dos poetas que salieron de Chile con una obra hecha y ambos son los más firmes candidatos para el Premio Nacional de Literatura del 2008. Poeta esencial de la lirica chilena, de lo cotidiano, y también existencial, donde la palabra se apodera de un muro invisible. Arte vida, tituló Barquero y Arte de Morir, se llama un libro de Hahn. David Rosenmann-Taub, es el más experimentalista de todos quizás, aunque su poesía siemrpe está en búsqueda de algo más allá, en el límite, donde la memoria y el silencio parecieran compartir un mismo camino. De Rosenmann-Taub, se han dicho todos los calificativos posibles para elevar a un poeta a las galaxias, y su poesía responde a un profundo pozo de la infancia iluminado por un presente cuya memoria se desgarra. Waldo Rojas, poeta reflexivo, del lenguaje y de lo inefable. En el centro de un cuarto, el cieloraso y la realidad absorven en un mismo espejo su poesía. Fiesta del lenguaje, sonoridad de la palabra, doble cerradura de la realidad. Rojas disfrutaba apasionadamente la literatura francesa en Chile y quizás ya vivía en París por aquellos días. Oliver Welden, había desaparecido de Chile y de la faz de la tierra. Escribió un libro a los 22 años, Perro del amor, verso nerudiano, y desde la ciudad de Arica, se esfumó tan lejos como pudo de su propia realidad y después vino el silencio y un mar de especulaciones. Oliver apareció un día, vivía en Tennessee, en el Sur profundo de Estados Unidos.
Para el azar también está Internet, ubicua zarina global, trotaconventos, celestina del alma y del alba, divina señora de todas las catedrales, espejito mágico del porvenir.
Perro del amor es un libro personal, el yo del autor, su pasado pesando en el presente inmediato, arrastrando la memoria con las vivencias del dolor, el gozo y con la ironía chilena que muestra los dientes sin que éstos se vean. Germán Carrasco, es el que menos conozco de esta diáspora, el más joven y crítico del neo Chile. Partió de Chile recientemente, según nos cuenta, porque su novia vive en Buenos Aires y no encontraba lo que buscaba en su país. Carrasco despotrica sobre el Chile provincial, marsupial, diría yo, ese que se fagocita en la bolsa del cangurú y se entretienen con su pequeño ombligo universal. (Ver desde afuera, no es lo mismo que mirarse por dentro y no ver) Habla de las patotas literarias, oficialismo, culto a la personalidad poética, de las becas universitarias y de los premios fabricados. Se ejerce desde el canivalismo la literatura y poesía de la exclusión.
Carrasco apunta a los infatigables herederos del sillón de Neruda. ¿Qué dirá Parra puesto en el trono de la poesía? Cada poeta con su guitarra, es lo que digo. La poesía no tiene una casa matriz, no es cara de una sola moneda, ni ojo de una sola cara. Tampoco hija de una sola Parra. La poesía no es lo que se ve y toca, sino lo que aparece en la palabra. Rolando Gabrielli©2007
En nombre de la poesía
se erigen estatuas al viento
y la poesía inmóvil en un parque
de palomas muertas
comulga con el endiosado
olvido de las palabras.
La tarde se despeja
con sus botellas vacías,
el alcohol humedece
las horas baldías.
Un poeta es una sombra,
nada más,
la palabra
que aún no ha nacido.
Rolando Gabrielli©2007

miércoles, septiembre 26, 2007

HELIOS BUIRA



Abrazo Amor
Helios Buira es un artista argentino atravesado por su existencia. Pintor, escultor, poeta, difusor cultural infatigable. Su recurso es la prolongación de sí mismo. Buira supera a Buira en sus búsquedas. De su vida han de saber más sus pies, porque de sus dibujos hablan sus manos y trazos.
He escogido dos imágenes para un mismo acto
. Rolando Gabrielli©2007

lunes, septiembre 24, 2007









Déjame apátrida,
sin sombrero,
iluminado por el estiércol de la primavera,
brillar, brillar del sol,
luz amarilla,
no hay tiempo para la poesía,
Oh magnífico astro dorado
reflejas el mar
en la ciudad de cristal,
la que me guía con su traje blanco
aunque está muerta con su comercio cerrado,
sin mercancías, un sábado de septiembre
en el día del perdón.
El griego de la librería no perdona la fecha
y se mofa de los comerciantes,
porque no leerán a Proust, dice
y nos reímos.
Hemos perdido el tiempo Marcel quizás
haciendo literatura
y es tan probable todo
que no existe la menor certeza que ocurra,
un tiempo que no hace justicia a la historia,
una época digital
que no se averguenza de su imagen.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, septiembre 23, 2007

El silencio habló dos veces






Se ha detenido el monólogo de Marcel Marceau con el cuerpo y la sombra de la belleza, con su silencio perfecto y ha paralizado el mundo con este último gesto. Un Mimo ahorra todas las palabras y nos arroja la magia de su silencio. Escogió el silencio para comunicar y partir. Marcel Marceau ha muerto y de eso nos habla su último silencio. Rolando Gabrielli©2007
"Hay muchos gestos imposibles. Por ejemplo, no se puede mimar la mentira, porque para mentir sólo se necesita la palabra. Y estoy agradecido de que así sea. El mimo transmite lo que la palabra no puede". M.M

"Mi espectáculo es ultra pobre, pero es rico en su pobreza. En la soledad del escenario intento tocar el alma de la gente"
M.M.
"Como marinero de los aires, entonces, no tengo edad."M.M.

"Todos somos mortales, pero como dice Molière: al mismo tiempo intento ser inmortal."M.M.
"La gente que volvía de los campos de concentración no podía hablar, no sabía cómo contar. Tal vez eso haya influido inconscientemente en mi elección del silencio”, confió Marceau en una entrevista al diario francés Le Monde, en 1997.

“Para representar el viento, uno se convierte en tempestad. Para hacer un pez, te lanzas al mar. El mimo, como la música, no conoce fronteras ni nacionalidades”, dijo en una ocasión. “Si la risa y las lágrimas son las características de la humanidad, todas las culturas están impregnadas de nuestra disciplina."
M.M.
Marcel Marceau, se fue lleno de mimos, Rolando Gabrielli.


Entra en nuestras casas con paso de ladrón y con el terrible descaro del claro de luna”, solía decir el artista francés Jean Cocteau de Bip.

sábado, septiembre 22, 2007

Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera...


Tu risa

Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire,
pero no me quites tu risa.

No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.

Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mí todas
las puertas de la vida.

Amor mío, en la hora más oscura
desgrana tu risa,
y si de pronto ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, por que tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.

Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa de mi patria sonora.

Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,

cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
Pablo Neruda Los versos del Capitán.



Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano. P.N.

Este 23 de septiembre se cumplen 34 años de la desaparición física de Pablo Neruda, el poeta más leido y discutido del siglo XX. Neruda es un continente de vastas masas oceánicas, montañas, ríos, bosques, de olvidados muelles al alba, crepúsculos solitarios y de un Sur infinito que nace de alguna estrella titilante.

Nació en un polvoso pueblo blanco en la zona de central de Chile, Parral, pero su infancia y adolescencia la vivió en Temuco, la frontera, tierra mapuche (araucana) y su poesía creció en esos bosques secretos. Poeta del amor, la materia, del pueblo, de las cosas sencillas, de la geografía, del Sur, de Chile, América, comprometido con su época, poeta universal. Calificativos que no hacen a un poeta, rótulos de la crítica, Neruda fue parte esencial del escenario político y social del siglo XX, una figura emblemática, el último Aedo, dijo Enrique Lihn.

Tan discutido como indiscutible, movía pasiones, polémicas, adhesiones monumentales, críticas

+ viscerales, su poesía sigue leyéndose y no deja indiferente ni a los lectores de google. Temprano y rotundo como los aguaceros torrenciales del sur, apareció la poética nerudiana, crepuscular, desesperada, nostálgica, impregnada del pólen de sus días juveniles, de las amapolas rojas de sus amadas con sus noches contemplativas, angustiadas, llenas de la palabra melancolía.

Santiago/Rangún/BuenosAires/Madrid/México/Europa/Italia/Chile/Isla Negra/Valparaíso/La Habana/Santiago/Nueva York/París/Isla Negra...Neruda fue un viajero inmóvil que nunca se detuvo, un poeta presente, político, comprometido, más cerca de la sangre que de la tinta, como dijera Federico García Lorca. Sus Residencias en la Tierra, Canto general, Odas elementales, 20 Poemas de amor y una Canción desesperada, son libros que marcan una época en la historia poética chilena y del habla castellana.

De sus días asiáticos abandonados a los cuartos solitarios, tiempo residenciario, poesía que deslumbró a García Lorca y a una generación de latinoamericanos y chilenos, porque nos hablaba de un hombre que se cansaba de ser hombre, Neruda abandona su anarquismo durante la Guerra Civil Española y cambia su poesía, como el mismo lo registra con sus palabras. Comienza otra historia con España en el corazón, pero no abandonaría su poesía amorosa.

Neruda es la suma de su poesía y contradicciones humanas, de todos y cada uno de los compromisos. Su poesía compartió la mesa de la poesía con grandes poetas chilenos, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Pablo de Rokha. Fue la época dorada de la poesía chilena en el siglo XX, no sólo por sus dos premios Nobeles, sino porque el relevo después de Darío, ha pasado por dos poetas chilenos: Neruda y Parra. Es el "Siglo de Oro" de la poesía del país de la estrella solitaria.
A los poetas hay que leerlos lentamente, sin aprehensiones, a solas con su página, como si nosotros reescribiéramos el poema. La poesía requiere esa morosidad, silencio, la suspensión del instante en la palabra y buscar a solas por qué dijo esto el poeta. Uno lee con la información del siglo XXI, otro contexto, una mirada diferente, además que es personal, como el acto o el sueño que motivó al poeta para entregarnos el poema o un conjunto en un libro.
Las cuerdas y vibraciones del poema son distintas a las de un cantante de rock, que está frente a nosotros con otras motivaciones e instrumentos. La palabra, solo la palabra defiende el poema, lo que ella carga en su lenguaje. En su bunker de palabras, el poema, dice, calla, plantea, pero siempre se somete a la interpretación suprema del lector. La última palabra la tiene indiscutiblemente el lector, aunque el poema seguirá diciendo lo suyo de diferentes maneras a cada nuevo lector. La poesía de Neruda tiene un amplio espectro, en ella viajan sus propias vanguardias, las múltiples miradas del Vate a su amplio universo personal y externo, los escenarios de sus intereses poéticos. Neruda escribió, escribió con "alegría" frente a la página en blanco, fue generoso en amores y en la palabra.
Al poeta ni su poesía pueden dejarse fuera de su contexto histórico, "moverlo" sin que se note, de su escenario político y social, aunque la poesía de Neruda es universal. Neruda dijo en una oportunidad en Valparaíso, en una presentación casi desconocida de su vida política y cultural, que se reconocía asímismo como un Poeta de Utilidad Pública. Se sentía en contacto permanente con la gente, recorrió con su poesía físicamente Chile, desde su desierto al exhuberante y lluvioso, selvático sur, de extremo a extremo con su palabra. Poeta de la chilenidad, de la tierra, madera, materia, de los frutos de su inagotable verbo, Neruda fue fiel a su época, a sus pobres, difíciles y gloriosos días, al tiempo que la historia le dio para consumir y vivir.
De hecho vivió en el ojo de la tormenta política a partir de la Guerra Civil española, senador exiliado posteriormente, candidato a la presidencia de Chile, embajador en Francia y hostigado por el éjercito de Chile desde el Golpe de estado hasta su muerte el 23 de septiembre de 1973 en Santiago de Chile. Su casa en Santiago, La Chascona, había sido saqueada y destruida, y en Isla Negra, el propio poeta fue visitado por un contingente militar que lo interrogó. Neruda estaba en cama, tenía cáncer a la próstata y los acontecimientos del 11 de septiembre debilitaron su corazón. Fue trasladado a Santiago de urgencia días después, humillado nuevamente por un contingente militar que detuvo la ambulancia que le transportaba y paró la camilla verticalmente en la carretera. México le ofreció salir de Chile y Neruda prefirió finalmente quedarse. Eran sus últimas horas, los fusilamientos, ríos de sangre, la muerte de Allende, Neruda partió definitivamente la noche del 23 de septiembre. Dejaba sus Memorias y 8 libros inéditos y un país fracturado de Norte a Sur

jueves, septiembre 20, 2007

Te evaporas...



Mi elemento favorito
invisible, intocable, silencioso,
te evaporas sin que te vea
y disuelves ante mis pobres manos
que quisieran acariciar tu universo
maravilloso.
Oh, éter.
Rolando Gabrielli©2007

Los Haikus de Kerouac






Suele ocurrir con frecuencia en literatura. Autores que sólo el tiempo rescata, la fe de sus lectores, lo dicho en sus palabras, la conmoción de los sentidos en una época, esa enorme ausencia que es olvido ilegítimo deja de imponerse por la fuerza del texto, la intensidad del verbo aflora en una nueva piel sobre el papel. Y diría, palabra absolutamente renovada en la palabra. Jack Kerouac marcó su tiempo y una época, aunque su novela emblemática y mítica En el camino, fue editada con cortes inaceptables, mutilaciones vergonzosas y sólo 50 años después recupera su originalidad.
Y la obra de Kerouac sigue en el camino, el próximo mes de octubre, la editorial española Bartleby publicará la edición bilingüe del “Libro de Haikus” de Kerouac, traducida por el poeta Marcos Canteli. Kerouac que cerró su puerta muy temprano y partió desde su último refugio en Lowell, Massachussets, confesó su mágica receta para construir un Haikú, ese espíritu de la palabra silencio.
Habló largo con Ted Berrigan para la Paris Review, y contestó sus preguntas:
Cómo se escribe un haiku? ¿Un haiku? ¿Quiere escuchar un haiku? Verá, hay que comprimir en tres líneas breves una historia grande y extensa. Primero se empieza con una situación de haiku...
Entonces uno ve una hoja, como le dije a mi mujer la otra noche, que cae sobre las alas de un gorrión durante un terrible vendaval, en octubre. Una hoja grande se enreda en las alas de un gorrioncito. ¿Cómo se puede reducir eso a tres líneas? Bueno, en japonés hay que reducirlo a diecisiete sílabas. No tenemos que hacer eso en norteamericano –o inglés- porque no tenemos la misma estructura silábica que el idioma japonés. Así que podemos decir: Pequeño gorrión... no es necesario decir pequeño... todo el mundo sabe que un gorrión es pequeño... porque caen... así que podemos decir: Un gorrión con una hoja enorme sobre las alas: Vendaval. No, no es bueno. No sirve, lo repudio.Pequeño gorrión. Cuando, súbitamente, el viento Enreda una hoja de otoño en sus alas. Así me gusta más. No, es demasiado largo. ¿Ven? Ya es demasiado largo. Berrigan, ¿entiende lo que quiero decir?- Me parece que hay una palabra de más... Es el “cuando”, creo. ¿Qué le parece si sacamos el “cuando”? Mejor digamos: Un gorrión.Súbitamente, una hoja otoñal se enreda en sus alas. ¡Es el viento!Eso está muy bien. Creo que “cuando” era, efectivamente, la palabra que estaba de más. ¡Ahí tiene la idea correcta, O’ Hara! Un gorrión, una hoja de otoño, súbitamente... No tenemos la necesidad de decir “súbitamente”, ¿no le parece? Un gorrión. Una hoja otoñal se enreda en sus alas. ¡Es el viento! (Kerouac escribe la versión definitiva en un cuaderno de espiral)- “Súbitamente” es, precisamente, la clase de palabra que no necesitamos aquí. ¿Cuándo lo publique me incluirá en una nota al pie de página, diciendo que me hizo un par de preguntas al respecto? (Escribe) Mencionar a Berrigan. ¿Está bien así?.
Rolando Gabrielli©2007

lunes, septiembre 17, 2007

Idioma inconfundible










Este paisaje húmedo
mis días y horas muertas,
un huérfano que adora tu lunar,
el idioma inconfundible
de tus largas piernas,
la geografía viva de tu cuerpo,
diosa,
que te abrazas cada noche
a mis dudas inmortales.
Rolando Gabrielli©2007

domingo, septiembre 16, 2007


Refleja el reflejo
lo que la luna sueña,
la noche
que aun le queda.
Rolando Gabrielli©2007

jueves, septiembre 13, 2007

Parra, Cardenal y Rojas...



PARRA, CARDENAL Y ROJAS

La Real Academia Sueca tiene una oportunidad extraordinaria este año de reencontrarse con la poesía y América latina, si decide innovar en la toma de decisiones de sus premios nobeles de literatura. Año tras año premia en la rama de las letras a un escritor de cualquier continente, aunque en el último tiempo han estado vinculados los premios a los temas de nuestra época y países relacionados con este escenario, sin desmeritar las obras. América latina ha estado marginada por 17 largos años del Nobel sueco de literatura desde que se premiara por última vez al sub continente en 1990, en la persona de Octavio Paz, poeta y ensayista mexicano.
En más de un centenar de premiados sólo figuran 17 poetas y sólo tres son latinoamericanos: Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Octavio Paz, en su orden cronológico. Jorge Luis Borges, poeta, ensayista, cuentista, crítico y lector excepcional, rondó el Nobel por años, hasta que fue condecorado por el general Pinochet y dijo su mortal frase en un discurso de agradecimiento en Santiago de Chile: Prefiero la clara espada que la furtiva dinamita. Nicanor Parra es otro candidato de larga duración y también reconocidos méritos.
Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, son los dos latinoamericanos con más tiempo en la antesala del Nobel, en la actualidad.
El último poeta premiado fue hace diez años, la polaca Wislawa Szymborska y los nobeles se iniciaron con otro poeta, el francés Sully Prudhomme, que no suena ni truena, como varios otros galardonados por las circunstancias, casualidades y la gracia sueca. Es conocida la poderosa lista de los olvidados: Joyce, Proust Brecht, Ionesco, Carpentier, Cortázar, Rulfo, y la lista es más amplia, por distintas, inexplicables, misteriosas y tal vez, conocidas razones extra literarias.
Hoy es una utopía lo que plantearé, pero el hombre que no va, no cree, no se esfuerza por alcanzar la utopía, hacerla realidad, es porque no sueña. La poesía es sueño real, como la vida.
La Real Academia Sueca, podría este año de manera excepcional, premiar a tres poetas latinoamericanos, alquimistas, cosmonautas de la palabra, cantores del más acá, del amor, universales, y juntos reúnen además 264 años de lo mejor de la poesía de habla castellana entre dos siglos: Nicanor Parra, Ernesto Cardenal y Gonzalo Rojas. Chile y Nicaragua son dos países con una rica tradición poética. Rubén Darío reencantó la poesía en castellano, transformó, con el modernismo y después Pablo Neruda retomó la palabra, y añadió un nuevo rumbo a la poética en idioma castellano. Los críticos sostienen que en ese relevo, la palabra la tiene Nicanor Parra. Neruda es el más leído desde Shakespeare, en opinión de algunos críticos, y el poeta que más se visita en google. La poesía de Gonzalo Rojas respira con su propio oxígeno y se ajusta también a la medida de su silencio, afonía, voluptuosidad, penetración carnal.
No es fácil coincidir en poesía con tres poetas fundamentales del habla castellana en su plena madurez con una obra hecha. Los tres vivieron sus propias dictaduras en sus países, le cantaron al amor, se comprometieron con la realidad, la palabra y abrieron nuevos caminos para la poesía.
El hombre está cambiando aceleradamente su manera de ver el mundo y equivocadamente lo hace relegando la palabra a un segundo, tercer y quinto nivel. Privilegia la imagen, la TV, los mensajes ilustrados, los medios sobre la información. Y en este escenario la poesía está fuera del juego digital. Los poetas están fuera de la historia, porque la historia se hace en la TV, a través de discursos que nadie escucha y que se aceptan de antemano. Y la historia personal le pertenece al ejercicio banal y al entretenimiento per se. ¿Cuántas llamadas se estarán haciendo en este momento por celular? ¿Cuántos millones de personas jugarán con un celular o ante un ordenador? ¿Cuántos revisarán mensajes para contestarlos por celular? ¿Cuántos compraron hoy un celular? ¿Leer es un ejercicio que está fuera de la mesita de noche?
La poesía existe antes de la palabra, porque siempre ha sido una señal lo que han dejado los verdaderos poetas. En un principio, todo fue poesía. El sol, la luna, las estrellas, las manos, el agua, la noche, el cuerpo, la tierra, la poesía era la contemplación. Todo comenzó a descubrirse, fundarse y la poesía carecía de apellidos, como el cosmos infinito, sin límites, ni dueños.
Las cortes imperiales llamaron a los poetas, los bardos cantaban y hacían loas. Se escribieron grandes libros, hoy clásicos. La poesía fue la palabra. Los poetas sobrevivieron a la prosa, una y otra vez, pero casi todo iba teniendo nombre y apellido, hasta la propia poesía llegó a tenerlo. Dos guerras mundiales y se escribió mucha poesía y los poetas adquirieron presencia universal, histórica, real. El sello, sin duda, del siglo XX, fue esa gran tribuna para los poetas.

domingo, septiembre 09, 2007

En la ciudad de Sylvia






La ciudad de Sylvia es Estrasburgo y no sabemos si Ella es una imagen real de un fantasma, el flash del deseo, o el silencio que la convierte en realidad en el filme del catalán José Luis Guerín, recientemente presentado en la 64a Mostra de Venecia. Sylvia es el rostro, la mirada, el guiño, ese gesto que se nos pierde en la multitud, aunque lo hemos encontrado. Volvemos sobre él, como el protagonista, empujado por los fragmentos vivos de la memoria, y la ciudad la recrea como si allí estuviera y en verdad no sabemos. Un hombre busca a Sylvia y el camino lo conducirá otras mujeres, pero la ciudad permanecerá en su belleza bajo el silencio de lo único que la habita: la esperanza del encuentro, la fugacidad de lo deseado. Sylvia pierde el rostro, no el mágico zapato de la media noche, sino Ella es y se transforma en todo el silencio que no la devuelve más que a la memoria.
Sylvia está y no está, es, viaja el rostro en la pasarela de la ciudad. Una cara es el silencio, la otra, el azar de la moneda, lo que no conocemos, el misterio, toda la esperanza, el fuego oculto de la vida y hacia allá van nuestros pasos con sus pasos. Sylvia, Sylvia, Sylvia, resuenan en la memoria. Y la ciudad en verdad cuenta su propio tiempo y sólo ella sabe que un rostro ha de suceder a otro en la gran vitrina pública de los días, el escenario que la ciudad imagina para sí misma.
Estrasburgo es el sitio que no conozco y menos aún podría encontrar a Sylvia, cuyo rostro se multiplica de la nada por lo inacible, fugaz, más bello que un lucero. Y tal vez una ciudad de bolsillo como Estrasburgo, guarde el corazón de Sylvia y nos la devuelva en el sueño. Todo está escrito por su silencio, pero no el olvido.
Tal vez Estrasburgo sea todas las ciudades y Sylvia todas las mujeres, aquella que viaja en la madeja de los sueños.
Alguien le preguntó a Guerín, por qué Estrasburgo, y dijo: "Por muchas razones. Por una parte, me gusta esa indefinición que lleva inherente, no es una ciudad alemana ni francesa. En el filme, se oye hablar a la gente en muchos idiomas, por lo que no es fácil deducir dónde está el protagonista. Además, tiene ese lado de villa medieval ya que es peatonal. Y me encanta que tenga tranvías, para mí el tren siempre ha sido una metáfora del cine, como un viaje que no sabes adónde te lleva."
Sylvia, Sylvia, Sylvia, es el encuentro, la puerta de entrada, la que vuela, vuela del aire que la sostiene, de un lugar a otro que la viaja, pero una atmósfera que yo adivino gravita en Ella, permanece, crea un nuevo espacio para compartir.
Sylvia depende en la ciudad de Sylvia del ojo del director, dónde ubica la escena de su memoria, del objetivo y naturaleza de su historia, el silencio del Sylvia dentro de Sylvia, más poderoso que todo gesto parlante.
Dónde se enamora realmente el personaje de Sylvia? ¿Quién es el protagonista, un hombre, un poeta, un pintor, un artista? ¿El espacio está ahí o en todas partes Sylvia lo recrea y hace presente en otras mujeres? Gestos, distancias, silencio, Sylvia, Sylvia, Sylvia.
Pilar López de Ayala es Sylvia, divina mujer, etérea luz, pasos, que otros pasos resuenan en la memoria.
Todo el silencio para Silvia/la imagen que la devora/y la ciudad que en ella se pierde/y le pertenece/ En mis ojos la repite/en estas calles donde respiro/por sus largas piernas/ Yo la sueño/no hay cristal que refleje su olvido/ni olvido que la memoria no recuerde.

sábado, septiembre 08, 2007

Desde mi absurdo imaginario



Desde mi orilla infernal, os digo, amigos, la literatura no ha cambiado ni está en su mejor ni peor momento. Es el mundo el que recibe boca bajo la palabra y el que quiera dejarse manosear por la vulgar realidad, y está en su derecho. No importa quien los escoja, la ciudad que los reúna, el cuento que sobre ellos se escriba y sí de los 39 hacia abajo en los años o al revés de los días. La globalización, ni los idiomas, dan universalidad, y tampoco los viajes. José Lezama Lima, prácticamente no salió de su Isla, y ya sabemos que escribió
Puede resultar interesante para los lectores muestrear arbitrariamente un grupo plural de escritores, porque a pesar de Internet y la globalización, la literatura es cosa del mercado y sus discreciones, que son ya conocidas. Se habla de literatura de la ciudad, urbana, escritores nómades, sin fronteras, hijos de no sé qué tiempo, cosmopolitas todos.
Se sienten más cerca, dicen, de la poesía, no sé, escucho un rumor de estas voces, una atmósfera de sus mentores y tutores. ¿Muchos apellidos para lo mismo?
Bajo sus lenguas destempladas, descansaría la nueva literatura latinoamericana, sobre la cotidianeidad de sus palabras, algo que Nicanor Parra hizo hace medio siglo.
Tal vez esta selección de 39 sea para oxigenar el ambiente literario, mostrar la “solidaridad” editorial sobre el ninguneado mundo literario latinoamericano, siempre limitado a los buenos oficios y guiños de las casas editoriales de la metrópolis del idioma castellano. ¿Literatura dependiente de los reflejos externos? Pienso en Onetti, Cortázar, Rulfo, Borges, en el olvidado Carpentier, Bolaño, muy recordado en estos foros de vanguardia, y que queda una tarea difícil para los nuevos. El tema es escribir, convertir este juvenil boom periodístico en obra imperecedera. A la literatura le hace falta tal vez, ser más quijote.
Alguien dijo que más que una muestra representativa de lo mejor, es geográfica. El mercado sabe lo que hace, todo lo demás es literatura.

viernes, septiembre 07, 2007

Luciano Pavarotti


La voz y el corazón de Luciano Pavarotti, seguirán cantando y latiendo en el mundo. Heredero del genio artístico de Italia, este humilde hijo de un panadero y tenor aficionado, se transformaría en uno de los tenores más populares y geniales de todos los tiempos. Sin duda, el Caruso, de nuestra afortunada época.
En la foto, hace diez años, Luciano Pavarotti dio uno de esos conciertos inolvidables en Chichén Itzá, y se unió para siempre al espíritu maya.
rolando gabrielli©2007

miércoles, septiembre 05, 2007

Sal Paradise





Sal Paradise
Padre,
este cielo da lo mismo,
nos pertenece
a mí y a ese ángel devorado
que pulsa la sombra
con la yema de sus dedos
y se ríe con nosotros.
Camina con mis pies
y se aleja en las noches.
Tú muestra la cara
a tus desamparados
y no conviertas este paraíso perdido
en tierra de nadie más.
Mis rodillas no tienen importancia,
ni mi voz representa nada.
Saldré a desayunar
porque es un nuevo día,
esos que caen del cielo.
Rolando Gabrielli©2007

Homenaje a J. Kerouac, padre de los Beat y a su viaje iniciático por Estados Unidos profundo. A su envidiable y magnífica vida de perdedor. A los 50 años de edición de la mutilada, censurada novela On the road, En el camino, que pronto conoceremos en su versión original. Muchos editores rechazaron esta novela himno de una época. Felicidades Jack!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

lunes, septiembre 03, 2007

Panamá, el Canal del futuro


Fue un día tropical, sol y lluvia al final de la ceremonia más importante después de la suscripción de los Tratados canaleros Torrijos-Carter, el siete de septiembre de 1977, cuando la vía interoceánica y su zona adyacente de 1.432 kilómetros cuadrados pasó a manos panameñas después de ser territorio colonial de Estados Unidos casi por un siglo.
La carretera camino a Paraíso estaba enbanderada con el tricolor panameño, donde se inauguraron las futuras obras del Tercer juego de Esclusas, que permitirá el paso de naves de mayor calado por la vía acuática e incrementará el trasiego de contenedores. Con una explosión en un cerro de Paraíso, globos tricolores y sendos discursos, se concluyó el histórico acto, ante unos 30 mil panameños e invitados.
El presidente Martín Torrijos, hijo del General Omar Torrijos que llevó adelante y con éxito las negociaciones con Washington, y Jimmy Carter, el expresidente norteamericano, quien suscribió en el marco de la OEA, los pactos canaleros, fueron las figuras centrales de un evento impensable hace algunos años.
Los trabajos de la modernización del Canal, inaugurado en 1914, y que costó la vida a millares de afroantillanos, chinos, europeos, norteamericanos, tendrá un costó aproximado de 5.600 millones de dólares. Las negociaciones canaleras duraron 13 intensos años entre ashington y Panamá, porque en el territorio istmeño además estaba instalado el Comando Sur de Estados Unidos con 14 bases militares.
Los principales usuarios de la vía interoceánica, que iniciaron los franceses y culminaría Estados Unidos al vencer a las resistentes enfermedades tropicales, son Estados Unidos, Japón, China, Chile, entre otros países que pasan sus mercancías de un océano a otro.
Diariamente transitan por el canal unos 35 barcos promedio y alrededor de 14 mil anuales. Se expera incrementar esa cifra y mejorrar los ingresos por concepto de peaje que pagan las embarcaciones al cruzar los océanos.
Rolando Gabrielli©2007

lunes, agosto 27, 2007

Mi estrella



Mi estrella

Más alta, más brillante, más lejana
que el sol, mi estrella favorita
camina a mi lado y no la veo
de tanto brillar opaca la luz
de mis ojos ciegos.
Rolando Gabrielli©2007

sábado, agosto 18, 2007

LAS TRES K









LAS TRES K
Kafka Tamura

"Lo que necesitamos son libros que hagan en nosotros el efecto de una desgracia, que nos duelan profundamente como la muerte de una persona a quien hubiésemos amado más que a nosotros mismos, como si fuésemos arrojados a los bosques, lejos de los hombres, como un suicidio; un libro tiene que ser el hacha para el mar helado que llevamos adentro" Franz Kafka
Gusto, más que azar, placer, coincidencia también, búsqueda personal, los autores y los lectores tienen alguna recurrencia. Hay motivaciones que vienen del subconsciente, flotan, se anidan, permanecen en el tiempo y tarde o temprano, salen a la superficie, indican con su largo dedo el aquí y ahora. Los guiños vienen de diversos ángulos, son muchas veces tardíos, lejanos, vagos, difusos, pero adquieren materialidad, presencia física, dejan de ser ánimas de sus propios sueños o espíritus huidizos. Es un reencuentro del lector con los autores sin más intermediarios. La soledad de la página escrita, del cuadro que uno ve con ojos propios, la constatación personal, íntima, sólo la compañía del autor, sus viajes al fondo de la escritura o a los colores de la paleta. Todos los escenarios y pasados de la memoria en cada una de las páginas. La memoria olfatea en presente y hace el recorrido que sólo ella conoce y activa el botón, su inconfundible switch personal.
Algo o alguien pone esa chispa silenciosa que en algún momento ilumina a páginas y autores, desencadena, estimula la revisión o entrada y la chispa cumple su cometido.
Vamos a las tres K, una letra poco amable, usada en el idioma castellano, diría bastante ajena a nosotros, como un kilómetro. Pero ha resultado deslumbrante en el arte. F. Kafka, J. Keoruac y F. Kahlo. Son comparables como la estación del viento, la luz opaca de los faroles bajo la nieve o el ardiente verano de todas las esquinas.
Kafka permanece eterno en el barro memorioso de la noche iluminada, en el sacrificio de un tiempo siempre postergado, que no llega, ese absurdo vacío real. La condena de las llamas que no cumplieron su cometido. Todos somos un poco las cenizas de sus libros que no llegaron a ser. Renovamos los votos en la mutilación de los sueños kafkianos, sobre la incineración de sus propios deseos. Kafka tiene la doble k, como un cerrojo con su llave. Kafka es un vicio enorme del siglo XX. Seguimos respirando por sus tuberculosos pulmones. Somos tan kafkianos como podemos. Nos dejó un ruido, pistas, señales, rutas, un ala en pleno vuelo,
Kafka pidió a su mejor amigo, Max Brod, que quemara sus sueños, pesadillas, lo que le impedía vivir quizás. ¿El fuego purifica o produce más dolor? M. Brod prefirió, probablemente, que Kafka siguiera ardiendo en la palabra. La noche se detiene en un río. Un sastre se fuga con un maniquí. La Musa no se duerme en los laureles, ni en el olvido. Kafka, el más buscado/citado/criticado/interpretado/desconocido de los escritores del siglo XX. Kafka se repite en el mortal sueño de la vida. En estos días ha vuelto bajo el enigmático título Kafka en la orilla, del escritor japonés, Haruki Murakami, quien coincide con las dos K y una magnífica novela. Kafka Tamura, es el “seudónimo” del personaje principal de la novela, un quinceañero destinado a una edípica tragedia griega. Todo se origina en una mala relación “kafkiana” con el padre. (¿Kafka era un capítulo inconcluso narrado por sí mismo?) ¿Este es el principio de las historias de Kafka en la orilla? Para llegar a ningún lugar hay que atravesar por diversas situaciones, recorrer muchos caminos, adentrarse tal vez en uno, profundizar en u supuesto destino, adentrarse al fondo de las cosas, hablar con una piedra, gatos, asesinar, amar a su propia madre si fuera necesario. Las historias se entrelazan, no todas conducen a Roma y podría llegar a tener una explicación real, transparente como un estado de cuentas bancarias. Hay un curso que late, persiste, continua, nace, se hace orilla y centro, a pesar de nosotros mismos. Más allá de lo aparentemente sobrenatural, lluvia de peces y sanguijuelas, de una suerte de espiritualidad japonesa. Hay sueños que son realidad y realidades que se convierten en sueños.
Haruki Murakami es nieto de un monje budista y de un mercader, pero sus padres enseñaban literatura japonesa. Desde luego algo le debemos al pasado y al origen, aunque el presente lo construyamos bajo nuestros pies. Murakami estudió literatura y drama griego, lo que se refleja en esta novela claramente, como su influencia anglosajona salpicada de sentido común, cotidianeidad. Estamos ante una travesía, viaje, el camino que se abre en otro camino hacia donde la mano del escritor lleva. La literatura pastorea sus propias ovejas, y aún, las descarriadas.

El rollo de KEROUAC

Por un cable de la agencia France Press, me entero que la novela de Jack Kerouac, En el camino (On the road), se editará una versión verdadera, completa, “sin cortes, ni máscaras”, el próximo lunes. La novela crónica beat cumple 50 años y según sus editores Viking Press, se venden 100 mil ejemplares anuales. La editora lanzará además la versión ya conocida y un ensayo nuevo sobre On the Road. Kerouac relata un viaje iniciático que vive en la famosa Ruta 66 de Estados Unidos con sus amigos Neal Cassady, Allen Ginsberg Y William Burroughs: De Nueva York a Denver, retorno a México y finalizando en el punto de partida, N.Y. Prosa directa, espontánea, conversacional sin tiempo ni espacio, Kerouac se sumerge fuera del stablishment norteamericano, y se decide respirar a plena velocidad y capacidad por la carretera de Estados Unidos. Es fundamentalmente la historia de Sal Paradise, Kerouac y Dean Moriarty, Neal Cassidy. "Dactilografiada sobre un rollo de papel de teletipo de 36 metros, la novela fue publicada seis años después, el 5 de septiembre de 1957, en una edición de la que se suprimieron algunos detalles eróticos y con nombres ficticios disfrazando los reales", revela la agencia, una noticia de la cual teníamos noticia. John Sampas, albacea de la obra de Kerouac, justificó la edición podada por 50 años, "para evitar demandas judiciales por aquellos que podían sentirse difamados o invadidos en su vida privada”. El rollo del gran rollo novelístico, escrito en 3 semanas en 1951, de acuerdo con su autor, fue subastado en 2.1 millones de dólares el 2001 y se exhibirá en noviembre próximo en en la Biblioteca Pública de Nueva York, con el título Almas beatíficas. También es una gran noticia que el próximo año se rodará En el camino y contará con una versión cinematográfica, producida por Francis Ford Coppola y dirigida por el brasileño Walter Salles, director de Diarios de motocicleta, comenzará a rodarse el año próximo.

La profesora de literatura de la Universidad de Columbia, en N.Y, Penny Vlagopulos, ha dicho que “La edición del ‘rollo’ tiene más sexo explícito”. “La versión publicada que se conoce no es muy diferente de la original, advirtió, pero ésta tiene un estilo más experimental que da al lector la sensación de participar de cerca en la experiencia literaria que Kerouac tenía en mente”.

Kerouac da cuenta que la libertad es lo esencial, el viento de las ruedas, la noche donde existe noche, el lugar, Denver en el sueño, un tiempo para estar con los amigos, en soledad, buscar y recordar. No importa el principio ni el fin..."Dean es el tipo perfecto para la carretera porque de hecho había nacido en la carretera, cuando sus padres pasaban por Salt Lake City, en un viejo trasto, camino de Los Ángeles". Con vehículos desvencijados, haciendo dedo en las carreteras y con un flamante Cadillacs, recorren Estados Unidos como vólidos sin tiempo, descomplicados, en el camino, viviendo, soñado en tiempo presente, realizando tal vez el Sueño Americano personal más allá de cualquier convencionalismo. dean venía de Denver a N.Y. para aprender a escribir. Kerouac, Sal Paradise, le da la receta para ser escritor: "dedicarse a ello con la energía de un adicto a las anfetas". Dean abandona NY rumbo a Denver, de donde había venido, con su máquina de escribir portátil, 11 dólares, para comenzar a escribir en una pensión de esa mítica ciudad, siempre flotando En el camino. En el garaje de Arapahoe. ¿Te acuerdas? ¿Sabes que hay una carretera que baja hasta México y luego sigue a Panamá?......

Ahora casi podía ver a Denver allí adelante como si fuera la Tierra Prometida...allá lejos entre las estrellas, más allá de la pradera de Iowa y las llanuras de Nebraska...Ahora iba a Denver en busca de una chica y de una nueva vida...Denver, Denver, ¿cómo conseguiría llegar a Denver?...¡Uf! ¿Cómo será Denver?...y me lancé de nuevo a la ardiente carretera...me imaginé en un bar en Denver...Justo delante de los ondulantes y dorados trigales, y bajo las lejanas nieves de Estes, al fin veía al viejo Denver...Antes que me diera cuenta...estábamos en el mercado de mayoristas de frutas las afueras de Denver; había chimeneas, humo, vías férreas, edificios de ladrillo rojo, y a lo lejos de piedra gris del centro de la ciudad, y aquí estaba yo en Denver. Me dejó en la calle Larimer...

En el camino es un viaje maravilloso, profundo, poético, nostálgico, vivencial, desgarrador, placentero, vibrante, de sí mismo, absolutante biográfico, geográfico e iniciático. Una aventura personal entre amigos, bastante familiar, en un paisaje humano fraterno, solidario que se realiza en un camino, aventura por Estados Unidos y por sobre su esquemático stablishment. En medio de todo lo informal, carretero, hay frases formales que dicen mucho del espíritu y filosofía del hombre, no sólo del escritor: "Mi tía dijo en una ocasión que en el mundo nunca habría paz hasta que los hombres se arrodillaran ante las mujeres y les pidieran perdón". "Guapa, sabes lo mismo que yo que todo anda perfectamente entre nosotros, por lo menos más allá de la más abstracta de las definiciones en términos metafísicos o cualquier otro término que intentes especificar o imponer suavemente o subrayar".

“La única gente que me interesa es la que está loca, loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo; la gente que no bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde y explota como fuegos artificiales amarillos, como arañas entre las estrellas”

F. KAHLO

No sólo pintó, escribió, amó, se casó, luchó socialmente por sus convicciones, la mujer y sus propias pasiones en una época difícil, sino que se dio tiempo para ser y vivir como Frida Kahlo. Fue quizás su gran objetivo: sobrevivirse a sus poco ventajosas circunstancias físicas que le impuso la vida y el azar. Desde el día que se presentó bajo los andamios de Rivera, entró en el gran mural de México como un icono con personalidad propia, aunque su primera exposición fue en Nueva York, luego París, mientras que su país la convirtió en un paréntesis hasta 1953, cuando expuso una sola vez un año antes de morir.

Poco más de medio siglo después, vuelve a exponerse la mayor obra de la pintora, ella misma, en el Palacio de Bellas Artes, su muestra más completa: "Frida Kahlo 1907-2007 Homenaje Nacional", donde la visitaron 443 mil 938 personas, marcando un hito en todas las exhibiciones en México. A Panamá llegó una muestra donde comparte la vida con el muralista de su vida, bajo el título: Complicidades. Diego y Frida. Son 35 fotografías que reflejan las pasiones que compartieron durante su historia como pareja que hizo historia en 25 años de compartir la sal, el aceite, la pimienta y el vinagre, las cuatro estaciones de la vida y del dolor. En el telón de fondo de sus vidas, está la Revolución de México. Nacieron en fechas distantes, pero compartieron una historia, el deseo, el arte, las convicciones, el color de la vida y sobre todo, la mexicanidad, los unió definitivamente más allá de su época hasta nuestros días. Iconos ambos de fidelidad a México, su cultura, costumbres, raíces, sueños, encuentran también en el histórico Casco Viejo de ciudad de Panamá y en el recinto de su emblemático Museo del Canal, las muestras de solidaridad con ambos en su historia, obras y compromiso político y social. El día de la inauguración de la muestra, el público salía a la calle, ascendiendo escaleras, agrupado en los pasillos de las salas del Museo y convirtiendo el lugar en una verdadera fiesta popular.

Panamá tiene la virtud de ser un paso obligado, un sitio de tránsito, un lugar de convocatoria, la Rendez Vous es en Panamá, Madame, y por aquí no sólo pasa la mercancía, los millones de contenedores, sino la gente. Cuando firmé el libro y puse ¡Viva Frida! y en verdad debí escribir: Viva Frida y Diego, la curiosidad me llevó a ver a quienes estaba acompañando en esta visita. Los firmantes procedían de España, Italia, Argentina, Estados Unidos, Francia, Chile, Bélgica y de l país del etc., muchos otros, lo que me reafirma la condición de Panamá de país sin fronteras.

Frida y Diego en el centenario de la Kahlo, presiden su propia historia y la de México. Un homenaje a su compromiso y a dos personajes involucrados no sólo en el arte, sino la historia de su país. Respiraron México dentro de los murales de la Revolución Méxicana y su tiempo, y Frida, le acompañó con su dolor, sus agallas y pasión por la vida. Dos hechos trascendentes para la historia de México e internacional, destaca la muestra, entre las complicidades que unieron definitivamente a Frida y Diego. Los asesinatos del líder cubano comunista, Julio Antonio Mella y del revolucionario ruso León Trotsky, en México, fueron detonantes de esta singular e invencible unión, contra viento y marea, de Frida y Diego, quienes se casan el 21 de agosto de 1929, a pocos meses de la muerte de Mella, pareja sentimental de la gran fotógrafa italiana Tina Modotti. (Tinísima le llama en su libro la escritora Elena Poniatowska). Ambos compartieron esas luchas y no se les puede separar de ese compromiso social, de arte y vida. Trotsky había sido recibido en su Casa Azul y Frida tendría un vínculo amoroso con él. Frida y Diego estaban separados. Frida recibió al histórico líder soviético del Ejército Rojo, en el puerto de Tampico. Independientemente de este afecto y otros circunstanciales, estuvo el compromiso con su propia historia hasta el final de sus días, biografiada por la propia Frida en carne propia. Pero, las luchas sociales, sin duda, les unió en un momento clave de sus vidas. La historia, ni la vida personal, son estáticas, existe una tácita revolución permanente y más en los artistas. La Kahlo y Rivera no eran la excepción, y sí que lo eran tal vez a la hora de sus cambios emocionales, la transformación permanente de sus actos referidos a la intimidad y al amor, a una suerte de generosidad amorosa desplegada en todas sus alas. Amaron sin restricciones de ninguna naturaleza. He ahí un poderoso común denominador que siempre unió sus polos, a pesar de algunas intervalos y cortocircuitos. La pasión de la vida se llamó Frida y Diego, más tal vez Ella, que desde su accidentada vida, con su cuerpo destrozado por un accidente a temprana edad, cosntruyó su personalísimo mundo que es lo que cuenta definitivamente en un artista verdadero. Que otros, que no faltan, le regateen esto y lo otro a Frida, pero ella transformó su lecho íntimo, su cama, no sólo en la pasión de sus horas felices y dolorosas, sino en su mesa de trabajo. Flotó en ella como una alucinada en sus días buenos y malos, y también la transformó en un icono de una de sus presentaciones y de por vida ante nosotros, la heredó como un símbolo de la leyenda que construyó.

El azar quiso cortarle las alas/al águila de México/ y Frida asciende donde el cielo no llega/deja su cuerpo y sus piernas y vuela...Rolando Gabrielli©2007