sábado, octubre 06, 2007
miércoles, octubre 03, 2007
domingo, septiembre 30, 2007
sábado, septiembre 29, 2007
Tres poetas
quiero quedarme sin palabras,
perder sin comentarios.
Hasta cuándo voy a hablar
de lo que ya no está.
De la que ya no está
viéndome escribir de ella.
¡Y con esos ojos!
y miro el silencio
en la oscuridad
donde el retrato termina
sin que lo alcance a ver (Mirta Rosenberg)
jueves, septiembre 27, 2007
Poetas de la diáspora chilena
Desde autores de cine a la poesía, teatro, pintura, música, todas las artes que tuvieron parte en Chile, abandonaron el país, como hormigas que iban a construir sus hogares en otras tierras. Algunos fueron doblemente silenciados por la dictadura, muertos en vida o realmente muertos físicamente. La muerte de Neruda marcó el fin de algunas cosas y el inicio de otras, en la poética chilena. Neruda, el vate, se convertiría no sólo en un referente casi sagrado, sino en una animita, en un icono del desamparo, la precariedad, un alma en pena que venía a socorrer a los más pobres y fieles. Una legítima estampa de la "religiosidad" chilena por su obra y el personaje sacro, mítico, irrepetible e irremplazable.
El tiempo siempre transcurre, es algo inevitable, sucede, pasa y en algún momento la realidad se modifica, sacude los viejos hechos de sus solapas y surge una nueva historia. Los poetas, narradores y periodistas escribieron su historia fuera de Chile. Los cineastas, pintores, músicos, documentaron sus días y la realidad que vivieron, vieron, sintieron, escucharon.
Surgieron no pocos productos y subproductos de esta nueva historia, que escribió, contó, relató, cantó, pintó y mostró la diáspora de sí misma al mundo. No sé cuántas páginas se escribieron, cuanta tinta nueva cruzó los mares o se quedó en un cuarto de provincia o de alguna universidad. Pero basta con saber que más de alguna vez se escribió la palabra soledad, para saber que el abecedario estaba completo, como un rompecabezas mudo, solitario, inmóvil.
El tiempo puede ser eterno, pero no el humano, ese que camina al lado de nosotros, con nuestros propios pies y se asolea en alguna parte del hemisferio o ve caer la nieve, como si el silencio se olvidara de sí mismo.
La dictadura bajó el telón oficial, la carpa cerró sus puertas y algunos regresaron, inclusive los poetas. Se recicló la vida en el nuevo Chile, hay quienes se adaptaron y otros "volvieron a regresar". La atmósfera no era la misma, los signos más y menos quizás habían cambiado de orden o ya no existían. La ecuación perfecta del olvido, el país había perdido la memoria y el verso de Lihn parecía escrito para el viento: El horroroso Chile.
La diáspora histórica cesaba aparentemente con el fin de la dictadura y el retorno de la democracia protegida y de quienes ya no cargaban la letra L en sus pasaportes.
En Chile existe tradición de los poetas que abandonan el país, Gabriela Mistral, Humberto Díaz Casanueva, Rosamel del Valle. Neruda y Huidobro van y vienen. El mismo Lihn viajó tardíamente por ciudades en tránsito. A Jorge Teillier yo lo veía despalazarse por las calles de Santiago como un viajero de provincia con las manos llenas de poesía y una sed incontenible.
El retorno se hizo denso, espeso, difícil, imposible. La diáspora se quedó con algunas alas, en Estados Unidos, Francia, Argentina, Panamá, Canadá y posiblemente otros países, como México y España. Roberto Bolaño se detuvo por fin en el Mar Mediterráneo.
miércoles, septiembre 26, 2007
HELIOS BUIRA
Helios Buira es un artista argentino atravesado por su existencia. Pintor, escultor, poeta, difusor cultural infatigable. Su recurso es la prolongación de sí mismo. Buira supera a Buira en sus búsquedas. De su vida han de saber más sus pies, porque de sus dibujos hablan sus manos y trazos.
He escogido dos imágenes para un mismo acto. Rolando Gabrielli©2007
lunes, septiembre 24, 2007
domingo, septiembre 23, 2007
El silencio habló dos veces
Se ha detenido el monólogo de Marcel Marceau con el cuerpo y la sombra de la belleza, con su silencio perfecto y ha paralizado el mundo con este último gesto. Un Mimo ahorra todas las palabras y nos arroja la magia de su silencio. Escogió el silencio para comunicar y partir. Marcel Marceau ha muerto y de eso nos habla su último silencio. Rolando Gabrielli©2007
"Mi espectáculo es ultra pobre, pero es rico en su pobreza. En la soledad del escenario intento tocar el alma de la gente" M.M.
"Como marinero de los aires, entonces, no tengo edad."M.M.
"Todos somos mortales, pero como dice Molière: al mismo tiempo intento ser inmortal."M.M.
"La gente que volvía de los campos de concentración no podía hablar, no sabía cómo contar. Tal vez eso haya influido inconscientemente en mi elección del silencio”, confió Marceau en una entrevista al diario francés Le Monde, en 1997.
“Para representar el viento, uno se convierte en tempestad. Para hacer un pez, te lanzas al mar. El mimo, como la música, no conoce fronteras ni nacionalidades”, dijo en una ocasión. “Si la risa y las lágrimas son las características de la humanidad, todas las culturas están impregnadas de nuestra disciplina." M.M.
Entra en nuestras casas con paso de ladrón y con el terrible descaro del claro de luna”, solía decir el artista francés Jean Cocteau de Bip.
sábado, septiembre 22, 2007
Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera...
Tu risa
Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire,
pero no me quites tu risa.
No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.
Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mí todas
las puertas de la vida.
Amor mío, en la hora más oscura
desgrana tu risa,
y si de pronto ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, por que tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.
Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa de mi patria sonora.
Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
Pablo Neruda Los versos del Capitán.
Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano. P.N.
Este 23 de septiembre se cumplen 34 años de la desaparición física de Pablo Neruda, el poeta más leido y discutido del siglo XX. Neruda es un continente de vastas masas oceánicas, montañas, ríos, bosques, de olvidados muelles al alba, crepúsculos solitarios y de un Sur infinito que nace de alguna estrella titilante.
Nació en un polvoso pueblo blanco en la zona de central de Chile, Parral, pero su infancia y adolescencia la vivió en Temuco, la frontera, tierra mapuche (araucana) y su poesía creció en esos bosques secretos. Poeta del amor, la materia, del pueblo, de las cosas sencillas, de la geografía, del Sur, de Chile, América, comprometido con su época, poeta universal. Calificativos que no hacen a un poeta, rótulos de la crítica, Neruda fue parte esencial del escenario político y social del siglo XX, una figura emblemática, el último Aedo, dijo Enrique Lihn.
Tan discutido como indiscutible, movía pasiones, polémicas, adhesiones monumentales, críticas
+ viscerales, su poesía sigue leyéndose y no deja indiferente ni a los lectores de google. Temprano y rotundo como los aguaceros torrenciales del sur, apareció la poética nerudiana, crepuscular, desesperada, nostálgica, impregnada del pólen de sus días juveniles, de las amapolas rojas de sus amadas con sus noches contemplativas, angustiadas, llenas de la palabra melancolía.
Santiago/Rangún/BuenosAires/Madrid/México/Europa/Italia/Chile/Isla Negra/Valparaíso/La Habana/Santiago/Nueva York/París/Isla Negra...Neruda fue un viajero inmóvil que nunca se detuvo, un poeta presente, político, comprometido, más cerca de la sangre que de la tinta, como dijera Federico García Lorca. Sus Residencias en la Tierra, Canto general, Odas elementales, 20 Poemas de amor y una Canción desesperada, son libros que marcan una época en la historia poética chilena y del habla castellana.
De sus días asiáticos abandonados a los cuartos solitarios, tiempo residenciario, poesía que deslumbró a García Lorca y a una generación de latinoamericanos y chilenos, porque nos hablaba de un hombre que se cansaba de ser hombre, Neruda abandona su anarquismo durante la Guerra Civil Española y cambia su poesía, como el mismo lo registra con sus palabras. Comienza otra historia con España en el corazón, pero no abandonaría su poesía amorosa.
jueves, septiembre 20, 2007
Te evaporas...
Los Haikus de Kerouac
Suele ocurrir con frecuencia en literatura. Autores que sólo el tiempo rescata, la fe de sus lectores, lo dicho en sus palabras, la conmoción de los sentidos en una época, esa enorme ausencia que es olvido ilegítimo deja de imponerse por la fuerza del texto, la intensidad del verbo aflora en una nueva piel sobre el papel. Y diría, palabra absolutamente renovada en la palabra. Jack Kerouac marcó su tiempo y una época, aunque su novela emblemática y mítica En el camino, fue editada con cortes inaceptables, mutilaciones vergonzosas y sólo 50 años después recupera su originalidad.
lunes, septiembre 17, 2007
jueves, septiembre 13, 2007
Parra, Cardenal y Rojas...
La Real Academia Sueca tiene una oportunidad extraordinaria este año de reencontrarse con la poesía y América latina, si decide innovar en la toma de decisiones de sus premios nobeles de literatura. Año tras año premia en la rama de las letras a un escritor de cualquier continente, aunque en el último tiempo han estado vinculados los premios a los temas de nuestra época y países relacionados con este escenario, sin desmeritar las obras. América latina ha estado marginada por 17 largos años del Nobel sueco de literatura desde que se premiara por última vez al sub continente en 1990, en la persona de Octavio Paz, poeta y ensayista mexicano.
En más de un centenar de premiados sólo figuran 17 poetas y sólo tres son latinoamericanos: Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Octavio Paz, en su orden cronológico. Jorge Luis Borges, poeta, ensayista, cuentista, crítico y lector excepcional, rondó el Nobel por años, hasta que fue condecorado por el general Pinochet y dijo su mortal frase en un discurso de agradecimiento en Santiago de Chile: Prefiero la clara espada que la furtiva dinamita. Nicanor Parra es otro candidato de larga duración y también reconocidos méritos.
Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, son los dos latinoamericanos con más tiempo en la antesala del Nobel, en la actualidad.
El último poeta premiado fue hace diez años, la polaca Wislawa Szymborska y los nobeles se iniciaron con otro poeta, el francés Sully Prudhomme, que no suena ni truena, como varios otros galardonados por las circunstancias, casualidades y la gracia sueca. Es conocida la poderosa lista de los olvidados: Joyce, Proust Brecht, Ionesco, Carpentier, Cortázar, Rulfo, y la lista es más amplia, por distintas, inexplicables, misteriosas y tal vez, conocidas razones extra literarias.
Hoy es una utopía lo que plantearé, pero el hombre que no va, no cree, no se esfuerza por alcanzar la utopía, hacerla realidad, es porque no sueña. La poesía es sueño real, como la vida.
La Real Academia Sueca, podría este año de manera excepcional, premiar a tres poetas latinoamericanos, alquimistas, cosmonautas de la palabra, cantores del más acá, del amor, universales, y juntos reúnen además 264 años de lo mejor de la poesía de habla castellana entre dos siglos: Nicanor Parra, Ernesto Cardenal y Gonzalo Rojas. Chile y Nicaragua son dos países con una rica tradición poética. Rubén Darío reencantó la poesía en castellano, transformó, con el modernismo y después Pablo Neruda retomó la palabra, y añadió un nuevo rumbo a la poética en idioma castellano. Los críticos sostienen que en ese relevo, la palabra la tiene Nicanor Parra. Neruda es el más leído desde Shakespeare, en opinión de algunos críticos, y el poeta que más se visita en google. La poesía de Gonzalo Rojas respira con su propio oxígeno y se ajusta también a la medida de su silencio, afonía, voluptuosidad, penetración carnal.
No es fácil coincidir en poesía con tres poetas fundamentales del habla castellana en su plena madurez con una obra hecha. Los tres vivieron sus propias dictaduras en sus países, le cantaron al amor, se comprometieron con la realidad, la palabra y abrieron nuevos caminos para la poesía.
El hombre está cambiando aceleradamente su manera de ver el mundo y equivocadamente lo hace relegando la palabra a un segundo, tercer y quinto nivel. Privilegia la imagen, la TV, los mensajes ilustrados, los medios sobre la información. Y en este escenario la poesía está fuera del juego digital. Los poetas están fuera de la historia, porque la historia se hace en la TV, a través de discursos que nadie escucha y que se aceptan de antemano. Y la historia personal le pertenece al ejercicio banal y al entretenimiento per se. ¿Cuántas llamadas se estarán haciendo en este momento por celular? ¿Cuántos millones de personas jugarán con un celular o ante un ordenador? ¿Cuántos revisarán mensajes para contestarlos por celular? ¿Cuántos compraron hoy un celular? ¿Leer es un ejercicio que está fuera de la mesita de noche?
domingo, septiembre 09, 2007
En la ciudad de Sylvia
sábado, septiembre 08, 2007
Desde mi absurdo imaginario
Desde mi orilla infernal, os digo, amigos, la literatura no ha cambiado ni está en su mejor ni peor momento. Es el mundo el que recibe boca bajo la palabra y el que quiera dejarse manosear por la vulgar realidad, y está en su derecho. No importa quien los escoja, la ciudad que los reúna, el cuento que sobre ellos se escriba y sí de los 39 hacia abajo en los años o al revés de los días. La globalización, ni los idiomas, dan universalidad, y tampoco los viajes. José Lezama Lima, prácticamente no salió de su Isla, y ya sabemos que escribió
Puede resultar interesante para los lectores muestrear arbitrariamente un grupo plural de escritores, porque a pesar de Internet y la globalización, la literatura es cosa del mercado y sus discreciones, que son ya conocidas. Se habla de literatura de la ciudad, urbana, escritores nómades, sin fronteras, hijos de no sé qué tiempo, cosmopolitas todos.
Se sienten más cerca, dicen, de la poesía, no sé, escucho un rumor de estas voces, una atmósfera de sus mentores y tutores. ¿Muchos apellidos para lo mismo?
Bajo sus lenguas destempladas, descansaría la nueva literatura latinoamericana, sobre la cotidianeidad de sus palabras, algo que Nicanor Parra hizo hace medio siglo.
Tal vez esta selección de 39 sea para oxigenar el ambiente literario, mostrar la “solidaridad” editorial sobre el ninguneado mundo literario latinoamericano, siempre limitado a los buenos oficios y guiños de las casas editoriales de la metrópolis del idioma castellano. ¿Literatura dependiente de los reflejos externos? Pienso en Onetti, Cortázar, Rulfo, Borges, en el olvidado Carpentier, Bolaño, muy recordado en estos foros de vanguardia, y que queda una tarea difícil para los nuevos. El tema es escribir, convertir este juvenil boom periodístico en obra imperecedera. A la literatura le hace falta tal vez, ser más quijote.
viernes, septiembre 07, 2007
Luciano Pavarotti
miércoles, septiembre 05, 2007
Sal Paradise

lunes, septiembre 03, 2007
Panamá, el Canal del futuro
lunes, agosto 27, 2007
Mi estrella
sábado, agosto 18, 2007
LAS TRES K
"Lo que necesitamos son libros que hagan en nosotros el efecto de una desgracia, que nos duelan profundamente como la muerte de una persona a quien hubiésemos amado más que a nosotros mismos, como si fuésemos arrojados a los bosques, lejos de los hombres, como un suicidio; un libro tiene que ser el hacha para el mar helado que llevamos adentro" Franz Kafka
Gusto, más que azar, placer, coincidencia también, búsqueda personal, los autores y los lectores tienen alguna recurrencia. Hay motivaciones que vienen del subconsciente, flotan, se anidan, permanecen en el tiempo y tarde o temprano, salen a la superficie, indican con su largo dedo el aquí y ahora. Los guiños vienen de diversos ángulos, son muchas veces tardíos, lejanos, vagos, difusos, pero adquieren materialidad, presencia física, dejan de ser ánimas de sus propios sueños o espíritus huidizos. Es un reencuentro del lector con los autores sin más intermediarios. La soledad de la página escrita, del cuadro que uno ve con ojos propios, la constatación personal, íntima, sólo la compañía del autor, sus viajes al fondo de la escritura o a los colores de la paleta. Todos los escenarios y pasados de la memoria en cada una de las páginas. La memoria olfatea en presente y hace el recorrido que sólo ella conoce y activa el botón, su inconfundible switch personal.
Algo o alguien pone esa chispa silenciosa que en algún momento ilumina a páginas y autores, desencadena, estimula la revisión o entrada y la chispa cumple su cometido.
Vamos a las tres K, una letra poco amable, usada en el idioma castellano, diría bastante ajena a nosotros, como un kilómetro. Pero ha resultado deslumbrante en el arte. F. Kafka, J. Keoruac y F. Kahlo. Son comparables como la estación del viento, la luz opaca de los faroles bajo la nieve o el ardiente verano de todas las esquinas.
Kafka permanece eterno en el barro memorioso de la noche iluminada, en el sacrificio de un tiempo siempre postergado, que no llega, ese absurdo vacío real. La condena de las llamas que no cumplieron su cometido. Todos somos un poco las cenizas de sus libros que no llegaron a ser. Renovamos los votos en la mutilación de los sueños kafkianos, sobre la incineración de sus propios deseos. Kafka tiene la doble k, como un cerrojo con su llave. Kafka es un vicio enorme del siglo XX. Seguimos respirando por sus tuberculosos pulmones. Somos tan kafkianos como podemos. Nos dejó un ruido, pistas, señales, rutas, un ala en pleno vuelo,
Kafka pidió a su mejor amigo, Max Brod, que quemara sus sueños, pesadillas, lo que le impedía vivir quizás. ¿El fuego purifica o produce más dolor? M. Brod prefirió, probablemente, que Kafka siguiera ardiendo en la palabra. La noche se detiene en un río. Un sastre se fuga con un maniquí. La Musa no se duerme en los laureles, ni en el olvido. Kafka, el más buscado/citado/criticado/interpretado/desconocido de los escritores del siglo XX. Kafka se repite en el mortal sueño de la vida. En estos días ha vuelto bajo el enigmático título Kafka en la orilla, del escritor japonés, Haruki Murakami, quien coincide con las dos K y una magnífica novela. Kafka Tamura, es el “seudónimo” del personaje principal de la novela, un quinceañero destinado a una edípica tragedia griega. Todo se origina en una mala relación “kafkiana” con el padre. (¿Kafka era un capítulo inconcluso narrado por sí mismo?) ¿Este es el principio de las historias de Kafka en la orilla? Para llegar a ningún lugar hay que atravesar por diversas situaciones, recorrer muchos caminos, adentrarse tal vez en uno, profundizar en u supuesto destino, adentrarse al fondo de las cosas, hablar con una piedra, gatos, asesinar, amar a su propia madre si fuera necesario. Las historias se entrelazan, no todas conducen a Roma y podría llegar a tener una explicación real, transparente como un estado de cuentas bancarias. Hay un curso que late, persiste, continua, nace, se hace orilla y centro, a pesar de nosotros mismos. Más allá de lo aparentemente sobrenatural, lluvia de peces y sanguijuelas, de una suerte de espiritualidad japonesa. Hay sueños que son realidad y realidades que se convierten en sueños.
Haruki Murakami es nieto de un monje budista y de un mercader, pero sus padres enseñaban literatura japonesa. Desde luego algo le debemos al pasado y al origen, aunque el presente lo construyamos bajo nuestros pies. Murakami estudió literatura y drama griego, lo que se refleja en esta novela claramente, como su influencia anglosajona salpicada de sentido común, cotidianeidad. Estamos ante una travesía, viaje, el camino que se abre en otro camino hacia donde la mano del escritor lleva. La literatura pastorea sus propias ovejas, y aún, las descarriadas.
El rollo de KEROUAC
Por un cable de la agencia France Press, me entero que la novela de Jack Kerouac, En el camino (On the road), se editará una versión verdadera, completa, “sin cortes, ni máscaras”, el próximo lunes. La novela crónica beat cumple 50 años y según sus editores Viking Press, se venden 100 mil ejemplares anuales. La editora lanzará además la versión ya conocida y un ensayo nuevo sobre On the Road. Kerouac relata un viaje iniciático que vive en la famosa Ruta 66 de Estados Unidos con sus amigos Neal Cassady, Allen Ginsberg Y William Burroughs: De Nueva York a Denver, retorno a México y finalizando en el punto de partida, N.Y. Prosa directa, espontánea, conversacional sin tiempo ni espacio, Kerouac se sumerge fuera del stablishment norteamericano, y se decide respirar a plena velocidad y capacidad por la carretera de Estados Unidos. Es fundamentalmente la historia de Sal Paradise, Kerouac y Dean Moriarty, Neal Cassidy. "Dactilografiada sobre un rollo de papel de teletipo de 36 metros, la novela fue publicada seis años después, el 5 de septiembre de 1957, en una edición de la que se suprimieron algunos detalles eróticos y con nombres ficticios disfrazando los reales", revela la agencia, una noticia de la cual teníamos noticia. John Sampas, albacea de la obra de Kerouac, justificó la edición podada por 50 años, "para evitar demandas judiciales por aquellos que podían sentirse difamados o invadidos en su vida privada”. El rollo del gran rollo novelístico, escrito en 3 semanas en 1951, de acuerdo con su autor, fue subastado en 2.1 millones de dólares el 2001 y se exhibirá en noviembre próximo en en la Biblioteca Pública de Nueva York, con el título Almas beatíficas. También es una gran noticia que el próximo año se rodará En el camino y contará con una versión cinematográfica, producida por Francis Ford Coppola y dirigida por el brasileño Walter Salles, director de Diarios de motocicleta, comenzará a rodarse el año próximo.
La profesora de literatura de la Universidad de Columbia, en N.Y, Penny Vlagopulos, ha dicho que “La edición del ‘rollo’ tiene más sexo explícito”. “La versión publicada que se conoce no es muy diferente de la original, advirtió, pero ésta tiene un estilo más experimental que da al lector la sensación de participar de cerca en la experiencia literaria que Kerouac tenía en mente”.
Kerouac da cuenta que la libertad es lo esencial, el viento de las ruedas, la noche donde existe noche, el lugar, Denver en el sueño, un tiempo para estar con los amigos, en soledad, buscar y recordar. No importa el principio ni el fin..."Dean es el tipo perfecto para la carretera porque de hecho había nacido en la carretera, cuando sus padres pasaban por Salt Lake City, en un viejo trasto, camino de Los Ángeles". Con vehículos desvencijados, haciendo dedo en las carreteras y con un flamante Cadillacs, recorren Estados Unidos como vólidos sin tiempo, descomplicados, en el camino, viviendo, soñado en tiempo presente, realizando tal vez el Sueño Americano personal más allá de cualquier convencionalismo. dean venía de Denver a N.Y. para aprender a escribir. Kerouac, Sal Paradise, le da la receta para ser escritor: "dedicarse a ello con la energía de un adicto a las anfetas". Dean abandona NY rumbo a Denver, de donde había venido, con su máquina de escribir portátil, 11 dólares, para comenzar a escribir en una pensión de esa mítica ciudad, siempre flotando En el camino. En el garaje de Arapahoe. ¿Te acuerdas? ¿Sabes que hay una carretera que baja hasta México y luego sigue a Panamá?......
Ahora casi podía ver a Denver allí adelante como si fuera la Tierra Prometida...allá lejos entre las estrellas, más allá de la pradera de Iowa y las llanuras de Nebraska...Ahora iba a Denver en busca de una chica y de una nueva vida...Denver, Denver, ¿cómo conseguiría llegar a Denver?...¡Uf! ¿Cómo será Denver?...y me lancé de nuevo a la ardiente carretera...me imaginé en un bar en Denver...Justo delante de los ondulantes y dorados trigales, y bajo las lejanas nieves de Estes, al fin veía al viejo Denver...Antes que me diera cuenta...estábamos en el mercado de mayoristas de frutas las afueras de Denver; había chimeneas, humo, vías férreas, edificios de ladrillo rojo, y a lo lejos de piedra gris del centro de la ciudad, y aquí estaba yo en Denver. Me dejó en la calle Larimer...
En el camino es un viaje maravilloso, profundo, poético, nostálgico, vivencial, desgarrador, placentero, vibrante, de sí mismo, absolutante biográfico, geográfico e iniciático. Una aventura personal entre amigos, bastante familiar, en un paisaje humano fraterno, solidario que se realiza en un camino, aventura por Estados Unidos y por sobre su esquemático stablishment. En medio de todo lo informal, carretero, hay frases formales que dicen mucho del espíritu y filosofía del hombre, no sólo del escritor: "Mi tía dijo en una ocasión que en el mundo nunca habría paz hasta que los hombres se arrodillaran ante las mujeres y les pidieran perdón". "Guapa, sabes lo mismo que yo que todo anda perfectamente entre nosotros, por lo menos más allá de la más abstracta de las definiciones en términos metafísicos o cualquier otro término que intentes especificar o imponer suavemente o subrayar".
“La única gente que me interesa es la que está loca, loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo; la gente que no bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde y explota como fuegos artificiales amarillos, como arañas entre las estrellas”
F. KAHLO
No sólo pintó, escribió, amó, se casó, luchó socialmente por sus convicciones, la mujer y sus propias pasiones en una época difícil, sino que se dio tiempo para ser y vivir como Frida Kahlo. Fue quizás su gran objetivo: sobrevivirse a sus poco ventajosas circunstancias físicas que le impuso la vida y el azar. Desde el día que se presentó bajo los andamios de Rivera, entró en el gran mural de México como un icono con personalidad propia, aunque su primera exposición fue en Nueva York, luego París, mientras que su país la convirtió en un paréntesis hasta 1953, cuando expuso una sola vez un año antes de morir.
Poco más de medio siglo después, vuelve a exponerse la mayor obra de la pintora, ella misma, en el Palacio de Bellas Artes, su muestra más completa: "Frida Kahlo 1907-2007 Homenaje Nacional", donde la visitaron 443 mil 938 personas, marcando un hito en todas las exhibiciones en México. A Panamá llegó una muestra donde comparte la vida con el muralista de su vida, bajo el título: Complicidades. Diego y Frida. Son 35 fotografías que reflejan las pasiones que compartieron durante su historia como pareja que hizo historia en 25 años de compartir la sal, el aceite, la pimienta y el vinagre, las cuatro estaciones de la vida y del dolor. En el telón de fondo de sus vidas, está la Revolución de México. Nacieron en fechas distantes, pero compartieron una historia, el deseo, el arte, las convicciones, el color de la vida y sobre todo, la mexicanidad, los unió definitivamente más allá de su época hasta nuestros días. Iconos ambos de fidelidad a México, su cultura, costumbres, raíces, sueños, encuentran también en el histórico Casco Viejo de ciudad de Panamá y en el recinto de su emblemático Museo del Canal, las muestras de solidaridad con ambos en su historia, obras y compromiso político y social. El día de la inauguración de la muestra, el público salía a la calle, ascendiendo escaleras, agrupado en los pasillos de las salas del Museo y convirtiendo el lugar en una verdadera fiesta popular.
Panamá tiene la virtud de ser un paso obligado, un sitio de tránsito, un lugar de convocatoria, la Rendez Vous es en Panamá, Madame, y por aquí no sólo pasa la mercancía, los millones de contenedores, sino la gente. Cuando firmé el libro y puse ¡Viva Frida! y en verdad debí escribir: Viva Frida y Diego, la curiosidad me llevó a ver a quienes estaba acompañando en esta visita. Los firmantes procedían de España, Italia, Argentina, Estados Unidos, Francia, Chile, Bélgica y de l país del etc., muchos otros, lo que me reafirma la condición de Panamá de país sin fronteras.
Frida y Diego en el centenario de la Kahlo, presiden su propia historia y la de México. Un homenaje a su compromiso y a dos personajes involucrados no sólo en el arte, sino la historia de su país. Respiraron México dentro de los murales de la Revolución Méxicana y su tiempo, y Frida, le acompañó con su dolor, sus agallas y pasión por la vida. Dos hechos trascendentes para la historia de México e internacional, destaca la muestra, entre las complicidades que unieron definitivamente a Frida y Diego. Los asesinatos del líder cubano comunista, Julio Antonio Mella y del revolucionario ruso León Trotsky, en México, fueron detonantes de esta singular e invencible unión, contra viento y marea, de Frida y Diego, quienes se casan el 21 de agosto de 1929, a pocos meses de la muerte de Mella, pareja sentimental de la gran fotógrafa italiana Tina Modotti. (Tinísima le llama en su libro la escritora Elena Poniatowska). Ambos compartieron esas luchas y no se les puede separar de ese compromiso social, de arte y vida. Trotsky había sido recibido en su Casa Azul y Frida tendría un vínculo amoroso con él. Frida y Diego estaban separados. Frida recibió al histórico líder soviético del Ejército Rojo, en el puerto de Tampico. Independientemente de este afecto y otros circunstanciales, estuvo el compromiso con su propia historia hasta el final de sus días, biografiada por la propia Frida en carne propia. Pero, las luchas sociales, sin duda, les unió en un momento clave de sus vidas. La historia, ni la vida personal, son estáticas, existe una tácita revolución permanente y más en los artistas. La Kahlo y Rivera no eran la excepción, y sí que lo eran tal vez a la hora de sus cambios emocionales, la transformación permanente de sus actos referidos a la intimidad y al amor, a una suerte de generosidad amorosa desplegada en todas sus alas. Amaron sin restricciones de ninguna naturaleza. He ahí un poderoso común denominador que siempre unió sus polos, a pesar de algunas intervalos y cortocircuitos. La pasión de la vida se llamó Frida y Diego, más tal vez Ella, que desde su accidentada vida, con su cuerpo destrozado por un accidente a temprana edad, cosntruyó su personalísimo mundo que es lo que cuenta definitivamente en un artista verdadero. Que otros, que no faltan, le regateen esto y lo otro a Frida, pero ella transformó su lecho íntimo, su cama, no sólo en la pasión de sus horas felices y dolorosas, sino en su mesa de trabajo. Flotó en ella como una alucinada en sus días buenos y malos, y también la transformó en un icono de una de sus presentaciones y de por vida ante nosotros, la heredó como un símbolo de la leyenda que construyó.
El azar quiso cortarle las alas/al águila de México/ y Frida asciende donde el cielo no llega/deja su cuerpo y sus piernas y vuela...Rolando Gabrielli©2007
